Hokago wa Kenkai Saikyo no Gyal Volumen 1 - Capítulos 6 y 7
- yumenosubs39
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Capítulo 6
Secuestro
— Oh ¿En serio?
— Ara, ara.
Las voces de Chisato y Toka de sorpresa resonaron en el almacén de gimnasio, la semana siguiente de terminado el examen de medio curso la mano de Shiki que no había logrado tocar nunca a Karin durante el Sparring de alguna manera alcanzó su hombro.
— ¡Sorprendente Shiki-senpai!
Haruno comenzó a aplaudir y mientras estaba en eso Karin con una sonrisa puso una mano sobre el hombro de Shiki.
— Te has vuelto bueno Shiki.
— Kohinata-san, es gracias a todos.
— Oh, que respuesta tan ejemplar.
— ¿No será que te has vuelto bastante bueno? Mis disparos con la pistola de aire ya también casi no te tocan.
— También eres bueno con lo de recibir.
— ¿¡También levanta mucho la pierna verdad!?
Intentó imitar su patada alta pero no logró levantar la pierna muy alto, ni siquiera a la altura en que lo hacía Shiki cuando era malo, y Karin sonrió con amargura. Shiki se sintió tranquilo para sus adentros de que no hubiera ocurrido al igual que Karin con la patada alta hacia Kawato y terminara viendo alguna tela que no debería de ser vista.
— Bueno, puede que sea hora de subir los entrenamientos al siguiente nivel pero…
Karin aun con su sonrisa puso fuerza en la mano con la que sujetaba su hombro.
— Estoy frustrada porque me tocaras, vamos con una más.
Con esas palabras Karin demostraba que iría en serio, justo por eso es que no sentía de verdad que haya superarla solo por tocarla una vez.
(Pero los movimientos de Kohinata hoy son más torpes…?)
Tenía esa duda pero tal y como lo esperaba en el siguiente Round no pudo tocarla y terminó creyendo que podría ser solo su imaginación.
… O eso pensaba.
Al día siguiente.
Fue inmediatamente después de terminada la primera hora, Chiaki y Toka le mandaron un Line avisándole que Karin fue enviada a la enfermería, sin esperar a corroborarlo salió rápido del salón de clases hacia la enfermería abriendo la puerta con impulso.
— ¡Kohinata-san!
Inmediatamente después de entrar gritando su nombre Shiki se quedó petrificado como piedra, el motivo es porque… ¿De casualidad estaba cambiándose? En definitiva no fue un evento vergonzoso como ese, El doctor de la escuela es alguien famoso, un rostro duro con lentes de sol, se rumorea que debajo de su bata blanca esconde un arma, Nakajo-sensei.
— Esta es la enfermería, guarda silencio.
Le hizo esa advertencia, solo con esa voz tranquila hizo que Shiki temblara, respondió de manera extrañamente baja con un “Si” y al voltear un poco la mirada pudo ver a Chiaki, Toka y Haruno reunidas en una cama, rápidamente se acercó a ellas.
— Ara, también viniste Shii-kun.
Toka retrocedió un paso para que pudiera entrar con más facilidad Chiaki siguiendo su ejemplo también retrocedió, gracias a esa pequeña consideración pudo ver a Karin sentada en la cama, su rostro estaba rojo, en lugar del cigarro de dulce que siempre tenía consigo llevaba puesta una mascarilla.
— ¿Qué pasa? ¿También vino Shiki?
Con un tono de voz como si estuviera atónita, pero después de todo no tenía fuerzas.
— Que solo es un resfriado, pero aun así me trajeron hasta la enfermería y se reunieron todos… en serio que están exagerando.
— N… ¡No puedes senpai! No menosprecies los resfriados… ¡Dicen que es una enfermedad poderosa…! ¡También tienes más de 38 grados de temperatura!
Haruno intentaba gritar pero contenía el tono de voz, hasta ahora han pasado muchas cosas que pudieran hacerla ver como alguien tonta pero es hija de doctores capaz de hacer primeros auxilios. Después de eso Shiki frunció las cejas.
— No me digas que si ayer logré tocarte el hombro durante el sparring fue porque…
— Tonto, ayer estaba bien, si lograste tocarme fue por tus propios méritos, la temperatura me dio hasta que desperté por la mañana, mejor dicho, no recuerdo cuando fue que comenzó…
— No, lo recuerdas, después de haber estudiado tanto.
— Chiaki maldita… ¿No pensarás decir que fue por intentar usar tanto el cerebro?
— ¿Por qué otra cosa pudo haber sido?
— Tonta, los exámenes de medio curso terminaron la semana pasada.
— ¿Eso quiere decir que temperatura por pensar con efecto retardado?
— Como si existiera algo como eso.
— Espera por favor Chiaki-senpai, Toka-senpai, a los bebes de pronto les pueden dar temperatura de la nada.
— Vaya que sabes eso, mejor dicho no estás ayudando en nada.
— O… oigan chicas, no discutan demasiado con alguien enferma.
— Si, Shiki acaba de decir algo bastante bueno, por favor dejen de decir tonterías…
El maestro los interrumpió en voz baja y Karin a la fuerza se recostó, su respiración era entrecortada.
— ¿Por su culpa empeoró?
— ¿Está bien eso verdad? Así podría irse antes.
Con las palabras de Chiaki Shiki dejó salir un “¿eh?”
— ¿No le darán la salida? ¿A pesar de que tiene 38 grados?
— Es una exageración, tiene la temperatura un poco alta y se sentirá algo cansada pero no es como si no pudiera tomar clases, la verdad es que a pesar de que hablaron tanto no tosió ni una vez.
— Puede ser pero…
Shiki estaba preocupado y Karin habló un poco fuerte en dirección a Nakajo.
— Eso tenemos sensei, tomaré clases desde la segunda hora.
— Haz lo que quieras.
Karin se puso de pie al recibir el visto bueno del encargado de la enfermería.
— Vamos, regresen ustedes también a los salones, la siguiente clase ya está por comenzar.
□■
Hora del descanso, Kawato con sus dos acompañantes como siempre se fueron a ver a los de su facción, de seguro querían evitar en lo posible hacer que el jefe de su facción Arai se molestara, cuando Kawato estaba en la secundaria no hubo nadie que pudiera regresarle un buen golpe, no ha perdido una sola vez en una pelea y se convirtió en el líder de la escuela, como resultado de malentendidos, pensó que podría continuar siendo el líder en una preparatoria de delincuentes como lo es la academia Saint Lukimanz, inmediatamente después de entrar, claro que buscó pelea pero fue apaleado por Arai haciendo que entrara en su facción a la fuerza, si fuera solo eso podría intentar salir pero dentro de la facción habían otros que eran mas fuertes que Kawato para pelear.
Se lo hicieron saber, es verdad que para pelear también se necesita ser un genio, y que no es alguien del otro lado, alguien como Arai Ryogo, Kohinata Karin o algunos de los lideres de las facciones más poderosas, a quienes podía ganarles era a los del otro lado… a personas como Orifushi Shiki que no tiene habilidades de pelea. “Entonces eso está bien” Pensó al igual que en la secundaria liberando estrés contra los débiles que se dejaban golpear, si pasaba los días de manera divertida de esa forma podría estar bien, pensó, además de que la facción a la que entró a la fuerza, Arai y los demás podrían servirle de escudo por lo que no podía pedir más, si desechaba el estúpido orgullo entonces podría tener una vida de preparatoria divertida… eso pensó.
(Orifushiii…)
Sin saberlo estaba imbuido en odio, “Ese maldito, a pesar de ser un débil, a pesar de ser de este lado, aunque sea por coincidencia hizo que me arrodillara”. Cuando estaba en primer año la “emperatriz” realmente molesta por que fueron tras sus amigas que estaban en su facción apaleó a Arai que es como dos cabezas más grande que ella y pudo verlo claramente, aun en una escuela llena de tipos peligrosos ella era la más peligrosa.
(Pero…)
De inmediato corrió el rumor de que esa “emperatriz” había enfermado, Arai no podría dejar pasar una oportunidad como esa.
(De cualquier manera puede que llegue la oportunidad de matar a golpes a ese maldito de Orifushi).
Esperaba con ansias eso mientras se dirigía al salón vació en donde se reunía la facción de Arai.
— El día de hoy eliminaremos a Kohinata.
Arai sentado en una silla a un lado de la ventana dijo lo que estaba esperando escuchar, nadie fue en contra de sus palabras, Arai era un hombre orgulloso de más de 180 centímetros de altura, y él esperó en silencio la opinión de su número dos… Oosako.
— Es cierto, no hay otra oportunidad para eliminar a la emperatriz, pero ¿Sabes que no podemos hacerlo dentro de la escuela verdad Arai?
— Si, esa mujer aunque oficialmente son pocas en la facción tiene a muchos apoyándola.
— Si le ponemos una trampa tiene que ser afuera… por eso es que me gustaría que tuviéramos algún plan.
— ¿Estás diciendo que perdería contra Kohinata aun estando débil por enfermedad?
Su voz estaba llena de ira, no solo Kowato y sus dos seguidores, los otros miembros también contuvieron la respiración. En medio de eso solo Oosako contestó tranquilamente.
— Nunca dije eso, pero ciertamente si Tsukiike Chiaki y Hiyama Toka se entrometen serán una molestia, aunque se vean así son hábiles, fuera de nosotros dos cualquiera aquí perdería contra ellas.
— Así que aunque podamos con Kohinata está la posibilidad de que se entrometan…
— Si pudiera agregar algo por lo que puedo ver ha agregado un tipo común y corriente a su facción.
— Ah…
La mirada de Arai se dirigió hacia Kawato, él tembló sin sentido.
— No importa como lo veas ese es un inútil bueno para nada, no será un problema.
Kawato estaba temblando por la frustración de perder contra alguien a quien llamaron inútil bueno para nada, en eso Oosako continuó.
— Justo porque es un bueno para nada que sería capaz de llamar a la policía, por eso es que para poder evitar eso también…
— Es que necesitamos un plan…
Oosako asintió y Kawato sintió como si le amarraran el cuello, sin importar que dentro de la facción de Kohinata hubiera alguien llamada Haruno Momozono Oosako no la menciono aun siendo una inútil.
(¿No me digas que no sabe nada de ella?)
Pero ahora que lo pensaba algo como eso era imposible, aunque Haruno comenzara a ser rumorada por su apariencia cuando mucho era algo que pasaba entre los de primer año, los de tercero que se encontraban en el tercer piso tenían una distancia física con los de primer año que estaban en el cuarto piso, más aun los rumores no llegarían.
Kawato también cuando intentó seducirla… Cuando mucho así lo pensaba él, no sabía nada de ella, además, en caso de que sea una nueva novia de Toka había visto varias veces como la llevaba con Kohinata, aunque hubieran personas de la facción de Arai que vieran a la emperatriz con Haruno está la posibilidad de que no fueran consientes de ella como alguien más de su facción.
(Podríamos usarla…)
Kawato levantó la mano.
— Arai-san, Oosaki-san ¿Se puede?
— ¿Qué pasa?
En lugar de Arai fue Oosaki el que respondió y Kawato habló haciendo una sonrisa.
— La verdad es que hay una chica de primer año que se llama Momozono Haruno…
□■
Ese día después de clases, las lecciones de pelea y los estudios se vieron suspendidos y Shiki y los demás estaban por acompañarla a casa pero Karin melancólica desde el fondo de su corazón dijo.
— Les estoy diciendo que no hace falta que me acompañen
— No, no tienes poder de convencimiento diciendo eso mientras te tambaleas Kohinata-san.
Shiki le señaló eso y Karin no pudo responder nada.
— Tienes muchos aliados RinRin, pero también tienes muchos enemigos.
— Los delincuentes han de pensar que es su oportunidad ahora que estás débil, no está decidido que no vendrán por ti, en ese sentido unas amigas de Haruno la invitaron a salir a jugar, lo siento por ella pero puede que sea algo de suerte.
Tal y como lo dijo, Chiaki tenía una expresión de lamentarlo, además de que las lecciones se habían interrumpido y no le dijeron que acompañarían a Karin a su casa, ya la habían invitado a jugar y como resultado de ser considerada no quería arruinar su día solo por estar cansada.
— Es cierto, dependiendo de la cantidad que vengan puede que no logremos protegerla, sería un poco difícil.
— Ustedes son las que intentan protegerme por su cuenta, incluso estando resfriada puedo contra esos delincuentes.
— Te estoy diciendo que no tienes convencimiento cuando te tambaleas así Kohinata-san.
Cuando señaló eso por segunda vez se dio cuenta.
—… ¿Qué no se supone que estoy del lado de ser protegido?
Con esas palabras Chiaki y Toka voltearon a verse.
— No, el tu de ahora no importa como lo vea no estás para ser protegido.
— ¿Hace poco alejaste tu solo a unos chicos malos verdad?
— Eso es… es cierto pero…
¿Pensó en algo al ver las reacciones de Shiki?
— Ah, después de todo eres algo torpe, así es imposible que pelees, eso tememos Shiki así que cuando en serio te ataquen te protegeré.
Karin lo dijo con un tono de voz monótono, si le decía eso era difícil que le dijera “Es imposible” solo le quedaba decir “si, entendido” dentro de si mismo quería decir “Déjame protegerte”
De esa manera sin saber de los demás Chiaki y los otros acompañaron a Karin a su casa, no solo no se encontraron con otros delincuentes sino que no se veían señales de que alguien los siguiera, se sintió más tranquilo desde el fondo de su corazón y después de todo volvió a sentir que aun estaba del lado en el que era el protegido.
—… ¿Are? Pero esto…
Subio por las escaleras del edificio departamental en donde Karin estaba rentando una habitación y se dio cuenta de algo, ahora mismo estaba en dirección a la casa de Karin.
(No, no, claro que no, de esta manera…)
— Tienes una cara de querer entrar en la casa de RinRin.
Se dio cuenta de lo que pensaba y su corazón dio un brinco al punto de pensar que pudieron haberlo escuchado.
— ¿Oh? Shiki, No me digas que nunca has entrado en la casa de una chica.
Chiaki también se dio cuenta y de nuevo su corazón dio un salto.
— Lo siento pero no tengo la intención de dejar que nadie entre a mi casa, además de que es pequeño y no entrarían tantas personas.
— ¿En serio? Cuando menos podría prepararte algo de gachas con arroz… Toka.
— ¿Dejándoselo a las otras personas? Mejor dicho, si en esta situación Toka entrara a mi casa podría ser más peligrosa incluso que los delincuentes.
— Eso es… puede ser.
