Gosick Volumen 1 - Capitulo 3
- Anibal Bello
- 2 mar
- 30 Min. de lectura

Capítulo 03
El barco fantasma QueenBerry
Había un ambiente pesado en el salón inundado, una persona tranquila, Victorique, y los otros cuatro miraban hacia abajo y volteaban a verse repetidamente. Desde las paredes y el techo manchadas por el agua de mar caían gotas que terminaban formando charcos. El ambiente húmedo envolvía el salón.
—… Los que abordaron este barco… los 11 chicos y chicas eran las “liebres”
Morris comenzó a hablar, mientras temblaba abrazando sus piernas como un niño. Julie Guile se puso de pie acercándose a Morris.
—… ¿A qué te refieres?
Ned Baxter dijo en voz baja.
— Oye… ¿Qué paso con ellos?
—… Murieron. Fueron asesinados.
— Po… ¿Porque?
— Porque fue echo para que así ocurriera.
Morris susurró mientras levantaba la cara temerosa. El mismo mensaje de sangre estaba escrito en el muro del salón y en cuanto Morris lo vio, sus ojos mostraron temor y desesperación, abrió la boca con sus labios descoloridos.
— No diré nada más, o estaría yendo en contra de mis deberes como oficial, pero… de todos modos, al final de esa noche, los cuerpos fueron recogidos de aquel barco, el Queen Berry hundiéndolos al mar, inmediatamente después dejamos el lugar, la guardia costera tomo el barco pero, por supuesto, ya no había nadie dentro, las trampas preparadas para esos chicos y chicas aún permanecían activadas así como los rastros de pelea. Ellos continuaron investigando, pero como el agua comenzaba a hundir el barco no fueron capaces hacerlo… tú… tú…
Morris señalo a Kazuya.

— La historia de fantasmas que escuchaste de esa chica estudiante de tu grado, fue un incidente que ocurro hace más de diez años, cuando escuché que el barco había reaparecido sobre el mar, seduciendo a las personas lo comprendí.
Morris hablo con una voz sombría.
— Este barco… ¡Es un barco fantasma!
Ned y Julie se vieron a la cara, ambos tenían una expresión de inquietud medio creyendo, medio dudando. Ned tomó la pelota de tenis, la lanzo hacia arriba y la atrapo mientras caía y repitiendo. Julie se puso de pie y comenzaba a dar vueltas. Morris continúo.
— Este es el barco fantasma que trajeron de vuelta a flote por el rencor de esos chicos y chicas que habían muerto. Han pasado justo 10 años después de eso…
Mientras hablaba bajó los hombros y comenzó a temblar.
— Reunieron a los adultos que los enviaron a la muerte y ellos murieron…
La expresión de Morris se puso pálida.
— Nosotros también moriremos…
Todo su cuerpo estaba temblando y siguió con su expresión de desesperación.
— ¡No llegaremos a la sala de radio! Nosotros… esos chicos… ¡las liebres nos han maldecido!
—…Pff
A alguien se le escapó una risa ahogada.
Morris volteo a ver hacia Kazuya, quien negó con la cabeza y al voltear a ver a su lado Victorique se encontraba sentada como si estuviera escondida tras los hilos dorados de sus cabellos, no se le podía ver el rostro. Sus delgados hombros temblaban.
—… O, oye… ¿Victorique?
— ¡Pff kukuku!
Comenzó a decir con una voz extraña y Kazuya extendió su brazo hacia los cabellos dorados, al separarlos pudo ver a Victorique derramando lagrimas… de risa.
— ¡Wa hahahahaha!
— ¡Oye tú! ¿¡Qué te parece tan gracioso!?
Ned dejo de lanzar la pelota mientras que Julie dejo de caminar, viendo reír a Victorique como si estuvieran sorprendidos. Con un gesto elegante Victorique sacó la pipa de su mochila, sin importarle que los adultos se le quedaran viendo, le prendió fuego y tomó una bocanada. El humo se levantaba lentamente, ese humo, llego al rostro de Morris quien comenzó a toser, después de ello estaba ocupado limpiándose con el dedo las lágrimas que empezaban a brotar por las orillas de sus ojos.
Victorique estaba fumando tranquilamente hasta que puso su mano libre en uno de los bolsillos del vestido de encaje. Al sacar la mano trajo consigo una carta, era algo que Kazuya reconoció… se trataba de la invitación que encontró Victorique en el bote de Roxanne. Ned volteo a ver eso.
— Ah, yo también tengo uno.
— Yo también, estaba en mi auto aunque tenía lave.
—…Te preguntare algo, Morris.
Victorique se dirigió con una sonrisa al hombre oficial diplomático que le triplicaba la edad.
— ¿Crees que los fantasmas puedan escribir invitaciones?
— ¿¡!?
Morris tragó saliva... Kazuya y los demás viéndose entre sí, con los ojos abiertos como si los acabaran de despertar de un sueño. Morris abrió la boca tratando de responderle y al no tener confianza, inclino la cabeza.
— Pero… aun así… ¿no es extraño?... este barco ya estaba hundido, además, esas letras con sangre… ¡no fueron ni diez segundos lo que duro el corte de energía! ¿Crees que un humano en ese corto periodo de tiempo pudiera escribir tantas y tan grandes letras? Incluso el salón… ¡es completamente diferente!
Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos húmedos, gritando innecesariamente.
— ¡Explica eso! Si no es un fantasma, ¿¡entonces que es!?
— Por supuesto, un humano.
Victorique por fin dejo de reír y susurró con una voz tranquila. Ned sostenía la pelota de tenis intranquilo, y Julie por costumbre continuaba caminando dando vueltas con la cabeza baja mientras sostenía con fuerza su collar, caminaba 5 pasos, daba la vuelta y de nuevo otros 5 pasos, eran unos movimientos exactos e inconscientes. Victorique se le quedaba viendo, y frunció el ceño. El collar tenia forma de corazón y parecía ser bastante viejo la pintura estaba desgastada en ciertas partes, tenía un diseño bastante infantil, no combinaba con su vestido rojo, pero Julie seguía cuidándolo con aprecio mientras lo acariciaba con el dedo.
— Todas son cosas que un humano podría hacer, piénsalo un poco.
— ¿Que? ¿A qué te refieres?
