Dakara boku wa H ga dekinai Volumen 1 - Prologo y Capitulo 1
- Anibal Bello
- 26 feb
- 35 Min. de lectura




Prologo: Abierto
— ¿Qué encontraste a una persona especial que no ha formado un pacto con nadie?
Lisara Restall dejó la taza de té sobre la mesa de cristal sin emitir sonido, después de eso levantó lentamente la cabeza, se le quedó viendo fijamente a la pequeña chica frente a ella y comenzó a hablar.
— ¿Es una broma verdad?
— Ara, ¿este es el té Roobois del mundo humano verdad? Fu, fu, delicioso.
Y la chica llevó la tasa de té a sus labios.
— Cule, estoy hablando en serio.
Lisara se le quedó viendo con una mirada afilada, pero ella solo sonreía sin maldad.
— Ara, perdón, es un té demasiado delicioso, fue sin querer.
La chica de baja estatura llamada Cule sonrió como una orgullosa flor, pariente de la prestigiosa familia Restall en el mundo Shinigami, otra familia prestigiosa, la familia Zelia, como toda una señorita, vistiendo un elegante vestido, linda como una muñeca.
Para la heredera de la casa Restall, Lisara, Cule era su prima, pero más que eso para ella era una existencia más parecida a la de una linda hermana pequeña, gracias a eso Lisara esbozó una sonrisa amarga.
— Pero realmente no puedo pensar que haya una persona especial que la casa Restall no haya tomado.
— La verdad no sé qué es lo que está pasando pero Cole, ¿Aun no has calificado como una shinigami verdad? Lo escuché cuando nuestros padres estaban platicando.
Llevó su dedo a su cabello castaño ondeado y comenzó a jugar, Cule parecía un poco molesta.
— Pero creo que onee-sama sabe más que Cule[1] Después de todo onee-sama se graduó como un shinigami de primera clase.
— Eso no tiene nada que ver, aun ni siquiera he sido enviada al mundo humano.
— No hay nada que hacerle con onee-sama, no eres un plebeyo, como la heredera de la casa Restall debes formar un contrato con una persona que sea digna de ti.
— Ya veo, ¿así que vienes a hablarme de esa rumorada persona especial que podría ser adecuada para mí?
Lisara sonrió con amargura, y se llevó la tasa de té a los labios.
— Gracias Cule, han pasado muchas cosas con la familia Zelia, pero estoy feliz de ser tu amiga.
— No[2], algo como una amiga… Lisara-onee-san, Cule en verdad piensa en ti como una onee-san.
— Fu, fu, fu, es lo mismo para mi Cule.
Para Cule era algo feliz que dijera aquello como si la viera como una hermana menor de verdad.
— ¿Con que la casa Zelia?... es cierto, estás en una posición en la que puedes escuchar la información de ojii-sama, de ser posible en definitiva me gustaría hacer ese pacto pero para empezar, el tema es si yo podré hacerlo.
— Ara, ¿quién más podría ser el encargado de la casa Restall además de onee-sama?
— Cule, puede que no lo sepas pero mi posición no es la gran cosa, es cierto, se dice que soy la sucesora, pero aún no es algo que esté escrito sobre piedra, hay muchos que están en contra.
— ¿En serio?...
Cule se agachó y comenzó a darle vueltas al té Roobois con la cuchara. Lisara no podía verlo pero su linda expresión de seguro mostraba tristeza...
— No necesitas preocuparte por eso Cule, solo son pequeñas obstrucciones, están enfrentándose a Lisara Restall, no necesitas preocuparte.
— Lisara onee-sama…
Seguía con la cuchara dentro del té y Cule levantó la mirada con alegría.
— ¡Vamos a superarlos, onee-sama!
Capítulo 01: Desapareció al traerla
Estamos en la primera mitad de junio, una época en la que no sería extraño que la temporada de lluvias comenzara, Kaga Ryôsuke se encontraba bajo una lluvia torrencial caminando mientras observaba el celular que sostenía en su mano derecha y el Katsudon (súper grande) que compró en la tienda frente a la estación Asagaya para cenar se mecía dentro de la bolsa que tenía colgando de su muñeca derecha.
Gracias a la fuerte lluvia el cuerpo de Ryôsuke estaba mojado. Pero no le importaba eso solo continuaba con su mirada siendo absorbida por la pantalla del celular en su mano, allí se encontraba una chica con traje de cuero negro y una guadaña en la mano mientras sonreía, junto con la música de fondo comenzó a hablar.
— Está preocupada, está sufriendo, Ilia está realmente preocupada por ti.
Eran unos pechos blancos que parecían ser realmente suaves, queriendo desbordar desde dentro de ese traje de cuero.
— Así que Ilia también te ayudará en tus problemas, quiero que me dejes hacerlo.
Junto a esa frase sus grandes pechos se balancearon junto con el movimiento de su cuerpo. Inmediatamente después Ryôsuke movió su dedo, y regresó la reproducción a unos segundos atrás, y en más de una ocasión dejando salir un suspiro, hasta que por fin dejo avanzar el video.
— Un soporte para mantener tu seguridad, una amiga de toda tu vida vida, si es la promesa con un Shinigami[3] entonces tu vida está asegurada, en definitiva te traeré prosperidad, Ilia lo promete.
La nariz de Ryôsuke estiraba hacia abajo mientras guardaba con satisfacción el celular en su bolsillo.
— No importa cuánto las vea, las tetas de Ilia-chan en verdad son geniales.
Chica de preparatoria grandes pechos al nivel de una idol, esa era Ilia, además de la música de fondo con ella hacia que fuese un ataque a todas las entrepiernas de los jóvenes del país, en verdad era una estudiante de 16 años.
— Pero en serio que fabulosas tetas, creo que elegiré un vino de uvas mientras veo el poster de Ilia-chan. Incluso los chicos de la clase pudieron hacer pactos con Shinigami después de todo.
Pactos Shinigami, ese era un pacto en donde los humanos, después de la muerte, comparten la energía espiritual que el alma deja al desaparecer y que ya no necesitaran, Ryôsuke quien no estudiaba al respecto no lo conocía bien pero parece que nadie ni siquiera los Shinigami saben que es lo que les pasa a las almas, sin embargo, el poder espiritual esa básico para la vida de los Shinigami.
Gracias a eso se creó una organización en la que los Shinigami aseguraban la sociedad, creando pactos con los humanos, que las idol crean CM[4] también es para poder incrementar los pactos con los Shinigami. Por supuesto, los humanos tienen su mérito con los pactos: que hasta que mueran, el Shinigami siempre los estará apoyando.
— Pero bueno, no es como si quisiera algo en especial, al igual con el apoyo, bueno, aunque tengo que agradecerle a Yurie-san de la tienda.
La madre de Yurie-san frecuentemente decía “La esposa de mi hijo no le hace el almuerzo” así que parece que eso fue lo que pidió, haciendo que la Shinigami se encargara del almuerzo de su esposo, por cierto su esposo pidió ser un hombre rico y le presentó una lotería en la que casi siempre acertaba…
Bueno de ese modo los Shinigami vivían con sus compañeros con quienes hacían sus pactos, en ocasiones solo apoyaban con cosas al comunes.
— Bueno, no hay manera de que Ilia-chan sea mi apoyo, bueno, lo pensaré si me deja tocarle los pechos.
Y diciendo tonterías el cuerpo mojado de Ryôsuke tembló.
