Omiai Shitakunakatta no de Vol 2 - Capítulo 3
- yumenosubs39
- 28 feb
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Capítulo 3
Quedarse a dormir con la prometida
Primera mitad del mes de octubre.
Ese día era el festival cultural, en la escuela de Yutsuru el festival no se hace en la escuela se pide prestada una pista de carreras, habría muchos visitantes por lo que con más espectadores era más divertido.
— Pero... el festival deportivo de nuestra escuela es aburrido.
— Estoy de acuerdo.
— Bueno... no es divertido.
Con las palabras de Hijiri, Soichiro y Yutsuru estuvieron de acuerdo, en una escuela normal ¿Qué es lo que harían con normalidad? ¿Batallas en caballo? ¿Lanzar la pelota? Alguna clase de competencia supongo.... aunque no le gusten los deportes podía divertirse aunque siempre que no sea él quien compite, cuando menos cuando Yutsuru estaba en la secundaria, incluso en la primaria había asistido a esas clases de competiciones pero ahora en la preparatoria era diferente, si acaso podría correr unos 100 o 200 metros pero solo eso, algo como competir en equipo como relevos... era débil con eso.
— Entonces no es un festival deportivo, es una competencia de registros de marcas.
Hijiri escupió eso, Yutsuru estaba de acuerdo, no es como si le desagradara hacer deporte, estaba en el club de baloncesto (pero aun diciendo eso era del tipo de diversión en la que solo asistía una vez a la semana) Este festival deportivo no era demasiado divertido.
— ¿Entonces qué tal entretenerse viendo a las chicas?
Soichiro dijo eso con una expresión seria, este hombre parece serio pero por dentro era un tanto basura, en pocas palabras, un poco pervertido.
—... ¿Podríamos divertirnos al menos con eso verdad?
Por cierto, Yutsuru también estaba de acuerdo, es que, es un chico después de todo, esto tenían así que por ahora decidieron apoyar a las actividades de las chicas.
— La ropa de gimnasia... ¿Es un poco erótica verdad?
— Te entiendo.
— Es cierto.
Yutsuru y Soichiro estaban de acuerdo con Hijiri, la ropa de gimnasia era para alta movilidad, manga corta y pantaloncillos cortos, mostraba inusualmente mucha piel, además de que la tela era delgada, podía verse la figura de las chicas... de vez en cuando incluso parecía poder verse adentro... por supuesto, las chicas usaban camisones debajo para que no hubiera problemas si llegara a transparentarse, por lo que casi, casi no podían ver ningún brasier, aun así era suficientemente erótico.
— Creo que no es para tener un objetivo erótico... por cierto es completamente saludable, eso que una ropa completamente saludable tenga una vista erótica es lo bueno.
Soichiro de nuevo analizaba con un tono de voz serio, Yutsuru y Hijiri asintieron.
— Y en el día a día de la preparatoria... ¿No crees que es muy importante al ser una página de la juventud? Da como nostalgia... bueno, aunque aún no tenemos esa edad.
— Una ropa que será impregnada de sudor, ¿no es muy importante? ¿Cómo decirlo? Saludable... la verdad es que no tengo interés en los asuntos de la salud, pero puede que sea por instinto.
Yutsuru y Hijiri agregaron sus comentarios, por supuesto, hablaban en voz baja.... estaba intentando que las personas a los alrededores no los escucharan... si alguna chica llegara a escucharlos para mañana perderían el lugar al que pertenecen.
— Ahora que lo pienso... parece que hace tiempo solían tener bloomers.
Yutsuru recordó la información que había obtenido de internet y de sus padres, por supuesto, no lo había visto con sus propios ojos.
—... Parece que a los viejos les gustan esas cosas pero ¿en serio llama la atención?
— No... Bueno, si me preguntas si es erótico, es erótico, aunque entiendo que se sienta extraño.
— Te entiendo, honestamente para nosotros ya es algo como un cosplay.
Soichiro y Hijiri estuvieron de acuerdo al comentario de Yutsuru, los tres veían a los bloomers como una reliquia del pasado, es decir... ahora no era más que un cosplay, no es como si lo odiaran, pero le daba la sensación de que era un poco diferente.
— Hablando de bloomers... los pantaloncillos de las chicas de nuestra escuela ¿no te parecen que son un poco cortos?
—... Ahora que lo dices.
— Es cierto...
Los chicos sentían que eran un poco cortos, hablando de su largo serían unos 10 centímetros sobre las rodillas, tan corto como el uniforme de tenis.
— Bueno, se ve genial ¿no está bien con eso?
— Es cierto.
— Es genial, sí.
Soichiro y Yutsuru asintieron a las palabras de Hijiri... la verdad es que siendo honestos daba igual si se vieran genial o no, lo importante era que podían verse las piernas. Bueno, ¿de que chica...? en especial estaba concentrado en su “prometida” entonces cuando corroboró el reloj Yutsuru se puso de pie.
— Creo que ya es hora.
Dentro de poco sería la hora de la competición de Yutsuru.
— Oh, ya veo.
— ¿En qué salías?
— Carrera de relevos de 200 metros, seis integrantes, les encargo el apoyo.
— Si me dan ganas.
— Bueno, te veré de paso mientras veo a las chicas.
— Ustedes... ¿y así se llaman mis amigos?
Yutsuru dejo el lugar mientras los regañaba.
Cuando se reunieron los compañeros de clases que competirían con Yutsuru en la carrera de relevos hicieron un breve calentamiento y entrenaron un poco el pasarse la barra, la verdad es que la gran mayoría de esos compañeros no tenían interés en la competencia pero... no había manera de que pudieran pasar vergüenza, algo como “dejar caer la barra” o “provocar la derrota” sería demasiado incomodo, por lo que estaban haciéndolo con algo de seriedad.
(¿Ellos en verdad estarán viendo?)
