Omiai Shitakunakatta no de Vol 1 - Capítulo 1
- yumenosubs39
- 28 feb
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Capítulo 01:
Cuando puse condiciones difíciles llegó una compañera de clases
En el tejado de cierta preparatoria, después de clases. Normalmente sería un lugar de acceso prohibido, pero allí había dos chicos.
Su uniforme estaba desalineado de primera vista no parecían de buena conducta.
— Haa…
Uno de esos dos chicos, de cabello y ojos negros, Takasegawa Yuzuru dejó salir un suspiro. Estaba mostrando una expresión con mucha pereza.
— ¿Qué pasa Yuzuru? Suspirando tan de pronto.
— Solo escucha.
Yuzuru comenzó a quejarse con el chico a su lado, Satake Sôichirô.
— ¿Últimamente se ha hecho posible que los chicos y chicas de 15 años sean capaces de casarse verdad?
— Es cierto… ¿Qué pasa con eso?
— No sé si sea por culpa de eso… pero después de graduarme de la secundaria, mi abuelo y abuela me dicen que me case... son ruidosos con los Omiai.
Le preguntaban constantemente cosas como “¿ya tienes novia?” “¿Tienes alguien te guste?” y comenzaron a hablar por su cuenta con otras personas comenzando a planear un Omiai[1]. Por supuesto, estaban avanzando con las conversaciones mientras no se daba cuenta, y al no tener interés en eso los rechazaba pero…
— ¿Pero apenas tienes 15 años verdad? Hay un límite en lo rápido que se puede ser… ¿pero por qué eso?
— Quieren ver a su bisnieto.
— Eso es… cierto, a menos que no te cases pronto no alcanzarían a verlo.
Sôichirô comenzó a reír, pero desde el punto de vista de Yuzuru eso no era algo para reírse, Yuzuru vivía solo, y normalmente no veía a sus abuelos, pero cada vez que tenía que regresar a casa, tendría que verlos sin importar que. En Mayo estarían las vacaciones, por lo que estaba la posibilidad de que tuviera que estar en un Omiai.
— No es como si tuviera a alguien que me guste. Tampoco es como si quisiera enamorarme pero… si no me consigo a alguien estarán molestando con una prometida, no quiero nada como eso y los Omiai solo son una pérdida de tiempo… ¿Cómo podría evitarlos?
— Entonces… ¿Qué tal si les das condiciones imposibles?
— ¿Condiciones imposibles?
— ¡Si quieren que tenga un Omiai, vayan y tráiganme a una chica súper hermosa! Algo como eso.
— Eso es… um,.. Puede ser una buena idea… condiciones imposibles… ¿Específicamente que podría ser?
— Veamos… ¿Rubia de ojos azules? No creo que tu abuelo pueda preparar alguna.
— No, puede que incluso vaya a conseguirse una al extranjero, tiene contactos afuera después de todo.
Puede que sea algo complicado buscar a alguien así en Japón, además de que con su edad no está tomándose a la ligera el querer ver a su bisnieto.
— ¿Y si le pones de condición que sea buena con el japonés? Sería muy difícil si existiera la barrera del idioma, por lo que tiene que ser japonesa, o cuando menos que tenga un japonés fluido, si lo amarras a esas condiciones no creo que pueda encontrar a alguien tan fácilmente.
— Es cierto… bueno, desde el momento en que será alguien que entrará a la familia tiene que venir de un buen lugar, además de eso si digo que tiene que ser japonesa, ciertamente le será complicado… bien, vayamos con eso.
Yuzuru se llenó de determinación, cuando convenientemente su celular comenzó a sonar.
— ¿Bueno?
— ¡Yuzuru! En las vacaciones cuando regreses a casa… ¿podrías aceptar un omiai? Es la única petición que te haré en toda la vida, quiero ver a mi bisnieto mientras continúe con vida…
— Claro.
— Te lo implo…. ¿¡He!? ¿¡Está bien Yuzuru!?
— Pero con ciertas condiciones.
A diferencia de su abuelo al otro lado del teléfono que estaba casi con las manos al cielo, Yuzuru comenzó a hablar acerca de las “condiciones imposibles”
— Si se trata de una chica rubia de ojos azules, entonces pensaré en el Omiai, ah, por supuesto, una chica de mi edad y japonesa, sería un problema tener la barrera de la edad y del idioma, si es así… además...
Yuzuru volteó a ver a Sôichirô, tras hacerlo él se puso a escribir algo en su celular para después ponerlo frente a Yuzuru, allí fue donde comenzó a leerlo en voz alta.
— Que su trasero y pechos sean grandes… ah… es decir, que tenga buena figura, gentil, tranquila, una Yamato Nadeshiko, además… buena con la cocina, lista, una chica buena en el atletismo… ¡no hay manera de que exista alguien así!
Yuzuru terminó hablándole atónito a Sôichirô y él se encogió de hombros para después volver a escribir en el celular y mostrárselo “¿es bueno que no exista verdad?”
— E... eso es… incluso para mí eso sería un poco… difícil…
— Si te es imposible solo tienes que decirlo, ese no sería ningún problema para mí.
— Kgg… entendido, la buscaré para las vacaciones, así que será mejor que te prepares.
— Sí, sí.
“¿Para qué prepararse?” Pensó Yuzuru mientras cortaba la llamada atónito. Y entonces Sôichirô le preguntó.
— ¿Tanto así quiere tu abuelo ver a su bisnieto?
— Quien sabe, seria por la edad… ahora que lo pienso hay una chica que se acerca a las condiciones que acabas de decir.
— ¿Alguien cerca?
— Yukishiro, Yukishiro Arisa de tu clase.
Yukishiro Arisa, Es bastante popular en la escuela, una chica de su edad, de cabellos y ojos claros (Lino) sus ojos eran de un hermoso color verde, su piel era hermosamente blanca como la nieve, cual si fuera porcelana, su cuerpo era elegante, tenía buena figura, se había escuchado que se le han confesado muchas veces al ser tan hermosa como para ser parte de una pintura.
— Aunque sus ojos no son azules, más bien son verdes, y su cabello no es rubio sino un castaño muy claro, es buena cocinando, y no sé si sea como una Yamato Nadeshiko pero…
Desafortunadamente no era tan cercano a ella como para conocerla, cuando mucho tenían una relación en la que se saludaban ligeramente, y ni siquiera sabía si era consciente de su existencia.
— Yukishiro Arisa, sería interesante si apareciera ella.
Allí estaba Sôichirô hablando en bromas, puede que su color de cabello y ojos sea ligeramente diferente, pero en cuanto a personalidad y habilidades domésticas podría estar cercana a las condiciones que había impuesto Yuzuru, no sería imposible.
— Aunque diga que buscará, no es como si lo vaya a poner en anuncios o en el periódico, solo estará eligiendo entre las chicas que puede haber dentro de su círculo de contactos, pero al final... ¿Yukishiro estará dentro de ese rango? Si no pasa por todo eso el Omiai no se llevará a cabo.
— Bueno… para empezar es extraño que haya un Omiai con chicos de nuestra edad.
— ¿Verdad?
No es como si fueran una gran familia del pasado, además de que ya era en un nivel de extrañarse si encontrara a una chica así.
— Entonces hipotéticamente, solo hipotéticamente hablando… si aparece Yukishiro, ¿Qué harás? ¿La aceptarías? Es una chica hermosa después de todo.
Ya veo, Yukishiro Arisa es una chica de la que muchos estudiantes se enamorarían, para cualquier estudiante como ellos el tener un Omiai con ella sería un evento como en sueño, pero para Yuzuru…
— Creo que es hermosa, pero no es como si me gustara, no creo que sea la chica adecuada, pero ¿cómo decirlo…? la siento un poco fría… es de los tipos de chicas con las que soy malo, cuando menos no es alguien a quien vería como para casarme.
No es como si Yukishiro Arisa fuera mala mostrando sus emociones, pero cuando menos parece como si estuviera rechazando su relación con las demás personas, no se alejaba demasiado del círculo de la clase, pero no parecía que tuviera intenciones de hacer amigos o novio... esa era la imagen que tenía de ella.
— Y esa chica… ¿no te parece que sus ojos están muertos? Su color es hermoso, pero es como si no tuviera emociones.
Los ojos de Arisa así parecían como los de un pescado que vivía solo en un pequeño estanque, Yuzuru susurró eso pensando que Sôichirô podría pensar en lo mismo.
— Ahora que lo dices es cierto, además si es alguien con quien vivirás toda la vida… más que elegir por su rostro seria por su personalidad y parecería imposible, lo importante es el interior.
Yuzuru asintió de regreso.
— Si, si, lo importante es que nos divirtamos estando juntos, y Yukishiro Arisa… se siente más bien como un premio para mostrar.
Si es solo para observar, le robaría la mirada a cualquiera, incluso Yuzuru la observaba de vez en cuando procurando que no se diera cuenta, era tan hermosa con solo verla un poco hacía que se sintiera mejor.
— Creo que las bromas no funcionarían con ella, parece como si solo se te quedara viendo con una mirada fría… no, bueno, puede que también sea algo bueno.
— Qué asco…. Bueno, creo que te entiendo un poco.
… Pero en ese entonces Yuzuru no lo sabía, no tenía idea de la fuerte determinación que tenía su abuelo por ver a su bisnieto.
◇◆◇◆◇
Y entonces, llegaron las vacaciones de Mayo… la segunda mitad de la “Golden Week”
Frente a Yuzuru quien vestía ropas japonesas se encontraba una chica sentada correctamente de cabello color lino. Vestía un hermoso Kimono con bordados de hortensias, su piel era blanca, sus facciones eran hermosas con su nariz formando un inusualmente buen balance, ciertamente podría decirse que era hermosa, sus ojos verdes se le quedaban viendo directamente a Yuzuru. Puso las manos en el tatami, e hizo una cordial reverencia.
— Mi nombre es Yukishiro Arisa, es la primera vez que nos vemos… bueno, creo que no tanto.
Dijo Arisa mientras se le quedaba viendo con esos ojos que no parecían tener vida
(¿Por qué ocurrió esto?...)
Yuzuru se llevó las manos a la cabeza dentro de sí.
◇◆◇◆◇
Como no quería participar en un Omiai, dio condiciones imposibles que definitivamente no podrían cumplir, y al hacerlo apareció una compañera de clases hermosa. “¿Podría pasar algo tan tonto como eso?” Susurró Yuzuru.
(No me digas que… dentro del círculo de contactos de mi abuelo se encontraba Yukishiro Arisa… no me lo hubiera creído… creo que lo subestimé…)
¿No será que no tiene rivales dentro de Japón? Se sorprendió de nuevo de su abuelo sintiendo su determinación… mientras observaba a Arisa frente a él, por más que la viera seguía siendo hermosa como una obra de arte.
— Un gusto, mi nombre es Takasegawa Yuzuru…. Cuanto tiempo.
Yuzuru estaba sentado correctamente e hizo una reverencia regresándole el saludo, desde que estaba en esta situación tenía que rechazarla procurando no ser grosero. Los tutores de ambos (en el caso de Yuzuru su abuelo y padre, mientras que en el caso de Arisa su padrastro y madrastra) terminaron diciendo “sorprendente, quien diría que eran compañeros de clases, puede que sea el destino” emocionándose por su cuenta.
Yuzuru y Arisa con una sonrisa fingida respondieron “es cierto, que sorpresa” “me sorprendió” respondiéndoles sin mucho interés. Y después de que pasó cierto tiempo… los tutores de ambos le sugirieron “dejemos a los jóvenes profundizar su relación mientras observan el jardín” Yuzuru no podía decir que no le gustaba la idea, por lo que salió junto con Arisa al jardín. Paseaba mientras escoltaba a Arisa. Era un lugar que solo sería usado para el Omiai, por lo que era inusualmente un hermoso jardín.
(Bien… ¿ahora como la rechazo?)
Normalmente rechazaría el Omiai diciendo algo como “no nos llevamos muy bien” o “no es demasiado atractiva” pero desde el momento en que vino al Omiai ya mostraba que tenía algo de interés… en el peor de los casos podría herirla al rechazarla, además, aunque era alguien con quien no se relacionaba, seguía siendo una compañera de clases, ahora que lo pensaba bien era algo incómodo.
— Este Takasegawa-san…
— ¿Yukishiro?
Cuanto Yuzuru estaba dudando, Arisa comenzó a hablar cuando había estado en silencio hasta ahora levantando su rostro.
— Lo siento, este Omiai… mi padre me hizo aceptarla a la fuerza… para empezar no tengo intenciones de casarme…
Al escuchar eso Yuzuru se sintió mucho más relajado dentro de su corazón, entonces sin pensarlo dejó salir un suspiro de alivio.
—.. Ya veo… así que tú también.
—… ¿Tú también?
— Estamos en la misma situación, vine a la fuerza… les di condiciones imposibles pensando que dejarían de presionarme, les dije que si querían que asistiera a un Omiai trajeran a una chica rubia de ojos azules… pero no pensé que en verdad fueran a traer a alguien.
Dijo Yuzuru entre suspiros, cuando Airi junto las manos.
— ¿Así que era eso?
— ¿Eso?
— Escuché que habías sido tu quien me había elegido… ahora estoy convencida del por qué.
—… Siento haberte causado molestias.