— Ha… la lluvia es cruel, vamos rápido a casa y veamos un DVD.
DVD, por supuesto, uno erótico, ambos padres de Ryôsuke se encontraban en el extranjero y él vivía solo, por lo que podía ver DVD para adultos sin problemas en la sala de estar, llevaba una bendecida vida diaria como esa, en cuanto a su vida estudiantil… tenia calificaciones promedio, habilidades atléticas promedio, y era conocido por su corazón pervertido arriba de los pervertidos promedio. No tenía ni un fragmento de ser popular, era una vida muy bendecida…
— ¡No debo llorar! ¡No puedo llorar!
Si, fue cuando estaba temblando… allí, frente a él se encontraba una chica de rojo. La chica que se encontraba debajo de la lluvia no tenía paraguas, simplemente se encontraba de pie en medio de la calle, su cabello rojo ardiente estaba pegado a su figura, Ryôsuke no pudo evitar ver sus pechos con su camiseta blanca pegada a su piel. No sería una exageración decir que la chica poco alta era elegante, pero había algo que no concordaba con esa figura, eso sin duda alguno era debido a sus cejas que estaban levantadas y sus labios rojos apretados. Era una hermosura que emitía una fuerte sensación de elegancia, pero era extraño.
(… ¿ojos rojos?...)
Debido a la cortina de lluvia no podía saberlo bien pero sus ojos parecían ser rojos, esos ojos tenían un brillo vacío que no le quedaban, al pensar así volvió a verla, era como una pequeña gatita que hubiera perdido su lugar, es cierto, solo una persona loca estaría sola de pie debajo de la lluvia sin paraguas, o cuando menos no era normal, ¿le habrá pasado algo malo?
Además, había otra cosa importante.
Nadie, ni una sola persona le había tendido una mano… Ryôsuke no quería tener que involucrarse en nada problemático, veía como las personas pasaban caminando a un lado de ella.
— Bueno, es cierto, puede ser algo problemático, pero no hay nada que hacerle.
Ya lo había decidido, por eso es que aunque lo odie pensaba en tratarla con aprecio mientras podía, si ella respondía sería feliz, pero no tenía expectativas de nada.
—…… ¿necesitas algo de mí?
La chica levantó la mirada en cuando Ryôsuke se le acercó.
— Fum, ¿De seguro estas tras mi cuerpo verdad? Desafortunadamente ya mandé a volar a todos esos, ¿acaso quieres sufrir también?
Era la primera vez que se le acercaba pero ya entendía por qué nadie se le acercaba, no escondía para nada su estado de alerta para con los demás, solo dispersaba a todos con su enemistad.
— Vamos, lárgate como todos los otros listos que se me acercaron.
En ese instante en que lo vio con enemistad, Ryôsuke comenzó a temer, pero lo soportó desesperadamente llevando su paraguas transparente sobre la cabeza de ella.
— Pa… paraguas.
— ¿No te acabo de decir que te largaras?
— No pero… ya lo decidí
— ¿Lo decidiste? ¿Qué cosa? ¿Darme tu paraguas? ¿Decidiste que en definitiva me darías tu paraguas?
— A, algo parecido.
— ¿Ha?
— Las chicas deben ser tratadas con aprecio… no… este… no necesito que respondas de algún modo, ¿sería patético pensar así verdad?
— Tú… ¿eres idiota?
Esas palabras lo dejaron atónito y el nerviosismo que había en Ryôsuke por fin se disipó, en el siguiente instante alejó la mano que sostenía el paraguas y la chica se apresuró a tomarlo mientras este caía.
— ¿Qué pretendes?
— Nada, te doy el paraguas.
— ¿Y tú que harás?
— ¿He?... no, bueno, mi casa no está tan lejos.
De miedo a nerviosismo y ahora que esté había ido, al ver de nuevo a la chica hermosa frente a él su corazón comenzó a acelerarse.
— ¿Qué pretendes?
— No, por eso, el paraguas.
— Entiendo que me estás dando el paraguas, pero no es eso, ¿por qué te estas relacionando conmigo? Si estas tratando de seducirme te golpearé.
— ¿Seducir? Mm, bueno… puede ser que también.
Ryôsuke levantó un poco el mentón y se rascó la nariz, cuando se dio cuenta la chica que hablaba de manera violenta había estirado el paraguas como si intentara que Ryôsuke tampoco se mojara, gracias a eso el agua casi no tocaba su cuerpo.
— ¿Por qué te estas riendo?
— Ah, no, no es nada, ¿entonces ese es un motivo para darte mi paraguas verdad?
— Sí, es cierto, además todos huyeron, pero aun así, ¿Por qué?
— Lo diré honestamente, seducirte podría traerme felicidad, pero mi objetivo es diferente.
— ¿Diferente en qué sentido?
Al escuchar sus palabras la chica lo veía con una mirada de incredulidad.
— ¿Te dije que las chicas tienen que ser tratadas con aprecio verdad? Si me preguntas porque hago esto, en pocas palabras me gustan las mujeres, por eso es que las trato con aprecio.
— ¿Ha?
— No por eso, las mujeres son el tesoro del mundo.
Apretó el puño con fuerza y cerró los ojos.
— Son lindas, son pervertidas cuando pueden serlo, este… como sea para los hombres las chicas son pechos, o pechos, o traseros o pies o piernas, son la caja de tesoro de en sueño para los hombres.
Abrió los ojos, y era como si lo vieran con lastima.
— Aaaa… maldición…… sin, ¡sin querer terminé emocionándome! esto… nunca habría una segunda oportunidad como esta en toda la vida, era mi gran oportunidad de encontrarme con una chica linda… ¡Ah! ¡Mierda!
Ryôsuke parecía estar derramando lagrimas seriamente, y la chica de pronto…
— ¡Hahahahahaha! En serio que eres raro.
— Lo siento, también estoy acostumbrado a que me traten como alguien extraño
— Bueno no importa, me siento un poco mejor, gracias… este… ¿cuál es tu nombre?
— Ah, yo, ¡me llamo Kaga Ryôsuke!
Se apresuró para decir su propio nombre.
— Fu fu Ryôsuke, muchas gracias por el paraguas.
Como decirlo, era la primera vez que sentía eso desde que nació, ¿así se sentiría ser popular? ¿Podría ser que era la mejor temporada de su vida?
— Es cierto, me dolía un poco que todos me ignoraran, bueno, aunque eran una molestia.
Se hizo más tranquila, lo más probable es que simplemente no quería involucrarse en nada problemático, en cuanto a eso puede que Ryôsuke se viera solo como un niño, pero pensaba que eso estaba bien.
— En serio, no he tenido un buen día, es para reírse…
Después de decir es la chica apretó los labios con un poco de dolor, y de ese modo se volvió a agachar mientras pensaba, pero volvió a levantar la mirada hacia Ryôsuke de nuevo y movió la cabeza de izquierda a derecha manteniéndose en silencio.
La lluvia comenzó a caer con mas fuerza, si se quedaban allí todo el tiempo terminarían mojándose aún más, Ryôsuke se llenó de determinación ante esa realidad, tomó valor y abrió la boca.
— E…e este... a… es cierto si gustas… si en serio quieres…
— Ara, ¿acaso planeas llevarme a tu casa?
Realmente no entendía bien a los seres vivos llamados mujeres, ella le sonrió traviesamente como si lo estuviera retándolo, además de que había acertado en lo que Ryôsuke quería decirle, gracias a eso perdió el habla, no podía hacer nada más que abrir y cerrar la boca.