Solo quedaban unos pocos minutos antes de que comenzaran la carrera de relevos, Yutsuru corroboró las gradas, Soichiro y Hijiri estaban... viendo la caerá de 100 metros de las chicas. Posiblemente han de estar viendo sus piernas y pechos, para ellos entre los dos los pechos han de ser más apreciados.
— Malditos.
Para empezar Yutsuru no era de las personas que harían algo como eso. Después Yutsuru comenzó a buscar a otra persona, la chica de hermosos cabellos de color lino estaba viendo fijamente hacia Yutsuru, fue cuando sus miradas se toparon... y ella... lo saludó con la mano, pudo sentir como su corazón se aceleró un poco.
— Oye... ¿Qué esa Yukishiro no acaba de saludar hacia aquí?
— ¿En serio?... creo que me esforzaré un poco.
Los chicos comenzaron a hacer un escándalo, “me está apoyando a mi” “no, a mi” comenzó a haber un pequeño enfrentamiento.
(... ¿Nos esforzamos un poco?)
Yutsuru sintió que quería esforzarse.
◇◆◇◆
Después del festival deportivo.
— Fue un poco cansado.
— Es cierto.
Yutsuru y Arisa se encontraban en el departamento de Yutsuru, después de las competiciones de camino a su casa Arisa pasó por el departamento de Yutsuru, ya que estamos ¿Qué te parece descansar un poco en casa antes de regresar? Yutsuru la invitó de esa manera y Arisa no dudó en responder.
— Solo corrí un poco... ¿Por qué estoy tan cansado?
Solo había corrido esos 200 metros pero sin importar eso Yutsuru se sentía muy cansado, aunque ya sabía el motivo, eso fue porque había corrido en serio, estaba feliz de que Arisa lo hubiera saludado por lo que seguramente había superado sus límites, era algo vergonzoso aun viniendo de sí mismo.
— Ahora que lo dices, Arisa... ¿me saludaste a mi verdad?
— Ah, sí... ¿No debí de haberlo hecho?
— No, me alegró.
Corroboró que se hubiera dirigido a él y se sintió un poco más tranquilo, si Arisa no lo hubiera saludado a él... si los hubiera saludado a todos y no solo a él... posiblemente se hubiera puesto un poco celoso.
(... Pero no es como si fuéramos novios...)
Terminó sintiendo una extraña sensación de celos y un deseo de monopolizarla.
— Yutsuru-san... ¿también me apoyaste verdad?
— Si, te vi actuar.
Es cierto que Yutsuru se había grabado a fuego en la mirada la figura de Arisa corriendo, no le gustaba la idea de que Soichiro y Hijiri fueran a burlarse por lo que no la saludó.
— Bueno... has de estar cansada, descansa un poco ¿quieres que te sirva un poco de café?
— Si, por favor.
Yutsuru se dirigió a la cocina a preparar un poco de café, en esta ocasión no tenía té, por lo que Yutsuru cansado también se preparó uno agregándole leche y azúcar.
Cuando regresaba a la sala de estar con el café...
— Um...
Arisa parecía inclinar la cabeza hacia un lado, mientras se pegaba ligeramente un hombro.
— Arisa, te traje un poco de café.
— Ah... gracias
Arisa tomó la tasa de Yutsuru y le sopló para enfriarlo un poco, después sus labios rosados tocaron la tasa, después de beber unas dos veces dejó la tasa sobre la mesa y dejó salir un suspiro, de nuevo inclinó la cabeza hacia un lado.
— Arisa.
— ¿Qué sucede?
— ¿Sientes rígidos los hombros?
— ¿Eh?
Su reacción fue como si dijera “¿Cómo lo sabes? Parece que esa inclinación de la cabeza y el pegarse en los hombros fue algo un poco inconsciente.
— Lo siento ¿Se me nota?
— Si... ¿Suele pasarte?
Yutsuru le preguntó y Arisa asintió ligeramente, entonces respondió mientras se tocaba los hombros.
— Desde antes suelen ponérseme rígidos los hombros... en especial después de hacer ejercicio, también me pasa cuando duro mucho tiempo estudiando... ¿será por culpa de mi postura?
—... Quien sabe, la verdad no creo que tu postura sea mala.
Aunque no podía señalarlo mucho la respuesta del motivo era clara, Yutsuru bajó la mirada a sus frutos, ¿sería por culpa de la ropa de gimnasia? Se veían más grandes de lo normal, y si hablaban de los movimientos de su pecho mientras hacía ejercicio, seguramente se le entumecerían los hombros.
— ¿Quieres que te dé un masaje?
Yutsuru dijo eso sin pensarlo demasiado... pero después de decirlo se arrepintió un poco.
(No... pero ¿no le gustará que un hombre le toque los hombros? Solo espero que no lo tome de manera extraña...).
Estaba preocupado de que terminara siéndole desagradable, por eso se sintió un poco melancólico.
— ¿Está ben?
— Bueno... si te duele puede puede que no sea bueno...
— Entonces te tomaré la palabra.
Arisa dijo eso mientras se quitaba la chaqueta, entonces le dio la vuelta mostrándole sus pequeños hombros.
—... Entonces con permiso, si es extraño o te duele no dudes en decírmelo.
Yutsuru dijo eso y después de todo Arisa estaba tensa, pero no es como si no tuviera carne, era suave, lo entendía bien al sentir su piel.
— Presionaré.
Dijo eso mientras comenzaba a presionar su dedo gordo en los hombros de Arisa, había más resistencia de lo que había pensado, entendía como sus músculos estaban endurecidos.
— Nn...
Arisa dejo salir una voz seductora, podía sentir la suavidad y calidez desde la palma de sus manos... y solo un poco... el aroma agridulce de su sudor.
— Está bien si lo haces un poco más fuerte.
— Ah, entendido.
— Ham... algo.... algo como eso....
