Danjo no Yuujou wa Seiritsu Suru? (Iya, Shinai!!) Volumen 1 - Prologo
- Anibal Bello
- 26 feb
- 17 Min. de lectura




Prologo
Dos flores

Si existe el instante en el que se cae enamorado, entonces de seguro existe el momento en el que se cae en amistad, y eso fue durante el festival escolar del segundo año de secundaria.
Era un festival escolar de una escuela rural, y los festivales de nuestra escuela eran famosos, cada uno de los Clubs traían comida y bebida de los campos cercanos, también ponían puestos con comida y bebida producidos en el área. Cada año personas de otras escuelas venían a visitarnos. Lo que trajo el Club de Ciencias fue una “Exposición de arreglos florales” trajeron flores de toda la ciudad y además de venderse en sus tiendas también tenían pequeños accesorios para dama. El primer día del festival escolar que duraba dos días… un poco antes de las 16 horas, tomé algunos de esos accesorios y comencé a dar vueltas por la escuela vagando.
— So… soy del Club de Ciencias… estoy vendiendo accesorios…
— Y sabes, la tocada en vivo de senpai fue genial.
— Ah… ¡Me la perdí!
…Y me ignoraron de ese modo, no, bueno, no entiendo, hable muy bajo, ella no me escuchó. Comencé a perder la tranquilidad, no había cumplido con el mínimo de la norma en las ventas, es decir, falta una hora para que termine el día, por fin pensaba que daría vueltas por la escuela vendiendo algo… el problema, aunque me estuviera moviendo no había conseguido vender nada… ¿Y crees que alguien que no tiene amigos le puede hablar como si nada a los extraños? Me acerqué a una parejita que parecía que les gustarían los accesorios.
— ¿Qué es esto? ¿Flores de verdad? Waa, son súper lindas.
— Ah, son flores preservadas, se pueden usar como accesorio, los que lo obtuvieron fue el equipo de voluntarios…
Flores preservadas, son flores naturales que a base de químicos y algunos retoques se logra evitar que se sequen, he escuchado que en manos de un experto pueden durar entre uno y dos años. Y lo que estoy vendiendo actualmente son estas flores preservadas.
— Hee, normalmente hacen de estos ¿Verdad? ¿Cuánto cuesta?
Y el hombre tomó unos pendientes. Por fin tuve su atención, y lleno de valor les dije el precio.
— Qui… quinientos yenes cada uno.
— ¿¡He!? ¡Que caro! Entonces no.
Se negó rotundamente y regresó con violencia el pendiente a la caja… esa fue la primera vez que supe lo difícil que eran las ventas. 500 yenes para un chico de secundaria, en definitiva no era algo barato, no es algo que se pueda dar por un accesorio hecho a mano por un compañero de clases.
Al final logré vender cinco, en todo el día vendí cinco cosas de 100 yenes.
(Solo queda un día más… no… ya es imposible).
Tenía una caja llena de accesorios como un tonto mientras regresaba a la sala del club de ciencias.
La que se encontraba allí era Inuzuka Himari.
Piel blanca y un cuerpo esbelto, grandes ojos como almendras de un hermoso azul marino. Su hermoso cabello largo se estaba ondeando. Daba una sensación de transparencia, es una hermosa chica como si fuese un hada.
Se encontraba sola en el salón de Ciencias, y se le quedó viendo a las flores-accesorios que estaba preparando, estaba rodeada por flores de todos los colores, haciendo que su presencia aumentara. Tenía puesta una de las gorras que tenían tres flores, eran parte de los artículos mientras que se encontraba viéndose en un espejo sobre el escritorio. “Pfhaha, es como si tuviera un campo de flores en la cabeza[1] que linda” susurraba mientras se reía ella sola.
“Me gustaría hacer un cuadro”.
Si estuviera en Instagram sin duda le daría 100 likes… no, la verdad es que no se puede presionar 100 veces… Cuando pensaba en una tontería como esa ella se dio la vuelta.
— Ha por fin regresaste, eres Natsume Yuu del club de ciencias ¿Verdad?