Morris acercó su rostro siguiendo a Victorique, y ella se giró molestándole el acto, dirigiéndose a Kazuya, y de mal humor dijo.
— Kujou, tu explícales.
— ¿He? ¿Qué cosa?
— La reconstrucción del caos.
—… ¿Yo?
Sus ojos claros se posaron sobre los ojos de Kazuya. Pasaron cortos tres segundos, y Kazuya perdió ante la batalla de miradas.
— Este… Caos, es decir, los misterios de este mundo, esa cantidad, los fragmentos tenemos que tenerlos todos, como yaminabe[1]todo dentro de la olla y al final hay que reconstruirlo ¿cierto? Al hacer eso los misterios se resolverán, pero el inspector los toma…este… ¿de qué estaba hablando?
— Así está bien, genio a medias.
— ¿¡Vic…!?
“No pudiste ser estudiante transferido Balbuceando y dejándolo a medias” Victorique susurró dejando a Kazuya y comenzó a halar.
— Para empezar, los fantasmas no pueden hacer algo como escribir una invitación, ¿lo entenden?
Ned fue el primero en asentir, después Julie y al final Morris asintió sin muchas ganas. Victorique movió la invitación que tenía en la mano.
— Alguna persona escribió esto para reunirnos en este barco.
— Pero, se supone que este barco ya se había hundido.
— ¿Cómo sabes que este es el QueenBerry que se hundió hace diez años?
Morris dijo algo en voz baja, pero al finar terminó cerrando la boca, Victorique continuó.
— Tengo una hipótesis y una sugerencia.
Todos tragaron saliva mientras observaban a la pequeña niña que continuaba hablando llena de confianza. Victorique dijo con una voz tranquila.
— “Esto es, una invitación hecha a las personas que sabían del barco para reproducir lo que paso en aquel entonces”
El salón calló en silencio.
Ned y Morris, se voltearon a ver en silencio y Kazuya estaba perplejo, en aquel salón inundado solo se podía escuchar el sonido de las gotas de agua al caer. Julie volteo a verla y pregunto temerosa.
— ¿A qué te refieres?
Victorique volteo hacia ella, con una actitud llena de confianza como siempre y como costumbre continuo explicando con una voz baja.
— Esta es una simple y lógica conclusión. Para empezar, parece que el QueenBerry se hundió hace 10 años, si eso es verdad, el barco en el que estamos es una réplica muy bien hecha.
— ¿Ha...?
— Si piensas de ese modo le puedes dar la vuelta a todo. El fenómeno de lo que llaman fantasma también.
Julie frunció el cejo mientras pensaba y le volvió a preguntar,
— Este… ¿es decir?
Victorique puso una expresión de ser una molestia, y respondió con flojera mientras fumaba de su pipa.
— Ustedes, traten de usar su nariz.
Kazuya comenzó a olfatear, pero aunque Victorique le hubiera pedido eso, comenzó a lanzar humo, por lo mismo no podía entenderlo del todo. Victorique Continuo.
— ¿No es como el olor de la pintura?
— ¿¡Ah!?
Kazuya recordó el aroma del solvente que había sentido antes, ese olor que cubría todo el salón, el dolor de cabeza no era solo por el somnífero…
— Además, el vino de uva que me había llamado la atención, Kujou, ¿puedes verlo?
Cuando se le preguntó Kazuya recordó, hace poco, cuando había dicho que este barco pudiera ser fantasma, Victorique le mostró una botella de vino de uva y la vertió en una copa, justo después de eso se fue la luz, lo había olvidado por completo…
— Cierto, hay de las mismas botellas de vino en la barra del bar…
Victorique apunto a la barra del bar y todos al mismo tiempo voltearon hacia el lugar, allí había alineadas barias botellas.
— La botella de vino a la que le había quitado el corcho volvió al lugar en el que estaba, ¿no les parece extraño?
— Ah…
Es cierto, la botella a la que Victorique le había quitado el corcho y la copa de cristal que había llenado hasta la mitad no se encontraban en ninguna parte. Al acercarse a la barra del bar para investigar, se encontraba una botella con la misma etiqueta a la que aún no le habían quitado el corcho.
Victorique le hizo una señal con la mano a Kazuya y tomo la botella de vino.
— Esta botella es del año 1890, es decir que fue hecha hace más de 30 años en Saubure , posiblemente el culpable lo reprodujo para que sea igual al que se llevó, a bordo del verdadero QueenBerry que se hundió, pero…
Victorique se encogió de hombros, le quitó el corcho a la botella y lo vertió en una copa de cristal sucia que se encontraba cerca, al igual que la vez anterior, un líquido morado rojizo fresco comenzó a fluir hacia la copa.
— El contenido es falso, al verterlo así, se puede entender al ver el color característico y fresco. El vino añejo tiene un color más opaco y además su aroma…
Tomó la copa y la acerco a su nariz.
— Lo vez,… es vino nuevo.
—… ¿A qué te refieres?
Kazuya respondió y Victorique señalo la etiqueta.
— Esta vinería se incendió cuando estalló la guerra en el verano de 1914. Es imposible de conseguir ahora, así que alguien debió reproducir la etiqueta para ponerla sobre el original de esta botella.
Los cuatros se vieron a la cara, todos con expresiones inquietas.
—… Pe, ¡pero!
Morris gritó.
— ¿¡Que pasa con este muro de sangre!? ¿¡Y este salón hundido!? ¿¡Donde está el cadáver que desapareció!?
— Puedo escucharte aunque no grites Morris.
Victorique frunció el ceño. Después de eso se puso de pie, caminando por los alrededores. Y al abrir la puerta…
— Posiblemente este no sea el salón en el que estábamos antes.
— ¡?
— Nosotros salimos a cubierta una vez, entonces regresamos usando el mismo pasillo, entramos a la habitación como si fuera algo normal pero, ¿Por qué?
Julie susurró con poca confianza.
— La puerta estaba abierta, todas las demás estaban cerradas…
— Exactamente… Oye, Kujou.
Victorique gritó, Kazuya se puso de pie mientras ella salía al pasillo mientras le hacia una señal.
— Tú, intenta abrir las puertas que están de este lado de una por una.