Solo le estaba dando un masaje en los hombros pero por algún motivo Yutsuru terminó sintiéndose extraño, si extendía un poco más los dedos... solo de pensarlo sintió como su cuerpo se calentaba, si veía un poco más allá de sus hombros... pudo ver sus piernas blancas, puede que sea una manera en que las chicas se sientan... pero podían verse sus blancas piernas gracias al uniforme de gimnasia, si la tocara de seguro seria suave.
— Nn... Haaa... Mm....
— A... Arisa... ¿Hay algún otro lugar en el que quieras que te de masaje?
Intentando disimular como se sentía Yutsuru le hizo esa pregunta, y ella respondió con una voz un poco seductora.
— Es cierto... Nn... ¿Podría pedirte el cuello?... y un poco más en la base de los hombros...
—... Si, entendido.
Yutsuru extendió su mano al blanco cuello de Arisa y al hacerlo...
— ¡Hyaa!
El corazón de Yutsuru dio un brinco.
— ¿Qué pasa?
— Lo... lo siento, me dio un poco de cosquillas.
De nuevo Yutsuru puso un poco de fuerza en sus manos.

Puso un poco más de fuerza de manera gentil liberando esa rigidez, y cada vez que ponía fuerza con los dedos ¿sería que le daba cosquillas? ¿Se sentía bien? Arisa dejaba salir una voz extraña, si Yutsuru imaginaba a sus perros mientras continuaba dándole masajes.
Pasaron alrededor de 15 minutos mientras le daba masajes.
— N... ya está bien.
Yutsuru alejó sus manos y Arisa se estiró, entonces le dio vueltas a sus hombros para después darse la vuelta.
— Muchas gracias, siento más ligeros mis hombros... ¿quieres que te de un masaje como agradecimiento?
Era una sugerencia para agradecer, Yutsuru no estaba tanto como Arisa, pero es cierto que tenía los hombros un poco tensos por eso es que le gustaría tomarle la palabra... pero ahora Yutsuru no estaba como para eso.
— Yo... estoy bien... mejor dicho, iré al baño.
— Ya veo, siento retenerte.
Afortunadamente Arisa no tuvo sus dudas del porque iría al baño en este momento, y Arisa medio doblado se dirigió al baño....
— Haa....
Dejó salir un gran suspiro, necesitó de varios minutos para poder tranquilizarse.
◇◆◇◆
Entrada a las clases después del día del festival deportivo, ese día temprano en la mañana regresaron los resultados de los exámenes (segundo) los estudiantes al recibirlos... estaban haciendo su escándalo, eran pocos los que estaban haciendo una expresión de felicidad pero si hablamos de cómo se encontraba Yutsuru....
(... Bueno, más o menos).
En general no era realmente serio... pero en cuanto a los estudios no se quedaba atrás, es decir, ponía atención a las clases como se debe, la verdad es que no debería de ser todo, pero era lo suficiente para tener buenas calificaciones, por cierto ¿Qué tal Arisa? Yutsuru se dio la vuelta corroborando su expresión, parece que ya habían acabado de darle sus calificaciones, había doblado el papel y guardado en su carpeta, su expresión era tranquila como siempre, una cool inexpresiva.
Los alrededores rumoraban cosas como “Yukishiro-san la ha de haber tenido fácil” “de seguro tuvo una buena calificación” Pero...
(Posiblemente está desanimada).
Justo mañana era sábado, se decidió a consolarla un poco.
Bien, ese día después de clases, Yutsuru estaba por regresar a casa cuando alguien le pegó con fuerza por la espalda, se dio la vuelta preguntándose quien podría ser... y resultó ser la chica amiga de la infancia que parecía de muy buen humor.
— Hola Yutsurun, ¿Cómo te fue en el examen?
Tenía una sonrisa en todo su rostro, era la belleza de cabello negro semi largo, Tachibana Ayaka, sus ojos rojos descriptivos estaban brillando.
— No tengo por qué decirte ¿verdad?
— Que aburrido, ¿somos amigos de la infancia cierto? mejor dicho, ¿yo tengo que decirte mis calificaciones?
— La verdad es que no.
No es como si lo estuviera escondiendo así que sacó la carpeta de su maleta, y al hacerlo Ayaka se quedó con los ojos abiertos.
— ¿¡Lo tienes en archivos!? Mañana va a llover.
— Hay un límite para lo grosera que puedes ser.
Pero aun diciendo eso desde la secundaria había tenido unas calificaciones descuidadas, no era de extrañar que Tachibana se sorprendiera pero para empezar que Yutsuru las hubiera guardado con cuidado es porque pensaba que Arisa podría preguntarle después, ahora puede que le tomara un poco de tiempo, pero después va a ser más sencillo, intentó hacerlo cuando se lo dijeron.
— Hee, como se esperaba de Yutsurun, después de todo eres fuerte en esta clase de cosas.
Después de eso levantó la voz impresionada.
— Ah, segundo en toda la escuela.
— Eso parece.
— No pareces demasiado feliz.
— ¿No tiene demasiado valor los lugares en la escuela verdad?
Estaban enfrentándose a un examen a nivel nacional, no es como si pasara algo malo por obtener un buen lugar a nivel de la escuela pero aun así no servía de nada alegrarse por ello, además... por algún motivo perdía contra la chica frente a él.
— Por cierto yo...
— ¿De seguro fuiste la primera verdad? Yutsuru le preguntó y los ojos de Ayaka brillaron.
— Vaya que lo sabes.
— Eres fuerte con esto, mejor dicho, es imposible que tengas peores calificaciones que las mías.
En cierto sentido tenía confianza de que Tachibana Ayaka fuera mejor que Yutsuru en lo que respecta a su inteligencia, ninguna sola vez en su vida le había logrado ganar en un examen.
— Aja, bueno, después de todo soy buena con el “papel” como este.
El examen después de todo solo es un papel pero como se esperaba, estaba orgullosa de mostrarle sus resultados a Yutsuru.
—... Como se esperaba de ti.
Susurró sin querer mientras veía sus calificaciones, de tres materias solo en una podía hacer algo contra ella.
