Kanojo ni Uwakisareta Volumen 2 - Capitulo 3 y 4
- Anibal Bello
- 10 mar
- 34 Min. de lectura

Capítulo 3
Fiesta de san Valentín
Han pasado aproximadamente dos semanas desde que las largas, largas vacaciones de la universidad, sin tener nada realmente importante que hacer solo iba dos veces a la semana al trabajo, una vez a la semana al club de baloncesto. Fuera de eso la pasaba todo el tiempo matando el tiempo en casa, me da la sensación de que antes de que iniciaran las vacaciones ya veía ver este patrón, pero bueno, creo que hay muchos estudiantes que son así, y cuando se reanuden las clases de seguro me arrepentiré de no usar mejor mí tiempo. Así que para poder salir de esa rutina aburrida de estudiante tengo varios métodos.
Uno de ellos es participar en los eventos, el día de hoy es 14 de febrero, día de San Valentín. es uno de los pocos eventos durante las vacaciones en las que hice planes.
— Senpai, tengo planes para hoy así que cenemos juntos en la noche.
— Ah, está bien, yo también tengo planes.
Shinohara dijo mientras leía manga y le respondí con una voz plana, al escuchar mi respuesta se levantó rompiendo su postura sentándose con las piernas cruzadas.
— Oh, que inusual, a pesar de que hoy no tienes ni trabajo ni club.
— Da algo de miedo que sepas eso...
— Ah, ¡No lo digas como si sonara extraño! ¡Tienes muy en orden tu calendario y solo con darle un vistazo puedo saberlo!
Shinohara apuntó en dirección al calendario, y como si me hubiera atrapado volteé a ver, es cierto, allí están marcados los días del club y de trabajo, pero el día de hoy continua estando sin macas, ¿tenía sus dudas por eso? Shinohara inclinó la cabeza.
— Senpai, ¿Qué planes tienes para hoy?
— Una fiesta.
La fiesta de san Valentín a la que me invitó Natsuki para mi es de los pocos eventos estimulantes, bueno, aun diciendo eso solo participaré en la fiesta, no es como si algo como esto fuera algo especial.
— ¡Hee! ¿¡Una fiesta!? Parece divertido, ¿Qué clase de fiesta?
Shinohara me preguntó con brillo en sus ojos.
— Desafortunadamente una fiesta que tiene prohibida la entrada a menores de edad.
— ¿Hee?
Se posó roja apenas escuchó mi respuesta.
—... E... este... ¿tengo que pasarlo de largo con una sonrisa....?
— ¿He?
— Me da la sensación de que estaría mal que una chica te diga que te diviertas en esas cosas...
— No sé qué clase de “placentero” malentendido estés teniendo, pero es una fiesta normal de universitarios, reaccionaste demasiado a eso de prohibida la entrada a menores.
Le respondí con tranquilidad y después de que se quedó atónita un segundo abrió la boca.
— Se... senpai, ¡Eres un pervertido!
— ¡No pongas esa cara cuando te congelaste un segundo!
— ¡Cualquiera malinterpretaría lo que acabas de decir!
Shinohara se dejó caer sobre la cama pero después regresó al librero de mangas. Entonces sacó el volumen siguiente y de nuevo se acomodó sobre la cama, al verla así dejé salir un suspiro, tengo que estar en frente de la estación a las 18 horas en donde me veré con Ayaka, actualmente son las 17 horas, por lo que tengo que prepararme rápido, pero la chica frente a mis ojos leyendo mangas en mi cama me detiene, me es un poco incómodo irme dejando a una persona sola en mi departamento.
... Si fuera un extraño.
Volteé a ver a Shinohara de reojo, ella ha estado viniendo varias veces a la semana a mi departamento, normalmente sería un buen ambiente, pero hay algo con Shinohara, es verdad que le ha dado varios cambios en la rutina de mi vida, e incluso puede que eso me agrade.
— Que la cena sea deliciosa.
—... Me da la sensación de que es una frase muy animada, bueno, está bien, pero ahora estoy leyendo.
No sé si estar con los mangas cuenta como leer realmente, pero por ahora me decidí salir de la casa.
— Así que Shinohara, va siendo hora de que vayas a casa, tengo mis planes.
No queda más que una hora para que tenga que estar allá, y hay alrededor de 40 minutos de trayecto hasta la estación por lo que creo que ya estoy ajustado con el tiempo.
— Me iré a casa, pero espera un poco por favor, estoy en una parte muy buena.
— ¿Ese volumen tenía una escena buena...?
— Sí, sí.
Era la revista Shounen que leí el día de ayer, y parece que ella no estaba acostumbrada a leer mangas para chicos hasta antes de que comenzara a venir aquí, pero no parecía alejarse de la cama.
— En serio tienes la intención de salir de la casa ¿Qué no tenías planes para hoy?
Ya he corroborado que Shinohara al igual que Ayaka tiene planes por lo que acaba de decir ¿no está siendo despreocupada como para venir a mi casa a leer manga antes de esos planes? Si me lo hubiera dicho podría haberle prestado algunos.
— Claro que si, después de leer este manga iré a comprar unas cosas.
Con esa respuesta me hizo saber que no tenía la intención de salir en este mismo momento, pero no es como si pudiera sacarla a la fuerza, así que sin preocuparme más le lancé las llaves de mi departamento.
— Ten, al menos cierra con llave.
— Si... ¿He? ¿¡Las llaves!?
Shinohara cerró el manga y recogió las llaves que cayeron en sus piernas, ¿Qué no estabas apasionada con ese manga? Me dan ganas de regañarla pero lo soporté, empezar a discutir sería una pérdida de tiempo.
— Son las llaves, solo déjalas en la caja del correo, no las pierdas, es inusualmente caro sacar unas nuevas.
El experimentado al habla, cuando estaba en la secundaria terminé perdiendo las llaves y tuve que usar mucho de mi mesada para unas nuevas, así que ahora procuro no extraviarlas. Pero desafortunadamente perdí las llaves hace medio año, y no es como si tuviera una copia de la que le acabo de dar por lo que necesito que me las regrese como de debe, además, estas llaves tienen un preciado recuerdo...
... Creo que mejor no se las dejo.
En el momento en que pensé eso me llamó la atención la expresión de Shinohara con las llaves en sus manos.
— Te... te lo regresaré... no es una copia para mí, ¿Tengo que regresarlas verdad?... no, espera... puede que sea un avance.
Shinohara tomó las llaves como si fueran apreciadas, y cuando vio el llavero hizo una sonrisa.
— Este llavero es lindo.
—... ¿Verdad?
Solo con esas palabras me llené de determinación para prestarle las llaves, tenía un lindo llavero de un leopardo de nieve, el llavero favorito que me regaló ella. Me siento un poco pesado por prestárselas a Shinohara, pero sería un poco antinatural decirle que me deje llevarme solo el llavero.