— Si…
Kazuya abrió la puerta que estaba a un lado, era una habitación lujosa, un candelabro colgada desde el techo, y una cama con un dosel, un sofá que parecía ser suave, una mesa y un ropero que también eran elegantes.
Al abrir una puerta más allá era una habitación completamente igual. Sin importar cuantas puertas abriera eran habitaciones exactamente iguales y comenzó a cansarse poco a poco, Kazuya volvió al salón del que inició y volvió a abrir las puertas esta vez desde el lado contrario y al abrir la primera puerta.
— …!?
La escena que se mostraba ante él, lo hizo tragar saliva sin pensarlo. Volteó a ver a Victorique mientras abría y cerraba la boca, Victorique como si lo entendiera asintió haciéndole señales a los tres restantes. Todos observaron a la habitación de al lado. Se encontraba un salón exactamente igual como si se tratara de una fotografía, las mesas y el bar, un pequeño escenario, y… las letras escritas con sangre, la botella de vino abierta y la copa a medio llenar, en el suelo se encontraba el cadáver del hombre que tenía atravesada la flecha justo entre las cejas. Morris y Julie gritaron. Al voltear, Victorique asintió satisfecha.
— El primer salón en el que estábamos era esta habitación, aunque aún no se quien abrió y cerró las puertas, pero este es un truco fácil.
🐇 🐇 🐇
Los 5 entraron en el salón donde estaba el cadáver en el suelo. Comparado con la habitación inundada la luz del candelabro era demasiado brillante, por lo que no pudieron calmarse. Se sentaron en cualquier silla y se vieron a la cara. Victorique volteó a ver hacia arriba al muro que tenía las palabras de sangre con una mirada afilada. Al final apunto hacia el muro de a lado donde estaba la barra del bar.
— Kujou, ve a ver halla adentro.
— ¿Eh?...
— Como resultado de la reconstrucción del caos , se me ha guiado a una respuesta, de seguro allí ha de haber algo que no estaba la primera vez que fuiste a ver.
Kazuya se levantó confundido y se acercó a la barra del bar justo como se lo pidieron buscando detrás de la barra, como si se escondiera. Algo cayó, era un gran… ¿trapo? No. Eso era…
— ¡Papel tapiz!
Kazuya gritó sin pensarlo y al escucharlo Julie y Ned se pusieron de pie ambos se dirigieron a ver al bar.
— ¡Ah!
— Esto, podría ser que…
Un papel tapiz con el mismo estampado que el del muro estaba enrollado y metido a la fuerza bajo la barra. Morris, que había tardado en llegar a la barra gritó.
— E, esto es… ¿Papel tapiz?
— Así es
Victorique asintió tranquilamente.
— Escucha Morris, es cierto, en tan solo 10 segundos no podrían haber escrito eso tan grande en la pared. Pero es suficiente para quitar el papel tapiz que cubría un mensaje ya escrito anteriormente ¿Cierto?
Ned tragó saliva. Y Julie que estaba a su lado movió la cabeza a los lados mientras jugaba con su collar, su largo cabello se mecía.
— Ya veo.
— Ahora que lo pienso es bastante sencillo.
Ned volvió a jugar con la pelota de tenis y Julie comenzó a dar vueltas, dando cinco pasos y regresando, lo más probable es que no pudiera tranquilizarse. Morris volteo a verla, sus hombros temblaban, se quedó de pie viendo a los demás de uno por uno hasta que al final grito.
— ¡Oigan ustedes!
Victorique frunció el ceño.
— ¿Qué pasa con esa forma de hablar?
Morris retrocedió hasta el muro temeroso mientras veía por turnos a Kazuya, Ned, Julie, y por ultimo a Victorique. Después de eso, sin dirigirse a nadie dijo con una voz temblorosa.
— ¿¡Quién va a ser la liebre!?…
Morris volteó a ver a los cuatro con extrañeza.
— ¿A qué te refieres con liebre?
— Es como se les decía a esas chicas y chicos. ¡Nosotros así los llamábamos!
Morris se encontraba temblando, recargó su espalda contra el muro que tenía la escritura con sangre y gritó.
— ¿Es eso cierto? Si este no es un barco fantasma, si no estamos maldecidos, ¿¡Entonces que está pasando!?
Todos se vieron a la cara, entonces Julie gritó con un “¡Ah!” y se cubrió la boca con una mano. Susurro en voz baja.
—… Podría ser… ¿Venganza?
La voz de Julie se escuchó medio confiada medio dudosa y Ned respondió.
— Ah, ya veo.
Morris, mientras continuaba temblando:
— Además, ¿quién envió estas invitaciones? Incluyéndome reunieron a todos los adultos, todos murieron, y solo yo quedé, por eso, lo cuatro jóvenes aquí… ¿¡ustedes quienes son!? Hace diez años… ¡no son personas que estaban con nosotros en aquel entonces! ¿¡Entonces por qué les llego la invitación!?
Continuó mientras respiraba agitadamente y temblaba.
— No es como si todas las liebres hubieran muerto, algunas quedaron con vida y fueron liberadas, se supone que las engordaron y dejaron vivir entre riquezas…. Oigan, entre ustedes hay una liebre que sobrevivió Y entonces ahora, diez años después…
Julie comenzó a jugar notablemente con su pendiente y Ned apretaba la pelota de tenis.
— Crearon la réplica del barco y nos enviaron invitaciones para poder vengarse de nosotros.
— No es así…
— Incluso yo, algo así…
Los dos jóvenes se vieron confundidos.
— ¿¡Entonces porque tienen invitaciones!?
Kazuya explicó temeroso la situación de él y Victorique. Que ambos eran compañeros de clases y que en realidad planeaban pasar el fin de semana en un yate pero al final fue interrumpido y cuando estaban por retirarse encontraron la invitación dentro del Yate… La dueña del yate era la famosa adivina Roxanne y al escuchar de ellos que Roxanne estaba muerta, Morris se puso pálido.
— ¿¡Roxanne-sama fue… asesinada!?
— ¿Se conocían?
Morris no contestó a la pregunta de Kazuya. Fue Ned quien continúo hablando.
— Soy huérfano, no tenía casa, estuve en una instalación hasta los 18 años y mientras trabajaba terminé convirtiéndome en actor, hasta que pude ponerme de pie en un escenario, sin darme cuenta me había vuelto famoso, y esta semana…
Interrumpió su conversación, y puso un tono de voz como si dudara si debía decirlo o no.