— Pero que frustrante, terminé perdiendo en inglés.
— En general “Tachibana” ganó... creo que no importaría si te relajas un poco.
De nuevo perdió contra “Tachibana” la verdad es que estaba pensando en la manera en que tendría que reportarlo, no es como si le mostrara una clara rivalidad pero en cuanto a la casa Takasegawa, entonces si tenían un poco de rivalidad.
— No puedo descuidarme, mi Tío quería que le volviera a reportar que le gané a “Takasegawa”
Ayaka había perdido a sus dos padres por eso es que llama a su tutor tío, en cuanto a eso se parece un poco en circunstancias a Arisa... para empezar la gran diferencia era su relación con sus tutores.
— Pero bueno, Yutsurun, al final de cuentas es solo “papel”
Le pegó en los hombros varias veces, de seguro como ganadora la ha de tener sencillo.
— En algún momento me gustaría decirte esas palabras.
Ayaka había ganado, puede que sea por su gran esfuerzo, Yutsuru pensó en eso de algún amanera.
◇◆◇◆
Al día siguiente, sábado, como siempre Yutsuru salió a recibir a Arisa.
— Cuento contigo también el día de hoy.
— Claro, adelante.
Tras decir eso Arisa entró, se quitó los zapatos de manera natural y entró a la sala de estar, entonces estaba por iniciar con los videojuegos como siempre pero... parecía dar una impresión de que le faltaba la concentración de siempre, “Hoy tengo más victorias” Yutsuru estaba entrando en buen humor cuando Arisa de pronto preguntó.
— Este, Yutsuru-san.
— ¿Qué sucede?
—... ¿Cómo te fue en la entrega de calificaciones de ayer?
Después de todo parece que Arisa tiene una personalidad que la lleva a desanimarse rápidamente, parece que aún le llamaba la atención los resultados de ayer. Yutsuru quedó en segundo lugar, Ayaka en primero por lo que estaba decidido que Arisa había quedado en tercero o inferior.
— Bastante bien.
—... ¿Podrías mostrarme?
— Bueno, la verdad no me importa.
No servía de nada esconderlo así que Yutsuru sacó la carpeta en donde tenía las boletas de calificaciones y se lo entregó a Arisa, ella lo vio y... habló con un tono de voz complicado entre sorpresa, felicidad y tristeza.
— ¿Segundo lugar de toda la escuela?
— Bueno, parece que esta vez me fue bien.
—... Por cierto, ¿sabes quién es el 1 en la escuela?
— Ayaka-chan.
—... Lo sabía.
Parece que ya se lo había imaginado, respondió con un tono de voz un poco desanimado, después de eso parece que había traído sus calificaciones, se las entregó en silencio a Yutsuru, su calificación... en definitiva no era mala, tercer lugar en la escuela.
Pero...
En definitiva el tercer lugar no era nada malo, al contrario, puede decirse que era una muy buena posición pero Arisa que había continuado sacando el primero lugar por mucho tiempo, de seguro se sentía frustrante que hubieran dos que de pronto la adelantaran.
— Pensaba que podría perder contra Ayaka-san pero incluso tomaste el segundo lugar.
Arisa dijo con algo de odio, en pocas palabras, no pensó que llegaría a perder contra Yutsuru, frustración... seguramente será eso, para empezar de vez en cuando solía esconder sus emociones.
— No, la verdad es que el examen es solo...
Es solo un examen, estaba por decir eso pero...
— Lo, lo siento, sé que no hay remedio con decirte pero..., es de mala personalidad, lo sé, desde antes un examen a nivel mayor... no suelo tener buenas calificaciones así, pensé que podría ganarte pero desde un inicio esa no era una buena manera de pensar, lo siento, la verdad es que... ah moo. En verdad lo siento, a pesar de que no sirve de nada decírtelo...
Parece que estaba pensando demasiado, para empezar sabía que Arisa tenía una mentalidad débil, eso no lo sorprendía, Yutsuru extendió su mano hacia ella y al hacerlo ¿lo malinterpretó? Cerro los ojos apretando ambas manos, al verla así la acaricio lo más gentil que pudo, le daban ganas de seguir tocando por mucho tiempo ese cabello suave y cómodo al tacto.
— Está bien Arisa.
—... Lo... lo siento... yo...
— Entonces hay algo que me gustaría pedirte ¿Está bien?
Seguirían con el mismo ciclo de consolarla por su derrota, así que Yutsuru pensó en usar la oportunidad para “eliminar la culpa” para empezar no es como si hubiera hecho algo malo, no tendría que hacer falta algo como eso, frente al pensamiento de auto culpa de Arisa, solo podía perdonarse ella misma, así sería mejor para su bienestar mental... afortunadamente había algo conveniente.
— La verdad es que me llegó algo de comida de mamá.
—... ¿Comida?
— Así es, es solo que no sé cocinar, me es difícil hacerlo, me gustaría que lo vieras.
Yutsuru dijo eso y trajo frente a Arisa una caja que se encontraba en la cocina, el día anterior había llegado a la casa.
— Waa... sorprendente.
Abrió la tapa para mostrárselo y Arisa se quedó con los ojos abiertos por la sorpresa, si el mismo Yutsuru se sorprendió no era de extrañarse que Arisa se sorprendiera era un Matsutake de un gran tamaño.
— ¿Matsutake?... lo he cocinado pero es la primera vez que veo esa cantidad.
Su voz parecía más alegre, de seguro será porque es una oportunidad para que muestre sus habilidades de cocina con un ingrediente caro pero de inmediato regresó a poner una expresión de inseguridad.
— Mejor dicho ¿está bien que lo tome?
— Para empezar ya venía en la caja una nota diciendo que era para ti también... no sirve de nada comerlo yo solo.
—... “Muchas gracias mamá-sama papá-sama” diles eso por favor.
Arisa le respondió de esa manera, entonces tomó uno de los especialmente grandes Matsutake.