— No, es igual para ambos, honestamente… mi padre te causó problemas, en cuanto Takasegawa-san vino con el tema se mocionó por su cuenta.
Era más que claro que ambos querían casar a sus hijos… mejor dicho, ambos estaban siendo presionados, ninguno de ellos se gustaban, pero al tener ese tema en común, Yuzuru terminó sintiéndolo extraño sonriendo con amargura.
— Takasegawa-san… tengo una idea…
— ¿Una idea?
— ¿Qué tal ser “prometidos” de mentira?
—… Ya veo.
“Es decir, fingimos nuestro compromiso para engañar a nuestros padres” Mientras que Yuzuru y Arisa fingían ser prometidos, sus padres dejarían de estar molestando con los Omiai. Y al tener ese “compromiso” como escudo, ambos podrían elegir a sus parejas con libertad, entonces volviéndose adultos para poder ir en contra de sus padres rompiendo el “compromiso” De seguro seria eso.
— Um… no puedo decir que “si” a eso de inmediato, parece que será difícil.
El cansancio de esconder su compromiso falso por mucho tiempo, o continuar rechazando constantemente los Omiai, era extrañamente lo mismo. Si continuaban actuando por mucho tiempo necesitarían energía por lo que no podía responder tan a la ligera.

— Ya... ya veo... entonces esperaré tu respuesta.
Arisa parecía un poco desanimada, pero después le mostró una sonrisa gentil, era una expresión tranquila, como aquella que hacía que los chicos la malinterpretaran en la escuela, Pero Yuzuru… no lo veía más que como una sonrisa fingida.
Y en ese momento... “nyaa” es escuchó el maullido de un gato.
— Takasegawa-san, Takasegawa-san, ¡Por allí!
— ¿Um? ¿Un gato?
Yuzuru desconocía la edad del gato, pero posiblemente tendría ya un año cumplido, era un gato pequeño que se encontraba maullando sobre un árbol.
— Parece un poco tonto, subiendo por su cuenta sin poder bajar.
— ¿Por qué subiría si no puede bajar?... ¿pero qué hacemos? Si lo dejamos así puede que termine cayendo.
Arisa había hablado con una voz de preocupación como para sorprenderse, parece que es del tipo de personas que les gustan los gatos, mientras que el gato estaba moviéndose en la rama del árbol Arisa parecía moverse preocupada.
— ¿Llamamos a algún trabajador del lugar?
— Pe, pero… ¿podría caer antes de que llegue alguien verdad?
—… Bueno, es cierto.
Los movimientos del gato parecían inusualmente peligrosos, incluso Yuzuru que no era como si le gustaran los gatos terminó sudando frio por un instante.
— ¿Qué hacemos?... no tengo experiencia subiendo a los árboles... este... ¿Qué me dices tú Takasegawa-san?
¿Le estaba pidiendo que subiera al árbol a salvar al gato?
La verdad es que no tenía ningún motivo para salvarlo, ni para escuchar las peticiones de Arisa pero… Si el gato moría en la caída no podría dormir.
— La verdad prefiero a los perros pero… no hay nada que hacerle.
Yuzuru susurró eso, se desamarró la vestimenta japonesa y comenzó a desnudarse, al hacerlo la piel blanca como leche de Arisa comenzó a teñirse de un color rosado.
— E, ¡Espera! ¿¡Po…por qué te desnudas de pronto!?
— A, lo siento, tengo pantalones y camisa, así que no hay problema.
— ¡Entonces dilo primero por favor!
Parecía que era cierto el hecho de que no había tenido ninguna relación antes, no parecía acostumbrada a los hombres. Solo se quitó un poco la ropa en frente de ella y se puso completamente roja y confundida. Yuzuru dobló de manera torpe su ropa japonesa y se la entregó a Arisa.
— Yukishiro… e… ¿Eres buena con el atletismo?
— ¿He? Ah, si…
— Si el gato llegara a caer en el tiempo en que intento llegar a él, usa eso como un cojín para atraparlo.
Tras decir eso puso una mano sobre el árbol, hacía mucho que no subía a uno pero… afortunadamente era un árbol fácil de escalar (aunque puede que por eso haya subido el gato) por lo que podría hacerlo de algún modo. Y así, Yuzuru comenzó a subir el árbol, afortunadamente el gato no parecía que fuera a huir.
— Bien… lo tengo.
Logró atrapar el gato sin mayor dificultad, cuando al relajarse un instante… ocurrió un descuido.
— ¡Nyaa!
— ¡Auch! O, oye, te estoy salvando la vida… oye, cálmate… ah…
El balance de su cuerpo comenzó a flaquear, y cuando se dio cuenta el suelo comenzaba a acercarse. Tenía el gato en las manos por lo que no podía usarlas para aterrizar. Yuzuru se apresuró a corregir su postura pero…
— ¡Kgaaa!
— ¡¡Takasegawa-san!!
Se torció el tobillo derecho.
◇◆◇◆◇
— ¿Qué fue lo que te dijeron Yuzuru?
— Que tendré que usar muletas una semana como mínimo y tardaré alrededor de un mes en sanar por completo.
Respondió Yuzuru frente a su abuelo quien no parecía demasiado preocupado, y dentro de él se estaba quejando “ah, maldito gato… te acordaras de mi la próxima vez que te vea”
— ¡Takasegawa-san!
Arisa y su padre comenzaron a acercársele, aunque se diga que son sus tutores, no es como si fueran sus padres, tenían un apellido diferente, Arisa era “Yukishiro” mientras que ellos “Amagi”, parecía ser una familia adinerada, pero corrían los rumores de que últimamente no les estaba yendo del todo bien. Y la pareja Amagi parecían pálidos, mientras que por el otro lado Arisa parecía temer, cuando menos tenía una expresión que nunca mostraría en la escuela, era una expresión como si estuviera a punto de llorar.
— Ella es insistente en las cosas más extrañas, lo siento.
— Pagaremos el seguro así como los daños así que…
— Lo siento mucho…
El padre de Arisa bajó la cabeza mientras la forzaba a ella hacer lo mismo, esa acción… no sabía si era consciente o no, pero era violenta, como si estuviera pegándole detrás de la cabeza. Mientras que la pareja Amagi y Arisa se disculpaban, Yuzuru, su padre y su abuelo por otro lado...
— No, no, el tonto fue él por subirse a un árbol y caerse.
— Para empezar fue él quien subió al árbol.
Anunciando que no hacía falta que pagaran por nada, la verdad es que Yuzuru se había subido solo y se había caído solo, por lo que Arisa no tenía nada que ver.
— Levanten la cabeza por favor, el único que hizo mal aquí soy yo, además…
Yuzuru se dio vuelta, aquello que estaba nublando la expresión de Arisa… se dio cuenta que la relación con su padre no estaba yendo del todo bien.
— Solo intentaba lucirme frente a la chica que me gusta, en verdad es un poco patético…
“Persona que me gusta” Dijo Yuzuru claramente, todos en el lugar se quedaron con los ojos bien abiertos al escucharlo.
— Yukishiro… no, Arisa… ¿serías mi prometida?
Por supuesto, en un compromiso falso, y parece que Arisa entendió claramente sus intenciones, sus mejillas se tiñeron ligeramente, y asintió.
— Encantada… seré tu prometida… Takasegawa-san… no, Yuzuru-san.
Y así ambos se comprometieron.
◇◆◇◆◇
Después de eso Yuzuru dijo que quería hablar a solas con Arisa llevándosela del lugar, el sol ya comenzaba a descender, y el cielo era teñido con el naranja del atardecer, Yuzuru se sentó en una banca afuera pero… debido a las muletas no podía hacerlo muy bien y logró hacerlo de algún modo gracias a la ayuda de Arisa.
— En verdad lo siento.
Dijo Arisa con un tono de voz cual si estuviera por llorar, El atardecer iluminaba su cabello lino, brillando cual si fuera dorado, esa silueta a la vez que era hermosa… parecía fugaz cual si fuera a desaparecer.
— ¿Por qué te disculpas?
—… Terminé causándote molestias.
— Fuí yo el que se cayó del árbol por su cuenta.
— N... No es eso. Este… acerca del “compromiso” ¿me cubriste verdad? si no hubieras aceptado, en definitiva hubiera parecido que sería por mi culpa, pensando en mi posición en la casa de los Amagi, aceptaste el compromiso conmigo...
Por culpa de Arisa la relación con la familia Takasegawa pudo haberse roto, y entonces si se piensa en que haría el padre de Arisa, puede que la culpara, Yuzuru había pensado en eso.
— Lo siento, debido a que me caí del árbol las cosas se complicaron, así que pensé en que no tenías que tomar la responsabilidad, ni deberme nada…
— Pero aunque quitemos eso, en serio… me salvaste, si las cosas seguían así puede que terminaran forzándome a casarme con una persona que no me gusta… todo por dinero y en verdad odiaría que alguien buscara casarse conmigo solo por mi cuerpo.
Abrazó su cuerpo con sus manos temblando mientras decía eso, después volteó la mirada para verlo mostrándole una débil sonrisa.
— Eres mi salvador Takasegawa-san, por ahora logré escapar de las dificultades.
—… No soy quién para meterme en los asuntos familiares de otras personas, pero, como compañeros de clases y por nuestra nueva relación, si tienes problemas dímelo, te ayudaré dentro de lo que pueda.
Estaba en una situación parecida a la suya, puede que sean palabras nada confiables, pero aun así se lo prometió, pero si se metía demasiado y de mala manera, podría hacer que la situación de Arisa empeorara. Ella tampoco era una tonta, sabía que solo era una promesa hablada, pero….
— En verdad es muy confortante que me digas eso.
Sus ojos verdes comenzaron a humedecerse, era como si la hubieran salvado, como si estuviera más tranquila.
◇◆◇◆◇
Tres días después de eso, terminó el Golden Week. Yuzuru regresó de su casa principal a su departamento, Sus padres y su abuelo intentaron hacer que se quedara. Pero desde allí a la escuela tomaba más de una hora. Incluso llevándolo y recogiéndolo en auto tomaría su tiempo, dudó un poco... pero Yuzuru era malo para despertarse en las mañanas por lo que se decidió rentar un departamento.
(No queda de otra más que descansar del trabajo pero… parece que desde ahora comenzará una vida diaria un tanto compleja).
En la mañana normal, se esforzó para ir a la escuela con las muletas mientras abría la puerta de su departamento, y al hacerlo…
— Buenos días Takasegawa-san.
—… ¿Por qué tu…?
Allí se encontraba una chica hermosa de cabello color lino y ojos verdes, allí estaba de pie Yukishiro Arisa. Tenía la expresión de siempre, pero sus ojos parecían brillar con fuerza y dijo llena de terminación.
— Te ayudaré hasta que te cures Takasegawa-san.
Yuzuru se rascó la cabeza pensando que sería problemático… las muletas comenzaron a alejarse al levantar la mano y comenzó a perder el equilibro.
— Ah…
— ¡Cuidado!
Gracias a la ayuda de Arisa, Yuzuru logró evitar terminar besando el suelo.
— ¿Te encuentras bien?
— Ah... gracias.
(E… esa sensación suave en mi rostro era…)
Pensó eso mientras levantaba la cabeza, de “lo suave” de Arisa. Afortunadamente Arisa no parecía darse cuenta, mejor dicho, era como si no le importara
(Que buen aroma… y fue suave…)
Pensó Yuzuru mientras que Arisa le regresaba las muletas, llegó a pensar que podría ser útil a su manera, pero…
— Agradezco mucho el sentimiento, pero estaré bien, no puedo causarte molestias.
Era patético que una chica lo protegiera, Yuzuru se movió con ese inútil orgullo, pero más que nada… de seguro se volvería un rumor en la escuela, si se conoce de la relación que hay entre los dos, habría quienes supieran acerca del Omiai y que se encontraban comprometidos. No eran pocos los chicos que tenían buenas relaciones con la familia Takasegawa después de todo. Podría terminar siendo el centro de atención de toda la escuela en un instante.
— ¿Como puedes decir eso cuando estabas a punto de caerte?
— Kggg…
No podía negar eso, ayer estando solo en su habitación tuvo una dura batalla.
— Solo no quiero deberte nada, déjame regresarte lo que te debo por favor.
— Pero… si ven que estamos juntos.
— No te preocupes, a mí tampoco me gustaría que hubieran extraños rumores por allí, pero solo del camino a la escuela, no creo que en el departamento nos vean otros estudiantes.
— Eso es… bueno... es cierto, entonces cuento contigo.
Yuzuru llegó a la conclusión de que aunque se negara insistiría, así que terminó aceptando tranquilamente su ayuda, la verdad es que solo con presionar el botón del elevador le era difícil, por lo que era de agradecer que le ayudara a salir del departamento.
— Entonces me adelantaré un poco… ¿Estás bien?
— Si, no hay problema.
Mejor dicho, quería que se adelantara rápido, la distancia entre el departamento de Yuzuru a la escuela serian de unos diez minutos caminando, no sería de extrañar que aparecieran estudiantes por el lugar.
— Antes de eso ¿Podríamos intercambiar números de contacto?
— Ahora que lo pienso aun no lo hemos hecho.
Ciertamente sería algo que necesitarían, Yuzuru asintió, pero tenía las dos manos ocupadas con las muletas, por lo que incluido el sacar el celular de su maleta lo hizo Arisa.