— Fu, fu, está bien, aunque por supuesto, nada de intentar seducirme.
La chica se dio la vuelta y comenzó a caminar mientras sonreía, el paraguas se alejó de la cabeza de Ryôsuke y comenzó a mojarse de pronto.
— ¿Me vas a guiar a tu casa verdad? Además, después de todo no quiero involucrarme en nada problemático.
— Ya lo hiciste cierto.
Ryôsuke se apresuró para estar debajo de del paraguas, es decir, para caminar a su lado.
— Además… bueno, es cierto.
— ¿Nn?
— No, no es nada, ¿dónde está tu casa?
— Ah, sígueme.
Caminó más rápido, Ryôsuke llevó su mano al paraguas, no había manera de que dejara que la chica la sostuviera todo el tiempo, Ryôsuke era más alto que ella, por lo que la chica estaba levantando la mano de manera innecesaria mientras la sostenía.
— Está bien, esto es algo pequeño, como agradecimiento.
Después de decir eso la chica no cedía, y al final ella llevó el paraguas todo el camino hasta su casa.
— ¿Esta es tu casa?
La chica se le quedó viendo hacia arriba a la casa que tenía en frente, era una casa normal de dos pisos, abrían al menos unos 10 pasos entre el portón de entrada hasta la casa, frente a esta se encontraba su amado perro Cesar quien movía la cola, cuando salió estaba soleado, pero debido a la lluvia quería entrar rápido.
— Ah, qué lindo perro.
Dijo la chica y Cesar se acercó levantando la pata frontal izquierda.
— Ara, que listo.
La chica sostuvo su pata con la mano derecha mientras sonreía.
— ¡…!
Tragó saliva.
— Ah, lo siento, ¿está mojado verdad?
— ¿He? Algo como esto está bien.
— Fuu… bueno, no importa, vamos, entra.
Comenzó a avanzar después de estar un poco sorprendido.
— ¿ Ryôsuke verdad?
La chica dijo su nombre de manera seria, de seguro abría de estar alerta después de todo ya que una chica estaba por entrar a la casa de un hombre.
— Ah, no es eso, en definitiva no estoy tratando de seducirte, no te pondré una mano encima, es, es, este... si tienes algo que te preocupe podría darte algún consejo, si puedo prestarte mí fuerza, di lo que sea.
— ¿Me prestarías tu fuerza?
Lo dijo intentando corroborarlo.
— ¿Lo que sea?
— Si, si es algo que yo pueda hacer.
Y allí sonrió mostrándole los dientes para mantenerse así por un par de segundos, para empezar debajo de la lluvia no había sol que reflejara su brillo, pero sin preocuparse por esa presentación.
— Gracias, eres de ayuda, la verdad es que hay algo, pero si Ryôsuke dice eso, entonces…
La chica dejo caer el paraguas y dio un paso al frente, con su mano izquierda mojada por la lluvia la llevó al hombro de Ryôsuke.
— ¿He? Espera, por más que estés agradecida eso es… rápido.
Ryôsuke estaba confundido debajo de la lluvia, ella lo había acercado para abrazarlo, podría ser que estaba tan feliz como para querer abrazarlo, ¿lo besaría? ¿En este instante se convertiría en parte de los ganadores en la vida? Pero en el instante en que Ryôsuke pensaba en eso…
— Lo siento.

Dijo la chica entrecerrando los ojos, eran palabras que no entendía, pero no le dio tiempo de preguntar su significado, de pronto sintió un impacto en el pecho. ¿Sería en lo profundo de su pecho? ¿Tal vez en su corazón? Sintió cierto calor, no, ¿eso era dolor?
Intentó corroborar su propio pecho, si tuviera que decir que le dolía, entonces le dolía, vio como una espada corta estaba clavada profundamente en su pecho, no podía creerlo, el brillo de la hoja de la espada se enterraba lentamente…
— ¿He?... esto… ¿me apuñalaste?
No pudo mantenerse de pie las rodillas de Ryôsuke terminaron doblándose, todas las fuerzas de su cuerpo y su corazón fueron desapareciendo. No pudo mantener su conciencia.
(¿Moriré?)
Sintió la muerte, y en ese instante sintió un extraño deseo, las fuerzas se le iban como si fuesen absorbidas, cuando una resistencia nació desde el fondo del corazón de Ryôsuke.
— ¿He? ¿¡Aun puedes moverte!?
Ryôsuke puso fuerza en su cuerpo y volteó a ver al cielo, la chica que se encontraba en su pecho se le quedo viendo.
— Ryô, Ryôsuke…
— Gracias…. Por dejarme ver… un buen sueño… al final…
Ryôsuke le sonrió a la chica, y pudo escuchar los sonidos de las pisadas de Cesar quien se acercaba y…
— Ryôsuke… lo siento.
Perdió la conciencia por completo mientras escuchaba el susurro de la chica.
La chica de cabello rojo, Lisara se le quedó viendo a Ryôsuke quien ya no se movía.
— Está bien perrito, así que, ¿podrías dejarme pasar?
Cesar movió la cabeza honestamente, cuando Lisara cargo con el cuerpo de Ryôsuke, y al voltear a ver hacia abajo a Cesar sonrió con amargura.
— Parece que no necesitas pasar lo que los humanos, lo mismo que él.
◆◇◆◇◆
— Ah, qué bien se siente.
Lisara salió de la ducha y envolvió su cuerpo con la toalla de baño, pero su corazón tranquilo de inmediato comenzó a desesperarse.
— Ah, moo… ¿por qué no lo encuentro?
Se secó su largo cabello con la secadora mientras gritaba enojada. Según la información que Cule había tomado de su padre, debería de haber en la ciudad una persona especial que aún no habían encontrado. Lisara tenía bastante confianza, ciertamente sería difícil encontrar a esa persona especial antes de que sus habilidades florecieran, pero como Shinigami de primer nivel debería poder encontrarlo eventualmente. Pero aun así, a pesar de que usó técnicas para buscar en toda la ciudad, no hubo ninguna reacción aunque expandiera su área de alcance aún más halla, caminó y dio vueltas por la ciudad varias veces, y continuó buscando en todo los lugares. Pero cuando se dio cuenta, la magia espiritual que tenía en el mundo humano ya se encontraba en niveles bajos.
— Bueno, creo que le he hecho algo malo a Ryôsuke a pesar de que había sido tan amable conmigo… pero si se lo explicaba hubiera salido huyendo, en ese caso no tenía otro método.
Comenzó a excusarse frente al espejo.
— Pero es cierto, tengo que explicárselo como es debido, también con lo de ahora en adelante, seria inconveniente si no construimos una relación como es debido.
Se arregló el flequillo mientras sonreía.
— Creo que lo primero sería moverlo del suelo en el pasillo donde duerme, al menos al sofá. Puede que tenga una impresión diferente dependiendo de donde despierte, primero tomemos prestada algo de ropa. ¡Esforcémonos!
Apagó la secadora de cabello y Lisara se puso una camiseta blanca.
◆◇◆◇◆
(¿He?)
Esa fue la primera impresión que tuvo Ryôsuke, estaba viendo desde una distancia realmente cercana en el sueño del pasillo. Que extraño, se supone que había muerto, y prueba de ello era que no podía mover para nada su cuerpo.
(Pero nunca había escuchado que el suelo del cielo fuese idéntico al de mi casa, entonces… ¿¡estoy en el infierno!?)
