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Oppai momitaitte Sakendara vol 1 - Capítulo 1

Prologo:

Los pechos y la novia llegaron al mismo tiempo

 

 

Los deseos son más fáciles de conceder si se ponen en palabras, contener las acciones es más fácil poniéndolas en palabras. Eso creía, justo por eso es que en un lugar donde no había ninguna persona infló sus pulmones, entonces gritó cual si fuera a rasgar su garganta.

 

¡¡QUIERO ACARICIAR UNOS PECHOOOOOOOOOOOSS!!!

 

Kasai Natsuhiko, segundo año de preparatoria, un verano lamentable, Natsuhiko era una de las personas que tenían un fuerte deseo sexual aunque también una clasificación inofensiva de desperdicio de humano. Pero quería acariciar tanto unos pechos que no hay nada que hacerle.

— ¡Incluso yo quiero una novia como la que tiene Sôji! ¡Vernos en la puerta de la escuela después de clases y regresar a casa hablando de cosas sin importancia! Elegir ropa para ir de citas los fines de semana, ¡quiero coquetear mientras vemos una película! ¡En verdad quiero una cita en casa! ¡¡¡Y quiero acariciar unos pechooooos!!!

Gritando sus deseos al sol que decendía lentamente, si hubiera un dios caprichoso, o una anciana invocadora cercana de seguro lo enviaría aunque sea a una granja para apretarles las ubres a las vacas, claro, eso si hubiera un dios caprichoso.

— A... este....

—... Pechos.... ¿He?

Pero cuando Natsuhiko estaba por volver a gritar que quería acariciar unos pechos se quedó petrificado, al voltear a ver en dirección a la voz allí se encontraba una chica. Tenía un uniforme de su escuela, un listón rojo de mariposa, de seguro sería una nueva ingresada a la escuela. Era una chica bastante linda, un rostro infantil que le quedaba con su baja estatura y pequeño cuerpo, en su rostro unos grandes ojos, daba la impresión de tener una fuerte voluntad, ¿pero estaría nerviosa? Sus ojos estaban humedecidos con lágrimas, mientras sus manos estaban temblando mientras las juntaba con fuerza frente a su pecho. Era como si fuese una pequeña gatita, daba la sensación de querer protegerla, si la viera dentro de una caja de cartón de seguro le darían ganas de adoptarla, así de linda era.

Natsuhiko le pareció recordar a esa chica.

¿Cuantos años habrán sido? A pesar de que su apariencia física hubiera cambiado no había manera de que pudiera olvidarla. Pero en esta ocasión no tenía libertad de sentirse nostálgico, más que eso el medidor de su vergüenza salió disparado. Era más que evidente, acababa de decir que quería acariciar unos pechos, y una chica de preparatoria en esa edad lo había escuchado, más que “me quisiera meter en un poso” estaba a un nivel de “si hay un poso me gustaría que me enterraran”. Con esa frase incluso no estaría mal que lo frieran.

— ¡Pechos...!

— Hyaa... ¿He?

Los ojos de Natsuhiko se hicieron un punto al escuchar a la chica decir pechos. “¿Qué pasa con los pechos?” Tenía una expresión como si tuviera esa pregunta, y la chica se acercó, uno, dos pasos, para al fin llegar frente a él y entonces...

— Este... ¿saldrías conmigo... si dejara que acariciaras mis pechos....?

—............... ¿He?

¿Aún no le entendía? La chica había gritado al punto de que no perdería contra la voz de Natsuhiko.

— ¡Siempre me has gustado! ¡Puedes acariciar mis pechos así que sal conmigo por favor!

—........................................ ¿He?

Kasai Natsuhiko, 16 años.