— Listo, entonces llámame cuando vayas a regresar a casa.
— Si, entendido.
Arisa con una expresión como si no estuviera dando las gracias se apresuró hacia la escuela, con esto Yuzuru podría dirigirse tranquilamente a la escuela teniendo cuidado con sus muletas.
◇◆◇◆◇
La escuela que cursaba Yuzuru era una privada en Kanto, al ser una escuela privada tenía muy buenas instalaciones como su propia biblioteca, comparado con otras escuelas asistían chicos con familias adineradas, aunque la mayoría de los estudiantes eran estudiantes comunes, bien, algunos se sorprendieron de ver a Yuzuru llegar en muletas… pero parece que al explicar que solo era un esguince convenció a muchos ya que no le dieron demasiada importancia.
Hora del almuerzo.
Contando a Yuzuru eran tres amigos quienes juntaron sus asientos en el salón de clases.
— Vamos, aquí está el pan que pediste.
— Oh, gracias.
Sôichirô quien era uno de los amigos de Yuzuru, le lanzó el pan de la vitoria a Yuzuru mientras estaba sentado, después de eso otro de sus amigos que fue a comprar las bebidas dejó su té sobre el banco. Entonces se sentó con violencia en su asiento.
— ¿Y? ¿Qué pasa con esa herida?
Aquel que le preguntó fue el mal amigo de Yuzuru, Ryouzenji Hijiri, daba una sensación de ser un estudiante “play boy” él al igual que Sôichirô y Yuzuru tenían el uniforme desacomodado, tenía una corbata negra bajando de su cuello, la escuela tenía la regla de que los estudiantes tendrían que tener un uniforme y peinados adecuados al ser estudiantes pero mientras que se protegiera el sentido común eran libres de hacer pequeñas modificaciones, por lo que no era como si estuvieran rompiendo las reglas de la escuela.
— Te trajimos la comida, así que cuando menos habla, vamos, responde.
Le preguntó Sôichirô sentado en su lugar, los tres se llevaban bien, por lo que normalmente actuaban juntos. Pero… los tres eran de clases diferentes, normalmente comerían en la cafetería de la escuela, pero debido a la lesión de Yuzuru, estaban siendo considerados con él comiendo en su salón de clases.
— No, bueno... subí a un árbol por un gato… y terminé así al caer.
Con la respuesta de Yuzuru…. Primero Sôichirô escupió lo que tenía en la boca y después Hijiri comenzó a reír a carcajadas mientras lo apuntaba.
— ¿¡Caíste de un árbol por intentar salvar a un gato!?
— ¡Hay un límite para lo torpe que puedes ser!
— Cállate… el gato se puso violento.
— Tanto así debió de haberle desagradado que lo salvaras.
— ¿¡Un gato te hizo caer!? Jajaja, es demasiado divertido.
Allí estaban Sôichirô y Hijiri riendo a carcajadas, mientras que Yuzuru resopló y se cruzó de brazos.
— Bueno, bueno, no te enojes, perdón… Pff…
— Ah. Fue demasiado divertido… fue sin querer… Pfff…
— Me hacen dudar de su personalidad.
Por un instante dudó si debía llamarlos amigos, pero Yuzuru desechó la idea por la ventana. Pasó un tiempo y los dos continuaron riendo... pero parecía que por fin se cansaron, y cambiaron de tema de conversación.
— Por cierto… ¿Cómo te fue en el Omiai?
— Ah, había algo como eso. ¿Pediste una rubia hermosa de ojos azules y piel blanca con grandes pechos y trasero verdad? ¿Llegó una belleza tal y como lo pediste?
— ¡Oye! ¡Estás hablando demasiado fuerte!
Arisa también se encontraba en el salón de clases, comía con compañeros de clases, cabello rubio, ojos azules y piel blanca, cuando menos no quería que escuchara todo contando el “hermosa de grandes pechos”, Afortunadamente parecía que no los había oído ya que no mostró ninguna reacción. La conversación con sus amigos continuó como siempre.
(Como siempre… se ríen de casi todo… ¿cómo decirlo…?)
Solo por un instante Yuzuru volteó a ver en dirección a Arisa, estaba sonriendo mientras escuchaba, era una chica inusualmente hermosa, pero al verla así no resaltaba demasiado. Posiblemente estaría intentando que así sea, ella es buena con los deportes, inteligente, hermosa, la Reyna del salón de clases, pero mientras que no sea el centro del tema borraba su presencia, si no lo hacía así, podría ser objetivo de abusadoras… siempre estaba ese peligro. Se había dado cuenta en el Omiai, pero Arisa tenía una personalidad un tanto débil, no era el centro de atención, y había tomado la decisión de no resaltar, de seguro esa era la forma en que se relacionaba con la sociedad…
(Creo que es una forma inteligente de vivir… pero no me agrada del todo).
Pensaba que no hacía falta resaltar, pero escuchando conversaciones aburridas de personas que no quería, de seguro no era más que una vida como la de un pez siendo llevada por la corriente, si tiene que estar viviendo estando atenta de los alrededores todo el tiempo, lo mejor sería vivir solo. Yuzuru llegó a esa conclusión y después les respondió a sus amigos.
— Si tuviera que decir el resultado en pocas palabras, no llegó nadie… no había manera de que apareciera alguien como ella.
— Que aburrido.
— Haa… allí debiste haber mentido diciendo que alguien apareció.
Para ellos podría ser un tema para burlarse, pero para Yuzuru el tema del compromiso no lo era así… bueno, por supuesto, que lo tomaran en serio también le causaría problemas, así que de ese modo estaba bien a su manera.
(No hay manera de que pueda decirles que ahora estoy comprometido falsamente con Yukishiro Arisa).
Cuando menos tenía confianza de ser buenos guardando secretos, por lo que no lo dirían pero… ya podía ver que se burlarían de él hasta la muerte.
— Por cierto Sôichirô, ¿cuál prefieres? ¿Ayaka-chan o Chiharu-san?
— Oh, es cierto, mierda de humano, ¡se claro!
— A, no, esperen, no cambien de tema así de pronto.
Al evitar el tema Yuzuru evitó que siguieran molestándolo.
◇◆◇◆◇
Después de clases.
Los dos amigos de Yuzuru le estaban ayudando a bajar las escaleras, para después regresar solo a su departamento Al llegar, allí se encontraba Arisa esperándolo
— Llevaré tus cosas.
— Gracias.
Terminó siendo consentido por su amabilidad, y lo acompañó hasta la puerta de su departamento, después de todo era más sencillo teniendo a alguien ayudándolo aun tratándose solo de usar el elevador, además de que se sentía más seguro teniendo a alguien a su lado.
— Entonces Yukishiro, nos vemos maña…
— Te ayudaré a quitarte los zapatos, ¿Es difícil cierto?
— Las llaves están en la bolsa de la maleta.
Habiendo llegado hasta aquí Yuzuru aceptó su amabilidad diciéndole donde se encontraban las llaves. Ella abrió la puerta con su misma expresión tranquila de siempre… y entonces se congeló. Se quedó allí petrificada con los ojos bien abiertos.
— ¿Que sucede Yukishiro?
— ¿Qué es este departamento…? no hay lugar para caminar.
Basura y botellas, copias y ropa, Arisa se encogió de hombros al ver el estado del departamento.
— Cuando menos te lo digo pero lo ordené como pude, sé en donde está cada cosa…
— Dejando de lado si en verdad sabes eso, Takasegawa-san, es demasiado peligroso que una persona en muletas viva en un lugar como este en el que podría lastimarse.
Mientras decía eso le ayudaba a Yuzuru a quitarse los zapatos, gracias a eso logró entrar en el departamento sin muchos problemas.
— Oye Takasegawa-san.
— ¿Nn?
— Ensuciarás todo con la punta de las muletas, cuando menos tienes que limpiarlas…
Tras decir eso Arisa sacó pañuelos blancos de su maleta, entonces comenzó a limpiar cuidadosamente las muletas para después suspirar.
— Necesitas tener cuidado.
— Lo siento… pero la verdad es que no me importa.
— Debería importarte… ya me voy ¿Estarás bien?
Movió la mirada de las muletas al departamento sucio, parecía preocupada desde el fondo de su corazón… su expresión era como si no se decidía si irse o no. Yuzuru comenzó a desplazarse por la habitación intentando mostrarle que no había nada de qué preocuparse.
— Está bien, este es mi departamento, sé bien donde esta cada co…
Cuando de pronto apoyó mal una de las muletas haciendo que esta resbalara. El cuerpo de Yuzuru comenzó a inclinarse.
—… No está bien.
— Ah, lo siento, de veras que te debo una.
Afortunadamente Arisa estaba a su lado, por lo que pudo evitar una caída. En esta ocasión en verdad que se asustó, sintió como había comenzado a sudar.
— Ah… moo, no puedo dejarte solo… ¿Está bien si limpio verdad?
Arisa dijo eso, pero no había manera de que se negara, era muy patético que una compañera de clases tuviera que limpiar su departamento, pero era cierto que estuvo a punto de caerse.
— Ha… sí.
Asintió honestamente.
◇◆◇◆◇
— Siento todo esto…
Yuzuru sentado en su cama se disculpó con Arisa quien había terminado de limpiar, Yuzuru con sus muletas no podía caminar bien además de que no podía moverse por la basura, no podía dejarlo así, se sentía inusualmente mal por eso. Mientras que por el otro lado Arisa tenía una expresión que no decía nada.
— Por ahora limpié la basura, mañana volveré a terminar de limpiar.
— No necesitas llegar a tanto…
— No me gusta dejar las cosas a medias.
Dijo Arisa con una actitud un poco molesta, mientras limpiaba no pudo evitar ver ropa tirada, y le preguntó a Yuzuru.
— Takasegawa-san, ¿Cómo le harás para tomar una ducha? ¿Qué fue lo que dijo el doctor?
— Me dijo que no me bañara en unos dos o tres días, por lo que hasta ayer me limpiaba con una toalla.
Ayer ya era el tercer día, por lo que hoy podría entrar (procurando no meter la pierna en el agua caliente). Incluso para Yuzuru, el no poder limpiar bien su cuerpo por tres días seguidos le era bastante incomodo, por lo que tenía pensado tomar un baño hoy.
— ¿Cómo planeas entrar?
— Bueno, no queda de otra más que entrar con una pierna, no hay suficiente espacio en el baño para las muletas.
Estaría sentado mientras se limpiaba el cuerpo, por lo que bastaría con que se moviera al baño con una pierna, además de que ahora al no haber basura de camino no debería ser demasiado complicado.
— Eso es… un poco peligroso, es fácil resbalarse en el baño.
— Creo que estás exagerando… además de que ya me he recuperado bastante, si me esfuerzo puedo caminar sin mule…
— Si te descuidas de esa manera volverás a lastimarte, te ayudaré.
Ayudarlo… seguramente sería llevarlo hasta el baño, estaba inusualmente feliz por ese sentimiento... pero parecía que Arisa era mala con el cuerpo de un hombre.
— ¿Cómo lo harás?... no puedo bañarme con la ropa puesta.
— Lo sé… estoy pensándolo, es cierto, ¿podrías bañarte en traje de baño?
Primero Yuzuru se pondría un traje de baño que le cubra la parte inferior y una camisa encima, en esa situación Arisa podría acompañarlo hasta el baño, donde tomaría asiento, Después de que Arisa saliera, se mojaría con la regadera y se pondría una toalla, una vez que terminara de limpiarse se pondría la camisa, y después de todo Arisa le ayudaría a salir de la ducha del mismo modo. Ese era el plan que tenía.
— No, incluso para que llegues a ese extremo… aunque creas tenerme una deuda no necesitas ser tan considerada… ¿no te agrada hacer esto verdad?
Yuzuru estaba un poco avergonzado de que una chica le ayudara. Pero a pesar de eso, después de todo era de agradecer la intención, pero para Arisa… a pesar de que no fuera a tocar su piel directamente, que pase demasiado tiempo con un hombre que no quería, de seguro era algo que no le agradaría. Es cierto que Yuzuru la había ayudado pero no era porque quería que le debiera algo, le daba algo de pena el pensar que estaba intentando hacer eso a la fuerza para no deberle nada pero Arisa movió la cabeza a los lados.
— Está bien.
— Pero…
— Seria más difícil para mí si terminaras cayendo en el baño y empeorando tus lesiones, este… ¿entiendes verdad?
Si lo ponía de ese modo Yuzuru comenzó a pensar en la posición en la que se encontraría Arisa. Es cierto, si después de que ella regresara a casa escuchara que se había vuelto a lastimar… y a pesar de que pudo haberlo ayudado... solo sentiría arrepentimiento.
—…. Entendido, pero solo déjame regresarte el “exceso” de este favor.
Tras decir eso Yuzuru tomó su traje de baño, una camisa y entró en la habitación para cambiarse, después de eso entró en el baño con la ayuda de Arisa.
— Entonces cuando termines golpea un poco la puerta, te estaré esperando.
— Si, entendido…
Se lavó el cuerpo y el cabello estando sentado, hacía 3 días que no se bañaba bien, y lo sintió bastante placentero… estaba agradecido con Arisa dentro de su corazón. Terminó de lavarse sin problemas, y primero tomó una toalla para secarse el cuerpo, después de eso se puso una camisa.