Tomé mi maleta con una mano y dejé la sala de estar, cuando salí por la entrada escuché a mi espalda “que te vaya bien” y sin querer dejé salir un suspiro, el aliento blanco fue visible, mientras lo veía a comencé a pensar en muchas cosas, entre eso como fue que llegué a ir a esta fiesta de san Valentín. Es cierto que cuando Shinohara me dijo “iré a tu casa hoy” pensé que podría recibir un chocolate, pero no solo no recibí nada, no parecía que trajera nada. Puede que se piense como dar chocolate en estos días como algo especial, pero después de todo terminé desanimándome un poco al no ser así, bueno, puede que hubiera sido evidente que las cosas fueran así.
— Que pasa, pareces mujer.
Susurré para mí mismo y comencé a caminar en dirección a la estación.
◇◆◇◆◇
Eran las 18 horas cuando llegué a la estación, en medio de las personas que pasaban ocupadas de un lado a otro se encontraba una figura que reconocía.
— Ayaka.
En cuanto la llamé volteó a verme, parecía tener más maquillaje que de costumbre, su ropa también, tenía una base negra con accesorios plateados que brillaban, un abrigo que parecía de alta calidad, es entendible que pudiera encontrarla rápidamente entre tantas personas. Después de que Ayaka corroborara que se trataba de mi se me acercó haciendo sonar sus tacones.
— Después de todo ha pasado mucho tiempo, creo desde que fuimos a beber.
— ¿Verdad? y eso que no ha pasado tanto.
Desde que vacaciones casi no he tenido oportunidades para verla, pero como hablamos frecuentemente por teléfono no parece que haya pasado demasiado tiempo, estar nerviosos después de no vernos por un tiempo era normal que le pusiéramos mas energías, bueno, aunque diciendo eso estoy usando las mismas ropas que uso al ir a la universidad con normalidad, puede que hubiera sido mejor arreglarme un poco más. Cuando me arrepentí Ayaka comenzó a hablar tocando el tema.
— Tu ropa es demasiado normal, es como si fueras a una clase.
— Q... que importa, solo vamos a beber.
Terminó golpeando donde más me dolía, y Ayaka respondió atónita.
— Oye, acaso no leíste lo que te mandó Natsuki?
— ¿Qué cosa?
— ¿Qué cosa?... el plan de la fiesta de San Valentín, las personas harán parejas al azar para platicar, si la chica le agrada al chico le dará algo de chocolate, gracias a eso la pase bastante mal haciendo chocolates.
— ¿¡Haa!?
... ¿Qué pasa con esa planeación del infierno? Me apresuré a abrir la aplicación del chat para ver la conversación con Natsuki, y en verdad venia eso escrito.... si las chicas no me dan chocolate será por el claro motivo de que no les agrado, entonces me gustaría quedarme sin tener nada desde un principio, aunque no cambiaba el daño al no recibir nada.

— ¿No podemos irnos a estas alturas?
Le pregunté por si acaso y ella me mostró una bolsa con una expresión de molestia.
— Está claro que no se puede, me tomé la molestia de hacer chocolates para el día de hoy, y no puedo ir sin una pareja.
— Eso es... bueno... ¿Qué tal encontrar a alguien que quiera ir?
— No, que molestia, puedes estar tranquilo, tengo la intención de darte chocolates así que no es como si te fueras a ir a casa sin nada.
Al escuchar su respuesta me sentí un poco mejor, conozco a Ayaka desde hace mucho tiempo, pero hasta ahora nunca me ha dado chocolates... si me da eso como consolación... puede que resista asistir a la fiesta.
— ¿Qué pasa con esa cara? ¿Estás insatisfecho con mis chocolates?
Ayaka se me quedó viendo inflando las mejillas, y me apresuró a mover las manos para negarlo.
— No, no estoy insatisfecho, si fuera así ya me hubiera ido corriendo.
— Ya veo, entonces está bien, si no fuera por una situación como esta no le daría chocolates a nadie.
— ¿Por qué?
— ¿Por qué? Un aprendizaje de hace mucho, no quiero involucrarme en una guerra de sangre contra las demás chicas, aunque me da la sensación de que se aleja de mi personalidad.
Creo que dijo algo como eso en la preparatoria. Las chicas lindas son propensas a involucrarse en conflictos con las demás chicas, es algo que aprendí de cerca.
— Bueno, tratándose de ti te dirán cosas cuando te vayan a decir cosas, ríndete.
— Oye, ¿eso se supone que es un consuelo?
— ¿También sueles consolarme de esa manera verdad? y es un alago.
— Bueno, ahora que lo dices puede que así sea, pero por eso es que hoy me llené de energías e hice varios chocolates.
Ayaka me preguntó “¿qué tal?” mientras me mostraba la bolsa, pero antes de que pudiera ver en su interior incliné la cabeza con algo que creí haber escuchado mal.
— ¿Por qué trajiste varios? ¿No sería suficiente solo con uno?
Le pregunté y Ayaka respondió con un tono de voz como si estuviera atónita.
— Oye, ¿Si cada chica diera solo uno cuantos pobres hombres crees que quedarían sin nada al final? Allí decía que teníamos que hacer más de uno.
— Ya veo, así que todas estarán entregando más que uno... parece que les fue difícil a las chicas.
En ese caso el valor de los chocolates de Ayaka disminuye, no cambia el hecho de que estoy feliz, pero después de todo no puedo evitar sentir que es una pena. Mientras pensaba en eso bajé la mirada a la bolsa de Ayaka y pude ver alrededor de 10 chocolates adentro.
— Pero aun así hiciste demasiados ¿para qué tantos?
— Para encontrar novio, no pasa nada por tener balas extra.
— Si dices eso solo atraerás hombres como Motosaka.
— Cállate, lo lograré de algún modo con mis armas.
— Y estas consiente... bueno, entiendo lo mucho que te esforzaste para hoy, no hay nada que hacerle.
Con eso no había manera que le dijera que sería ella la mala tratando a los hombres, tiene su lado fuerte al haber hecho los chocolates, entonces creo que también me esforzaré el día de hoy, estaba pensando en eso cuando Ayaka agregó algo.
— Pero en cambio las chicas solo pagan 500 yenes.
— Oye, ¡Si mal no recuerdo yo pagué 4,300! ¡No me jodan!
— ¿Es una fiesta para conocer personas verdad? la contrario, es barato, deberías de estar agradecido que recibirás chocolates.
— ¡No quiero ir! ¡Cuando menos déjame cambiarme!
— ¡Tch! Que ruidoso.
Me pegó en la parte de atrás de la cabeza, resonó fuerte, pero realmente no dolió, creo que el mayor problema ahora es el dolor en mi corazón.
◇◆◇◆◇
— Corroborado, entren por favor.
Entregamos las entradas la personal y nos guiaron hacia adentro. Era un lugar en el que fácilmente podrían estar 100 personas, la verdad es que había alrededor de 40 por lo que se sentía bastante grande, era una vista nocturna en la que había personas con tacones altos, era una manera para los universitarios tocar algo elegante a pesar del bajo costo lo que hacía que fuera un lugar famoso.