— Claro que no, si acaso te limpiaré el sudor de toooodo el cuerpo y sin querer acariciando tus pechos.
— Eso es pasarse por completo.
Chiaki sonrió con amargura y Shiki se sintió más tranquilo al saber que no entraría, mientras estaban de esa manera llegaron en frente de la puerta de la casa de Karin.
— Como sea, no es necesario que me hagan de comer ni que me limpien el sudor, ya váyanse a casa… si se quedan demasiado conmigo podría contagiarlos, ¿Lo entienden verdad?
Con sus palabras desvió la mirada, sus orejas estaban rojas, posiblemente no ha de ser solo por la fiebre, Chiaki y Toka sonrieron Shiki también sonrió ligeramente.
— Maldicion, si dices eso más me dan ganas de cuidarte.
— C… cállate, ya váyanse.
— Si, si.
— RinRIn… aun si me pegaras el resfriado yo…. Hamm.
Cuando Toka estaba por abrazar a Karin Chiaki desde un lado le dio un toque con el bastón aturdidor, ¿Sería por verlas siempre? Shiki ya se había acostumbrado, le habló a Karin sin detenerse a preocuparse por Toka disfrutando en el suelo.
— Entonces Kohinata-san, cuídate mucho.
—… Oo…
Respondió brevemente y entró a su departamento como si huyera.
— G… gracias por acompañarme.
Dejó su agradecimiento medio ruborizada y cerró la puerta lentamente, hasta que se escuchó el sonido de cerrar la puerta con llave Chiaki dejó salir un suspiro.
— Es así por lo que no puedo dejarla.
— ¿Verdad?
Toka estaba de acuerdo mientras profundizaba su sonrisa. Puede que sea algo engreído siendo el que recibe las lecciones de lucha pero ciertamente es como Chiaki lo dice, al ver esas reacciones no podía dejarla sola.
— Pero aun diciendo eso puede que las cosas se tuercen de manera extraña si la cuidamos demasiado, vayamos a casa.
— Es cierto… es culpa de Rinrin, me gustaría irme a jugar.
— Mejor dicho, el de la culpa es Orifushi, tu casa está en dirección contraria pero aun así nos acompañaste.
— Uu, la verdad es que yo también estoy preocupado por Kohinata-san… incluyendo el hecho de que parece que podría convertirse en un lobo solitario.
Cuando los tres dijeron eso casi de seguido Shiki y Chiaki voltearon a ver a Toka, ella volteó a otra parte comenzando a silbar. De esa manera los tres comenzaron a bajar las escaleras saliendo del edificio departamental, decidieron estar juntos un poco más antes de separarse para después cada quien irse por su lado… después de todo alguien debió quedarse a su lado… no fue hasta después del incidente que pensaron eso…
□■
Karin al entrar a su departamento se quitó la mascarilla y sin cambiarse se dejó caer sobre la cama, por ahora no tenía tos, no tenía nauseas y tenía algo de apetito, pero debido a la temperatura su cuerpo se sentía pesado, honestamente no quería ni levantarse.
— Ah…. Mierda… tengo que cambiarme…
Dijo eso pero no tenía ganas siquiera de levantarse ni siquiera para mover su cuerpo, podría quedarse dormida de esa manera pero si dormía en esa situación podría terminar empeorando así que cerró los parpados estando consciente y esperó a que llegaran las fuerzas para levantarse y cambiarse. ¿Cuándo tiempo habrá pasado? Cuando estaba divagando el celular que tenía dentro del uniforme comenzó a vibrar, se apresuró a abrir los ojos, pensó que alguien preocupado le habría mandado un mensaje así que abrió Line.
—……… ¿Ah…?
Sin querer dejó salir una voz de sorpresa, el nombre de la persona que le mandaba el mensaje era Haruno, pero la persona que escribía claramente no era ella, eso es porque en la pantalla había una imagen en la que aparecía ella en el suelo amarrada de pies y manos aparentemente inconsciente. Lo que decía el mensaje era.
“Tenemos a tu Kohai maldita, si la quieres de regreso a salvo ve al almacén abandonado afuera de la ciudad tu sola, no hace falta decirlo pero si traes a tus amigos o llamas a la policía no puedo decir nada de la seguridad de tu Kohai. Arai.”
¿Corroboró a que el mensaje apareciera como leído? Envió una imagen más, el objetivo era una imagen de un mapa con un lugar marcado, no hacía falta pensar siquiera en lo que significaba.
— ¡En serio que me están menospreciando…!
Saltó de la cama, fue como si fuera mentira que hace poco no tenía fuerzas para moverse, se apresuró a salir de esa manera de su departamento.
□■
En una esquina del área comercial se encontraba un edificio de cuatro pisos, parece que en la parte superior se encuentra una compañía de la que no se sabía que era lo que hacía, pero los demás pisos estaban completamente vacíos, debido a que no recibía mantenimiento que parecía un edificio abandonado, ese edificio tiene un piso subterráneo, los trabajadores no se acercaban allí lo que aprovecharon Arai y los demás para hacer uso del lugar. Al fondo del piso había una división y una habitación en la que podría decirse es para el jefe del piso, allí se encontraba Kawato y sus dos seguidores, Arai, el numero dos Oosako y Haruno inconsciente.
— Ya lo leyó, ya solo queda que venga… bueno, ha de estar bien.
Oosako tenía el celular de Haruno en la mano y lo guardó en su bolsillo entonces volteó a ver a Kawato.
— Quien diría que terminaras por ser útil.
Su actitud por supuesto era por haber perdido ante Shiki… Kawato no lo quería admitir pero claramente su posición había empeorado desde aquello, era algo que no quería ni recordar, pero gracias a eso fue que se dio cuenta que Haruno es alguien cercana, es decir, que es miembro de la facción Kohinata de la Emperatriz, gracias a esa información Oosako secuestró a Haruno creando una estrategia para tener sola a la emperatriz enferma y pasaron a la acción, además de que en cuanto a la manera de secuestrarla, atraparon a una amiga de Haruno y la amenazaron para que la llamara a cierto lugar sin importarle que la relación de amistad de ambas terminaría con ello. Por supuesto, también amenazaron a la chica para que no dijera nada de lo ocurrido.
—… ¿Nn…?
Oosako levantó una ceja y sacó el celular de su bolsillo, era uno diferente al de Haruno que acababa de guardar, se trataba del celular de Oosako, parece que era una llamada de uno de los subordinados y contestó de manera altanera sin sentido “Soy yo”. Después de decir dos o tres cosas la llamada terminó, y cambiando de lugar sacó el celular de Haruno, Kawato habló.
— Tal y como lo prometió la emperatriz se dirige sola al almacén abandonado, continuemos con el plan.
— E… entonces Oosako-san.
— Si, tal y como lo pediste, tienes la oportunidad para vengarte de Orifushi.
Solo por eso fue que compartió la información, después de eso Oosako usando el celular de Haruno les mandará un mensaje a Tsukiike Chiaki, Hiyama Toka y a Orifushi Shiki, el contenido es el mismo que el que le mandaron a Karin, pero con la diferencia que el lugar al que los llamarán no es a donde está Arai, es en donde se reúnen 40 de los más de 50 miembros de la facción de Arai. Destruir a Karin y a sus compañeros en dos grupos diferentes… ese es el plan de Oosako. Kawato bajo las ordenes de Oosako tuvo que formar parte del grupo que enfrentaría a Karin, pero dependiendo de su llegada es libre de actuar de manera libre.
(La emperatriz, Tsukiike y los demás estarán por separado, la verdad me hubiera gustado que llamaran también por separado a Orifushi pero…)
Si terminaba pidiendo demasiadas cosas estaba la posibilidad de que Arai y Oosako pensaran que se volvía altanero, antes de que Shiki entrara podría ir detrás de él por lo que estaba satisfecho con la libertad para actuar.
— Kawato, desde ahora te lo digo pero está la posibilidad de que ese Orifushi sea un miedoso y al final no venga, en cuanto a eso no hay ningún seguro tómalo en cuenta.
— Si, estoy seguro de que vendrá.
La ira hacia Orifushi, y la sonrisa de imaginar el baño de sangre que haría con él hizo que su rostro hiciera una mueca.
— Este tonto tiene un alto sentido de la justicia, al ver que Momozono está secuestrada en definitiva vendrá.
□■
Después de que Chiaki y los demás se separaran el teléfono de Shiki que se dirigía hacia su casa sonó con el mensaje de Arai… aunque en verdad lo envió Oosako.
“Tenemos a tu Kohai, si quieres que la regresemos a salvo ve al sótano de cierto edificio en el área comercial, no hace falta que lo digas pero si les avisas a tus amigos o a la policía no sé nada de la seguridad de tu Kohai, Arai.”
Es como si dijeran que lo estaban vigilando, inmediatamente después de hacerlo leído recibió una imagen con la ubicación del edificio marcada, al verlo habló con una voz temblorosa.
— A… algo como esto…. ¡Es demasiado! ¡Es completamente un crimen!
Pero al mismo tiempo pensó, justo porque son delincuentes que pueden hacer eso como si nada es que la preparatoria Saint Lukimanz es tan famosa. A pesar de ser igualmente delincuentes después de todo Arai y Karin son diferentes, de nuevo volvió a corroborarlo.
— Como sea ¡Tengo que apresurarme!
Shiki solo quería salvar a Haruno lo más pronto posible y de inmediato corrió a su departamento, no sentía que pudiera resolverlo todo él solo… pero se quitó los pensamientos débiles de la cabeza como es. Llegó al área comercial comenzó a buscar el edificio siguiendo el mapa que le enviaron, cuando de pronto escuchó el sonido como si llamaran a una puerta y sin querer se dio la vuelta… se quedó con los ojos abiertos, allí había un café elegante, y del otro lado de los vidrios, en los asientos en una mesa se encontraba Chiaki y Toka tomando el té. Le hicieron una señal así que Shiki de inmediato entró en la tienda.
En el mensaje decía que si le avisaba a sus aliados no podrían decir nada de la seguridad de Haruno, pero si ellas que se suponía que habían regresado a casa estaban en ese lugar debería ser por eso así que no dudó ni un poco en reunirse con ellas, al contrario, la tienda era elegante por lo que si Shiki dudó fue por eso, se dirigió hacia la mesa en la que se encontraban.
— Orifushi, ¿Si estás aquí es porque te llegó ese Line verdad?
“Así que después de todo” respondió mientras pensaba eso y mientras se sentaba manipuló su celular para mostrarles el mensaje.
— El mensaje es idéntico al de nosotras.
— ¿Si ustedes dos están aquí quiere decir que ya saben cual es el edificio?
— Si, es por allá.
Tras decir eso Toka señaló a un edificio de cuatro pisos que se encontraba en una dirección inclinada frente al Café.
— Intenté investigar en internet acerca de ese edificio, el suelo del sótano es idéntico al suelo en la fotografía donde está Haruno.
Chiaki le movió a su celular y le mostró una imagen del piso de ese edificio.
— Parece que no hay error.
— Además de que hay algunos que los vieron entrando en el edificio.
Ahora abrió el twitter, mostró los resultados al buscar “Lukimanz”
“Esa ropa, ¿Son de la escuela Saint Lukimanz verdad? Que miedo” y allí estaba un breve video que mostraba a Arai y los demás entrando en el edificio. “hay un montón de tontos de Lukimanz” había varios informes de haberlos visto, pero al contrario, no había nada de información acerca de Haruno, pero pudieron ver como Arai y los demás parecían esconder algo además de que uno de ellos tenía la maleta de Haruno, al tener tantas pruebas ya no habían dudas de que ese era el edificio en el que tenían cautiva a Haruno.
— Ahora solo queda esperar a que RinRin llegue, después de todo le debió de haber llegado el mismo mensaje.
— Si le muestran esa imagen no le importará que esté enferma, no hay manera de que pueda quedarse quieta.
— Aunque en lo personal me gustaría detenerla…
— No creo que podamos detenerla, justo en esta ocasión nosotros también estamos desesperados.
— De seguro RinRin ha de estar bastante molesta, no se detendrá no importa lo que le digamos, por eso es que aunque sea Shii-kun y yo intentaremos tranquilizarla.
Mientras que Chiaki parecía un poco intranquila Toka parecía estar tranquila como siempre mientras asentía con un “um, um” Chiaki al verla así le habló mal “Con qué bica lo dices?”
(Mejor dicho… si Kohinata-san viene irá de esa manera a enfrentarse a ellos sin detenerse).
Pero tanto Chiaki como Toka por su actitud era claro que veían a Shiki como un aliado más en la batalla.
(Es cierto que Tsukiike-san y Hiyama-san dijeron que ya no soy alguien para proteger pero…)
Aun diciendo eso quería decir en voz alta que esa valoración que le tenían estaba siendo exagerada. Por lo que podía ver por las imágenes y videos de Arai y los demás entrando en el edificio estaban las posibilidades de que todos los miembros de la facción de Arai estuviera a la espera dentro del edificio. Honestamente más que ser de ayuda ni siquiera sabía si podría cuidarse a si mismo, incluyendo el echo de que podría ser un estorbo, Shiki en dos sentidos pensó en que hubiera preferido no estar aquí.
— Pero aun así Karin llega tarde.
— También está la posibilidad de que se haya quedado dormida y no leyera el Line.
— Si es el caso entonces es conveniente para nosotros, esperemos un poco más y si no llega entonces iremos a apalearlos sin Karin.
Al escuchar la conversación de ambos Shiki dijo la pregunta que tenía.
— Ahora que lo pienso, ¿Por qué si Arai nos envió el mismo mensaje a todos dijo que no le dijéramos a nuestros aliados?
En ese instante las dos voltearon a verlo y Shiki se apresuró a continuar.
— Ah, no, no se preocupen por eso, no es como si lo dijera con un significado profundo.
— No, si tienes algo que te llama la atención déjame escucharlo, ahora que lo dices es cierto, es algo extraño.
— Pe… pero en serio es para preguntárselo.
— ¿Da igual verdad? El objetivo de esos tipos es eliminar la facción Kohinata, no hay dudas de eso así pero la verdad es que nosotros no sentimos nada extraño, pero Shiki-kun es más listo que nosotras, puede que se dé cuenta de algo.
Si le decían todo eso Shiki no podía quitárselo de la cabeza como si nada, comenzó a profundizar más en sus dudas.
— Para empezar lo extraño es que nos pidiéramos que no dijéramos nada pero aun así a todos nos envió el mismo mapa, si es el caso nosotros hubiéramos terminado reuniéndonos de manera natural….
— No me gustaría pensarlo demasiado pero, si hicieron que nos reuniéramos a propósito y usando eso como excusa dañan a Haruno?