¿Obtuvo una novia por gritar que quería acariciar unos pechos?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Capítulo 01

Obtuve una linda y dulce novia

 

Sakai Natsuhiko es un chico de preparatoria normal como muchos otros, ¿sería como un asalariado común y corriente? No tenía posición ni fama, sin enfermedades ni daños, tenía un estilo tranquilo creyente de “mantener la situación es la felicidad”. Esa persona era juzgada como un animal inofensivo, cuando estaba en la primaria y secundaria, incluso ahora que estaba en segundo de preparatoria, tenía una posición “buena” o “más o menos” continuando con su vida escolar. No era alguien famoso, pero podía hablar con cualquiera del salón de clases, a la vez de que estaba solo. Eso hablando de las cosas buenas.

Si hablamos de lo malo era todo a medias, a pesar de que podía hablar con cualquiera era diferente que pudiera llevarse bien con cualquiera.

Si hablamos de lo terrible, era que el mundo seguiría girando aun sin la presencia de Natsuhiko, si estaba era divertido, podía mezclarse con los demás, pero realmente no importaba si estaba o no. Entre los colores seria el blanco, en una cacería seria el silbato. Lograría un anime pero no una película. Lo invitaban en sus grupos, pero no a las salidas, era un hombre que llevaba consigo ese trato.

Pero aun diciendo eso si se dijera Natsuhiko estaba insatisfecho sería una mentira, no tenía nada de que quejarse. Justo porque estaba en un aposición media, que entendía su propia fortaleza. Tenía una posición en la que podría estar cualquiera y a la vez con nadie después de todo. De seguro la mejor ventaja era que no le era doloroso, era desconocido lo que pensarían los demás, había quienes lo aceptarían como amigo, mientras que si el viento cambiaba un poco habría quienes lo vieran como enemigo, algo como eso era desconocido.

Es todo, un asalariado cualquiera, alguien a medias, Sakai Natsuhiko era un joven común y corriente.

 

◇◆◇◆◇

 

Aproximadamente 30 minutos antes de que Natsuhiko se pusiera a gritar que quería acariciar unos pechos. La escuela había terminado y Natsuhiko y compañía que apenas habían comenzado a ser estudiantes de segundo año mataban el tiempo sentados en una banca afuera de la tienda. Actualmente Natsuhiko había comprado una revista Shonen, a pesar de ser jueves tenían revistas de manga. Mientras ojeaba la revista sus manos se detuvieron... no, la chica a su lado le tomó la mano.

— Natsu, lees muy rápido, aun no termino.

Lo dijo mientras tomaba la página para regresarla, ¿sería que su dialecto de Kansai le hacía parecer que emanaba más presión? ¿O era solo por su actitud? No lo sabía, no lo sabía pero Natsuhiko contuvo las ganas de darle la vuelta a la página. No quería que se molestara.

—... ¿Ya lo leíste?

— Si.

Después de recibir su aprobación dio la vuelta a la página, de ese modo era como si el perro le hablara a su dueño para pedirle permiso “Amo, ¿ya puedo comer?” “adelante” algo por el estilo. Por supuesto, la relación de ambos no era de un perro y su dueña. Si tuviéramos que buscar una palabra adecuada seria “malos amigos” o “buen compañero” el nombre de su compañera era Saeki Kohaku.

Si se hablara de su figura entonces sin duda alguna podría decirse que Kohaku era una chica hermosa, sus ojos largos y afilados hacían que las personas la vieran atractiva, su cabello a corte medio le daba una sensación de elegancia. Cualquiera podría usar unos tenis con su uniforme, pero en el caso de Kohaku, parecía a ser moda de ciudad, puede que la palabra única sea adecuada para ella.

En valoración general, era una hermosura si se viera su estilo y su figura, pero si se hablara de su personalidad en una palabra podríamos resumirlo como: varonil. Más que su lindo rostro, las expresiones que decía estaban a un nivel varonil, incluso les ganaba a los varones, por supuesto, incluso a Natsuhiko.

— Kohaku, ¿puedo cambiar de página?

— No.

—...

Natsuhiko pensaba, ¿Por qué a pesar de que era la revista manga que había comprado con su propio dinero no podía cambiarle de página cuando quisiera? ¿Por qué alguien que llegó de pronto tiene el derecho sobre las páginas? ¿Por qué a pesar de que había usado su dinero no tenía derecho sobre la revista y tenía que esperar? Cuando comenzó a aparecer algo de resistencia Natsuhiko cambió la página.

