Kanojo ni Uwakisareta Volumen 2 - Prologo + Capitulo 1 y 2
- Anibal Bello
- 10 mar
- 27 Min. de lectura





Prologo
Tuve un sueño después de mucho tiempo, fue algo extraño, pero estaba consciente de que se trataba de un sueño, se trataba de mi juventud cuando estaba en la preparatoria. Dentro del sueño podía ver mi nostálgica preparatoria, En el salón de clases había un aroma nostálgico, me dio la sensación de que así era. ¿Por qué habré tenido este sueño?
Actualmente que me encuentro en la universidad, no es como si estuviera insatisfecho, después de esforzarme lo requerido ahora estaba en la universidad, y de algún modo me agrado. Comparando mi vida hasta que llegue aquí, ahora era libre, con las elecciones justo frente a mis ojos.
Pero hay ocasiones en las que me gustaría regresar a la preparatoria.
Estaba amarrado a las actividades del club, no era libre. Durante un año la pasé en el mismo ambiente con las mismas decenas de personas, de esa manera se cambiaba cada año, era un ambiente especial. Pequeña, pero se sentía especialmente grande, se trataba de la vida en preparatoria. No es como si todos fueran recuerdos divertidos, también hay una montaña de recuerdos dolorosos, pero aun así, solo hay algo de lo que estoy seguro, y eso era que en la vida de preparatoria, era que había algo que me faltaba, y porque fui en ese entonces que soy lo que soy ahora.
... Pero inmediatamente después de que pensé en eso, una estudiante de cabellos negros entro en mi campo de visión.
¿Sería así si fuera un sueño? La estudiante tenía una expresión melancólica mientras observaba por la ventana. Sé quién es esa estudiante, y ahora también sé porque estaba poniendo esa expresión. Cuando abrí la boca para hablarle, la chica volteo hacia mi lado. Sus ojos dentro del sueño se veían hermosos al punto de sentirme frustrado, y sin querer tensé mis hombros.
Capítulo 01
Mañana y pequeño demonio
Al abrir los ojos, la luz entraba a través de la apertura de las cortinas. Sentí el sol en mi piel, lo que me hizo saber que ya mas del medio día, voltee a ver el reloj y ya era la una de la tarde, era la hora básica de despertarme como mi vida de flojo en la universidad. Me dio la sensación de que tuve un sueño en esa insalubre manera de dormir, pero ya no tengo la confianza de poder recordarlo.
—... Es inútil.
Me rendí y me frote los ojos. Había intentado recordar lo que había soñado, pero fue inútil. Mientras pensaba en eso me quité el paso de las sabanas, y claramente pude sentir en mi mano algo que no eran las sabanas.
Volteé a ver hacia abajo, y allí había algo de cabello castaño que se movía rítmicamente. La persona dueña de aquella respiración tranquila era Shinohara Mayu. La nueva kouhai que conocí hace alrededor de dos meses, parece que se ha acostumbrado tanto a mi como para mostrarse indefensa de esta manera.
—.... ¿Shinohara?
La llamé, pero no hubo respuesta de su parte. Parece que en verdad está dormida. Me le quedé viendo fijamente a su rostro dormido que simplemente no despertaba, y terminé recordando poco a poco lo que ocurrió esta mañana. Shinohara había aparecido temprano llamando por el intercomunicador, así que la deje entrar en el departamento y de ese modo regresé a la cama, terminé quedándome dormido de nuevo. “¿He? ¿Te vas a dormir de nuevo?” recuerdo que me siguió diciendo eso. A pesar de que ayer no hice nada que fuera cansado, que me quedara dormido hasta esta hora... me sentí impresionado aun viniendo de mí.
— Nn.
Shinohara parecía comenzar a despertarse... que se levante sin que tenga que despertarla sería de agradecer, pero si tiene tanto tiempo libre como para quedare dormida no necesitaba haber venido a mi casa. Además de que parece que se quitó el maquillaje como se debe para poder dormirse. Shinohara tenía sobre su maletín lo necesario para quitarse el maquillaje. Es una pequeña demonio y una kouhai traviesa, aunque ahora que la veo así parece una chica elegante.
Cuando comenzaba a pensar que no era bueno que me le quedara viendo a su rostro dormido, bajé la mirada hacia mi celular que se encontraba a un lado de la almohada. Al encenderlo pude ver una notificación de una llamada de Ayaka, la hora... las 8 de la mañana.
— No hay manera de que contestara...
Terminé susurrando sin querer. Para mí quien tiene una vida insalubre, era cercano a ser imposible que contestara una llamada a las 8 de la mañana.
—... Senpai.
— ¿Nn?
Volteé en dirección a la voz, y allí se encontraba Shinohara parpadeando medio dormida...
— Ah, ya veo, me quedé dormida... buenos días...
— Buenos días, parece que dormiste bien.
— Si... Uwaa, que frustrante, no pude preparar el desayuno.
Tras decir eso Shinohara comenzó a extender las arrugas de su ropa, al hacerlo me preguntó como si nada.
— Are, senpai, ¿Me tocaste el pecho? Me da la sensación de que sentí algo cuando me desperté...
— No tengo ni idea, lo siento si te toqué.
—... ¿Esa es manera de disculparse?
Shinohara respondió siendo tontamente honesta, y se estiró. Dijo algo extraño y sin querer desvié mi mirada de su pecho. Era un estímulo bastante fuerte al notar la distancia en la que estábamos.