— Cuando estaba en la sala de espera de actuación, me llego un ramo de flores con la invitación, bueno estaba emocionado al pensar que sería de alguna fan apasionada… bueno, justo acababa de actuar, pensé que sería bueno para tomarme un respiro, solo eso.
Terminó de hablar e inclinó la cabeza.
— Hace poco lo dije, pero mi padre posee una mina de carbón, es un hombre rico, fui criada haciendo lo que quería, dando vueltas en una mansión grande…
A diferencia de Ned, Julie hablaba muy rápido, como si quisiera terminar pronto de hablar.
— Fue hace poco que dentro de mi auto privado había una invitación a pesar de que estaba cerrado con llave, pensé que era un poco extraño, pero mi cumpleaños está cerca, creí que sería una broma de algún amigo, así que terminé viniendo mientras reía para mis adentros. Fu… aunque parece que me equivoque…
Cada uno terminó con su historia.
Morris pensaba con la cabeza baja, con una difícil expresión mientras fruncía el cejo. Después levantó la cabeza, apuntando a Ned y Julie.
— Es alguno de ustedes… ¿Verdad?
— ¿¡He!? ¿¡Porque!? ¡No es así!
Morris volteó a ver a Victorique y continuó.
— El lugar del que proviene esta chica está claro, es la hija de una familia de nobles, no haría algo como eso ¿cierto? También su amigo, y aun son muy chicos de edad. Hace diez años tendrían unos 5 años. No había ninguna “liebre” tan pequeña. Se supone que todos estaban por encima de los 10 años.
— ¿Cómo puedes decir eso? El lugar del que proviene solo es algo que ella dice, puede que sean mentiras, y que no sea tan niña…
— No digas tonterías, puedo reconocer a los nombres solo con verlos, son diferentes a los plebeyos. Puede que una chiquilla que obtuvo dinero[2] como tú no lo entienda, pero yo mismo tengo título de noble, de edad y de alto nivel. Te lo puedo asegurar, estos niños son de la aristocracia.
— ¡Na!… ¿¡chiquilla que obtuvo dinero!?
Julie comenzó a acercarse a Morris, y Ned la detuvo con un “¡déjalo!”. Morris los miraba con desprecio.
— Las liebres eran huérfanas, niños que vivian en la miseria, solo con verlos puedo entenderlo, uno es actor y la otra una chiquilla que obtuvo dinero. Al final ¿quién de los dos será? Aquel que evitó la muerte al final de entre esos chicos y chicas…Ku!
Morris veía el techo mientras reía. Julie intentaba atacar a Morris como si se tratara de una bestia salvaje, Ned y Kazuya la llamaron y ella gritaba mientras era sujetada. Ned y Kazuya la estaban conteniendo.
— ¡Morris! ¡Incluso tú eres sospechoso!
—.. ¿Qué has dicho?
Por fin Julie se tranquilizó y la soltaron, por algún motivo veía a Morris con una mirada de furia cual bestia. Morris había sido acorralado contra la pared, viendo a Julie como si le temiera.
— Puede que esas “liebres” tuvieran padres o posiblemente algún adulto que tomara el lugar de padres. Un adulto que los cuidara. ¿No es así?
—…
— Hace diez años, Morris estarías a mediados de tus 30`s. Si tuviste hijos a los 20`s entonces tendrían más de 10 años, es decir, la edad de esas liebres.
— Mi hija va a una escuela para nobles.
— El que digas que un noble, un trabajador para asuntos extranjeros es solo de palabra. Mientras estemos en este barco no hay manera de comprobarlo. Podrías ser un padre loco que hizo todo este barco para vengar a su hijo. ¡Si! De seguro eres un padre loco de algún niño muerto.
Morris rió, y después volteó a ver a Julie
— ¡No permitiré tal deshonra!
Al ver esa expresión Kazuya estaba seguro, era un noble, esa expresión que había visto desde que llego a este país, el famoso orgullo de los nobles, Morris estaba teñido de eso.
— Es cierto, la chica que lo dijo al principio como si fuera detective, había uno más, Estaba cerca así que pude oírla. Nosotros éramos 11 en el comedor, pero cuando despertamos en el salón había uno más, éramos 12. La persona que no estaba en el comedor es la culpable, riendo mientras nos veía estar confundidos y muriendo,
— ¡Na...!
— Ese actor, es seguro que estaba en el comedor, era tan oscuro que no lo pude comprobar, pero pude escuchar su aburrida charla de actor mientras platicaba.
La expresión de Ned se puso roja por la vergüenza. Julie mordió sus labios mientras veía a Morris.
—… Pero, chiquilla adinerada, ¿tú no estabas verdad?
— ¡Si estaba!
— No hay pruebas.
— ¡Es lo mismo para ti, nadie había visto tu rostro, así que tú eres el culpable!
— ¡Ku!
Ambos se quedaron viendo. La voz de Julie temblaba de ira.
— Además, Morris, ¿qué pasa contigo? No subiste al bote salvavidas, tu quien fue el primero que lo sugirió. ¿Por qué después de que todos subieran fuiste el único que quedo?
— Eso fue porque…. Ustedes gritaban que era peligroso.
— ¿Un anciano de la aristocracia escucharía obedientemente lo que dice una chiquilla de dinero?
Julie lo dijo enojada, ahora fue Morris quien apretó el puño intentando atacar. Ned apresurado se interpuso entre los dos. Morris veía a Julie con la respiración entrecortada hasta que los hombros de Julie comenzaron a temblar.
—… ¡Tss!
Puso el dedo en sus labios y en silencio pusieron atención. Ned dijo en voz baja.
— ¿Qué pasa?
—…El agua.
El rostro de Julie expresaba temor.
— Es el sonido del agua.
Abrió la puerta y salió hacia el corredor. Se quedó de pie y pusó atención. Parecía escuchar el sonido del agua que venía desde abajo, sin saber porque se quedó allí de pie, hasta que Morris por fin dijo.
— Es una inundación…
Cayó de rodillas en ese lugar y los hombros de Ned comenzaron a temblar.
— ¡Oye viejo! ¿¡A qué te refieres!?