— Hee, parece mejor de lo que pensaba, creo que puedo tener expectativas.
— Venir a estos lugares da la sensación de que fácilmente se irían más de 7,000 yenes.
Ayaka se me quedó viendo con sospechas ante mi impresión.
— ¿Qué estás diciendo? Aun necesitamos pagar las bebidas.
— ¿He? ¿Aun vamos a pagar más después de la entrada?
— ¡No hables tan fuerte!
Ayaka me enterró las uñas en el bazo, me acaricié el brazo adolorido cuando vi a alguien en el lugar que recordaba, se trataba de la persona que me invitó a la fiesta Natsuki. Intenté hablarle, pero ella estaba sonriendo mientras conversaba con un hombre a su lado, además de que recordaba a ese hombre.
— Ayaka... el hombre que está a un lado de Natsuki...
— Kgee.
Frunció las cejas en cuanto lo vio, la persona que estaba a un lado de Natsuki era Motosaka Yûdô. El hombre que fue alejado por Shinohara durante la fiesta de navidad en la que estaba hablando con vulgaridades, sin importar lo mucho que se esforzó Ayaka la fiesta terminó siendo un desastre, de seguro para ella ha de ser un amargo recuerdo.
— ¿Por qué esta persona está aquí? Mejor dicho, ¿es amigo de Natsuki?
— Si tú no sabes no hay manera de que yo lo sepa, preferiría no relacionarme.
— No vas a hablar más que con chicas por lo que todavía estás bien.
— ¿Basta con que te pongas tu mascara como siempre verdad?
— ¿Qué dijiste.....?
Pero cuando Ayaka estaba reclamando se escuchó un sonido por todo el lugar, las luces se apagaron y el hombre que salió al frente fue iluminado por las luces.
— Buenas noches, mi nombre es Tsuda, el anfitrión de la fiesta de San Valentín de esta noche.
El hombre que se presentó era joven, aun se veía como un estudiante, Ayaka volteó hacia el lugar como si estuviera aburrida, pero había muchas personas a los alrededores con brillo en sus miradas.
— Es un poco temprano pero ¿¡Hay personas que ya recibieron chocolate!?
El anfitrión levantó la mano mientras preguntaba y varios en el lugar levantaron la mano, allí estaba Motosaka levantando la mano orgulloso, Ayaka me pegó en el hombro así que acerque mi oído a ella.
— ¿A ti ya te dieron?
— No me han dado y no tengo la intención de recibir a partir de ahora.
— ¿Qué pasa? no me incluyas en eso.
¿No será que los chocolates de Ayaka son los que menos valor tienen por su desinterés? De seguro habrán muchas personas que hicieron varios chocolates, pero por más que volteaba a ver no veía a nadie que trajera alguna bolsa como Ayaka.
— Espero que me des con esa cerbatana.
— No le digas cerbatana, es un gran cañón.
— Los cañones no pueden disparar de manera consecutiva.
— Mi velocidad de recarga es diferente.
Dijo orgullosa, pero cuando estaba por responderle un cabello castaño nos interrumpió.
— Aya-chan.
Se trataba de Natsuki, como siempre tenía sus grandes lentes de armazón negro, y detrás de ella apareció... Motosaka.
— ¡Aya-chan! ¡Me alegro que hayas venido! ¡Divirtámonos hoy!
— ¡Natsuki! Me alegra que me hayan invitado.
Me quedé con los ojos abiertos al ver la velocidad con la que cambió de forma de hablar de Ayaka y parece que Motosaka se percató de ella, habló con muchos amigos.
— Ayaka-chan cuanto tiempo, en serio, que bueno que viniste, ¿no me digas que viniste a darme un chocolate?
— Cuanto tiempo Motosaka, es cierto, hice varios chocolates, por supuesto te daré, siendo el caso tengo la intención de darles a todos los que me toquen de pareja.
Me alejé de Ayaka después de mostrarle una sonrisa, puede que después de miedo, pero estando yo podría empeorar las cosas, afortunadamente el lugar estaba un poco sombrío por lo que realmente no resalté.
— Entonces, ¡Corroboren los boletos que tienen consigo por favor! Tienen un número escrito, ¿pueden notarlo?
El anfitrión comenzó a explicar y saqué mi boleto, era un poco difícil de ver pero es cierto que tenía algo escrito en grande.
— De esa manera usaremos los números para el acomodo aleatorio de parejas, me gustaría que cada uno corroborara el número que tiene, en su boleto esta agregado una bebida gratis.
Así que basta con que nos guiemos con los números, esta forma de hacer las cosas les dejan mucho a los organizadores. Parece que estaba escrito de manera en que podamos verlo incluso con esta pobre luz.
Avance hasta el lugar en donde estaba mi número y parece que la persona con la que me tocó tiene el 14, volteé a ver a los alrededores, y escuché que alguien preguntaba por el número 40,
Es un poco desesperante tener que buscar a la pareja dentro de esta oscuridad, pero sin otra comencé a caminar. Unos 10 segundos después tras buscar al número 14 por fin me respondieron, aunque hayan sido 10 segundos para mí fue un infierno buscar entre tanas personas.
— Hola, soy el 14.
Era una voz que recordaba haber escuchado, me acerqué a la dueña de la voz, y se trataba de Natsuki que estaba hablando hasta hace poco con Ayaka.
— ¿Are? Pero si es Natsuki.
Dejé salir una voz de alivio pero Natsuki respondió como si estuviera un poco aburrida.
— Arya, pero su es Yuuta, alguien conocido.
— ¡Que grosera!
— Fuiste tú el primero que lo dijo.
— Ah, es cierto, perdón, perdón.
No entendí lo que podría significar lo que acababa de decir, es cierto, podría parecer algo grosero así que me disculpé con honestidad y Natsuki sonrió.
— Moo, en serio que eres alguien honesto.
Lo dijo con una sonrisa afectiva.
— ¿Entonces platicamos de cualquier cosa? Gracias por venir hoy.
— ¿Gracias?... ¿Después de todo eres una de los organizadores?
He escuchado de fiestas en la que los organizadores suelen mezclarse de esta manera, pero Natsuki movió la cabeza a los lados.
— No es eso, soy amiga de uno de los organizadores, por eso es que solo intenté que asistieran muchas personas.
— Ah, así que por eso me invitaste.
— ¡Eso tenemos! Es más divertido teniendo más amigos después de todo.
— Fum ¿pero por qué yo?
Si es Natsuki con su amplio círculo de amigos debería tener muchas otras opciones, no es algo antinatural como decir que quiere llevarse especialmente bien conmigo, pero no puedo evitar que me llame la atención.
— ¿Por qué? Es cierto, puede que eventualmente lo sepas.
— ¿Qué significa eso?