— Mejor dicho ¿por qué te dormiste a mi lado? ¿Hay un futon para invitados verdad?
— Pero después de todo es más cómodo en la cama, afortunadamente sobraba algo de espacio así que...

— Pero está un poco angosto, me siento rígida.
— Fue de ayuda que mantuviéramos buenas posiciones.
Si ambos fuéramos de aquellos que se extienden al dormir y nos recostáramos juntos, de seguro alguien hubiera salido pateado, de seguro podría decir que ha sido una suerte que ambos durmiéramos bien tomando en cuenta que Shinohara se queda en mi casa de vez en cuando.
Entonces Shinohara agregó “disculpa, iré a regar las flores” esquivando mis piernas con habilidad y bajando al suelo.
— Di que vas al baño con normalidad.
— Decir flores es más lindo.
Dijo eso por último y salió de la habitación. Podía escuchar al otro lado de la puerta... sus pies descalzos al caminar por el suelo. La universidad tiene unas buenas y largas vacaciones, y apenas acaban de iniciar. ¿Esa kouhai continuara metiéndose en mi casa? Terminé teniendo esa simple duda. No soy quien para decirlo, pero me da la sensación de que es un desperdicio pasar tanto tiempo en casa... el tiempo que tenemos como estudiantes está limitada...
Si no usa bien el tiempo después podría terminar arrepintiéndose, bueno, fue un senpai del club el que lo dijo.
—... ¿Teníamos algún plan para hoy?
Voltee a verificar el calendario, y parece que hoy por el atardecer inician las actividades del club de baloncesto... si hablamos de universidad entonces hablamos de los clubs. Mas que no hacer nada sería mucho mejor ir al club, por ahora me bajé de la cama buscando mi ropa de entrenamiento... cuando sentí que algo rompí al pisar.
— Gee.
Voltee a ver hacia abajo con un extraño presentimiento, y allí estaba un pay de chocolate aplanado. Le quité el envoltorio y me lo llevé temerosamente a la boca. A pesar de que no tuviera forma, su sabor no cambiaba. Abrí el pay de chocolate que estaba a un lado cuando Shinohara regresó de regar las flores. Vio el pay de chocolate en mi mano y sus ojos brillaron.
— ¡Ah! ¡Un pay de chocolate! ¡Me gustan de esos!
— ¿En serio? ¿Quieres?
— ¡Claro!
Shinohara extendió las manos desde un lugar alejado y no se movía, ¿quiere que se lo lance? Lancé el pay de chocolate más cercano de cualquier manera, pero era el que ya estaba abierto, así que el contenido terminó saltando justo a su rostro.
—... A... lo... lo siento.
Junte ambas manos, para que se partiera debió de haber sido un gran impacto.
—... Senpai.
— Ah, sí.
Sin pensarlo terminé poniendo mi espalda recta frente a una Kouhai.
— ¿¡Por qué lo lanzas desde arriba!? ¿¡Normalmente se lanza desde abajo verdad!?
Shinohara recogió el pay de chocolate y se lo llevó a la boca. Se cayeron algunas migajas en la alfombra por lo que tendré que limpiar después.
— ¿Nunca te enseñaron que para lanzarles las cosas a las personas tiene que ser desde abajo?
—.... Me da la sensación de que me dijeron que no debería de lanzar las cosas...
Me volví a recostar en la cama y puse la almohada debajo de mi barbilla... por algún motivo esta posición es bastante cómoda.
— ¿Qué vas a hacer hoy? ¿Desayunar e irte a casa?
— ¿Qué debería hacer? Hoy tengo el día libre, ¡podría quedarme todo el día!
— No se puede ¿Eres tonta? Dame algo de tiempo libre.
Ante mi respuesta Shinohara dejo salir un “hee” la verdad es que también le estaba diciendo que no estaría mal dejar que se quedara todo el día, pero si acepto aquí me preocupo de que es lo que pasará después. El tiempo que paso con Shinohara no está nada mal, pero para mí el tiempo que la paso solo también es importante. Por más que me haga el desayuno y se vuelva en una presencia importante, eso último no va a cambiar.
Me encontraba pensando en eso mientras observaba como abría la puerta del refrigerador en la cocina.
— Senpai, ¿No será mejor que compres algo de huevo? Si los usamos con normalidad para mañana se acabarán, no quedan más que cuatro.
— ¿Por qué hablas con la premisa de que pasado mañana también estarás aquí? Para solo esos duran cuatro días.
— Peee.
Me saco la lengua, no tenía ni idea de que significaba esa reacción, cuando Shinohara saco lo necesario para cocinar, parece que ya sabe en donde está cada cosa.
— Haré algo sencillo de desayunar, senpai, ve a lavarte la cara.
— Oh, es cierto, gracias.
Tras escuchar mi respuesta Shinohara se remangó las mangas de su chaqueta, y puso algo de aceite para ensalada en un pequeño plato, comenzó a mover el sartén con movimientos acostumbrados.
— ¿Qué estás viendo?
Se dio cuenta de mi mirada y detuvo sus manos. Me le quedé viendo sin querer, pensando que su apariencia cocinando era hogareña, pero dudé si debería de decirlo.
— No es nada, no te lastimes.
— ¡No quiero que senpai me lo diga!
Regresó a cocinar mientras sonreía, al ver como rompía los huevos, yo también podría intentar romper uno con una mano, pero terminaría estorbándole, por lo que por ahora me contuve dejando la cocina de lado.
— ¿Después de lavarme la cara puedo ir a comprar una revista?
