Omiai shitakunakatta no de Vol 2 - Capítulo 5
- yumenosubs39
- 28 feb
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Capítulo 5
Los sentimientos hacia la prometida
Ese día de sábado justo era el día siguiente después de Halloween, Arisa tenía consigo una bolsa de papel cuando llegó a la casa de Yutsuru.
— Cuento contigo también el día de hoy.
—.... Si.
Yutsuru salió a recibirla y sin querer tragó saliva, el otoño se había profundizado, ¿sería por el frio?... Arisa tenía aúna apariencia un poco más cálida, específicamente... un suéter de punto, le quedaba bastante bien ese suéter color crema, marcaba muy bien las líneas de su cuerpo, gracias a eso su pecho... aunque no quisiera entraba en su campo de visión.. Por supuesto, no es como si no lo quisiera, pero a pesar de que arriba parecía cálida abajo parecía frio, inusualmente llevaba una minifalda, sus largas piernas eran cubiertas por unas medias negras que podían verse debajo de su falda, para una chica de su edad era demasiado delgado, pero dejando de lado que sean delgadas podía notarse su carne se veía inusualmente suave, Yutsuru sintió como su corazón se aceleraba mientras Arisa entraba en su departamento.
— Este, Yutsuru-san... cuando menos fue Halloween, así que hice algunos dulces.
Tras decir eso sacó un lindo contendor de plástico, parece que es pudín.
— Así que intenté hacer algo de pudín, espero que sea de tu agrado.
— Muchas gracias Arisa.
Yutsuru le dio las gracias y tomó la cuchara, al hacerlo Arisa sonrió con amargura.
— La verdad es que ayer recibí algunos dulces de Ayaka-san, Chiharu-san, Tenka-san y Hijiri-san.
— Así que también te dieron esos cuatro.
Parece que Arisa también recibió de esos cuatro así como se lo había hecho con él, Ayaka y Chiharu les gustaban las cosas como los festivales por lo que estaba dentro de lo esperado pero... Tanaka y Hijiri, en especial Tenka, eso fue inusual, no eran de la clase de personas que les gustarían las festividades, pero dentro de lo que es el ambiente social, puede que si sean los que respetan esta clase de cosas.
— ¿También te dieron verdad Yutsuru-san?... la verdad es que fue algo vergonzoso que no les hubiera preparado nada.
— No, bueno eso es lo normal.
No sabía cómo sería en el extranjero, pero en Japón no se tomaba más que una tradición, no era del todo extraño que se compartirán dulces, pero tampoco era extraño que no se preparara nada, Yutsuru ya había pensado que Ayaka y Chiharu saldrían con algunos dulces por lo que se preparó para regresarles el gesto pero... parece que ella no podía tranquilizarse.
— Pero... me siento un poco mal.
Sentimientos de culpa, no ha de ser hasta ese punto pero era cierto que le llamaba la atención.
— No creo que les importe demasiado.
—... ¿En serio?
Arisa estaba un poco insegura mientras que Yutsuru asintió de manera exagerada.
— Esos sentimientos de sentirse mal creo que es mejor regalo que los dulces, ¿basta con que les des algo el siguiente año verdad?
— Es cierto... si me esfuerzo en regresárselos puede que ellos se sientan mal.
El próximo año Arisa se había decidido en regresarles el gesto. Bien, Yutsuru había recibido dulces de parte e Arisa, así que de momento llevó el pudin al refrigerador, en cambios acto una caja era de la misma tienda de dulces de toda la vida... la diferencia era que en la caja tenia escrito “Halloween ver.”
— En mi caso... bueno, preparé lo de siempre, aunque es un poco extraño.
Abrió la caja que dejó en la mesa mostrándole el contenido a Arisa, ella vio adentro y se quedó con los ojos abiertos por la sorpresa.
— Conozco esto, las chicas rumoraban en la escuela.
— ¿Rumores?
— ¿¡Es el de tiempo limitado que no suelen vender mucho verdad!?
Arisa dijo eso un poco emocionada, Yutsuru asintió.
— Bueno, es cierto, esta mañana me formé desde temprano para poder comprarlo.
Lo que había comprado Yutsuru era un pastel de tiempo limitado especial de Halloween, solo se vende en esta temporada, una venta especial, ¿qué le pasaría si Arisa le hiciera algún dulce para Halloween? Pensando en eso Yutsuru se esforzó un poco comprando este pastel.
— ¿Cómo decirlo?... me siento un poco mal, yo solo hice un pudin.
— Más que sentirte mal me gustaría que me alagaras.
Si se iba a disculpar mejor que lo alague, Yutsuru dijo eso medio en broma, pero Arisa entrecerró los ojos.
— Entonces... ¿te hago “buen chico”?
— ¿¡Eh!?
Yutsuru sin querer terminó dejando salir una voz extraña, Arisa se puso roja mientras sonreía.
— Pero si fuiste tú el que dijo que quería que te alagaran.
— No, es cierto que lo dije pero...
— Dijiste que podía acariciarte si te avisara desde antes.
Es cierto que también lo había dicho, el mismo Yutsuru había acariciado a Arisa en varias ocasiones por lo que era como si le dijera “es injusto que solo tú lo hagas”
— No creo que sea algo divertido acariciar mi cabeza.
— Para mí es divertido.
Arisa respondió eso mientras se sentaba correctamente, y de esa manera se dio golpecitos en la pierna sobre sus medias.
— ¿Eh? No...
— Escuché que a los chicos les gusta esto como agradecimiento... ¿no te gusta?
— No... No es como si no me gustara pero...
Al ver sus hermosas piernas tragó saliva, honestamente en verdad que quería hacerlo, mientras pensaba que no era nada bueno para su cordura perdió ante su seducción y terminó posando su cabeza sobre las piernas de Arisa, al hacerlo dentro de su campo de visión entraron esos dos bultos que parecían suaves, esos frutos no perdían ante la fuerza de la gravedad, no podría resistirlo así que volteó hacia otra parte, pero de inmediato se dio cuenta de que eso había sido un error, más que la parte de atrás de su cabeza, ahora fue su mejilla la que disfrutaba de la suavidad de sus piernas, podía sentirse aun a través de sus delgadas medias, sobre eso la piel estaba a centímetros de distancias de su nariz, un aroma a ligero sudor y el del jabón comenzó a golpear su cordura.
— Muchas gracias por despertarte tan temprano y hacer fila por mí.
Tras decir eso Arisa comenzó a acariciarle la cabeza, sus dedos pasaron por su cabello y cada vez que se acercaba a su oreja sentía un estremecimiento por todo su cuerpo.
— Ah... moo, es imposible.
— ¡Ah!
No pudo soportarlo más pensando que perdería la cordura y Yutsuru rodó alejándose de Arisa como si huyera, mientras que Arisa por su lado habló con soledad.
— Pero aun no te he acariciado lo suficiente.
— Yo estoy satisfecho.
Yutsuru contestó y Arisa hizo una へ con la boca de insatisfacción.
— Pidiendo que te acaricie y huyendo cuando estas satisfecho... en serio que no necesitas parecerte en un gato en eso.
— Para empezar no tengo la intención de parecer un gato.
Para empezar la que le pidió que lo dejara acariciarlo fue Arisa, Yutsuru terminó sin estar del todo convencido.
Bien, ya que había venido Arisa con su regalo Yutsuru probo el pudin de una vez, tomó algo del pudin, después de todo parece que era de los que son un poco duros, probó un poco y el sabor del dulce y del huevo se dispararon por su boca. Se sentía bien el tacto en su lengua, al comerlo con el caramelo se agregaba un sabor un poco amargo con el dulce haciendo que sea un sabor diferente.
— ¿Qué tal?
— Um, delicioso, también con el pastel de la otra vez, en serio que eres buena cocinando dulces.
La alagó de esa manera y Arisa movió la cabeza a los lados avergonzada.
— Claro que no, es cierto que lo hice con la harina, huevos y leche que sobraban y pueden ser mejores que otros... pero creo que cualquiera puede hacerlo siguiendo la receta.
— Eso es lo que las personas hábiles con la cocina suelen pensar...
Allí fue cuando tuvo una pregunta.
— ¿Hay alguna clase de cocina con la que seas mala? Por supuesto, me refiero a hacerla.
— Es cierto... soy mala con la comida china, me da la sensación de que es complicada.
— Ahora que lo dices no recuerdo haber probado tu comida china.
Que entre la cocina con la que Arisa era buena hubiera algo con lo que es “mala” le dio la sensación de que aun así sería mejor que la media de las personas, pero parecía ser verdad que no tenía confianza con eso, solía cocinar comida japonesa, tal vez croquetas y camarones fritos, también omuraice. Puede que no haya cocinado ninguna vez comida china.
— Incluso el Katsuo se trata de manera diferente, e sabor de la comida china... me da la sensación de que es una comida un tanto grasosa y complicada.
— ¿Tenias resistencia con esa clase de cosas?
Por cierto Yutsuru se había criado con “la comida grasosa de mamá” por lo que no tenía nada de resistencia, por supuesto, si era preparado con el sabor de Arisa le gustaría probarlo pero...
— Claro que no, dependiendo de la situación también puedo hacerlo, es solo que... ¿Cómo decirlo? Me da la sensación de que he perdido, es humillante.
—... Ya veo.
No entendía para nada, para empezar ¿perder en qué? ¿La cultura de la comida china? ¿Qué sea grasosa? ¿Qué es lo que obtendrá Arisa si gana? Tenía esas preguntas pero no pudo decirlas.
— Además de que me da la sensación de que el poder de la llama no es suficiente, no termino por hacer que el arroz frito tenga suficiente sabor.
— Arroz frito... bueno, se siente profundo.
Si es algo como arroz frito Yutsuru también lo había hecho en varias ocasiones, el Peperoncino y el arroz frito eran comidas sencillas a la vez de que tenían su profundidad... le daba la sensación de que había muchas personas que lo hacían diferente.
—... Hablando de comida china, Ayaka es buena con ella.
— ¿En serio?
— Si, la he probado en varias ocasiones y es deliciosa, parece que le enseñó un conocido que es cocinero chino.
Aunque se vea así Ayaka es buena cocinando en especial comida china.
— ¿... Si le pido que me enseñe crees que se pueda?
— Te enseñaría alegre.
De seguro con una expresión burlona.
— Entonces intentaré pedircelo... me esforzaré para que pueda probar una deliciosa comida china.
— Esperaré con ansias, todas las semanas espero con ansias tu comida.
— ¿Por qué?
— Bueno, me gustaría comerla todos los días.
Si pudiera comer la comida de Arisa todos los días, ¿Podría ser más feliz? Las personas de la familia Amagi deberían de ser concientes de que son bendecidos.
—... ¿Todos los días? ¿Entonces lo hacemos así?
— ¿Eh?
Yutsuru se quedó con los ojos abiertos ante la sugerencia de Arisa, no podía desear más, que le cocinara todos los días... pero...
— ¿Vendrás todos los días?
— Creo que sería un poco difícil... pero... este... podría hacerte el almuerzo.
— ¿¡En serio!?
Una chica linda le prepararía el almuerzo todos los días, para un hombre era un escenario para estar feliz.
—... No, ¿Pero es bastante trabajo verdad?
— Todos los días hago mi almuerzo así que el tiempo y esfuerzo es el mismo, ah, pero ayúdame con el costo de los ingredientes por favor.
— ¿Solo con eso está bien?
Aunque dijera que es el mismo tiempo y esfuerzo, era un aumento de trabajo, Yutsuru se sentía mal por no pagar por el trabajo humano pero...
— No te preocupes, has cuidado mucho de mí y aun te debo lo de la gabardina, además... quiero cocinar para ti Yutsuru-san.
Ciertamente sus mejillas estaban sonrojadas mientras decía eso “quiero hacerlo” desde que le dijo eso entonces le daba la sensación de que si se esforzaba por pagarle el trabajo seria grosero para ella.
— La verdad es que no necesitas agradecerme...
— ¿Me dejarías hacerlo si te dijera que quiero agradecerte?
Yutsuru sonrió con amargura y después asintió ligeramente. Mientras estaban hablando de eso Yutsuru terminó de comer el pudin, de paso puso en unos platos el pastel que había sacado antes del refrigerador.
— Es como agradecimiento por el pudin.
— Muchas gracias.
Arisa se le quedo viendo al pastel, entonces volteó a ver a Yutsuru.
— ¿Qué sucede?
— No, ahora que lo pienso... ¿No hay una frase para Halloween verdad?
Una frase, es decir “si no me das dulces te haré una travesura”
— Si hablamos de algo decidido hay disfraces... aunque la verdad no entiendo el sentido.
Yutsuru dijo eso mientras sonreía Arisa sacó algo de la bolsa, allí habían dos complementos, uno tenía orejitas de gato y la otra de perro.
—... Vaya que estabas preparada.
— Ayaka-san me los dio.