“Ah” pudo escuchar su exclamación, y al voltear a ver a su lado Kohaku lo fulminaba con la mirada, tenía una expresión molesta.

— Es que lees demasiado lento Kohaku, se pierde la emoción en las escenas de batalla.

— ¿Qué estás diciendo? Natsu ¿acaso sabes que tanta pasión tiene esta escena de batalla? No solo es de leer el manga, lo divertido es ver los dibujos.

— Pero aun así vaya que te tomas tu tiempo, bueno, no es como si no entendiera a que te refieres.

— Si me entiendes entonces regresa la página.

— No.

— Regrésala.

— No.

—....

—....

— ¡Regrésala!

— ¡No!

—...

—...

— ¿¡Me buscas pelea!?— ¿¡Me buscas pelea!?

Sin pensarlo comenzaron a pelear por la revista, era una imagen que no se esperaría de estudiantes de preparatoria, era cuando mucho a un nivel de primaria en el que los demás se reirián al verlos.

— Natsu, ¡Cuando leemos las comedias románticas que te gustan te tardas mucho!

— ¡Con las comedias románticas lo importante es la impresión, no hay nada que hacerle!

— ¡Te emocionas tanto y solo eres un virgen!

— Se... ¡Ser virgen no tiene nada que ver! ¡Para empezar los vírgenes tenemos ese derecho!

— ¿¡Haa!? Y cuando pasan escenas pervertidas rápido cambias la página, después de todo estando a solas en tu casa la has de “usar” muchas veces.

— ¡No digas usar! Cuando mucho los veo detalladamente... ¡Uwaaaaaa!

— ¡No pierdas la compostura por algo como eso! ¡Por eso eres virgen!

— Detesto que no tengas ni pizca de delicadeza...

La ganadora del duelo de palabras fue Kohaku. Si se quedaba callada era una belleza, no sería una exageración decir eso de ella pero en cuanto abría la boca era molesta, pero bueno, al final Natsuhiko había perdido las ganas de leer el manga y se lo dejó a Kohaku.

— Gracias ♪

Y si le agradecía con esa gran sonrisa mostrándole los dientes la mayoría de los hombres seguramente la perdonarían, la sonrisa de Kohaku era así de atractiva, de echo había una gran cantidad de hombres que habían malinterpretado esa sonrisa y después de habérsele confesado morían. En cuanto a eso Natsuhiko que siempre había estado a su lado había podido superar ese estado, al saber que esa sonrisa significaba su desgracia no quería que lo golpeara más, También al verla canturrear al comenzar a leer el manga, solo la veía como si fuera un viejo leyendo su periódico, pero aun diciendo eso...

¿No será que en verdad a Natsuhiko le gusta Kohaku...?

Algo como eso es imposible.

¿Entonces qué tal decir que a Kohaku le gusta Natsuhiko?

Algo como eso también es imposible.

Ambos podían decirse toda clase de cosas después de todo.

— En serio que ustedes dos se llevan bien.

Un chico con un café helado en la mano que regresaba de la tienda les habló a los dos. Su nombre era Izumi Sôji. Es un amigo que este año había sido compañero de clases de Kohaku y Natsuhiko. Es miembro de la biblioteca al igual que Natsuhiko el año pasado y desde entonces estaban juntos. Parecía que le llamaba la atención emanando un aura de serle un tedio, tenía unas facciones que no perdían con las de Kohaku.

De alta estatura, delgado, pestañas largas y finas, extremidades delgadas que incluso las chicas envidiarían, cabello corto y negro, todos los aspectos mínimos los reunía, claramente daba una impresión de que las personas podrían imaginársele diciendo “¡Me esfuerzo por estar a la moda!”. Era conocido, pero no al punto de llamársele popular. Por cierto, es verdad que Kohaku es alguien popular, pero en el momento en que conocían su personalidad las personas se tranquilizaban un poco, tal y como Natsuhiko.