Con las palabras de Chiaki Shiki movió la cabeza a los lados lentamente.
— Si hicieran eso entonces no tendría ningún sentido tener un rehén, la facción de Arai… no sé si decirlo así pero no es un echo que todos sean unos tontos.
— Ah, en cuento a eso no tengo dudas, ciertamente hay muchos delincuentes tontos en la escuela pero hay pocos que si usan la cabeza.
— LA verdad es que el numero dos de la facción de Arai Oosaki-senpai es así.
“Ya veo” asintió, aun menos entendía las cosas.
— Entonces aun más ¿Por qué se tomaría la molestia de avisarnos a todos por separado acerca del secuestro?
— Es cierto… si en verdad quisiera eliminarnos entonces lo que haría sería hacer que nos separáramos llamándonos a lugares diferentes para acabarnos uno a uno.
En el momento en que Toka lo dijo como si nada se dio cuenta. Lo que la facción de Arai estaba intentando hacer era justamente eso, Shiki de inmediato sacó el celular y marcó un número. Shiki al ver como de pronto se movía ignorándolas frunció las cejas y se acercó para preguntar.
— ¿A quién le llamas?
— A Kohinata-san?
—… ¿Eh? ¿¡No me digas que no van detrás de la facción Kohinata sino que solo están detrás de Karin!?
Esperó a que contestara mientras asentía con la cabeza… después de algunos tonos llegó el anuncio de que la llamada no podía ser conectada y guardó el celular.
— ¿RinRin no contesta verdad?
A diferencia de lo usual Toka contestó con un tono de voz serio, Shiki de nuevo asintió.
— ¡Nos envio a nosotros el mismo mensaje, eso quiere decir que el mensaje hacia Kohinata-san fue diferente, todo es para quitar de en medio a todos y tener a Kohinata-san sola…!
Shiki se puso de pie mientras escupía eso.
— Como sea, por ahora iré a casa de Kohinata-san…
— Orifushi, no te vayas aún, corroboré en donde se encuentra Karin, mientras que no haya dejado el celular podemos saber en donde se encuentra, si te vas que sea después de eso.
Mientras decía eso Chiaki manipulo su celular abriendo el GPS… y chasqueó la lengua.
— No está en casa, va hacia afuera de la ciudad.
— Entonces es cierto que la llamaron a un lugar diferente.
— ¡Mierda! ¡Si esos idiotas piensan que estarán bien solo porque nos separaron… nos menospreciaron creyendo que bajaríamos la guardia!
— Si pensamos en como estarían divididos creo que Arai-senpai con la mayoría de los suyos la han de estar esperando de aquel lado.
— Suena a algo que podría pensar… tch, que nos traten como débiles y una molestia.
Shiki les pregunto como si se metiera entre ambas que estaban ardiendo de coraje.
— Más importante ¿Qué hacemos? No podemos llamarle es porque Kohinata-san ha de pensar que no puede informarles a sus aliados, alguien tiene que ir a detenerla…
— Tampoco podemos dejar sola a Haruno, tenemos que separarnos, pero el que vaya a detener a Karin está en posibilidades de terminar enfrentándose a Arai, además de que si nos movemos ahora las posibilidades de que Karin llegue antes al objetivo son altas.
— Es decir que quien vaya detrás de Karin es casi seguro que se enfrentará a Arai-senpai…
— Pero aquí también tendremos que enfrentarnos a algunos, en cuanto nos separemos aquí serán solo dos contra varios y allá Karin sola…
— Eso quiere decir que el que tiene que ir con Karin…
Las dos al mismo tiempo voltearon a ver a Shiki y el retrocedió.
— E… este… Hiyama-san… ¿Acabas de decir que la persona que vaya tras Kohinata-san casi de seguro se enfrentará a Arai verdad?
Preguntó respetuosamente sin sentido, Toka asintió seriamente.
— Es decir, dependiendo de que tanto pueda moverse Kohinata-san con su temperatura, ¿Podría terminar en una situación en la que tendría que derrotar a Arai yo solo?
— Exactamente, así que solo podemos pedírtelo a ti Shii-kun, ni yo ni Chii-chan somos capaces de ganarle a Arai-senpai…
— ¿A diferencia de mí que perdería completamente ustedes aún tienen una posibilidad verdad?
— No, si en ese momento RinRin no hubiera llegado en definitiva hubiéramos perdido.
Al escuchar eso tragó saliva sin darse cuenta, Shiki conoce la fuerza de Chiaki y Toka, y ellas dos dijeron claramente que no podrían ganarle haciéndole saber que Arai estaba en un nivel completamente diferente. ¿En su cara se notó el miedo y los nervios?
— Ah.. no estamos diciéndolo para que tengas miedo.
— Si, si, por cierto, ese maldito es un monstruo, cuando le dimos con el bastón aturdidos a máximo poder y le dimos con los balines de la pistola de aire solo reaccionó con un “¿Y qué con eso?”
— ¿¡Me das esa información ahora!?
— Te lo digo porque pasó, es un tipo duro pero con tu patada está la posibilidad de que puedas derrotarlo, Toka y yo lo pensamos.
— Diciéndolo de otra manera, tanto Chii-chan como yo no tenemos armas para derrotarlo, por más armas que sacara Chii-chan de debajo de su falda no podía hacer que se arrodillara, para empezar no tengo manera de derribarlo, si intento hacerle algo con las fuerzas de sus brazos me cargaría y me mandaría a volar.
Al escuchar la conversación de ambas Shiki cada vez tenía más miedo a enfrentarlo
— Bueno, aunque RinRin apaleó por completo a ese Arai-senpai.
— Estaba molesta por haber acabado con nosotras, tanto como para dejarle esa cicatriz.
Las palabras que salieron a continuación de sus bocas sin querer hicieron que se quedara con las pupilas vueltas un punto. Shiki recordaba bastante bien aquella vez que se lo toparon por el pasillo y Karin hizo que Arai retrocediera fácilmente mientras la fulminaba con la mirada, por eso es que podía imaginar que Karin le había ganado en una pelea, pero que a ese Arai que mide casi dos metros haya sido apaleado por Karin que ni siquiera llega a los 150 centímetros, más que estar sorprendido estaba atónito.
— Pero aun diciendo eso Karin tambaleándose así no tendrá oportunidades de ganarle así que ahora el único que tiene posibilidades de ganarle a Arai… eres tu Orifushi.
Shiki comenzó a temblar con las palabras de Chiaki
— E… e, e, ¡Es imposible! ¡Yo nunca he tenido una pelea que en verdad se le parezca a una pelea!
— Pero aunque haya sido durante un Sparring lograste tocar a RinRin, eso ya es sorprendente.
— E... eso es porque Kohinata-san se encontraba en mal estado…
— Es cierto, si lo pensamos ahora puede que Karin ya se sintiera mal en ese momento pero aun así a un nivel mínimo, cuando menos si fuera Arai-senpai en definitiva no pudo hacer algo como tocarla.
Shiki no pudo creer lo que estaba diciendo, no fue a Toka quien se lo dijo, volteó a ver a Chiaki.
— ¿Te lo dije verdad? Lo apaleó al punto de dejarlo con cicatrices, Arai en ese momento en verdad que no pudo hace nada contra Karin, por más que se esforzó ni siquiera alcanzó a tocarla, lo estaba apaleando unilateralmente con su abanico al punto de que incluso a nosotras nos dio lastima.
Aun quedaba algo de información en una orilla de su cabeza pero podía imaginar a Karin perdiendo la compostura.
— Así que puedes ganar si eres tú Orifushi… no diré algo irresponsable como eso pero aún asi…
Chiaki puso ambas manos sobre la mesa, y entonces bajó la cabeza pronunciadamente.
— ¿¡Tsukiike-san!?
Chiaki habló con una voz cual si estuviera por llorar.
— Karin es mi apreciada amiga… es frustrante pero nosotros no podemos hacer nada contra Arai… así que… ¡por favor…!
— ¡Yo también te lo pido Shii-kun!
Tras decir eso incluso Toka bajó la cabeza. Dejando de lado si pudiera ganarle o no a Arai Shiki no podría decirle que no a dos chicas que llegaban a esos extremos.
— E… entendido… iré con Kohinata-san… además… aun no me han enseñado como pelear contra una gran cantidad de personas por lo que puede que no sea de gran ayuda si me quedo aquí…
Chiaki y Toka levantaron la cabeza al mismo tiempo y se limpiaron las lágrimas que habían comenzado a acumularse junto a un suspiro de alivio. Al verlas a ambas estaba consciente de que era un favor irrazonable, pero aun así Shiki pensando en Karin y en ambas… quería corresponder a sus expectativas.
— Decir que “A cambio de eso” sonará extraño pero… les encargo a Momozono-san.
— Entendido, no te diré cosas imposibles Orifushi, pero en definitiva rescataremos a Haruno, ¡Toka!
— ¡Por supuesto! Harunon es nuestra apreciada amiga al igual que RInRin.
Los asintieron viéndose mutuamente. Tallando en acero en sus corazones la determinación para salvar a Karin y a Haruno.
Capítulo 7
Combate
No tengo la intención de decir que soy diferente a los demás delincuentes, lo que estoy haciendo es simplemente acabar con los tipos que me desagradan, por eso es que no hay mucha diferencia entre yo y los delincuentes como lo dicen los demás, pero aun así, detesto que piensen que soy de la misma clase que esos tipos.
— Arai… en esta ocasión en serio no te perdonaré…
Karin caminó tambaleándose por la orilla del rio en las afuera de la ciudad, cuando le dieron ganas de vomitar, vio el mensaje que le enviaron por Line que salió rápido sin poderse el cubrebocas y tampoco traía cigarrillos de dulce, ahora que lo recordaba cuando estaba en primero Arai fue de lo peor, a pesar de que fue bendecido con ese gran cuerpo es un tipo de mierda que no le importa el método a usar con tal de ganar, en aquella ocasión sus facciones se enfrentaron más directamente pero Arai involucraba a estudiantes normales, haciendo trucos como si fuera de lo más normal, sin importar que tenía unos números aplastantemente superiores también pelea poniéndolos en una posición desventajosa, como resultado Chiaki que fue dejada sola fue noqueada por Arai, Toka quien intentó escapar fue atrapada y casi la derribaban, fue cuando la paciencia de Karin terminó y mandó a Arai al hospital.
Desde ese entonces Arai ha estado tranquilo, pensó que no volvería a hacerse el fuerte pero rápidamente hizo algo que acabó con su paciencia, para Karin es un tipo que le desagradaba, un tipo de mierda que puede hacer cosas que no tienen vuelta atrás. En esta escuela hay una montaña de tipos como él, pero Arai sobresale entre ellos, involucrando a Haruno quien claramente no puede pelear usando rehenes, secuestrando, cometiendo crímenes.
— ¡En definitiva lo mataré…!
Karin continuó caminando con un cuerpo sin fuerzas solo moviéndose a la fuerza por la ira… y de esa manera llegó tambaleándose al almacén abandonado. En el fondo se encontraba Arai sentado esperando… junto a una gran cantidad de sus seguidores.
— ¿Viniste sola como se debe verdad?
Arai viéndola desde arriba, Karin le respondió riendo.
— Si, a diferencia de “alguien”.
— ¿¡Que mierda dijiste!?
Karin le respondió retándolo y Arai levantó la mano callándolos rápidamente.
— Lo que digas renacuajo.
Mientras lo decía retándola Karin se dio cuenta de que las personas en el almacén no eran ni una decena. Karin chasqueó la lengua. La facción de Arai supera los 50 integrantes, pero sin importar eso que esté con tan pocas personas, dentro de lo que podía pensar solo había un motivo.
(Si es Arai pensé que podría hacer algo como esto, pero tal y como lo pensaba Haruno no está aquí… mierda).
Posiblemente Haruno está encerrada en algún lugar alejado con una gran cantidad de sus miembros restantes cuidándola, si es el caso entonces Chiaki y los demás podrían haber sido llamados hacia a otra parte pero de igual manera sin encontrarse Haruno en el lugar, en el peor de los casos podrían haberlos separado a todos en lugares diferentes, aunque las posibilidades sean bajas no eran de cero. De cualquier manera lo mejor sería no pensar en salvarla… si pensaba en algo innecesario durante la pelea podría desperdiciar tiempo valioso.
Arai se puso de pie.
— No hay otro motivo por el que te llamara tomándome la molestia para tomar un rehén, Kohinata, pelea conmigo.
¿Con que boca lo dice?... pero se tragó esas palabras, parece que Arai aun tenía el orgullo lastimado después de que lo apaleara la otra vez, no exigió que no se resistiera usando al rehén a su favor, le pidió una pelea den frente, apuntó al punto en que estuviera débil por la enfermedad para retomar su orgullo barato en oferta limitada… pero era una oportunidad de un millón, si aquí volvía a apalearlo los demás no deberían de continuar con la intención de seguir con el crimen de tener a alguien secuestrado.
(El problema es lo duro que es el cuerpo de Arai y el estado de mi cuerpo).
Durante la pelea anterior Karin ciertamente lo dejó en el suelo, pero aun así necesito mucho tiempo para derrotarlo, en la situación actual derrotarlo antes de que Arai cambie de parecer y use al rehén honestamente no se quedaba en ser solo algo difícil.
(Pero tengo que hacerlo…)
Sonrió de modo imbatible para darse energías y respondió al reto de Arai.
— Claro, de mandaré al hospital como la vez pasada.
— ¡Solo inténtalo si puedes!
Antes Karin le respondió exactamente las mismas palabras, y Arai de ese modo comenzó a avanzar, su grande cuerpo en un instante acortó la distancia y lanzó un puñetazo como una flecha cual si fuera boxeador, tal y como aparenta poseía un gran poder, cualquier delincuente que se le pusiera en frente no podría oponer resistencia y solo le quedaba caer ante él, pero su rival ahora era la emperatriz… Kohinata Karin.
— Lento.
Al mismo tiempo en que esquivaba el puñetazo subió la punta de su abanico cerrado para darle en el brazo extendido, en ese instante la expresión de Arai hizo una mueca, tres dedos desde el codo, un punto de acupuntura que se encuentra arriba, el brazo atacado se entumece, Seirei, es uno de los puntos débiles del cuerpo humano.
— ¡Mierda!
Aun con su cuerpo duro Arai intentó mover a la fuerza su brazo entumecido de un lado al otro, al mismo tiempo Karin ya se había agachado, en el punto de acupuntura a un lado de su abdomen… golpeó con el abanico en el Shomon. Desde el punto de vista de un hombre estaba usando su pequeño cuerpo a su favor sin que pudieran tocarla golpeando con su abanico unilateralmente en puntos críticos, Artes del abanico Kohinata, un arte de guerra que se ha pulido base experiencia, es lo que llevó a Karin a ser la cabeza de la escuela Saint Lukimanz…
Pero ella ahora…
— ¡No funciona!