— Ahora entiendo.
“Mañana tendrás una fiesta de Halloween” ya podía imaginar cómo se lo daba a la fuerza.
— Yutsuru-san, ¿prefieres los perros cierto? Aquí tienes tus orejitas de perro.
—... Gracias.
Por ahora intentó ponérselas, entonces preguntó.
— ¿Qué tal?
—... Fufu, se te ven bien.
— ¿Te acabas de reír verdad?
— No me estaba riendo.
—... Bueno, está bien, me lo puse yo, ¿Ahora es tu turno verdad?
Yutsuru terminó apresurando a Arisa que no terminaba de ponerse las orejitas de gato, después de un poco de tiempo terminó poniéndoselas, desvió la mirada avergonzada y le preguntó a Yutsuru con sus mejillas teñidas de rojo.
—... ¿Qué tal?
— Que linda...
A diferencia de Yutsuru a Arisa le quedaban muy bien las orejas de gato, pensando en su personalidad le daba la sensación de que le quedaban más las orejitas de perro, pero aun así se veía linda.
— E... ¿En serio?... este Yutsuru-san.
Arisa se volvió hacia Yutsuru, se aclaró un poco la garganta y dobló las manos imitando las patas de un gato.
— Si no me das dulces... te haré una travesura... Nyaa.
—...
— Este... ¡Yutsuru-san! ¡Me causa problemas si te quedas callado!
Arisa estaba completamente roja mientras lo tomaba de los hombros moviéndolo, mientras que por el otro lado Yutsuru sintió como su rostro se sentía caliente entre la vergüenza y la excitación escondiendo su rostro con las manos.
—... Te... te regresare el pudin así que ¿podrías hacerme una travesura?
— ¡Esta claro que no! Mejor dicho, ¿¡cómo planeas regresármelo!?
Arisa continuó pegándole a Yutsuru.
◇◆◇◆
— Yutsuru tiene...
— ¿Un almuerzo...?
Parecía que no podían creerlo, puede que el día de mañana el mundo se acabe, Soichiro y Hijiri se le quedaban viendo como si quisieran decir eso.
— ¿Que importa verdad? que traiga un almuerzo...
Mientras decía eso abrió el almuerzo que le había traído Arisa, era del tipo que mantenía el calor por lo que aún estaba cálido, eran dos cajas de bento, uno tenía arroz blanco y el otro lleno de bocadillos elegantes, ¿debería decirse como se esperaba de Arisa? No tenía nada de comida fría... ¿con esto aun así tiene la sensación de que ha perdido?
— ¿Fue Yukishiro-san?
Soichiro dio en el blanco, Yutsuru vivía solo por lo que no había manera de que su mamá le hiciera el almuerzo, pero aun diciendo eso no había manera de que Yutsuru hiciera su propio almuerzo, de seguro era una lógica sencilla.
— Bueno, sí.
Respondió brevemente... y primero se llevó algo de Karaage a la boca, el sabor no era ni muy marcado ni muy ligero, sin importar de que hubiera pasado un tiempo desde que fue echo estaba crujiente, al morderla estaba más suave de lo que pensaba y el sabor de la carne se dispersó en su boca.
(Después de todo la comida de Arisa es deliciosa).
Tenía la intención de decirle mañana en la mañana lo delicioso que había sido, en serio que era delicioso, por cierto, la comida de Arisa era deliciosa incluso fría, además de que no solo era deliciosa, se veía fresca a primera vista y tenía cuidado con el balance de nutrientes, en serio que quería bajar la cabeza ante ella.
— ¿Por qué solo yo como de la escuela...?
Soichiro tenía la comida que le había hecho su mamá, hasta ahora Hijiri y Yutsuru comían de la escuela y solo Soichiro con su almuerzo, pero eso había sido hasta hoy.
— Pero un almuerzo de amor de preparatoria.
— ¿Qué tal si se casan de una vez?
Soichiro y Hijiri lo decían medio en broma, pero parece que también iban un poco en serio, por cierto tenía pensado hablarle eventualmente del plan de “comprometidos” que estaban llevando a cabo. Con lo de la reunión de estudios y lo de Halloween parece que Arisa comenzaba a llevarse bien con Tenka, aunque pensara en decírselo a su amigo era probable que también se lo dijeran a Tenka, y ahora que se lo había dicho y dejaba de tenerlo como secreto se sentía mejor.
— Cuando menos estoy pagando por los ingredientes.
— No creo que aun teniendo los ingredientes cocine sin más.
— ¿Si se lo pidiera Yukishiro me prepararía un almuerzo?
— Bueno, creo que eso es imposible.
El tiempo y el esfuerzo es el mismo, pero aun así le causaría más molestias, además de que si estaba dejando a Yutsuru solo con el gasto de los ingredientes era como una muestra de afecto, ¿era de amigos? ¿De amor?... no lo sabía.
— Hablando serios, ¿no están saliendo? Bueno desde que están comprometidos se podría decir que están saliendo.
— Dentro de lo que he escuchado pareciera que en verdad están saliendo, ¿tienen pensado seguir hasta la meta de esta manera?
— Ah, ¿van a preguntar eso?
No es como si Yutsuru no estuviera consiente, al principio comenzaron a tener sitas para “actuar como comprometidos” pero últimamente se divierten con normalidad, de seguro sería lo mismo con Arisa.
—... Bueno, me gusta.
— Lo sabía.
— Desde antes lo pensaba pero esa apariencia un tanto occidental da justo en tus gustos.
— No, la verdad es que no solo es su rostro.
Es como Hijiri lo estaba diciendo, incluyendo su espléndida figura era justo en los gustos de Yutsuru, además de que tenía buena personalidad, es gentil, considerada, ve por Yutsuru, ella misma decía que su personalidad era mala... pero eso solo la hacía ver linda, además de que es buena con la cocina, y como lo había visto con Halloween, inusualmente es buena emocionándose, también con bromas... es divertido estar con ella.
— Pero... a pesar de decir que me gusta no sé si eso es amor.
— ¿Algo como gustarte como amigos? ¿No te gusta cómo mujer?
— No, me gusta como mujer pero... ¿es diferente a tener sentimientos fuertes como para decir que me gusta verdad?
Los hombres y mujeres bien podrían decir que les gusta una o dos personas, los hombres incluso sin necesidad de engañar teniendo esposas o novias podría decir que una artista le gusta, pensando también en una mujer hermosa y gentil “que linda”
— Es decir, siento cómoda nuestra relación actual y no creo necesidad de forzar un avance, además...
No es como si todos los esposos o novios del mundo sintieran con fuerza querer apresurarse, al contrario, eran más los que habían iniciado como “se dio de alguna manera” por eso es que Yutsuru no sentía nada extraño que pudieran terminar como pareja pero...
— Creo... que no es muy bueno que termine enamorándome de Arisa.
Viendo la relación entre ambos, la verdad es que no podían decir que estuvieran en una relación igualitaria, si Yutsuru así lo deseara podría romper con el compromiso que tenía con Arisa y ella no podría hacerlo, Justo porque Yutsuru no tenía la intención de casarse que pudieron tener este “compromiso” es decir... puede ser una mala manera de decirlo pero sería lo mismo que decir que Yutsuru tenía el poder de dejarla en la ruina, por eso es que si se enamorara de Arisa... es decir si quisiera casarse Arisa no podría negarse, les explicó eso a ambos.
— Bueno, eso tenemos... por eso es que por ahora mantendré nuestra relación, no creo que podamos ser novios.
Mientras decía eso Yutsuru recordó el rostro de su papá.
(Papá es una persona que no se molesta en elegir, posiblemente ya había visto lo débil en la personalidad de Arisa y lo usó,... tengo que tener cuidado).
Takasegawa Kazuya, de apariencia era alguien cálido pero en realidad era frio, un hombre de sangre fría, por supuesto, tenía su cara del trabajo así como su cara gentil con su familia, era un buen papá normal, Yutsuru lo amaba y respetaba como tal pero... si es algo como provocar que su hijo se casara era verdad que pudiera hacer algo como eso con facilidad, justo porque no dudaba en usar a su hijo no podía decir nada acerca de Arisa, es cierto que podría proteger a Arisa de los “Amagi” pero no podría hacerlo de los “Takasegawa” de echo los Takasegawa eran un rival más fuertes, tranquilo y de sangre fría, no elige maneras para cumplir sus objetivos.
La familia Takasegawa tenía su valoración en este mundo, y sin duda alguna no estaban equivocados, eran amenazantes, y Yutsuru lo sabía mejor que nadie, desde que conocía a su abuelo y a su papá, Yutsuru sonrió con amargura.
—...
—...
Mientras que por el otro lado Soichiro y Hijiri que lo estaban escuchando se vieron mutuamente, después le preguntaron.
— Entonces si en verdad te gustara y la quisieras a la fuerza ¿Qué harías?
— ¿Qué harás si es ella quien te desea?
En cuanto a eso Yutsuru se encogió de hombros.
— Bueno, pensaré en algo en su momento.
◇◆◇◆
Pasó alrededor de una semana desde Halloween, ese día fue el tercer examen a nivel nacional, después de terminar de presentar Yutsuru y Arisa se encontraban en el departamento de Yutsuru comparando las respuestas que habían dado.
— Con tantos exámenes es cansado...
Después de terminar Arisa dejó salir un gran suspiro, apenas habían pasado dos exámenes y ahora tuvieron este examen, en un mes fueron dos segundos, el Halloween de en medio fue solo un respiro, parece que incluso Arisa estaba cansada.
— Pero bueno... por ahora ya ha terminado.
— Es cierto... ¿Qué te parece si el siguiente sábado salimos para darnos un respiro?
Es decir, una invitación a una cita, últimamente habían continuado con reuniones para estudiar en sus “citas en casa” por lo que estaba muy de acuerdo con salir a jugar afuera, pero...
— Acerca de eso, la verdad es que me gustaría pedirte un favor.
— ¿Un favor?
— Si... Ayumi, mi hermana menor ¿podría venir con nosotros?
Arisa se quedó con los ojos abiertos ante su sugerencia.
Regresando un poco el tiempo hasta la noche anterior.
— ¿Bueno?
— Nii-san soy yo, yo.
— ¿Una estafa de “soy yo, soy yo”?
— Ta ka se ga wa A yu mi, ¡Soy Takasegawa Ayumi!
— Pero si es Ayumi.
— ¿Cómo que “pero si es...”? ¿Te estoy llamando, lo entiendes verdad?
Ayumi se encontraba molesta del otro lado del teléfono, por supuesto que Ayumi lo había dicho en broma y Ayumi fingió estar molesta, son hermanos por lo que interactuar así era el pan del cada día.
— ¿Y? ¿Qué necesitas?... Mañana tengo el examen del sábado.
El sábado tenía que asistir a la escuela para presentar el examen a nivel nacional.
— ¿Estabas estudiando?
— Si, estaba estudiando, que sea breve por favor.
— El próximo sábado me gustaría ir a comprar algo de ropa.
— ¿Te refieres a que deseas a una mula de carga para llevar tus cosas así como un guardaespaldas?
— Um, la mitad correcto.
Como se llevaban bien de vez en cuando le había pedido ayuda para llevar las cosas cuando iba de compras, también después de que Yutsuru comenzara a vivir solo... pero ¿la mitad? ¿A qué se referiría?

Yutsuru inclinó la cabeza.
— ¿Y la otra mitad?
— Nii-san, ¿No sabes nada de ropa de mujer verdad?
— Cuando menos puedo distinguir las que son lindas y las que no son lindas.
— Pero no sabes de marcas de moda.
Es cierto que Yutsuru no sabía de marcas de ropa de mujer, no le interesaba después de todo, aunque más o menos sabia de relojes y trajes al ser de un poco de interés.
— Quería que viniera Arisa-san.
— ¿Arisa?
— ¿Vamos, para empezar ya es momento de ir comprando ropa de invierno verdad? Arisa-san también es una chica, creo que ha de tener el mismo sentimiento que yo, también para profundizar nuestra amistad me gustaría ir de compras con ella.
— Ya veo.
Pero aun diciendo eso Arisa hace poco había cavado de comprar la gabardina, estaba preocupado de que tuviera libertad económica.
— Bueno, cuando menos le preguntaré.
— Te lo encargo nii-san, te amo.
— Sí, sí, yo también te amo.
— Bueno, fue algo como eso.
— Ya veo.
Arisa asintió convencida al escuchar la explicación de Yutsuru
.
— Está bien.
—... ¿Estás bien con el dinero?
Yutsuru no sabía cuánto le daban a Arisa de mesada, pero posiblemente no le han de dar mucho, la familia Takasegawa pensaba “ropa, maquillaje, útiles escolares son aparte de la mesada” por lo que deberían de darle algo para ropa a Ayumi, pero si iba a comprar posiblemente Arisa se quedaría sin dinero.
— En mi casa no nos dan mesada por mes, más bien por objetivo.