— No quiero escuchar eso de Sôji.

“Es una pena Natsuhiko” dijo Sôji mientras veía la revista.

— ¿¡Estás diciendo que esta mujer de dialecto Kansai me está molestando? Va... vamos, mira, está levantando el dedo de en medio, vamos a quebrárselo.

— ¿Si hicieras algo como eso no te rompería ella a ti todos los dedos?

La mirada de Kohaku estaba brillando mientras formaba una W con la boca.

— Oh, ¡Esa es una buena idea! ¿Creamos una situación en la que podamos “romper todos los dedos” de Natsu?

— ¡No lo digas a la ligera!

Kohaku comenzó a reírse, y rodeó a Natsuhiko por los hombros para que no huyera, si fuera un chico realmente no le importaría un contacto físico como ese.

— ¡Es por tu culpa Sôji! Esto pasa por decir cosas innecesarias.

— Como si supiera.

Sôji rio con ligereza, después de que viera la escena frente a si se llevó su café helado a la boca, Sôji parecía tener una distancia cercana con ambos, pero para él y Natsuhiko era una distancia ideal. Las relaciones de las personas eran algo divertido pero no era como si pudiera hacer un escándalo con cualquiera. A Sôji le agradaba más observar, algo como eso era algo conveniente, justo porque era conveniente tenía el poder de ser de los populares, pero no era como si Sôji apuntara a eso, pensaba que era una molestia salir con los demás, era uno de los que pensaban en hacer lo que quisieran, ya se lo había dado a la idea pero era alguien molesto.

Justo por eso es que a Sôji le agradaba Natsuhiko. No era mal hablado, era valorado como un animal inofensivo. También era así con Kohaku, justo porque veía a Natsuhiko como un amigo varón más terminaba tocándolo mucho, además de que era popular.

Sôji pareció darse cuenta de algo y acomodó su maleta en la espalda.

— Vinieron a recogerme, ya me voy.

— ¿...?

— ¿...?

Ambos inclinaron la cabeza, pero al ver hacia donde observaba Sôji comprendieron a que se refería. Del otro lado de la acera había una chica esperando a que la luz cambiara a verde.

Era la novia de Sôji.

A pesar de que era molesto, ni siquiera había escuchado de su propio romance, pero como hoy parecía que venía por él para ir juntos a casa así que de seguro era eso. Tenía un uniforme que parecía ser de la escuela para señoritas de la ciudad, a lo lejos parecía tener una buena figura, Natsuhiko no había intercambiado palabras más que dos o tres veces con ella pero podía decir que de apariencia era una persona gentil, si tuviera que hablar de un poco más de información acerca de ella, es que era una senpai un año mayor que ellos. “una pareja que le quedaba bien a Sôji quien es malo con los escándalos” cuando menos esa era la impresión que tenía Natsuhiko.

La chica que se percató de la mirada de Sôji mostró una suave sonrisa, movió la mano ligeramente desde el lugar en el que se encontraba, y tanto Kohaku como Natsuhiko también bajaron la cabeza ligeramente en un saludo cortés. Aun desde lejos podía entenderlo, era una chica realmente linda, Natsuhiko era un estudiante de preparatoria, no había necesidad de decir que deseaba tener una vida amorosa, después de todo dejaba salir su más honesta impresión al ver a Sôji teniendo una cita después de clases con un “qué envidia”.

— Teniendo una cita después de clases...

Aunque Kohaku no parecía tener interés en el romance. Sôji después de despedirse con un “nos vemos” comenzó a caminar en dirección a la chica, Después de ver a lo lejos como se alejaban Kohaku le dio palmaditas en la espalda a Natsuhiko.

— ¿Lo entiendes Natsu? Esa es la diferencia de los que tienen y los que no tienen.

— C.... ¡Cállate! Después de todo difiere como el cielo y la tierra.

— ¿Cielo? Que expresión tan pobre.

— ¿Estás diciendo que el cielo no es suficiente...?