— ¿Una revista? Entonces quiero una de moda, hace mucho tiempo que no tengo una nueva, te doy el dinero.
Después de todo lee revistas de moda. Normalmente se veía que se cuidaba con su manera de vestir, por lo que no era de extrañar.
— Entendido.
Le respondí brevemente y salí del de la habitación. Me lavé la cara con agua y cambié de humor al sentir como me despertaba rápidamente, me gusta mucho este momento... aunque no hay nada más molesto que tener que lavarme la cara. Salí al pasillo y me puse los zapatos, cuando desde atrás escuché una voz diciéndome “la comida estará en 15 minutos, regresa para entonces por favor” Y así abrí la puerta de la entrada.
Un viento frio y secó me atacó
◇◆◇◆◇
Al regresar a casa un buen aroma llegó a mis fosas nasales. Entré y dejé las revistas en el sofá para después dejar salir un gran bostezo. Que sea un bostezo de sueño... me doy miedo.
— ¡Bienvenido! Justo estoy terminando.
— Oh, gracias, dejé la revista de moda en el sofá.
Apunté a donde estaba y Shinohara se estiró desde la cocina para corroborarlo.
— Senpai ¿Qué clase de revista compraste?
— Shonen manga semanal, lo leo todas las semanas.
— Ah, hay chicas que también lo leen, déjame leerlo después por favor.
Mientras decía eso se acercaba con platos en las manos, deje todo lo que estaba sobre la mesa en el suelo abriéndole espacio.
— Senpai, te la pasas tirando las cosas al suelo.
— Que importa, es mi departamento.
— Moo, ¿Cuántas veces crees que he limpiado?
Shinohara infló sus mejillas. Ya pensaba que últimamente no había limpiado, y ahora que lo pienso la mayoría de las veces se lo dejaba a Shinohara.
— Entendido, lo haré después, pero por ahora comemos.
— Siempre dices lo mismo... bueno, comamos.
En el gran plato había sándwiches calientes de huevo con jamón, en los pequeños platos había tamagoyaki y ensalada. Si me decía que se acabó el huevo entonces le creo con esto. También dejó un café Ole y leche a un lado.
— Senpai, ¿Te gusta mucho el café helado verdad?
— Me encanta, te diste cuenta.
— Bueno, soy una mujer bien hecha.
Shinohara lo dijo sin muestras de vergüenza, la verdad podía hacer casi cualquier cosa por lo que no podía decir nada, en lugar de reaccionar junté mis manos.
— Itadakimasu.
— Si, Itadakimasu
Después de agradecer tomé uno de los Sándwiches calientes. En la parte interior del pan tenia mantequilla, además de queso y jamón. Me llené las mejillas al comer, y al beber con esto el café Ole lo sentía como todo un lujo.
— Comiendo algo delicioso me da la sensación de que podré esforzarme por todo el día.
— Hoho, entonces esfuérzate con la limpieza.
—... Si.
Tras dejar salir mi respuesta Shinohara hizo una pequeña risa.
— Te ayudaré.
— Entendido, me esforzaré.
Me dio la sensación de que comiendo el Tamagoyaki me traería energías, así que asentí. Desde que Shinohara está viniendo a mi casa me da la sensación de que mi cuerpo es más saludable.
— Oye, Shinohara, si tienes alguna otra oportunidad vuelve a hacerme el desayuno.
A pesar de que prácticamente le estaba diciendo que no viniera a mi casa hace poco ahora le hago esta sugerencia, entiendo bien lo que cuesta el dinero, pero aun así no podía quedarme solo probando su desayuno una sola vez. Shinohara se me quedó viendo fijamente al rostro y después contestó.
— Está bien, el desayuno casi no cuesta tiempo y esfuerzo, bueno, aunque ahora ya es más bien la comida de la tarde.
Es cierto, ya pasa del medio día, pero como es la comida justo después de despertar para mí es un desayuno. Si como bien el desayuno comenzaré con felicidad el día.
— Adquirí una cultura como que saludable
— Ese “como que” está de más.
— Detalles, detalles.
Bebí mi café intentando disimular, no había comprado nada de café ole instantáneo, así que de seguro mezcló algo de café con la leche del refrigerador, esa sensación dulce de seguro es por el azúcar. Algo como esto debió de haberle tomado alrededor de 15 minutos. Al saborear el Café ole especial de Shinohara, ella por primera vez en el día me hizo una pregunta viéndome hacia arriba.
— ¿Sabe bien?
—... Sí, es de lo mejor.
— ¡Qué bueno!
Shinohara hizo una sonrisa de satisfacción para después llenarse las mejillas con un sándwich. Al verla así sentí que algo extraño, pero esa sensación era diferente a la de antes, si tuviera que decir negativo o positivo, diría que positivo.
— ¿Tus ojos son más hermosos que antes?
Le pregunté y Shinohara aun con la comida en la boca terminó tosiendo, estuvo intentando retomar la compostura por un momento, me sentí mal por haber salido con eso tan de pronto, y Shinohara por fin abrió la boca sorprendida.
— Usé delineador ¿cómo lo notaste?
— Ah, ¿Ese que se le pone en las pestañas? En serio que cambiaste.
— Es cierto que cambié, pero no al punto de que se note a primera vista, pensaba continuar después de comer, creo que en ese momento cambiaré más, aplaudo a senpai que notó mi cambio solo con un poco de delineador.
