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Eikoku kanojo wa love you Janakute, Suki to Iitai Volumen 1 - Prologo, capítulos 1 y 2

Prólogo de la chica de Inglaterra


— No es eso Hiiragi, aquí no se usa “Is” se usa “Does”

Día de descanso antes del mediodía, dentro de la habitación tipo1K el sol era un poco cálido, el interior de la habitación no era colorido, estaba bien ordenado, había libros de texto y cuadernos abiertos sobre la mesa, ambos estábamos sentados en ese espacio.

— ¿”Does…?

Frente a mí se encontraba una chica inclinando la cabeza con una pluma en la mano, su cabello dorado se balanceó un poco reflejando la luz del sol, parecía como si brillara.

— No lo había escuchado.

— Lo acabamos de repasar ayer en clases.

— Lo… ¡Lo había escuchado!

¿Cuál de las dos? Dejé salir un pequeño suspiro, posiblemente solo ella no lo escuchó e intentó disimularlo… me gustaría que se diera cuenta que ya es demasiado tarde para disimularlo.

— Está bien, Hiiragi, ya sabía que eras una tonta.

— ¡No soy una tonta!

— Así que puedes estar tranquila.

— ¡Moo! ¡Te estoy diciendo que no soy una tonta!

Se puso roja e infló las mejillas, la chica lo negaba, ¿será gracias a su pequeño cuerpo y sus buenas facciones? No da nada de miedo, mejor dicho, hasta es linda.

— Bien, si en verdad lo dices entonces intenta resolver este problema.

Le mostré la pregunta que estaba en la libreta.

 

Conteste la siguiente pegunta por favor

Which way should i go to get to the station? (¿Por dónde debería de ir para llegar a la estación?

—……… ¿Go home (vete a casa)?

— ¿¡Eres un demonio!?

Si alguien de repente llega preguntando la dirección hacia la estación y ella terminara diciéndole “Vete a casa”… me sentiría demasiado mal por esa persona. ¿Puedes mandar a casa tranquilamente a una persona que no conoces? Cuando menos guíala.

— Esa reacción… ¿¡Es correcto verdad!?

¿Cómo fue que me interpretó? No es de extrañar que piense que es extraño que crea que es correcta esa respuesta al ver mi reacción.

— Ha…

Al ver a la chica dejé salir otro suspiro.

— Maldición…  no sé qué decir a estas alturas que no eres lo que aparentas. Sabes que no puedes hacerlo.

— I, ¡incluso yo tengo momentos en que me gusta fingir!

— En el momento en que te estoy enseñando ya perdiste el efecto.

“Bueno es cierto” y ella volvió a escribir en su cuaderno. Eso digo, pero creo que si no lo entiende es simplemente porque no es la manera correcta de estudiar, pero bueno, tiene el deseo de estudiar incluso en los días de descanso.

(… en serio que con su apariencia no podría imaginar que no puede hablar inglés)

Cabellos dorados que parecían brillar, ojos azules que parecían tesoros, piel blanca, claramente no parecía una japonesa. Si no conociera su verdadera naturaleza pensaría que es una extranjera. Además, normalmente emana un ambiente elegante de “Puedo hacerlo todo, soy una genio”

(Pero cuando le quitas la cubierta, es una chica juguetona que no sabe inglés…)

Si tan solo su madre no fuera de Inglaterra, podría asentir con que no supiera inglés, hablamos japonés con normalidad después de todo, no habría ninguna sensación extraña, bueno, pero sus calificaciones son bastante malas con esto, me gustaría que se esforzara como chica criada en Japón.

— Mm… Me da la sensación de que Kisaragi-san está pensando en algo grosero.

— Que grosera, solo pensaba que eres linda.

— ¿¡PffNya!?

Se puso completamente roja y se me quedó viendo con su rostro ruborizado.

… Justo por estas cosas es que digo que es linda.

— ¡Moo! ¡Iré por té!

— Si.

— También traeré para ti.

— No es una frase para decir cuando estás enojada, pero gracias.

Se dirigió a la cocina apresurada como si estuviera intentando esconder su vergüenza, tomó algo de té del refrigerador, y de una manera acostumbrada abrió la alacena para sacar dos tazas de colores diferentes… al ver esa figura…

(¿Así que ya se acostumbró a estar en mi departamento?...)

Es algo que no hubiera pensado antes, si no nos hubiéramos relacionado en ese momento, de seguro ella nunca hubiera entrado en mi departamento.

 

 



















 

Capítulo 01

La santa de nuestro salón de clases

 

Ha pasado un mes desde la ceremonia de ingreso, ya me he acostumbrado bastante al ambiente, y tengo varios amigos entre mis compañeros de clase. Pude atravesar la puerta de entrada sin dificultad y sin sentirme nervioso o con el corazón latiendo de prisa, la pesadez que sentía en un inicio al entrar en el salón de clases ahora ya se había aligerado bastante. Yo… Kisaragi Manaka, entré al salón de clases al cual me estaba acostumbrando, cuando… mis celos comenzaron a aumentar.

— Fu fu, Souta, después de todo eres un pervertido.

— Claro que no.

Mi amigo de buenas facciones, y una chica hermosa delgada, cabello castaño semi largo y piel blanca casi transparente estaba sentada sobre sus piernas mientras emanaban un ambiente rosado. Se dice que “la desgracia de los demás sabe a miel” … ¿pero no será más bien “la felicidad de los demás tiene sabor a veneno”? Como prueba siento como si mi corazón comenzara a corroerse.

— Nee, ¿hoy también regresamos juntos a casa?

— Si, por supuesto, regresemos a casa y tomados de la mano.

— ¡Si!

¿Qué debería pensar al verlos? ¿Envidia? ¿Celos? ¿Odio?

.. No, no es eso.