Me asustó que de pronto me llamara por mi nombre, para mí es prácticamente la primera vez que la veo, y sin querer terminé pensando que su voz también era hermosa.
— Ah, este, si… pero…. ¿…?
No sabía si era una alumna de grado superior o inferior, por lo que sin querer me trabé al hablar, ¿Qué pasa con esta escuela? ¿No se diferencia el grado escolar por colores o algo?
— No debes dejar la tienda sola, unas chicas vinieron a ver.
— ¿¡He!?
Mierda, pero no estoy solo en el Club de Ciencias, por supuesto que había alguien encargado de cuidar la tienda… entonces no se vendió nada…
—.. No, no…
— ¿Qué pasa?
Himari preguntó extrañada, terminé frustrado con honestidad…
—… De seguro no se hubiera vendido nada, estuviera o no hubiera sido lo mismo,
—…
Himari tenía un jugo en paquete, espera, ¿Era Yoghurppe[2]? Cuando estaba en primaria solía beber mucho eso, se puso la pajilla en los labios y comenzó a sorber.
— No bueno... aunque si se vendió.
— ¿He…?
Dejó salir una voz extraña, ¿Se estaba burlando? No, no parece ser el caso.
— No, es que… mejor dicho, ¿¡Cómo!? Si se suponía que no estaba…
— Ah, tengo el dinero, me lo dejaron a mí.
Himari comenzó a hacer sonidos mientras sorbía de su yoghurppe. Una vez vaciada la caja la dobló cuidadosamente y se la guardó en el bolsillo, ah que buenos modales.
Y en cambio sacó un sobre color marrón y me lo entregó.
— Aquí esta, es lo de 15 personas.
— ¿¡Quin..!?
Me apresure a abrir el sobre, mil, dos mil, tres mil… 11,500 yenes… Uwaa, ¿¡Tanto!? Nunca había visto tanto más que en el Otoshidama[3] de año nuevo…
— No, espera esto es…
— Ah, aunque diga 15 personas me refiero a 27 cosas.
— Pero el total…
— ¿Es raro?
Asentí atónito.
— No es raro, este, anillos, pendientes, y pasadores de cabello, ah también separador de libros con forma de hoja, se vendieron como tres a unos senpai.
Comenzó a decir todo lo que vendió mientras reía. ¿En serio vendió todo eso ella sola? incluso 500 yenes es mucho para un chico de secundaria, pero es cierto, los artículos que comentó ya no se encontraban
¿Qué pasa tan de pronto? Me la pasé todo el día desesperado y solo logré vender 5, pero, aun así, ¿¡En el instante en que me aleje ella vendió 27!? ... ¿Tan feo soy? Bueno no estoy seguro de que sea eso pero estoy realmente herido.
— Nee.
De pronto se me quedo viendo fijamente a la cara. Al verla de pronto tan cerca mi corazón dio un vuelco que creí que me daría un paro cardiaco…. Como sea, es una chica hermosa. No parecía llevar maquillaje, pero como decirlo, parece que aun siendo natural se ve más hermosa que llevándolo. Su cabello moviéndose en su frente deslizándose parecía suave y sedoso, como decirlo, terminé imaginándola moviendo su cabello con la brisa y los pétalos de Sakura bailando a su alrededor… desde mi punto de vista de entre todo lo que está aquí es lo más parecido a una flor verdadera.
— Natsume-kun, ¿Porque no me ves?
— No... no es nada.
Sin querer desvié la mirada…. es hermosa… soy malo con las chicas hermosas.
— Ah, es cierto tengo que darte las gracias por cuidar la tienda…
— No, no, la verdad no importa, estaba aburrida.
— Pero no podría…
— ¿Nn? Entonces, ¿Podrías decirme algo?
Himari dijo eso, y llegó al tema sin dar rodeos.
— ¿Porque tienen que vender 100 cosas?
— ¿He? ¿Cómo lo sabes?
— Satou-sensei, el maestro de ciencias me lo dijo.
— Ah, ¡mi privacidad…!
Ese maldito viejo, ¿¡Es porque se trataba de una chica hermosa!? Me llevé las manos a la cabeza y Himari seguía viéndome, aunque desviara la mirada ella daba la vuelta para verme de frente.