Shinohara dejó un momento el sándwich en su plato y aplaudió ligeramente. Tenía una novia con la que salí durante un año, con ello no era de extrañar que notara cambios como ese, pero solo la recordé, no dije nada. Tuve una llamada de Reina durante la noche de la fiesta de copas después de los exámenes. Si respondiera a su pregunta terminaría hablando de mi exnovia, y no me agradaba, Llegué a la conclusión en mi corazón y en lugar de responderle le hice una pregunta.
— ¿Siempre llevas contigo maquillaje?
Sobre la maleta de Shinohara como siempre había algo de maquillaje, y sonrió ante mi pregunta.
— Si acaso algo para arreglar el que ya traigo, pero casi todas llevan consigo maquillaje, además, mira por favor.
Shinohara sacó algo redondo desde dentro de su maleta.
— Es súper lindo, adentro también pero solo de verlo me emociona.
La tapa tenia adornos brillantes, desde mi punto de vista como hombre me dio la sensación de que sería popular entre las chicas. Ahora que lo pienso, Ayaka me mostró algo del nuevo maquillaje que había comprado diciéndome que era lindo. Hay muchas cosas que tienen un diseño elegante, por lo que puede que para las chicas no sea pesado llevar consigo siempre algo de maquillaje. Pero después de todo desde el punto de vista de un hombre, me da la sensación de que sería molesto tener eso dentro de la maleta todos los días.
— ¿Pero es difícil llevarlos todos los días no?
— No realmente, no es pesado, no sé de las demás chicas, pero la verdad me da igual, hay veces en las que no lo llevo.
— He, ya veo, así que depende del día...
Siendo el caso entonces el peso se aligera, pero había algo que me llamaba la atención, y volví a preguntarle.
— ¿Entonces por qué los trajiste hoy?
Shinohara inclinó la cabeza.
— Eso es obvio, porque vine a la casa de senpai.
Fue algo inesperado, deje caer el sándwich que tenía en la mano.
— E... ¿Eso qué significa?
— Significa que es para llenarme de determinación, después de todo hoy estaré contigo todo el día.
Shinohara subió la comisura de sus labios de una manera traviesa.
—... Entonces te llevaré a donde tengo que ir.
Con esas palabras los ojos de la pequeña demonio brillaron.
Capítulo 02
Invitación
— Buen trabajo.
Entre en el gimnasio después de saludar con ligereza, era el mismo gimnasio en el que el club de baloncesto entrenaba, Shinohara habló tranquilamente a un lado de mi.
— También vine.
— A pesar de que era el lugar de las actividades del club no siente como si fuera así, ¿es grosero verdad?
— La verdad no creo que sea algo forzado, parece que lo estaba esperando bastante.
Últimamente Shinohara había estado participando en el club como la manager, pero que la trajera solo de vez en cuando, ciertamente esa era una expresión nada extraña.
— Perdón, perdón, como disculpa déjeme hacer que seas de nuevo la manager.
— Senpai, ¿entiendes lo que significa una disculpa? ¿Por qué tengo que ser la manager como disculpa?
No pienso que sea una disculpa, pero terminará sin necesidad de tener que aburrirse, recuerdo verla divertirse cuando la hacía de Manager.
— ¿No quieres?
—.... No es eso, no es que no quiera, vine un poco emocionada pero terminé entumecida como si hubiera bailado sobre la palma de la mano de senpai.
Shinohara se agachó y se acomodó su maleta.
— Entonces iré a cambiarme, dile a Tôdô-san que tomé prestada una de sus chaquetas.
— Sí, sí.
Creé un circulo con los dedos mientras que Shinohara volteó a otro lado inflando las mejillas y se fue a los vestidores, pero a diferencia de su expresión sus pasos parecían bastante ligeros.
◇◆◇◆◇
El olor descriptivo del gimnasio de esta escuela se siente diferente incluso que al gimnasio de la ciudad, Al sentarme cerca del muro sintiendo la pelota me hace creer que el gimnasio es bastante grande, este instante me gusta mucho.
— ¿Hace cuánto que no vienes a entrenar de manera frecuente?
Tôdô, un amigo mío del club me preguntó mientras se amarraba las agujetas de los tenis, dejé de venir al club desde que termine con Reina después de todo, pero aunque la verdad es que tampoco venía muy frecuentemente cuando salía con ella. Puede que en verdad haya pasado mucho tiempo desde que haya venido de manera frecuente.
— Puede que como medio año.
Tôdô asintió ante mi respuesta.
— Creo que algo como eso, así que, ahora traes a una chica de manera frecuente.
Lo que se encontraba viendo Tôdô era a Shinohara en chaqueta, tenía el cabello amarrado por la parte de atrás sonriendo mientras conversaba con los demás miembros, como siempre es un monstruo de la comunicación.
— No es eso.
— Eso me pregunto.
Mientras decía eso Tôdô se sacudió la suela del tenis con la mano y sonrió, hice lo mismo, al hacerlo podemos quitarle la tierra a la suela del tenis y jugar cómodamente. Después de haberme quitado la tierra Tôdô volvió a abrir la boca.
— Bueno, si fuera algo como eso desde hace mucho que hubieras traído a Ayaka-san.
En cuanto lo escuché pregunté si llegaría a venir aunque la invitara, es cierto que me llevo bien con Ayaka desde la preparatoria, pero aunque ella me invite a su círculo nunca ha intentado entrar en la mío. También cuando comencé a salir con Reina, no hubo una sola vez en la que la viera.
— Parece que pudiera venir.
— ¿En serio?