Pero aun diciendo eso, para Kohaku el que Natsuhiko tuviera o no tuviera pareja no le importaba, así que con una expresión alegre agregó “llevémonos bien entre solteros” picándole con el codo en un costado.

— Maldición... Si tuviera novia podría burlarme de Kohaku...

— Mas importante Natsu, tengo hambre, ¿vamos al Mcdonals?

— Tengo hambre pero en definitiva no iré.

— ¿Hee? Vamos al Mcdonals, ¿Después de todo tienes tiempo libre verdad?

— No digas “después de todo” ¡Aunque en verdad tengo tiempo libre!

— Me gusta mucho lo honesto que eres.

“Por supuesto, como amigo” agregó Kohaku, dejó a un lado en la banca la revista que terminó de leer y enderezó su cuerpo frente a Natsuhiko.

— Bueno, bueno, no te pongas triste, jugaré contigo en lo que encuentras novia, también me quitare una piel o dos.

¿Era para representar lo que acababa de decir? Kohaku se tomó el cuello de la camisa y comenzó a abrirlo mostrando su piel ligeramente.

— ¿¡...!?

Esa es la naturaleza de un hombre, la mirada de Natsuhiko se dirigió al cuello de Kohaku al punto de olvidarse parpadear, cambiando su cerebro a modo grabación 8K, ella actuaba como hombre pero el rostro y la figura de Kohaku era de primer nivel, era imposible que no viera la línea de su clavícula, además de que los dos bultos que su uniforme no terminaba de esconder le daban la bienvenida a la creación de un nuevo mundo dentro de su cabeza. Sin saber contenerse incluso se vio la línea de su sostén que era de un color azul marino. La línea de su clavícula, su escote, su sostén. Era un combo de tres. Pero incluso para Natsuhiko era demasiado peligroso quedársele viendo, y de ese modo logró resistirlo... esa era la naturaleza del virgen.

Mientras conjuraba dentro de su corazón “la que está frente a mi es un viejo en cuerpo de mujer” le señaló a Kohaku.

— Kohaku, se te ve.

— ¿Nn?

Cuando se lo señaló por fin se dio cuenta que podía verse su sostén, si fuera una chica normal terminaría diciendo algo como “Kyaa, pervertido” mientras se ruborizaba, pero se trataba de un viejo en cuerpo de mujer, ¿Cuál sería su reacción?

— Ah, es cierto.

Solo arregló el cuello de su camisa como si no le desagradara.

— ¿En verdad eres una mujer...?

— ¿Qué dices mientras sonríes por ver mi sostén? Bueno, solo son para sostener los pechos.

—... Esa impresión no es muy femenina...

— ¿Y quién es el que se me quedó viendo los pechos cuando me dices que parezco hombre?

— ¿¡...!? ¿¡...!? ¿¡...!?

Alguien con un gran pecho entendía cuando se le quedaban viendo, había una leyenda urbana como esa y ahora había comprobado que era verdad. Kohaku sonrió como quien acabara de encontrar un nuevo juguete, y entonces cambió a ser una chica sin nada de vergüenza, una acosadora sexual.

— T... ¿¡Tu.....!?

— Vamos Natsuhiko-chan..... Son pechos.....♪

Su pecho que debería de ser copa E o D, comenzaron a ser elevados desde abajo mientras disminuía la distancia que tenía con Natsuhiko. La mano derecha en su pecho derecho, la mano izquierda en su pecho izquierdo, era como si dijera algo como “¿Te gustaría un melón o una sandía?” Pero lo que le estaba mostrando no era ni un melón ni una sandía, eran pechos. No había manera de que un virgen pudiera resistirlo.

 

 


 — N, n, n, ¡No te Burles! ¡No presumas tus pechos! ¡No te acerques! ¡Mancharás mi pureza!

Y Kohaku terminó en medio de una risa explosiva.

— ¡Hahahahaha! Natsu, tus reacciones son demasiado lindas, te excitas demasiado con mis pechos.

— ¡Eres de lo peor! ¡Eres de la peor de las mujeres! ¡Hay un límite para las vulgaridades!