Arai gritó como si dijera que su ultimo ataque había fallado por completo y bajó el puño derecho, el motivo en parte es porque Arai es demasiado duro, pero también es porque el abanico de Karin había fallado por poco el punto de acupuntura por culpa de la fiebre y de esa manera le dirigieron hacia ella un contraataque. Haruno reaccionó de inmediato chasqueando la lengua al ver que no tuvo efecto y evitó el golpe saltando hacia atrás, no fue tan rápido como Karin pero Arai reaccionó pateando el suelo acortando la distancia rápidamente. Continuaron con ello con Arai usando su brazo derecho que tenía un largo alcance Karin rotó mientras lo esquivaba, usando la fuerza centrifuga usando el abanico le pegó con fuera en la parte detrás del cuello.
— ¿¡…!?
Parece que tenía menos fuerza de lo que pensaba, en el momento del impacto su mano no pudo mantenerse sosteniendo el abanico y salió volando, Arai se dio cuenta que el abanico se había alejado de su mano y mientras después de cotarse el area del impacto fue directo hacia el espacio entre ella y el abanico, a diferencia de Kawato y los demás estaba acostumbrado a las peleas, justo por eso es que podía mantener la tranquilidad, esa es otra de las fortalezas de Arai.
— ¿Qué pasa? Tienes mala cara.
Una pregunta demasiado clara, respondió con una sonrisa.
— Aunque no quiera pongo mala cara al ver tu rostro.
Le respondió haciéndose la fuerte mientras reía pero por dentro estaba sudando frio. No pudo soportar el impacto y su abanico de acero salió volando, solo con eso demostraba que su fuerza de agarre se había debilitado, ya sea con su agarre, los golpes con el puño, con el abanico, si no podía siquiera agarrar bien el abanico no podría hacer nada, si fuera eso todavía estaría bien, pero el rebote del choque en su mano hacía que le doliera, Karin que había perdido el abanico aun sentía la mano entumecida.
(Esto en serio es malo)
Si las cosas siguen así no solo no podrá derrotarlo antes de que pueda usar al rehén, para empezar ni siquiera podía decir si podría derrotarlo.
(Pero aun asó no me queda de otra más que hacerlo…)
De nuevo se llenó de determinación. Chiaki y Toka son sus compañeras de combate, sus lindas Kohai, no perdonaría a nadie que les hiciera daño aunque imploraran llorando.
En la situación actual tenia que pelear con el abanico en su mano izquierda mientras encontraba una apertura para pasar detrás de Arai y tomar el otro abanico, lo que sigue después de eso…
(Tengo que hacerlo…)
En definitiva salvaré a Haruno… con esa determinación dentro de su pecho Karin se abalanzó hacia un combate cuyo fin no podía ver.
□■
No era realista seguir a Karin que había salido de la ciudad a pie, así que Chiaki y Toka en un área de bicicletas cercana al café atraparon a un hombre que parecía ser un asalariado y “A cambio de algo” Shiki tomó a la fuerza su bicicleta partiendo de esa manera, así que para “pagarle” Toka se dirigió a solas con el hombre a un callejón.
— Gracias por esperar Chii-chan.
Varios minutos después Toka regresó sola. Chiaki al verla sacó unos pañuelos de debajo de su falda y se los lanzó a Toka.
— No sé que es lo que hayas tocado con esas manos pero por ahora límpiate.
— Ara, no solo con las manos…
Se limpió las manos con los pañuelos blancos mientras se lamía los labios, solo con eso Chiaki se dio cuenta de lo que le había echo Toka a aquel hombre y sin querer se llevó las manos a la cabeza.
— Como sea, no llegaste hasta la hora de la verdad ¿Estás bien verdad?
Intentó mantener la compostura lo más que pudo mientras le preguntaba.
— ¿Ara, ara? Chii-chan, tienes la cara roja.
Parece que se había puesto roja por la vergüenza y como si quisiera disimularlo le pegó en el trasero a Toka que estaba sonriendo.
— Kyaa, que dura.
— No gimas… ¿Y? ¿Cómo te fue?
— Por supuesto que no lo hice, para empezar no tuve el tiempo y pensando en que necesitaré energías a partir de ahora necesito guardarme un poco, bueno… aunque lo dejé satisfecho como para que perdiera la fuerza de las piernas.
Chiaki entendiendo toda clase de cosas volvió a llevarse las manos a la cabeza, ahora estaba más que consciente que tenía el rostro rojo, pensó que no servía de nada darle vueltas al asunto y decidió avanzar con el tema de una buena vez.
— Acerca del sótano del edifico que indicaron esos tipos, intenté investigar un poco más con el celular pero parece que el lugar en el que se encuentran solo tiene una entrada.
— Es decir, ¿no queda de otra mas que ir de frente para recuperar al rehén?
Toka puso una expresión como si lo detestara desde el fondo de su corazón, Chiaki resopló.
— No te preocupes, son tipos que tiene que ser muchos para enfrentar a unas mujeres, de seguro desde el principio han de pensar algo como “La rehén da igual” el orgullo no les permitiría usarla.
— ¿Entonces hay que hacerlo antes de que los tipos desechen su orgullo?
Es decir, llegaron a la misma conclusión a la que llegó Karin enfrentándose a Arai, Chiaki y Toka se vieron a la cara y asintieron, entonces se dirigieron a la entrada del edificio, sobre eso Chiaki le hizo una advertencia con una expresión seria.
—.. Toka, solo déjame decirte algo, no pierdas la compostura.
— ¿Ara? ¿A qué te refieres?
Respondió como siempre y Chiaki dejó salir un suspiro como si se rindiera.
— Ya está bien, como siempre, iré de frente haciendo un caos y tu te mezclas para sacar a Haruno.
— Entendido.
□■
La base de la facción Arai se encontraba en el sótano de cierto edificio, al final de pasillo se encontraban las escaleras y el elevador, después la única puerta que conectaba hacia ese lugar, allí se encontraban reunidos una gran cantidad de personas 40 hombres de los 50 de la facción de Arai. Kawato junto a Egura y Tamura estaban jumando al igual que otros, solo esperando a que sus aliados derrotaran a la “emperatriz”
— Oye Tamura.
— ¿Qué pasa Eguchi?
— ¿Ese Kawato a donde se fue?
— Ah… parece que ese tal Orifushi se fue a donde está la emperatriz y al saberlo fue a perseguirlo.
— En serio que está obsesionado.
— Se enojo bastante cuando Orifushi le dio una arrastrada después de todo, ¿No será que no estará a gusto hasta que se lo regrese?
— Eso parece, mejor dicho, aun no puedo creer que ese Kawato perdiera contra Orifushi.
— Oye, oye, no digas que “perdió” si Kawato llegara a escucharte en serio que se enojará.
— Lo sé, lo sé, pero ¿Orifushi es más débil incluso que yo verdad?
— No te digas débil a ti mismo, harás que me sienta triste.
— Tu también al menos niégalo.
Etc, etc, conversaban sin mucho sentido cuando se dieron cuenta, en el piso había comenzado a haber un humo extraño, los otros miembros de la facción también se habían dado cuenta de ello.
— Oye… ¿Qué pasa con ese humo?
— ¿¡Un incendio!?
— ¡Tranquilícense! ¿¡No huele a quemado ni nada verdad!?
Después de allí comenzaron a resonar las voces de intranquilidad.
— Oye, Eguchi… no me digas que esto es…
— ¿¡Ta vienen!? ¿¡Los de la facción Kohinata!?
Inmediatamente después la única puerta de entrada salió volando, varias bolas que emitían humo entraron rodando por todas partes, al mismo tiempo una pequeña sombra con una larga falda comenzó a moverse, de debajo de su falda cayeron más esferas llenando el lugar con humo blanco.
— ¡Es la facción Kohinata! ¡Están entrando…!
— ¡En la entrada! ¡Están en la entrada!
Después de eso se escucharon gritos de ira, que junto a parios sonidos comenzaron a callarse.
— O… ¡Oye! ¡Tamura! ¡Esto es malo!
Eguchi gritó llamando a su amigo pero escuchó un sonido fuerte a un lado de él, ¿¡Acabaron con él…!? Apenas pudo pensar en eso y de pronto sintió un impacto eléctrico en su espalda, la conciencia de Eguchi comenzó a desvanecerse cayendo al suelo, justo un instante antes de perder la conciencia lo que se vio dentro de su campo de visión fue la pequeña espalda de Tsukiike Chiaki que desaparecía en medio del humo blanco con un bastón aturdidor en cada mano.
□■
En una esquina del espacio subterráneo hay una habitación en un área separada, allí se encontraba Haruno inconsciente y el numero dos de la facción de Arai… Oosako. Al escuchar los ruidos de la pelea de afuera y el humo filtrándose por debajo de la puerta Oosako estaba seguro.
— ¿Ya llegaron los de la facción Kohinata? Pero aun así…
Podía escuchar los gritos de ira por todas partes ¿Habían entrado en un caos?
— 90% seguro que es algo que hizo Tsukiike… incluso siendo petición de Arai reunir a tantos en serio que no sirvió para nada, después de todo tenemos suficiente con ellas.
Bueno, en el peor de los casos bastaba con que se enfrentara solo a ella… mientras estaba pensando en eso dejó salir un suspiro y volteó a ver a la entrada de la habitación, inmediatamente después la puerta se abrió.
— Hola Oosako-senpai.
La persona que entró con un saludo animado como ese, ¿Es como debería esperarse? Se trataba de Hiyama Toka.
— Así que después de todo tu maldita.
— Ara, diciéndole “maldita” a una chica, no deberías ser tan violento.
Mientras decía eso Toka con su mirada afilada volteó a ver en la habitación encontrando a Haruno inconsciente en el suelo.
— Por supuesto, tampoco deberías tratar a las chicas con violencia. ¿Ne?
Mientras que la chica eliminaba su sonrisa Oosako comenzó a sonreír.
— Desafortunadamente me gusta ser violento con las mujeres.
— Por eso no eres popular.
— No es necesario que sea popular, hablamos que basta con que use la fuerza.
— En serio que eres de lo peor…
Toka escuía eso mientras ponía adelante su hombro izquierdo y su pierna izquierda, extendió ligeramente ambas manos… En Judo se le llama una postura natural izquierda. Normalmente se la pasa diciendo y haciendo cosas obscenas pero en cuando al Judo es amenazante, justo por eso es que Oosako sin bajar la guardia no estaba usando nada por donde pudieran agarrarlo lo que demostraba que estaba preparado a la posibilidad de tener que enfrentarla. Toka dio un paso adelante y en un instante…
— ¿¡…!?
La mirada de Oosako se quedó en blanco con un fuerte impacto en su tabique nasal. Toka lo había golpeado, estaba tan alerta de sus técnicas de agarre que lo dejó pasar por alto.
(¡¡No pierdas la calma…!! ¡eso no me acusó tanto daño…!)
La verdad es que sin importar que le hubieran golpeado en la nariz no estaba sangrando y casi no había dolor, solo lo había tocado, un golpe que sacrificó fuera a cambio de hacerlo rápido, por más que le diera cientos de veces con ese nivel no le haría nada… o eso pensaba pero Oosako cerró los ojos al recibir el impacto, en ese momento Toka desapareció de su campo de visión.
(¿¡El objetivo del golpe fue este…!?)
Esto es malo… antes de que pudiera pensar en eso habían tomado la muñeca de su mano diestra, la jalaron con fuerza hacia atrás y al mismo tiempo su mano fue torcida en dirección contraria a la articulación, en esa situación con el brazó hacia arriba había sido inmovilizado, Toka usó el peso de su cuerpo causándole presión en su hombro y codo con su rodilla sobre él, si continuaba ejerciendo cada vez mas presión eventualmente el hombro y el codo saldrían de sus articulaciones. Incluso alguien experto en Judo no podría safarse de ese candado, una técnica de alto nivel de peligrosidad, la verdad es que Oosako estando en una situación con esa una acción en la que tuviera que desechar su cuerpo estaba fuera de cuestión, pero entre los delincuentes no existe una palabra cálida como hacer trampa, Oosako quien tiene toda clase de trucos predijo que podría acabar en esta situación y se apresuró a implorar.
— E… ¡Espera Hiyama! ¡Admito mi derrota! ¡Liberame!
— ¿Ara? ¿Qué estás diciendo?
El tono de voz de Toka era más frio que su propio nombre. Entonces escupió eso mientras liberaba algo de presión lentamente.
— Raptando a mi amiga, aprovechándote de una chica enferma, ¿no crees que decir eso a estas alturas es demasiado conveniente?
Fue como si solo se hubiera preparado, inmediatamente después volvió a presionar con toda la fuerza que pudo, el brazo derecho de Oosako crujió cayendo sin fuerzas hacia un lado… los gritos de Oosaka resonaron por todo el lugar.
□■
Chiaki noqueó al ultimo que quedaba usando su bastón aturdidor y volteó a ver a los alrededores al área donde el humo ya se disipaba, la cantidad de delincuentes en el suelo eran alrededor de 30 personas, los miembros de la facción de Arai no eran pocos, pero bloqueando su campo de visión con el humo, sin saber de dónde los atacarían, era claro que caerían presas del pánico y pudieron haber algunos que huyeron, pero fue una cantidad más que suficiente para decir que los derrotó a todos, Chiaki se limpió el sudor de la frente y dejó salir un suspiro lleno de cansancio. Por más que sea buena peleando contra grandes cantidades de personas, con una cantidad tan grande ella sola y enfrentando uno a uno, en verdad fue pesado, le gustaría descansar un poco antes de ir con Toka pero de la única habitación se escucharon varios gritos de Oosaku y pensó que no podía tomárselo tranquilo aún.
Chiaki estaba teniendo cuidado del momento en que Toka pueda perder la compostura… las posibilidades de que se exceda cuando sucede son demasiado altas.
Honestamente le daba igual que es lo que le pasara a Oosako, pero si debido a eso Toka fuera expulsada de la escuela podría terminar siendo encarcelada y en definitiva no quería eso, por eso es que puso fuerza en su cuerpo cansado y corriendo se dirigió hacia la habitación, pasó por la puerta entreabierta y en centro se encontraba Oosako en el suelo… ciertamente no debió de haberse descuidado… Chiaki le habló a Toka gentilmente.
— Toka.