Terminé sonriendo con amargura por la manera en que lo dijo, pero aunque continué con el tema seguramente Natsuki no me dirá nada, pude sentir como su sonrisa me pedía que no le preguntara nada más, bueno, por ahora cambiamos el tema.
— ¿Si hubieran personas que faltan a la fiesta terminarían con números impar verdad? ¿No quedaron personas sin pareja?
En esta ocasión Natsuki se llevó la mano a la barbilla, inclinando la cabeza mientras susurraba “¿Cómo sería?”
Que superficial.
Pero por algún motivo me da la sensación de que su superficialidad y la de Ayaka son diferentes.
— Ah, sí, sí, los números los eligieron en el momento, así que si en la entrada aparecía alguien sin su pareja no podría entrar, así que los números par no cambian.
— Ha, ya veo, puede que sea algo molesto para los participantes, pero parece que no es mala idea de parte de los organizadores.
Después de que me explicó asentí convencido, después de eso continuamos hablando de nuestros mangas favoritos, si tenemos un tema en común podemos conversar sin tener que batallar, parece que a Natsuki les gustan los mangas que leía Shinohara, por lo que la conversación fue alegre.
— Es hora, ¡Fue un poco corto pero ahora cambiaremos de parejas!
Cuando estábamos en la flor de la conversación de mangas, el organizador del evento anunció el cambio de parejas.
— Me hubiera gustado que mi última pareja fuera Yuta... Aunque me da la sensación de que perdí el nerviosismo.
— Yo también, gracias.
Tras decir eso bajé la mirada naturalmente a la bolsa que tenía Natsuki, no fue a propósito, fue algo inconsciente el que pensara que me daría un chocolate, y en ese instante mi mirada fue atraída. Parece que Natsuki se dio cuenta de mi mirada y abrió la boca.
— Perdón, no puedo darte chocolate, dárselo a un conocido me da la sensación de que no tendría sentido haber venido hoy.
Se disculpó como si le fuera una pena, lo que hizo que me sintiera aún más avergonzado, y como si intentara disimular la vergüenza moví las manos a los lados con una sonrisa.
— Ah, no, está bien, son pocos los chocolates así que es evidente, la extraña fue Ayaka quien hizo muchos.
— Ajaja, puede que así esa.
Terminé diciendo el nombre de Ayaka en medio de la vergüenza, y me disculpé dentro de mi corazón, la misma Ayaka aún se encontraba platicando mientras sonreía con un hombre de lentes redondos, desde un lado se veía que las cosas iban bien, pero al conocer su verdadera sonrisa dejé salir un suspiro. Terminé pensando que si Ayaka se pone la máscara con todas las personas que acaba de conocer no importa cuando lo quiera, no conseguirá un novio. ¿Si no puede hacer nada sin mostrar su verdadero rostro, no queda de otra más que apostarlo todo verdad?
Pero parece que no muestra su verdadero rostro por primera vez debido a aquello, me dio una sensación extraña.
— ¿No estás saliendo con Aya-chan?
— Te lo dije antes, pero no es así.
— Hee... pero se llevan bastante bien.
— Bueno, eso es cierto.
¿Le habré dicho de lo mucho que nos conocemos? Bueno, es igual que con Tôdô, de seguro la misma Ayaka le habrá dicho.
— Bueno, creo que tenemos que continuar, muchas gracias.
Tras decir eso Natsuki se alejó de mí, al verla de espaldas sentí que mi corazón estaba intranquilo.
Capítulo 4
Reencuentro
Después de que me separé de Natsuki, continué disfrutando de la fiesta, me acostumbré al lugar. Cuando contando a Natsuki me había emparejado con cuatro chicas, la voz del anfitrión resonó por el lugar.
— Tomaremos un descanso por ahora, los sanitarios pueden encontrarlos por el pasillo a la derecha...
— ¿Hee? Cuando ya nos estamos emocionando.
La chica que platicaba conmigo parecía insatisfecha, estábamos hablando de cosas sin importancia, pero me da la sensación de que era la mejor parte de la conversación. Estaba la posibilidad de que solo fueran malentendidos de mi parte, pero la chica saco algó de su bolsa con habilidad.
— Aquí tienes, te lo regalo.
— ¿He? ¿En serio?
Cuando me sorprendí la chica sonrió un poco extrañada, los aretes en su oreja se balancearon.
— Claro, me divertí, es un poco sorprendente pero ¿no me digas que es el primer chocolate que recibes?
— Si, es el primero, hubo quienes dijeron que fue divertido cuando nos separamos, pero siento que no fue como a este punto.
— ¿En serio? Um, creo que sé cómo se siente eso.
Al entregarme el envoltorio la chica estiró su cuerpo.
— Casi te entrometes demasiado, fue divertido, lo fue pero no tanto como para continuar avanzando.
— ¿He? al contrario ¿los otros hombres se meten demasiado?
— Lo hacen, hablan de amor, la verdad eres con el primero que habló de cosas más tranquilas en esta fiesta.
Pensaba que era lo normal no meterse demasiado en los asuntos de la otra persona cuando nos acabamos de conocer, pero si me dicen que con la temática de esta fiesta es para profundizar relaciones en poco tiempo creo que estoy de acuerdo con que salgan los temas rápidamente, bueno, aunque no es algo que yo podría hacer.
— Creo que yo también soy del mismo tipo, casi no me gusta inmiscuirme demasiado con la otra persona cuando nos acabamos de conocer, así que fue bastante cómodo hablar contigo.
— Ya, ya veo, gracias.
Me fue vergonzoso y no me pude tranquilizar. No recuerdo que una chica me alagara cuando es la primera vez que nos conocemos, la chica parecía estar esperando que continuara con algo, pero cuando se dio cuenta que no decía nada comenzó a sonreír.
— Entonces sería bueno si volviéramos a vernos en alguna parte.
— Ah, oh, es cierto.
La chica sonrió y regresó mezclarse con el escándalo del lugar, dentro de mi corazón estaba bailando de felicidad.
El descanso comenzó, y todos la pasaron el tiempo tranquilamente sin ser amarrados en sus acciones, cuando corroboré que esa chica ya no se veía, extendí mi cuerpo al igual que lo había hecho ella, el hecho de que ahora hubiera chocolates en mi mano me da la sensación de que es como si me hubieran aceptado en ese lugar, es una cantidad pequeña, pero ciertamente aquí están, de nuevo observé el envoltorio cuando alguien me habló por la espalda.
— Así que te dieron chocolates.
Ayaka veía divertida el chocolate, el contenido de su bolsa parecía haber reducido, por lo que puedo deducir que le ha dado a todas las personas con las que ha hecho pareja.
— Esa chica de antes fue la primera, estoy realmente feliz.
— Fum, pero por cómo se veía creí que debería de ocurrir algo más grande y alegre.
No tenía una idea de lo que estaba diciendo e incliné la cabeza, Ayaka al verme puso una expresión atónita.
— Tonto, de seguro no le preguntaste su número.
— ¿He? ¿Por qué?