— ¿Por objetivo?
— Por ejemplo, hay ropa que es necesaria comprar cada cierto tiempo, así que me dan cuando es necesario, cuando voy a una cita en ocasiones pido... por lo que si le digo a papá que iré a comprar ropa con Yutsuru-san y su hermana creo que me daría algo, es generoso con eso.
Desde antes Yutsuru ya tenía sus dudas acerca del estado económico de Arisa, por ejemplo, ella dijo “no podría comprar un jabón un poco caro” pero aun así usaba ropa de marca, además de que cuando tenían citas se veía que no dudaba en pagar el cine y la comida, ¿tenía o no tenía mesada? ¿Cuál sería? Eso pensaba pero con esa respuesta la duda quedo resuelta, posiblemente el papá de Arisa estaba criándola a su impresión para que no tuviera incomodidades, cuando va a una cita le da un poco de dinero como se debe, también para su ropa... pero como hombre era difícil imaginar que comprendiera el jabón caro como un gasto necesario, de seguro habían muchas otras cosas además del jabón, Arisa tenía una fuerte sensación de inferioridad ante las cosas que podía y no podía conseguir, posiblemente un complejo, desde que eran cosas que no necesitaba para la vida su papá no le daría el dinero para ello.
— Ya veo... entonces no es como si te diera algo.
Si le da algo de mesada solo dependiendo del objetivo, entonces Arisa no tendría problemas, pero al contrario, mientras que no tuviera un objetivo Arisa no podía conseguir el dinero.
— Es cierto... aunque termino causándole problemas a papá.
Lo dijo con una expresión como si le fuera una pena, además de que había sido su papá quien había forzado el compromiso, pero le daba la sensación de que por eso no necesitaba ser considerada, pero aun diciendo eso de seguro no la convencería.
— No te preocupes... después de todo tu compromiso conmigo le trae muchos beneficios a tu papá.
—... ¿Pero aun no nos casamos verdad? ¿Obtiene algo en esta situación?
“Aun” esa palabra le llamó un poco la atención a Yutsuru, pero sobre eso respondió la respuesta de Arisa.
— Actualmente mis padres ya se han hecho cargo de las finanzas de la empresa que administra tu papá, bueno... parece que las cosas ya habían sido habladas desde antes de que nos comprometiéramos, pero después de que nos casemos sus ganancias aumentarán, de seguro ha de tener su influencia actualmente.
La verdad es que más que el dinero lo que su papá estaba viendo como beneficio era que entraría bajo el paraguas de la familia Takasegawa, no es como si se hubiera realizado una ceremonia formal de bodas pero para ello debería primero que el papá de Yutsuru anunciara acerca de su compromiso... no, bueno, aunque de seguro ya habrán algunos que se lo huelen. Ya se estaba dando a conocer poco a poco que la familia Amagi estaba bajo el paraguas de la familia Takasegawa, y ya debería de traerle beneficios, en cuanto supieran que en las espaldas de los Amagi estaban los Takasegawa no serían pocas las personas que escupieran dinero.
A Yutsuru le llamó un poco la atención e investigó un poco acerca del movimiento del dinero... pero los relacionados con los Takasegawa eran pocos, solo habían primeros indicios de los Tachibana, Uenishi y Satake... específicamente de antes del baby boom, era un poco pero el dinero se movía... bueno, en cuanto a eso las casas tenían cierta conexión, habían construido una red como esa. En cuanto aumenten las dudas que el heredero de los Takasegawa se casaría en todos lo sabrían.
— Es decir, incluso aunque no estemos casados, solo con el hecho de que se sepa que estamos comprometidos... la verdad es que tu papá obtendrá un gran beneficio... así que por eso está bien, aunque seas un poco egoísta... bueno, desconozco las finanzas de la casa Amagi así que no diré nada irresponsable.
No necesariamente las finanzas de su empresa son las mismas que las finanzas de la casa, aunque se diga que las cosas van bien con su empresa no necesariamente ese dinero está fluyendo hacia la familia Amagi.
— Es cierto, ahora que lo pienso es un gasto necesario, aunque no pienso gastarlo de manera innecesaria.
Tras decir eso Arisa hizo una sonrisa, Necesitaba algo de dinero para poder profundizar su relación con la hermana menor de su prometido, si le dice eso era seguro que le daría algo de dinero, pero paree que tenía algo de culpa el pensar de esa manera.
—... Es cierto, creo que es como lo dices.
Pero ¿eso es solo pensando en que nos casaremos verdad? Yutsuru pensó dentro de sí mismo terminando con la conversación.
◇◆◇◆
— Gracias por esperar Yutsuru-san.
— No te preocupes, acabo de llegar.
El punto de encuentro fue en el centro de cierta estación, Yutsuru se le quedó viendo a la ropa que traía Arisa... y estuvo un poco más tranquilo, a diferencia de la vez anterior no era una ropa que mostraba demasiado las líneas de su cuerpo, tenía una camisa negra que parecía ser de manga larga, con un cárdigan blanco, usaba pantalones de mezclilla. Y también aquella gabardina, el estímulo que daba era poco y Yutsuru se sintió más tranquilo.
— ¿Y Ayumi-san?
— Llega tarde, creo que no ha de tardar en llegar...
En ese momento alguien de pronto lo abrazó por la espalda.
— ¡Nii-san!
— Llegas tarde Ayumi.
— Aja, lo siento, no, me atasque en el tráfico.
Parece que llegó en taxi, de seguro fue buscando evitar el riesgo de un acosador en el tren.
— Arisa-san, cuanto tiempo.
Ayumi se acercó a Arisa y tomó sus manos.
— Lo siento, terminé haciendo que me acompañaras.
— No, está bien, espero poder ser de ayuda.
— ¡Siempre había pensado que tu ropa se ve genial, cuento contigo!... en cambio te enseñaré los gustos de nii-san.
— Jajaja... por favor.
Arisa contestó con una sonrisa amarga, mientras que Yutsuru se puso en guardia con ese “los gustos de nii-san” tenía que tener cuidado de que no fuera a decir algo extraño.
— ¿La cosa va a ser larga verdad? vamos de una vez.
Ambas asintieron.
El lugar en el que entraron se encontraba cerca de la estación, era un centro comercial con toda clase de tienda de ropa incluida de las más caras.
— Nee, nee, Arisa-san ¿Cuál crees que se me ve mejor?
Había tomado dos clases de chaquetas para invierno, uno era beige, el otro gris, cuando Yutsuru estaba por decir “las dos se te ven bien”... la verdad es que como Ayumi era hermosa seguramente se le vería bien cualquier cosa.
— Creo que los dos se te ven bien pero... es cierto, la primera da una imagen linda y la segunda una hermosa.
— Nn, ¿la primera no se verá infantil?
— Es cierto, bueno, pero creo que se ve linda a su manera.
—... ¿Se siente más madura con el gris?
— Es cierto, uno o dos años más.
Ayumi se quedó pensando un par de segundos, y después... parece que se decidió por el gris y lo metió en la canasta.
(... ¿Le gustó?).
Dentro de Yutsuru era su hermanita linda por lo que ya tenía definida la imagen de alguien infantil, así que se sorprendió creyendo que le gustaría lo más infantil, aún estaba en segundo año de secundaria después de todo ¿Qué importa si es un poco infantil? Pensaba en eso pero de seguro ha de querer crecer.
— ¿Terminamos por ahora?
Las compras de las mujeres toman mucho tiempo, además de que las dos estaban conversando mucho lo que lo hacía mucho más largo, Yutsuru era el más cansado.
— De la ropa, pero también me gustaría ver los zapatos, ¿también quieres verlos verdad Arisa-san?
— Es cierto... aún tengo un poco de dinero, me gustaría comprar unas botas.
— Ya veo.
Si decía algo solo alargaría las cosas, así que Yutsuru se decidió solo acompañarlas, por ahora terminaron de pagar la ropa.
(... A la próxima traeré a Soichiro y a Hijiri).
Si fueran tres hombres entonces podría al menos eliminar el aburrimiento, pero ahora que lo pensaba más tranquilamente si los llamaba a ellos vendría el set completo de Ayaka, Chiharu y Tenka.
Compras con cinco chicas... de seguro les llegaría la noche, solo de pensarlo sintió un escalofrió por lo que dejó de pensar en eso.
— Entonces nii-san, vamos donde están los zapatos.
Cuando estaban en dirección a la tienda de zapatos Yutsuru les entregó sus bolsas a Arisa y Ayumi.
— Lo siento... vengo en un momento.
Es decir, al baño, y al decirlo Ayumi infló las mejillas.
— ¿Eh? Hazlo rápido.
— Cuando menos más rápido que lo que tardan en comprar cosas.
Tras decir eso comenzó a dirigirse a paso rápido al baño.
Debido a que batalló en encontrar el baño pasaron alrededor de 15 minutos, de seguro Ayaka se pondrá de mal humor, estaba suspirando dentro de sí mismo cuando se apresuraba al lugar de encuentro.
(Mejor dicho me están haciendo que las acompañe, no creo que me culpen por hacerlas esperar solo un poco).
Cuando menos a pesar de que pensaba que no era irrazonable no podía dejar esperando a las dos princesas y se apresuró casi trotando... y al hacerlo... Arisa y Ayumi estaban hablando con un chico que recordaba haber visto, pero aun diciendo eso los que estaban hablando eran Ayumi y el chico, Arisa estaba un poco atrás, se veía como si la estuviera protegiendo.
(Apenas les quito un ojo de encima... que molestia).
Se acercó a paso rápido mientras suspiraba dentro de él.
◇◆◇◆
Finales de noviembre.
— ¿Esta semana también...?
Mientras Kobayashi Shota se encontraba esperando en una cafetería cerca de su casa recordó lo de esta mañana, el día de hoy es sábado... esta semana Yukishiro Arisa también había salido a alguna parte, la casa de Shota se encontraba cerca de la casa de Arisa, su usaba unos binoculares desde el balcón podía entenderlo un poco, para empezar ¿Qué estaba haciendo? Podía darse una idea, eso es porque había podido ver la figura de un chico que la había dejado en su casa ya tarde, el nombre de ese hombre era Takasegawa Yutsuru, un chico de la misma edad que Shota, por supuesto, no es como si hubiera asegurado que fuera el novio de Arisa pero... todos las semanas al verlos frente a su casa como si se divirtieran era más que claro que eran novios.
— Ha... han de ser felices.
Todas las noches del sábado, al ponerse a escuchar a través de la puerta lo que ocurría afuera pudo escuchar un poco de la conversación entre Arisa y Yutsuru. Arisa quien normalmente era inexpresiva... escuchó su risa de diversión, eso era para alegrarse, se suponía que era para alegrase... pero... no se alegraba.
Su pecho estaba echo un caos, “a pesar de que me gusta” “A pesar de que yo la haría feliz” pero aun así... no pudo contener sus sentimientos.
— Yo... un poco más...
Si fuera alguien más apuesto, si fuera más listo, si hubiera nacido con dinero, no podía evitar pensar en esas cosas.
—... Lo siento te hice esperar.
En cuanto le hablaron y levantó la cabeza... allí se encontraba la persona que Shota esperaba, se trataba de Amagi Haruto, el primo de Arisa, ambos se conocían, tenían una relación en la que de vez en cuando se ponían en contacto, Shota conocía la situación complicada en la casa de los Amagi, eso fue porque Haruto se lo había dicho, también... Haruto sabía que a Shota le gustaba Arisa.
— No, acabo de llegar.
Mientras respondía eso Haruto tomó asiento.... mientras que Shota pensaba... ¿él sabrá si Arisa tiene novio?
— Ahora que lo pienso... Yukishiro-san... ¿tiene novio cierto?
Lo dijo como si no le importara, como si estuviera diciéndole “que buen clima hace” y Haruto... puso una expresión nublada.
— Eso es...
— N... no... No me preocupa... desde antes sabía que era una flor inalcanzable, parece una buena persona... este... Takasegawa-san, ¿se llamaba así? Si está en la misma preparatoria que Yukishiro-san quiere decir que es inteligente, además su rostro... es alguien apuesto, creo que es una persona adecuada para Yukishiro-san... yo... no sería más que un estorbo...
Entre más lo decía más patético se sentía, no pudo terminar de decir su frase, se rascó la cabeza y dejó salir un suspiro, en cuanto a Haruto... tenía una expresión de dudas, pero era como si se hubiera llenado de alguna clase de determinación.
— Acerca de eso Shota... la verdad es que no es el novio de Arisa.
—......... ¿Eh?
— Solo lo diré por ser tu... papá me dijo que no se lo dijera a nadie así que también ten mucho cuidado con lo que voy a decirte... él... Takasegawa Yutsuru es el prometido de Arisa.
— ¿¡Prometido!?
Sin querer terminó hablando en voz alta, entonces se apresuró para llevarse ambas manos a la boca.