—…
Morris no contestó, y los hombros de Ned comenzaron a temblar más. Morris abrió los ojos que había mantenido cerrados, y dijo en voz baja con temor.
— En la base del barco, abrieron un pequeño agujero para que el agua fuera entrando de poco a poco… así podíamos poner un tiempo límite.
— ¿He…?
— Esa fue mí…. Mi idea…
Morris se quedó en silencio mientras sus hombros temblaban. Entonces levantó la cabeza y grito.
— ¡Rápido! ¡Vayamos a la sala de radio! ¡El barco se hunde!
Monologo 3
— Si se trata de armas, las hay.
Resonó con una gran voz... Los chicos estaban el pasillo iluminado por las lámparas. Y en medio de ellos me encontraba abrazando el cadáver de la chica atravesada por el cuchillo táctico. Me puse de pie, y por un tiempo nadie se movió ni dijo nada. Los chicos restantes, eran 9… ya no estaban Huei ni la chiga de Hungría.
En ese momento gritó el chico alemán, muy grande para tener 14 años, con una complexión cercana a la un adulto, estaba temblabando con ira. El joven tomó a Lee, quien fue la última en llegar, torciendo su brazo contra su espalda a la fuerza. Y sin pensarlo.
— ¡Detente!
—… Observa bien, si se trata de armas, las hay, ¡Esta mujer tiene una!
Su forzado acento alemán resonó por el pasillo. Y todos tragaron saliva al ver a lo que él estaba apuntando. En la mano de Lee, se encontraba un pequeño cuchillo, tenía la forma del colmillo de un elefante que fue iluminada por la fría luz de la lámpara. El joven continúo.
— ¡Es ella, ella la asesinó!
Lee se sacudió para liberarse y el cuchillo cayó de su mano debido al movimiento. El chico alemán se inclinó y lo tomó mientras mantenía en agarre en Lee quien sacudió la cabeza intentando decir que ella no lo había hecho con una expresión de querer llorar, Yang dio un paso adelante,
— ¡Detente!
— No recuerdo recibir órdenes de personas de raza amarilla.
— ¿¡Na…!?
El joven avanzó hasta ponerse frente a Yang enojado. Desde el principio un chico que siempre había estado junto al chico alemán, era alguien grande y con músculos, emitía una sensación parecida al del chico alemán, era de Australia, estaba del lado del alemán y tomó la otra mano de Lee.
— Si no fuera por ella, no estaríamos en peligro ¿verdad? Ella tenía un arma escondida después de todo... mierda, ¡solo fingía que no nos entendía!
— ¡No es así! ¡Ella en verdad no nos entiende!
Grite, pero ellos no voltearon a verme, El chico alemán golpeó en la cabeza con todas sus fuerzas a Lee que no se movía. La pequeña cabeza de Lee se balanceó levantando su cabellera negra en el aire. Desesperado, Yang trato de intervenir, mientras que los demás chicos solo estaban petrificados viendo la escena.
— Así es, además cuando murió Huei, estaban los dos solos, tú nos encerraste aquí para matarnos de uno en uno ¿¡verdad!?
— ¡No te dejaremos hacerlo! ¡Nosotros seremos los que te asesinemos!
Los dos chicos grandes comenzaron a infringirle dolor a Lee…. Habían perdido el control. Habían sido encerrados en un lugar como este y tuvieron que presenciar la muerte de otros niños, eso debió de aterrorizarlos y sacarlos de su juicio. Yang les grito a ambos “Deténganse” pero eran demasiado grandes para él, no podía hacerles frene. Y entonces…
El chico Alemán gritó, tomó el cuchillo y lo levantó. Todos en el lugar, chicos y chicas gritaron.
Bajó el cuchillo con toda su fuerza y Yang al ver que apuntaba directo al corazón de Lee, se balanceó hacia él dejando caer todo el peso de su cuerpo. Los chicos que los rodeaban gritaban que se detuvieran. Debido a que Yang se interpuso, el objetivo del cuchillo falló en llegar al corazón de Lee, deslizándose a uno de sus costados. El chico había blandido con tanta fuerza que hizo un fuerte sonido contra el suelo mientras caía en la alfombra roja. Parecía que era un cuchillo con mucho filo, salió volando sangre de la herida superficial que le había hecho en un costado a Lee y teñía su piel cual si fuese una flor roja. Todos contuvieron el aliento. Entonces Lee soltó un leve grito, y perdió el conocimiento.
Cuando el chico de Australia vió la sangre pareció ser devuelto a la realidad, rápidamente se alejó de Lee. Pero el chico alemán, en cambio, tomó de nuevo el cuchillo con sus ojos inyectados en sangre y lo volvió a levantar. Sin pensarlo, lance el cadáver que estaba abrazando, Abrí uno de los cajones del armario, y tome la pequeña arma de mano. La tomé con ambas manos y grité.
— ¡¡Aléjate de Lee o dispararé!!
.. El chico Alemán al voltear, detuvo sus movimientos al ver algo que no podía creer. Entonces el pasillo cayó en silencio. Los chicos voltearon a verme incrédulos
Sabía que mis manos estaban temblando mientras sostenía el arma, no sabía si lo que estaba haciendo era correcto, pero solo pensaba en salvar a Lee, ella era amable, podía saberlo aunque nuestros idiomas fueran diferentes. Yang abrió la boca para hablar con una voz tranquila.
— Alex, Tranquilízate.
— Um…
— ¿De dónde sacaste esa arma?
— Estaba aquí.
Señale al armario, y todos clavaron sus miradas en él.
— Me di cuenta hace poco, no sé por qué pero hay armas en este barco. De seguro Lee encontró del mismo modo el cuchillo que llevaba, como autodefensa o para hacérseos saber a todos, no los sé, pero creo que solo trajo el cuchillo que encontró.
— ¡Na…!
— Ustedes dos, aléjense de Lee y su herida…
Yang asintió, se arrodilló y rasgo su propia camiseta para detener el sangrado del costado de Lee.
Ambos levantaron las manos.
— No dispararé, como si fuese a hacer algo como eso, solo… será mejor que dejemos de dudar entre nosotros tan fácilmente. Cooperemos todos para llegar al cuarto de radio.
— ¡Me niego!