¡Exorcizar a los demonios!

Lo es todo, ¿¡Quién demonios se tiene que ver en la obligación de ver un escenario como ese desde tan temprano!? ¡Me dan ganas de vomitar azúcar! ¡Nada como alguien con vida plena para crearse enemigos de ese modo! Vamos, lárguense espíritus demoniacos, ¡Afuera con este rencor!

Saqué algo de sal de mis bolsillos y se los lance a los dos, y al hacerlo, la chica de cabello castaño y mi amigo con el que coqueteaba voltearon a verme…

— ¡Detente!

Me golpeó con todas sus fuerzas.

 

 

◆◆◆◆

 

—  Buenos días Manaka.

— Ah, buenos días.

Me senté mientras me acariciaba la mejilla que me habían golpeado, y al hacerlo, mi amigo desde la secundaria, Sakuragi Souta me saludó. Es un chico guapo tranquilo de cabello castaño, Souta lanzó esas palabras que me dieron ganas de vomitar. Tenía unas buenas facciones como para darme celos, una personalidad tan gentil que parecía mentira, también unas habilidades atléticas que parecen falsas, no pasó mucho tiempo desde que entró en la escuela y ya era popular con las chicas. Pero aun así desde que entró nunca se le han confesado.

… ¿Por qué será?

— Maldición… no hagas tonterías desde tan temprano en la mañana.

Eso es porque Souta ya tiene una mujer a la cual ama, la chica de cabello semi largo que se sienta a su lado mientras suspira, esa es la mujer que ama Souta, su nombre es Toudou Miyuki.

— No, al contrario, creo que tú eres el tonto por estar de acaramelado desde tan temprano en la mañana y sobre eso me dejas caer tu pesado puño en la mejilla.

— ¿Qué pasa? Es nuestro asunto lo que queramos hacer.

¿Como ponerse violentos?

— No creo que sea bueno golpear a las personas.

— Perdón Souta.

Cuando le advertía a Souta, Toudou se disculpó con un tono de voz dulce, la diferencia de temperatura… sin pensarlo me hizo querer soltar una lagrima.

—… Haa, no me importa que estén de acaramelados, pero cuando menos elijan el lugar, de lo contrario mi envidia llegara a su límite.

— Entendido.

Tras decir eso asintió mientras acariciaba la mejilla de Toudou. ¿Cómo que entendido? Lo que dices y lo que haces no concuerdan para nada.

— ¿Si tienes tanta envidia porque no te haces de una novia?

— El único que puede decirlo como si fuera fácil eres tú.

Si me fuera sencillo no vería con odio y celos a los que disfrutan de su juventud.

— Pero si eres tú creo que de inmediato podrías conseguir una novia.

— Si tan solo no pidieras demasiado podrías hacerte de 10 o 20 novias.

— Esas son demasiadas.

Si hiciera tantas novias no tendría tiempo para ninguna, mejor dicho, no podría hacerlas.

— No… ¿Como decirlo? no es como si deseara tener novia....

— Pero aun así vienes a lanzarnos sal…

— Eso es otro tema.

Aunque no tenga intenciones de hacerme de una novia, al ver a mi amigo de acaramelado felizmente me dan ganas de vomitar.

— Fum, ¿Aun no puedes olvidarla?

Toudou resopló mientras me veía.

— “No puedes olvidarla…” así es, aun no puedo olvidarla, no puedo dejarlo.

Me apoyé en el respaldo mientras volteaba a ver el techo. Sentimientos inolvidables, la primera vez que abracé esos sentimientos, a pesar de que ya haya pasado un año no puedía dejarlo.

— Pero si te la pasas siguiendo a tu primer amor no importa cuánto tiempo pase, no conseguirás novia.

—… Pero, aunque lo sepa…

Puede que lo mejor sea olvidarme de mi primer amor, si fuera un primer amor cumplido todavía sería mejor, pero no he salido con nadie hasta ahora, y mi primer amor no se ha cumplido, Justo por eso es que lo mejor sería olvidarla y buscar un nuevo amor, en definitiva, eso sería lo mejor, pero aun así…

— Haa... es decir, ojalá y pudiera olvidar mi primer amor.

Dejé salir un pequeño suspiro cuando de pronto Toudou sacó un bat de metal de los lockers de atrás y…

— Espera, espera, espera, ¿¡qué planeas hacer!?

— ¿He? ¿Si te golpeo a muerte la olvidaras verdad?

— No solo mi primer amor ¡mandaras a volar todos mis recuerdos!

¿Por qué pensaría en algo tan violento como eso? ¿Cómo se supone que la cría Souta? Al mismo tiempo en que me preguntaba eso, me pregunté también porque habría un bate de metal durmiendo en el locker de una chica…

— Pero quiero que tengas una novia

— ¿Y eso por qué?

Toudou regresaba el arma contundente a su lugar mientras susurraba un poco avergonzada.

— Porque te estoy muy agradecida… quiero que seas feliz como es debido

—… Ya veo…

Mientras era feliz con esas palabras, mi corazón pensaba que no podría hacer algo como eso, una vez que conociera ese sentimiento, no me importaba que las demás chicas me hablaran, mi corazón no latía con fuerza, y solo lo sentía vacío. ¿Cuándo fue la última vez que mi corazón latió deprisa de aquella manera?

— Es algo difícil…

Susurré como si se tratara de otra persona mientras veía el techo.

 

◆◆◆◆

 

— Chicos, buenos días.

Cuando estábamos hablando de ese modo, la puerta se abrió y una chica entró en el salón de clases.

— ¡Buenos días Stella-chan!

— Si, buenos días.

La chica respondió con una sonrisa a la otra compañera de clases, se sentó en su propio asiento mientras balanceaba su hermoso cabello rubio. Al hacerlo, en un instante muchas personas comenzaron a rodearla.