— Nee ¿Por qué?
Me mostró una sonrisa. Era una sonrisa increíblemente hermosa era como si “Fu fu fu, la linda de yo te está diciendo que lo digas, ríndete y confiésalo todo” no, bueno es cierto que es linda, pero esa presión que genera al guardar silencio da miedo.
—…
Honestamente no me gustaría decirlo, después de todo solo me tomará por tonto… pero esos 27…
— Mi sueño es abrir una tienda de flores-accesorio como estos, cuando me gradué de la secundaria comenzaré a reunir dinero con un trabajo, pero mis padres me dijeron que tenía que ir a la preparatoria para ser funcionario público, así que una de las condiciones es vender mis artículos en este festival escolar como mínimo unos 100, entonces si cumplía las condiciones tal vez…
—…
¿He? ¿Sin comentarios?
Himari parpadeó con los ojos bien abiertos, un rostro del que no podía leer sus sentimientos, espera, esto es una confesión claramente vergonzosa, no hay manera de que se quede sin reaccionar ¿Verdad? Puedo entender como le parece repugnante, pero, entonces lo que dirá…
— ¡Pfhajaja!
— ¿He?
Himari de pronto se agarró a reír.
— ¡Jajajajaja! En, eso es claro, es el irracional plan de un niño, normalmente los padres lo detendrían.
Comenzó a carcajearse. Esa chica hermosa estaba riendo mientras se llevaba las manos al estómago, su imagen de ser alguien cool se desmoronó en un instante, fui presionado en un sentido diferente… pero al ver ese gesto… es increíblemente injusto. Himari levantó el rostro mientras se limpiaba las lágrimas.
— Eres un tonto.
— Cállate.
— En verdad que eres un tonto.
Que la chica a la que acabo de conocer se burle de mí, sentí una extraña picazón… no, no es como si fuese masoquista. ¿Se sentía tan cómoda como si fuésemos cercanos? Esa chica llamada Himari continuó preguntándome.
— ¿Cuantos te faltan de esos accesorios?
— Este… para los cien… otros 68.
— ¿Solo eso?
— ¿A qué te refieres?
— Las flores preservadas se rompen con facilidad, preparaste extra ¿Verdad?
— Bueno, tengo otros 50…
— ¿Entonces tienes 118? Bueno, algo como eso estará bien.
No entendía que era lo que quería decir con su plática en solitario.
— Prepárate para venderlos todos mañana.
Himari dijo eso y salió de la sala de ciencias mientras movía la mano. Y allí me quede atónito solo en ese salón.
Al día siguiente.
El segundo día del festival escolar, después de las cuatro de la tarde. Fue exactamente la misma hora en que me encontré con Himari el día de ayer, me encontraba sobre el escritorio de la sala de ciencias, y sobre el escritorio se encontraba un cartelón.
“Las flores y accesorios han sido vendidas por completo”.
A pesar de que lo había preparado el día de ayer, nunca hubiera soñado que en verdad lo usaría, Ya no se encontraba ninguno de los accesorios que adornaban el lugar el día de ayer, lo que tenía en almacén también había desaparecido. No tuve tiempo de salir a caminar por la escuela como ayer, me quedé todo el día en mi lugar, siquiera tuve tiempo de comer el almuerzo, tenía hambre, pero ni siquiera tenía la energía para salir a comprar algo.
(¿Porque se vendieron tan de pronto…?)
No podía entender que pasaba.
No solo los estudiantes habían comprado, el segundo día, un domingo, habían venido a visitar invitados de afuera de la escuela, en especial había muchas mujeres universitarias. Parece que les llamó la atención a las muchas onee-san que caminaban por la escuela, además de que escucharon rumores de sus compañeras de clases y seguían viniendo una tras otra, además, en cuanto una de las estudiantes de la escuela usó una de las flores para salir en una actuación fueron aún más los que se acercaron a comprar.
Como resultado, se había vendido todo.
— ¡Ah! ¿¡No dejaste para mí!?
Levanté la cabeza ante una ruidosa voz, era Himari con su expresión atónita, estaba viendo el lugar que ahora se encontraba vacío, y después comenzó a moverme sin piedad al verme recostado sobre el escritorio.