Una chica joven le había otorgado la muerte apuñalándole por el pecho, y ahora se encontraba en el suelo del pasillo de su casa, pero en el instante en que se percató de eso recordó otra cosa.
Se trató de algo que ocurrió cuando tenía 10 años, vio algo que parecía ser un rayo de luz que avanzaba por el pasillo frente a él, de algún modo sintió que su entrepierna se sentía bien, lo recordó en varias ocasiones cuando escuchó a sus padres diciendo “¿¡qué estás haciendo¡?”
En ese entonces el joven de Ryôsuke respondió “placer” junto con un rostro enrojecido. Por supuesto, se preocuparon seriamente por su futuro.
(¿He? ¿Estoy en el infierno en este pasillo por ese motivo? Si fuese el caso entonces debería de ser frente a la televisión, allí es donde más he mostrado mi juventud, ah, ¡quiero ver ese DVD que pedí prestado!)
La televisión en la que reproducía DVD para adultos noche tras noche, aunque también algunos de horror.
Cuando de pronto escuchó el sonido de la puerta del baño abrirse, junto con unas ligeras pisadas que avanzaban.
(Eso quiere decir que…. ¿¡La mujer de antes!?)
La persona que asesinó a Ryôsuke, a pesar de que la había tratado con amabilidad, le atravesaron el corazón y no fue un enamoramiento. Por más que dijera que lo acompañaría, que lo asesinara fue algo demasiado inesperado.
(Pero bueno, es una mujer hermosa, no tiene tanto pecho, pero que buenas caderas, su rostro también es de buena clase, incluso al final pude darle las gracias)
Las pisadas se acercaban cada vez más.
(Es cierto, al menos conocí a la chica hermosa que me asesinó, para empezar, que encontrara a una chica hermosa como ella es un milagro, de seguro va a hacerme algo)
Y allí estaba Ryôsuke, estudiante de preparatoria que había muerto sin siquiera haber experimentado un beso. Cuando las pisadas de pronto se detuvieron a un lado de él, y entonces escuchó la voz de la chica.
— Parece que después de todo aun no te has despertado, bueno, es un plebe… no, alguien que no es un genio, no hay nada que hacerle.
(Después de todo esta mujer quiere hacerme algo, no, espera no puedo, eso sería…)
— Pero está en el suelo de lado, tendré que levantarlo, no queda de otra.
Y cuando la chica puso un pie adelante.
— Que, que ¿¡qué quieres!?
Rugió desde el fondo de su alma.
—… ¿Qué?
La chica se había quedado congelada por la sorpresa, y Ryôsuke, quien no se había movido hasta ahora, se levantó de pronto poniendo fuerza en sus extremidades, pero antes de que pudiese levantarse, su rostro se topó con algo.
— ¿He?
Una suave sensación lo detuvo, y frente a sus ojos había algo rojo.
— ¿Hee?
Volteó a la izquierda y había una piel blanca, volteó a la izquierda y pudo ver el muro al fondo del pasillo a través de una tela blanca que ondulaba, pero al ver hacia al frente, algo rojo, si lo veía bien poda entender como era algo como hilos finos de color rojo. Cuando algo de vino a la mente, y para corroborarlo bajo la mirada un poco, solo un poco…
— ¡Kyaaaaaaaaaaaa!
Y la chica gritó justo frente a él.
— ¿No me digas que este es el paraíso?.. Que diga, entre las piernas… una va…
— ¡Kyaaa!
Sintió la muerte en su cuello junto con ese grito, se movió por reacción siquiera antes de pensar, Ryôsuke dejó caer la parte de su cuerpo hacia el frente y en ese momento la chica perdió el balance.
— ¡Kya!
Y en los hombros de Ryôsuke terminaron las caderas de la chica.
— Ggg.
Ante el repentino peso terminó dejando salir la voz como la de una rana, desesperadamente puso sus extremidades en el suelo para quedar en cuatro, y tomó el peso de Lisara.
— ¿He? ¡Kya! ¡Ah! ¡Espera!
No pudo soportarlo y Ryôsuke terminó cayendo al suelo y junto al pesado sonido.
— ¡…!
La chica gritó con una voz inaudible.
A un lado de donde había caído la cara de Ryôsuke, la chica había caído, golpeándose en la cabeza, y parecía querer llorar mientras se llevaba las manos a la parte de atrás de la cabeza, parecía que en verdad le dolía cuando Ryôsuke terminó dando su impresión.
— I…
— ¿I?... ¿qué?
— Inusual.
— ¿Inusual?
— Inusualmente pesas mucho señorita.
La chica movió la cabeza, volteando hacia él, al fondo de su cabello rojo como una cortina se encontraban sus ojos rojos brillando como si ardieran, sus miradas se encontraron, y por algún motivo ambos sonrieron, resonaron risas secas.
Esas risas se pararon por completo y tanto la chica como Ryôsuke gritaron al mismo tiempo.
— ¡Te mataré!
— ¡Noo!
Ryôsuke se rodo por el suelo apresuradamente junto a un mal presentimiento, y la chica dejo caer su pie en el lugar en el que estaba hace un momento. Y después de chasquear la lengua, volvió a levantar el pie. Ryôsuke, con temor a que lo pisaran, siguió girando.
Es imposible en un pasillo tan estrecho.
Pero la chica leyó los movimientos de Ryôsuke, y frente a su rostro se encontraba acercándose la planta de su pie.
(Ah, quiero que me pise)

Terminó pensando como un pervertido, quería intentar tocar la planta del pie de una mujer, al pensar en eso podría pensar como una prueba de su salud, además ella era una chica hermosa, ¿si podría tocarla que importaría que lo pisara? Mejor dicho, eso sería como una recompensa, y mientras pensaba en eso.
— ¿¡Por qué pareces tan satisfecho!? ¡Muérete!
— ¡Maldición! ¡Perdí ante mis fantasías!
Y cuando estaba preparándose para morir, “aquello” volvió a acercársele, el jardín secreto rojo apareció entre su pierna levantada.
— Hilos……… ¿rojos?
La chica detuvo por completo su pierna y la bajo de inmediato, tenía el rostro completamente rojo mientras sostenía su camisa.
— Ah, esa es mi camisa.
La ropa que tenía la chica era solo una camisa blanca, no tenía nada en la parte inferior de su cuerpo, seria debido a que la camisa era de hombre que le quedaba holgada, y bajaba cubriéndole parte de sus blancas piernas. Sin importar que tuviera bien abotonada en toda la camisa podía verse un poco de su blanca piel.
— Pe, pero… ¿por qué estas vistiendo así?
— ¡No había nada que hacerle! puse a lavar mi ropa y no había nada más que esto, ¿¡por qué no tenías nada más que esta camisa!?
La chica comenzó a hablar quejándose aun con el rostro rojo, no sabía por qué se quejaba a pesar de que había tomado su ropa egoístamente, Ryôsuke inclinó la cabeza mientras se preguntaba eso.
— Si bueno, es lo que tenía en Stock, no, bueno, la lluvia ha continuado mucho últimamente.
— Que, ¿qué pensabas hacer con tu ropa interior de hoy?
La chica preguntó temerosamente.
— ¿Has experimentado las capacidades de los aromatizantes?
— ¡Kyaa! E, ¿¡esto lo lavaste como es debido verdad!?
En ese instante Ryôsuke pensó un poco.
— Mentira.
— Bueno, la lavé, este... si mal no recuerdo antes del cambio…
— ¿Desde cuándo que no la lavas?