— ¡Buenos días Hiiragi-san!

— Stella-chan, ¿cambiaste de champú?

— Como se esperaba de la santa… hoy también está linda…

Toda clase de personas le hablaban sin importar que se tratasen de hombres o mujeres. … ¿el último en hablar no fue un poco desagradable?

— Jaja, tan popular como siempre esa “santa-sama”

— En verdad, cuando llega a la escuela siempre es así.

Ambos al verla terminaron dejando salir sus impresiones… es cierto, no importa cuántas veces vea esa escena, es sorprendente.

— Fu fu, muchas gracias chicos.

La rubia hermosa en el centro de atención hizo una pequeña sonrisa, su nombre es Hiiragi Stella, cabello rubio liso hasta las caderas, ojos azules, un cuerpo pequeño y un rostro con facciones infantiles, además de una personalidad que es gentil con cualquiera, no solo es popular en el salón de clases, sino que también en toda la escuela. Según los rumores, tiene como padres a una persona japonesa y a una persona inglesa, si es el caso entonces entiendo que se vea como una belleza europea, de seguro ese es el principal motivo por el que llama tanto la atención, además de que su sobrenombre es “santa” a los santos sin importar que sean mujeres o hombres quienes le hablen, siempre desbordan calidez. Parece que desde que entró a la escuela se le han confesado más de 50 personas sin importar que fueran hombres o mujeres.

¿¿¿…………???

Oye, incluso se le han confesado mujeres, ¿cómo debería de responder a eso?

— Es cierto, no importa cuántas veces lo vea es sorprendente.

Terminé diciendo eso al ver también la escena.

— ¿Ara? ¿A pesar de que dices que no puedes olvidar a tu primer amor si vas tras ella?

— Claro que no, ni siquiera le he hablado.

Me encogí de hombros ante la frase de Miyuki ¿ir tras de ella? No digas tonterías. Desde que estamos en el mismo salón de clases no le he hablado ni una sola vez, además de que no podría entrar entre tantas personas, me encogería ante una flor tan lejana. Además…

— Tiene algo que no me agrada.

— Ara que coincidencia, pienso lo mismo.

— ¿Oh? Ustedes también creen eso.

— Si.

¿Quién diría que Toudou también se sentiría igual? A pesar de que sentía que algo andaba mal, no pensé que hubiera otras personas que pensarían lo mismo.

— No me gusta que sea más linda que yo.

Esos son solo celos.

— Está bien, Toudo, eres la más linda para mí.

—… Souta…

Oigan oigan, dejen de andar coqueteando, ¿Podrían dejar de verse así mientras se toman de la mano? ¿Quieren matarme?

— Nee ¿Quieres ir al Karaoke de camino a casa?

— Que buena idea, ¡Stella-chan, vamos!

— Lo siento, pero tengo planes después de clases.

Mientras estaba debajo de una gran cantidad de azúcar, la “santa” seguía envuelta en su conversación… puede que lo mejor sea mezclarme con todos ellos en lugar de estar con estos dos.

 

◆◆◆◆

 

Después de clases, el maestro me ha dado una misión gracias a que me dio un sueño explosivo en medio de clases.

— Como castigo limpiaras todo el salón solo cuando terminen las clases.

Mierda, maldito, a pesar de que el maestro en la primaria nos enseñó que deberíamos de limpiar todos el salón de la escuela ¿Por qué el maestro de la preparatoria no lo entiende? Maldición… me gustaría que fuera a rehacer la primaria. Si tuviera que decir algo más, me gustaría que vinieran todos los demás estudiantes que fueron atacados por la bestia demoniaca del sueño.

Por ahora les pediré cordialmente a Souta y Toudou que me ayuden con la limpieza en el salón de clases para que no nos tome tanto tiempo…

— Lo siento, me gustaría ayudarte, pero ya prometí que tendríamos una cita.

Pero dijeron eso y se fueron. En verdad me gustaría que todas las personas plenas en el amor fueran erradicadas. Aunque todo es mi culpa por lo que no puedo decir nada… nee, Sensei, ¿lo sabía? Miyuki-chan también se durmió.

Movía las manos mientras pensaba en algo como eso, pero cuando estaba reuniendo la basura y fui a llevarla al bote.

— Ah… ya está llena.

Intentaba tirarla, pero el bote ya estaba completamente lleno, la verdad es que tengo algo mi bolsa con sal, pero…

—… ¿Vamos a tirarlo?

No me gradaba la idea del todo hacerme la vista gorda, por eso es que saqué la bolsa del bote y le hice un nudo para salir de ese modo del salón de clases con la bolsa, el lugar para tirarla si mal no recuerdo era en la parte de atrás del edificio de la escuela. Y así, también para poder irme, me dirigí hacia allá.


◆◆◆◆

 

— Nee, nee, ¿quieres ir a jugar con nosotros?

— Vamos, no vas a aburrirte.

— Su… ¡Suéltenme por favor!

En medio del descenso del sol por el atardecer, aquello entró a mis oídos mientras llevaba la bolsa de basura, me dio la sensación de que eran voces de personas.

—… ¿Aún hay alguien?

No quedaba nadie en la escuela, se supone que solo algunas personas que hacían sus actividades del club. No creí que hubiera nadie más, me llamó un poco la atención la voz así que me dirigí en aquella dirección, era en las sombras en dirección contraria al lugar para dejar la basura, así que intenté ver un poco.

— ¿Por qué no? A pesar de que te estamos invitando.

— ¿Podría ser que no te agrada hablar con nosotros? Entonces eso fue hiriente.

Al hacerlo allí había dos chicos y una chica. La chica parecía estar temiendo bastante, mientras que los chicos la tomaban por el brazo sin permitirle escapar.