(Realmente creo que podría salir del baño aun sin su ayuda).
Yuzuru se puso de pie con una pierna, para después voltear a ver en dirección a la salida y al cuarto para cambiarse, abrir la puerta, saltando con fuerza podría hacerlo… no debería de ser algo complicado.
(… Pero después de todo me queda algo de inseguridad…)
Era el cuarto de baño húmedo en el cual era fácil de resbalarse, si fallaba en el salto caería sin duda alguna.
— Yukishiro, terminé.
Mientras decía eso golpeó la puerta de vidrio, al hacerlo Arisa abrió temerosamente la puerta, y entró al baño solo después de verificar que Yuzuru tenía puesta la camisa como se debe. Arisa sostuvo a Yuzuru de modo que pudiera abrir la puerta.
— Te estoy sosteniendo así que intenta dar brinquitos como “pyon”
— Ah, sí.
Era una forma un tanto linda de ponerlo, y saltó la separación entre el área de la ducha y el área para cambiarse, y al hacerlo se sentó un poco en el área para cambiarse.
— Muchas gracias.
— De nada, entonces llámame cuando termines de cambiarte.
— Si, entendido.
Después de terminar de cambiarse sentado volvió a hablarle a Arisa. Ella le ayudó a levantarse para después entregarle sus muletas, abrió la puerta y así pudieron salir a la sala de estar, entonces tomó asiento en su cama.
— Fuu… solo entrar en la ducha fue problemático.
— Dices eso, pero aun así no dejes de usar las muletas, cuando mínimo es por una semana… haz lo que te dijo el doctor por favor...
— Entendido.
Aunque Arisa no se lo dijera era algo que ya planeaba hacer, pero desde que le estaba ayudando no podía decir algo como eso.
— Por cierto ¿Puedo ir a ver al refrigerador?
— No me importa… pero no hay nada.
— Muchas gracias, ya lo veré por mi cuenta.
Tras decir eso Arisa abrió la puerta del refrigerador… y entonces suspiró.
— En serio que no hay nada… ¿Qué planeabas cenar?
— Fideos instantáneos y algo de Curry, bueno, también sería algo bueno ir a comprar algún bento en la tienda.
— ¿Normalmente comes así?
— Intento elegir las que tengan tantas verduras como se pueda.
— Ha…
Arisa parecía comenzar a pensar mientras suspiraba, pasó varias decenas de segundos y entonces… comenzó a caminar en dirección a la entrada.
— Iré a comprar algo, espera un poco por favor.
Parece que iría a comprar un bento al a tienda, Yuzuru no podía moverse muy bien por lo que en verdad le era algo bueno que fuera a comprarlo por él.
— Lo siento.
— No hay nada que hacerle, cocinar con esa pierna parece bastante difícil… bueno, no hay demasiada diferencia.
Parece que le escupió un poco de veneno, para empezar era cierto que a pesar de que no estuviera herido prácticamente no cocinaba, por lo que no pudo responder a eso.
Después de esperar un poco a Arisa leyendo el periódico, regresó con una gran compra, incluyendo arroz e ingredientes sin cocinar… no sabía si era lo que pensaba, así que le preguntó.
— Oye, Yukishiro, Tu… eso es… Eso no parece un bento de la tienda.
— Por supuesto, si no te alimentas como es debido tardaras más en recuperarte, usaré tu cocina, espérame unos 30 o 40 minutos por favor.
Arisa dijo eso unilateralmente, se subió las mangas de la camisa y comenzó a manipular el arroz, ya ni siquiera sabía que tanto había comprado por lo que Yuzuru no podía hacer nada más que esperar. Después de un tiempo un buen aroma llegó hasta su nariz.
— No puedo hacer nada más que cosas sencillas pero…
—… ¿Cosas sencillas?
Arroz blanco, sopa de Miso, carne de cerdo, además de una ensalada, eran tres guarniciones con su sopa, allí estaba todo bien servido.
— Esto… ¿Es algo sencillo?
— Solo cociné un poco la carne de cerdo, la ensalada son solo verduras cortadas.
— Eso es… ¿no era algo difícil?
— Normalmente cocino después de todo, no me costó mucho así que no necesitas contenerte.
Después de decir “Itadakimasu” Yuzuru se llevó algo de la sopa de miso a la boca, el sabor de la comida japonesa se expandió por su boca.
— Es delicioso… de lo que he comido hasta ahora esto es lo más delicioso que he probado.
Cuando Yuzuru dio su más sincera impresión, por algún motivo Arisa se quedó petrificada con sus grandes ojos verdes abiertos.
— ¿Yukishiro? ¿Estás bien?

— Ha… lo siento, es la primera vez que me alagan por mi cocina… ¿En verdad sabe bien?
— Eso es... bueno, si me preguntas específicamente sería difícil de decir pero, creo que es mucho más delicioso que lo que suelo comer, mejor dicho, ¿Tuviste que quitarle las espinas al pescado que usaste para el miso verdad? Sorprendente… siento haber hecho que gastaras tiempo y esfuerzo, en verdad muchas gracias.
— Ya veo… bueno, ya que me tomé la molestia de hacerlo sería un poco desagradable si dijeras que sabe mal, aceptaré el alago con honestidad.
Solo fue un instante en el que Arisa pareció afectada por sus palabras, pero de inmediato regresó a tener su expresión fría mientras tomaba sus cosas.
— Por ahora creo que el alimento[1] que te he dado es todo por ahora, me voy a casa.
— A… alimento…
Antes de que Yuzuru pudiera decir algo por la cruel manera en que le había dicho, Arisa con una voz tranquila continuó hablando solo con lo necesario.
— Deja las cosas para lavar solo en agua, mañana los lavaré, aún queda algo de sopa de miso en la cocina, cómelo mañana temprano por favor, me gustaría confirmarlo pero, ¿entendiste?
— Ah, si…
Era una actitud en la que no quería decir más de lo necesario y Yuzuru solo pudo asentir “Hasta mañana” después de despedirse, Arisa se retiró como si estuviera huyendo.
— No me digas que…. ¿Le dio vergüenza?
Yuzuru estaba sorprendido por haber visto una faceta inusual en Arisa Yukishiro.
◇◆◇◆◇
Al día siguiente, Arisa de nuevo se encontraba con Yuzuru para ayudarle a ir a la escuela.
— Hoy limpiaré a fondo… ¿podrías esconder desde antes las cosas que necesitas y que no quieras que vea?
— Ah, por supuesto.
Sería mejor que fuera preparándose para la limpieza, así que tenía que limpiar en lo mínimo necesario, fue durante la noche cuando le llegó ese mensaje de Arisa, Yuzuru no podía usar un pie, pero aun así si era limpiar algunas cosas y esconder otras entonces podría hacerlo.
— Entonces comenzaré a limpiar, durante ese tiempo descansa en la cama mientras me vigilas por favor.
—… Vigilarte…
— No me robaré nada, por lo que no tomaré la responsabilidad en caso de que algo se te pierda.
Desde el punto de vista de Arisa podría ser algo que en verdad le preocupara, Yuzuru estaba en una posición en la que estaba siendo ayudado, por lo que asintió honestamente.
— Además, Takasegawa-san…. ¿Puedo tomar prestado tu cuarto para cambiarse?
— ¿He? ¿Te vas a cambiar?
— No me gustaría limpiar en mi uniforme, usaré mi uniforme de gimnasia.
— Es cierto, adelante.
Yuzuru respondió de ese modo, y Arisa entró en el cuarto para cambiarse con su maleta en mano ¿Se sentía incomoda tener que cambiarse en el departamento de un hombre? Yuzuru llegó a pensar eso, pero ahora que lo pensaba tranquilamente al no poder caminar, puede que no se preocupara tanto por él, podía imaginarse a sí mismo como le quitaría las muletas haciendo que cayera indefenso al suelo.
Después de un tiempo Arisa terminó de cambiarse y salió, en la parte inferior tenía unos pants deportivos, mientras que en la superior una camiseta de manga corta, ponerse el suéter sería demasiado caluroso. Realmente no era algo inusual para Yuzuru ver a chicas en su uniforme deportivo al ser un estudiante de preparatoria... pero ver en verdad a una chica vestida así en su departamento, de algún modo no lo sentía muy real.
— Entonces comenzaré a limpiar.
— Si… te lo encargo.
Arisa comenzó a limpiar de una vez, ¿solía ayudar a la limpieza en la casa? Parecía hábil, en un instante su departamento estaba limpio.
— Lo siento.
— Si piensas eso entonces ten cuidado de no ensuciar demasiado a la próxima, me daría una mala sensación que el departamento del que me tomé la molestia de limpiar se ensuciara de inmediato.
La expresión de Arisa, parecía tener una pequeña pizca de cansancio era como si tuviera la experiencia previa de que después de limpiar le ensuciaran de inmediato.
— Por cierto ¿podemos hablar un poco?
— Si es mientras limpio no me importaría.
Le respondió mientras continuaba la limpieza, no tenía la intención de molestarla, así que no le importó que fuera mientras ella continuaba limpiando… lo estaba haciendo por Yuzuru después de todo, y entendía su posición.
— Inusualmente eres minuciosa con los detalles.
—… ¿No te agrada?
— No es eso, solo que en la escuela pareces muy tranquila… estoy un poco sorprendido por la diferencia.
No era como si Yuzuru fuera especialmente cercano a Arisa, y tampoco había escuchado que hablaran mal de ella, si anteriormente Yuzuru le hubiera dicho algo como “disculpa” a esa Arisa de la escuela ella de seguro hubiera respondido algo como “no, no, nos ayudamos cuando estemos en problemas, estás herido, para empezar fue en parte mi culpa”.
— ¿Cuándo mucho intentas no sobresalir?
—… Es cierto, ¿tengo que decir mis motivos?
— No, más o menos me doy a la idea, está bien.
Arisa era una “mestiza”, tenía un cabello estilo europeo que la hacía sobre salir, además del color de sus ojos, ahora todo se ha globalizado, haciendo que haya japoneses con rasgos de extranjeros, en definitiva no era algo inusual, pero no es como si hubiera muchos de ellos, para bien o para mal terminaba resaltando, la verdad no importaría si resaltara en una buena manera, pero no era demasiado bueno si resaltaba de una mala manera. El intentar no sobresalir era una elección inteligente, aunque a Yuzuru no le agradaba demasiado eso.
— ¿Pero está bien que no uses esa “máscara” frente a mí?
— No sentí que hubiera necesidad ¿o si la hay?
Arisa respondió como si fuera medio en broma, era una de esas preguntas que no necesitaban respuesta al ya conocerla.
— No, está bien, para mi así es más sencillo de entenderte.
Además con aquel “compromiso falso” algo como una máscara no era necesaria, sería mejor tanto para Yuzuru como para Arisa, entenderse y saber que piensan ambos… lo peor sería no darse cuenta de lo que a Arisa no le agradara y terminaran en una situación peor. Tenía sus ventajas el que ambos hablaran siendo honestos.
— Por cierto Takasegawa-san.
— ¿Qué pasa?
— Puede que ya te lo haya comentado o no pero…
Arisa dejó de mover las manos al limpiar, entonces se dio la vuelta y viendo a Yuzuru habló con claridad.
— Mantén en secreto dentro de lo posible el asunto de nuestro compromiso falso… incluso de tus amigos cercanos.
—.. Ah, por supuesto, ni siquiera tengo la intención de decírselos a mis “amigos cercanos” y no lo he hecho, así que puedes estar tranquila.
Amigos cercanos, con eso se podía decir que se refería a Sôichirô y a Hijiri. Parece que el día anterior Arisa los había escuchado… ¿Había escuchado lo de los pechos grandes? Le llamaba la atención, pero lo mejor era no preguntar.
— Ya veo, entonces estoy más tranquila, no tengo ni novio ni alguien que me guste pero… pero sin importar de que lo tenga o no, en cuanto piense que quiera salir con alguien eso no sería algo bueno.
—…. Bueno, aunque la verdad no creo que sea algo extraño querer escondérselo a la persona que te gusta.
— Hay personas que se desanimarían.
Yuzuru terminó inclinando la cabeza, él también tenía amigas, pero no tenía una imagen de que hubiera alguien así. Para empezar Arisa ya era diferente, termina resaltando aunque no quiera y es de las que terminarían siendo el centro de atención.
— Lo estás diciendo como si dentro de tus amigas hubiera “una fan” mía escondida.
— No haré comentarios acerca de eso, pero aunque no sea así… si se descubre, la persona podría pensar algo como “a pesar de que en verdad tiene un novio, solo lo esconde y se está burlando de mí”
—… Ya veo.
No pensaba que todas las chicas pudieran pensar así, pero puede que si hubiera algunos chicos que si pensarían de esa manera, Dejando de lado Yuzuru, ¿El grupo de chicas con las que se juntaba Arisa solían divertirse? Terminó inclinando la cabeza, no era quien para hablar acerca de las relaciones de los demás, por lo que no podía decir nada.
— Ya veo, bueno, puedes estar tranquila… estoy igual, no tengo ni novia ni una persona que me guste... pero sin importar eso, si se enterara que tengo una hermosa novia como tú estaría destinado la tragedia.
Yuzuru respondió con un poco de broma, y Arisa contestó “eres bueno” mientras le mostraba una sonrisa.