— Así es... y es un compromiso arreglado.
— Compromiso arreglado.
Le dio la sensación de que era como alguna clase de película de ficción o fantasía, fue sorprendente que esas cosas pasaran en el Japón actual.
— Hicieron que Arisa se comprometiera a la fuerza... ¿la casa Takasegawa tiene dinero y fama verdad? creo que a él le gustaba Arisa, por eso es que usó su dinero y poder para obligarla a que se comprometiera con él.
— No puede ser...
Es cierto que era alguien rico, era cierto que pensaba que era un tipo desagradable, pero Arisa se veía feliz, parecía la persona a la que Arisa quería, pensó que de seguro sería una buena persona, se había dicho que si lo veía como un tipo desagradable no era más que por sus propios celos.
— Pero Yukishiro-san parecía divertirse...
— De seguro eso fue porque papá la amenazó para que pareciera estar divirtiéndose... en todo el país la familia Takasegawa de entre todas las familias que no quisieras tener como enemiga es la más grande.
Lo dijo Haruto y como si quisiera presionarlo más agregó.
— Escucha, esto es un secreto... tenemos que salvarla.
—.... Si.
Shota confundido no pudo más que asentir.
Cuando regresó a casa investigó acerca de la familia Takasegawa, al hacerlo pudo obtener algo de información, parece que era la familia con más poder económico en el país, además de que tenía mucha historia, desde hace mucho parecían haber estado haciendo matrimonios arreglados, incluso había algo de información de que usaban la violencia incluso en América para poder controlar a Japón desde las sombras, para empezar estaba buscando en una página cualquiera de internet por lo era para dudar de que algo como eso fuera verdad, era información que parecía tan ridícula como para reírse, en especial las partes que hablaban de teorías conspirativas... normalmente no se creerían esas cosas...
Pero al creer en las palabras de Haruto, le dio la sensación de que no había ningún error, además de que pensándolo tranquilamente era demasiado extraño que Arisa quien mostraba una imagen digna y agraciada terminara dando vueltas como si fuera su perro, es decir, Arisa estaba siendo amenazada... pero aun sabiéndolo ¿Qué podría hacer? Era una familia de temer, alguien como Shota, un simple plebeyo no podría hacer nada, pasando los días sin poder hacer nada, tenía miedo solo quedarse vendo como aquel hombre le clavaba su veneno a Arisa.
Entonces... en noviembre, cierto día de sábado, fue solo una coincidencia, había entrado en el centro comercial para comprar algo de ropa... cuando se encontró con ella, Yukishiro Arisa, se encontraba con una chica de secundaria que no había visto antes, ese hombre Takasegawa Yutsuru no se veía por ninguna parte, cuando se dio cuenta ya les había hablado.
— A... este... ¿Yukishiro-san verdad? que coincidencia.
—... ¿Kobayashi-san? En serio que coincidencia.
Arisa parecía un poco sorprendida, como si estuviera retrocediendo y Shota se excusó.
— Justo tenía algo que hacer por aquí cerca y cuando entré en la tienda pensando en ver un poco la ropa te encontré... este... ¿en medio de las compras?
“¿Se nota solo de verlas verdad?” Se respondió Shota el solo, pero no pareció importarle a Arisa, solo respondió de manera ambigua.
— Así es.
Tenía su expresión cool y tranquila de siempre pero... por extraño que fuera le dio la sensación de que se veía más linda.
Quiero tenerla.
La deseo.
No quiero entregársela a un tipo guapo y rico.
Pensó eso con fuerza.
— Oye Yukishiro-san.
— ¿Qué pasa?
— Escuché que estabas comprometida...
En ese instante el ambiente en Arisa cambió, solo fue un instante... le dio la sensación como si la temperatura hubiera bajado al punto de congelación, se le quedaba viendo de manera fría.
— ¿De quién lo escuchaste?
— ¿Eh?......... de Haruto...
—.... Tch.
Chasqueó la lengua, aun siendo Arisa se entendía que estaba de mal humor.
—.... ¿Te están amenazando después de todo?
—... ¿Eh?
No entendía bien la situación, pero Shota estaba pensando que le había ordenado no sacar esa información en público, pero justo porque la estaban amenazando es que Arisa no podía pedir ayuda.
— ¿Te obligaron a comprometerte verdad? Haruto me lo dijo, ese... Takasegawa... Yutsuru, ¿Ese tipo te está amenazando cierto? ¡Está usando su dinero y poder! Si estás bien conmigo podría ayudar...
— En serio que vienes y dices todo lo que te place.
Escuchó una voz fría, era la oz de la chica de secundaria que acompañaba a Arisa... estaba tan desesperado por hablar con Arisa que se le había olvidado por completo.
— Tú eres...
— Takasegawa Ayumi, la hermana menor de Yutsuru, déjamelo dejártelo claro, eres desagradable.
La chica de ojos azules, Ayumi dio un paso tranquila mientras decía eso, sin importar que era una chica más pequeña que él... inusualmente emanaba presión, sin querer terminó retrocediendo.
— ¿Nii-san amenazando a Arisa-san? ¿Tienes alguna prueba para decir eso?
— N... no... Es que, ¡Es extraño un compromiso arreglado! ¡Es un error!
Un compromiso es echo por dos personas que se gustan, que se aman, es extraño tener que casarse solo usando como motivo el beneficio de las familias y el dinero, aun con sentido común debería de estar mal, estoy en lo correcto. Shota se hizo escuchar eso mientras que Ayumi por el otro lado...
— Mis papás se casaron gracias a ese compromiso arreglado que mencionas, ¿Estás diciendo que mi nacimiento y el de nii-san es un error?
— N... no... hasta ese punto...
— Hay toda clase de motivos por el que las personas pueden llegar a ser novios o casarse.
Sin pensarlo Shota se quedó sin palabras, si estuviera más tranquilo hubiera podido responderle con una o dos cosas, pero ahora estaba con la cabeza en blanco, no podía pensar en nada, por eso es que en un descuido dijo.
— Están torturando a Yukishiro-san.
En el instante en el que dijo eso Arisa se vio afectada, no quería hacer algo como lastimarla... pero no había pensado cuando su boca ya se había movido.
— La están obligando estar comprometida, ¡La están cambiando por dinero! ¡Está mal casarse por dinero!
—...
Ayumi parecía sorprendida con los ojos bien abiertos, pero de inmediato lo escondió con una expresión tranquila.
— ¿Qué es lo que dices que está mal?
— N... no... Es que...
— Familiares cercanos, amigos, novios, la casa de la pareja, todo es sustentado por el dinero, incluso mantener la vida de uno mismo... es necesario tener un garante solidario, es lo mismo.
— Pero...
De cualquier manera le dio la sensación de que eran solo sofisterías[1], pero no sabía que parte lo era... no pudo responder a lo que estaba diciendo, solo buscaba desesperadamente las palabras pero Ayumi abrió primero la boca.
— De cualquier manera... es el problema de nosotros los Takasegawa a quien queremos ayudar.
— Te equivocas.
— ¿En qué me equivoco?
— E... esto es... ¡Si! ¿¡Esto es trata de blancas verdad!?
A una persona, a Arisa, la estaban tratando como un objeto para venderse y no podía perdonarlo, era un crimen Shota estaba convencido de eso.
— ¿De dónde?
— N... no, es que, pagar para que se pueda casar con alguien.
— El compromiso de nii-san y Arisa-san es un tema completamente distinto del hecho de que papá esté ayudando en la compañía de los Amagi.
Era una voz casi robótica, su expresión no tenía ninguna emoción, solo estaba hablando con la razón... y eso en sí mismo provocaba miedo.
— Bueno, puedes pensar que es trata de blancas o lo que quieras... pero al final de cuentas este es un problema entre la familia Takasegawa y Amagi, no tiene nada que ver contigo.
— La... la policía.
— La policía no tiene el derecho de meterse entre el compromiso de nii-san y Arisa-san o los tratos de los Takasegawa y los Amagi... ¿Es algo evidente verdad?
Lo dijo como si lo estuviera tomando por tonto, no tenía miedo a algo como la policía, era como si se lo estuviera diciendo. Entonces Shota lo recordó, la familia Takasegawa tenía mucho poder y sin querer retrocedió, pero Ayumi al verlo le preguntó.
— Para empezar ¿Qué eres de Arisa-san?
— ¿Eh? No, yo...
¿Qué es de Arisa? ¿Novio? No hay manera de que sea así ¿amigo?... no son tan cercanos.
— Yo.... soy un compañero de clases de la secundaria de Arisa y vivo cerca de ella...
— Es decir, un tercero.
Tercero.
Así es,... Shota no era más que un tercero, para Arisa no era más que eso.
— N... no... yo...
— A pesar de que solo eres un extraño, no hables acerca de los compromisos de los demás por favor.
Después de eso Ayumi hizo una sonrisa por un instante.
— ¿Entonces qué? ¿Planeas casarte con ella? Si es cierto lo que dices y Arisa-san está siendo amenazada ¿será tu oportunidad?
Su visión comenzó a dar vueltas, estaba cerca de perder la cordura,
— N... no...
Sin pensarlo volteó a ver en dirección a Arisa y al hacerlo ella... desvió la mirada incomoda, lo sabía, sabía que Arisa no pensaba en nada acerca de él, y... también sabia como es que Arisa sentía algo de afecto por Takasegawa Yutsuru, todo frente a él se puso negro, en ese instante se propuso a huir, pero en cuanto se dio la vuelta.
— Ah...
Allí estaba un hombre con ojos de un color azul profundo, se trataba de Takasegawa Yutsuru, tenía una expresión de estar atónito, pero un poco molesto habló con una voz tranquila.
— Ayumi, ¿Qué es este escándalo?
◇◆◇◆
— ¿Entonces qué? ¿Planeas casarte con ella? Si es cierto lo que dices y Arisa-san está siendo amenazada ¿será tu oportunidad?
Cuando Yutsuru se acercó corriendo escuchó la voz de Ayumi, con esas palabras de alguna manera entendió lo que estaba sucediendo, parece que ese tal Kobayashi había malinterpretado la relación entre Yutsuru y Arisa, de seguro ha de estar pensando que usó su poder y dinero para forzar a Arisa a tener una relación con él, aprovechó el momento en que Yutsuru no se encontraba para hacer contacto con Arisa pero Ayumi le respondió... mientras estaban hablando parece que se dio cuenta que a Kobayashi le gustaba Arisa y siendo mala le pregunto “¿planeas casarte con ella?”
Tanto Yutsuru como Ayumi habían entrenado las discusiones contra sus padres, por lo que sí es a palabras podían ganarles a los demás forzando sus intenciones, haciendo que el otro admita su culpa, es algo que sus papás le habían enseñado pero...
— Ayumi, ¿Qué es este escándalo?
Se dirigió a Ayumi con una voz afilada, ella se dio cuenta de que estaba molesto, entonces apuntó insatisfecha a Kobayashi.
— Esta persona estaba humillando a nii-san y Arisa, así que le respondí ¿estuve mal?
— Deberías de pensar un poco el lugar en el que te encuentras.
Yutsuru le respondió con una voz tranquila, y ella se apresuró a voltear a los alrededores, era algo evidente pero después de todo el escandalo las miradas se habían reunido en ellos, lo que sus papás les habían enseñado era “muéstrales a las personas de alrededor que estás en lo correcto” pero era demasiado al estar en el centro comercial.
Por ahora Yutsuru dejó a Ayumi y se dirigió a Kobayashi.
— Cuanto tiempo Kobayashi-kun.
— ¿Eh? Ah, sí...
Yutsuru le saludó cordialmente y él solo pudo asentir atónito, entonces Yutsuru sacó el celular.
— ¿Intercambiamos número de teléfono?
— ¿Eh? No... ¿Que?
— Pensé que tenías algo de lo que querías hablar conmigo.
Yutsuru había tenido un motivo para tener que hablar con él de este asunto, seria molesto que se quedara con un extraño malentendido, así que era necesario que hablaran cuando menos una vez.
— ¿También estás ocupado cierto? Hablemos cualquier otro día más tranquilos ¿Qué te parece?
— Pe... Pero...
— ¿No necesitas algo de tiempo para organizar tus pensamientos?
Lo presionó con una actitud tranquila y el asintió de manera ambigua, parece ser una persona débil de actitud que se deja llevar por la circunstancia, intercambiaron números de teléfono y se separaron, se retiró como si estuviera huyendo, Yutsuru después de verlo se dirigió a Arisa y Ayumi.
— ¿Están bien?
— Ah, sí, estoy bien.
— Um... a... nii-san... no me digas que...
— Después hablaré contigo.
— Si.
Afortunadamente no ocurrió nada después de eso y terminaron la cita con bien.