¿Regresó en sus sentidos en cuanto escuchó la voz de su amiga? Toka volteó a verla con la mirada de siempre.
— Oosako ya está inconciente, si continuas morirá.
Apuntó con la barbilla a Oosako que parecía tener espasmos, Toka comenzó a liberar lentamente el cuello de Oosako que estaba apretando. Inconsciente de manera tranquila el cuerpo de Oosako cayó por completo al suelo, Toka se dejó caer sentándose a un lado y Chiaki se acercó lentamente, para cuando llegó a su lado Toka estaba abrazando sus piernas, Chiaki no estaba sorprendida de lo que había pasado, se agachó con ella y le acarició la cabeza.
—…. ¿Sabes…? los quiero mucho a todos.
— Si, yo también
— Pero aunque diga eso no como novios, como amigos, es que, el amor se enfría pero la amistad puede durar para siempre ¿Verdad?
— Hay una montaña de cosas con las que puedo estar de acuerdo contigo pero ¿El amor es algo que se enfría tan fácilmente?
Toka continuó sin importarle que Chiaki estuviera sonriendo con amargura.
— No puedo perdonar a las personas que hacen que mis preciados amigos pasen por cosas malas…
— Entiendo el sentimiento de no poder perdonarlos, pero te sobrepasas, no me gustaría tener que graduarme sola por culpa de eso.
—… Lo siento….
— Está bien si lo entiendes.
Toka se disculpó honestamente y volvió a acariciar su cabeza, entonces alejó su cuerpo lentamente. ¿Vio la situación? ¿Ahora en verdad regresó en sí? Toka intentó dicimular sus mejillas sonrojadas mientras se acomodaba el cabello, al verla de ese modo volvió a sonreír con amargura, cuando estaban en primero recordó cuando Arai fue detrás de ellas, la que perdió la compostura después de dejar a Chiaki en el suelo no solo fue Karin, Toka en ese momento también se había perdido, la verdad es que aun ahora estaba feliz de que ambas se hayan molestado tanto por ella aunque en definitiva no diría algo como eso, sin darse cuenta profundizó su sonrisa amarga y se dirigió a Haruno que estaba inconciente, desato las cuerdas que amarraban sus piernas y brazos entonces susurró
— Oye, ¿Estás bien? Haru…
Chiaki sin querer se interrumpió y dejo de moverse… Eso fue porque…
— Zzz… Zzz…
De la boca de Haruno podía escucharse su respiración al dormir, con esto incluso Chiaki se molestó.
— ¡DESPIERTA!

Le jaló las mejillas mientras le gritaba con fuerza, con eso parece que Haruno por fin despertó y volteó a ver a los alrededores medio dormida.
— Chiaki… senpai…
Saltó a abrazarla entre lagrimas
— ¿¡Tú también!?
Mientras que Chiaki estaba atónita Haruno habló entre lagrimas
— Yo… Yo…. Una amiga me invito… pero cuando fui a donde me dijo… las personas malas… me rodearon…
— Ah moo, está bien, está bien, no llores, no llores…
Comenzó a acariciar la cabeza de Haruno que estaba llorando, si no salían rápido del lugar podría ser que los delincuentes inconscientes comenzaran a despertar, ahora ya habían logrado asegurar la seguridad de Haruno, aunque le hayan dicho a Shiki que se lo encargaban no había manera de que pudieran dejarlo solo, tenían que dirigirse también a donde se encontraba Karin, aun había demasiadas cosas que hacer.
Si Haruno no paraba de llorar no podrían hacer nada así que acarició con fuerzas su cabeza con un “está bien, está bien” intentando tranquilizarla.
□■
El celo del oeste comenzaba a teñir el cielo de carmín, Shiki pedaleaba desesperadamente la bicicleta del asalariado que le había conseguido Toka en dirección afuera de la ciudad, la verdad es que no le agradaba usar la bicicleta de otra persona pero estaban en una situación de emergencia, por ahora se decidió por ignorar esa incomodidad.
Después de pedalear por un tiempo pudo ver la orilla del rio en las afueras de la ciudad, se detuvo un momento y encendió la aplicación GPS del celular, no hace falta decirlo pero no es como si Karin estuviera compartiendo su ubicación con el celular de Shiki, ese celular es de Chiaki, se lo había prestado por el momento. Ya sea con que tenga más de dos celulares, que guardara toda clase de cosas bajo su falda, puede que en una buena manera Chiaki sea como una princesa, que puede llegar a pensar en cosas innecesarias, pero que tuviera la información precisa de su ubicación ciertamente no tenía precio.
— Esto es…
El lugar apuntando el lugar de Haruno, se trataba de un lugar cerca de la orilla del rio, después de avanzar un poco mostraba que después de llegar a ese punto ya no se había movido, no había dudas de que ese era el lugar al que Arai la había llamado.
— Eso quiere decir que… si sigo de esta manera en el peor de los casos tendré que pelear contra Arai…
Terminó imaginando un poco de su futuro y pudo sentir un escalofrió, incluso ahora recordaba a ese Arai con el que se topó por el pasillo un mes antes, ese enorme cuerpo, esa enorme presión hicieron que sintiera la garganta seca, su cuerpo comenzó a temblar y su corazón gritó de miedo. Si llegaran a pelear no creía poder ganarle.
Pero…
— Aun así… ¡Kohinata-san no puede enfrentarse a él…!
Cuando acompaño a Karin a su casa, las palabas que quiso decirle “te protegeré” aunque aun ahora Shiki piensa que está del lado de ser protegido.
— ¡Tengo que protegerla como de debe…!
Mordió sus labios con fuerza como si fuera a sacarse sangre enviando al miedo a una esquina, era algo patético el no poder eliminar el miedo por completo, pero aun así era su manera de llenarse de determinación. Llegando a estas alturas Shiki por fin se preparó debería de compensar el tiempo que perdió intentando dejar de verse como un débil y comenzó a subir la colina que le seguía al lado del rio. Cuando escuchó el sonido de una motocicleta detrás de él, por el sonido iba a una velocidad normal, peor no pensó que fueran a seguirlo, en cuanto comenzó a sentirse inseguro volteó hacia atrás y…
— ¿¡Kawato-kun!?
En el instante en que vio la figura de Kawato en motocicleta sin usar casco Shiki saltó hacia un lado sin pensarlo, el entrenamiento de percepción del peligro de Chiaki y la practica de recibir de Toka le fueron de mucha ayuda, mientras que Kawato por el otro lado había pasado por encima de la bicicleta con fuerza mandándola a volar, redujo la velocidad y por fin se detuvo.
(¿Eh…? Eso de ahora…)
Lo que entendió es que la bicicleta en la que venía había desaparecido… en el instante en que se dio cuenta de eso su corazón comenzó a latir deprisa. Pensó que algún día en definitiva llegaría el momento en que se vengaría, pero ni en sueños imaginó que Kawato intentaría atropellarlo. Incluso aunque le tuviera miedo a él en un nivel diferente a Arai… para el Shiki de ahora “No tenía tiempo para tonterías como estas”
— ¿Por qué…?
Sin querer dejó salir esas palabras y Kawato frunció las cejas mientras bajaba de la motocicleta con un “¿Ha?”
— Nada de “¿Por qué?” Está decidido que es porque aun siento una mierda te atreviste a revelarte.
— ¡No estoy preguntando eso! ¿¡Por qué “Ahora”!?
Sin querer le gritó, al ver a ese Shiki Kawato se quedó con los ojos abiertos por la sorpresa después de eso le pareció humillante respondiendo con odio desde el fondo de su corazón.
— ¿¡Por qué ahora!? Maldito… a pesar de que has estado usando a la emperatriz de escudo hasta ahora ¿Qué mierda estás diciendo? Ahora no tienes a esa emperatriz de escudo, es la mejor oportunidad para hacer contigo lo que me plaza no hay más que “ahora”
— ¡Puedo enfrentarte cuando quieras no solo ahora! ¡Pero dame un respiro ahora mismo! ¡Kohinata-san está en peligro!
Intentó pedírselo desesperadamente pero Kawato comenzó a reír.
— ¡Jajajajajajaja! Oye,m oye, no sabías que eras bueno para las bromas, ¿Qué la emperatriz está en peligro? No me digas ¿tú vas a salvarla?
Con esas palabras se quedó callado por un instante, es cierto, es como Kawato lo dice, algo como él dirigiéndose a salvar a Karin, puede que sea algo para reírse pero…
— ¡Así es! ¡Iré a salvarla!
Por eso es que “ahora” no tenía tiempo para tratar con Kawato.
—… Muévete…
La ira comenzó a desbordar desde su interior, se lo dejó todo a esas emociones y lo dijo de una forma increíble como para no creer que eso había venido de él.
— ¿Ha? Solo eres Orifushi, ¿Qué mierda dijis…?
— ¡¡Que te muevas en este instante!! ¡¡Kawato!!
¿Es ira por haber sido molestado por tanto tiempo? ¿Ira por que estorbaban su intento de ir a salvar a Karin? Shiki escupió eso con rabia y Kawato… le tuvo miedo.
□■
(… No me jodas… oye…)
Kawato pensó eso como si se avergonzara por temerle a enfrentarse a Shiki por un instante
(Ese maldito de Orifushi no tiene ninguna habilidad para pelear, incluso siendo de este lado es de los más bajos, ese maldito idiota (¡gritándome así…!?)
Volvió a escupir dentro de su corazón, no se dio cuenta que en el momento en que no pudo ponerlo en palabras ya estaba siendo completamente presionado.
— Si no quieres moverte… está bien.
Shiki comenzó a caminar fulminándolo con la mirada. Es como si le dijera “te moveré a la fuerza”
(Oye, oye… ¿Ese gusano de Orifushi me está buscando pelea?)
Además de que con su mirada tenía todas las intenciones de ganar, en este punto por fin se molestó.
— ¡No me jodas! ¡¡Orifushiiiiiiii!!
Dejandose llevar por la irá lanzó un golpe pero…
— ¿¡…!?
De pronto sintió un fuerte dolor en su pierna izquierda, Kawato sin poder mantenerse de pie cayó arrodillado, junto al dolor vio como Shiki tenía una postura de haberle dado una patada baja.
(¿¡Es en serio!? ¡No me jodas!)
Ahora que lo recordaba fue igual en la pelea anterior.
(De nuevo, ese maldito…. ¿¡De nuevo me pateó justo en el momento en que le soltaba un golpe!?)
El instante en que se ataca es el momento en que es más difícil esquivar o protegerse, pero a diferencia de la vez anterior en la que ambos se golpearon, ahora solo fue golpeado unilateralmente, aunque haya sido guiado por la emperatriz, solo había pasado un mes, una gran diferencia debería de ser imposible.
“Desde antes ya era un genio para esto” No podía llegar a otra explicación,
Como si dijera que le daría el golpe de gracia Shiki estaba por soltar una patada alta, Kawato frente a él sintió la desesperación.
(No me digas que… ¿Eras de aquel lado…?)
Al igual que la emperatriz y Arai, ¿Es de los que son unos genios para la violencia? ¿Tiene aquello que yo siempre he deseado? ¿Ese Orifushi?
(No lo admitiré…. ¡¡No lo admitiré……!!)
Mientras gritaba en su corazón la patada alta de Shiki lo golpeó en un lado de la cabeza, en ese instante su conciencia se apagó.
□■
— Haa… Haa… haa…
Shiki movía sus hombros de arriba abajo junto a su respiración, veía hacia abajo a Kawato después de darle una patada en la cabeza.
— Ga… gané…
Además de que completamente solo.
— E… en serio me volví fuerte…
Se supone que era él quien es salvado por Karin y las demás, pero se volvió tan fuerte como para terminar él solo con Kawato, esa realidad tuvo más que suficiente efecto para hacer que Shiki tuviera algo de confianza en si mismo, para empezar que le ganara a Kawato cuando Karin decía que no estaba acostumbrado a pelear, a pesar de eso no pensaba que pudiera ganarle.
Corroboró una vez más la posición de Karin en el celular, “Tengo que apresurarme” Pensó Shiki, debido al impacto de la motocicleta de Kawato la bicicleta del asalariado quedó inservible, comenzó a correr mientras sentía un dolor cómodo. Subió la colina cuando estaba por terminar de subir el celular de Shiki comenzó a vibrar, vio la pantalla mientras continuaba corriendo. Se trataba de una llamada de Chiaki, de inmediato respondió.
— ¡Tsukiike-san! ¿¡Momozono-san…!?
— Si, la rescatamos y la llevamos a casa, vamos a ir hacia allá de inmediato, puedes sobre exigirte todo lo que quieras.
— ¿¡Qué aquí no deberías de decir que no me sobre exija!?
— ¿Oh? Tienes la libertad para responder así? Parece que ya no eres solo un miedoso.
— ¿Qué manera de probarlo fue esa…?
Shiki le preguntó a Chiaki.
— Por cierto ¿Le dijeron también a Kohinata-san que Momozono-san…?
— No, no se lo he dicho, desde que no sabemos si contestará o no y podría estar enfrentándose a Arai en este momento, puede que la llamada solo cree una abertura que él pueda aprovechar, así que no puedo hacerlo.
— Es decir que no podemos hacer nada descuidado.
— Eso tenemos, así que en lo que vamos hacía allá… te encargo a Karin.
Lo ultimo lo dijo como si su voz estuviera siendo apretada, por la forma en que lo decía era como si no tuviera muchas expectativas en Shiki pero…
— Si, déjamelo a mí.
Intentó decírselo con fuerza y Chiaki se despidió con un “Nos vemos” Terminando con la llamada.
Después de eso continuó corriendo… cuando estaba bajando la colina por regresando al camino a la orilla del rio pudo ver un edificio que parecía ser un almacén abandonado, después de corroborar la ubicación con la información del GPS Shiki continuó corriendo hacia el almacén orando por el bienestar de Karin.
□■
De nuevo el sonido metálico resonaba dentro del almacén abandonado, cuando el abanico de metal de Karin golpeaba a Arai debido a que no podía mantener la fuerza de agarre el abanico salía volando y ese era el sonido que emitía.
— Con esto te has quedado sin armas.
— Ha… Haa… Eso… me pregunto…
Debido a la respiración entrecortada no podía terminar de hacerse la fuerte, ¿Será que debido a la pelea contra Arai su temperatura se elevó? Sentía el cuerpo caliente y la cabeza nublada, honestamente le era difícil solo mantenerse de pie, en sus manos ya no tenía ningún abanico pero cuando los tenía los sentía pesados.
— ¡Entonces corroborémoslo!