— Saber que ambos estamos pensando en lo mismo me tranquiliza.
— Me alegra.
Ninguno de los dos hablaría de la promesa que se habían hecho, Había ese pacto entre Yuzuru y Arisa.
◇◆◇◆◇
Pasaron 10 días y Yuzuru se despidió de sus muletas, si se tuviera que decir que era evidente, era evidente pero después de eso Arisa dejó de ir al departamento de Yuzuru.
Pasó una semana después de que Yuzuru dejara de usar las muletas, mientras que no hiciera ningún esfuerzo excesivo no se lastimaría, y así Yuzuru se encontraba comiendo en la cafetería con sus malos amigos, él no solía hacer el almuerzo así que solía comprar en la cafetería, Mientras que por el otro lado Sôichirô quien en apariencia era un chico guapo tenía su almuerzo, era un hombre que daba la sensación de ser un don juan, mientras que Hijiri al igual que Yuzuru también comía de la cafetería.
(La comida de Yukishiro fue deliciosa…)
Yuzuru pensó eso para sí mismo mientras probaba la sopa de miso de la cafetería, normalmente no le sabría mal al ser un simple almuerzo… pero ahora que podía compararlo con la comida de Arisa, le parecía que el sabor había disminuido.
— Yuzuru… últimamente también comes verduras.
De pronto Sôichirô le señaló eso, no era como si a Yuzuru le desagradaran las verduras… pero era de las personas que no solían comerlas a propósito, por lo que no solía comerlas, y últimamente había comenzado a comerlas inconscientemente.
— ¿Tus padres no son del tipo que te llamarían la atención por esas cosas verdad? ¿Entonces quien fue? ¿Te conseguiste una novia o algo así?
— Desafortunadamente no es el caso.
Hijiri le preguntó con algo de dudas y Yuzuru lo negó. Después de pensar un poco… les preguntó a ambos.
— La verdad es que últimamente hay una amiga que me ha estado ayudando, y me gustaría darle las gracias ¿Qué podría ser bueno?
Ambos se sorprendieron quedándose con los ojos abiertos al no pensar que de la boca de Yuzuru podría salir la palabra “amiga”.
— ¿No son Chiharu ni Ayaka verdad?
Eso fue lo primero que le dijo Sôichirô, Chiharu y Ayaka son chicas que asisten en la misma escuela, eran las amigas de la infancia de Yuzuru y Sôichirô, si Yuzuru dijera “amiga” solo estarían ellas dos.
— No necesitas preocuparte, es una chica diferente.
— ¿Qué pasa Yuzuru…? pensé que éramos amigos, ¿Ya te llegó la primavera? Muérete.
— No ha llegado, no es eso, y no tengo la intención de morir.
No había duda alguna que incluso ya tenía “prometida” por lo que a primera vista podría decirse que ya le había llegado la primavera pero… para empezar a Yuzuru no le importaría pasársela en invierno.
— Sôichirô ¿Estás acostumbrado a tratar con mujeres?
— No soy así con Ayaka y Chiharu…
En el momento en que pensó que hablaba de ellas sin mencionarlas ya le estaba dando cierta respuesta, pero sería un problema si Sôichirô comenzara a inclinarse hacia ese lado así que no dijo más.
— Desde ahora te lo digo pero no soy cercano a ninguna chica además de Chiharu y Ayaka, les he regalado cosas, pero es parecido a ti, por eso no creo que te si va como referencia.
— En serio.
— Hace poco compraste un “collar de Tifany” ¿Claramente buscabas llamarle la atención a esa chica verdad?
—… No es así.
Yuzuru pensó que si lo interpretaba de esa manera a Arisa terminaría desagradándole, no conocía muy bien del corazón de las mujeres, pero entendía ese sentimiento.
— ¿Basta con que le preguntes no? ¿Le vas a regresar el favor que te hizo cierto? No creo que haya necesidad de sorprenderla.
Dijo Hijiri un poco atónito, ahora que lo mencionaba puede ser cierto, no es como si planeara sorprenderla o algo así.
— Es cierto, como se esperaba de Hijiri, como se esperaba de alguien bueno dando las gracias.
— Oh, Yuzuru, ¿No estarás malinterpretando algo?
Ignoró la voz de Hijiri y se llenó de determinación para preguntarle.
◇◆◇◆◇
Se apresuró a hacerlo de una vez, ese mismo día le escribió un mensaje a Arisa “Me gustaría agradecerte por lo de antes, ¿hay algo que quieras?” Y al hacerlo le respondió rápido “¿Podrías dejarme jugar un poco al videojuego que tenías en tu departamento?” Para Yuzuru esa fue una respuesta un poco inusual, pero de inmediato le dijo que estaba bien. Como resultado de hablar… el sábado de esa semana Arisa se dirigió al departamento de Yuzuru.
Sábado, pasado del medio día.
El intercomunicador del departamento sonó y Yuzuru abrió la puerta. Al hacerlo allí se encontraba una chica hermosa de piel blanca, cabello color lino y ojos verdes. Se trataba de Yukishiro Ayaka.
— Gracias por lo del día de hoy, estaré a tu cuidado.
Tenía una blusa blanca y pantalones Beige, se encontraba bajando la cabeza cordialmente frente a Yuzuru. Era la primera vez que la veía con otra ropa que no fuera la del uniforme, por lo que era una sensación nueva.
— Bueno, adelante.
Tras decir eso Arisa entró en el departamento, y al hacerlo lo primero que hizo fue ver a los alrededores.
— Parece que estás limpiando como se debe.
— Bueno…
Se sentiría mal haciendo que Arisa viera sucio el departamento que ella había limpiado, por ello es que Yuzuru limpiaba todos los días. Especialmente hoy ya que sabía que Arisa vendría a visitarlo.
— La cocina también está limpia… ¿has estado cocinando?
— Eso es…. Um… bueno, no puedo cocinar, pero cuando menos compro ensaladas y verduras de la tienda.
— Parece que estás un poco arrepentido, me alegra.
Parece que Yuzuru le había hecho saber a Arisa que gracias a ella había recapacitado la manera en que vivía, y ella asintió como si estuviera impresionada.
— ¿Entonces qué te parece si jugamos tal y como lo querías? ¿Y? ¿A qué te gustaría jugar? Tal y como lo ves tengo muchos juegos, también tengo algunos otros que no son de consola, más bien son de PC.
— Um, es cierto…
La mirada de Arisa fue atraída a la consola y a los juegos, al final comenzó a tomarlos para verlos mejor. Al verla desde atrás parecía un poco emocionada, era como si en verdad deseara jugar, Yuzuru estaba un poco más relajado.
— Entonces que sea este.
El juego que había elegido Arisa, era un battle royal en donde aparecían toda clase de personajes, era un juego de batallas famoso.
— Esta bien, ¿Jugamos?
Yuzuru encendió la consola y puso el juego, entonces le entregó el control a Arisa, y ella…
— ¿Cómo se controla?
Preguntó un poco confundida, para empezar la forma en que lo sostenía era un poco inusual.
— Ah… ¿nunca has jugado?
— Solo una vez cuando estaba en la primaria… cuando fui a la casa de una compañera de clases.
— Me da la sensación de que ha cambiado desde hace mucho.
Yuzuru comenzó mostrándole como se sostenía tomando su mano, y ella escuchaba con una expresión seria.
— Bueno, básicamente así se sostiene para controlarlo, eventualmente te acostumbrarás...
— Muchas gracias.
Rápidamente pasaron a la pantalla de selección de personajes entonces Arisa volvió a preguntar.
— Este, Takasegawa-san, ¿hay algún personaje que no deba usar?
— ¿A qué te refieres?
— Cuando estaba en primaria, este… me molestaban diciendo eso…
— Puede que sea porque eran de primaria, pero realmente no importa, no necesitas preocuparte por eso.
— Ya veo… ¿entonces cual debería elegir? ¿Hay alguno para nuevos?
— Para nuevos… bueno, creo que podría ser este.
Yuzuru tampoco era como si jugara demasiado a ese juego, en ese sentido también era nuevo, por eso es que solo podía hacer como si supiera mucho frente a Arisa.
— Es cierto Takasegawa-san.
— ¿Qué pasa?
Terminaron de elegir sus personajes y el juego estaba por comenzar, Arisa le dijo a Yuzuru con una expresión seria.
— No te contengas, no me trates especial.
— Dentro de lo que pueda, pero déjame decirte que tampoco soy muy bueno.
Respondió encogiéndose de hombros.
◇◆◇◆◇
— Vuelvo a ganar.
¿Después de todo Arisa estaba contenta por ganar? Siempre que ganaba su expresión formaba una ligera sonrisa. Pero sus ojos esmeraldas... como siempre no brillaban. Yuzuru se sentía un poco frustrado… pero al ver la linda expresión de Arisa, pensó que tampoco era tan malo perder, no era como si le gustara pero quería que esa chica hermosa mantuviera su sonrisa.
— ¿Tengo algo en el rostro?
— Ah, no... Solo pensaba que eres buena a pesar de ser nueva.
Yuzuru intentó engañar a una Arisa que inclinaba la cabeza con extrañeza, no había manera de que pudiera decirle que pensaba que su expresión era linda.
— ¿En verdad no juegas normalmente? ¿No tienes una consola en tu casa?
— No tengo… muchas oportunidades de jugar, además de que mi madre es de las que no les gustan los juegos, y… este, si me ven haciéndolo se enojarían, me dice que si tengo tiempo libre que estudie…
—… Ya veo.
Lo había sentido durante el Omiai, pero parece que la posición de Arisa en la casa Amagi no era muy buena, puede que en verdad hubiera alguna consola en su casa pero cuando menos para los chicos de la casa de los Amagi, no parecía que Arisa tuviera la oportunidad de jugar, de seguro por ello se había tomado la molestia de venir a jugar a la casa de Yuzuru.
— Takasegawa-san… con el debido respeto apestas.
— No necesitas molestarte en agregar “con el debido respeto”
— Apestas demaciado.
— No necesitas ponerle algo extra... creo que podríamos responder así a la broma.
— ¿Pensabas que era alguien que no bromeaba?
Arisa fulminó con la mirada a Yuzuru al parecerle inusual, él se encogió de hombros.
— No eres muy bueno ¿Normalmente no juegas a este juego?
— Nn… para empezar los mismos juegos casi no los toco.
— ¿A pesar de que tienes tantos?
Dijo mientras volteaba a ver de reojo todos los juegos que tenía, habían alrededor de cincuenta entre juegos viejos y nuevos, a simple vista podría decirse que le gustaban mucho los juegos.
— Yo… soy de los que se aburren rápido.
— Ya veo, después de todo eras de los que están satisfechos solo comprándolos.
— “Después de todo”.
— La cocina está bastante preparada, como ollas y vasijas para nabe.
A pesar de que era un hombre que no solía cocinar, su cocina estaba bien preparada, con ello Arisa parecía haber llegado a la conclusión de que Yuzuru era la clase de persona que compra cosas que termina por no usar… no podía negarlo ya que no se equivocaba.
— Si mal no recuerdo también tenías pesas y demás cosas para hacer ejercicio en la sala.
— Ah… bueno, los uso de vez en cuando… en verdad hago ejercicio, en ocasiones voy al gimnasio con mis amigos.
— ¿En serio?
— No mentiría con algo innecesario como esto… ¿quieres comprobarlo?
Cuando Yuzuru se tomó la camisa intentando mostrarle una prueba ya que no le creía, Arisa de inmediato se puso roja, y entonces desvió la mirada rápidamente.
— N… no… así está bien.
Después de todo no parecía estar muy acostumbrada a los hombres, el que la llamara linda no era solo por su apariencia, su personalidad y gestos también le hacían pensar que era linda.
— Es cierto, Yukishiro ¿No tienes sed?
De tanto pensar que era linda se dio cuenta que también era alguien vergonzosa, así que para cambiar de tema le preguntó eso.
— E, entonces tomaré algo.
— Entendido… ¿Un café está bien?
— Si ¿tienes leche y azúcar?
— Si, entonces te lo serviré.
Aunque dijera que se lo serviría, solo era de calentar el agua, tenía una cafetera en la cocina, puso la taza y presionó el botón para después dejar la taza frente a Arisa.
— Eso fue rápido.
— Tengo una cafetera.
— Ya veo, así que ese fue el sonido de la máquina.
— Así es… iré por la leche y el azúcar.
Tras decir eso regresó a la cocina y trajo consigo la leche y el azúcar, estando allí de una vez trajo una caja de pastel que había comprado.
— Ya regresé.
— Bienvenido… Takasegawa-san, ¿esos son de la pastelería famosa en los alrededores?
Parece que se dio cuenta del pastel que traía consigo.
— Ah, ¿La conoces? ¿Puedes comer cosas dulces?
— Si, me gustan las cosas dulces.
Entonces qué bueno, Yuzuru se sintió más relajado pensando aquello para sí mismo. Dentro de la caja se encontraban dos pasteles, uno era de chocolate y el otro de frutas.
— ¿Cual prefieres?
— Este… espera un poco por favor.
Arisa puso una expresión seria mientras comenzaba a dudar, sus ojos verdes se movían de un pastel a otro, y al final, después de dudar un poco eligió el pastel de frutas. Por eliminación Yuzuru tomó el pastel de chocolate, los dejó sobre la mesa y comenzaron a comer de una vez, eran de una tienda un poco famosa, después de todo eran deliciosos… después de probar el pastel volteó la mirada hacia Arisa… no hacía falta siquiera decir su opinión.