— ¿¡Nee y ese!? ¿¡Ese que era amarillo!?
— No, aunque me digas “Ese amarillo” había muchos así…
— La gargantilla, ese que tenía burbujas.
—… ¿Una gargantilla con burbujas?
Tenía una idea, estaba en la parte de atrás de una caja en el almacén, saqué el último flor-accesorio. Era una flor amarilla con cinco pétalos blancos. se trataba de una “Soft Windflower[4]”.
Una de las muchas flores silvestres de la montaña, se trataban de dos flores en un solo tallo unido, por ello se llamaba así.[5] No es algo que yo hubiera criado, es de aquellos que florecen en algún momento por su cuenta. Esta flor había sido vertida con un líquido transparente y siendo encerrada en forma de rombo, y agregado a una gargantilla. Pero era un artículo fallido, se habían creado burbujas adentro durante la creación, honestamente no era para vender, pero se veía bien en apariencia, por lo que se adornó solo como muestra. Pero los ojos de Himari comenzaron a brillar en cuanto lo vio.
— Ah, ¡qué bueno! Ayer se me olvidó comprarlo.
—… Es un error, no pude hacerlo bien.
—… ¿¡Que dijiste!? ¡Es súper linda!
— Si… si dices que te gusta te la doy, no podría pedir dinero por un artículo fallido…
— ¿¡En serio!? ¡Natsume-kun, eres realmente gentil!
— ¿¡Uwaaa!?
De pronto me abrazó por la espalda… ¡me dio bastante miedo! ¡La sensación de distancia de los personajes alegres es de temer!
— Me alegra haberte ayudado, en verdad tengo suerte.
— ¿Ayudarme…? Si se logró vender todo al final… ¿Fue gracias a ti?
— Fu fu fu, buena pregunta.
Himari parecía estar satisfecha, tomó la gargantilla y se la puso de una vez en el cuello, le quedaba muy bien con su fresca apariencia, mejor dicho, justo porque tenía esas burbujas le quedaba bien a su apariencia… ¿Así que una reacción química? Aunque sea un artículo fallido dependiendo de la persona que se lo ponga era que se podía ver así… estaba impresionado. Pero Himari dejo caer una bomba con sus siguientes palabras haciendo que desapareciera el estado de impresión que tenía.
— Sabes, desde antes tenía como objetivo esta gargantilla, estuve viendo todo el tiempo como le ponías resina en esta sala de ciencias.
— ¿He? ¿De dónde…?
— Desde la ventana del pasillo, Natsume-kun, ni te diste cuenta para nada ¿Verdad?
— No me di cuenta…
— Y eso que te hablé…
— ¿¡En serio!?
— Aunque me ignoraste, no pensé que en verdad no te hubieras dado cuenta de eso ayer.
—… Lo siento.
No la recordaba para nada. Desde antes me decían que pierdo la noción de lo que pasa alrededor cuando me concentro… pero que alguien en la escuela me viera así…
— ¿Entonces nos vamos?
— ¿He? ¿A dónde?
Y al preguntarle Himari sonrió.
— Nuestra fiesta para celebrar.
… Después lo supe, esta mujer llamada Himari, era famosa en la escuela, del mismo grado escolar.
“La Bruja Inuzuka Himari”
Tanto para hombres como mujeres, kouhai y senpai, incluso entre los maestros, era la estudiante más popular, la numero uno en la escuela, como si estuviera rodando por allí sonriendo con los demás controlados como marionetas. Y su sangre parecía ser de alta gama, su casa eran los señores de estas tierras desde tiempos ancestrales, su abuelo antes formaba parte del parlamento del país, su padre era un diplomático en el extranjero.
Parece que el día de ayer subió a Twitter algunas fotografías de las flores, y al ser popular muchos la vieron y así se vendieron en el festival cultural cuando las chicas vieron la publicación.
Celebrar… mejor dicho, fuimos a un restaurante a que le invitara una hamburguesa y quedé realmente sorprendido cuando me enseño su cuenta de Twitter que tenía muchos comentarios, “¿Dónde lo compraste?” había muchas preguntas parecidas, aunque estaba un poco preocupado por mi privacidad.