¿Bajó la guardia al ver que no tenía abanicos? Arai a diferencia de antes se preparó a lanzar un golpe balanceando aun más el brazo, Karin pensó que esa era la mejor oportunidad, esquivó su puño tomando su muñeca, moviéndose hacia un lado y poniéndole el pie usando el vector de su avance, el cuerpo de dos metros de altura debería volar por el cielo, usó una de las técnicas del antiguo arte de Lucha Kohinata, Aikijutsu, usar el impulso del enemigo contra él mismo. Normalmente además de usar su impulso le agregaría su propia fuerza, pero Karin estaba desgastada no solo no pudo hacerlo, sino que ella misma terminó cayendo, Arai que estaba del suelo se puso de pie.
— Te vez patética Kohinata.
— Buscando pelea a un enfermo… en serio que eres un perdedor…
Le respondió con su intento de seguir haciéndose la fuerte, de alguna manera logró volver a ponerse de pie pero Arai como si dijera que no lo permitiría le dio un apagada.
— Kggg….
Por su estado físico y por el momento era imposible esquivarlo, levantó la guardia usando ambas manos pero por la diferencia del tamaño de sus cuerpos fue suficiente para mandarla a volar. En el suelo Karin volvió a intentar ponerse de pie pero…
(… ¿Are?)
Es como si electricidad hubiera recorrido su cuerpo, no podía moverse para nada, su cuerpo con temperatura y enfermo ya había llegado a su lmite.
— ¿Qué pasa? ¿No te pondrás de pie?
Aunque Arai le lanzara esas palabras retadoras se dio cuenta que Karin en verdad ya no podía ponerse de pie y le pareció divertido.
— Si ya que estamos me hubiera gustado terminarlo con mis puños… bueno, da igual, una victoria es una victoria, a partir de ahora me quedo con el puesto cabeza de la escuela.
— ¿Cómo que puesto? Desde antes no tenía algo como eso…
Mientras estaban conversando de esa manera como si midieran el momento los demás delincuentes se reunieron alrededor de Arai.
— Arai-san… ahora que ya has ganado… ¿Podemos hacer lo que queramos con la emperatriz verdad?
El representante de los delincuentes de nivel inferior era un tipo con cabello verde, Arai respondió como si hubiera perdido todo el interés en Karin.
— Si, hagan lo que quieran.
En el instante en que escucharon esas palabras los delincuentes comenzaron a reír de manera siniestra comenzando a acercarse demasiado. Karin al darse cuenta con ello lo que querían hacer intentó mover su cuerpo, pero después de todo ya no podía hacerlo, los delincuentes se dieron cuenta de ello y cuatro sostuvieron sus extremidades, el representante de los delincuentes, el tipo de cabellos verdes parecía querer ser el primero mientras que los demás los apuntaron con sus celulares para filmar lo que iban a hacerle.
— Llegados a esto ¿Sabes que es lo que te haremos verdad?
Sonrió de manera maliciosa pero Karin resopló.
— Inténtalo… si puedes… en ese momento… te contagiaré este resfriado…
— Ya veo, ya veo, lo espero con ansias.
El tipo de cabello verde tomó con violencia la blusa de Karin y la rompió dejándoselo a la fuerza. En el instante en que aparecieron a la vista los dos frutos cubiertos por una ligera tela blanca las voces de alegría de los delincuentes comenzaron a resonar, Karin no gritaba por no querer mostrarse débil contra tipos débiles como él, lo único que podía hacer era soportarlo apretando los dientes.
(Ah… mierda…)
Maldijo dentro de si misma, a diferencia de ToKa Karin no tiene nada de experiencia en esto y que su primera vez sea robada por la peor clase de tipos, incluso aunque intentara oponer resistencia su cuerpo después de todo no se movía.
Así que al menos rezó por que Haruno no haya pasado por lo mismo….
— ¡¡Aléjense de Kohinata-san!!
En el instante en que se escuchó un grito de ira en la entrada del almacén un hombre envuelto con el uniforme de la academia Lukimanz comenzó a acercarse corriendo, fue una velocidad inimaginable para un chico con una apariencia de tipo corriente fue tanto el impulso con el que llegó que los cuatro tipos que sostenían las manos de Karin y los tipos que dirigían sus cámaras hacia ella se dispersaron como si fueran arañas.
— ¿Eh? Ah… ¿¡Espe…!?
El tipo de cabellos verdes fue dejado solo y el tipo que se acercaba corriendo literalmente le dio una patada voladora haciendo que volara y cajera al suelo con un gran sonido.
“No me digas que…” Karin apenas pensó en eso y con las pocas fuerzas que tenía logró mover la cabeza logrando ver al chico que había llegado.
(¡Después de todo es Shiki…!)
Estaba sorprendida por esa verdad pero no tenía dudas, es que, él es esa clase de tipo, también cuando salvó a Haruno de Kawato, lo hizo sin importarle que cosas podrían ocurrirle a él, también cuando iban a comenzar a jugar al sparring, a pesar de ser más débil que ella dijo que no quería hacer algo como dañar a una chica… al principio pensó que no era más que un debilucho que estaba metiendo su trasero con cosas que no podía manejar, pero el Shiki de ahora le agradaba. Por ser esa clase de tipo que no le pareció extraño que apareciera de pronto en el almacén abandonado, al contrario, era natural que lo hiciera pero…
(¡No! ¡Es cierto que Shiki es más fuerte pero aun no puede enfrentar a Arai! ¿¡por qué Chiaki y Toka dejaron que viniera solo!?)
Pensó hasta allí y entonces recordó, gracias al entrenamiento de su viejo Karin conoce los puntos débiles del cuerpo humano, pero en el caso de Toka y Chiaki no tenían maneras de derrotar a alguien tan duro como Arai, por eso es que las dos al ver el poder de las patadas de Shiki lo enviaron a salvarla… Cuando mucho esto era una hipótesis de Karin, pero al conocerlas estaba seguro de ello, sabiendo hasta ese punto no podía hacer algo como decirle “No vengas” o “huye”… tampoco podría decir algo como “Salvame” solo…
—… Shiki…
Fue una débil voz llamando su nombre.
□■
Cuando Shiki se enfrentó a Kawato que estorbó su camino cuando iba a salvar a Karin estuvo consciente que nunca se había enojado tanto, pensó que no podría molestarse más, pero en el instante en que vio a esos tipos a punto de violar a Karin esa irá que creyó que no podía incrementar ahora parecía poca cosa, el corazón de Shiki estaba ardiendo.
— Haciéndole eso a Kohinata-san…. ¡¡¡NO PIENSEN QUE SE LIBRARÁN COMO SI NADA!!
Fue un grito que parecía fuera a rasgar su garganta, con el grito después de darle una patada y mandar a volar al tipo de cabellos verde los demás delincuentes retrocedieron rápidamente todos excepto su líder… Arai.
Arai vio de reojo como derrotaban al tipo de cabello verde y comenzó a acercarse a Shiki.
— Pensé que eras un debilucho con el que no tenía sentido molestarse, pero parece que puedes hacer algo.
Acortó la distancia y la presión que emanaba su gran cuerpo aumentó. A pesar de tener ira en su corazón en el fondo seguía siendo un animal herbívoro y sin querer terminó cediendo ante esa presión tragando saliva, pero la ira en su corazón no le permitió retroceder, Arai se detuvo a una distancia en la que los puños de ambos podrían llegar al otro, Shiki sintió al punto de dolor sus diferencias de altura, era como si un niño estuviera por enfrentare a un adulto, con eso lo sabía, en una situación con ambos de pie ni siquiera saltando podría darle una patada alta en la cabeza, si es como Chiaki lo dijo y Arai es tan duro puede que patearlo de frente en el estomago sea peligroso, en caso de que soporte una patada frontal estaba la posibilidad de que de esa manera lo sujetara del pie, entonces tal y como se lo enseñó Karin lo mejor sería darle una patada baja para hacer que bajara y así poder darle una patada alta. Shiki llegó a esa conclusión mientras fulminaba con la mirada al gigante frente a él.
— El engreído no retrocede ni un paso, está bien, te mostraré la diferencia entre nuestras fuerzas.
Tras decir eso les dio órdenes a dos delincuentes.
— Esos dos moverán a Kohinata ¿No tienes quejas verdad?
Las ultimas palabras las dirigió a Shiki, si Arai y Shiki peleaban con Karin a un lado era seguro que la involucrarían, solo con esto Shiki no podía más que asentir, tomaron a Karin de los hombros pero cuando estaban por arrastrarla hacia atrás Arai les advirtió.
— Sujétenla bien, se trata de esa mujer, está esperando a que su fuerza regrese, si muestran una apertura podría volver a ponerse violenta.
Parece que esa era su intención, se escuchó como Karin chasqueaba la lengua. Después de que la dejaron a suficiente distancia tal y como se lo dijeron los dos delincuentes contuvieron a Karin mientras se disponían a ver la pelea entre Arai y Shiki, era más que evidente su posición de querer mostrarle a la emperatriz como terminaban con su hombre.
— Bueno ¿Empezamos de una vez?
Con esas palabras Arai emano mucha más presión, en el siguiente instante en el que gritó “¡Ahora!” lanzó una patada baja dirigiéndose a la pierna de su rival.
— ¿¡…!?
Cuando sintió un gran dolor en su mejilla derecha al recibir un golpe, y Shiki literalmente fue mandado a volar por la enorme fuerza del impacto, mientras caía en el suelo como tanto lo había practicado tenía bastantes preguntas.
¿¿La patada baja lo golpeó por completo y aun así estaba tranquilo como para golpearlo de regreso!? Tsukiike había hablado de su dureza ¡Pero esto es demasiado! No, pero, ¿¡Aun diciendo eso no le temían para nada!? Era una situación que no alcanzaba a comprender, intentó ponerse de pie con los ojos en blanco y negro, Arai por algún motivo estaba viendo el puño con el que golpeó a Shiki e hizo una expresión como si no le agradara.
— Maldito… ¿¡Qué demonios hiciste!?
—… ¿De qué… hablas….?
Shiki por fin pudo ponerse de pie sin tener idea de qué era lo que le estaban preguntando regresándole la pregunta, Arai chasqueó la lengua molesto.
— Tch, si no lo sabes no importa.
Con esa frase era como si dijera que con la pregunta de Shiki hubiera respondido, comenzó a acercarse dando un paso acortando la distancia y blandió la pierna como si fuera a cortar su cuello, un cuerpo de casi dos metros de altura, fue una patada giratoria a una velocidad increíble como para creerlo de ese cuerpo, Shiki llegó a la conclusión de que no alcanzaría a esquivarlo y se cubrió poniendo ambos brazos en guardia, pero el poder superó por mucho lo que Shiki había imaginado y con la presión hizo que se golpeara la cabeza con sus propias manos en guardia haciendo que cayera.
— ¡Shiki…!
Karin gritó sin siquiera pensarlo, aunque intentó quitarse de encima a los dos que la sostenían no tenía fuerza en su cuerpo solo hizo que los dos tipos se apresuraran a sujetarla bien.
— Parece como si estuviera bien… pero parece que sí le afectó!
Arai con dejó salir un “¡Na!” mientras pateaba a Shiki en el suelo, tenía una fuerza que no podía compararse para nada con Kawato y eso impactaba en su espalda, con ese poder sintió que su vida peligraba mientras se encogía como si fuera una tortuga, durante ese tiempo Arai continuó pateándolo una y otra vez.
¡Es imposible!
¡No puedo ganarle!
¿¡Qué demonios estoy malinterpretando!? ¡No hay manera de que pueda ganarle!
Mientras pensaba en eso continuaba encogiéndose mientras era pateado, a pesar de que sabía que no era bueno que hiciera eso en esta situación solo podía proteger su propio cuerpo, haciéndose saber que por más lecciones que ya tomado de Karin y las demás seguía siendo alguien débil…
— De…. Detente…
En el instante en que se escuchó la voz de Karin como una plegaria las patadas hacia Shiki se detuvieron por completo.
—… ¿Ya ganaste verdad…? Así que… detente…
Karin implorando casi a punto de llorar y Arai resopló con un “Fum”
— No tengo segundas intenciones pero parece que eres de las que responden más cuando lastiman a los demás en lugar a ti misma.
Levantó la pierna con la que lo pisaba y le dio la espalda como si dijera que ya no tenía nada que hacer con él.
— Pero hay manera de pedir las cosas, ¿No pensarás que en verdad estos tipos se detendrán solo porque se los pidas?
—… Pueden hacer lo que quieran conmigo…
— Ya veo…
Se llevó la mano a la barbilla y los dos que contenían a Karin hicieron la peor de las sugerencias.
— Arai-san, ¿Qué tal esto? ¿Qué la misma Emperatriz se quite la ropa por su propia cuenta?
— Perderemos la diversión de desnudarla pero estará desnudándose sola aun sin desearlo, eso a su manera es emocionante.
Arai resopló como si estuvieran diciendo algo absurdo.
— Eso dicen ¿Qué me dices?
Karin apretó sus labios como si fuera a sacarse sangre, y respondió con una voz temblorosa.
—…. ¿Basta con que lo haga verdad…?
En el instante en que esas palabras llegaron a sus oídos Shiki encogiéndose se quedó en blanco, en cambio las llamas de ira que quedaban en su corazón comenzaron a quemarlo hasta la cabeza.
¿¡Qué demonios estoy haciendo!?
¿¡Desde el principio sabías que no podías ganar verdad!?
¿¡Pero aun así estoy temiendo solo porque me mostró un poco la diferencia de nuestras fuerzas!?
¡Recuerda!
¡La petición que me hizo Tsukiike-san bajando la cabeza!
¡La petición que me hizo Hiyama-san bajando la cabeza!
Sé que solo lo estoy interpretando de manera conveniente pero… ¡Me pidieron que protegiera a Kohinata-san! Y yo mismo… ¡Me prometí que la protegería!
¡No vuelvas a tener miedo!
¡No que quiebres!
¡No te rindas!
¡No abandones a Kohinata-san que te salvó del infierno!
¡Ahora yo la salvaré!
— ¡¡AaaaaaaaaAAAAAAAaaaAAAaAaAAaAAaaaa!!!!
Shiki se puso de pie mientras dejaba salir un rugido desde su alma, Karin se quedó con los ojos abiertos por la sorpresa y mientras los delincuentes estaban atónitos por su recuperación Arai fue el único que dejó salir un suspiro dándose la vuelta.
— Que seas un tonto que no entiende la diferencia entre nuestras fuerzas.
Shiki entendía al dolor la diferencia de sus fuerzas más que nadie, con un cuerpo grande, fuerte, duro al punto de ser anormal pero a pesar de eso moviéndose rápido, el poder de sus puños, ciertamente a diferencia de Kawato está acostumbrado a las peleas, habilidad, experiencia, por más que acumulara Shiki no pensaba que pudiera ganarle….