(Me alegra que esté feliz).
Estaba sonriendo con las mejillas rosas mientras comía del pastel, en el instante en que lo mordió cerró los ojos moviendo ligeramente sus labios formando un arco, era como si estuviera teniendo un buen sueño… Después de eso tomó un poco de café y en ese instante hizo una mueca… parece que no era suficiente azúcar y leche.
—… ¿De qué te ríes?
— No, lo siento, fue algo divertido.
— Que persona tan grosera.
Se encogió de hombros como si no le gustara, pero mientras decía eso le puso leche y azúcar a su café, y lo probó un poco.
— Perdón, perdón… pero me alegra que te gustara.
Yuzuru dijo eso mientras sonreía un poco, y Arisa puso una expresión de extrañeza… sin embargo no dejaba de mover el tenedor, volvió a llevarse a la boca un poco del pastel y su expresión volvió a ser suave de nuevo.
— Bueno, te perdono, pero… Takasegawa-san ¿también conocías esa tienda?
— Más que solo conocerla…. Suelo ir mucho con mis amigos.
Yuzuru dijo eso y Arisa pareció sorprendida quedándose con los ojos abiertos, fue tanta la sorpresa que se quedó congelada inmovilizando el tenedor.
— Oye, oye, eso es mucho.
— Ah, aa… lo siento, si dices amigos, este… ¿Son los compañeros de clases?
— Ah, no, ¿conoces a Sôichirô y a Hijiri…?
— He escuchado esos nombres, pero si me dices que reconozca los nombres con los rostros, es un poco complicado...
Apenas han pasado dos meses desde que entraron en la escuela, aunque aprendiera quienes son sus compañeros de clases, es normal que no lo hiciera con los alumnos de otros salones, mejor dicho, es sorprendente que solo hubiera escuchado sus nombres.
— ¿Acaso son famosos?
— La otra vez las chicas de la clase… solo escuché sus nombres, este, parece que son bien parecidos.
— Bueno, eso es cierto.
Para empezar era de dudar que como hombre Yuzuru pudiera decir eso, pero con Sôichirô podía decirlo.
—… Pero…
Arisa comenzó a susurrar algo, apenas pudo escuchar su voz.
— ¿Dijiste algo?
— No, no es nada.
Yuzuru le preguntó pero Ariza le respondió con una expresión tranquila.
◇◆◇◆◇
— Ahora que lo pienso Yukishiro.
— ¿Qué pasa?
En medio del juego Yuzuru comenzó a hablarle a Arisa, ella continuaba viendo la pantalla mientras le respondía, habían pasado varias horas y ya se había acostumbrado a los controles... ahora era tan buena como para poder jugar al mismo tiempo en que le hablaba, aunque para empezar en parte era debido a que su oponente Yuzuru era débil.
— Tu cocina fue deliciosa.
En ese instante, el personaje que estaba controlando Arisa se movió de manera extraña, parece que se equivocó al presionar los botones.
— ¿En serio?
Le respondió con una voz tranquila... en la mente de Yuzuru se encontraba la expresión de sorpresa de Arisa de la vez anterior, aquella figura ruborizada.
(... ¿No será que así podré ganar?)
Yuzuru seguía perdiendo y continuó hablando con las intenciones de ganarle.
— La salsa de la carne sabía deliciosa, estaba en un punto perfecto entre lo salado y la dulzura, ¿le hiciste algo en especial al pescado de la sopa de miso?
— En esta estación las cebollas negi son deliciosas después de todo.
— Incluso con el balance de la cantidad de caldo en la sopa de miso fue esplendida, se dice que los que no pueden manipular bien el pescado antes de agregarlo a la sopa termina haciendo que sepa mal pero... después de todo las personas que pueden hacerlo logran hacer algo completamente diferente, en lo personal me gusta... ¡Ha!
Debido a estar pensando en que palabras debería de decirle para alagarla, su capacidad de concentración flaqueó, y el personaje de Arisa le hizo un ataque especial, haciendo que perdiera espléndidamente.
— Tu débil estrategia te llevó a esto.
— ¿Te diste cuenta?
— Exageraste mucho con las adulaciones después de todo, además, de que fue demasiado repentino, se notó que fue a propósito.
Era exactamente como lo decía, pero tenía que corregirla en una cosa.
— No es como si fuera simple adulación, es verdad que sabía delicioso, eran mis verdaderas impresiones.
— ¿En serio? Bueno, soy algo buena con la cocina, por lo que no haría algo que supiera mal.
¿Así que no funcionaría la misma técnica varias veces? Los halagos de Yuzuru ya no hacían que se viera afectada, sonreía de la misma manera de siempre, pero ya que estaban, Yuzuru continuó con el tema de la cocina.
— ¿Te gusta cocinar?
—... No es realmente eso, solo estoy acostumbrada, normalmente cocino en la casa después de todo.
— Hee, eso es sorprendente, las personas que prueban tu comida deberían de ser felices.
—... ¿En serio lo crees?
Sonrió levemente cuando le dijo eso, pero esa sonrisa era un poco diferente a la de siempre, era como si hubiera un poco de ironía en ello.
— Takasegawa-san, valió la pena haberlo hecho escuchando tus adulaciones.
— No es mera adulación, en verdad sabía delicioso, tanto como para pensar que me gustaría volver a probarla.
—... Ya veo...
Y mientras respondía, Arisa se volvió hacia Yuzuru, estaba sentada correctamente, puso su espalda recta... y de nuevo se le quedó viendo con una expresión seria con sus ojos verdes y largas pestañas, Yuzuru sin pensarlo también corrigió su postura.
— ¿Qué sucede?
— Entonces, ¿Quieres probarla hoy?
— ¿He?
— Disfruté de ese pastel... si quieres podría hacerte algo...
Era una sugerencia que no hubiera pensado que vendría de ella.
Cinco y media de la tarde.
Arroz blanco, Sopa de mizo con Nato y negi, una hamburguesa japonesa (daikon para acompañar, hongos asados, además de brócoli hervido), huevo enrollado y tofu frio.
Era una comida más elegante de lo que esperaba, y había dos platillos más que la vez anterior.
— Ahora que lo pienso... habías dicho que normalmente hacías más de cuatro acompañamientos.
Susurró Yuzuru, en ese momento no era falsedad, normalmente hacía más de cuatro acompañamientos además de la sopa de miso que era la principal, para Yuzuru era algo para sorprenderse, pero Arisa continuaba con una expresión como si no fuera nada.
— No es la gran cosa, el tofu frio y el nato solo los compré así en la tienda y los serví.
Pero aun sin contar eso, eran cuatro acompañamientos, normalmente cocinar algo como esto... debería de ser muy pesado, pero aun diciendo eso no era algo que Yuzuru pudiera decir.
— Es el agradecimiento por el pastel y los juegos, el costo de los ingredientes es a la mitad, yo también comeré... lo cocino con normalidad así que no es la gran cosa.
—... No... Para empezar el pastel y el juego ya era un agradecimiento, por lo que sería un problema si me lo regresaras.
Yuzuru sonrió con amargura, le dio la sensación de que continuaban con el ciclo de dar y recibir.
— Por cierto, ¿normalmente cocinas en casa?... este... ¿está bien si no cocinas con tu familia?
Yuzuru terminó preguntando aquello que le llamaba la atención, Arisa ya le había cocinado por lo que podría ver como ya no comería junto a sus padres, puede que Yuzuru la haya sentido más cercana gracias a la comida... pero estaba un poco preocupado de que sus padres se enojaran con ella.
— Cuando les dije a mis padres que te cociné la vez pasada me ordenaron que fuera a atraparte por el estómago, ¿tanto así deseaban el dinero por el matrimonio?
Terminó sonriendo ligeramente mientras se burlaba, era como si los estuviera tomando por tontos.
— Dejando de lado el corazón no me importa si me atrapas del estómago.
— Eres bueno.
— No, es en serio, durante un tiempo tuve abstinencia de los alimentos de Yukishiro.
— Que broma tan tonta... comamos pronto, se va a enfriar la comida.
Era una expresión atónita mientras lo decía con tranquilidad... antes que la comida lo que se enfrió fue el ambiente, Yuzuru juntó las manos, tomó los palillos y entonces probó la sopa de miso.
— Um, hoy también está delicioso.
— ¿En serio? Bueno, no cambié la manera de hacerlo, por lo que es evidente que sepa igual.
— ¿No será que una prueba de que eres buena con la cocina es poder mantener el sabor estable?
— Demasiada adulación, si recuerdas la cantidad no es la gran cosa.
Arisa respondió con ambigüedad, Yuzuru llegó a la conclusión de que por más que apilara palabras no obtendría mucha respuesta, así que dejó de hablar a detalle acerca del sabor de la comida de Arisa, pero aunque no lo dijera era cierto que pensaba que era delicioso, así que continuó moviendo los palillos y al hacerlo...
—... ¿Tan delicioso está?
Cuando había terminado alrededor de la mitad Arisa le preguntó eso, no era algo para preguntarle a estas alturas, y Yuzuru se mantuvo con su respuesta.
— Creo que te lo hice saber hace poco.
— Ah, no... Es que estabas tan concentrado comiendo como si fuera delicioso...
Tras decir eso volteó a ver al plato de Yuzuru cuya comida casi había desaparecido, y después le preguntó con su voz tranquila de siempre.
— ¿Quieres más? Aun quedo algo de hamburguesa, comida hervida y sopa de miso...
— ¡Por favor!
— Ya veo.
Arisa tomó los platos de Yuzuru que ya había terminado y se puso de pie, le dio la espalda a Yuzuru y se dirigió a la cocina, no corroboró su expresión pero... cuando menos parecía que Arisa había comprendido que sus palabras no eran mera cordialidad.
◇◆◇◆◇
Después de comer, Yuzuru acompañó a Arisa hasta su casa, ella había dicho que estaría bien solo hasta la estación... pero aunque la vez anterior se hubiera ido cuando estaba iluminado, no era como si pudiera dejar que una chica caminara sola en la noche, para empezar si llegaba tarde a su casa era debido a que había preparado la comida para él.
— Takasegawa-san, inusualmente eres alguien caballeroso.
De pronto Arisa dijo eso un poco impresionada, realmente no era que se sintiera caballeroso, pero sintió que fue mucho ese “inusualmente”
— ¿Como que inusualmente?
— Siento si eso fue de tu desagrado pero... al ver como caminas estando del lado de la calle en la acera, me hizo pensar en eso.
Sus padres le enseñaron que cuando se camina con una chica, se tiene que poner del lado de la calle, el hombre tenía que proteger a la mujer... podría pensarse que era una manera de pensar común en el mundo, y la casa de Takasegawa era una de ellas.
— Es algo que me enseñaron mis padres, es una casa que aún tiene viejas costumbres y valores, “si eres hombre protege a la mujer” bueno... aunque fuiste tú quien me ayudó cuando estaba en muletas.
Con las palabras de Yuzuru, Arisa se mantuvo en silencio agachándose un poco... sus hermosos ojos parecían nublados.
— Podría ser que... ¿te causé problemas?
— ¿Nn?... ¿por qué lo dices?
— Por mi culpa... tus padres se enojaron contigo...
Es decir, aquello estuvo en contra de las enseñanzas de su familia acerca de ser el varón quien protegiera a la mujer, puede que por eso lo hubieran regañado... parecía que tenía esos pensamientos.
— Claro que no, a pesar de eso no son tan estrictos siguiendo esa clase de costumbres, para empezar mis padres son flexibles, te estas preocupando demasiado.
— ¿En serio? Entonces está bien...
Arisa suspiró, pero su expresión aún continuaba un poco nublada, parecía continuar preocupada de que debido a sus acciones los padres de Yuzuru lo hubieran regañado.
— Yukishiro ¿estuvo bien todo después de eso?
—... ¿Después de eso?
— Después del Omiai... ¿No te dijeron nada al regresar a casa?
Arisa no contestó a su pregunta, solo estaba en silencio con su expresión nublada, lo que hizo que Yuzuru terminara interpretándolo.
— ¿Te regañaron?
—... Fue mi culpa, no necesitas preocuparte.
Dijo como si quisiera negarlo, era como si estuviera creando un muro ella misma apartando a Yuzuru con esa actitud... pero al mismo tiempo parecía realmente triste, como si estuviera sufriendo. No tenía la intención de involucrarse de más, podría terminar lastimándola, pero le dio la sensación que no era lo mejor solo ignorarlo.
— Si dices eso no tengo la intención de meterme demasiado.
— Me ayudaría mucho si así lo hicieras, no podría causarte más moles...
— No pienso que sea una molestia.
Yuzuru la interrumpió diciendo eso, no estaba volteando a verla, solo continuaba viendo hacia el frente como si hablara solo...
— Desde el momento en que estamos comprometidos la situación en tu familia ya no es ajena a mí.
Aunque no era como si pudiera hacer algo, tras decirle eso continuó.
— Pero no es como si en verdad estuviéramos comprometidos, por eso es que respetaré tu decisión, si me meto demasiado solo dilo, si soy una molestia solo dilo, si no te gusta solo di que no te gusta, estaría feliz si pudieras dejar en claro tus sentimientos verbalizándolos.