— Um... veamos, por ahora está decidido que comeremos Matsutake, con aceite, al carbón... ah, no tenemos carbón así que no se puede, aunque podría hacer algo parecido en la estufa, también quedaría bien si tienes una tetera de barro, me gustaría intentarlo[1]
Como se esperaba de lo que diría Arisa, de inmediato se le vino a la mente maneras de cocinarlo... parecía que los resultados de los exámenes habían salido volando de su mente, ahora se veía más tranquila, de ser posible quería que sonriera, ¿Cómo hacer que se sintiera así? Mientras pensaba en eso Arisa le preguntó.
— Es cierto, si mal no recuerdo había una tetera al fondo de la alacena ¿Verdad?
— Espera un poco por favor,... iré a cocinar el Matsutake, ¿pero es difícil solo con el Matsutake vierto? Después de todo pensaba que quería un poco de carne o pescado, y estaría bien con algo de té verde, estoy pensando en algo como eso.
Arisa hablaba mientras tenía la mano en la barbilla, comenzaba a pensar y entonces le preguntó a Yutsuru.
— ¿Tienes hambre?
— Por supuesto.
— Entonces... come mucho, haré mucho después de todo.
Arisa tras decir eso guiñó de manera linda el ojo, en solo un instante el corazón de Yutsuru dio un vuelco.
◇◆◇◆
Terminaron de jugar pronto y ambos se dirigieron al supermercado cercano a comprar los ingredientes necesarios, se encontraban de regreso al departamento cuando...
— Um... ¿lluvia?
Algo frio había tocado su mejilla y Yutsuru sin pensarlo volteó hacia arriba, el cielo estaba nublado.
— ¿Nos apresuramos?
— Es cierto.
Yutsuru y Arisa aceleraron el paso, afortunadamente lograron regresar antes de que comenzara a llover con fuerza pero...
— No parece que vaya a parar en un tiempo.
Dijo Yutsuru mientras observaba por la ventana, no pasaron ni cinco minutos desde que regresaron al departamento cuando comenzó a llover con fuerza.
— Solo espero que el tren no se detenga o retrase.
— Será mejor estar preparados.
Para empezar en el peor de los casos podían llamar a un taxi. Bastaba con que Yutsuru pusiera algo de dinero, puede que para Arisa sea una pena pero desde que estaba de visita a su casa Yutsuru tenía el deber de ver que regresara con bien a su casa.
— Entonces Yutsuru, espera tranquilo como siempre mientras cocino.
—... De vez en cuando le ayudaba un poco a mamá ¿sabías que puedo hacer algo?
Intento decírselo y Arisa movió la cabeza de un lado a otro.
— Estoy bastante feliz por la intención, pero me gustaría hacerlo a mi manera, además...
— ¿Además?
— Si terminaras siendo hábil con la cocina tendría problemas, perdería mi rol.
Arisa lo dijo medio en broma, medio seria, Aunque era una broma pensar que Yutsuru se volvería bueno en la cocina... parece que lo de que perdería su lugar lo decía en serio.
— Entendido, entonces te esperaré tranquilamente.
Si solo le ayudaba a la fuerza cabía la posibilidad de que terminaría estorbándole, así que aquí Yutsuru retrocedió, como siempre bastaría con que le ayudara a lavar los platos. Después de eso el tiempo transcurrió...
18 horas, la comida elegante con el Matsutake estuvo terminada, estaba hirviendo dentro de la tetera de barro, era un poco diferente al tempura por supuesto, pensando en el balance nutrimental también se usaron más ingredientes y otros platillos no solo el Matsutake, Yutsuru sin pensarlo dejó salir su impresión.
— El día de hoy... en verdad que es elegante.
— Lo siento, creo que me emocioné e hice demasiado.
Arisa dijo eso mientras se rascaba la mejilla, parece que se esforzó al tener un ingrediente de alta calidad como el Matsutake.
— Bueno, podemos comer lo que quede otro día, es algo que cocinaste después de todo.
— Estoy feliz que digas eso.
Ambos juntaron sus manos y comenzaron a comer, por supuesto, no había manera de que lo que cocinara Arisa supiera mal, todo estaba delicioso pero lo que a Yutsuru le gustó más...
— Esto es delicioso...
Fue la tetera de barro, tenía un sabor profundo como a cangrejo y Kasuo, además de que se expandía el aroma del Matsutake, se sentía bien al deslizarse por la lengua.
— Es completamente diferente a solo ser buena.
— Me alegra que lo digas así... soy buena con este platillo.
Arisa parecía tener confianza en el menú, sonreía con felicidad.
Después de eso reunieron la comida en su estómago antes de que se enfriara, además de lo que sobraba bastaba con volverlo a calentar para comer en otra ocasión, lo dejaron en un contenedor cerrado y lo guardaron en el refrigerador, al final ambos terminaron de lavar las cosas que usaron... y Yutsuru volteó a ver afuera de la ventana, la lluvia se había vuelto aún más fuerte, no parecía que pudiera regresar de esta manera.
— Que problema... ¿quieres que llame un taxi? Yo lo pagaré.
— Me sentiría mal por eso pero Yutsuru-san, ¿No tienes demasiado dinero tampoco verdad?
Fue en ese momento, una luz apareció por un instante fuera de la ventana, después un sonido estridente que parecía que fuera a romper las ventanas.
— ¡¡Kyaaa!!
— ¡Uwaa!
Arisa gritó y al mismo tiempo... lo derribaron, sintió algo suave presionándose contra su espalda, Arisa estaba temblando.
— O... oye, Arisa ¿estás bien?
— Lo... lo siento, estoy bi... ¡Hyaa!
De nuevo se escuchó un trueno, y el cuerpo de Arisa tembló con más fuerza, por ahora Yutsuru se levantó, Arisa estaba sentada como si hubiera perdido las fuerzas de sus piernas.
— ¿Eres mala con los truenos?
— Lo... lo de ahora solo me sorprendió, si me preparo no da miedo.