— Asombroso…
— No es nada asombroso, solo presumí un poco.
Himari sonreía mientras decía eso. Esa sonrisa parecía realmente natural, como si en verdad pensara que no fue la gran cosa.
— ¿Porque me ayudaste?
— ¿Nn?
Tomó de su bebida y habló de manera extraña.
— No te ayudé, no te tuve compasión después de todo.
Continuó mientras revisaba su Twitter.
— Pensé que quería venderlo, por eso le pedí un favor a mi onii-chan, y me respondió que puede que no se te vendieran porque te veías lamentable.
—…
Era una persona que podía decir algo como eso tranquilamente. Y entonces dijo algo sorprendente con un gran brillo en sus ojos.
— ¡Hagámoslo! Hagamos una tienda especializada en flores de accesorio, te ayudaré.
— ¿He?
¿Que está diciendo? Continuó mientras me observaba orgullosa con esa mirada.
— Sabes, desde antes puedo hacer lo que quiera, tanto en deportes como en los estudios, soy linda, y me aman por mi alta capacidad de comunicación, ah y soy linda.
—… Inuzuka-san ¿No acabas de decir dos veces que eres linda?
No, bueno, es un problema si solo te quedas sonriendo, lo siento, pero no soy del tipo de persona que te diría “Eres la chica más linda del mundo”.
— Cuando hago algo las cosas terminan ayudándome siempre, pero añoro poder ser alguien que se esfuerza como tú.
— No, ¿cómo es que sabes algo de mí…?
Sus ojos estaban brillando, mejor dicho, era como si estuviera esperando a que se lo preguntara.
— Desde que el club de jardinería desapareció has ido a los jardines de la parte de atrás que fueron abandonados y todos los días cuidas de las flores, lo sé, además, estos accesorios son de las flores que cuidaste con tus propias manos.
Me descubrió, y no solo eso, continuó soltando de mi oscura historia.
— Sé que también le pones nombre a todas las flores, estabas llorando cuando cortabas cada una de las flores en preparación para el festival escolar.
— ¿¡Me-me viste!?
— Además creo que lo que tiene más puntos es cuando les hablas a las flores cuando las riegas, “Hoy también eres linda” “Solo ustedes son mis aliadas” “Las amaré aunque estén lejos” ¿Algo como eso? ¿Puedes soltar frases de chico guapo frente a las flores?
— Mátame de una vez…
No podía resistirlo y Himari estaba sonriendo.
— Se suponía que solo quería comprarte algunos accesorios, pero eras más miserable de lo que pensaba creí que eras malo y usé el único favor que mi onii-chan me haría en la vida.
—… ¿El único favor en la vida…?
— Si, el único favor en la vida, ese que es realmente importante.
Después de todo lo estaba viendo con inferioridad.
— Así que me gustaría que tomaras la responsabilidad.
— Uu….
Esas palabras fueron como un fuerte golpe en el estómago, pero no fue la gran cosa… no, no es así, ahora bien, pudiera haber estado deprimido solo frente a la montaña de cosas en el almacén.
— Tomar la responsabilidad… más específicamente…
Se llevó un dedo a la barbilla e inclinó la cabeza de manera linda. Y entonces dejo salir con una brillante sonrisa.
— ¿Me darías tus ojos?
Sentí un escalofrió corriendo por mi espalda. Terminé destrozando la hamburguesa que tenía en mis manos y al verme así Himari comenzó a reír.
— Por supuesto, no es como si me interesara ser salpicada.
— No, bueno te entiendo, pero... mejor dicho ese no es el problema…
Himari con una papa frita y yo con mi hamburguesa que tenía la salsa saliendo desde la bolsa, al verme me halagó diciendo “Natsume-kun, casi no lo muestras pero tus reacciones son exageradas, eso te da muchos puntos” realmente no le entendí nada.
Cuando se lo comió se llevó la pajilla de su bebida a la boca, había algo de salsa en sus labios mezclándose con lo blanco de la bebida… como decirlo, era un poco erótico. Pero Himari continuó de una manera seria sin saber en qué estaba pensando.