— Desde…
— No, no quiero escucharlo.
La chica se tapó los oídos y movió la cabeza a los lados, para después suspirar como si se deshiciera de todo el aire que había en sus pulmones.
— Haa… después de todo no tenías nada más que esta camisa.
— Cállate, te la pusiste por tu cuenta… ¿te la pusiste desnuda?
Repitió las palabras dentro de su cabeza, percatándose de algo.
— ¡Una pregunta!
De pronto levantó la mano, y al verlo así la chica suspiró de nuevo como si no tuviese remedio.
— Bueno, me imagino que tendrás toda clase de preguntas, está bien, te responderé dentro de lo que pueda.
— ¿Are you no Panties now?
— ¿Ha?
— ¿Justo ahora no traes pantis?
La chica se quedó petrificada en el instante en que dijo eso, y su rostro comenzó a enrojecerse.
— Me lo imaginaba, lo sabía, maldición, ¿por qué no vi más abajo? tenía el paraíso de los hombres justo frente a mis ojos…
Era un fallo difícil de creer, normalmente Ryôsuke lo hubiera visto, no, más que verlo devorado con la mirada, olido, e incluso…
— Kggg, ¿¡qué demonios paso con mi lujuria!?
La chica comenzó a temblar mientras lo escuchaba gritar con honestidad.
— Ya… veo……… te mataré, te mataré aunque mueras, te mataré apostando el nombre de Lisara Restall.
— Que tonto soy, tonto, tonto, tonto, solo me faltaba un paso para la adultez… ¿he? ¿¡Uwaa!?
Una enorme guadaña… era como la guadaña de un Shinigami… en algún momento la chica estaba sosteniendo aquello, y justo en el filo se encontraba el cuello de Ryôsuke.
— ¡Ah! ¡Me rindo! A pesar de que ya me apuñalaste en el pecho el cuello no es para bromear, ¡si me cortas el cuello moriré!
Y la guadaña tembló.
— Por favor, solo no me separes la cabeza de mi parte baja.
— ¿¡Y qué pasa con tu parte superior!?
La chica respondió sin pensarlo y perdiendo sus fuerzas se encogió de hombros.
— Hombre sin sentido del nerviosismo… hasta me siento tonta por estar alerta frente a ti.
Alejó el filo de la guadaña de su cuello, y de ese modo desapareció dejando tras de sí un brillo.
— ¿He? ¿¡Desapareció!?
La chica dejó pasar de largo el comentario de Ryôsuke y se cruzó de brazos.
— Parece tonto siquiera tomarte en serio, ya, está bien, vamos, ve a la tienda antes de que quiera matarte de nuevo.
— ¿Tienda?
— Cómprame ropa interior, si hubiera más ropa sería feliz.
— ¿Yo tengo que comprarlo?
— Pero claro, ¿estás sugiriendo que salga así a la calle?
Es cierto, si saliera a la calle desnuda solo con una camiseta blanca podrían no solo acosarla, incluso atraparla los policías, sin tomar en cuenta que está lloviendo fuera, sin duda alguna terminaría transparentándose con el agua… una camiseta blanca mojada…
— ¿¡Qué haces excitándote!?
— No, sentiría una pena mostrarle eso a otra persona, iré yo a comprar las cosas.
— No me agrada del todo pero… gracias.
La chica retrocedió un poco e inclinó la cabeza, lo ignoró como si fuese una cosa extraña mientras que Ryôsuke imaginaba la tienda, es cierto, parecía que vendían ropa interior.
— ¿Puedo preguntarte algo?
— ¿Qué cosa?
— ¿De qué tamaño?
Con esa pregunta las cejas de la chica se movieron.
— Puede ser algo repentino, pero en definitiva no tengo ninguna intención pervertida.
—………
— ¿He?
Su voz fue tan baja que no pudo escucharla bien, no podía pensar que hasta hace poco era realmente violenta, fue una voz realmente débil.
— Que la más…
— No me digas que… ¿la más grande que haya?
—… ¡…!
La chica le dio la espalda y sus hombros comenzaron a temblar ¿Se enojó?
— ¿Solo de ver lo sabes verdad? ¡La más… chica!
Parecía que lo había gritado con lágrimas en sus ojos, y Ryôsuke se sintió un poco culpable.
◆◇◆◇◆
— ¿Y? ¿Qué es lo que está pasando? No entiendo absolutamente nada.
Ryôsuke estaba sentado en el suelo, estaba viendo en dirección a un muro que estaba sucio debido a que casi no lo había limpiado.
— Es cierto, por eso es que hablaremos.
Lo dijo la chica que estaba sentaba con las piernas cruzadas en el sofá. Y en su mirada se encontraba la espalda de Ryôsuke quien estaba viendo un muro, el motivo del porque habían tomado esa forma extraña de conversar era sencilla, eso era porque solo había comprado pantis en la tienda, es decir, ella solo tenía puesta una camiseta blanca y unas pantis, podría verla fácilmente.
Ryôsuke no podría soportar a algo como eso y su mirada buscaba instintivamente el paraíso que se encontraba entre sus piernas, como resultado, terminó con la cara hacía el muro llegando a su relación actual.
— Para empezar ¿Regresé a la vida? Me habías asesinado.
— Que grosero, no te asesiné, aunque me gustaría hacerlo.
— No, pero, esa espada corta en mi pecho…
— No te apuñalé el corazón, apuñalé tu alma.
— ¿alma?
— Así es, para poder recolectar el poder espiritual que existe en el mundo humano.
— Mundo humano… ¿He? Tu… ¿¡Eres una Shinigami!?
— Si, Lisara Restall, una Shinigami de primer nivel.
Se nombró a si misma con orgullo.
— Ah, es cierto, un humano normal no sabe nada acerca de los niveles de los Shinigami,
— ¿Y? ¿La señorita primer nivel-sama quiere algo de mí?
Nunca había escuchado que un Shinigami requiriera algo de un humano en específico. En el mundo humano hay empresas para poder conocer a los Shinigami, pero Ryôsuke aún era solo un estudiante de preparatoria.
(¿Puede que tenga alguna clase de secreto escondido?)
Como si fuera alguna clase de héroe de manga o anime.
(¿Hijo del rey Shinigami o algo así?)
Comenzó a tener expectativas.
— No necesito nada de ti.
Y en un instante esas expectativas fueron destrozadas.
— Solo eres un plebe… una persona que no es un genio, no, podríamos decir que eres un plebeyo pervertido.
Y se corrigió, plebeyo, estaba muy consciente de ello, pero que se lo dijeran hacia que le salieran lágrimas de los ojos
— ¿Entonces qué es lo que quieres de mí?
— Debería de haber una persona especial en esta ciudad.
— ¿Persona especial? ¿Qué es eso?
— Ah, maldición, creo que no debía decírselo a las personas comunes.
— Ciento por ser un plebeyo entre plebeyos un punto entre las masas.
— Las personas especiales son una persona que tiene 1,000 tal vez 10,000 el poder espiritual de una persona normal, muchos de ellos son llamados genios o héroes.
Parece que Ryôsuke era 100%, completamente una persona sin relación alguna con eso.
— ¿Pero está bien? ¿Dijiste que era un secreto verdad?
— Está bien, después de todo no tiene nada que ver contigo.
Ya lo pensaba él, pero aun así era frustrante.
— Además, necesito que entiendas la situación, sabes, vine aquí para poder hacer un pacto exclusivo de Shinigami con esa persona especial.