◇◆◇◆
Bien, despues de escuchar lo que ocurrió de Ayumi junto con su regaño corroboró la situación, básicamente es como lo había predicho, Desde antes ya sabia de la situación de tortura de Arisa si acaso le dijo a Ayumi que no hablara de ello y después se puso en contacto con Kobayashi, afortunadamente el día de mañana era domingo, el lugar en el que se reunirían seria la cafetería frente a la estación del tren, se encontraba en silencio en la mesa pidiendo algo de café, cuando llegó Yutsuru por fin habló.
— Escuché lo ocurrido de Ayumi.
— E... este...
— Parece que para ti yo estoy amenazando a Arisa presionándola para que tengamos una relación a la fuerza.
—... Lo siento.
Parece que estaba consciente de que había dicho cosas groseras, desde antes era verdad que Arisa había terminado por comprometerse a la fuerza por lo que no estaba equivocado del todo.
— Aceptaré esas disculpas y... creo que Ayumi dijo demasiado, en cuanto a eso me disculpo en lugar de mi hermana.
Después de corroborarlo con Kobayashi Yutsuru también se disculpó, bien, por ahora había algo que se tenía que dejar en claro, ¿De dónde se filtró la información del compromiso? No es como si lo del compromiso fuera un alto secreto, no era algo que estuviera estrictamente prohibido que fuera de conocimiento de los demás pero... desde que es una persona normal, él quien no tiene nada que ver con este compromiso además de que lo tomó de una manera torcida, entonces tenía que saber el motivo.
— Lo escuché de... Haruto-san.
— Ya veo.
Recordó la actitud que había tomado Haruto frente a él y Arisa, ella no confiaba demasiado e Haruto... parece que no se había equivocado en eso, no sabía con qué objetivo había filtrado la información, pero estaba haciendo cosas innecesarias, sin importar que no se trataba de él terminó hablando de la vida de Yutsuru y Arisa hacia un completo desconocido sin importar que fuera algo importante, deseaba que no hiciera algo como eso, era un asunto que su papá, Takasegawa Kazuya y la casa Amagi deberían de hacer oficial... para empezar en cierto sentido Kobayashi fue víctima de información equivocada, aun mas incluyendo su desamor... pero aun diciendo eso no cambia el hecho de que Arisa y Ayumi pasaron por peligro y eso era algo que no pensaba perdonar.
Aun diciendo que no podía perdonarlo no es como si él fuera a pagar, en el peor de los casos terminaría por ser más molesto, así que Yutsuru se tragó su desagrado y enojo, puede que no haya sido un gran fallo, sobre eso Yutsuru dejó las cosas claras con un tono de voz firme.
— Para empezar déjame dejarte las cosas en claro, no es verdad que Arisa está siendo forzada para tener esta relación, para empezar yo nunca tuve ganas de comprometerme.
— ¿En serio?
— ¿Me vez como que fuera a hacer algo como eso?
Si es el caso entonces es algo inesperado, la verdad es que no tenía la intención de ganarse su amistad, pero Yutsuru no pensaba que se viera como una persona mala.
— No pero... Yukishiro-san es hermosa.
— Aunque me digas eso, soy solo un estudiante de preparatoria, ¿Es demasiado pronto para tomar decisiones del futuro verdad? piensa de manera lógica.
“La forma en que veo las cosas se parecen a la tuya” era como si le dijera eso y parece que tuvo efecto, la actitud de Kobayashi se sintió como si se hubiera ablandado un poco.
— Así es, tanto Arisa como yo nos estamos comprometiendo por conveniencia de nuestras casas, y nos llevamos bien, además de que es un compromiso, pero no es un seguro... si nuestra relación no avanza la relación podría terminar por romperse con naturalidad.
Desde que no confiaba en él no podía decirle acerca de que su compromiso era falso, para empezar no tenía sentido decirlo.
—... Pero ¿pagaron para que se diera ese compromiso verdad?
— Siendo estrictos con las palabras es un préstamo, además de que es una enorme cantidad.
Tras eso Yutsuru le dijo la cantidad a Kobayashi, parece que la cantidad superaba con creces cualquier cosa que se hubiera imaginado.
— Fue mi papá quien le prestó el dinero... ¿acaso hay un padre que gastaría tanto solo por el deseo romántico de su hijo?
Por supuesto, por más feo que fuera Yutsuru, además de en una edad de estar en la preparatoria que pudieran gastar tal cantidad de dinero para que se consiguiera esposa era un tema diferente... Yutsuru aún era joven, no había ninguna necesidad de apresurarse. Que Arisa pudiera valer tanto... cuando mucho los padres... creo que ni siquiera ellos lo considerarían.
— ¿Lo entiendes? Es el ambiente de negocios de mi papá, así que el compromiso no tiene nada que ver... no es verdad que la familia Takasegawa o Amagi intentaran usar a Arisa como moneda de cambio.
Yutsuru estaba hablando y Kobayashi guardó silencio, de seguro aún no estaba convencido y Yutsuru inclinó la cabeza para sus adentros ¿Qué parte es lo que no entendía...?
—........ ucho....
— ¿Nn?
— ¡Lo siento mucho!
Kobayashi dijo eso y bajó pronunciadamente la cabeza, incluso Yutsuru se sorprendió.
— Terminé apresurándome por mi cuenta por estos celos... y terminé lastimando a Yukishiro san y a tu hermana... lo lamento mucho.
— N... no, levanta la cabeza por favor, todo fue solo un malentendido.
Mientras decía eso Yutsuru se sintió más aliviado, el punto malo de Ayumi fue que estaba intentando aplastar a Kobayashi hasta el fondo, no había nada que hacerle si terminara creando un rencor, si hubiera terminado por convertirse en un acosador y poner en peligro a Arisa y Ayumi sería un gran problema. En especial porque parece que Kobayashi vive en el vecindario de Arisa, había un mayor peligro, Yutsuru estaba teniendo cuidado de eso, pero parece que Kobayashi era más amable de lo que pensaba, la suerte entre la desgracia, bueno, puede que por ello haya sido engañado en primer lugar.
— También le diré a Haruto... que es un malentendido.
— Si... estaría feliz si pudieras hacerlo.
Pero aun así posiblemente él no le crea, Yutsuru pensó eso pero aun así no lo dijo.
— Este, Takasegawa-san ¿puedo preguntarte algo?
— ¿Qué pasa?
— ¿Te gusta Yukishiro-san?
—... Es una pregunta difícil.
Los sentimientos de Yutsuru no habían cambiado la gran cosa desde que lo había conversado con Soichiro y Hijiri, es decir, le gusta pero no es amor, algo como eso.
— Ya veo.
La respuesta de Yutsuru fue algo ambigua, pero parece que fue lo suficiente para convencerlo.
— Creo que eres el hombre adecuado para Yukishiro-san.
— Tu...
— Yo estoy bien, yo..... No soy adecuado para ella de cualquier manera.
¿Arisa y Yutsuru serán pareja o no? Pero aun así no podía ver que su propio amor fuera a crecer, Kobayashi lo dijo claramente.
— Cuando Yukishiro-san está a tu lado... es cuando está más feliz... gracias a ti ha logrado superarlo... muchas gracias.
Tras decir eso dejo el pago de su café en la mesa y salió, Yutsuru se quedó solo.
— Arisa feliz...
Susurro eso mientras volteaba al techo.
◇◆◇◆
Finales de noviembre, por fin se entregaron los resultados del tercer examen a nivel nacional, el sábado de esa semana Yutsuru y Arisa dejaron salir un suspiro mientras observaban los resultados.
— De nuevo perdimos... contra Ayaka-san.
— Es cierto... en serio ¿Qué estará haciendo?
Arisa y Yutsuru perdieron contra Ayaka, es decir Ayaka obtuvo el primer lugar en la escuela Yutsuru y Arisa los segundo y tercer lugares. Arisa se le quedó viendo fijamente a Yutsuru.
— Mejor dicho, tú eres el extraño Yutsuru-san, en especial con el inglés.
— Bueno desde antes ya puedo hablar inglés, papá y mi abuelo me enseñaron.
El abuelo de Yutsuru tenía sangre americana, debido a eso hablaba inglés de manera fluida. Y de esa manera tanto su papá como su abuelo agregaron el inglés durante su educación, tenía eso detrás por lo que era algo natural que Yutsuru hablara inglés. Claro, al no ser nativo habían algunas diferencias, pero aun así era bastante bueno para un japonés.
— Que envidia... no soy muy buena con el inglés.
— Eso parece.
Arisa le había puesto esfuerzo en sus estudios de inglés, pero parece que no se mostraba demasiado en sus calificaciones, es decir, es una materia que se le daba mal.
— ¿Será que no soy para eso?
—... Bueno, aunque parece que pudieras hablar.
Los japoneses tenían dificultades para hablar el inglés, y Arisa por su apariencia parecería que sería buena con el inglés.
— Mi sangre es una mezcla de japonesa y Rusa, nunca me hizo falta nada de inglés, para empezar nací y me crie en Japón por lo que sería un problema si esperaran algo.
— No puedo decir nada más que lo lamento.
Yutsuru no sabía que decir en esta situación ya que nunca había tenido ese problema, en ese sentido ha de ser afortunado.
—... Ahora que lo pienso, Arisa.
— ¿Qué pasa?
— ¿Tienes algún plan para la víspera de navidad?
En la escuela de Yutsuru tenían la ceremonia de fin de curso el día 24 de diciembre pero terminaba por la mañana así que... si es conveniente para Arisa estaba la posibilidad de que la pasaran juntos.
— No tengo ningún plan pero... es cierto, al estar comprometidos... creo que la pasaremos normal.
Lo dijo mientras tenia las mejillas ruborizadas, con esa expresión era como si... estuviera esperando a Yutsuru mientras lo observaba, pudo sentir como su corazón se aceleró, debido a lo que había dicho Kobayashi había estado extrañamente consciente de Arisa.
Yutsuru movió la cabeza de izquierda a derecha quitándose los pensamientos innecesarios.
— ¿Está bien pensar que la pasaremos juntos?
— Si, estaría encantada.
Arisa sonrió mientras decía eso, era una sonrisa linda y hermosa. Al final aun sin ser “prometidos” ¿Arisa le hubiera respondido? Estaba pensando en eso.
— Acerca del lugar... ¿Qué haremos? ¿Tendremos una cita o algo? Lo típico seria al parque de diversiones.
— ¿Parque de diversiones?... me da la sensación de que va a estar muy lleno
— Bueno, así es.
En un lugar con tantas personas daba la sensación de que no podrían pasarla tranquilos.
— Es un día en el cual pasarla con una persona apreciada tranquilamente, comamos en casa.
— Es cierto...
Persona apreciada, por un instante Yutsuru al creyó haber escuchado mal.
— Pero comer en casa estaría causándote peso...
— No te preocupes... me gustaría que probaras mi comida Yutsuru-san.
Su corazón dio un brinco, Yutsuru sin pensarlo desvió la mirada de los hermosos ojos de Arisa.
— Bueno, si dices eso... te tomaré la palabra.
—... Por cierto Yutsuru-san.
Cuando por algún motivo Ariza comenzó a hablarle con un tono de voz serio.
— ¿Qué sucede?
— ¿Qué color te gusta?... este... me refiero a la moda.
¿Por qué de pronto le preguntaba algo como eso? Yutsuru se lo preguntó por un instante... pero de inmediato tuvo una idea, de seguro sería el regalo de navidad, parece que Arisa estuviera planeando darle otro regalo hecho a mano.
— Es cierto... si es un accesorio me gustan las cosas ostentosas como las que me has dado.
Tras decir eso volteó a ver el brazalete de cuero que le había regalado la vez anterior, lo traía puesto el día de hoy también con su reloj, al verse ostentoso no se veía menos que el reloj, Arisa desvió la mirada avergonzada.
— Pero en cuanto a la ropa creo que me gustan los colores tranquilos.
— ¿Colores tranquilos?
— Si,... por cierto ¿Por qué me preguntas de pronto?
Le preguntó a Arisa de una manera un poco traviesa.
— N... ¡No es nada! ¡Solo tenía algo de curiosidad!
Arisa lo negó de esa manera y se veía bastante linda, Yutsuru sin pensarlo extendió la mano hacia su cabeza y ella lo acepto sin mostrar desagrado, su hermoso cabello color lino se sentía bien al tacto y ella entrecerró los ojos de manera cómoda.
— Eres malo Yutsuru-san.
— ¿Por qué?
— ¿Ya te diste cuenta verdad?
— Aunque no tanto como para saber de qué se trata.
—... Espéralo con ansias por favor.
— Si, lo esperaré.
Ambos estuvieron así durante un tiempo.
◇◆◇◆
La ceremonia de fin de curso de la mañana había terminado, Arisa ese día no regreso a casa y de esa manera se dirigió al departamento de Yutsuru, ambos se cambiaron de ropa y terminaron de almorzar ligero en una cafetería cercana. Después de eso comenzaron a prepararse para navidad, en cuanto a los ingredientes Yutsuru ya había comprado desde antes todo lo que le habían pedido por lo que solo quedaba cocinar después.