— ¿Te parece inusual?
— Es que, Ayaka-san parece que tiene piernas ligeras y podría llevarse bien con todos.
Tôdô se puso de pie mientras decía eso. Al verlo de reojo entrando en la cancha con la pelota en la mano dejé de limpiarme la suela del zapato.
—... En serio que es extraño.
La impresión de los alrededores cambia cuando se trata de Ayaka, pasó lo mismo con la reunión para beber después del examen, los que saben lo difícil de su personalidad son casi inexistentes desde que entramos en la universidad. Eso me hace sentir un poco feliz, pero a la vez un poco de soledad, pero Ayaka es una cristalización del esfuerzo con su ambiente, si negara algo como eso sería demasiado cruel de mi parte.
Mino Ayaka de preparatoria.
Cuando estaba recordándola de pronto el celular a mi lado comenzó a vibrar regresándome a la realidad, si, traje el celular al gimnasio, de seguro ha de ser una enfermedad de la actualidad.
— Nn.
Revisé la pantalla y la persona que me había mandado el mensaje era Tamanashi Natsuki. Se trata de la chica que conocí en la reunión para beber a la que me invitó Ayaka, después de eso volvimos a beber una vez, es una de las conexiones que hice después de que terminara con Reina, pero una así nuestras conversaciones van demasiado lentas, si abro el mensaje aparecerá como leído, soy malo con aquel sentimiento de obligación al tener que responder los mensajes de Line, si fuera Ayaka y Shinohara no me preocuparía, pero no tengo una relación demasiado profunda con Natsuki. Al corroborar de que se trataba regresé a la notificación, si no es nada importante regresaré al club y le responderé después. Tras pensar en eso pude ver que decía “Haremos una fiesta de San Valentín, ¿quieres venir Yuta?
Terminó por llamarme la atención el tema y abrí la ventana del chat. La fotografía que tenía era una fotografía linda que bien podría subirse en las redes sociales. La verdad es que lo de la fiesta de san Valentín no me llama demasiado la atención, el problema era lo que venía adjunto, y eso era que para poder ir a la fiesta “solo se admiten parejas” posiblemente los números tienen que estar equilibrados, puede que sea teniendo como objetivo disminuir la cantidad de hombres que solo van para seducir chicas. Entre los universitarios que van a fiestas posiblemente usaran algún lugar de encuentro famoso, pero para mí ir a lugares desconocidos así es una molestia.
—... Paso.
De seguro habrá alcohol, así que sería sabio no invitar a Shinohara que es menor de edad, entonces podría invitar a Ayaka, pero ella es famosa en los clubes y las fiestas, y de seguro las posibilidades de que esté libre durante san Valentín serán realmente bajas, le escribí “iré si puedo ir” pero creo que la posibilidad de que vaya será como del 6% y cerré el celular.
No estoy calificado para asistir a una fiesta de san Valentín.
◇◆◇◆◇
Quedan 20 segundos,
El tiempo restante para que termine el encuentro continua acortándose, el marcador es 12 vs 15, un tiro de tres puntos y podríamos igualar. Me encuentro aproximándome a la canasta enemiga mientras reboto la pelota.
— ¡Vamos senpai! ¡A la derecha! ¡Pásala! ¡Pásala!
Shinohara me gritó y volteé a ver a mi lado derecho, Tôdô continuaba corriendo hacia la canasta y puse la pelota en mi palma.
— ¡Tôdô!
Hice una finta para que mi adversario tomara una actitud de bloqueo y lancé la pelota al espacio abierto con un pase largo, la pelota rebotó una vez en el suelo y Tôdô la atrapó, estaba libre sin nadie que lo pudiera bloquear, y su tiro entró de esa manera en la canasta, ahora solo tenemos un punto de diferencia con el adversario.
— ¡Buen tiro!
Un senpai del club le pegó ligeramente a Tôdô en la espalda, desde que Tôdô estaba en la escuela solía jugar baloncesto haciendo pequeños tiros, por lo que ahora es el mejor haciéndolo en el club. Tôdô siempre respondía a mis pases extremos, por lo que cuando nos convertimos en compañeros de equipo la emoción en los partidos aumentaba.
— ¡Senpai! ¡El partido aún no termina!
El rival parecía que haría un tiro súper largo desde el inicio de la cancha pero se la pasó a su compañero frente a él, aceleraron y de esa manera entraron en nuestro lado de la cancha, aunque los tengo.
Aunque hayan perdido la concentración estaban siendo descuidados.
— ¡Es Mia!
El rival se puso en posición para lanzar poniendo la pelota por un momento a la altura de sus caderas.
— ¡...!
Extendí mi mano y pude tocar con la punta de los dedos la pelota, el sonido de los tenis resonó en el gimnasio, logré robarle la pelota con éxito, me alejé de mi rival, y corrí por la cancha. En una esquina de mi campo de visión volví a ver a Tôdô que corría en dirección a la cancha, tenía la confianza de que recibiría mi pelota. Usé el centro de gravedad de mi cuerpo y volví a hacer un pase largo. Cambiar la posición de defensa a ataque tomando velocidad, es lo mejor del baloncesto.
Al corroborar que la puntuación le diera la vuelta al partido hice una pose de victoria 16 – 15.
— ¡Buena esa Tôdô!
Comencé a correr en dirección a mi compañero de equipo Tôdô, pero aun diciendo eso, era solo un encuentro de entrenamiento, pero al haber ganado de esta manera por poco, quiera o no vuelve a revivir mi instinto deportivo, al acercarme a Tôdô le pegué ligeramente en la espalda.