El chico alemán gritó con una voz temblorosa. Parecía que era terco, el chico alemán dudando retrocedió y ambos se alejaron.
— ¡Oye! …
— ¿Hay armas cierto? Entonces iremos a armarnos, como si fuese a creerles, que ella solo haya traído un arma que estaba escondida…
Vio con rabia a la Lee que estaba tendida en el suelo, y comenzaron a abrir los armarios, se alejaron mientras buscaban armas. Cuando estaban lo suficientemente lejos...
—… ¡Lo encontré!
…Se escuchó su grito.
Se vio su silueta dar la vuelta en la esquina del pasillo y desaparecer.
De pronto el chico turco se puso de pie. Tenía una piel oscura, largas y elegantes extremidades. El chico comenzó a gritar algo con una voz profunda, parecía indignado. Era incomprensible lo que decía, pero se podía deducir que les decía que era peligroso, y los llamaba para que regresaran. Apunto hacia el pasillo y después a sí mismo, para asentir y salir corriendo. El delgado cuerpo del chico Turco desapareció después de dar la vuelta a la esquina del pasillo. En ese momento…
Se escuchó el estruendo provocado por el disparo de un arma de fuego, se sintió como si los muros y el suelo estuvieran vibrando. Después, volvió a aparecer el chico que acababa de dar la vuelta al pasillo como si saliera volando, pude verlo en el suelo boca arriba.
Silencio.
… Tardo un poco y alguien grito.
Me acerqué al chico Turco aun sosteniendo el arma en mi mano, trate de ayudarlo a despertar, pero en su pecho se encontraba un gran agujero, por un momento pude ver la alfombra a través de él, pero un segundo después su sangre fresca termino tiñendo la alfombra y deje de poder verla. Entendí que le habían disparado con un arma poderosa, el chico había muerto aun con una expresión de ira, de seguro habría muerto cuando estaba intentando ponerse de pie. Miré hacia arriba y vi al chico alemán y al Australiano de espaldas mientras huían, El alemán parecía abrazar una escopeta.
🐇 🐇 🐇
Tres habían muerto: Huei, la chica de Hungría y el chico de Turquía. Lee se había desmayado debido al dolor, la cargué y comencé a moverla. Avanzamos a los pisos inferiores para poder ir a la sala de radio. Quedaban seis personas: Yang quien era de china, Lee de cabello negro, Yo, un chico grande de Italia. En comparación con él, había un delgado chico americano, su pelo ligeramente rizado como el de un ángel. Había también una pequeña chica francesa con un largo y trenzado cabello castaño. Caminábamos en silencio, con expresiones de miedo.
A diferencia de los lujosos pisos lujosos superiores, los pisos bajos eran más oscuros, dando una sensación lúgubre. Las lámparas esparcidas por todo el pasillo y los picaportes de las puertas tenían un diseño sencillo y practico.
— ¡Ah!
La chica francesa que caminaba delante levantó la voz un poco triste, dio la vuelta y movió la cabeza hacia los lados… en este piso el pasillo también era bloqueado por un muro y no podíamos seguir avanzando, teníamos que bajar un piso más, así que todos comenzamos a dirigirnos hacia las escaleras. Yang habló.
— Alex, fuiste valiente.
— No, tú lo fuiste más…
— ¿Aun tienes el arma de antes?
Asentí, y Yang continuo “muéstramela” se la entregué.
— Este es el seguro, no podrás disparar si no se lo quitas.
— Ya veo.
Cuando asentí...
—… Entonces, ¿aunque hubiera jalado del gatillo en ese entonces no hubiera disparado?
— Si, pero creí que Alex no dispararía.
Abrí los ojos y Yang entrecerró los ojos como un hilo y sonrió.
Usamos las escaleras y bajamos un piso más. Los cinco caminamos por el pasillo que se sentía aún más oscuro que el anterior. Lee aún no había recuperado el conocimiento, Me preocupaba si se había detenido el sangrado, pero por ahora no podía hacer nada más que caminar. Continuamos avanzando por el pasillo, solo rezando porque este no estuviera obstruido por un muro.
Este piso tenía muchas habitaciones para invitados de segunda clase, la tripulación y su comedor, había muchas habitaciones viejas, el pasillo también era lúgubre, y la alfombra que anteriormente debió de haber sido roja estaba desgastada,
La chica francesa de pronto comenzó a hablar en voz baja de temas no relacionados con la situación actual, del campo donde había crecido, Me pusé incomoda por la repentina conversación.
— Criábamos cabras, aunque éramos pobres así que no teníamos muchas. Hacíamos Leche y queso y los comíamos en familia. En ese entonces todos eran alegres, tenía un amigo de familia rica, solíamos jugar mucho en sus viñedos, que nostalgia…
Esa chica tenía las prendas sucias que parecían ser de chico, si la veía bien parecía tener un rostro bastante lindo, pero ahora estaba pálida por el miedo. El chico americano se metió en la conversación forzadamente.
— He... El queso de cabra apesta, no podría comerlo.
La voz del chico era también linda como la de ella, quien se molestó y respondió.
— Ara, pero aun así es deliciosa.
— Fuu, donde yo vivo hay un campo de maíz, ¿Te gusta el maíz? Hacíamos sopa de maíz casi a diario y hasta lo hervíamos con la carne… que nostalgia.
También Yang comenzó a hablar amablemente acerca de él. Cuando su papá aún vivía iba de viaje con él, pero cuando se volvió huérfano tuvo que trabajar en los puertos bajando equipaje para poder tener algo que comer, una vida de viaje en viaje, dijo que era bastante divertido… Y el chico italiano…
— Ke…
Susurró como si fuese aburrido.
— ¿Es momento para hablar de esas cosas? No quiero escucharlos.
Tras ese comentario cerramos la boca mientras continuábamos caminando en silencio, hasta que de pronto el chico americano abrió la boca.
— No hay algo como un culpable, ¿no están de acuerdo?
Todos nos sorprendimos y lo observamos. El chico americano comenzó a hablar apasionadamente con esa voz parecida a la de una chica.
— He estado pensando, es cierto, no hay nadie más que nosotros a bordo de este barco y las armas ya estaban escondidas por todos lados, lo que significa que el culpable no está entre nosotros, eso es lo que creo.