—… Que cosa tan desagradable para ver.

Comencé a sentirme asqueado dentro de mí. Posiblemente esos hombres son senpai, e intentan invitar a una chica a la fuerza, en estos tiempos es de sorprenderse que aun hallan hombres que hagan eso, pero me llamó la atención esa chica temerosa. Cabello largo y rubio, además de esa voz, un cuerpo pequeño tembloroso…

—…. Pero si es Hiiragi.

La chica que estaba siendo atacada por los hombres resultó ser la “santa-sama” de nuestra clase. ¿Por qué esta aquí? ¿Tenía algo que ver con esos hombres? Tenía esas preguntas dentro de mi cabeza, pero al verla con lágrimas en los ojos, pensé que tenía que moverme sin importar que, nunca hemos hablado hasta ahora, nunca me he relacionado con ella, puede que lo mejor para no tener molestias serias alejarme fingiendo que nunca vi nada.

Pero…

— Pero si es nuestra Santa-sama, parece que estas en problemas.

Salí desde las sombras hablándole directamente hacia los hombres. Después de todo no podía dejarla cuando estaba en problemas.

— ¿Ha? ¿Quién demonios eres tú?

Dejé la bolsa de basura dirigiéndome a la santa, y los hombres de mal aspecto se percataron de mi presencia, el otro hombre tampoco le quitaba la mano de encima a la santa mientras me veía fijamente.

… Uwaa. Que miedo, que miedo. No me vean así, terminaré quedándome embarazada.

— Tu. Tú eres…

Después de los hombres fue ella quien se dio cuenta de mi presencia.

— ¿Un placer?... no, creo que no es así ¿Ha pasado un tiempo…? Creo que tampoco quedaría.

¿Cuál sería la manera correcta de decirlo? A pesar de que por fin nos estábamos viendo, no sé bien que otra frase decir… um, parece que después de todo no tengo papel de héroe.

— Oye, ¿Qué estás haciendo? ¿Eres nuevo verdad?

— Si, Manaka Kisaragi nuevo estudiante, un placer.

— Nunca te pregunté tu nombre, ¿me tomas por tonto?

¿Oya? ¿entonces que estaban preguntando? Sin pensarlo incliné la cabeza.

— Que importa, solo lárgate novato, estamos ocupados.

— Aunque digas eso, tengo un asunto con la santa de allí…

Volteé a ver a un lado, la santa tenía los ojos en blanco y negro con mi llegada, pero seguía temblando con los entre lágrimas.

— Cállate, si no quieres sufrir piérdete de una vez.

Tras decir eso uno de los hombres se acercó a mí. Uwaa… que miedo, mamá. Un chico malvado me dijo cosas malas.

— Entendido, me perderé de inmediato con la santa-sama, ¿así que podrían dejarla?

— A partir de ahora irá a jugar con nosotros, no hay manera de que la dejemos.

— Lo imaginaba.

Dejé salir un pequeño suspiro, pero a pesar de que sea desagradable, vine normalmente sin ningún plan, no parece que vayan a retirarse solo con una advertencia… ah ¡Ya sé!

— ¡Sensei! ¡Unos hombres malos están molestando a una estudiante!

Volteé hacia atrás mientras gritaba, ¿No le llegó? No aparecía nadie.

— Estamos detrás de la escuela, ¿no hay manera de que vayan a venir maestros verdad?

— Ah, ya veo…

Que extraño. En el anime o manga dirían algo como “Tch, maestros” “oye. ¡Larguémonos!” mientras salen despavoridos, pensé que así era con todos los tipos de ese calibre… Parece que no son tan tontos.

— Maldito ¿Nos estás subestimando? Parece que en verdad quieres sufrir.

Senpai terminó tomándome por el cuello de la camisa.

— ¡No puedes! ¡Huye por favor!

La chica gritó dirigiéndose hacia mí, no, espera, ¿no es demasiado tarde para decirlo? Ya me tiene agarrado, no puedo huir, bueno, aunque estoy feliz por la preocupación.

— Bueno, ¿entonces huimos juntos?

“PAM” Empujé con fuerza a senpai tomé la mano de la chica y comencé a correr.

— ¿He?

Ella parecía realmente sorprendida, pero comenzó a correr mientras jalaba de ella, desde atrás pude escuchar gritos de ira, pero aun así no había rastro de que nos siguieran, ¿será porque no querían meterse en más problemas? La verdad no tengo ni idea, pero lo primero que teníamos que hacer era alejarnos del lugar.

 

◆◆◆◆

— Fuu… hoy fue cansado.

Después de alejarnos un poco me limpié el sudor de la frente, el lugar al que llegamos fue el sentido contrario a la parte de atrás del edificio de la escuela, detrás de otro edificio, en el sentido opuesto a donde se tira la basura.

—…

Y por algún motivo la “santa” se me quedó viendo fijamente, ¿Qué debería hacer?... bueno, da igual, solté la mano que la sostenía.

— ¿Estás bien?

— Si… muchas gracias.

Dijo medio atónita, de algún modo logró responder.

— Pero aun así ese fue un desastre natural, que seas rodeada por esa clase de hombres…

— Si, la verdad no creo que sean malas personas, pero ahora si estaba en problemas.

¿Así que es la santa gentil? Sin importar que le estaban haciendo eso no se ponía difícil con ellos, diciendo que no eran malas personas… a pesar de que su cuerpo aún continuaba temblando.

(Para quedarse atónito…)

Justo por eso no me agradaba.

— Pero aun así, eres rápido Kisaragi-san, casi no puedo respirar.

Habló mientras intentaba controlar su respiración.

— ¿Nn? Bueno.