— ¿Exclusivo? ¿Eso quiere decir que la persona especial seria solo tuyo?
— Si, así es, Los Shinigami apoyamos para que puedan tener una buena vida.
— Hee, que envidia.
Ryôsuke lo había hecho bien, es decir, a pesar de que estaba realmente celoso era un mundo completamente sin relación a él, había perdido la intención de escucharla seriamente
— Pero no he podido encontrarlo, lo estuve buscando durante todo el día y de toda clase de formas, además de que de pronto deje de poder ponerme en contacto con Cule en el reino Shinigami.
— Fum.
— Que respuesta tan falta de interés.
— ¿He? Ah, no, te estoy escuchando.
La verdad es que estaba viendo una mancha en la pared, aunque bueno, Ryôsuke estaba pensando.
— Bueno, da igual, así que para poder continuar en el mundo humano necesito energía espiritual, comencé a necesitar.
— ¿He? ¿Los Shinigami usan energía espiritual para poder estar aquí?
— Es un mundo diferente, ¿es evidente verdad? Sin importar el Shinigami, para poder vivir en el mundo humano necesita usar la técnica “Bodorais” (existencia), el Shinigami normalmente tendría un pacto con un humano por lo que puede usar esa energía espiritual, pero como solo descendí así, solo puedo usar la energía espiritual que tenía conmigo.
Dijo muchas palabras que desconocía, y Ryôsuke no entendía nada.
— No lo entiendo muy buen, pero parece problemático.
— No hay nada que hacerle, para nosotros este es un isekai, bueno, podríamos decir que te encontré cuando estaba en mi limite.
Y tras decir eso Lisara suspiro con un largo “Haaa”
— Valió la pena contar con un plebeyo cuando me prestaste el paraguas.
— ¿He?
— Ah… ¡no es nada!
Por algún motivo se había enojado, y de ese modo continuó un silencio extraño.
— Ah, es cierto, puede que sea muy lejano, pero obtuve una reacción que superaba a las personas normales.
— ¿Quién es esa persona de la que estoy celoso?
— El perro que tienes en esta casa.
— Pero… ¿te refieres a Cesar?
Su amado perro.
— Ah, moo, ¡le pusiste un nombre de héroe, claro que me confundiría!
— Que grosera, él es sorprendente tal y como su nombre lo sugiere.
Ryôsuke se dio la vuelta y poso la mirada sobre Lisara.
— Q… ¿qué?
— Cuando Cesar tenía tres años era el héroe entre los perros del vecindario, cuando salíamos a pasear todos las perras movían la cola al verlo pasar.
— ¿En serio?
— ¡Además, cuando está en celo todas las perras desde pequeñas hasta ancianas se le acercan aullando! ¡Es el perro número uno! ¿Qué te parece, es sorprendente verdad?
— ¿He? He, bueno, este…
— Comparado conmigo, su dueño, no se me acerca una sola chica, bueno, aunque como experiencia parecería que han movido la cola cuando paso.
Levantó el dedo gordo y lo llevó a su pecho, pasó uno, dos segundos…
— ¡Maldición! ¿¡Qué pasa con esa diferencia!?...
— Este… ¿puedo continuar con la conversación?...
Dijo Lisara con una expresión extraña.
— Si…
El corazón de Ryôsuke terminó doblegándose por la tristeza, pero pudo asentir ligeramente.
— Bueno, está bien, quien diría que ese perro… ¿Cesar? ¿No hay manera en que pueda hacer un pacto con él verdad? Mi orgullo está en juego, así que, creo que te hice algo malo a ti quien me salvó pero… Ocurrió como lo esperaba.
— ¿Cómo lo esperabas? ¿A qué te refieres? ¿Qué valor dices que tiene un plebeyo quien es peor que su perro? ¡No, no debería de tener ninguno!
— ¿Qué haces decidiéndolo por tu cuenta?
— ¿Qué pasa? ¿Estás diciendo que tengo algún valor?
— Si, lo tienes.
Lisara asintió con naturalidad.
— Dijiste que harías lo que sea por mí.
— No, bueno, si lo dije.
Trata a las mujeres con aprecio después de todo.
— Por eso es que lo hice.
Lisara presiono un dedo contra el pecho de Ryôsuke.
— ¿Corazón?
— ¿Te dije que fue el alma verdad?
— Esa espada corta…
Lo recordaba claramente, cuando pensó que estaba feliz porque lo abrazaran de pronto lo apuñalaron en el corazón.
— Así es, esa espada corta es el orgullo de nuestra casa Restall, la “espada rota Gram” un súper tesoro de primer nivel usada por un sorprendente guerrero.
— Súper tesoro… está rota.
— Esa es el emblema, no hay nada que hacerle, bueno, ya sea verdad o mentira, está la leyenda de que está así porque está dormida, cuenta la leyenda que recuperará su forma en cuanto despierte.
— Así que no está rota, esta acortada, y cuando se haga grande… ha, se parece a “eso”
Ryôsuke bajo la mirada a sus propias caderas. Lisara termino siguiendo su mirada sin querer y se apresuró a levantar la mirada, ya tenía el rostro rojo.
— Ejem, como sea “Gram es mi propiedad, usándola apuñalé tu alma, ¿entiendes lo que significa?
— No, para nada, solo entiendo que me apuñalaste.
— ¿Quién fue el que dijo que haría lo que fuera?
Ryôsuke no encontró palabras para responderle, pero normalmente no pensaría que lo fuera a apuñalar.
— Así que me equivoque por completo de adversario, kggg.
— Bueno, siento decirlo como si te hubiera engañado.
— No es “como si” ¡esa fue una completa estafa!
— Pero me hiciste eso vulgar, ¿así que no te importa verdad?
Y Lisara terminó convenciéndose por sí misma.
— Continuaré con la conversación, “Gram” es como si fuera parte de mí, es decir, atravesé tu alma con una parte de mí, si yo te toco es lo mismo que si “Gram” te tocara, absorbiendo poder espiritual de ti.
— Bueno, no se sintió nada bien.
— Entiendo cómo te sientes, pero no había nada que hacerle. En ese entonces en verdad necesitaba poder espiritual, por supuesto, si hubiéramos formado un pacto podría obtener poder espiritual pero, no tenía la intención de formar un pacto contigo.
— ¿Porque soy un plebeyo?
— Lo siento, pero así es, yo, una Shinigami de primer nivel no podría hacer un pacto con un plebeyo, tengo mi orgullo pero, también tenemos el balance con los otros Shinigami.
— Por cierto esta Gra, Gram, ¿no cumplirá mis deseos?
— Eso es imposible, se te apuñalo mientras ambos estábamos de acuerdo, es decir, solo podría haberse hecho cuando tú y yo estuviéramos de acuerdo con esto.
Tras decir eso Lisara le mostro una sonrisa traviesa, bajando la cabeza a propósito.
— Kaga Ryôsuke, gracias por aceptar desde el fondo de tu corazón.
Y a Ryôsuke le pareció que esas palabras se le clavaban.
— ¿Pero se supone que mi poder espiritual es bastante normal verdad? ¿Soy un plebeyo cierto?
— Ara, sorprendentemente te diste cuenta de algo bueno.
Lisara se rio, y a Ryôsuke le dio un muy mal presentimiento.
— Fácil, eso es porque soy excepcional
— ¿¡Excepcional!?