—… ¡Um!
La chica francesa asintió. Y respondió pareciendo alegre.
— Yo también lo creo, los que nos encerraron aquí son los malos, la verdad no sé por qué se tomaron la molestia de meternos en este barco, rompieron de adrede el timón, son personas que se alegran por que pasemos por miedo, por eso es que construyeron esas paredes en los pasillos… eso no es… algo que pudiéramos hacer nosotros.
Ambos asintieron, pero el chico italiano tenía una profunda expresión, no terminaba de creérselo.
— Oye, oye, ¿Entonces porque murió Huei? En ese lugar no había nadie más que nosotros, cuando Yang ilumino con la lámpara no había nadie más que Lee, además, ese cuchillo con el que atravesaron la garganta de…
Sería que lo recordó mientras platicaba, que continúo mientras su voz temblaba.
— También esa chica de Hungría, si encontráramos a alguien a quien no hemos visto antes… ese sería… el que la asesinó, y si fuera alguien de entre nosotros…
— Este… eso sería…
El chico americano giro silencio y agachó la cabeza. El silencio calló, y Yang alzó la cabeza.
— Alex… ¿recuerdas cuando salimos a cubierta?
— Ah, sí.
— En ese momento, la chica de Hungría, se lastimo el rostro ¿cierto? ¿Qué fue lo que dijo entonces?…
Ahora recuerdo, cuando salimos a cubierta la chica grito llamando por ayuda.
— (Algo me cortó la cara. Algo por allí…)
Es cierto, ella…
— (Cundo pisé aquí, Algo voló de por halla y cayó al mar….)
Yang asintió.
— La chica había pisado algo, y posiblemente una flecha fue la que salió disparada cortándole la mejilla, aunque no había nada en el lugar donde ella apuntaba.
— Eso… ¿qué significa…?
El chico Italiano se acercó. Y Yang continuó con una expresión mitad confiado y mitad con dudas.
— Podría ser alguna trampa del culpable, puede que haya varias puestas por todo el barco, también el cuchillo, no es que alguien se lo halla encajado, puede hubiera estado planeado que en cuanto alguien pasara por allí el cuchillo saliera volando.
— No puede ser….
Los cinco, se agacharon tanteando el suelo de manera segura, abriendo las puertas del barco, moviendo los objetos. En cierta habitación, en cuanto la puerta fue abierta, una flecha salió volando. El chico italiano entró a la habitación y comenzó a buscar, pero no pudo encontrar a nadie. En otro lugar, un martillo se balanceó hacia un lado, y por poco golpeaba a la chica francesa. Yang había saltado derribándola, y la bola de acero paso de largo rozando la punta de su nariz. Eso fue porque había un mecanismo instalado en el suelo que liberaba el martillo. Todos continuaron caminando muy de cerca, como si estuvieran tratando de calentar sus cuerpos, como si trataran de protegerse. Por un tiempo los hombros de la chica francesa continuaban temblando.
— ¿Qué pasa?
—… Escucho el sonido del agua.
Todos pusieron atención. Realmente no podía escuchar nada, y al intentar preguntarle de nuevo a la chica francesa. Yang…
— ¡Tss!
Me tragué mis palabras… y al final… se podía escuchar un ligero sonido de gotas al caer. .. ¿Qué era eso? Estaba completamente confundido, y Yang gritó.
— ¡Se hunde!
— ¡No puede ser!
— Poco a poco, pero el agua está fluyendo desde el fondo, probablemente… para la mañana el barco estará hundido. ¡Apresurémonos! ¡Tenemos que llegar rápido a la proa!
Nos miramos al rostro, y en el momento en que asentimos… se escuchó el ruido de un niño gritando.
Corrí en dirección a dónde provenía el sonido, y al dar la vuelta a la esquina había llegado al elevador iluminado por una luz blanca. Bajo las escaleras, el pasillo, las habitaciones, todo era lúgubre, solo este lugar estaba inusualmente iluminado, era demasiado brillante para la vista. Se suponía que este era el lugar de donde provenía la voz, pero no había na…. Confundido volteé a ver a los alrededores, y de un lugar apareció un brazo, tomaron de mi cabello y me jalaron con fuerza. Grité sin pensarlo, y pude escuchar a alguien susurrándome al oído, el dueño de aquel brazo.
— ¡Sálvame!
Era un acento alemán, una voz que podía reconocer.
Al darme la vuelta, su brazo se extendía saliendo de la jaula del elevador. Dentro de esa jaula también se encontraba el chico australiano. Su cuerpo grande como la de un adulto estaba temblando, estirando su brazo hacia aquí.
— ¿¡Que!? ¿¡Que pasó!?
— Sálvame... la llave…. ¡La llave!
Dejé en el suelo a Lee que estaba cargando y me acerqué hacia el elevador, la jaula del elevador estaba temblando, pero estaba cerrada con llave desde afuera, los chicos que llegaron comenzaron a abrir sus bocas, pero los chicos adentro no podían escuchar con claridad debido al miedo.
— ¡Salió un fantasma…!
— Nos robó el arma…
Yang se dio la vuelta y grito.
— Cierto, ¡Alex! ¡El arma!
Saqué el arma y los chicos dentro de la jaula gritaron por el miedo.
— ¡Aléjate!
Apunté a la cerradura de la jaula y jalé del gatillo. Recibí un fuerte impacto en ambos brazos que llegó hasta mis hombros, y mis oídos estaban aturdidos por el sonido. Había fallado el primer disparo, y de inmediato volví a disparar. Y con un sonido sordo, la cerradura se había destrozado abriendo la jaula.
— Que bueno…
Estaba aliviada desde el fondo de mi corazón, y la expresión de los dos también parecían estar más tranquilos y sonrieron. Yang por fin pudo estirar el brazo e intento abrir la jaula… Y en ese momento…
Por algún motivo el elevador comenzó a descender. Sa expresión… estaban atemorizados, abrieron los ojos como si estuvieran por salir de sus cuencas, y estiró hacia mí su gordo brazo. Atrapó de nuevo mi cabello, y comenzaron a llevarme, grité al igual que ellos.