— ¿No estaban platicando muy bien? No es como si hubiera escuchado su conversación así que no lo sé pero, al verla desde lejos se entendía que estaba esperando algo.
¿Entonces el espacio de tiempo que dejó antes de separarnos fue por eso? Terminé pensando en eso un poco tarde, pero ahora que ha terminado no hay nada que hacerle.
— Vasta con que nos veamos una vez de este modo.
Terminé diciendo con orgullo, pero parece que fui transparente a Ayaka y se rio.
—... ¿Cuánto tiempo era de descanso?
— Dijeron que 10 minutos, nee, ¿vamos al pasillo? Aquí hay mucha gente.
Ayaka ya había comenzado a caminar a la salida mientras me hacia esa sugerencia, preguntando sin esperan una respuesta, típico de Ayaka, no me quedó de otra y la seguí, pero no habían muchas personas que pasaran al baño, en cuanto me recargué en la pared sin querer dejé salir un bostezo.
— Parece que también estás cansado.
— No, eso me pregunto, posiblemente sea sueño.
— Ya veo, eres inusualmente bueno hablando con otras personas por primera vez, me recordó a cuando estábamos en la preparatoria.
— Más que bueno... ¿Es normal verdad? de vez en cuando la conversación da bien, pero comparado contigo estoy mucho más abajo.
Tras decir eso la expresión de Ayaka se nubló.
— No soy buena.
— ¿Por qué? Tus conversación es parecen divertidas.
Tengo la impresión de que en los lugares en los que se encuentra Ayaka siempre están sonriendo, incluyendo la preparatoria, desde entonces no ha cambiado nada, ni siquiera por una temporada, si Ayaka se mezcla en un grupo, creo que los demás también se divertirán, pero Ayaka movió la cabeza a los lados.
— Puede que sea cierto que la conversación vaya bien, pero no florece como cuando tú hablas, a pesar de que debería ser mejor hablar con honestidad desde el principio para buscar novio, en ese sentido te tengo envidia que puedes hablar lanzándolo todo desde el principio.
— Incluso yo actuó un poco alegre con alguien que conozco por primera vez, no lanzo todo como cuando hablo contigo.
—... Eso me pregunto, bueno, podríamos decir que la actuación del otro siempre se ve mejor.
— Es cierto.
Asentí a lo que Ayaka decía, no es como si existiera una clase para tratar con el mundo, la verdad pienso que pudiera ser bueno que lo enseñaran como en alguna clase en la escuela, pero incluso aunque lo hubiera me da la sensación que serían de aquellos libros que nadie quiere, pero aun así, solo con ver a Ayaka puedo aprender, sus habilidades para tratar con el mundo no son naturales, son conscientes. Solo con conocer a la Ayaka de preparatoria puedo entenderlo. Si fuera natural como Shinohara, aunque la viera no me daría esa impresión de “sorprendente” Pero al ver a Ayaka que cambió conscientemente, me da la sensación de que puedo adquirir algo, incluso aunque hable bien con las personas con las que hablo por primera vez como lo dice Ayaka, eso no sería más que el resultado de aprender de ella, siendo el caso.
— Después de todo eres sorprendente.
—... No termino de entender de qué hablas, pero bueno, gracias.
Las cejas de Ayaka formaron un八 y se río en voz baja. Esa expresión no se lo muestra más que a las personas cercanas... es cierto, bastaría con que se mostrara así, pero no se lo dije, lo guardé para mí.
Durante un tiempo Ayaka se quedó distraída viendo el paisaje del otro lado de la ventana, pero después de todo regresó a recargarse en la pared abriendo la boca
— Es un poco temprano ¿pero nos vamos? 10 minutos sorprendentemente se pasan rápido.
— ¿Verdad? si estamos aquí tampoco escuchamos la voz del presentador.
— Iré al baño, puedes regresar antes,
— Llévate la bolsa con chocolates, no se te caiga he.
En cuanto le entregué su bolsa con los chocolates Ayaka se fue en dirección al baño.
◇◆◇◆◇
Al regresar las conversaciones de los estudiantes me recibieron, ¿El ambiente sombrío seria buscando tener algún efecto psicológico? Ha pasado más de una hora desde que inició la fiesta de san Valentín, pero aún queda una hora más. Aquello de dar el chocolate estaba pensado para que fuera al final, por lo que los miembros se mantendrán mínimo hasta ese entonces, al moverme a un lugar un poco sombrío desde la luz me dirigí a la barra a tomar una bebida, recordé como fue que había dicho que había una bebida gratis junto a nuestros boletos, saqué el mío y se lo entregué al personal de la barra.
— ¿Qué es lo que preferirá del menú?
— Este, un Screw driver[1]
Pedí uno de los pocos cocteles de los cuales conozco el nombre, si mal no recuerdo el Screw driver usa como base el Vodka, además de jugo de naranja, el screw driver también puede llamarse “flor de naranja” pero honestamente no sé mucha diferencia en sus sabores.
Tomé el Screw driver y bebí un poco procurando que no se me cayera, parece que las bebidas alcohólicas que tienen azúcar ocultando el sabor del alcohol les llaman lady killer. Mientras me preguntaba a cuantas mujeres vio caer la persona que dijo algo como eso volteé a ver a los alrededores, y pude ver a algunos que ya daban vueltas completamente ebrios... uno de ellos era Motosaka. Con una copa en la mano se encontraba pegado hablándole a una chica, parecía estar completamente sobre la chica insistiéndole “intercambiemos Line” había sacado el celular.
Puede que esté bien levarse un poco ligero con alguien a quien se conoce por primera vez. Mientras que sea un ambiente parecido a una reunión de bebidas para citas o navidad, parece que Motosaka sabe desenvolverse mejor que yo, como prueba de eso es que tiene una cantidad grande de chocolates, en definitiva más que yo, Parece que el sistema de la fiesta de san Valentín es más cruel de lo que pensaba.
Ahora que estábamos en descanso las personas podrían hablar con quien quisieran, y veía que habían varios con más de un chocolate, escuché que las chicas se acercan a los hombres populares por instinto, pero ahora que veo esta escena me da la sensación de que tengo que mover la cabeza de arriba abajo a ese comentario. Cuando estaba pensando en eso Natsuki entró en mi campo de visión, parece que ya le había entregado su chocolate a alguien, tenía las manos libres, Natsuki es de las chicas divertidas, estaba hablando con alguien que estaba dándome la espalda, me dio la sensación de que recordaba haber visto a esa persona.
— Ya ha llegado el momento, reanudaremos la fiesta.
Las luces cambiaron y se volvió más oscuro para enfocar al presentador, en cuanto regresaron la chica con la que Natsuki estaba hablando ya había desaparecido, en ese instante alguien me tocó el hombro por detrás.
— ¿¡...!?
—... No necesitas sorprendente tanto.
Ayaka sonrió con amargura con la bolsa de chocolates en una mano.
— Ah.... ah, lo siento.