Al mismo tiempo en que decía eso otro trueno pudo escucharse pero... no gritó. Tenía una expresión como si quisiera decir “lo vez, estoy bien”
— Pero que problema... ¿Después de todo un Taxi...?
— E... espera por favor, ¿¡Qué pasa si le cae un rayo al auto!?
— No, pero estando dentro del auto es seguro.
Había escuchado algo del aterrizaje de las llantas, los rayos terminan dispersándose hacia tierra cuando tocan un vehículo o edificio, es decir, estando adentro es seguro.
—... Pero es peligroso si los semáforos se apagaron.
— Fum, en eso tienes razón.
Si ocurriera un apagón mientras conduce, al final aumentaba las posibilidades de que hubiera algún accidente pero...
— ¿Pero en tren es más peligroso verdad?
— Eso es... es cierto pero...
— ¿No me digas que planeas quedarte....?
— ¡Eso!
Yutsuru susurró y Arisa respondió en voz alta, se quedó con los ojos abiertos preguntándose ¿Qué está diciendo?
— No, si pero... ¿Lo dices en serio?
— Lo digo en serio... en definitiva no puedo regresar a casa, no saldré de este departamento.
Arisa anunciaba que se volvería Hikikomiri. Yutsuru sin pensarlo se rascó la cabeza, sería malo que se quedaran a solas bajo el mismo techo aun siendo comprometidos.
— Este... Arisa, puede que lo hayas olvidado pero soy un hombre, ¿Es peligroso cierto?
— Entre Yutsuru-san y los rayos, los rayos son más peligrosos, no importa lo que pase si es con Yutsuru-san no es como si fuera a morir.
— No... Eso es... bueno, es cierto pero...
Parece que su percepción del peligro se había nublado por el miedo hacia los rayos, por supuesto, Yutsuru no tenía la intención de atacarla ni hacerle nada pero... era inusualmente malo.
— No tienes cambio de ropa ni un segundo futon.
— Dormiré en el suelo, no me cambiare.
—.. Ya veo.
Por cierto, no tenía ni futon ni cama, pero si era un saco para dormir... en cuanto al cambio de ropa bastaba con que le prestara su uniforme de gimnasia de la escuela.
— Entonces... está bien si obtienes el permiso de tus papás.
— Entendido, llamaré a papá.
Arisa dijo eso y se fue a una esquina de la habitación a hacer una llamada, pasó algo de tiempo y parece que había terminado.
— ¿Qué tal?
— Me dio permiso.
— Ya veo...
Yutsuru sin pensarlo dejo salir un suspiro, para empezar ahora que lo pensaba eran comprometidos... así que... si se iba a quedar una noche no habría problemas, por supuesto, con la premisa de que no ocurrieran malentendidos.
— Entonces... ¿Por ahora puedo tomar una ducha?
— Ah, sí, adelante.
Yutsuru le pidió permiso y rápidamente se dirigió a bañar, se secó el cuerpo y se puso unos pants y suéter en lugar de piyama... normalmente al estar solo daba vueltas por allí desnudo pero ahora no había manera de que pudiera hacer eso.
Cuando terminó de cambiarse se dirigió a Arisa.
— Arisa, ¿Quieres bañarte cierto? Tengo toallas de baño pero si estás bien con mi uniforme de gimnasia podría prestártelo.
— Lo siento, muchas gracias.
Arisa se agachó en una cordial reverencia, “no necesitas preocuparte” le dijo mientras le entregó la toalla y su uniforme, después de eso Arisa pareció pensar un poco... y le preguntó a Yutsuru.
— Este... Yutsuru-san?
— ¿Qué pasa?
—.... ¿Qué hago con la ropa interior?
— Lo siento pero no estoy tan preparado como para tener ropa interior de mujer nueva.
Por supuesto, dentro de su cabeza apareció la opción de ir a comprar unas a la tienda... pero Yutsuru no quería tener que hacer algo como eso.
— Eso es... bueno, por supuesto, algo normal... este... si me das permiso, pensaba cambiarme... este...
— Bueno, aunque no tengo nada, ponerse de nuevo los que tienes o no usarlos... creo que hay de esas dos opciones, te lo dejo a tu elección.
Yutsuru respondió de esa manera y Arisa se puso completamente roja, quería cambiarse de ropa interior, cuando menos no podía usar lo mismo que había usado todo el día hasta el día siguiente pero aunque le dijera eso... su expresión... para Yutsuru no le importaría seguir usando lo mismo pero...
— Lo pensaré.
Parece que al final va a considerarlo pero aun diciendo eso desde que dijo que se lo deja a ella no podría hacer nada, Yutsuru solo observó cómo se retiraba a bañarse.
Después de un tiempo se escuchó el sonido del agua.
—...
Era un poco incómodo, al pensar en eso sacó el celular y comenzó a moverle para distraerse... Entonces ocurrió de pronto.
— ¿Nn?
En un instante todo se oscureció Después de eso se escuchó un grito desde el baño.
— ¡Kyaaaaa! ¡Ayuda! ¿¡Yutsuru-san!?
—... Dame un respiro.
Yutsuru sin querer dejó salir un gran suspiro, pero aun diciendo eso no había manera de que se quedara sin ayudarla.
— Ahora voy, esfuérzate.
— Rápido, ven rápido por favor...
Yutsuru le respondió hablando fuerte y le respondió con una voz débil, “ahora que lo pienso había dicho que era mala con la oscuridad” recordó, para empezar encendió la linterna del celular y se dirigió hacia el cuarto de baño.
— Oye, Arisa ¿Estás con vida?
— Yu... ¡Yutsuru-san! Ayúdame por favor... e... es imposible, en un lugar pequeño y oscuro...
Le respondió como si estuviera a punto de morir.
— Tranquilízate, ¿Puedes moverte por tu cuenta?
— Es imposible, ven, sálvame rápido por favor.
— Aunque me digas eso.