Pero…
— ¿Y qué con eso…?
Fulminó a Arai con la mirada mientras que siendo inusual para Shiki escupió palabras irrazonables.
— Si no puedo ganarte con normalidad… basta con que te gane aunque muera.
— Entonces muere.
Como lo dijo intentó golpearlo directamente a la cara, aunque no sea al nivel de Karin la velocidad de Arai era bastante buena, con los daños que había recibido antes sabía que era imposible que lo esquivara… así que se rindió con intentar esquivarlo.
— ¡…!
Como si dijeran que es evidente, Shiki quien fue golpeado en la cara cayó al suelo.
— ¡Shiki!
De la voz de Karin salió un débil grito, a pesar de que la escena sería para que los demás se rieran la expresión de Arai claramente era de desagrado.
—… No quiero pensarlo pero…. ¿Estás intentando imitarme?
Preguntó, en el momento en que Arai golpeó el rostro de Shiki él le dio una patada baja pero se trataba de Arai, fue igual que la vez pasada, ¿Debido a su determinación? ¿Por la ira? Debido a la cantidad de adrenalina segregada no sintió dolor y Shiki se levantó lentamente comenzando a reírse a carcajadas..
— ¿Y si te dijera que sí?
Frente a esas palabras Arai no respondió, solo se le quedaba viendo fijamente, esa mirada albergaba una intención de “Te asesinaré” más que cualquier palabra que pudiera decir. Esa manera de hacerlo era para dudar de su cordura, incluso no podría ser una solución pero…
(Si de cualquier manera no importa cuanto peleé no podré ganarle… entonces…)
Arai se acercó a golpearlo y Shiki de nuevo le lanzó una patada baja… Si es con esto, si al menos puedo causarle algo de daño…
— ¡Tonto!
Arai quien estaba por darle otro puñetazo se detuvo y esquivo la patada, para después continuar con un contrataque golpeándolo en el rostro haciendo que cayera al suelo.
— ¿Dónde demonios existe alguien que claramente está intentando llegar a un empate?
Es exactamente como lo estaba diciendo, pero a pesar de que lo sabía Shiki profundizó aun más su sonrisa, ahora Arai ciertamente esquivo la patada baja, eso es porque aunque no lo quisiera probaba que sus patadas le estaban haciendo daño.
Después de todo no tiene oportunidad de ganarle pero… no es como si no pudiera superarlo… ¿qué hago…? Mientras pensaba desesperadamente lo recordó, en un estacionamiento sin personas, cuando fue apaleado por Kawato Karin lo salvó, en el momento en que se enfrentó a Kawato, en ese momento Karin le dio consejos para pelear y Kawato se quedó de eso… riéndose.
“¿Arere? ¿Tienes miedo? ¿A pesar de que es alguien a quien has molestado tanto? ¿solo por darle un pequeño consejo?”
Con esas palabras retadoras estimuló a Kawato creando una situación en la que Karin pudo aconsejarle.
(Para Arai-senpai no hay dudas de que soy alguien débil… entonces ¡Puedo usar eso!)
Shiki sin saber que continuaba sonriendo habló.
— ¿Le tienes miedo a mis patadas?
—…. ¿Ha?
Puso una expresión de desagrado como no había hecho hasta ahora. Shiki pensó que podría caer y profundizó aun mas su sonrisa mientras lo retaba.
— Es que ¿Acabas de esquivar mi patada baja verdad? Arai-senpai.
— ¿Qué demonios estás diciendo? Seré tonto si le sigo el juego a un tipo que quiere que acabemos en empate.
— Pero lo esquivaste.
Repitió las palabras como si dijera que no quiere aceptarlo, Arai parecía cada vez más molesto, chasqueó la lengua… pero no parecía que fuera a seguirle el juego. Pensó en una manera para dale un empujoncito más, y Arai por un instante volteó a ver como reaccionaron los delincuentes detrás de él, entonces se dio cuenta.
Para los delincuentes ¿Qué es lo qué más odian además de que lastimen su orgullo?
— ¿Escucharon eso?
Esas palabras no fueron hacia Arai, fue hacia los delincuentes que se encontraban detrás de él.
— Su líder tiene miedo que le de pataditas en la pierna a pesar de que lo estoy dejando golpearme el rostro... ah, ¿Es por eso? ¿Le da vergüenza quedar empatados al pelear enfrentándome golpes yo en la cara y él la pierna? Ya veo, ya veo…
Las palabras de Shiki escuchadas por los delincuentes hicieron que algunos comenzaran a murmullar. Arai no dijo nada pero llegando a estas alturas no parecía tener la opción de no aceptar el reto ¿Sería su imaginación? Cuando Arai volvió a verlo fue como si un hilo se hubiera roto.
—…. Está bien… seguiré tu juego barato.
Cuando mucho parecía seguir tranquilo pero su tono de voz, su expresión, su mirada, estaban llenos de ira como si hubieran lastimado algo muy apreciado para él, eso apreciado para el… es su orgullo como líder de su facción, parece que quería proteger su orgullo a como de lugar, hay muchos como él, a pesar de que conocía los riesgos aceptó el reto.
Con esto si las posibilidades de ganar antes eran de 0, cuando menos ahora cambió a ser de 1. Lo que queda es…
(¡Solo tengo que patear!)
Shiki lo fulminó con una mirada llena de determinación y Arai lo fulminó con una mirada de desagrado. En el siguiente instante….
Shiki pateó con todas sus fuerzas la pierna izquierda de Arai y Arai golpeó con todas sus fuerzas la mejilla izquierda de Shiki.
□■
Arai comenzó a fruncir las cejas por el dolor en su pierna izquierda siendo pateada mientras golpeaba al debilucho del que no sabía su nombre, ver al debilucho caer al suelo cada vez era como para poder reírse pero el dolor en su pierna izquierda y la sensación de desagrado en su puño después de darle un golpe no lo dejaban reír. Mientras que esa sensación de que había algo mal no desapareciera ese tipo de seguro continuaría levantándose… como si probara ese presentimiento el debilucho se volvía aponer de pie.
Aun golpeándole sin darle tiempo para descansar el debilucho continuaba pateándolo mientras volvía a caer al suelo, y de nuevo volvía a levantarse. Llegando a estas alturas parece que los que observaban la pelea se dieron cuenta, comenzaron a hablar entre murmullos.
No importa como lo pienses, esa resistencia es extraña. Si tuviera un cuerpo bendecido como el de él entonces lo entendería, pero el débil frente a él tenía un cuerpo normal, cuando menos en apariencia no parecía ser resistente, pero después de todo el débil tenía una resistencia extraña, aquella sensación extraña cada que lo golpeaba sin dudas era aquello, Arai que había golpeado a otras personas miles de veces notó que se sentía extraño aunque en verdad fuera algo realmente pequeño, la verdad es que cuando escuchaba de Kawato que golpeaba a este debilucho nunca escuchó que hubiera algo extraño en él, pero aunque se hubiera dado cuenta de que había algo extraño no hubiera podido saber de que se trataba.
— ¡…!
¿Cuántas veces habrán sido? Al mismo tiempo en que mandaba a volar al debilucho recibía patadas en la pierna y el dolor provocado ya hacía que hiciera muecas, debido a una fuerza increíble en sus patadas como para creerlo viniendo se su cuerpo no podía tranquilizarse lo suficiente como para analizar lo que pasaba, ¿Por qué? Ese debilucho que ha derribado tantas veces solo desea un empate, pero aun así esquivó una vez su patada y terminó entrando en este tonto encuentro.
(¡Aun siendo un debilucho es alguien con quien Kawato no puede…!)
En el peor de los casos podría se extraño pero incluso Oosako… teniendo esos pensamientos en una esquina de su mente veía al debilucho levantándose de nuevo como si fuera un Zombi.
□■
Por el otro lado Karin siendo sostenida por los dos tipos observando la pelea se dio cuenta de la inusual resistencia de Shiki, los contó, iban 8 veces que se golpeaban y fue cuando Arai hizo una mueca por la patada baja, Shiki quien recibiría el golpe en la cara cayo el suelo, y mientras lo veía fijamente Karin estuvo segura.
(Después de todo… Ese Shiki es bueno para recibir golpes al nivel de ser anormal)
En el boxeo hay una técnica de defensa llamada “Sleeping away” La lógica es sencilla, en el momento en que recibe el golpe en el rostro se mueve hacia un lado siguiendo la dirección del golpe lo que hace que el impacto sea más ligero, una técnica semejante a evitar el golpe. Pero dejando de lado que sea para esquivar por completo, poder hacerlo en el momento exacto para reducir el impacto necesita una cantidad de practica enorme y mucha experiencia, Shiki a pesar de no tener ni una de esas había estado haciéndolo desde el primer golpe que le lanzó Arai, además de que al no estar poniendo nada de resistencia a cada impacto los golpes de Arai eran más ligeros, eso no es algo que pueda aprenderse de la noche a la mañana, no era algo que Shiki sin entrenamiento en ninguna técnica o arte marcial pudiera hacer pero… inconscientemente había “creado” esa técnica, no podía decir nada más que era un genio.
(No… no son solo sus sentidos…)
Puede que haya sido en el estomago pero Shiki posiblemente es quien más acostumbrado está a ser golpeado en toda la escuela, Kawato lo golpeaba todos los días y parece que el cuerpo de Shiki aprendió la manera para reducir el impacto de cada golpe. Justo porque es inconsciente y ha pasado por esas experiencias que sin importar que lo han golpeado muchas veces puede volver a ponerse de pie.
(ahora que lo pienso no me di cuenta para nada que Shiki estuviera siendo molestado… podría ser que gracias a esos sentidos nunca lo lastimaron de gravedad…)
¿Será porque Kawato decía estar conteniéndose cuando lo golpeaba? Ni siquiera podía sentir que había algo extraño cuando lo golpeaba por lo que no podía pensar que fuera capaz de contenerse, ¿Es porque tensó los músculos abdominales cuando le pegaba en el estómago? Al contrario ¿No le pegó con suficiente fuerza? Puede que solo estuviera haciendo su cuerpo hacia atrás en un momento en que Kawato no se daba cuenta. Justo porque Shiki es bueno recibiendo golpes que durante un año nunca lo mandaron a la enfermería o lo hicieron vomitar, nunca mostró nada como para que Karin pudiera percatarse de que algo ocurría. Incluyendo el gran poder de sus piernas, el ser molestado despertó en Shiki la habilidad para ser bueno en las peleas, aunque tanto para Shiki como para Kawato eso sea una ironía.
(Pero por más que el daño sea menor está frente a Arai, no hay manera de que no le afecte que lo golpeen en el rostro…)
Después del 10mo golpe vio como Shiki tardaba más en levantarse y el rostro de Karin hizo una mueca de tristeza, “si es ahora…” intentó quitarse a la fuerza a los dos que estaba sosteniéndola.
— ¿¡Haa!? ¡Maldita!
— ¡Quédate quieta!
No pudo quitárselos de encima aunque estuvieran distraídos y Karin chasqueó la lengua, sintió al punto del dolor que no tenía fuerzas para pelear.
(Shiki…)
Susurró dentro de su corazón el nombre de aquel hombre que se ponía de pie tambaleándose, es algo patético pero lo único que podía hacer ahora era rezar, así que rezó implorando por que Shiki pudiera ganar.
□■
Para la patada numero 11 Shiki por fin sintió que había dado efecto, el gran cuerpo de Arai se inclinó, ciertamente le había afectado pero puede que sea lo mismo para él, en el instante en que recibió el golpe 11 en la cara por algún motivo lo sintió con más fuerza que hizo que resonara hasta su interior, cayó con fuerza al suelo, “En esta ocasión no podré pararme…” pensó dentro de si mismo, está es la tercera vez. El limite de Shiki llegó con el noveno impacto pero…
(Kophinata…san…)
De seguro ella misma no se ha dado cuenta, si se lo señalaba es seguro que se molestará, Kohinata-san tenía una expresión de querer llorar desde el momento en que comenzó su encuentro con Arai, ella a pesar de ser tan fuerte parecía querer llorar,
Él que hace que Kohinata-san ponga esa expresión soy yo.
Kohinata-san es gentil, así que cuando me pasa algo malo se preocupa como si le estuviera pasando a ella, no puedo evitar sentirme feliz pero no puedo soportarlo, es que…
(¡¡No quiero que Kohinata-san ponga esa expresión!!)
Con ese deseo de nuevo volvió a superar sus limites y se puso de pie.
— ¿¡Te levantas de nuevo…!?
La voz escupida de Arai tenía algo de miedo imbuida en ella.
— Me levantare… ¡Las veces que sea necesarias!
Y de nuevo se acercó a patear la pierna izquierda de Arai, él lo golpeó en el rostro pero… cuando Shiki estaba cayendo al suelo.
— Kghhaaaa….
Junto a un grito de dolor Arai puso una rodilla en el suelo. Shiki volvió a levantarse entre la sorpresa de los delincuentes y la mirada llena de lágrimas de Karin, entonces vio a Arai que aun continuaba sobre una rodilla, comenzó a acercarse paso a paso.
— E… ¡Espera! ¡He esperado muchas veces a que te pongas de pie! ¡Así que tienes el deber de esperar a que me levan…!
— No es bueno mentir Arai-senpai.
Interrumpió la frase de Arai con un lenguaje de respeto.
— Arai-senpai, nunca has esperado a que me levante, es solo que debido a que mis patadas te afectaban que no pudiste ir detrás de mí, sabiendo eso siempre me levanté lo más rápido que pude para que no llegaras a mí.
Honestamente pensaba que podría ser el caso pero ahora que veía el rostro de Arai estaba seguro, para empezar secuestró a Haruno, le busco pelea a Karin estando enferma, dentro de este hombre no existe algo como un encuentro justo, ya lo sabía.
— Si no te pones de pie continuaré pateando, así como tu lo hiciste conmigo.
— ¡Mierda…!
Arai aun sobre una rodilla intentó golpearlo, gracias a su gran cuerpo su puñetazo alcanzó a llegar al ostro de Shiki… pero debido a su postura no tenía fuerza, solo hizo que Shiki retrocediera unos pocos pasos.
— Aquí voy senpai.
Le avisó de antemano, en el instante en que vio de reojo la expresión de desesperación de Arai Shiki le dio una patada alta en la cabeza.
El gran cuerpo de Arai se balanceó a punto de caer como si el suelo lo absorbiera
— ¡¡¡¡No me jodas!!!!!