— Como se esperaba de tus tiros, nos salvaste.
Al decirlo mis compañeros de equipo estuvieron de acuerdo. Pero Tôdô por algún motivo sonrió con amargura, y se fue a una esquina de la cancha. El partido de las chicas se hace en la misma cancha, así que también tengo que salir.
— ¡Senpai!
Escuché que me hablaron, así que me dirigí en sentido contrario a mis compañeros de equipo, en este lugar solo hay una persona que me llama senpai, bueno para empezar no conozco a nadie más que a este pequeño demonio que llame a las personas de grados superiores “senpai” en la universidad.
— Senpai, buen trabajo.
— Gracias, fue divertido.
Me senté mientras decía eso, últimamente casi no he hecho ejercicio, por lo que el cansancio en mis músculos ya se siente, el baloncesto comparado con otros deportes la distancia recorrida es larga, por lo que al estar jugando constantemente la resistencia física aumenta con naturalidad. Por supuesto, hablando solo al nivel de un club.
— Vamos, vamos senpai, párate, si te sientas de pronto después de hacer mucho ejercicio va a ser pesado para tu cuerpo.
Mientras Shinohara me decía eso me ofreció una toalla. Se trataba de mi toalla favorita que había dejado en una orilla del gimnasio.
— Gracias.
Me pasó la toalla mientras me aconsejaba, como si fuera una verdadera manager, el hecho de que solo haga esto conmigo pueda que haga difícil decir que es una verdadera manager, pero de seguro ella así no lo desea, eso es porque la traje casi a la fuerza. Me puse de pie y deje sobre mi cuello la toalla que acababa de entregarme, Shinohara hizo una sonrisa.
— Ese robo y el pase de antes fueron sorprendentes, sin duda alguna en esta ocasión fuste el MVP.
— No, ¿Ese fue Tôdô verdad? si el no hubiera anotado las cosas hubieran sido en vano.
La verdad es que a quien alagaron fue a Tôdô al final de cuentas. El mejor en el baloncesto es Tôdô, por lo que si me alagan de este modo solo me hace sentir que es algo extraño, pero Shinohara movió la cabeza a los lados ante mis palabras.
— ¿Qué estás diciendo? Si no hubieras hecho los pases era un juego perdido.
— No puedo negar eso, pero.... gracias.
Le di las gracias y en esta ocasión extendí mi mano a la botella que Shinohara me extendía, pero al hacerlo ella subió la botella haciendo que mi mano solo tomara aire.
— Senpai.
— ¿Qué pasa?
— No estás siendo honesto, ¡Arrepiéntete!
Shinohara resopló.
— No sé qué clase de autovaloración tengas senpai, pero el conectar un pase, creo que es una acción para algar, no solo en el baloncesto o en los deportes.
—... ¿Es decir?
— Es decir, como nadie te alaga ¡yo te alagaré senpai!
En esta ocasión me entregó la botella con una sonrisa.
— Fuiste sorprendente senpai!
—... Este...
Me tiene, el único que el equipo alagó es a Tôdô, creo que es algo evidente y la verdad no pienso nada porque no me alaguen, de seguro no había nadie que me alagara con una sonrisa.
—... Gracias.
Le agradecí sinceramente y ahora Shinohara asintió satisfecha. Su tono de voz no diferenciaba por lo que no sé cómo decirlo directamente, en serio, esta Kouhai es de temer.
— Bueno, ¡No es una exageración decir que ganaron el encuentro porque te hablé! Senpai, ¿no te habías dado cuenta que Tôdô estaba libre verdad?
Tras decirlo puso una sonrisa traviesa, sin pensarlo me dieron ganas de negarlo, pero era verdad que Tôdô no había entrado en mi campo de visión.
— Si, fue en un buen momento, ¿en serio estabas en el club de baloncesto?
— Si... ¿he? ¿Are? ¿Eso fue un alago? ¿Fui derrotada?
— La vez anterior que tiraste a la canasta tenías una excelente postura, Honestamente no sabía si era verdad.
— ¿¡Fui derrotada!? ¡Senpai!
Me di cuenta cuando Shinohara comenzaba a jalar de mi toalla, en ese entonces tuve un mal presentimiento.
— ¡Cuidado!
Me di la vuelta con la voz de alguien y una pelota naranja estaba por rozar mi oreja, la persona que se encontraba en esa dirección posiblemente...
Moví mi mano por reacción y la pelota impacto directo en la parte de atrás de mi mano, comencé a sentir un dolor pesado, la pelota que venía volando cayó al suelo de esa manera y se alejó rebotando... si no hubiera puesto la mano hubiera sido un golpe directo a Shinohara... era una pelota de baloncesto, a diferencia del pay de chocolate si le pegaba en la cara puede que no termine solo con un poco de dolor, en serio, por un pelo, volteé a ver en dirección a la cancha y las chicas se habían reunido para jugar, parece que algún fallo al pasar la pelota hizo que volara en esta dirección. Que una pelota salga en dirección a los espectadores no es algo demasiado extraño.
— ¿Estás bien?
Le pregunté a Shinohara y después de estar un poco en silencio habló en voz alta.
— ¡No hagas cosas geniales tan de pronto por favor! ¿¡Que fue eso!? Moo.
— ¡Eres demasiado irrazonable!