Después de un silencio Arisa le respondió claramente.
— Por ahora no hay nada en lo que necesite pedirte ayuda, es un poco exagerado pero... te estarías metiendo demasiado.
— ¿En serio? Bueno, es cierto.
Incluso aunque Yuzuru quisiera ir a hacerle frente a los padres de Arisa, no es como si ella fuese a querer eso, a menos que sea demasiado tonto haría algo como eso, puede que incluso fuera cruel, además de que Yuzuru no tenía tanto sentido de responsabilidad por lo relacionado con Arisa.
— Pero Takasegawa-san.
— ¿Nn?
— Muchas gracias por respetar mi decisión, honestamente me haces feliz.
Su voz era bastante más suave, y después de un tiempo por fin se vio la casa de Arisa, ella dijo que hasta allí estaba bien, se volteó para verlo de frente e hizo una pequeña reverencia.
— Muchas gracias por todo lo de hoy, fue divertido.
Su expresión era la misma mientras decía eso, era una expresión un tanto nublada, pero le dio la sensación de que esas palabras no eran mentira.
— También me divertí, tu comida estuvo deliciosa.
— Aceptaré esa opinión honestamente... comiste mucho.
Después de eso parecía estar pensando un poco y abrió la boca.
— Takasegawa-san... ¿podría ir la siguiente semana a jugar? En cambio te haré la comida.
— ¿La siguiente semana? Ah, claro, la verdad es que aún hay cosas que no he hecho... pero, no necesitas hacerlo “en cambio” solo es un juego, por supuesto que si me haces de comer comeré agradecido.
Yuzuru no tenía la intención de hacer que Arisa se sintiera forzada a cocinar para él, jugar juntos, comer pastel... que le haga la comida le daba la sensación de que era un pago muy grande.
— No es eso, déjame decirlo de otra manera... déjame cocinar por favor, de esa manera es más sencillo.
— Ah... así que a eso te referías.
En caso de que no cocinara en casa de Yuzuru, tendría que regresar a casa a cocinar para los Amagi, Yuzuru no sabía mucho acerca de la familia Amagi pero de seguro sería más sencillo cocinar solo para dos personas, es decir... se estaba saltando el trabajo.
— Te ayudaré alegremente... incluso podrías venir a cocinar todos los días.
Yuzuru lo dijo medio en broma pero...
— Fu fu... lo pensaré.
¿Arisa también lo decía en broma? ¿Era en serio? Su sonrisa no dejaba que lo supiera.
◇◆◇◆◇
A la semana siguiente, en sábado, Arisa había ido al departamento de Yuzuru, jugaron videojuegos, hizo la cena y regresó a casa, esa relación continuó alrededor de un mes, y ahora estaban a mediados de Junio.
— ¿Si? ¿Bueno? ¿Necesitas algo abuelo?
— ¿Un abuelo necesita algún motivo para llamar a su nieto?
— ¿Si no necesitaras nada no llamarías verdad? dilo rápido.
Yuzuru respondió de esa manera y ciertamente así era, y no era como si lo sintiera frio de su parte, pero aun así terminó respondiéndole a Yuzuru quien parecía presionarlo.
— ¿Sabes qué día será dentro de una semana?
— Ni idea.
— No juegues, es un día importante.
Aunque le dijeran que era un día importante, si no sabía entonces no lo sabía ¿Qué podría ser?
— Cumpleaños, es el cumpleaños de la chica de los Amagi.
— Ah... ahora que lo mencionas creo que así era.
Antes de Omiai le habían enviado unos documentos con información de ella en donde debería de estar anotada su fecha de cumpleaños, al volver al verlas (por encima) parecía que ella cumplía años antes que él.
— Maldición... ¿En serio es tu prometida?
— U, um...
Había pasado por alto por completo su cumpleaños, si fueran novios con normalidad entonces debería de saber su cumpleaños.
— Te debo una abuelo, si, necesito prepararle algún regalo.
— Um... quiero ver rápido a mi bisnieto.
— Entonces tendrás que esperar unos seis años más, no tengo la intención de casarme hasta graduarme de la universidad.
Yuzuru dijo eso y después cortó la llamada.
— Bien, ¿Ahora qué hacemos?
Yuzuru susurró eso para sí mismo.
◇◆◇◆◇
Lo importante eran los sentimientos de la persona, por eso es que lo mejor sería no pensar en darle una sorpresa y preguntarle directamente, ese fue el consejo de su mal amigo Sôichirô, pero... eso cuando mucho era tratándose de agradecerle lo del día a día, un regalo de cumpleaños era un poco diferente, lo importante en un regalo de regalos ha de ser esa expectativa de no saber qué es lo que se recibirá, esa era la idea que tenía Yuzuru, bien, en la ocasión anterior le hizo caso a Sôichirô,... pero llegó a la conclusión de que no le serviría en esta ocasión.
El problema... pensando en los negocios de la familia, pensaban que él había caído por la chica, aunque no era así, después de todo puede que lo mejor sería preguntarle directamente a una chica, Yuzuru tras haber llegado a esa conclusión le llamó a su amiga de la infancia.
◇◆◇◆◇
Al día siguiente.
Después de clases, Yuzuru se dirigió al salón de clases de su amiga de la infancia.
— Lo siento Yuzurun, mi futuro ya está decidido con Sôichirô, no puedo aceptar tu amor...
Cabellos negros como seda, ojos color ámbar, piel blanca, era una belleza que parecía exótica, su rostro por supuesto, también era hermoso con un cuerpo como el de una modelo, era también la amiga de la infancia de Sôichirô. Tachibana Ayaka le respondió de esa manera a Yuzuru.
— ¿Quién se supone que siente amor por ti?
Y Yuzuru respondió de esa manera atónita, desde antes ella se emocionaba sola, por lo que no había nada que hacerle, pero aun así desde antes había estado con ella.
— Tal y como te lo había dicho, tengo una amiga, y quiero darle algo de regalo de cumpleaños.
— Nn, para empezar, ¿Esa chica te gusta?
— Creo que no.
— Entonces creo que deberías de evitar darle accesorios.
— Me lo imaginaba.
Para empezar no conocía los gustos de Arisa, por lo que era difícil elegir algo, de seguro pensaría regalarle algo como un collar... aunque Arisa no parecía ser de las mujeres que suelen recibir regalos.
— ¿Cómo es su relación?
— Complicada.
No había manera que le dijera que es su prometida falsa, tampoco darle ninguna pista de ello, La red de información de Tachibana era inusualmente buena por lo que podría darse cuenta, si decía algo descuidadamente había posibilidades de que lo descubriera.
— Solo una amiga, pero no es como si fuera alguien extraña, aunque no tenemos una relación tan cercana, además de que pienso que tendré que contar con ella en adelante.
— Fu fu, es decir, dos amigos que no piensan en si como novios o tienen sentimientos, sino que algo más como amigos normales con una profunda conexión, de alguna manera una relación de beneficio mutuo... ¿Algo así como aliados?
—............... Bueno, algo así.
Esta... ¿Qué tanto se habrá dado cuenta ya? Dentro del corazón de Yuzuru comenzaba a sudar frio.
— Yuzurun, todos los años solo me das unos dulces, ¿no podrías darle de esos?
Yuzuru la conocía desde que estaban antes de la primaria, por supuesto, le había dado varios regalos de cumpleaños y cada vez le daba unos dulces que parecían galletas.
— No... Bueno.... lo pensé antes pero... ¿eso solo se siente como de obligación no?
— Bueno, conmigo no parece que sea diferente.
La relación de Yuzuru y Arisa era de prometidos después de todo, de novios, por lo que darle a ella lo mismo que le daba a su amiga de la infancia... sin duda alguna su abuelo le diría algo, además, la verdad es que galletas como regalo de cumpleaños no sería bueno. Cuando estaba pensando de ese modo...
— Ara, ara, Yuzuru-san, ¿De qué están hablando?
De pronto apareció otra chica desde el pasillo. Tenía un cabello castaño claro, ojos color avellana, facciones asiáticas, era un poco pequeña de estatura pero aun así destacaba por su gran pecho, era la otra de las amigas de la infancia, Uenishi Chiharu.
Yukishiro Arisa, Tachibana Ayaka, Uenishi Chiharu, cada una de ellas, además de una chica llamada Nagiri Tenka, eran las cuatro chicas más hermosas de la escuela. Por cierto, Yuzuru nunca antes había hecho contacto con Nagiri Tenka, pero estaba en la misma clase, y al parecer era “una chica como un demonio”
— Yuzurun quiere regalarle algo a una chica.
— Hee, ¿Ya le llegó la primavera a Yuzuru-san? Vaya que tienes valor para no pedirme consejo.
— Planeaba pedirte consejo después de hablar con Ayaka-chan, y no es nada como que me llegó la primavera.
Susurró eso mientras rechazaba lo que estaba sugiriendo. Realmente no es como si lo odiara, eran sus amigas, pero ambas estaban llenas de energía gracias a sus personalidades

Pero aun diciendo eso, eran ruidosas, Yuzuru quería terminar con el asunto rápido.
— Eso tenemos, Chiharu-chan, ¿Qué clase de cosa te gustaría?
— ¿Algo además de dulces? Es cierto, ¿tal vez algo de maquillaje?
— ¿Maquillaje? ... no tengo idea al respecto.
¿Le sería una molestia si le regalo maquillaje? Yuzuru inclinaba la cabeza pensando en ello.
— Cada quien tiene sus gustos, pero algo como un quita esmalte, lápiz labial, jabón aromático... mientras que no sea algo extraño podría usarlo.
— Es cierto, eso puede ser útil, y es en el límite en el que se pensaría que hay sentimientos románticos.
Ayaka parecía de acuerdo con la opinión de Chiharu, si es algo como eso, puede que sea bueno como regalo para ellas dos.
— Ya veo... un, gracias, intentaré investigar el resto por mi cuenta.
— Dinos como te va.
— Los hombres necesitan valor.
— Les dije que no tiene nada que ver con romance.
Yuzuru se alejó del lugar mientras suspiraba.
◇◆◇◆◇
Transcurrió una semana aproximadamente, sábado 25 de Junio, justo ese día, era... el día antes del cumpleaños de Arisa, actuaba como siempre, jugando videojuegos con Yuzuru, después de eso tomaron un pequeño descanso, y como siempre comieron pastel.
— Siento hacer que me des pastel cada vez.
— Entonces tendría que decir lo mismo yo al hacer que me cocines.
Era igual para ambos, Yuzuru lo decía pero... después de que tocó el tema.
— Hablando de pasteles...
— ¿Qué pasa?
— Feliz cumpleaños, ¿es mañana cierto?
—......... Ah, ahora que lo dices es cierto.
Dejó un segundo y reaccionó como si lo acabara de recordar, tenía una expresión de sorpresa como si pensara “que Takasegawa-san fuera a felicitarme...”
— ¿No me digas que se te olvidó tu propio cumpleaños?
— Bueno... recuerdo el día, pero normalmente no soy consciente de eso.
Arisa desvió la mirada, parece que no se había dado cuenta de verdad que su cumpleaños estaba cerca.... ¿Podría ser que no la celebraran en su casa por sus circunstancias familiares? Yuzuru se sintió inusualmente preocupado.
— Mejor dicho, ¿Cómo sabes acerca de mi cumpleaños?
— Cuando fue el omiai me entregaron unos documentos... y hace poco mi abuelo me llamó.
— Ya veo... es cierto, estamos comprometidos, por lo que tenemos que saber cuándo cumplimos años.
— Bueno, afortunadamente mi abuelo no me hizo demasiadas preguntas ni dudó acerca de que no supiera tu cumpleaños, puedes estar tranquila.
Yuzuru contestó de ese modo y Arisa bajó la cabeza como si le fuese una pena.
—... Siento mucho no habértelo dicho.
— ¿Eso es igual para ambos verdad? por cierto, mi cumpleaños... es el 16 de octubre.
Tras decir eso Arisa comenzó a anotar algo en su celular, parece que con eso ya no lo olvidaría.
— Además, Yukishiro.
— ¿Sí?
— Tengo preparado tu regalo de cumpleaños.
Tras decir eso Yuzuru sacó una linda bolsa que tenía escondida... y en esta ocasión Arisa se quedó petrificada por la sorpresa.
◇◆◇◆◇
— ¿Cómo decirlo......? muchas gracias.
Arisa recibió la bolsa un poco confundida, era algo inusual en ella quien siempre mantenía la tranquilidad, había sido afectada... puede que sea la misma manera de reaccionar que la primera vez que alagó su comida.
— Aunque sea para continuar con la “actuación” me alegra.
Arisa entrecerró los ojos, no era una sonrisa de artista como la que hacía en la escuela, era una sonrisa natural, solo un poco, por un instante el corazón de Yuzuru dio un salto.
(... Es bueno para la vista pero malo para el corazón).
Mejor que los ojos muertos, más que la sonrisa artificial, de este modo se veía mejor, su sonrisa natural era bastante hermosa.
— Actuación... aunque eso tengamos, aunque no tengamos una relación de comprometidos, ya somos personas con una relación cercana, así que te preparé un regalo.
—... ¿En serio?
— Somos amigos después de todo... ¿o es que soy solo yo el que piensa que somos amigos?