Esta oscuridad, se fue la luz, por más que hiciera no había manera de que pudiera hacer algo como eso, Yutsuru también quería ayudarla pero desde que estaba desnuda dentro de la lucha no podía hacer nada.
—......... ¿Puedo entrar?
— Si, Si, Rápido, moo, ya no puedo...
— No te rindas, entraré con los ojos cerrados.
Yutsuru dijo eso y abrió la puerta cerrando los ojos, entonces se dirigió con la linterna hacia el lugar en el que posiblemente se encontraría Arisa, al hacerlo sintió algo pegando sea su cuerpo.
— ¡Yutsuru-san!
— ¡Tonta! ¡No te me pegues mojada! No, aunque no estés mojada no te me pegues.
Yutsuru dijo eso mientras la tomaba, pudo sentir su suave piel, estaba intentando alejarla mientras levantaba el celular.
— ¿Teniendo esto puedes hacer algo verdad?
— Ah... si... muchas gracias.

— Tengo los ojos cerrados así que sécate rápido y cámbiate.
Yutsuru diciendo eso salió del área para cambiarse, se sentó recargando la espalda contra la puerta, de vez en cuando Arisa le preguntaba “Yutsuru-san, ¿estás allí? “Quédate aquí por favor” podía escucharla así que cada vez la consolaba. Era difícil de saber al no tener más que la luz del celular pero parece que se había vestido por completo.
— Siento el escándalo.
— Bueno.... no hay nada que hacerle si tienes miedo.
En serio, mientras decía eso pensó que no era como si ella quisiera molestar así que solo la consoló, en ese instante la luz regresó, sin pensarlo dejó salir un suspiro.
— Fue en un mal momento en muchos sentidos.
— E... es cierto.
Después de eso había la posibilidad de que se volviera a ir la luz, así que tenía que preparar rápido el lugar en el que dormiría pero aun diciendo eso después de todo solo era sacar la bolsa para dormir pero ocurrió un problema.
— No, Arisa, en la misma habitación sería...
— E... ¡Es que! si se vuelve a ir la luz me quedaré completamente a oscuras.
Arisa estaba insistiendo en dormir en la misma habitación que Yutsuru.
— Escucha... ¿Para empezar no estás intranquila? Te lo he dicho varias veces pero soy un hombre, puede que los rayos sean un peligro real, pero solo que se vuelva oscuro...
— ¡Que se vaya la luz es peligroso! Creo que es... mejor para ambos... si durmiéramos en la misma habitación...
Mientras decía eso tenía el rostro pálido, si se lo pedía tan desesperadamente Yutsuru no podía sacarla a la fuerza... no, aunque la que estaba intentando abrirse paso a la fuerza era Arisa.
— ¿Tienes algún motivo por el que le tengas miedo a la oscuridad?
— Eso es... tengo mido pero... desde hace mucho....
Arisa comenzó a hablar de ello, cuando era pequeña cada que cometía un error parece que su mamá la encerraba en el armario y ocurrió muchas veces, por ello es que ahora es mala con los espacios pequeños y oscuros.
— E... esté... en verdad me siento mal por causarte problemas, pero...
—... Bueno, en estos casos no hay nada que hacerle.
No te preocupes” consoló Yutsuru a Arisa, afortunadamente había algo de espacio para que en una esquina estuviera la cama y en la otra la bolsa de dormir, sería malo dormir uno a un lado del otro pero si es esto seguramente estaría entro de lo permitido... Yutsuru terminó convenciéndose solo.
— Por cierto, ¿prefieres la bolsa de dormir o la cama?... a mí no me importaría cualquiera de los dos.
— No soy tan impertinente como para elegir la cama.
Respondió como se lo había imaginado.
Hora de dormir, tal y como Arisa se lo había pedido había dejado la luz a media intensidad.
(... Inusualmente está muy iluminado).
Normalmente no la usaba y no se había preocupado por ello pero la media luz aun así era muy brillante, el día de hoy parece que se le dificultaría dormir, dejó salir un suspiro dentro de sí mismo pero mañana era domingo por lo que no debería de haber ningún problema.
— Si se va la luz no te duermas antes que yo por favor.
Mientras que Arisa por el otro lado parecía insegura viendo la luz, parece que para ella quien solía dormir a media luz no estaba nada mal.
— Bueno... si cuando estas despierta para mala suerte se va la luz despiértame, fuera de que me levante para ir al baño aquí estaré.
— Siento causarte problemas.
— No te preocupes... bueno, que descanses.
Yutsuru dijo eso y cerró los ojos, Arisa de nuevo le respondió con un “que descanses” Después de eso paso algo de tiempo, unos diez minutos.
—... Este, Yutsuru-san.
— ¿Nn? ¿Qué pasa?
— Ah... ¿Te desperté?
— Ah, no, ya estaba despierto... ¿Qué sucede?
¿Querrá ir al baño o algo? Yutsuru inclinó la cabeza, ha pasado algo de tiempo desde la película de terror por lo que posiblemente ya podría ir sola.
— No... Esté... mi corazón late deprisa, no podía dormir.
Yutsuru pudo sentir como su corazón dio un brinco, por supuesto, no es como si Arisa lo estuviera diciendo con un significado profundo, como si fuera una noche en un viaje escolar no podía dormir por una tensión similar... posiblemente sea algo como eso. Pero aun así, que una chica que se queda a dormir en la habitación de un chico diga “mi corazón late deprisa, no puedo dormir” se escucha lindo a la vez que seductor, estaba por malinterpretarlo.
— Yutsuru-san ¿Qué tal tú?
— Bueno... es cierto que estoy un poco nervioso.
Por supuesto, era un poco diferente a lo de Arisa, para empezar no había manera de que no estuviera emocionado por la situación especial, le daba la sensación de que si no se dormía de esta manera podría llegar a ser malo.
— ¿Jugamos Shiritori?
— Buena idea... Entonces que tal desde “Ri”? Ringo (manzana).