Shinohara se fue a algún lugar con pasos rápidos, y la chica que había echo el pase fallido se acercó a ella para disculparse. Después de que dejé de poder verlas unas ligeras risas envolvieron al gimnasio, solo ha participado dos veces en el club pero parece que ya todos le tienen cariño, dejé salir un suspiro pensando que no podría hacer algo como eso, cuando regresé a mi amado celular.
—... ¡Que cansancio!
Tras susurrar eso encendí mi celular, en la pantalla había una nueva notificación, y al corroborarlo se trataba de Natsuki parece que después de todo la respuesta de “iré si puedo ir” no era de confianza, su respuesta fue “Vaya que no tienes ganas lol” también corroboré si habrían bebidas alcohólicas y al ser el caso no puedo invitar a Shinohara, Ayaka de seguro ha de estar ocupada el día de san Valentín,
Cuando de pronto los del club se reunieron. A diferencia de mi, ellos tienen varias veces más relaciones amistosas que las que tengo yo, pero aun diciendo eso, no creo que haya alguien aquí a quien pueda invitar con facilidad a “una fiesta de san Valentín” ir a solas con Natsuki es un poco difícil para mí....
... Después de todo no me queda otra más que negarme.
La verdad es que no es necesario a que me esfuerce por ir, no tengo planes para san Valentín, es cierto que sería mentira si dijera que no me sentiría solo para nada esa fecha, pero es una manera de matar el tiempo monopolizado por los universitarios, de seguro cuando me dé cuenta todos eventos de san Valentín habrán terminado, tanto por mi como para Natsuki creo que lo mejor sea rechazarla rápidamente, así que comencé a deslizar mis dedos por el celular.
Inmediatamente después de que confirmé haber rechazado la invitación una botella se posó sobre mis piernas.
Deja vú.
Levanté la cabeza y allí se encontraba Tôdô con una sonrisa como si dijera “yo invito”
— ¿Oh? ¿En serio? Realmente no sé por qué pero gracias.
— Jajaja, no digas eso MVP.
Tôdô se sentó a mi lado con una sonrisa tranquila, abrió hábilmente la botella que tenía consigo y la dirigió a mí.
— Vamos, un brindis.
— Oh, salud, salud.
Chocamos nuestras botellas y bebí mi bebida deportiva, después de todo lo mejor es una bebida deportiva después de hacer ejercicio.
— Gracias, terminaste invitándome dos veces.
— ¿Te lo dije antes verdad? es tu premio por ser el MVP, es un premio.
Tôdô dejo ir la pelota a donde no había nadie y se recargó en el muro del gimnasio.
— Es cierto que Shinohara también dijo que era el MVP, pero bueno, me alegro honestamente.
— ¿Feliz? pero tu cara no lo demuestra, en serio, no sé si tienes buena o mala valoración de ti mismo.
Dijo Tôdô de manera ambigua, puede que visto desde un lado así sea, me da la sensación de que hoy estoy honestamente feliz, pero parece que no se ve así.
— Pero es cierto, fue extraño pero Shinohara me dijo lo mismo.
— ¿Inmediatamente después de terminar el encuentro? Da miedo.
Al escucharme Tôdô comenzó a reír.
— Entiendo cómo se siente, bueno, creo que yo siempre lo digo.
— ¿He? ¿Qué cosa?
— Hacer un pase es algo esplendido, no me gusta que me alaguen como si fuera todo gracias a mí, mejor dicho, sudé en cuento me alagaron de inmediato, ¿Nadie te alagó verdad?
Tôdô ya se había acabado su bebida y me pegó ligeramente en el pecho con la botella vacía.
— Bueno, me alegro, ahora tienes a tu lado a alguien que te alaga.... aunque me molesta en un sentido diferente.
— ¿Qué te pasa de pronto? No tengo ni idea de cómo debería responder a eso.
Me da la sensación de que sería algo extraño si le diera las gracias, mejor dicho, es extraño responder así a una broma, Tôdô estaba riendo, pero cuando estábamos hablando ligeramente mi celular vibró, se trataba de Natsuki.
“¿He? ¡Vamos! ¡En definitiva será divertido!”
— Hee...
¿No me digas que no tiene planeado rendirse? ¿No está siendo demasiado apasionada para una simple invitación?
— ¿Qué sucede?
Tôdô preguntó con real interés, sería algo descortés mostrarle mi conversación con alguien a otra persona, pero bueno, no creo que esto sea la gran cosa, para empezar creí que el ambiente sería mejor si fuera Tôdô en lugar de mí.
— Me invitaron a una fiesta de san Valentín pero la rechacé.
Parece que la palabra “fiesta de san Valentín” le llamó la atención, me preguntó como si le fuera divertido.
— Hee, ¿y por qué no vas?
— Tiene la condición de que sea en parejas, mejor ve tú con tu novia.
Me había escrito muchos detalles y se los pase a Tôdô, la verdad es que habían muchas letras y ni siquiera lo leí, al verlo Tôdô movió la cabeza a los lados.
— No, es cierto que es un lugar elegante, pero estoy bien.
— ¿He? ¿Por qué?
— El primer motivo seria porque no me queda, además de que prometí pasar a solas con mi novia el día de san Valentín.
— Bueno, es cierto, ¿pero si no fuera el día en cuestión habría una oportunidad?
Al preguntarle Tôdô movió la cabeza a los lados.
— No, después de todo creo que el que debería de ir eres tú, ¿y si invitas a Shinohara-san? De seguro aceptaría con alegría.