— ¿Qué pasa? Que reacción tan extraña ¿Le tienes miedo a la oscuridad?
— No, no es nada, mejor dicho, si tuviera miedo a la oscuridad desde mucho antes hubiera reaccionado.
— jajaja, es cierto, pero tu...
Ayaka parecía querer decir algo, cuando los alrededores comenzaron a moverse al mismo tiempo... parece que los números de nuevo vuelven a emparejarse.
— ¿Nos vamos?
Tras decir eso me dirigí al frente alejándome de Ayaka y corroboré los números, el número de mi próxima pareja... es el dos.
— ¿¡La persona con el numero dos!?
... Me moví para buscar a mi pareja, a la siguiente no me dan ganas de participar de nuevo en estas fiestas, esto me parece un poco ineficiente, aunque la cosa seria diferente si fueran más eficientes y hubieran mas participantes, bueno, es una fiesta de estudiantes, puede que algo como esto esté bien.
— La persona con el numero dos...
En esta ocasión terminé buscando por más tiempo, y comencé a sentirme cada vez más cansado, fue en ese momento
— Soy la numero dos.
Fue una voz que recordaba haber escuchado, en ese instante tuve un flashback de la espalda de la persona con quien platicaba Natsuki...
.... Dudé de lo que estaba viendo, no podía creer lo que veían mis ojos, después de todo había salido mucho tiempo con ella como para poder incluso reconocerla de espaldas.
— Hola Yûta-kun, viniste.
Su voz parecía dudar, conocía a esa persona aunque no me gustara....
... Me encontraba de topar con Aisaka Reina.
◇◆◇◆◇
— Que coincidencia.
Dijo Reina en voz baja. Cuando anunciaron “¡Inician los 10 minutos con su última pareja!” debido a eso la voz de Reina casi se perdía. Ella misma se dio cuenta de eso, sonrió con amargura mientras preguntaba “¿Me escuchaste?”
—... Te escuché.
¿Cuántos meses habrán pasado desde que tenía a Reina tan cerca? A pesar de que solo fue apenas unos meses, ¿si la veo diferente es porque dentro de mi es diferente a cuando salíamos? Para empezar el cambio en su estilo parece que se dio desde que terminamos.
— N... no te me quedes viendo así, no sabía si vendrías y no me arreglé bien.
—... ¿Realmente no hace falta verdad?
A pesar de que me mostró a aquel hombre cuando terminamos, no debería de necesitar preocuparse por esas cosas para verme, pero Reina movió la cabeza a los lados.
— No, si hacía falta, aunque puede que desde tu punto de vista no sea necesario para ver el hombre con el que terminé.
Era como si viera a través de mis pensamientos, y sin querer terminé desviando la mirada. Es que, habíamos estado saliendo por un año.
— Por eso es que hacía falta.
Reina dijo eso y se rascó la mejilla, ¿podía mostrar una expresión tan suave frente al hombre con el que terminó? Me es difícil comprenderla.
—... Me duele el estómago, voy al baño.
— ¿He? ¿Estás bien? ¿Pasó algo?
...¿No entiende que estoy mintiendo? Pero es evidente, ni siquiera mi familia se da cuenta de mis mentiras pese a pasar años compartiendo el mismo ambiente, no había manera de que la chica que terminó conmigo se diera cuenta.
—... Es mentira.
— ¿He? que cruel.
— ¿Cruel?
... La que me engañó es cientos de veces más cruel, aunque me tragué esas palabras. Recordé la llamada que me hizo cuando estábamos en la reunión de bebidas después del examen, la llamada en la que me dijo “no te engañé” si hipotéticamente eso es cierto, mi molestia estaría fuera de cuestión, también tenía ese sentimiento de querer escuchar de que iba eso.
—... Bueno, hablemos con normalidad.
Posiblemente Reina también así lo desea. Ahora hay demasiadas personas a nuestro alrededor, una fiesta destinada a conocer personas, no me gustaría hablar de eso en este lugar, no quiero que nadie lo escuche.
— No te engañé.
— ¿Llamas a eso hablar con normalidad?
Sin pensarlo le respondí de esa manera y Reina por algún motivo rio con felicidad.
— Es que, cuando termine el tiempo vas a huir.
—... Eso es más que evidente, incluso tu deberías entender tu posición.
Estaba frente al novio que había engañado, debería de ser consciente ese pequeño detalle. Incluso cuando nos encontramos de casualidad antes así lo sentí.
— Posición, una ex novia, ¿La ex novia de Yûta-kun verdad?
En cuanto dijo eso vi por primera vez su mala expresión, pero esa expresión parecía reaccionar a la palabra “ex novia”
—... Está bien siempre que lo entiendas.
Al responderle moví mi mirada hacia Natsuki quien conversaba entre sonrisas con otro hombre, parece que se dio cuenta de mi mirada y volteó a verme poniendo una expresión de incomodidad para después desviar la mirada...
¿Así que Reina le pidió a Natsuki que me invitara a la fiesta?
La que me invitó a la fiesta fue Natsuki, si fue idea de Reina entonces solo era cuestión de tiempo para que nos encontráramos.
— ¿Eres amiga de Natsuki?
Al preguntarle Reina asintió con honestidad.
— Si, la verdad tengo la intención de reunirme con ella cuando termine la fiesta.
— Bueno, antes estaban platicando... entonces por eso sabias desde antes que nos encontraríamos.
Intenté beber un poco de mi coctel y ya me lo había terminado sin darme cuenta... ¿sería por estar nervioso? me llevé la copa varias veces a la boca intentando disimular mi nerviosismo, puede que sea una acción común entre las personas... volví a encontrarme con Reina, no hay manera de que no estuviera nervioso, al pensar en eso ella extendió una copa frente a mí, tenía un coctel color blanco.
— Adelante.
—... No lo necesito.
— ¿Pero te gusta verdad? es una “dama blanca”
Con esas palabras confirmé por primera vez que ese coctel era una dama blanca, hay una montaña de cocteles de color blanco, era difícil de diferenciar solo por su apariencia.
— Es cierto que me gustan.
Aunque daba vergüenza pedir una bebida con un nombre dirigido para chicas, era algo que no pedía más que cuando iba con Reina. Ella también como si recordara agregó “que nostalgia”
— Ah, nos desviamos del tema, este, no sabía que podrías venir, no estaba segura si nos veríamos.
—... Ya veo, ¿Y? ¿Al final se lo pediste a Natsuki para que nos viéramos cierto?
— Si tuviera que decir algo, aquella respuesta de “iré si puedo ir” normalmente seria para que no vinieras, me había rendido en cuanto Natsuki me dijo lo que le respondiste.
... Es cierto, si hubiera estado en su posición puede que así lo hubiera pensado. Tengo que tener cuidado de ahora en adelante con cualquier cosa que le diga a Natsuki.
— No culpes a Natsuki.
— No la culparé... no estoy enojado, da igual.