Hace mucho corrí bastante por mi primer amor, nunca pensé que me llegaría a ser de utilidad de un modo como este, si no me hubiera dicho que le gustaba los chicos rápidos no hubiera entrenado. Nunca se sabe lo que pasará en el mundo.

— ¿Nn? Por cierto ¿sabías mi nombre?

— Pero si te acabas de nombrar hace rato… además de que recuerdo los nombres de todos mis compañeros de clases.

Sonrió tras decir eso, su sonrisa brillaba bajo la luz del atardecer, y sin querer terminó haciendo que mi corazón se acelerara… me da la sensación de que ahora entiendo un poco a todos.

— Bueno, como sea, me alegra que estés bien, entonces nos vemos, tengo que tirar la basura.

Tras decir eso le di la espalda. Tengo que terminar de limpiar rápido y escribir una carta de arrepentimiento de lo contrario llegaré tarde a casa ¿si me voy ahora aun llegaré a tiempo? Estaba pensando en irme, pero…

— E, ¡espera por favor!

Ella de pronto me tomó de la mano.

— Ah, este… muchas gracias por salvarme, este… si gustas, me gustaría agradecerte de algún modo.

Cuando me preguntaba que iba a decir, resultó ser un agradecimiento.

— No te preocupas, a mí tampoco me importa.

— Pero aun así, quiero regresarte la deuda.

—… Ha.

Dejé Salir un suspiro. Lo está malentendiendo, solo me metí porque no me gustaba lo que estaba viendo, no es como si pensara que podría obtener un favor de su parte, pero aun así…

— Escucha “santa-sama” aprovecharé para decirlo claramente.

Me di la vuelta y comencé a hablar dirigiéndome a su lindo rostro.

— Dentro de lo posible no quiero relacionarme contigo, me molesta esa expresión tuya que le pones a todo el mundo… puede que en verdad seas alguien gentil hasta la medula, tu quien matas tus sentimientos para sonreírle a todo el mundo… pero no importa cuánto lo vea, no me agrada para nada.

— ¿¡…!?

— Puede que sea solo un malentendido de mi parte, pero aun así cuando te veo eso es lo que me haces pensar, por eso es que no siento que me debas nada, y no quiero que te relaciones conmigo.

Le hablé de manera fría, al escucharme ella se quedó con la boca medio abierta por la sorpresa… pero si ella misma está convencida y los de los alrededores, si todos son felices con eso, puede que esté bien que continúe así.

Pero odio eso.

Después de todo solo quiero hablarles a las personas que son sinceras consigo mismas, y sobre eso llevarme bien, es solo egoísmo de mi parte, creo que es un error tener que presionarle eso en la cara, ella debería de seguir viviendo como “santa-sama” a su manera, las personas somos diferentes, por lo que no es necesario que diga nada como esto…. Puede que solo me esté desquitando con ella.

Estaba molesto al ver aquella desagradable escena, puede que aun quedara algo de esa molestia dentro de mi… pero ella no tiene ninguna culpa.

— Lo siento…creo que dije demasiado, pero aun así, no tienes ninguna deuda conmigo.

Terminé sintiendo algo de culpa al ver la expresión triste de la “santa” y comencé a moverme como si intentara huir. Ella se quedó en ese lugar en silencio y sin moverse.

—  En verdad no es típico de mi…

A pesar de que no me había sentido así antes, ¿Por qué ahora le dije eso? Sentía espinas en mi corazón mientras me alejaba de ese lugar dándole la espalda.

 

◆◆◆◆

— Naa, An-chan

— ¿Qué pasa Manaka? ¿Por qué esa expresión seria?

Terminé la limpieza y escrito de arrepentimiento el día de ayer, y ahora me encuentro en la mañana siguiente, primera hora de clases. Mi mejor amigo Souta estaba senado frente a mi mientras le hablaba con una expresión seria. Las voces lindas de las chicas y las voces agrias de los hombres resonaban por el salón de clases.

— Bueno… creo que sumergiste mis sentimientos.

— ¿Sumergí tus sentimientos?

— Si.

— Pero aun diciendo eso, no entiendo de que estas hablando.

Sin importar que estaba siendo serio Souta inclinó la cabeza… Kgg, ¿Cómo que no lo sabe? Creí que era el hombre que había sido mi amigo por años.

—… Si te estás haciendo el tonto, entonces te lo diré claramente.

— No me estoy haciendo el tonto.

¡No te pongas a gruñir por cada cosa!

— Escucha, lo que quiero decir es…

Dejé salir un suspiro.

— Eres un estorbo para los ojos “waa, Souta, tienes una basurita en el cabello” ¡estorban idiotas!

— Estas siendo ruidoso desde temprano.

Por fin Toudou me interrumpió mientras me veía como si fuera yo aquella basura.

— No, soy yo el que está hablando, pero son ustedes los molestos.

— ¿¡Ha!? Tú estás hablando ¿por qué no debería de poder hacerlo yo?

— Kg…

Terminé quedándome sin voz ante la lógica de Toudou… es cierto, ¿pero será que estaba pensando en el momento para decirlo? Estaba hablando con Souta y viene ella a interrumpirnos.

—… Perdón.

Pero terminé temiendo a la mirada de Toudou y no pude hacer más que disculparme con naturalidad, en serio da miedo, ¿sería mejor que dejara de estar junto a estos dos?

— ¿Y? ¿Qué querías decir Manaka?

— ¿Mm? Ah, solo les iba a decir que son molestos y que desaparecieran, no te preocupes.

— ¿¡Que no me preocupe!?

Cállate maldito, frente mi como siempre estaba con Toudou sobre sus piernas, eres tú el molesto, pero como si te fuera a importar a estas alturas.

— Buenos días chicos.

La puerta se abrió haciendo que me sorprendiera y los hombros de Souta se encogieran, inmediatamente después resonó su voz por el salón de clases.