— Así que Yutsuru-san, estaré cocinando, te encargo los adornos.
— Si, déjamelo a mí.
Yutsuru normalmente no hacía algo como poner adornos de navidad, pero en esta ocasión la pasaría con Arisa, al pensar de esa manera fue extraño como de pronto le entraran energías, y cuando estaba terminando de poner los adornos... se sintió un delicioso aroma.
— Yutsuru-san, está listo, ¿me ayudarías a llevar las cosas?
— Sí, claro.
Baguette, Ensalada de aguacate y cangrejo, estofado de carne, pollo asado, pollo frito, papas fritas, pastel de navidad.
Ese era el menú del día de hoy, por cierto dejando de lado el baguette que fue comprado en la panadería todo ha sido hecho a mano por Arisa.
— ¿Entonces brindamos?
Yutsuru sacó las bebidas del refrigerador, era un contenedor transparente y adentro podían verse las burbujas.
— Eso me llamaba la atención pero... ¿champaña?
— ¿Qué pasaría si te dijera que así es?
Le preguntó medio en broma y Arisa después de pensar un poco contestó.
—.... No, somos menores de edad, te regañaría por intentar beber alcohol.
— Que dura... pero puedes está tranquila, es jugo.
Un jugo de manzana que parecía champaña, es decir, una bebida sin alcohol... la verdad es que en navidad y año nuevo cuando sus familiares se reunían bebían con normalidad alcohol pero en esta ocasión estaba siendo más consciente, eso era porque había llegado a la conclusión de que Arisa podría enojarse.
— Bueno, acompáñame si acaso por el ambiente, si no te agrada no importa que se quede, tengo otras bebidas después de todo.
— Ya veo, entendido, ya que tenemos la oportunidad.
Yutsuru preparó unas copas de champaña y vertió el jugo dentro, entonces junto a Arisa levantaron sus copas.
— Entonces, Salud.
— Salud.
Chocaron ligeramente sus copas y bebieron un poco del jugo, cuando menos en apariencia era champaña por lo que el sabor era diferente, pero aun así sabía bien, era un jugo delicioso.
— ¿Qué tal Arisa?
— Puede que sea de mi gusto.
Tras decir eso Arisa sonrió y volvió a beber, sin importar que no era una bebida alcohólica parecía que la piel de Arisa comenzaba a tomar más color.
— Entonces ya que estamos... creo que tomaré algo de la comida.
— Si, adelante.
Por ahora Yutsuru extendió su mano a la ensalada, estaba hermosa y bien adornada...
— Delisioso, la manera en que lo haces es más delicioso que los que venden en la tienda.
— Muchas gracias, intenté juntar las verduras que quedaran con el condimento.
— Como se esperaba.
Yutsuru la alagó y Arisa se sonrojó avergonzada, entonces se rascó la mejilla, se veía bastante linda. Después tomó algo del estofado de carne, la carne se derretía en su boca.
— Esta carne es bastante suave.
— Fue hervida por mucho tiempo después de todo... tomaría más tiempo de lo normal pero es la comida que mejor se me da.
Dijo orgullosa, sabia bastante bien al ser su mejor platillo, la demás comida también era deliciosa, y después de un tiempo de estar de esa manera...
— Que divertido.
— Muchas gracias... vale la pena cocinar si me alagas de esa manera.
—... No, bueno, no hay ningún error con decir que tu comida es deliciosa.
Yutsuru dijo eso y Arisa inclinó la cabeza como si le pareciera extraño, su cabello lino se balanceó, se le quedó viendo fijamente a Yutsuru con sus ojos esmeralda.
— ¿Sucede algo?
—... Después de todo creo que es divertido el tiempo que paso contigo.
La comida de Arisa por supuesto que era deliciosa, pero más que eso... era deliciosa comer con Arisa.
— Bueno... como decirlo... da un poco de vergüenza que lo digas.
Yutsuru se rascó la mejilla, sintió como su rostro se ponía caliente.
— Gracias por acompañarme el día de hoy, en verdad que es divertido... ¿podrías acompañarme de nuevo el siguiente año?
— Si... encantada.
Arisa un poco avergonzada le respondió mientras asentía. De alguna manera Yutsuru se sintió bien, entonces le dio la sensación de si es ahora podría decirlo sin avergonzarse tanto.
— Arisa.
—... ¿Qué pasa?
—... ¿Podrías cocinar para mí también de ahora en adelante?
Arisa se petrificó en cuanto le dijo eso, un poco después se quedó con la cara roja como tomate.
—.. ¿Arisa?
Se había quedado callada y Arisa intentó hablarle, al hacerlo pareció regresar en sus sentidos y estiró su espalda.
— A... si ¡Con mucho gusto!
Entonces Arisa tomó la mano de Yutsuru él sin querer se quedó atónito.
— Ah... no, lo siento.
Completamente roja se apresuró a alejar la mano de Yutsuru tras haber regresado en sus sentidos, entonces se aclaró la garganta.
— Este... ya terminamos de comer, ¿intercambiamos regalos?
— Es cierto.
Yutsuru terminó avergonzándose también, era una buena sugerencia para cambiar de ambiente, comenzando por Arisa, sacó un envoltorio hermoso de su mochila.
— Este, Yutsuru-san... aquí tienes tu regalo.
— Oh, gracias... ¿Puedo abrirlo?
— Si.
Yutsuru abrió cuidadosamente el envoltorio, al ver adentro.
— ¿Una bufanda?
Estaba tejido con lana gris, era de aquellas tejidas a mano, tenía bordado en dorado las letras “Yuzuru” Se veía bastante cálida, era de un color tranquilo, parecía que le quedaría con cualquier clase de ropa... y sobre todo podía sentir los sentimientos de Arisa.
— Gracias Arisa, creo que lo usaré a partir de hoy.
Pero aun diciendo eso por ahora lo dejo cuidadosamente doblado en el suelo para que no estorbara, Yutsuru también tenía un regalo para Arisa, le entregó una caja entre azul y gris.
— Esto... ¿puedo abrirlo?
— Adelante.
Arisa abrió la bolsa con una expresión de nerviosismo.
— Es algo que elegí, la verdad no sé si te pueda gustar el diseño... ¿Qué tal?
En las manos blancas de Arisa que estaba temblando se encontraba un collar de oro rosa, le llamaba la atención de que Arisa se sintiera intranquila si le regalaba algo demasiado caro, no es como si fuera muy costoso...
— E... ¿Está bien? Co... Comparado con mí regalo...
— Normalmente me das de cenar y me haces el almuerzo después de todo... es algo que compré usando lo de mi trabajo así que puedes estar tranquila.
Cuando respondió eso Arisa tomó el collar con ambas manos presionándolo contra su pecho, entonces volteó a ver a Yutsuru con los ojos llorosos.
— Lo cuidaré con aprecio... este... ¿me lo puedo poner ahora?
— Déjame verte.
Yutsuru dijo eso y Arisa asintió poniéndose el colar en su hermoso cuello, tal y como lo había esperado Yutsuru... se le veía bastante bien.
— ¿Qué tal?
— Te vez hermosa... te queda muy bien.
—... Muchas gracias.
Arisa asintió alegre, al verla feliz pensó desde el fondo de su corazón que se alegraba de haberlo elegido.

◇◆◇◆
Yutsuru la acompañó hasta su casa, ambos se encontraban caminando tomados de la mano por el camino nocturno, el tiempo de diversión pasó en un instante, llegaron rápido hasta la casa de Arisa.
— Yutsuru-san... muchas gracias por lo de hoy, será un recuerdo para toda la .vida.
— Toda la vida, ¿estás exagerando verdad?
Yutsuru dijo eso y... Arisa movió la cabeza de un lado a otro.
— No es una exageración... en verdad que hacía mucho tiempo que no tenía una víspera de navidad tan divertida, gracias a ti... puede que el invierno me guste.
— Había prometido que me esforzaría para hacer que te gustara el invierno después de todo.
Para empezar... le dio la sensación de que fue Yutsuru quien se divirtió más... se dio cuenta de que había valido la pena si Arisa se había alegrado.
— Si, por supuesto, si es con Yutsuru-san, el invierno... también primavera, verano y otoño son divertidos.
Dijo algo bastante feliz, sintió como sus sentimientos comenzaban a brotar.
— Yo también... cuando estoy contigo todo es divertido.
Le dijo a Arisa sus sentimientos sinceros, si pudiera cumplírsele... le gustaría estar con ella por siempre, no quería que se separaran... pero ya habían llegado hasta el frente de su casa.
— Yutsuru-san... entonces... con permiso.
— Si, que descanses Arisa.
— Que descanses.
Intercambiaron una despedida, Arisa lentamente le dio la espalda y comenzó a caminar.
— Espera.
Cuando se dio cuenta ya la había detenido, ella se dio la vuelta e inclinó la cabeza como si le pareciera extraño.
— ¿Sucede algo?
—....
¿Por qué la había detenido? Ni siquiera Yutsuru lo entendía... pero posiblemente había sido porque no quería separarse de ella, pero no había manera de que pudiera detenerla por mucho tiempo en medio del invierno, así que.
— Este, Arisa...
— ¿Si?
— ¿Puedo pedirte un favor?
— ¿Qué cosa?
—.... ¿Puedo abrazarte?
Quería sentir su piel, quería tallar en su propio cuerpo su calidez y suavidad. En cuanto le pidió ese favor Arisa se quedó con los ojos abiertos por la sorpresa, pero de inmediato entrecerró sus ojos esmeralda, sonrió suavemente, su piel se tiñó de rosado.
— Está bien.
Arisa dijo eso y extendió ambos brazos, fue como si hubiera sido absorbida por ella, comenzó a acercarse... y la abrazó siendo rodeado por sus brazos.
Era cálida, suave, de su cabello color lino provenía un buen aroma, su presión sanguínea comenzó a aumentar con los latidos de su corazón.
— Ya está bien Arisa.
—.... ¿En serio?
Intentó contener a la fuerza los sentimientos de que era una pena mientras la liberaba, ella... estaba completamente roja, de seguro Yutsuru estaría igual.
— Entonces... nos vemos después.
— Si, nos vemos después.
Yutsuru se quedó allí hasta que Arisa entró en su casa, entonces regresó sus pasos comenzando a avanzar por el camino de noche, volteó a ver el cielo y las estrellas brillaban, sin querer dejo salir un suspiro.
— Que problema...
Llevo sus manos a la bufanda que le había dado Arisa, aun sentía en el cuerpo su calor, Arisa.... la deseaba, quería monopolizarla, su cocina, la bufanda, sus sentimientos, su sonrisa, también su rostro molesta, avergonzada, llorando, sus hermosos ojos, sus labios, su cabello sedoso, su piel cual porcelana, sus suaves extremidades, incluso lo que esconde debajo de la ropa... quería que todo fuera par a el, pensó que no quería que otro hombre se la robara, por eso...
— Lo siento Arisa... lo he decidido... no importa lo que tenga que hacer, serás mía.
Anunció Yutsuru tranquilamente.
◇◆◇◆
En una barra de cierto bar se encontraban dos personas, uno era un joven de cabellos negros y ojos azules, un hombre que parecía cálido, Takasegawa Kazuya, el padre de Yutsuru además de que era el cabeza actual de la familia Takasegawa, la otra persona tenia ojos color ámbar, cabellos negros, un hombre con una expresión dura. Tachibana Toranosuke, se trataba del tío de Ayaka, el actual (el mismo se llamaba suplente) cabeza de la familia Tachibana, ambos tenían vasos vacíos, parecía que ya habían bebido bastante.
— Ahora que lo pienso, he escuchado un rumor Kazuya.
Lo llamó por su nombre cual si se llevaran muy bien, mientras que Yutsuru y Ayaka tenían una relación cercana, parece que ellos también, cuando menos solían llamarse por sus nombres en asuntos privados.
— Fum, ¿Rumores?... ¿son buenos rumores? ¿Alguna clase de regalo del día a día?
— Es cierto que pueden llegar a ser regalos pero... el rumor que escuché es uno malo.
El barman estaba haciendo un coctel en la barra los sirvió y tanto Toranosuke como Kazuya se los llevaron a la boca.
— Los Takasegawa compran mujeres con dinero.
—... Fu fu.
Kazuya no negó ni aceptó lo que había dicho Toranosuke, pero entrecerró los ojos tranquilamente, parece que se dio cuenta por su tono de voz, pero estaba riendo solo con su mirada.
— ¿Te doy a mi sobrina si quiero que me ayudes? Los Takasegawa son sucios como siempre.
— Que mal lo dices... las cosas son al revés, estoy apoyando el amor de mi hijo, me gustaría que no lo tomaras de manera equivocada.
Después de eso Kazuya le dio vueltas con el dedo en la orilla de su vaso.