— Sí, estoy orgullosa, soy buena controlando el poder espiritual, por eso es que no puedo ser incluso con un poder espiritual bajo que no podría comparase con un Shinigami normal yo podría mantener mi existencia.
En el instante en que Ryôsuke pensaba que estaba presumiendo sintió como lo fulminaban con una mirada fría.
— Bueno, ¿con esto resolvimos tus preguntas verdad?
— Si, ¡Sensei!
Levantó la mano, a pesar de que no era la escuela fue de impulso.
— ¿Aún hay más?
— ¿En verdad no tendré ninguna mala repercusión con esto?
— Nada, estarás bien.
Sostuvo la mano de Lisara y la movió de arriba abajo.
— No, pero me desmayé.
— Eso es algo parecido al Shock por el pacto, por eso no había nada que hacerle.
Lo dijo casi como si quisiera convencerse a sí misma de manera sospechosa, y Ryôsuke se le quedo viendo fijamente.
— No me veas así…
Y continuó viéndola mientras se resistía y Lisara solo pudo dejar salir un “uu”
— En serio, ¿que habrá pasado?
Losara se quedó callada, cerró los ojos y comenzó a pensar mientras fruncía las cejas. Pasaron alrededor de diez segundos hasta que abrió los ojos, y vio a Ryôsuke fijamente a los ojos, y comenzó a hablar
— Desde antes te lo dije pero te apuñale el alma con “Gram”
Era un tono de voz serio, y Ryôsuke tragó saliva mientras asentía.
— Donde corte fue en una parte profunda, en el lugar que los humanos sacan su energía para vivir, es el lugar en donde está la energía espiritual más fuerte. “Gram” toma la energía de allí, y la cantidad no se puede comparar con la de cualquier humano.
— Ya veo, así es como puedes mantener tu cuerpo.
— Así es, por más que sea una genio, no podría continuar con mi “existencia” con un poder espiritual normal, si te desmayaste seguramente fue porque absorbí de allí la energía espiritual necesaria para poder continuar “existiendo”
— Este… ¿Desde mi fuerza de vida?
— Sí, los sentimientos que son la fuente que para ti, te dan la energía para seguir viviendo, es cierto ¿Tienes alguna idea de que sea? Algo que sientas que no tienes suficiente… o algo así.
La mirada de Lisara no solo era seria, era una mirada de preocupación como la que no le había dirigido ni una vez a Ryôsuke.
— ¿Algo que no sienta normal?
Pasó un segundo pensando y de inmediato le vino algo a la mente, ¿Por qué no habría volteado al paraíso, ver debajo de esos hilos rojos? Y desde antes él…
(¿Porque solo de ver estoy satisfecho? Es como si… espera, frente a mi hay una chica solo con una camisa y pantis, ¿Por qué puedo quedarme callado de este modo?)
A pesar de que llegó a eso no podía pensar en nada mas, su cuerpo no reaccionaban la verdad aunque no hiciera nada debería de poder imaginar toda clase de cosas, debería de estar jadeando con su imaginación. ¡Debería de ser el instinto de un hombre!
— Parece que tienes una idea de que es.
En la mejilla de Ryôsuke quien tenía una mano levantada recorrió una gota de sudor frio.
—… Eso no es nada para bromear…
— Hehe ☆
— ¡¡¡¡¡Nada de “Hehe”!!!!!
Ryôsuke terminó gritando sin pensarlo.
— Regrésame mi lujuria, ¡regrésame mi corazón de pervertido!
Ante esas palabras los ojos de lisara se convirtieron un punto,
— Tenías los ojos inyectados antes, creo que aun así eres suficientemente pervertido,
— ¡Maldita!
— Lo, lo ciento,
Lisara se disculpó sin pensarlo,
— ¿he? ¿Por qué tengo que disculparme?
— Cállate, escucha, esto es curiosidad, quiero ver, conocer, recordar, pero para los hombres hay algo más allá, usar el paisaje visto para jadear, ¡jadear de verdad!
Lisara se le quedó viendo a Ryôsuke sin decir nada.
— ¿Qué te parece? ¿Entendiste?
Por algún motivo su mirada era increíblemente fría.
— Entendí algo, parece que les hice algo bueno a las chicas del mundo.
— ¿Qué te pasa? ¿¡Al menos puedo imaginar verdad!?
— Creo que te quitaré un poco más.
Lisara lo dijo en una voz muy baja, no parecía ser una broma, resonó temiblemente y su mirada daba igual de miedo.
— Espera, dame un respiro, si me quitas aún más lujuria moriré.
— Que mueras sin lujuria… en serio eres un hombre sin remedio.
— Cállate, ¿las personas somos diferentes verdad? Para empezar, por tu culpa perdí esa diferencia por toda la eternidad.
— No digas tonterías, las personas no son tan maleables, con algo de tiempo ese poder regresará por su cuenta, además, lo que absorbí no fue una gran cantidad, para mañana regresará.
— ¿He? ¿Es en serio? ¿No mientes?
— Que desesperado, no hay energía que no pueda reponerse, me contuve como es debido.
— Y si absorbes demasiado…
— Lo más probable es que obtendrías un gran daño y serias incapaz de recuperarte, es decir, serias un muerto en vida
Lisara dijo la cruda realidad como si nada.
— Ah…. No… por favor… quítame esa Gram, por favor
— Incluso a mí no me agrada que estemos así, para empezar sería un desperdicio para la gran espada Gram.
— Entonces ahora mismo, ¡Just Now!
— No te apresures, ¿por qué crees que me estoy tomando la molestia de explicártelo todo educadamente?
— ¿Por amabilidad?
— Que tonto.
Respondió sin siquiera tocarse el corazón.
— Kgg, lo dije fingiendo que no me había dado cuenta, y aun así lo dijiste.
— Que bueno, es importante que seas consciente.
Vio a Ryôsuke con una mirada fría, pero soporto esa mirada y la fulmino con la suya.
— ¿Y? ¿Al final todo para qué?
— Para buscar a la persona especial, ¿si tengo su apoyo en esta ciudad podré encontrarlo verdad?
— ¿Así que si lo encuentras me liberarás?
— Eso tenemos.
Lisara asintió honestamente, por cómo estaba no parecía que le fuese a mentir, pero aun así había algo extraño. De no ser que Ryôsuke no tenía nada que quisiera, no debería de haberlo hecho tan forzadamente, pero aun así no dejara ir a Ryôsuke.
— No me digas que… ¿Te enamoraste de mí?
— ¿En serio piensas eso?
— No… perdón.
Allí estaba Ryôsuke quien no tenía confianza desde el fondo de su corazón.
— Maldición, que primera impresión tan sucia…moo.
— ¿Nn?
— ¡Hablo sola!
Ryôsuke la fulminaba con la mirada.
— Pe, pero, si no estás enamorada, entonces bastaría con que regresaras una vez al mundo Shinigami, ¿De esa manera seria más fácil que capturar a un plebeyo a la fuerza verdad?
— Te diste cuenta de lo que no quería.
Lisara movió las cejas, y suspiro levemente.
— Haa… tengo una situación problemática, los Shinigami Restall no pueden regresar al mundo Shinigami sin hacer un pacto y perder toda su energía espiritual. Seria vergonzoso, además en esta ocasión vine a la fuerza, si me podía en contacto con Cule deberíamos de haber creado un plan pero…
Ryôsuke no tenía ni idea de lo que estaba diciendo.
— Escucha, aunque no entiendas, solo comprende que tengo mis circunstancias y no puedo regresar, por eso es que necesito tu cooperación ¿Entendiste?