— ¡Buenos días Stella-chan!

— Buenos días “santa-sama”

— Ah… hoy también es linda….

Después se escucharon algunos saludos y la voz desagradable de un hombre. Haa… después de todo solo con que la santa llegué al salón de clases todo el ambiente cambia, a pesar de que estaban hablando bien en cuanto llega ella todas las conversaciones se detienen para saludarla… ¿es alguna clase de culto?

— Fu fu, buenos días.

La santa sama saludó a todos de regreso y para tomar a su asiento comenzó a avanzar en dirección a donde estábamos nosotros… ¿He? espera ¿Por qué viene hacia aquí? ¿Tu asiento está al otro lado verdad?

— Buenos días Kisaragi-san.

—… ¿Ha?

Por algún motivo no fue a su asiento, terminó viniendo conmigo saludándome naturalmente, allí fue cuando sin querer deje salir mi voz de sorpresa.

— O, oye, ¿¡la santa está saludando a esa mierda!?

— Ese idiota… ¿no me digas que descubrió la debilidad de la santa?

Solo con que me saludara comenzaron a bañarme con cosas terribles, ¿en serio con mis compañeros de clases?

— Que inusual que saludara a algo inferior a una rara.

 Tú estas igual maldito.

¿No pensaban ayudarme? Estaba fatalmente herido.

— Bueno, ayer tuvimos la oportunidad de hablar de casualidad y comenzamos a llevarnos bien.

— Fum… ya veo…

La santa no le importó que Toudou la estuviera fulminando con la mirada, y ella solo le sonrió, Toudou al verla solo resoplo con la nariz desviando la mirada.

—… ¿Y? ¿Qué quieres?

Después de suspirar le pregunté sin siquiera verla a la cara… ayer… no es como si no lo recordara, pero aun así viene directamente a involucrarse conmigo… ¿Cuál es su objetivo?

— Nada, solamente pensaba que quería llevarme bien con mis compañeros de clases y vine a saludar.

—…Ya veo.

Así que llevarnos bien he….

A pesar de que ayer le dije todo eso, pero aun así viene a responderme así, como se esperaba de la santa-sama… ¿debería decir eso? No pienso la gran cosa de esa reacción.

— Además…

Pero ella acercó su lindo rostro a mi susurrándome al oído.

— Me llamaste mucho la atención Kisaragi-san, también está el agradecimiento que te debo… sería feliz si pudiéramos llevarnos bien de ahora en adelante.

Después de eso volvió a mostrarme una sonrisa dirigiéndose por fin a su asiento… ¿he? ¿Por qué me lo dijo al oído? Sentí como si mis mejillas se pusieran un poco rojas y me le quedé viendo a su espalda mientras se alejaba.

—… ¿En qué momento comenzaste a llevarte bien con ella?

— En serio, a pesar de que ayer ni siquiera se hablaban.

Ambos comenzaron a decir eso dirigiéndose a mí, pero no tenía palabras para respóndeles… a pesar de que ayer dije eso ahora viene a hablarme y al oído. Había muchas emociones mezcladas dentro de mí, pero no pude hacer nada más que quedarme atónito.

 

 

 

Capítulo 02:

La santa acercándose.

 

— Kisaragi-san, ¿regresamos juntos a casa?

— ¿Ha?

Después de la escuela, las clases terminaron, y cuando estaba preparándome para irme de pronto la santa me habló.

— ¿Que pasa tan de pronto?

Me le quedé viendo con sospechas. Pero ella continuaba con su sonrisa sin cambios, no podía entender que estaba pensando.

— Nada, solo quería regresar contigo a casa… ¿no se puede?

“¿No se puede…?” aunque me digas eso, si tuviera que hablar con sinceridad… no quiero ir para nada a casa contigo, uno de los motivos es que no quiero relacionarme con ella, pero…

— Que envidia.

— Que envidia.

— Que envidia.

… Las miradas detrás de mí de los hombres me mordían. Esas miradas daban miedo, solo con decir tres veces “que envidia” una con Kanji, otra con Hiragana y otra con Katakana se transmite el miedo. Por eso es que con ese motivo rechacémosla, seria veneno para mi seguir siendo bañado por esas miradas.

— Hoy tenía planeado regresar a casa con Souta y Toudo así que…

— Ara, iré a una cita con Souta por lo que no podremos ir contigo.

— Tengo algo que hacer después de clases…

— ¿Nn? Pero si me habías dicho que no tenías nada que hacer hoy Manaka.

— Vamos en direcciones opuestas…

— Entonces vayamos juntos hablando hasta mitad del camino.

—…

¡¡Oigan!! ¡No pude rechazarla para nada! Mejor dicho, ¿¡Siquiera planean seguirme el juego!? ¡Se suponía que estaba emanando un aura de no querer irme con ella!

— (… ¿¡Por qué no me ayudaron!?)

Me quejé en voz baja mientras se preparaban para irse.

— Bueno, pensé que sería bueno que fueras a casa con alguien más aparte de nosotros… haz amigos.

— Esa manera de decirlo es como si creyeras que soy un solitario sin remedio.

Incluso yo puedo regresar a casa con amigos idiota.

— No te quejes… además, ¿es una buena oportunidad cierto?

—… ¿A qué te refieres?

Incliné la cabeza ante lo que dijo Toudou.

—  Mientras que están juntos puedes buscar que es lo que está tramando, podrías encontrar algo.

¿Contra que estará peleando? ¿Qué planea hacer si encuentro algo?... pero puede que sea algo bueno saber que planea, ¿Por qué de pronto quiere relacionarse conmigo?... parece que necesito saberlo.

— Ok, intentaré ver que planea.

— Si, haz eso, y si te enteras de que es lo que planea...

— ¿Si me entero?