Tôdô volteó a ver a Shinohara que conversaba en una de las esquinas de la cancha, es cierto, incluso aunque no sea conmigo ella que le gusta conversar podría alegrarse.
— Es cierto, tiene sorprendentes habilidades de comunicación.
—... No lo decía en ese sentido, pero bueno, dejémoslo así, ¿Qué harás?
— No aplica, es menor de edad.
Al decírselo Tôdô asintió.
— Ah, es cierto, si se dan cuenta de que es menor de edad podría ser problemático.
Asentí a Tôdô diciendo “si, si” y terminé de beber mi bebida deportiva.
— ¿Entonces a Ayaka-san?
Me preguntó como si nada, pero moví la cabeza a los lados.
— También lo había pensado, pero de seguro es imposible no importa cuanto lo piense.
— ¿Por qué lo dices?
— A diferencia de mi ella está bastante ocupada.
Pero en cuanto le dije eso Tôdô dejó salir un suspiro.
— Oye, no lo sabrás a menos de que intentes invitarla.
— Lo sé, pero no es como si no entendieras que su comunidad es demasiado grande.
— Lo sé, la otra vez que fui a una reunión de bebidas de otro club ella estaba allí, y parecía bastante cómoda con todos.
— Que miedo...
Al pensar en la cantidad de personas que Ayaka conoce en la universidad me hace dudar de cómo es que nos llevamos tan bien y me trata como un amigo especial, la verdad es que si estuviera en otra posición pensarán en eso sin duda alguna.
— Bueno, las cosas son para probarse, intenta llamarla, ¿No tienes otra idea verdad?
Tôdô me animó mientras me pegaba en la espalda, y sin nada más que hacerle tomé mi celular para marcarle a Ayaka. Pero mientras le llamaba me di cuenta que igual pude haberle enviado un mensaje. Después de que esperé alrededor de cuatro timbres el sonido de marcado dejó de escucharse y se escucharon varias cosas, después el sonido de alguien corriendo, parece que Ayaka se encontraba afuera.
— ¿Bueno?
— Hola Ayaka, tengo una fiesta el día de san Valentín, vamos juntos.
En cuanto la invité Tôdô a mi lado sonrió susurrando “¿¡Tan de pronto!?” Si fuera alguna otra chica la verdad es que hubiera sido un poco más tranquilo al invitarla, pero con Ayaka es conveniente poder hablar rápido, por supuesto, estaba con la premisa de que me rechazaría así que era más sencillo hacerlo.
— ¿Qué pasa tan de pronto? Entendido, estaré libre.
— ¿¡Haa!?
Dudé de lo que había escuchado.
— ¡Asustas! ¿¡Qué pasa tan de pronto!?
— Nada de “¿Qué pasa....?”
Es como un milagro que Ayaka esté libre el día de san Valentín, es normal que me sorprenda.
—... Fue bastante fácil, ¿no tenías planes?
— No me preguntes esas cosas, ¿Me preguntas porque me conoces verdad?
Con esa respuesta parece que en verdad tenía planes, pero a pesar de que ya tenía algo que hacer aceptó mi invitación, no sé qué clase de planes esté cancelando, pero me siento un poco mal, pero por más que sea Ayaka que se lleva bien con muchas personas no creo que sea de las que rechazan un plan importante, en ese sentido mi sentimiento de culpa es un poco más ligero.
— Bueno, estoy por llegar a mi trabajo, nos vemos.
— Ah, trabajabas, ya veo.
Desde que aceptó parece que ya tengo planes para esa fiesta de san Valentín, mientras pensaba en eso terminé diciendo lo que pensaba, Ayaka respondió “¿Y eso que?” riéndose.
— ¿Quieres que hablemos un poco más?
— Ah, no, así está bien, estoy en el club de baloncesto.
— ¿¡Ha!? Que malo, pensaba en ser un poco linda, ¡Regrésame mi consideración de doncella!
— ¡Como si supiera! ¿¡Lo pensaste tu sola verdad!?
Hablé con fuerza llamando la atención de los demás del club, Tôdô fingió que no sabía nada y se abrochó las agujetas.
— Bueno, que te vaya bien en el trabajo.
— Bueno, no importa, entonces nos vemos, gracias.
Al final me dio las gracias y cortó la llamada, volteé a ver a Tôdô y estaba mostrando sus dientes blancos mientras levantaba el dedo gordo.
— ¿Lo ves?
—... En serio que me sorprendió.
— Por supuesto, por supuesto.
Tôdô se puso de pie mientras sonreía.
— Sabes, cuando encontré a Ayaka en la reunión para beber de aquel club...
— ¿De la que halabas antes?
— Si. Si, en ese entonces Ayaka por algún motivo hablaba de ti.
— Eso es innecesario.
Hice una mueca y Tôdô junto las manos.
— Perdón, después de todo no es así, la reacción de Ayaka.... ¿cómo decirlo? en verdad se nota que se llevan bien, fue un poco divertido.
—... Eso es... bueno.
Aunque estoy honestamente feliz por eso, ¿aunque no esté conmigo se nota lo bien que nos llevamos?... en serio, que buen ambiente es en el que vivo.
— Que bueno, que bueno.
— Jaja, ¿Qué fue eso?
Tôdô comenzó a moverse, parece que se prepararía para el siguiente encuentro, terminé cruzando miradas con Shinohara así que de momento me puse de pie, a diferencia de Tôdô que se levantó con ligereza a mí me resulta pesado, después de todo me hace falta ejercicio, dejé salir un suspiro.



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