De alguna manera lo resistió e intentó darle un golpe, Shiki de nuevo resistó sin caer al suelo y de nuevo le dio una patada alta en la cabeza.
— ¿¡Ga..…!?
Aunque Arai sea alguien orgulloso por su dureza no logró resistir la segunda patada de Shiki inclinándose al suelo pero… se mantuvo por poco.
— ¡¡¡MierdaaaaaAAaaaaAAAaaAAaAaAAAaaaaa!!
Arai gritando de ira lanzó un puñetazo al rostro de Shiki y con su cuerpo en el límite comenzó a inclinarse hacia el suelo…
— ¡Shiki….!
Como si orara, como si implorara, en el instante en que escuchó la voz temblorosa de Karin Shiki apretó los dientes dando un paso hacia atrás deteniendo su caída, ¿No pensaba que resistiría ese ultimo golpe? Arai se le quedó viendo como si estuviera viendo a un monstruo.
— ¡OOooOooOooooOOooo!
Gritó con lo último de fuerzas que quedaban en su interior, entonces golpeó a Arai con una tercera patada alta en la cabeza.
Arai con los ojos en blanco terminó cayendo al suelo en dirección a de la patada.

Con su líder derrotado los delincuentes comenzaron a escupir espuma por la boca.
— Oye oye ¿Arai-san perdió!?
— Qué, Qué, Qué, Qué ¿¡Qué hacemos!?
— E… ¡Espera! Este tipo apenas está de pie, incluso nosotros podríamos…
— ¿Quieren intentarlo?
Shiki moviendo los hombros junto a su respiración apenas de pie fulminó con la mirada a los delincuentes. Ante esa presión inusual los delincuentes se quedaron sin alientp.
— ¡¡Estoy preguntando si también van a intentarlo!!
Ese grito de ira fue el gatillo.
—… Yo me voy…
— ¡Nunca escuché que sucedería esto!
— Ah ¡Esperen! ¡Si Arai se entera que lo abandonaron los matará!
Dos delincuentes asustados salieron huyendo del almacén abandonado y le siguieron los demás, al verlos salir de esa manera Shiki se sintió más aliviado desde el fondo de su corazón.
(Las cosas… salieron bien…)
Honestamente ya no podía mantenerse de pie, en verdad estaba en su límite, aquello de retar a los otros no era más que una mentira, de no haberlo echo si hubieran usado a Karin de rehén y hubieran acabado con él
(¿Ya… está bien… verdad?)
Ya no había enemigos en los alrededores… en el instante en que se dio cuenta de eso el hilo de la tensión en Shiki se rompió y su conciencia se desvaneció.
Epilogo
Lo primero que se reflejó en la mirada de Shiki al recuperar la conciencia fue el oscuro cielo nocturno y la luna.
—…. ¿Afuera?
Inmediatamente después de decir lo primero que pensó.
— ¿Oh? ¿Ya despertaste Shiki?
El rostro de Karin apareció por el lado izquierdo cubriendo la luna, Al verla Shiki volteó a ver a los alrededores para corroborar la situación en la que se encontraban… y se sorprendió…
Almohada de piernas, se encontraban en una banca afuera del almacén abandonado y Karin había dejado la cabeza de Shiki sore sus piernas dejando que durmiera, Shiki se apresuró a intentar levantarse pero Karin al darse cuenta de sus intenciones lo presionó con un dedo en la frente deteniéndolo.
— Quedémonos así, estás en peor estado que yo.
Karin que dijo eso le habían roto la blusa gracias a aquel tipo de cabello verde así que estaba usando su chaqueta adelante para cubrirse escondiendo su piel desnuda, para empezar su chaqueta tenía cuello en V por lo que se le mostraba el escote y cada que se agachaba para verlo Shiki tenía problemas sin saber a dónde ver.
— Pensé en llevarte con un doctor pero como estoy ahora me es difícil, por lo que puedo ver no tienes ningún hueso roto pero… bueno, es eso, tienes mis piernas de almohada… disfruta quedándote tranquilo.
Pero mientras decía eso las mejillas parecían enrojecidas pero no por el resfriado, Shiki quien estaba sobre sus piernas también era bastante vergonzoso pero parece que para Karin lo era aún más, si señalaba eso por supuesto que sería grosero para Karin, aunque podría usar la excusa de que podría contagiarse pero decidió fingir no darse cuenta de eso, no es como para decir “En cambio” pero Shiki cambió el tema de conversación.
— Mejor dicho Kohinata-san, ¿Te tomaste la molestia de traerme hasta esta banca?
— Bueno si, no hay nada como electricidad en este almacen y durante la noche está completamente oscuro.
— Es cierto, parece que podrían sali… ¿¡Auch!?
Intentó abrir un poco la mandíbula y sin querer terminó dejando salir un grito de dolor.
— ¿Qué cosas podrían salir? Tonto.
Dio la sensación de que Karin podría gritar más que él quien fue golpeado “Podrían salir” por supuesto que se refería a los fantasmas, Shiki pensó que de seguro Karin tenía miedo a que podrían aparecer y se esforzó para sacar a Shiki hasta esa banca, por supuesto, no era tan tonto para especificar que era lo que podría salir.
— Mejor dicho… en serio que la pasé bastante mal intentando traerte hasta aquí.
— Lo… lo siento…
— No lo dije para que te disculparas, al contrario, soy yo la que debería disculparse…
Karin sin querer movió la mirada hacia la mejilla izquierda de Shiki, la mejilla que tanto fue golpeada por Arai.
— En serio lo siento, por mi culpa pasaste por todo eso…
— N… ¡No tienes nada de que disculparte Kohinata-san! ¡Solo lo hice intentando regresarte lo mucho que te debo!
— ¿Lo que me debes?
Intentó asentir pero en las piernas de Karin era un poco difícil de hacerlo así que con la boca dejó salir un “Um”
— Si no fuera porque me salvaste creo que Kawato-kun y los demás me hubieran seguido molestando todo el tiempo hasta la graduación, así que…
— ¿No necesito darte las gracias…?
Fue como si le robara las palabras de la boca, Shiki de nuevo le respondió con un ”Um”
— Entendido, no sería bueno que me la pasara diciendo “perdón, perdón” cuando Orifushi Shiki me eleva a venus.
— Venus…
Después de susurrar preguntó.
— Yo… ¿En serio le gané a Arai-senpai?
— Shiki… tu… ¿¡No lo recuerdas!? ¡Después de todo tengo que llevarte de inmediato al hospital…!
— E... estoy bien ¡No tengo problemas en la cabeza!
— ¿Entonces por qué me preguntas algo como eso?
— Eso es… tengo los recuerdos de haber derrotado a Arai-senpai pero… no lo siento real… incluso ahora no sé quién salvó a quién…
— Bueno, es cierto.
Lo aceptó con facilidad y Shiki se sentía desanimado pero…
— Pero que bueno
Karin dijo eso viendo hacia las lejanas estrellas, Shiki se quedó con los ojos abiertos, eso fue porque su rostro enrojecido por la fiebre parecía enrojecerse más. Karin al darse cuenta de su expresión…
— ¿Qué pasa con esa cara?
Hizo una mueca con la boca mientras le daba un golpecito en la frente.
—… Puede que ahora sienta que en verdad le gané a Arai-senpai.
— ¿¡Por qué!?
Fue cuando Karin levantaba una voz extraña.
— ¿Oh? ¿Esa fue la voz de Karin?
— Eso parece, Vamos
Se escucharon las voces de Chiaki y Toka de alguna parte y Shiki sin pensarlo se levantó de un salto.
— ¿Qué pasa? Apresurándote tanto.
— E... es que…. Si me ven en tus piernas…
— ¿Si nos ven?
— No sé cómo terminará interpretándolo Hiyama-san…
— Ah, es cierto…
Estuvo de acuerdo con una expresión seria. Ya podía imaginar como ella decía “Karin, también déjame usar tus piernas de almohada” Mientras la acosa sexualmente.
Mientras estaban en eso las dos llegaron hasta la banca en donde se encontraban.
— ¡En serio lo hiciste bien! ¡Orifushi!
Lo primero que hizo Chiaki fue poner la mano sobre la cabeza de Shiki y acariciarlo despeinándolo.
— ¡En verdad le ganaste a Arai!
Al ver su sonrisa con algo de lagrimas en la orilla de sus ojos no pudo oponer resistencia, mientras que por el otro lado Shiki con sus dudas del por qué pensaban por su cuenta que lo habían derrotado volteó a ver a Karin, como si quisiera decirle algo.
— Bueno, es normal que les avisara.
Karin le respondió eso, es cierto pensó, no hacía falta explicarles más, mientras que Shiki estaba desmayado Karin les ha de haber llamado a las demás avisándoles que se encontraban bien.
— ¡Como sea! ¿Muchas gracias por rescatar a Karin!
Con esas palabras Chiaki por fin estuvo satisfecha dejando de acariciar la cabeza de Shiki. ¿con esto mi cabello en definitiva es un desastre verdad? Mientras pensaba en eso Chiaki sacó el celular de su bolsillo.
— Mira Haruno! ¡Ya puedes llorar todo lo que quieras!
Haruno estaba del otro lado de una videollamada mientras lo observaba.
— ¡Jiki zenpai loiento!
De pronto comenzó a disculparse a moco tendido sorprendiendo a Shiki.
— Ya también lo hizo conmigo así que ríndete y deja que se disculpe.
“Maldición, a pesar de que solo la involucraron…” Shiki dejó salir un suspiro. Parece que mientras Shiki estaba inconsciente durante la llamada Karin pasó por lo mismo que Shiki ahora con Haruno disculpándose entre lágrimas.
— Por mi… por mi culpa…
— ¡No tienes la culpa Momozono-san! ¡Nada de esto fue tu culpa!
De esa manera pasaron cinco minutos con Haruno llorando y Shiki intentando consolarla, por fin logró tranquilizarse y le dio las gracias.
— Este…. Shiki-senpai… gracias por salvarnos…. Tanto a mí… como a Karin-senpai…
— No las que te salvaron fueron Tsukiike-san y Hiyama-san.
— Aun… así…
Haruno del otro lado de la llamada se le quedó viendo como si dijera que solo con eso no cedería, Shiki dejó salir un suspiro y le mostró una sonrisa respondiéndole “De nada”
Al final, En la mirada de Toka quien los observaba apareció algo brillando.
□■
Toka espero a que Chiaki y Haruno terminaran de darle las gracias y después se sentó en la banca entre Karin y Shiki.
— Yo también le agradeceré bastaaaaante a Shii-kun por esforzarse tanto.
Entonces fue cuando estaba intentando inclinarse hacia abajo en dirección de Shiki.
— ¿Ara?
Karin le había agarrado de la manga de la chaqueta evitando que se le pegara más a Shiki, teniendo a Shiki en el rabillo del ojo volteó a ver a Karin.
(¿Ara?)
Volvió hacer la misma pregunta esta vez para ella misma, Karin estaba sujetándola con fuerza diciendo con la mirada que se detuviera… como sea, parece que detestaba la idea de que Toka abrazara a Shiki, esa expresión tenía.
(¿Ara Ara?)
De seguro la misma Karin no se había dado cuenta de eso, debido a que el cuerpo de Toka estaba haciendo de muro ni Shiki no Chiaki podían ver la expresión que tenía Karin en estos momentos, por eso al ver una nueva faceta de su amiga Toka hizo una sonrisa traviesa, ¿Fue porque vio esa sonrisa? Parece que hasta estas alturas Karin se dio cuenta que estaba tomando su ropa y se apresuró a soltar comenzando a apilar palabras como si se estuviera excusando.
— E… ese maldito de Arai golpeó a Shiki muchas veces en la cara, si lo abracas y se excita creo que para mañana se le romperá la cara.
Para su amiga eso fue demasiado adorable, quería abrazarla, más desde que vio su escote con poca ropa.
(Por ahora me aguantaré un poco… dejemos las travesuras para después)
Toka le regresó una sonrisa a Karin y se volvió hacia Shiki, pero no pudo resistirse, quiso jugar un poco con la Karin de “ahora”
— Mejor dicho, si eres tan fuerte como para derrotar a Arai-senpai ¿Entonces ya no necesitas lecciones de lucha verdad Shii-kun?
En el instante en que dijo eso de la boca de Karin salió un “¿Eh?” pero dentro de su corazón fingió no escucharla, es que él estaba igual.
□■
Al escuchar las palabras de Toka Shiki por reacción movió la mano de un lado al otro diciendo “no, no, no”
— Si le gané a Arai-senpai fue casi un milagro, si volvemos a pelear en definitiva me hará añicos.
— “Da miedo la venganza de Arai-senpai”… ¿Así que por eso necesitas seguir con las lecciones?
Toka se le quedó viendo como si lo probara y Shiki asintió una y otra vez, aunque ese no era el unico motivo por el que quería continuar con las lecciones de lucha.
(Es que si dejamos las lecciones de lucha no tendría ningún motivo para frecuentar a Kohinata-san… tampoco parece que a Kohinata-san le gusten mucho los estudios por lo que no sé por cuanto tiempo puedan continuar las sesiones de estudio…)
Además que era verdad que Shiki temía la venganza de Arai, por eso es que no tenía ninguna otra respuesta además de “YES” ¿Estuvo satisfecha por su respuesta sin dudas? Toka asintió con una sonrisa.
— Bueno… no hay motivos para no continuar con nuestras lecciones, como le ganaste al cabeza de una de las cuatro facciones de seguro la facción Kito y la facción Ikaruga no te dejarán en paz.
Kito e Ikaruga son los nombres de las otras dos facciones más fuertes de la escuela, Shiki dejó salir una voz delgada… “¿Eh…?”
— Es decir… ¿¡A excepción de la facción Kohinata todas las demás facciones fuertes estarán detrás de mí!?
— Creo que así será.
— Creo que así será.
— ¿Creo que así será?
Chiaki asintió tranquilamente, Toka asintió con una sonrisa y Haruno inclino la cabeza del otro lado de la videollamada, las tres reaccionaron y Karin se puso de pie poniéndose frente a Shiki.
— Vas a tener que apretar el trasero, no hay nada que hacerle, tendré que entrenarte como se debe.
Pero aunque estuviera diciendo eso su expresión por algún motivo parecía ser de felicidad.
— E… entonces cuento contigo… ¿Está bien?
— ¡Si! ¡Por supuesto!
¿Será que fueron llevado por su respuesta alegre? Chiaki, Toka e incluso Haruno del otro lado del celular sonrieron. A pesar de todo lo que pasaron podían seguir sonriendo con felicidad, Shiki sonrió con ellas.



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