— Me gustan tus ojos cuando estás haciendo los accesorios de flores, tu miraba emiten un brillo apasionado, directo y hermoso.
— ¿Mis ojos…?
Himari hacia ruidos al sorber de su bebida. Y se rio mientras jugaba con la pajilla.
— Así que, muéstrame solo a mi esa mirada apasionada, déjame monopolizarla, entonces yo venderé los accesorios por ti… ¿Qué te parece esa clase de amistad?
—…
Me quedé sin palabras y asentí lentamente, honestamente tenía una idea de lo que quería decir pero no era como si estuviera impresionado por sus palabras como salidas de algún cuento de hadas… era más bien un miedo de “Ah, sí la rechazo no sé lo que me podría hacer”
Pero inconscientemente también estaba implícito el “Me gustaría ser tu amigo” Digo, era la primera vez en mi vida que conocía a alguien que me había valorado, ¿Amigos? Ni siquiera mi familia lo hacía, no tenía un solo lugar a donde fuese esta pasión y ella directamente dijo que le gustaba.
Esa gargantilla en su cuello brillaba al igual que su dueña, en el idioma de las flores significaba “Amistad” “Cooperación”… “Nunca me alejare de ti”. Para mí, la chica llamada Himari era sin duda esa flor, si no cayera ante ella ¿Qué pasaría? Mi corazón estaba latiendo con fuerza dejando salir un “Sí...” Después de eso el ambiente se volvió ligero... bueno, más que ligero había regresado a la normalidad, el ambiente serio de hace rato había desaparecido, y regresó a ser la chica que vi por primera vez en la sala de ciencias.
— Por supuesto, nada de relaciones amorosas, después de todo como decirlo, ¿Es una molestia? El amor es como un veneno que lo corroe todo, por eso es que nada de eso entre nosotros.
Terminó dejando salir una frase como si le causara repugnancia, en un instante cambió a ser cruel… bueno, entiendo lo que quiere decir, deben alejarse los sentimientos de amor de los negocios, creo que es una lógica razonable y común.
— Natsume-kun ¿Qué piensas? ¿Se puede?
Comenzó a pegarme con la punta de su pie en la pierna debajo de la mesa. Bueno, si una chica linda como Himari hacia algo como esto naturalmente me gustaría, daba una sensación de que fuéramos cercanos, ¿Las flores de Sakura estaban bailando a su alrededor? Tenía ambas manos en sus mejillas mientras se apoyaba en la mesa, su hermoso cabello se movía de derecha a izquierda cuando se movía.
— Oh… ¿Es que ya te enamoraste?... ¿Te enamoraste?
—…
¿Oya? ¿Las cejas de Himari se acercaron? Al ver esa cara inesperada… por primera vez le respondí de manera directa y seria.
— Soy malo con las chicas lindas, mis hermanas mayores son lindas como modelos, pero a diferencia de cómo son cuando llevan su novio a la casa su verdadera personalidad da miedo desde que estaba en la primaria, las mujeres así son como una flor con espinas.
—…
Se me quedó viendo, y después de que le temblaran sus hombros terminó soltando lo que parecía no podía resistir.
— ¡Pfhahaha! ¿¡Mujeres como flores con espinas!? ¡Genial! ¡Después de todo eres lo mejor Yuu!
Estaba riendo mientras decía eso. Parece que pasé la primera condición... mejor dicho de pronto me llamó por mi nombre y sin honoríficos “Yuu” me dio algo de comezón. Que una chica con la que ni siquiera estoy saliendo me llame así me hizo sentir tan avergonzado como para querer morir.
— Aunque me gustaría que todos los hombres fueran como tú.
— No, eso es imposible, un hombre normal ya se habría enamorado al menos unas tres veces y sobre eso creo que ya se te hubiera confesado unas cinco.
— ¿¡Porque hay más confesiones!?
— Por ahora, si una chica hermosa quiere hacer algo… como decirlo…
Himari sonó los dedos con alegría.
— Ah, ¡es cierto! Hay esa clase de personas, eso sin importar que sean de grados superiores o inferiores, pero Yuu es algo vergonzoso así que no lo digas.