— Además de que independientemente de que las cosas vayan bien con el compromiso o no... Tengo la intención de continuar con los negocios con los Amagi.
— Hoo...
— Ellos tienen lo que nuestra casa no tiene... no quiero que nos convirtamos en una familia que se queda en la vieja era después de todo.
Las posibilidades de Amagi Naoki como administrador era inestable, pero en cuanto a su habilidad le ganaba a Kazuya, por eso es que había hecho un trato con él y admitieron que sus hijos se comprometieran.
— Puede que se vea que lo hice porque soy padre, que ayudo a Yutsuru como el hombre que será el sucesor, pero aun así no es como si fuera a tener problemas en conseguir con quien casarse, no hay ningún motivo para buscar ayudarlo con dinero, ¿lo entiendes verdad?
Lo importante en los negocios erra el dinero, el apoyo hacia Amagi Naoki era porque había juzgado que en el futuro podría ser de gran beneficio para la familia Takasegawa, no es como si hubiera usado a Arisa como “moneda de cambio” la familia Takasegawa no era una familia que comprara personas. Kazuya le dio otro trago a su bebida.
— ¿Justo por eso verdad?
—.... ¿Qué es lo que quieres decir Toranosuke?
— ¿Tomaste a una rehén justo porque no quieres que un árbol de dinero se vaya a otra parte verdad?
— Que mala manera tienes de decir las cosas.
Kazuya tomo un chocolate que habían dejado como bocadillos.
— Lo que yo pedí fue “una prueba de confianza” además de que es algo que aceptamos ambos, Amagi Naoki estaba a favor de que tuviéramos una relación de sangre, hay méritos para ambos después de todo.
Desde que le debía demasiado si huía sería una enorme perdida, también para Amagi que quería evitar que solo les quitaran sus capacidades tecnología y conocimientos, justo por eso es que ambos unieron a sus preciados hijos, es decir, más que un beneficio económico... el apoyo y préstamo hacia Amagi... el verdadero objetivo para Amagi Naoki era entrar bajo el paraguas de la familia Takasegawa. Kazuya le explicó eso a Toranosuke pero...
— Sofisterías, piensa en la relación de poderes, como siempre eres bueno para hablar.
— Haha... que no entiendas con palabras, hay muchos así en la familia Tachibana, ¿no entiendes el intercambio que han hecho ambas familias?
La verdad es que para Amagi Naoki era de agradecer que Yutsuru se haya comprometido con Arisa, solo eso era la prueba de que los Amagi valoraba a los Takasegawa... pero aunque ambos estén de acuerdo, hay personas como Toranosuke... para empezar lo estaba diciendo más como broma que como algo serio... pero hay quienes piensan que los Takasegawa usaron su dinero y poder.
Bastaba con dejar que dijeran lo que quisieran, para empezar los Takasegawa ya tenían muchos enemigos, es imposible intentar llevarse bien con todas las personas en el mundo.
— Pero hay algo que me llama la atención.
— Fum ¿Qué cosa?
— ¿Por qué elegiste a una hija que no tiene conexión sanguínea? ¿Amagi tiene otra hija y otro hijo verdad?
Amagi Naoki además de Yukishiro Arisa tiene una hija y un hijo propios, tanto como “prueba de confianza” como rehén eso sería mejor... que a alguien con quien no tiene relación de sangre.
— Esto es solo entre tú y yo.
— Fum.
— Al principio... estaba esperado que fuera su verdadera hija.
Si le preguntaran si prefería la que tenía conexión de sangre o no, era más que claro que querría la que tenía conexión de sangre, También para Amagi... que no fuera su verdadera hija... de seguro sería demasiado irrespetuoso para los Takasegawa, era el sentido común pensar en elegir a su hija legitima.
— Pero ella aun es una niña, está en sexto de primaria... Yutsuru en definitiva lo odiaría.
— Bueno, es cierto.
— ¿Verdad? así que pensamos dejar un poco más de tiempo para que creciera.
Específicamente era algo de dentro de cuatro años, la hija de los Amagi tendría 15 años, Yutsuru 19 por lo que se pensaba que fuera en ese momento, era el plan inicial.
— Pero no pensé que fuera realmente necesario una relación de sangre.
Para Kazuya que Yutsuru y la hija de Amagi......... Amagi Mei se casaran era algo innecesario, cuando menos no pensaba en forzar que su hijo lo admitiera.
— No me gustaría terminar peleado con mi hijo por algo como esto.
— Fum, bueno... después de todo no termina de comprender el motivo de tus acciones.
Toranosuke asintió exageradamente. Las grandes organizaciones no son destruidas desde afuera sino que desde adentro.
— Fum... ¿entonces por qué de pronto la prisa?
— Yo no tengo ninguna prisa... el que tiene prisa es mi viejo.
—... ¿En antiguo cabeza de la familia Takasegawa?
Toranosuke inclinó la cabeza, hablaba del abuelo de Yutsuru y no era una persona tonta, él siempre tenía un motivo lógico detrás de sus acciones, no podía pensar en que hiciera que se diera el compromiso de Yutsuru sin un motivo.
— ¿Hay algún motivo importante?
—...... Para las personas entradas en edad poder ver al retoño de su nieto y su esposa de seguro es algo importante para el futuro del mundo, eso dice.
—...
En definitiva siempre tiene un motivo lógico, pero... para Kazuya es un asunto diferente lo que pasaba con la casa Takasegawa.
— ¿Ese viejo sabio también tiene la vista nublada queriendo ver a su bisnieto?
Toranosuke susurró eso, después de eso volvió a preguntarle a Kazuya.
— Entiendo que quiera ver a su bisnieto... ¿pero aun así porque no eligieron a la que está relacionada de sangre?
Kazuya no pudo responder de inmediato a la pregunta... se llevó su coctel lentamente a la boca, luego por fin habló con el rostro enrojecido por el alcohol.
— El Amor de mi hijo.
—... ¿Haa?
¿Qué estás diciendo?” tenía una cara como si quisiera decir eso al verlo así Kazuya continuó explicando.
— Desde antes Yutsuru y Arisa-san... es decir, la hija de Amagi con la que no tiene relación de sangre estaban en el mismo salón de clases y ya lo sabía desde antes.
— Fum... ¿Y?
— Se lo olio en cuanto Yutsuru dijo sus gustos en para su prometida “¡no me casaré a menos que sea una hermosa rubia de ojos azules!”
—.........
El color de cabello de Arisa era cercano a ser rubio, sus ojos eran cercanos a ser azules y por sobre todo era hermosa, Yutsuru quien la tenía como compañera de clases dijo “una rubia de ojos azules” es decir...
— Entiendo cómo es que había estado en contra de comprometerse, mi hijo había tenido a alguien que le gustaba desde hace mucho tiempo.
No sería una exageración decir que estaba señalando a Arisa, es decir, estaba diciendo “no me casaré con nadie que no sea Yukishiro Arisa”... aunque esta era la intuición de Kazuya.... Yutsuru conocía el nombre “Amagi” pero... en ese momento Takasegawa estaba escondiendo de Yutsuru la relación que tenía con ellos, además de que Arisa tenía por apellido “Yukishiro” lo que evitaba que terminara de relacionarla con los Amagi, de seguro ni siquiera lo pensaba.
Dentro de las explicaciones de Yutsuru “una chica hermosa que sea buena con las labores de la casa y un poco rica” pero de seguro no pensaba que en verdad fuera a aparecer ella.
— Pero rubia de ojos azules... no me gustaría decirlo pero ¿no son pequeños detalles?
Toranosuke dijo eso mientras recordaba su apariencia de la ocasión en la que fue a visitarlos en la mansión, con su color de cabello habría quienes podrían decir que tiene un cabello rubio y otros que tiene el cabello castaño claro, es decir, no podían decir que fuera rubia, además de que sus ojos no eran azules, eran verdes... aunque dependerá de la luz la manera en que se le ven.
— De seguro torció un poco la información al intentar disimular su vergüenza, como le daba vergüenza no podía decir directamente su nombre.
—.. ¿En serio?
— En serio.
Toranosuke inclinó la cabeza como si no terminara de convencerse, pero Kazuya asentía completamente convencido por lo que termino estando de acuerdo a la fuerza.
—... Bueno, está bien ¿pero tú estás bien con que sea la que no tiene conexión de sangre?
— La verdad no me importaría si tuviera esa conexión de sangre, pero no es como si haya un motivo para que tenga que ser así.
La relación entre ellos era para fortalecer su conexión... ni más ni menos, por eso es que no había motivos para que tuviera ser con conexión sanguínea, para empezar desde que había sido de elección de su hijo si no fuera “Amagi Arisa” sería un problema, lo del compromiso formal siempre se podía dejar para después, no había necesidad de apresurarse.
— Por cierto, ¿Qué es lo que pensará Amagi Naoki? El... ¿no piensa que sería más conveniente para él si fuera con su verdadera hija?
Si después de todo iban a fortalecer la relación entonces era normal en ofrecer a su verdadera hija, los Takasegawa son una familia famosa en todo el país, entre una hija legitima y una hija sin conexión sanguínea... de seguro debería de ser prioritario la primera.
— Estaba feliz, “Si es con la familia Takasegawa estoy tranquilo”
— Fum... ¿es como si dijera que quiere tanto a su hija legítima que no quiere ofrecerla?
— Quien sabe....
Kazuya se encogió de hombros, no haría algo como inmiscuirse en los asuntos y ambiente familiar de la familia Amagi... no, no le interesaba, para Kazuya no era necesario saber de qué clase de ambiente familiar venia Arisa, lo que le interesaba era su heredero... pero aun así no pareció ser influenciado, así que pensaba continuar con esta relación mientras se pudiera, no le importaba que dijeran que están usando o robando a Arisa. Era un hombre de sangre fría, ese era Takasegawa Kazuya, no, puede que sea la valoración del mundo hacia la familia en general.
— ¿Qué dice ella en cuestión? La hija Amagi... Yukishiro Arisa, ¿Si ella odiara a tu hijo no habría nada que hacer verdad?
— Bueno, es cierto, pero cuando menos me gustaría recibirla como la mujer a la que ama mi hijo.
Kazuya no negaba que era un compromiso arreglado, al contrario, podía afírmalo activamente, pero no haría algo como para forzar el compromiso a la fuerza, si dentro de la familia comienzan a haber choques sería una enorme perdida, no deseaba que comenzara la chispa que podría llevar a enfrentamientos, si Yukishiro odiara a Arisa desde el fondo de su corazón entonces... seguramente se hubiera rendido sin pensarlo dos veces, pero...
— Por lo que puedo ver es como si los dos tuvieran sentimientos correspondidos, me gustaría que se casaran y me diera a un lindo nieto.
— ¿Te agradó?
— Por supuesto, tiene buena personalidad, no es nada tonta, buena con la cocina, también puede serle de utilidad a Yutsuru, es de las mejores personas para ser recibida dentro de la familia Takasegawa.
Kazuya estaba de muy buen humor, después de eso ¿sería por el alcohol?... comenzó a hablar de más...
— Se nota como si fuera a dar a luz a un niño saludable.
— ¿Dices eso? Tu nuera podría odiarte.
— Lo sé, lo sé, ¿Pero no está de más pedir a un nieto lindo verdad? nieto... nieto... dentro de poco seré abuelo....
— Nietos he... no tengo hijos por lo que realmente no tengo interés en ese tema.
Toranosuke resopló, no se había casado por lo que no tenía hijos, para empezar... tenía a la hija de su hermano que había fallecido, tenía a Ayaka por lo que no había que preocuparse por que continuara viva la familia Tsubaki.
— ¿Tienes a tu linda sobrina verdad?... ahora que lo pienso ¿Cómo le está yendo? Ayaka-san, la hija de Uenishi-san y Soichiro-kun...
— Haa... ¿Me escucharías?
— Por lo que dices parece que también están limpiando las cosas de aquel lado.
Toranosuke tenía una expresión de cansancio mientras que Kazuya estaba de muy buen humor, Yutsuru y Arisa lo estaban llevando bien por lo que de seguro sentía menos peso en sus hombros.
— En cuanto a esto no es como si no tuviera nada que ver con los Takasegawa, tu hijo es más tranquilo, hubiera sido más sencillo si hablabas de compromisos con Uenishi.
— ¿Acabas de decir que nada a la fuerza verdad? Espera a que mi hijo tenga un hijo para arreglar la relación con Uenishi.
— Fum, has lo que quieras.
— ¿El que hace lo que quieras también eres tu verdad? si tu tuvieras un hijo o una hija Ayaka-san saldría de la línea de sucesión, bueno, aunque hablando a estas alturas...
— La sucesora de la casa Tachibana es Ayaka.
— También tienes sentimientos fuertes.
— Mira quien lo dice.
Ambos continuaban bebiendo mientras hablaban de asuntos sin importancia, entonces... Toranosuke le preguntó a Kazuya.