Yuzuru sin pensarlo terminó rascándose la cabeza, pude que sea un sentimiento unilateral (por supuesto, nada de romance, solo amistad) en ese caso sería algo vergonzoso. Pero al decirlo Arisa movió la cabeza a los lados.
— Ah, no.... lo siento, no es eso, pero aunque me preguntes que somos amigos...
—.... ¿No hay manera de que no tengas amigos verdad?
— Es cierto... sí son amigos esos con los que como en el almuerzo, o nos relacionemos entonces tengo a muchos amigos.
Era un tono de voz frio, sus ojos verdes parecían ensombrecidos.
— No puedo decir que no he ido a la casa de algún compañero de clases a jugar anteriormente, pero... eres la primera persona con la que tengo una relación tan cercana.
Arisa sin duda alguna se relacionaba con sus compañeros de clases, aunque no es como si tuviera a alguna persona especial o novio, puede que en verdad no tuviera a alguien a quien podría considerar especial, solo extraños que se relacionaban, continuando construyendo esos muros como hasta ahora, de seguro esa es la manera de Yukishiro Arisa de relacionarse con los demás, estaba convencido de que un cumpleaños no tenía ningún sentido para ella, porque de seguro no había nadie que la felicitara.
— ¿La primera vez?... ¿puedo decir que es un honor?
Yuzuru llegó a la conclusión de que lo mejor sería no pensar demasiado en ello diciendo eso intentando desviar un poco la conversación, cuando menos Arisa parecía no tomarle demasiada importancia, y le respondió de manera alegre.
— Es cierto, es un gran honor, piénsalo de esa manera.
Ariza comenzó a acariciar la pequeña bolsa que le habían entregado, y después volteó hacia arriba a ver a Yuzuru. Sus ojos que normalmente parecían un mar de frialdad, ahora parecían un poco cálidos... esa fue la sensación que le dio.
— Octubre... Yo también te prepararé algo.
— Esperaré con ansias.
Yuzuru respondió de ese modo, Arisa asintió ligeramente y dejó la bolsa en el suelo... pero de inmediato pareció estar intranquila.... de nuevo la tomó y la dejo sobre sus piernas para después preguntarle a Yuzuru.
— ¿Puedo ver adentro?
— Adelante, adelante, mejor dicho, me gustaría que me comentaras tu opinión, me servirá de referencia para después.
Si se piensa que su relación continuaría hasta que se gradúen de la universidad, entonces era importante conocer los intereses de Arisa.
— Entonces te diré mi impresión sin contenerme... esto es... ¿jabón?
Dentro de las cosas que le había dado Yuzuru se encontraba un jabón, tenía un buen aroma.
Jabón, Champú, Delineador, set de toallas de mano. Quitaesmalte, crema para las manos, labiales... tenía muchas dudas, pero pensando en que dentro de poco entrarían en verano, al final eligió un tipo de jabón.
— ¿Es una marca famosa? ¿No fue caro?
Se sentía como si en la voz de Arisa hubiera algo de felicidad y confusión, una felicidad de haber recibido algo bueno, a la vez de algo de pena por haber hecho que le comprara algo caro... así era esa voz.
— Eso me pregunto, En cuanto a tu impresión, la verdad no me importa si eres dura.
— A pesar de que me lo regalaste, ponerme a ver las cosas con superioridad... pero... es cierto... es algo mucho mejor de lo que había esperado, creo que así es como me siento, no había pensado que me darías algo tan esplendido.
Tras decir eso su voz se nubló un poco, su expresión seguía tranquila, pero sus mejillas se habían ruborizado.
— Nunca me habían regalado, comprado o usado algo como esto, en verdad, en verdad que estoy feliz...
Tras decir eso Arisa dejo salir un pequeño suspiro, sus ojos habían perdido un poco de luz.
— Solo yo... todas las demás, mi hermanastra, incluso mis compañeras de clases tienen cosas como estas.
Los ojos de Arisa comenzaron a humedecerse un poco, su voz y cuerpo comenzaron a temblar, y Arisa bajó la cabeza.
— Fingía que no me interesaba pero... en verdad lo deseaba, tenía envidia de todas, pero no podía decirle a nadie que me lo comprara... lo... lo siento... creo que me puse un poco emocional.
Tras decir eso Arisa le dio la espalda a Yuzuru, sus hombros estaban temblando ligeramente, pasó algo de tiempo, tomó aire y exhaló. Arisa de nuevo volvió a darse la vuelta y había regresado a tener la misma expresión tranquila de siempre. Pero la línea de sus ojos... estaba enrojecida.
— Has como si no hubieras escuchado eso por favor.
— ¿En serio? Bueno, si así lo deseas hagamos eso.
Si quiere quejarse podría escucharla cuando quisiera, eso pensaba Yuzuru, pero no diría nada como para hacer que se entristeciera, solo quería que supiera que la ayudaría siempre que le pidiera ayuda. Así como que respetaría sus sentimientos y si ella le pedía que no continuaran con el tema, no le preguntaría nada más.
— Por ahora, ¿está bien si te regalo algo parecido el próximo año?
— Si... por favor.
Pero... Si ella tomaba una actitud esperanzadora, si era algo como para ofrecerle un pequeño escape, de seguro se lo perdonaría, eso pensaba Yuzuru.
◇◆◇◆◇
Ese día por la noche Yuzuru acompañó a Arisa a su casa como siempre.
— Takasegawa-san, ya lo había pensado desde antes pero...
— ¿Qué pasa?
— A pesar de que usas una camisa normal cuando estamos en tu departamento, cuando sales te pones una chaqueta... creo que en esta estación afuera hace más calor que adentro.
Su voz parecía un poco afilada, Yuzuru había pensado que al caminar al lado de Arisa tendría que estar bien vestido como se debe, por eso es que se ponía una chaqueta arreglándose un poco pero parece que Arisa no le agradaba su actitud, por supuesto, no debería de ser alguien a quien le agradaría estar con una persona mal vista a su lado.
— Es decir, ¿quieres que me vista mejor cuando estamos a solas?
— Es cierto, que te llame la atención la mirada de los demás pero no la mía, diciéndolo en pocas palabras me llama la atención.
Yuzuru entendió lo que estaba queriendo decir, en pocas palabras, no le agradaba que no la estuviera tratando como una chica.
— Pero aun así no lo entiendo bien, a pesar de que no es como si te gustara... ¿Quieres que esté interesado en ti?
— Pregunto lo contrario, Takasegawa-san, ¿Qué harías si me vieras despeinada, medio dormida y en una camisa cualquiera?
— No, bueno, ciertamente no me agradaría pero... ¿no llego a ese punto verdad? visto con normalidad... y solo me pongo una chaqueta, no creo que mi apariencia cambie demasiado... no me digas que... ¿en serio me veo mal?
Yuzuru realmente no pensaba demasiado con respecto a su sentido de la moda, pensaba que no era demasiado malo, pero aun así por la forma en que lo decía terminó preocupándose un poco.
— Puedes estar tranquilo en cuanto a eso, creo que te ves bien.
— Entonces...
— A lo que me estoy refiriendo es que está bien la ropa, lo que estoy señalando no es tu sentido de la moda, más bien es tu actitud, es decir... ¿Cuándo salimos te arreglas el cabello y te pones la chaqueta verdad? podría decirse que cuando estás conmigo vas al 60%, pero cuando salimos al 80%, algo como eso... me molesta un poco.
Ahora que lo decía puede que la actitud de Yuzuru en verdad no fuera la correcta, si algo no le gustaba lo diría, si algo no le agradaba le diría, en un principio le había dicho que así lo hiciera, era mucho mejor que simplemente guardárselo, y por supuesto era de ayuda, Yuzuru comenzaba a pensar estando un poco arrepentido de ello, pero después de que Arisa le habló con fuerza dio una vuelta para hablarle débilmente.
— Lo siento, creo que dije demasiado... este... lo entiendo, para empezar estás en tu departamento, creo que estás en tu derecho, soy yo la que está yendo a molestarte... pero... este... yo... estoy consciente de ti Takasegawa-san.
—... ¿Estás consciente de mí?
Al escucharla volteó a ver a la derecha en su dirección... era cuando mucho una compañera de negocios, pensaba que no lo estaba viendo como un hombre, por eso es que se sorprendió un poco que le dijera eso.
— No lo mal interpretes por favor... por supuesto, no me refiero a ello de manera romántica, es solo que... estoy consciente que eres un hombre... ¿me equivoco?
— No, sin duda alguna soy un hombre... así que también puedes decir esa clase de bromas.
— No estoy bromeando... estoy hablando en serio, a pesar de que te estoy tratando como un hombre, que tu no me trates como una mujer... es un poco injusto.
Arisa dijo eso mientras inclinaba un poco sus labios, sus mejillas eran iluminadas con el atardecer viéndose enrojecidas, Yuzuru asintió.
— Siento eso, entiendo lo que estás diciendo, tendré cuidado de no volver a tener una actitud como esa.
— Me ayudaría mucho si así lo hicieras.
Ese día, su distancia con Arisa se estrechó un poco, a Yuzuru le dio esa sensación
◇◆◇◆◇
Al día siguiente, domingo.
Ese día era el cumpleaños de Arisa, pero... para Yukishiro Arisa, el día de su cumpleaños era literalmente eso, solo un día, no era algo para celebrar en especial, y esa noche se encontraba cenando con todos en su familia como siempre lo hacía, su madre, su padre, y su hermana menor, su hermano mayor vivía solo para ir a la universidad, así que de momento incluyéndola a ella hacía la cena para cuatro personas todas las noches, esa era su tarea diaria.
— Gracias por la comida.
— Gracias por la comida.
—...
Su padre y su hermana dijeron lo mismo de siempre, su madre no decía nada, pero era lo mismo de siempre, entonces los tres sin decir nada más se dirigieron a sus habitaciones y sala de estar.
(... Bueno, si ni siquiera yo lo recordaba, no hay manera de que lo recuerden ellos).
La misma Arisa había comenzado a olvidar el día de su cumpleaños, no había manera de que esperara algo como un “felicidades” de su familia. Además... Arisa recordaba como nunca les había dicho nada acerca de la inseguridad que sentía al respecto... desde que era una chica adoptada siempre estaba conteniéndose, aunque no lo pensara en realidad ella misma siempre tenía expectativas, no era de extrañar que terminara insatisfecha. Y así se olvidaron acerca de su cumpleaños.
—... Haa...
Esperó al momento en que todos se hubieran alejado y Arisa dejó salir un suspiro, honestamente no era como si a Arisa le gustara cocinar pero... era evidente que ella cocinara, terminó convirtiéndose en lo “normal”. Entonces, también era molesto tener que limpiar todo después de comer, Arisa continuaba limpiando la mesa mientras se sentía melancólica también por su familia.
(... A pesar de que Takasegawa-san lava sus propios platos...)
Realmente no les pediría que los lavaran, pero no sabía que decir de que ni siquiera se tomaran la molestia de llevarlos al fregadero. Siempre pensaba lo mismo, pero Arisa no tenía el valor para decírselos, así que lavó los platos por su cuenta.
(... A pesar de que Takasegawa-san dice que mi comida es deliciosa).
Deliciosa, deliciosa....
Recordó a su prometido falso que decía eso cada vez, y sin pensarlo terminó sonriendo, en definitiva no era como si le gustara cocinar, pero... “delicioso” si le decía algo como eso, entonces no era como si le desagradara, últimamente esperaba con ansias a que llegaran los sábados, ese día terminaría cocinando para Yuzuru en lugar de para su familia... pero después de todo había una gran diferencia entre cocinar para dos y cocinar para cuatro. Además de que Yuzuru le ayudaba en lo que podía, y por sobre todo le daba su impresión del sabor, solo con eso la motivación que tenía para hacerlo era demasiado diferente. Además...
(Me da la sensación de que como más a gusto en la casa de Takasegawa-san...)
Se llevaba bien con su hermana menor pero... ni siquiera podría decir que su relación con sus padres fuera de condescendencia, comer con ellos era doloroso para Arisa. Comparado con eso, estar con Yuzuru no necesitaba ser considerada, sin importar que estuviera comiendo lo mismo en su casa, hacerlo con él era más delicioso.
(Creo que dije demasiado en ese momento...)
Ayer en la noche... recordó como lo había “regañado” y comenzó a odiarse un poco a sí misma, a pesar de que Arisa ya estaba pasándola bien en su casa, pero sin importar eso dijo que quería que el dueño de esa casa estuviera consiente de ella, pensaba que era algo egoísta de su parte.
(... Que sensación tan extraña).
Arisa misma no lo sabía muy bien, pero no le agradaba que Yuzuru la viera tan a la ligera, sin importar que eso no tuviera nada que ver con su “falso compromiso” Yuzuru estaba siendo considerado con Arisa, pero aun así quería una prueba de que era consciente de ella.
(No me digas que...)
¿No sería que estuviera enamorándose de Yuzuru? Pensó en eso solo un instante, pero... no es como si su corazón se acelerara al estar con él, su cabeza tampoco se calentaba, no había ninguna duda de eso y por algún motivo Arisa se sintió más aliviada.
(Takasegawa-san.... ¿algún día también dejará de decir que mi comida es deliciosa...?)
En el momento en que se volviera “normal” cocinar para Yuzuru, al pensar en eso... Arisa comenzó a sentirse un poco sola.



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