— No, Inuzuka-san, claramente eres del tipo de persona alegre, creo que lo mejor sería así…
— Jaja, no necesitas esforzarte, pero sabes, que alguien como tu diga eso con seriedad y se ponga completamente rojo es tan lindo, me gusta.
— G-gracias... mejor dicho, estamos en un restaurante, ya perdóname.
Más si se trata de un hombre como yo podría ser normal, pero que una chica como Himari diga eso, los de alrededor voltean a ver, esas miradas duelen, dame un respiro por favor.
Pero ¿Cómo decirlo? ¿Qué pasa con esta sensación de inseguridad cuando habla de su ideal de hombre?
— Pero sabes, antes siquiera de saber que se siente enamorarse ya era popular, realmente no lo sé, me da la sensación de que no podre enamorarme en toda la vida.
— ¿He? ¿A qué te refieres?
— Bueno, es que no se siente real, desde que se me han confesado es más como “Ah, soy popular” esa es la sensación más grande que me da, posiblemente aun no me enamorado por primera vez.
— Creo que es una preocupación ajena a mí, pero parece un gran problema.
— Yuu, ¿No tienes novia?
— ¿Alguien como yo? Claro que no tengo, ah, pero si se trata de una chica que me gusta entonces…
Y de pronto apareció un gran brillo en la mirada de Himari.
— ¿¡Tienes a alguien!? ¿¡Quien!? ¡Si es alguien que conozco te ayudaré!
— No, es completamente imposible, para empezar ni siquiera sé dónde se encuentra… fue una chica que conocí cuando fui de viaje en la escuela primaria.
Himari dejó salir un “Pff”.
— ¿Inocente-kun?
— Soy inocente ¿Algún problema?
… Ah no puedo, Himari ataca a los puntos débiles sin contenerse, pero aun así no parece tener malas intenciones, da una sensación de tranquilidad como si lleváramos mucho tiempo siendo amigos, y terminé diciéndole toda clase de cosas.
— Bueno, ¿No nos parecemos mucho en cierto sentido? Es más fácil hablar contigo de lo que esperaba, ¿Algo así como el destino?
— ¿Nos parecemos?
— Pareciera como si pudiéramos casarnos con normalidad.
Ah, ciertamente lo sentí, mi personalidad con la de Himari tiene un mundo de diferencia, yo soy alguien simple, tonto por las flores, como si me derritiera entre los compañeros de clases pero sin unírmeles. Si me dicen que es el destino que nos conociéramos, sorprendentemente podría aceptarlo, ya veo, así que eso pasó para que nos conociéramos.
— Yuu, ¿Te gustaría vivir conmigo si ambos seguimos solteros cuando tengamos treinta?
— Dejando de lado el repentino acercamiento… ¿Porque a los 30?
— Nn, ¿Puse una línea limite por ahora? Como sea, ¿Esforcémonos por cumplir nuestra meta? ¿O algo así?
— Ah, así que era eso…
Es cierto, hace falta un afiliado, además de que es la apuesta de una vida, si se pierde… es decir, necesito prepararme en caso de que termine fallando.
— Si sigues soltero a los 30 tendrás que aguantarte conmigo.
Himari a su manera me estaba viendo hacia arriba, movía el vaso vacío entre sus dedos

Al ver esa expectativa detrás de sus ojos solo pude suspirar.
—… Solo con Himari en definitiva no, las chicas tranquilas son más de mi tipo, algo como las que regresan a encerrarse a casa, en serio dame un respiro.
Y tal y como lo esperaba, cuando le respondí comenzó a reírse con su “Pfhajaja” para después agregar, “Es la primera vez que me rechazan desde que nací” estaba riendo tan fuerte que pareciera le era difícil respirar. No sé porque estaba tan aliviada… pero parece que terminaré aprendiendo los gustos de esta chica.
Y así fue como caí en la amistad.
La chica llamada Himari planeaba ser mi amiga de por vida, pero quién diría que algo tan dramático como eso duraría dos años sin romperse… no, bueno, en verdad pienso que las cosas no siempre salen bien en la vida.



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