No era de entender o no, prácticamente lo tenía bajo amenaza.
— No pongas esa cara, estoy un poco arrepentida por involucrarte.
— ¿Un poco?
— Al principio estaba más arrepentida, pero eso fue disminuyendo, bueno, pero…
De pronto comenzó a sonreír.
— ¿Qué te pasa tan de pronto?
— Sorprendentemente tu vitalidad es divertida, fu, fu, fu, además de que eres un tipo que nunca antes había visto, terminas diciendo toda clase de cosas a esta Lisara de la casa Restall.
— No, aunque me digas eso, estabas mojada como una cachorrita, de pronto me apuñalaste, dijiste que eras Shinigami, me dejaste viendo contra el muro, y de pronto me rompiste.
— ¿Eso es para ambos verdad? Para ambos.
— Bueno, ah, es cierto, ti toda clase de cosas…
Tras decir eso se tragó las palabras que en verdad quería decir, frente a él se encontraba Lisara que lo veía como si fuera un demonio.
— La próxima vez que menciones eso… no te quedará vida.
—E, ¡Entendido!
— Fum, ¿Y? ¿Me ayudarás?
Le causaba problemas a Ryôsuke que dijera eso después de verlo como un demonio.
— Sera un poco divertido trabajar contigo.
Termino mostrándole una encantadora sonrisa, entendía que ese no era más que un cebo para tentarlo. Lo sabía, pero…
— Kggg, yo ya… ya había decidido que te trataría como alguien preciado. Aunque esa esto…
— ¿Por qué soy una chica? Eso es algo genial…
— Cállate, te ayudaré así que no te quejes.
— Es cierto, no tengo el derecho de quejarme, pero Ryôsuke, ¿podría decirte algo?
— ¿Qué pasa?
— Eres tonto.
Lo dijo con un tono de voz alegre, parece que en verdad pensaba eso, se le quedaba viendo fijamente a la parte de atrás de la cabeza de Ryôsuke, mientras que sonreía con amargura.
— Bueno, está bien, obtuve tu consentimiento.
Lisara se puso de pie sosteniendo la orilla de la camisa para esconder su ropa interior, y se sentó frente a Ryôsuke.
— Ya te lo dije varias veces pero mi nombre es Lisara Restall, puedes llamarme Lisara.
— Y yo soy Kaga Ryôsuke, 16 años, mis padres están de viaje en el extranjero, vivo solo.
— Ya veo, según los años humanos parece que tengo 16 años, parece que lo haces bien, cuento contigo.
Después de decir levanto la mano derecha.
— ¿Qué pasa? Si mal no recuerdo así lo hacen en el mundo humano.
— Ah, sí, cuento contigo.
Estaba muy nervioso cuando la sostuvo por la mano.
— No necesitas estar tan nerviosa.
— Cállate, no estoy acostumbrado.
— Fum, me diste tu paraguas con mucha naturalidad, pensé que estabas acostumbrado a las chicas.
Lisara alejo las manos e inclino la cabeza.
— Eso es entrometerse, no es como si fuera una recompensa, mejor dicho, no había compartido un paraguas con nadie desde la primaria, ¡esa fue mi primera vez!
— Ah, espera, ¡deja de decirlo así! ¡Harás que me ruborice!
— ¿He? ¿En serio?
— Así es, incluso fue la primera vez para mí. Moo…
Inclino los labios y volteó a otra parte, fue una respuesta inusual.
— Pero, es cierto, te he causado toca clase de molestias…
Lisara parecía estar pensando en algo mientras continuaba viendo a otra parte.
— Sí, hagamos eso.
— ¿Qué pasa?
— Si encontramos a la persona especial sin problemas, entonces te daré una recompensa ¿Qué te parece?
— ¿Una recompensa?
— Sí, te concederé un deseo como Shinigami para que tu vida sea más feliz. Tengo que pagar la deuda a tus acciones o termine haciendo llorar el nombre de Listara Restall.
— No necesitas esforzarte.
— No me estoy esforzando.
— Por supuesto, algo como “casarme” o cosas imposibles esta fuera de cuestión.
— Fu fu, no soy tan tonto, es cierto…
Pensó, no, recordó, Dentro de la cabeza de Ryôsuke comenzaron a pasar imágenes, ¿podría ser que su poder estaba regresando? Su lujuria estaba tomando forma.
— ¿Qué pasa con esa cara?...
— Estuve impresionado por esa camisa blanca sin nada mas de ropa, por favor, hazlo igual pero con medias negras…
De pronto termino llenando su campo de visión, Ryôsuke no estaba deteniendo ni un pelo.
— ¡Eso fue peligroso!
Lisara estaba por darle una cachetada, pero al fallar solo hizo Tch con la lengua.
— Nada de Tch, si en verdad quieres cumplir mi deseo cuándo llegue el momento no huyas, ese fue mi verdadero deseo.
— Eres tú el que está diciendo cosas obscenas, yo, Lisara Restall estoy apostando el emblema de mi familia “cabellos rojos” cumpliré tu deseo como es debido.
— ¿Como que cabellos rojos? ¿De seguro solo te lo teñiste verdad?
— Que grosero, este es mi cabello natural, las personas de mi familia desde hace mucho nacen con el cabello rojizo.
Ryôsuke pensó por varios segundos, hasta que hizo un aplauso.
— Ahora que lo pienso, allí también tienes vello rojo.
Y después de eso llego el silencio, en ese entonces el rostro de Lisara se volvió pálido y de nuevo rojo.
— Que cambios de color ¿Eres un semáforo?[1]
— No, una máquina de matar.
— ¿Qué es una máquina de matar?
— Seré yo la que asesine a Kaga Ryôsuke y proteja a las chicas del mundo.
Lisara se puso de pie y levanto la mano derecha.
— ¿Recuerdas que dijimos que no tendrías vida si volvías a tocar el tema verdad?
Sobre las manos de Lisara aparecieron dos cosas que parecían dos serpientes en llamas, y estas comenzaron a moverse, eventualmente comenzaron a formar un torbellino y termino convirtiéndose en una Guadaña rojo-negro.
Si, era como la guadaña de un Shinigami.
— Esta chica, al igual que “Gram” es el emblema de la familia Restall, un tesoro secreto es una guadaña antigua. Se les da a los Shinigami de primer nivel, su nombre es “Cernunnos L´adour[2]” ¿Es un buen nombre verdad?
— No, no sé nada de ese nombre.
— Al menos deberías estar orgulloso del nombre de quien te llevará al infierno.
— No definas que iré al infierno, ¿puede que vaya al cielo verdad?
Por poco Ryôsuke no estaba seguro de eso, Los ojos de Lisara tenían un brillo frio, esas eran intenciones asesinas, la sensación de electricidad en su piel también eran intenciones asesinas. Lisara levantó la guadaña y sonrió.
— Fu fu, ya me lo dirás después de que mueras, a donde iras a parar ¿Al infierno o al cielo?
— ¡Sería imposible si muero!
Ryôsuke saltó y comenzó a huir. Y en el lugar en el que Ryôsuke se encontraba cayó la guadaña.
(Me☆ma☆ta☆rá☆)
— Oye, no huyas, si eres un hombre déjate asesinar tranquilamente, maldito enemigo de las mujeres.
Terminó huyendo por 30 minutos mientras gritaba. Y cuando por fin pue atrapado lo obligaron a escribir 100 veces “Ya lo olvidé”.




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