— Gorira (gorila).
— Rakko (nutria de mar).
— Koara (Koala).
— Ra... ¡Rakuda! (Camello).
— Da.... Dakimakura (almohada para abrazar).
— Oye, oye te la pasas terminando las palabras con “Ra”
— El Shiritori es esa clase de juego después de todo.
— Mu mu...
Pasaron alrededor de 10 minutos desde que comenzaron a jugar.
— Ra, ra, ra, ra....
Debido a que se la pasaba eligiendo palabras que terminaran con Ra, al final Arisa termino susurrando eso pero... en medio esa voz escuchaba cada vez más baja hasta que se interrumpió, su linda respiración al dormir pudo escucharse, Yutsuru volteó a ver su rostro, se veía bastante débil linda e indefensa, sin querer le dieron ganas de atacarla.
— Maldición...
Dejó salir un suspiro, entonces terminó teniendo una pregunta.
(... Ahora que lo pienso ¿Arisa lleva ropa interior?).
Esa noche Yutsuru paso mucho tiempo pensando.
◇◆◇◆
Al día siguiente en que Arisa se quedó a dormir en la casa de Yutsuru.
— Ah moo... que tonta...
Arisa se encontraba recostada sobre la cama en su habitación, el motivo por supuesto, por toda clase de errores que había cometido la vez anterior.
— No... ¿No me vio verdad?
Le dio la sensación de que cometió toda clase de fallos pero para Arisa el mayor fallo fue cuando se fue la luz y dejó que entrara en el baño... en ese entonces había pedido ayuda a Yutsuru y lo abrazó estando completamente desnuda, en ese entonces no podía hacer nada por el miedo y la confusión pero...
— E... estaba oscuro... pero Yutsuru-san traía su celular...
¿Yutsuru vio su cuerpo? A estas alturas estaba muy preocupada por eso, la verdad no había ningún problema si la veía en traje de baño pero desnuda estaba fuera de cuestión ¿Por qué? No hacía falta siquiera pensar en eso.
—... Pero Yutsuru-san no parecía demasiado preocupado por eso.
¿Después de todo no la vio? No, Yutsuru es un caballero, incluso aunque si la hubiera visto puede que no lo mostrara en su actitud.
— ¿No tiene interés en mi...?
Arisa susurró eso con una voz un poco desanimada, después de todo otro de los fallos fue quedarse a dormir en su habitación, ahora que lo decía se había mostrado demasiado indefensa, además de que en ese momento Arisa no llevaba puesta su ropa interior, no sería de extrañar incluso si ocurriera algo extraño, pero... no ocurrió nada.
— ¿Después de todo no tiene interés en mí?
Por supuesto, no es como si Arisa lo estuviera seduciendo, ahora que lo pensaba fue demasiado peligroso haberse mostrado así de indefensa pero en ese entonces le tenía más miedo a los truenos y a la oscuridad que a Yutsuru. Después de todo confiaba en él...
— Ha....
Sin pensarlo Arisa dejó salir un suspiro y se cubrió el rostro con las manos, pudo sentir como el calor se le subía al rostro.
—... Yutsuru-san.
Arisa susurró el nombre de su “prometido” ya no podía disimularlo, a Arisa le gustaba Yutsuru, estaba enamorada pero era demasiado pronto para algo como un compromiso o casarse, no podía pensarlo pero... pensaba que sería algo esplendido y divertido si fueran novios... para empezar el amor no correspondido no podría cumplirse.
—.... No tengo la confianza...
No podría decírselo, pero estaba consciente de que tenía un buen físico, era un poco difícil de pensar pero seguramente era del gusto de muchos hombres, estaba consiente que tenía un atractivo y un cuerpo del agrado del otro sexo, aunque no quisiera había experimentado malas cosas en muchas ocasiones, justo por eso es que Yutsuru quien es su salvador de seguro pensaba que su cuerpo era atractivo, estaba pensando en ello.
—... Es cierto, de apariencia estoy bien, Yutsuru-san es un caballero no haría algo a la fuerza pero... la verdad es que ¿no es como si no sintiera nada por mi verdad?
No habían dudas la verdad es que habían ocasiones en las que la mirada de Yutsuru se dirigía a su pecho, Arisa sabía que tenía interés en su “apariencia” el problema era...
—... ¿Personalidad?
Dejo salir un pequeño suspiro, honestamente no pensaba en lo absoluto que su propia personalidad fuera buena, al contrario, pensaba que era mala, había logrado hacerlo bien en la escuela, pero cuando estaba frente a Yutsuru terminaba dejando salir su verdadero ser, Takasegawa Yutsuru era un hombre perspicaz, de seguro se había dado cuenta de que su personalidad no era demasiado buena, cuando menos Arisa no tenía la confianza de poder ocultarlo.
— Después de todo... ¿No será que me está ignorando por molesta...?
Yutsuru en definitiva no era un hombre torpe, al contrario, se daba cuenta de las cosas más pequeñas, justo por eso es que incluso su amor hacia él debería de saberlo, no sería de extrañar que ya lo supiera.
Pero aun así no hacía nada.
De seguro eso era porque ha de pensar que el amor de Arisa es una molestia, por eso es que ignoraba saberlo, de seguro era eso...
—... Es una mala costumbre.
Arisa movió la cabeza a los lados y dejó todos esos pensamientos atrás
—... Yutsuru-san es una buena persona, no haría algo como decir que soy una molestia o ignorarme... creo.
Si en verdad pensara que es una molestia “no tengo esos sentimientos” de seguro se lo diría con claridad, si no lo dice es porque ha de tener cierto afecto hacia Arisa... “me gustar” aunque no al punto como para decirle eso de manera directa.
— ¿Sería mejor si lo sedujera un poco?... pero si lo hago demasiado... y es vergonzoso si llega a pensar que soy pervertida...
Arisa daba vueltas sobre la cama con su rostro rojo.



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