Tras decir eso Miyuki sacó una pistola paralizadora de su bolsillo.

— Termínala con esto.

— ¿¡Que planeas hacerle a una santa!?

¿Caminabas teniendo eso contigo? No es de extrañar que me parezca raro, además no creo que sea algo que una estudiante de preparatoria lleve consigo.

— Por cierto ¿Cómo la conseguiste?

— Por envió, es para defensa personal… ¿hoy en día no es tan escandaloso verdad?

… Mejor no toques el tema Kisaragi Manaka, si empezamos a hablar de que es “escandaloso” de seguro me dirigirá esa pistola paralizadora.

— Bueno, pienso que es algo escandaloso, pero…

— Puedes estar tranquilo, me costó 5,000 yenes.

¿Alguien podría preocuparse por mis sentimientos?

— ¿Entonces? ¿Vamos a casa juntos?

Cuando estábamos hablando entre cuchicheos, la santa de nuevo volvía dirigirse a mí.

— Si, está bien, vamos.

Me dirigí a ella mientras aceptaba tranquilamente. Por ahora le regresé la pistola a Miyuki… ¿No hay manera de que vaya a usarla verdad?

 

◆◆◆◆

 

— Ah, así que vivías en esta dirección Kisaragi-san.

— Si… mejor dicho, ¿tú también vivías por aquí?

— ¡Si!

Asintió como si le fuera divertido.

Salimos del salón de clases mientras era bañado por miradas asesinas, y actualmente nos encontramos de camino a casa, en los alrededores podían verse muchos estudiantes que al igual que nosotros ya iban a sus casas, y entonces, allí estaba la silueta de la hermosa santa reflejada bajo la luz del atardecer… en serio, no hubiera imaginado que terminaría saliendo de la escuela con ella, nunca se sabe lo que ocurrirá en el mundo.

— Santa-sama, ¿normalmente con quien vas a casa?

— Siempre vengo sola, además…

Tras decir eso me pico en la mejilla con uno de sus dedos en un lindo gesto.

— Deja de decirme “santa-sama” mi nombre es Hiiragi Stella.

—… La verdad da igual.

— No, no me gusta que me digan así.

— Ya veo…

Allí estaba la santa-sama inflando las mejillas molesta de manera linda, el dedo que tenía en mi mejilla comenzó a presionarlo aún más.

— ¿Entonces como te digo?

— Eso piénsalo tu Kisaragi-san.

Uwaa, que molesta, a pesar de que lo negó ahora le lanza a los demás la manera en que deben llamarla… no queda de otra, pensare en algo.

—… Tu.

— Rechazado.

— Usted.

— Rechazado.

— Usted-sama.

— ¡Moo! ¿Por qué no me dices por mi nombre?

Pero si fue ella quien dijo que pensara en como llamarla, me gustaría que no se quejara.

— Ha… ¿entonces con Hiiragi está bien?

— No tienes remedio, así está bien.

Dije eso mientras suspiraba y Hiiragi parecía feliz más convencida… ha… ¿Como decían que se llamaba esta clase de personajes? Mostrándole la misma sonrisa sin importar a quien.

La primera que avanzó fue Hiiragi, se sentía un extraño rebote en su manera de caminar.

— ¿Qué te parece tan divertido…?

Susurré mientras la seguía.

 

◆◆◆◆

 

— Fu fu, ya veo, así que te llevabas bien con Toudou-san y Sakuragi-san desde la secundaria.

— Bueno, sí.

La conversación sin importancia entre nosotros continuaba, Ya caminamos bastante desde la escuela, pero aun así fue inusual que la conversación con Hiiragi fuera entretenida, al principio estaba buscando que era lo que tramaba, pero conforme íbamos platicando dentro de mí el estado de alerta se fue diluyendo… ¿este es el poder de las mujeres hermosas?

— Estos dos siempre hacen que la pase mal.

— Pero aun diciendo eso siempre estas con Sakuragi-san, y pareces feliz.

— ¿En serio?

¿En serio? Hemos estado juntos desde la secundaria por lo que no sabría decirlo. Además, siempre que estamos juntos esta emanando esa aura de ser una persona plena, y Miyuki rápido acude a la violencia, no tengo más que envidia del popular de Souta… ¿en verdad parece que me divierto?

— Así es… en verdad me das envidia.

Tras decir eso… parecía haber un ligero tono ensombrecido en su expresión… ¿me lo estaré imaginando? Ella siempre está rodeada mientras le dicen “santa, santa” a cada rato, aunque puede que eso le sea estresante.

(Bueno, no tiene nada que ver conmigo…)

Puede que piensen que soy un hombre frio, pero hoy es la primera vez que me relaciono bien con ella, no es como si hubiera algo especial entre nosotros, tampoco es como si nos lleváramos bien.

— Ahora que lo pienso, ¿eras de familia inglesa? Escuché que ese cabello es natural…

La estaba viendo de cerca, y no se veía que fuera teñido, además de que sus ojos no eran el negro normal para una persona japonesa, sino que eran azules. Pensaba que en verdad podría ser que alguno de sus padres sea inglés, por lo que me llamó un poco la atención e intenté preguntarle… de seguro solo era un tema más sin mucho sentido.

— Es cierto, mamá es de Inglaterra y papá es japonés.

— Inglesa. fum, ya veo.

Los ingleses son de piel blanca, ¿hablaban inglés? ¿Entonces ella es buena hablando inglés?

 Then, is it okay to recognize that you are good at English?

— He… ¿He?

—… Then, is it okay to recognize that you are good at English?

— Este… ¿qué estás diciendo?

Este… estoy intentando hablarle en inglés. Pero a pesar de eso ella parecía tener un símbolo de interrogación sobre su cabeza… mejor dicho, era como si no me entendiera.