Pude escuchar el sonido de varios cabellos que me fueron arrancados de raíz, y un fuerte dolor comenzó a correr desde mi cabeza, La expresión de los chicos que gritaban aterrorizados.... la jaula comenzó a tambalearse, y desapareció en el fondo cuando cayó en caída libre. Sus gritos de desesperación que rompían mis tímpanos también se fueron alejando. Y entonces…
En la lejanía, debajo de nosotros se escuchó…. el sonido cuando golpeo el agua. El elevador se había roto, cuando intenté hacer que subiera no se movió. Yang y yo nos movimos desesperados, estába golpeando los botones llorando, hasta que el chico americano posó su mano en mis hombros. Cuando volteé a verlo entre llantos, solo movió la cabeza hacia los lados en silencio, detrás de él se encontraba la chica francesa llorando sin producir ningún sonido.
— Esos dos… ya… están muertos.
— No puede ser…
— Han pasado más de diez minutos, creo que ya…. Han murieron ahogados.
El chico Italiano aulló como bestia, y golpeo la pared.
🐇 🐇 🐇
No podíamos quedarnos en ese lugar todo el tiempo, parecía que el barco había comenzado a hundirse poco a poco, Volví a cargar a Lee que continuaba inocente, y seguí caminando con los compañeros que quedaban. Estábamos muy alerta, mientras verificábamos por trampas, tocando, los muros regresamos a las escaleras y bajamos al piso inferior. No había luces, era oscuro, el sonido del agua era cada vez más mayor. Y entonces Yang comenzó a hablar como para sí mismo.
— Dijeron que estaba cerrada con llave por fuera.
Por ahora, asentí.
— Si, dijeron que lo había hecho un fantasma.
— ¿A que se referirían?
— No lo sé.
— Yang continuó.
— Las trampas que encontramos, todas eran activadas automáticamente, pero eso último fue diferente, hay alguien además de nosotros, se esconde en el barco, apuntándonos…. No puedo pensar en nada además de eso.
Continuamos avanzando por el pasillo en el que difícilmente podíamos ver nuestros pies. Nadie hablaba, solo se escuchaban nuestras pisadas… y… Lee a quien cargaba.
— Uuuu…
— ¿Lee? ¿Despertaste?
Lee había despertado, tenía una expresión de dolor, observanmeí mientras me agradecía con una débil sonrisa. Continuamos avanzando aun con Lee cargando, pero, de pronto comenzó a alborotarse y gritar, la baje rápido al suelo.
— ¿¡Que ocurre!?
Lee parecía haber enloquecido, y apuntó a su propio cuello.
— ¡Ah…!
Había perdido su collar. Su collar con forma de corazón color rosa. El amuleto preciado de Lee. Cuando Yang se dio cuenta:
— No es momento para eso, basta con que compres uno igual después, si podemos sobrevivir y regresar podrás hacer lo que sea, sopórtalo.
Los ojos oscuros de Lee comenzaron a acumular lágrimas, moviendo la cabeza hacia los lados una y otra vez. Sin importarle eso, Yang, con su propia camisa hizo presión en la herida de su estómago que estaba un poco abierta para volver a detener el sangrado. Parece que tomará algo de tiempo.
Recordé la gentil sonrisa de Lee la primera vez que desperté en este barco. Al recordar a la chica que fue cuidadosa conmigo me dolió el pecho. Lee que me había dejado tocar su preciado collar para que me diera fuerzas. Esa chica ahora se encontraba pálida, soportando el dolor en silencio. Me puse de pie de pronto, y Yang volteo a verme hacia arriba con extrañeza.
— ¿Que pasa Alex?
— Este… iré a traerlo.
— ¿He?
— El pendiente, de seguro se cayó donde esta Huei. Después de eso, cuando paso lo del cuchillo, Lee ya no tenía el collar, me hubiera percatado si lo tuviera.
—… Alex.
Yang me detuvo.
— Es demasiado peligroso, quédate aquí, no te separes de nosotros.
Todos trataron de detenerme.
— Es cierto, es solo un collar, ¡basta con que lo vuelva a comprar!
— Es peligroso, quedémonos juntos.
— Será mejor que no tomes acciones innecesarias.
Volteé abajo a ver a Lee. La había cargado, pero no sabía si el cuerpo de la chica soportaría hasta el final, quería encontrar su collar y entregárselo. Lee no entiendía nuestro idioma, por lo que no podía expresarle mi agradecimiento a su gentileza.
— Pero es en uno de los descansos de las escaleras, es cerca, regresaré de inmediato.
Dije con fuerza y comencé a correr, la voz de Yang me siguió.
Subí por las oscuras escaleras mientras iluminaba mis pies con la linterna que tomé de Yang. Estaba alerta, teniendo cuidado para no pisar nada que pareciera una trampa, un paso tras otro. Las losetas blancas de las escaleras brillaban con la luz, comencé a sentirme intranquila, habría la posibilidad que una vez separados, nunca más los volvería a ver, no podía estar vagando solo por el barco, mientras pensaba en ello, una lagrima se acumuló en la orilla de mis ojos. Dejemos de pensar en cosas tan deprimentes, continúe subiendo paso tras paso.
Dentro de poco llege al lugar en el que Huei estaba, cuando de pronto pise algo redondo y elástico, estuve a punto de caer. Por un segundo sude frio al pensar que era otra trampa, pero al iluminar a mis pies, no se trataba de una trampa, era una pequeña pelota de tenis.
¿Porque estaría una pelota de tenis en un lugar como este? Pensé que era extraño y la recogí. Continúe subiendo las escaleras y luego… trague saliva…
El cuerpo había desaparecido.
Huei no se encontraba en el lugar en el que se supone había caído. No aquedaba absolutamente nada que indicara que el cadáver hubiese estado allí, desapareció sin dejar rastro. Estaba atónita y me senté.
Me moví al igual que la luz de la lámpara, justo a mis pies, allí se encontraba un collar rosa con forma de corazón en el suelo, era al collar apreciado que estaba buscando para Lee. En el instante en que lo tomé sentí que estaba conectado con el corazón de Lee y me sentí aliviada. Lo levanté y sujeté con fuerza. Sin saber porque, mis lágrimas comenzaron a brotar.
¿Dónde está el cadáver?
¿Alguien lo escondió?
¿Hay más personas en este barco además de nosotros?



Comentarios