Más que enojado, puede que sea correcto decir que el ambiente de la fiesta me ha nublado un poco, pero los detalles se encontraban solo dentro de mi corazón.
— ¿Cuántos chocolates recibiste?
—... Uno.
— Entonces este es el segundo.
Me entregó un chocolate envuelto delicadamente.
— ¿Qué no dijiste que no creías que vendría?
— Lo hice por si acaso.
— ¿Es hecho a mano?
— Por supuesto.
Cuando salíamos Reina casi no cocinó, casi no tengo recuerdos de ella horneando algún dulce.
— Vamos, aunque me digas que no lo quieres te lo dejaré a la fuerza.
—... En ese caso lo tomaré.
¿Hubiera sido mejor tomar la decisión de no aceptarlo? Me da la sensación de que darle chocolates al ex novio no sería más que cordialidad, pero inusualmente no había sensación de rechazo.
— Te acabo de mentir, le puse mucho empeño en arreglarme y maquillarme, también con la ropa, pero me da la sensación de que estas siendo injusto que me digas eso.
— ¿Entonces que se suponía que debería de decir?
— “Has cambiado”... yo...
Pero cuando intentaba decir algo más se escuchó una voz por todo el lugar.
— ¡El tiempo para la última pareja ha terminado! A partir de ahora es tiempo libre, ¡profundicen las relaciones con la persona de su preferencia mientras disfrutan de las bebidas de la barra!
“Muchas gracias por venir el día de hoy.” Tras dar las gracias al anunciador se alejó, era una forma inusualmente sencilla de terminar las cosas, pero dentro de lo que podía verse era bastante joven. Mientras pensaba en eso creo que sea una buena manera de hacerlo.
— Entonces por ahora me retiro, regresaré con mi amiga.
— ¿No deberías decir que la conociste en la fiesta?
— Estaría mintiendo.
Me quejé diciendo que era una amiga normal, pero ahora que ha terminado la fiesta, si Ayaka ve a Reina... ya la conoce, de hecho ya tuvieron la oportunidad de verse hace poco, y en ese momento Ayaka se interpuso en nuestra conversación. Lo mejor sería evitar que se vieran, abrí la boca intentando explicárselo, pero terminé tardando un poco en actuar... Reina movió la mirada atrás de mí y como si estuviera convencido de lo que acababa de decir...
—... Ah, así que es eso...
— ¿Qué pasa? Tratando a las personas como si fueran un estorbo.
Era Ayaka, la expresión de reina se puso más rígida mientras veía fijamente a Ayaka
— ¿Eras Reina verdad? ¿Qué quieres con él?
Era una voz afilada, la expresión de Reina no se derrumbaba, la vez pasada logró irse pronto como si fuera una huida, pero hoy es diferente, de seguro no vendrá una amiga desconocida a llevársela, al contrario, Reina frunció las cejas como si estuviera molesta.
— ¿Se supone que tengo que responderte? ¿Es tan extraño hablar con mi ex?
— No realmente, todas las personas somos diferentes, pero no aplica contigo.
— ¿No aplica conmigo?
— ¿Lo engañaste verdad? Reina-san, ¿siquiera pensaste en los sentimientos de la persona a la que terminaste? ¿A pesar de eso estas aquí?
Reina se le quedó viendo a Ayaka como si la inspeccionara, y fue como si se inspirara en eso.
—... ¿En que estas pesando? ¿No me digas que las cosas no salieron bien con el otro y piensas que podrías regresar a estas alturas?... este tipo no dice las cosas importantes de manera directa, así que yo solo lo estoy diciendo.
Ayaka volteó a verme y de nuevo se dirigió a Reina.
— Ya no te le acerques, eres una molestia.
— Ayaka, así está bien.
Intenté intervenir en la conversación pero Ayaka ahora me fulminó a mi con la mirada
— ¿Si me hubieras querido detener lo hubieras echo antes verdad? ¿Si no lo hiciste es porque también piensas eso cierto?
— Tanto así...
Cerré la boca, lo había dejado en una esquina de mi cabeza intentando moderarme un poco, pero es cierto, lo que estaba diciendo Ayaka representaba todo lo que le quería decir, no tengo ese valor para decir las cosas de manera tan directa, al pensar eso puede que sea cruel de mi parte detenerla, pero aun así, si me nació el querer detenerla era para evitar alguna disputa, ¿no tengo suficiente orgullo? ¿O es que aún tengo algún sentimiento por Reina?
Sin pensarlo me había quedado congelado, y mis pensamientos volvieron a moverse con la voz de reina.
— Yo no lo engañé.
Fueron las palabras que mencionó por llamada, Ayaka después de verla con sospechas hizo una sonrisa fría.
— Que extraño ¿entonces por qué no dijiste eso cuando terminaron? ¿Fue porque se dio cuenta que lo estabas engañando que terminaron verdad?
— Eres una...
Reina estaba hablando pero se tragó sus palabras a la mitad.
—... Vine aquí para ver a Yûta-kun.
La expresión rígida de Reina no se quitaba, y Ayaka frunció las cejas.
— Este tipo no desea hablar contigo.
—... No funciona hablar contigo, no quiero hacerlo.
Tras decir eso Reina se dio la vuelta.
— Ya me voy, Yûta-kun, te escribiré por Line.
—... Sería un problema si lo hicieras.
Le respondí de esa manera, y por primera vez Reina desde que apareció Ayaka cambió su expresión.
— No digas eso.
Al final tocó mi pecho con su dedo para después irse, al ver la expresión de perfil de mi ex novia no pude saber en qué estaba pensando.

— Bebiste demasiado.
— Ueee...
Terminé respondiéndole de manera torpe sin fuerza en mis palabras, de camino a casa me apoyé en un poste de luz, era un lugar en donde algunos perros parecían haber orinado, pero ya ni siquiera me preocupó eso, tenía ganas de beber así que tomé una copa tras otra, en algún momento mi cabeza comenzado a dar vueltas.
Bueno, es evidente, con la cantidad de alcohol en los cocteles que ofrecían en la barra era más alto que las que ofrecían en un bar normal. Si fuera una persona que normalmente va a tomar a un bar, posiblemente también se embriagaría con menos con esos cocteles. Ayaka había caminado más lento para acompañarme y ya es tarde, las cosas me daban vueltas.
— Aunque te dijera no te detenías... te lo causante tu solo.
— No recuerdo que intentaras detenerme... Uugg....
Intenté tragarme a la fuerza las ganas de vomitar y por fin pude responderle.
— Simplemente no te acuerdas por estar borracho, no me avergüences demasiado.
—... Yo... ¿En serio me porté mal?
Le pregunté temerosamente mientras veía la expresión de Ayaka, tengo confianza de que soy fuerte tratando el alcohol, pero mis recuerdos son confusos acerca de la cantidad que he bebido. Pero aun así ser una molestia para los demás... quiero creer que no he dicho o hecho algo para eso. Si así fuera, sin duda alguna me prohibiría volver a tomar, Ayaka frunció las cejas, y al final movió la cabeza a los lados.