— Por cierto... ¿Qué harías si la relación entre Yukishiro Arisa y Yutsuru-kun empeorara?
— Pues las cosas terminan... no saldrá nada bueno de intentar forzar las cosas.
Se encogió de hombros como si no hubiera nada que hacerle, sentiría pena por el desamor de su hijo pero es parte de las experiencias de la vida, pero si su hijo dejara de tener interés en Arisa, eso a su manera no le importaría, de apariencia se estaban llevando bien por lo que posiblemente mañana no terminarían.
Para el hombre llamado Takasegawa Kazuya Yukishiro Arisa era una persona no imprescindible, era igual estuviera ella o alguien más, no perdía nada si no estaba ella.
— Entonces...
Toranosuke preguntó.
— Si es Amagi Naoki quien diga que en cambio tomen a su verdadera hija ¿Qué le dirías?
Entonces Kazuki hizo una sonrisa.
— Sería más que bien recibida, a mí no me importa quién sea... no, puede que sea más conveniente con su verdadera hija.
Extra:
Si hubiera habido más truenos cuando nos dormimos juntos
—.... Es bastante malo.
— Que problema.
Yutsuru y Arisa voltearon a ver el cielo, se veía bien cuando habían ido a comprar los ingredientes que acompañarían al Matsutake pero... al salir había comenzado a llover con fuerza, cuando salieron del departamento apenas habían nubes pero...
— Por si acaso compré un paraguas plegable.
— No parece que tenga mucho sentido con esta lluvia...
Era casi torrencial, posiblemente el paraguas no serviría.
—... ¿Qué hacemos?
— ¿Qué hacemos?... no sabemos cuándo se detendrá... no hay nada que hacerle
— Bueno, es cierto.
Tenían la opción de llamar un taxi, pero del supermercado al departamento no había mucha distancia como para eso, parecía un poco tonto llamar a un taxi o por una distancia tan corta, además de que no es como si Yutsuru tuviera demasiada libertad con el dinero, lo que sus papás le daban para la vida diaria tenía un límite.
— Corramos.
— Es cierto.
Llegaron a la misma conclusión.
— No... En serio que eso fue malo...
— Hacia mucho que no me pasaba esto.
Ambos faltos de aliento dijeron eso en cuanto llegaron al departamento de alguna manera, ambos estaban completamente mojados como para pensar que acabaran de saltar a una piscina, se quitaron los zapatos entraron, después de eso Yutsuru le entregó una toalla a Arisa.
— Aquí tienes.
— Muchas gracias.
Arisa comenzó a secarse su cabello que había absorbido agua viéndose de un castaño claro.
(... Es blanco).
Mientras que Yukishiro pensó en eso mientras ella se secaba el cabello.
Blanco.
¿Qué cosa? No hacía falta decirlo, era el color de la ropa interior de Arisa. El día de hoy Arisa tenía una blusa blanca ligera y estaba a la moda pero... esa blusa terminó por absorber el agua pegándose a su piel, junto a su hermosa piel blanca se veía claramente la inocente ropa interior blanca, al verla así su corazón comenzó a latir deprisa.
(... No, no puedo).
Yutsuru regresó en sus sentidos y le dio la espalda a Arisa, le dio la sensación de que sería demasiado irrespetuoso si se le quedaba viendo.
— ¿Sucede algo?
Parece que Arisa se había dado cuenta de que su amigo varón estaba actuando extraño.

Le lanzo esa pregunta a Yutsuru que de pronto se había dado la vuelta.
— N... no...
Yutsuru terminó hablando entre dientes, era antinatural que respondiera de esa manera pero... ¿tendría que decirle que su ropa se transparentaba?
—... ¿Qué sucede...? ah...
Arisa bajó la mirada a su pecho y levantó una pequeña voz, de inmediato se puso roja.
— Lo, lo siento.
Se disculpó y por reacción le dio la espalda a Yutsuru, ambos se estaban dando la espalda ahora.
— E... este... ¿viste?
Preguntó temerosamente, por supuesto, sabía la respuesta aunque no le preguntara, fue porque vio, porque se dio cuenta que se había dado la vuelta.
— Bu... bueno... un poco...
No podía mentir y respondió de manera ambigua, la verdad es que no fue un poco, había visto bastante pero... bueno, dependerá de la definición de “poco”
— Lo siento.
Yutsuru se disculpó y Arisa se apresuró a responder.
— N... no... Fue un incidente... fue mi culpa por bajar la guardia.
Después de eso parecía en un caos....
— Este... siento haber hecho que vieras algo desagradable.
Habló de manera extraña mientras que Yutsuru también estaba en un caos a su manera.
— N... no... No fue desagradable...
Termino respondiéndole de manera extraña.
— E... este... ¿Qué bueno?
— ¿Eh? Ah... um... este... fue hermoso.
Yutsuru terminó respondiendo honestamente a su pregunta, los dos terminaron arrepintiendose pensando en lo mismo “¿Qué estoy diciendo?” después de eso el silencio y la incomodidad se apoderó del lugar.
De alguna manera lograron superar ese ambiente y ahora estaban hablando de lo que harían a continuación, para empezar Yutsuru le prestó un pants y suéter para que se cambiara, después de eso esperarían a que la lluvia se calmara en lo que cenaban, en medio de la gran lluvia Arisa no podría regresar a casa después de todo... per o después de es la tormenta empeoro, incluso cayeron truenos, como resultado Arisa terminó quedándose a dormir en la casa de Yutsuru.
Después de cenar, Yutsuru se encontraba solo sentado frente a la puerta del cuarto de baño, escucho la voz de Arisa junto a la regadera.
— Yutsuru-san ¿estás allí?
— Aquí estoy.
Respondió con fuerza y dejo salir un suspiro para sus adentros.
(En serio que se preocupa, ¿hay un límite para la cobardía verdad?
Le daba miedo estar sola si ocurría un apagón mientras se estaba bañando por lo que quería estar cerca, con ese motivo estaba esperando a que terminara de bañarse.
— Bueno, si tiene miedo no hay nada que hacerle.
Cualquiera le teme o es malo con ciertas cosas, en el caso de Arisa era a la oscuridad... entonces no había nada que hacerle, estaba pensando en eso cuando...
—... ¿Eh?
De pronto su campo de visión se volvió oscuro, apenas pasó un segundo cuando comprendió que se había ido la luz y...
— Arisa, ¿Estás bien...?
— ¡Yutsuru-san!
De pronto la puerta se abrió y Arisa salió húmeda, Yutsuru se apresuró para sostenerla.
— O... oye Arisa, tranquilízate.
Pero aun diciendo eso la verdad es que Yutsuru aún se encontraba confundido, aunque no pudiera ver bien era normal estar fuera de sí, una compañera de clases o abrazaba desnuda, en ese estado Yutsuru había avanzado para estar medio adentro del cuarto de baño...
— Ah...
El suelo estaba húmedo por el agua y el jabón, perdió el balance y de esa manera ambos terminaron cayendo hacia la regadera...
— Hyaaa.
— ¡Está frio!
Arisa y Yutsuru terminaron siendo bañados por el agua de la regadera, Yutsuru se apresuró para cerrarla.
—... Lo, lo siento...
— N... no... desde antes fue mi culpa.
Ambos se disculparon al estar más tranquilos después de haber sido mojados con agua fría.
— E... este... Yutsuru-san ¿podrías quitarte?
— ¿Eh? A... aaaa. ¡Lo siento!
Se dio cuenta que estaba sobre una Arisa desnuda y se alejó rápidamente de ella mientras que estaba buscando una toalla para pasársela... no había nada...
— ¿Are?... ¿No sabes dónde están las toallas?
— Lo sé.... se mojaron.
Parece que en medio de la confusión se habían caído las toallas y se habían mojado con el agua de la regadera, pero aun así era mejor que nada... en medio de la oscuridad Arisa se cubrió con las toallas.
— Por ahora buscaré la linterna.
Se puso de pie mientras decía eso y... sintió como lo jalaban de la camisa, no hacía falta decirlo, se trataba de Arisa.
— N... no me dejes sola.
— Pe... pero...
— No te muevas ¡Es peligroso!.... e... esperemos un poco, puede que regrese rápido.
Arisa estaba hablando desesperadamente y Yutsuru decidió esperar en ese lugar un poco, pensó que no era bueno dejarla sola pero... tampoco quería buscar por la casa mientras estaba mojado.
—...
—...
En medio de la oscuridad Yutsuru y Ariza se quedaron en silencio, ambos veían hacia abajo, compañeros de clases en medio de la oscuridad en el cuarto de baño, ambos mojados, a solas, ella desnuda. Era normal que hubiera un ambiente extraño.
— Ha... Hace un poco de frio.
Yutsuru susurró eso en el ambiente incomodo, su ropa había absorbido el agua fría, era normal.
—... Puede que sea mejor si te desnudas.
— E. ¿En serio?
— Terminarás resfriándote.
Arisa le dijo eso y Yutsuru terminó por quitarse la camisa, pero aun así hacia frio.
—... Yo también tengo frio.
Entonces ambos levantaron la cabeza, sus ojos se habían acostumbrado a la oscuridad por lo que sabían que era lo que se encontraba frente a sus ojos, ambos terminaron cerrando su distancia de manera natural, entonces se tomaron de la mano juntando la temperatura de sus cuerpos.
— Si... si las cosas siguen así puede que en verdad nos resfriemos.
— E... es cierto... no es bueno dejar que el cuerpo se enfríe.
“No es bueno dejar que el cuerpo se enfrié” como si fuera una excusa ambos continuaron acercándose cada vez más, después de tomar sus manos entrelazaron sus brazos acercaron sus cuerpos al punto de abrazarse.
—.... A... hace frio.
—.... Si....
A pesar de que no hacia tanto frio, a pesar de que sus cuerpos deberían de calentarse de inmediato ambos dijeron eso, la parte superior de sus cuerpos estaban juntas.
—... Arisa.
Yutsuru dijo su nombre en medio de la oscuridad, ella era suave y cálida, con cada movimiento podía sentir su piel, pudo sentir sus pechos junto al latido de su corazón, si bajara la mirada en medio de la oscuridad, su suavidad, su cuerpo estaba estimulando los instintos de Yutsuru.
— Yutsuru-san...
Arisa lo llamó por su nombre.
Él era duro y cálido, al poner fuerza en sus brazos mientras lo abrazaba podía sentir sus músculos, un chico, un cuerpo fuerte a diferencia del de ella, pudo sentir en su pecho tocando el pecho de Yutsuru los latidos de su corazón, si sus ojos se acostumbraban un poco más podría verlo con claridad, La cordura de Arisa parecía ir derritiéndose ante su firme y confiable espalda. Comenzó a sentir algo extraño en la parte baja de su estómago.
— Arisa...
—... Yutsuru-san...
Cuando se dio cuenta Arisa ya estaba sobre las piernas de Yutsuru lo había rodeado con sus piernas, mientras Yutsuru la abrazaba con fuerza, no solo la parte superior de sus cuerpos, también estaban juntos con la parte inferior de su cuerpo, Yutsuru con la temperatura y dureza de su “hombre” tocando la parte suave y cálida de la “mujer” de Arisa, esa realidad era controlado por sus instintos mientras Arisa tenía su cordura derretida por la sensación, si no tuviera el pantalón no habría nada que estuviera evitando que se estuvieran tocando.
Ocurrió un problema... para empezar era solo cuestión de tiempo en esta situación, Yutsuru que tocaba su espalda comenzó a bajar lentamente su mano mientras que Arisa tocó el pantalón de Yutsuru acercándose cada vez más....
— ¿Nn?
— ¿Are?
En ese momento el campo de visión de Arisa y Yutsuru se tiñó de blanco ambos entrecerraron los ojos sin querer... la luz había regresado.
— ¡Ah!
¡Ah!
Ambos se quedaron viendo mutuamente, se quedaron con los ojos bien abiertos y se pusieron completamente rojos... tomaron distancia como si fueran dos imanes repeliéndose.
— N... no... este...
— E... esto es...
Yutsuru se apresuró a tomar la camisa que se había quitado y Arisa escondió su cuerpo con la toalla que se había caído, ambos intentaron poner excusas.
— Po... por ahora mi cuerpo está más caliente.
— E... es cierto, con esto ya no nos resfriaremos.
Se habían abrazado para calentar sus cuerpos, no es como si se hubieran dejado llevar por sus instintos, no es como si hubieran dejado que sus deseos sexuales los guiaran, ambos no estaban haciendo nada indecente.....
— ¡Iré a traer una toalla nueva!
— Ah, ¡Sí! ¡Te lo encargo!
Yutsuru huyó corriendo mientras decía eso mientras que Arisa con su piel sonrojada se quedó sentada abrazando su cuerpo con ambos brazos.
Después de eso ambos terminaron durmiendo casi sin intercambiar palabras recibiendo la mañana sin mayores problemas.



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