— Te preguntaba que si entonces estaba bien reconocer que eres buena con el inglés.

— Ah… es un poco vergonzoso pero… no soy buena…

En el momento en que lo supe intenté continuar.

— Bueno, cualquiera tiene cosas con las que se es malo, por cierto ¿Cuál fue tu puntuación en el último examen de inglés? ¿Puedo preguntar?

— T… 32 puntos…

— Esforcémonos.

¿Ella es eso? Aquello que se escribe con “ton” y termina con “ta”? de apariencia da una impresión completamente diferente.

— Mamá es de Inglaterra pero… me crie en Japón.

— Ya veo, siento escucharlo.

No es bueno juzgar por las apariencias, me da la sensación de que le dije algo grosero. Pero aun así… ¿Su puntuación en inglés no es demasiado baja? Mientras pensaba en eso continuábamos avanzando, y al hacerlo llegamos hasta cerca de mi casa, así que hasta aquí llegamos acompañando a Hiiragi…

… No encontré nada en especial.

— Bueno, yo continúo por aquí.

— Ah, yo también.

— Ya… ya veo…

¿Estábamos en la misma dirección? Caminábamos uno a lado del otro.

(Puede que nuestras casas estén inusualmente cerca…)

Continuamos caminando mientras pensaba en eso.

— Iré por aquí…

— Yo también.

—…

—…

— Entonces, hasta maña…

—… Yo también voy por aquí…

—…

—…

— Creo que…

— Igual…

—…

—…

Y eso continuó…

— Este es mi departamento…

—… También el mío…

Llegué hasta mi amada casa, era un edificio departamental construido hace 11 años de tres pisos, allí se encontraba mi amado departamento en donde vivo, una habitación del segundo piso. Volteé a ver temerosamente en los correos… Allí estaba uno con el nombre de “Hiiragi” marcado con el numero de la habitación 303.

— No me digas que…. ¿vivimos en el mismo edificio?

— Eso parece…

Ella también parecía atónita mientras observaba el área del correo… ¿he? Espera un poco… no me había dado cuenta para nada. Ha pasado un mes desde que comencé a vivir aquí, a pesar de que los nombres estaban escritos en la caja de correo de cada habitación no me había dado cuenta para nada, ¿¡Puede que incluso ya me ha halla topado antes!?

—… ¿Vives sola?

—… Kisaragi-kun, eso digo…. Así que vivías solo…

El impacto de la realidad nos dejó atónitos.

— ¿En serio vives sola? ¿Estás bien? ¿No tienes problemas con la vida diaria?

— ¡No me tomes por tonta! incluso yo puedo vivir sola.

La santa-sama opuso resistencia mientras inflaba su pecho, pero el pecho inflado de una chica de preparatoria… ejem… no, no es nada….

— ¡Soy toda una señorita! ¡Puedo limpiar y[1] lavar!

— Hoo… así que puedes limpiar y lavar…

— ¡Si!

Ya veo, ya veo, así que puede vivir bien estando sola.

— ¿Limpiar?

— ¡Puedo hacerlo!

— ¿Lavar?

— ¡A la perfección!

— ¿Cocinar?

—…

De pronto guardó silencio. esa linda santa-sama de nuestro salón de clases… parece que le faltan algunas cosas para vivir sola.

— Ya veo, así que la santa-sama de nuestra clase no puede cocinar…

— Si… ¡Si puedo! ¡Puedo hervir agua!

Entonces no puede hacer nada más que fideos instantáneos.

— ¿Y tú puedes hacerlo Kisaragi-san?

— Nn ¿Yo? A diferencia de ti si puedo cocinar.

— ¿“Puedes” cocinar?

Tras decir eso se me quedó viendo. Detente por favor, santa-sama, si me ves así harás que me ruborice.

— ¿Puedes limpiar y lavar?

—…

— ¿Limpiar y lavar?

—…

— ¿Limpiar y lavar?

—.. No puedo.

Hiiragi se acercó a verme directamente a la cara y muy cerca, no pude hacer nada más que desviar la mirada. Es que, no hay nada que hacerle, soy malo con lo que soy malo ¿¡Que!? ¿¡Tiene algo de malo no poder limpiar ni lavar!?... todos tenemos algo con lo que no somos buenos.

—… Haa, parece que ambos tenemos nuestras cosas con lo que no somos buenos.

—… Eso parece.

Ambos nos encogimos de hombros, ¿Por qué estaremos hablando de eso en frente de nuestros departamentos?

— ¿Por ahora nos vamos?

— Es cierto.

Parecíamos algo cansados mientras comenzábamos a subir por las escaleras.

— Entonces yo me voy por aquí.

Subimos hasta el segundo piso, le dije eso a Hiiragi dirigiéndome a mi habitación.

—  Ah, este…

Pero al hacerlo me habló por la espalda, me di la vuelta y allí estaba ella con el rostro rojo y agachada como si le fuera algo vergonzoso.

— Ho… hoy me divertí mucho… ha… hasta mañana.

Dejo eso y se alejó corriendo hacia las escaleras.

—… Fue divertido…

Me le quedé viendo y después me dirigí a mi departamento, fue divertido… es cierto, para mí también lo fue, ¿Por qué lo habría pensado así? ¿Qué o se suponía que no me gustaba la expresión que le muestra a los demás y no quería relacionarme con ella?

—… No, no es eso.

Cuando menos Hiiragi no estaba poniendo esa expresión hoy, no era la “santa-sama” me dio la sensación que simplemente me estaba relacionando con Hiiragi Stella… ¿Sera por eso que me estaba divirtiendo? Además…

—… ¿Por qué su rostro no se aleja de mi cabeza?

Un sentimiento que no había sentido hasta ahora. Entré a mi departamento mientras pensaba que ese sentimiento era extraño.


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