— Está bien, solo me da algo de vergüenza caminar a tu lado hasta aquí, no le has causado molestias a nadie... creo.
— ¿Por qué al final pareció que no tienes confianza de eso?
— Eso es porque creo que no les agradó a las personas que intentaron hablar conmigo después de la fiesta.
—... Estoy arrepentido.
Viendo cómo se arregló puedo decir lo mucho que se esforzó en esta fiesta, era una fiesta en donde se buscaba conocer a nuevas personas, no era un evento para terminar todo en ese lugar. El principal objetivo era crear un lazo entre algunos de los participantes para que continuaran después de eso, no pensé demasiado de ese lugar y rechacé las conexiones, sin dudas incluso le causé molestias a Ayaka. Pero aun así ella me susurraba con gentileza.
— Tonto, es una broma, simplemente no había nadie quien me importara más que tú.
—... Que gentil.
— Me debes una, después me la regresarás.
Me mostró una sonrisa típica de ella, pero en cambio yo no pude responderle con una sonrisa.
—... Creo que voy a vomitar.
— ¡Oye! ¡Sopórtalo! ¡Sacaré todo de mi bolsa pero soporta un poco!
— Bhraaa..
Al ponerme de pie temblorosamente Ayaka saco todas sus cosas, y eso que no deberían de haber más que 5 minutos de distancia hasta mi casa, pero llegamos después de tardar mucho más en recorrer la misma distancia.
Las escaleras viejas rechinaban bajo nuestros pies, el día de hoy estaban soportando el peso de dos personas, por lo que hacían un sonido peor, ¿no será que terminaran viniéndose abajo estando juntos?
— Que escaleras tan desagradables, es como si te dijeran “pesas mucho”
— ¿No es como si fueras liviana verdad?
— Nee, si te burlas demasiado podrías caerte al suelo con demasiada facilidad, ¿lo dices a pesar de que sabes eso?
— El alcohol habló, yo no dije nada.
— Eso es la lógica de un criminal...
Subimos por las escaleras.
— Vamos, ahora me debes un pastel.
— Su petición es sencilla de cumplir Ayaka-sama.
Le respondí de manera ligera, y tras decirme “ten cuidado con la bebida de ahora en adelante” y comenzó a bajar las escaleras. Pensé que me acompañaría entrando en la casa, pero las veces en las que Ayaka ha entrado en mi departamento podría contarlas con una sola mano. Ha venido en muchas ocasiones hasta la entrada, pero inusualmente no ha entrado.
Cuando estaba pensando en eso saqué las llaves de la caja del correo y las puse en la cerradura, pero en cuanto abrí la puerta las luces estaban encendidas.
— ¿¡Ha!?
Me apresuré a cerrar la puerta, pero Shinohara apareció saltando por el pasillo.
— Ah, bienvenido a casa Senpai.
— Ya llegué.... ¡no es eso! ¿Qué no tenías planes para hoy?
— ¡Terminé lo que tenía que hacer así que regresé a casa!
— Ah... tengo tanto sueño que no puedo seguirte el juego.
— ¿Tienes sueño? Buen trabajo senpai.
Shinohara relajándose se recostó sobre la alfombra.
— ¿Are? Senpai ¿Estás borracho?
Al tirarme sobre la cama sentí algo de peso sobre mí, hoy ocurrieron muchas cosas, además de participar en una fiesta a la que no estoy acostumbrado me encontré con Reina, si bebí de esta manera es por la conversación que tuve con Reina, los sentimientos que no podía verbalizar por fin se tranquilizaron, engañándome usando el poder del alcohol, pero como resultado me encuentro así.
No creo poder moverme demasiado, al no moverme sentí una presencia acercándoseme, al esforzarme a muerte para voltear a ver, allí se encontraba Shinohara con las rodillas sobre la cama inclinándose para verme mientras sonreía.
—... Senpai ¿Qué día es hoy?
—... Ni idea.
— Estrictamente hablando es San Valentín, ¿fue un buen día para ti senpai?... mejor dicho ¿Qué es esa caja de chocolates? Me irrita bastante que te dieran como se debe.
Es cruel que me diga lo que quiere sabiendo que no puedo responderle por el sueño, solo cerré mis ojos.
— Entonces senpai, me iré a casa así que te dejo unos chocolates en la mesa.
—... Si.
Estaba intentando desesperadamente mantener mi conciencia en la realidad, y solo pude responderle eso. Lo primero que haré después de corroborar que Shinohara regresó a casa será dormir, las llaves están a la vista, y puede que sí es considerada ella misma cierre con lave, mientras tenia esas expectativas me acerqué las sabanas, cuando de pronto me las quitaron con impulso, al voltear a ver allí se encontraba Shinohara inflando las mejillas con las manos en las caderas.
— ¡Nada de “...si”! ¿¡Cuánto tiempo crees que tarde en hacer los chocolates para ti solo para que me respondieras con dos letras!?
— Uuu... déjame dormir...
— Si, si, ¡Después de todo no recordarás nada de lo que te estoy diciendo por culpa del alcohol! ¡Cuando menos mañana discúlpate! ¡Tonto! ¡Senpai tonto!
Al mismo tiempo en que terminó de hablar me lanzó la sabana encima, todo me daba vueltas, y estaba pensando desesperadamente que significarían esos chocolates, cuando me di cuenta salté de la cama.
— ¡Chocolates de san Valentín!
— Waa ¿¡Qué pasa con esa energía tan de pronto!?
Shinohara retrocedió sorprendida.
— Ah, no, gracias, en serio estoy feliz, no es por impulso debido al alcohol, en verdad estoy feliz.
Puede que piense que el agradecimiento de impulso sea debido a que estoy borracho, pero no cambia el hecho de que tengo un sentimiento de agradecimiento, en el momento en que Shinohara no me dio chocolates en esta mañana ya me había rendido, teniendo eso en cuenta, el regalo que más me ha hecho feliz el día de hoy ha sido el chocolate de Shinohara.
— Ba... basta con que lo entiendas, aquí tienes.
— Oh, muchas gracias.
Lo dije con fuerza y Shinohara desvió la mirada.
— Moo, ¿Eres un genio controlando tu energía?
Sus mejillas ya no estaban infladas, incluso podía verla ruborizada sin contemplaciones, me alegra que le haya transmitido lo que quería decirle, me recosté y en esta ocasión no creo que tenga energías para volver a levantarme.
— Ponte la sabana como se debe por favor, podrías enfermarte.
Pude notar como me cubrió con las sabanas en el mundo exterior iluminado del otro lado de mis parpados. Las sabanas estaban frías, pero comenzó a cambiar a una calidez cómoda.
— Gracias...
— Buenas noches senpai.
Dijo con una voz gentil, pero yo ya no tenía energías para responderle. Pude escuchar como cerraban la puerta, y dejé ir mi conciencia mientras le daba las gracias.



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