— Pero bueno, aunque eres un virgen enojado no digas cosas como manchar la pureza, no te queda.

— Cállate, cállate, mejor dicho, ¿¡Es normal ser virgen a los 16 años verdad!? ¡Creo! No, ¡en definitiva!

— Las personas que dicen eso se quedan vírgenes toda la vida.

— ¡Kgg....!

— Las personas que dicen eso al acercarse a los 30 años cambian su frase para decir “si llego virgen a los 30 podré usar magia”

— ¡¡Kggg!!... si en verdad podría usar magia me gustaría borrarte.

— ¿Eres tonto? Si en verdad se pudiera conseguir magia con eso me quedaría virgen toda la vida.

— ¡Kgggg! ¿¡Qué le pasa a esta a pesar de que estamos iguales.....!?

— Los puntos de vista cambian de persona a persona.

— ¡Decir algo bueno a estas alturas no sirve de nada!

Que no tenga novia, que sea virgen, burlarse de él con sus pechos, todo hizo que Natsuhiko perdiera, no solo era una retirada táctica, también lo era una mental, en el relajo Natsuhiko tomó la revista y se puso de pie de impulso.

— ¡Te lo mostrará! ¡En definitiva me haré con una linda novia!

Decir eso era cercano a un esclavo que juraba liberarse, cercano a una frase triste de un perdedor.

— Tendré a una linda chica como para no caer ante tus tet.... ¡Pechos! ¡Sera mejor que te prepares! ¿¡Entendiste!?

— Oh, ¿La plática de las ilusiones será larga? Mejor hablémoslo en el Mcdonals.

— ¡¡Maldiciooooooonnn!!

Natsuhiko dejó a Kohaku y se echó a correr, solo pudo apretar los dientes de la frustración.

 

◇◆◇◆◇

 

El pervertido Natsuhiko estaba molesto, se había llenado de determinación que incluso un rey se quitaría de su camino, no sabía cómo se reformaría, solo era un chico de preparatoria común pero era más sensible a la palabra “virgen” que las personas normales.

— ¡¡Maldiciooooonnnnn!!

No sabía a donde se dirigía, pero no podía quedarse sin correr con todas sus fuerzas, si pudiera lograrse solo con sentimientos sentía como si fuera a explotar.

Le tenía celos, Sôji tenía una hermosa novia, estaba frustrado, Kohaku lo usaba como su juguete, se sentía patético, actuando como todo un virgen pero sobre todo eran esos pechos que parecían ser suaves.

— ¡¡Waaaaaaaaaa!!

90 por ciento de sus pensamientos terminaron enfocándose en los pechos y cuando se dio cuenta todo eran pechos, Natsuhiko era un chico de preparatoria normal como muchos otros, era algo natural que viera unos pechos como algo añorado.

Mientras corría las personas a su alrededor le habrían paso diciendo cosas como “sorprendente manera de correr...” No podía quedarse sin pensar “¡Que los vida plena exploten!” Se había vuelto más sensible a notar a las parejas y personas de vida plena a su alrededor. Al ver a un chico rodeado de dos lindas chicas le dieron ganas de morder con fuerza un pañuelo por la envidia. Incluso ver a una pareja de ancianos paseando por el parque lo hacía ponerse celoso y de una pareja de niños de primaria tomados de la mano. Fue al extremo que incluso se puso celoso de dos perros en el parque juntos.

¿Cuánto habrá corrido?

— Haa... haa.....

Había llegado a la cima de una colina con los hombros moviéndosele arriba y abajo con fuerza ante la falta de aliento. El sol comenzaba a ocultarse mientras continuaba respirando con dificultad. Su corazón dolía por el repentino y fuerte ejercicio, ya no podía dar ni un poco más, pero aun podía gritar con todas sus fuerzas, se dirigió a la ciudad teñida de rojo y entonces lo gritó.

 

— ¡¡QUIERO ACARICIAR UNOS PECHOOOOOOOOOSSSSS!!

En ese momento Natsuhiko nunca lo hubiera soñado que eso haría que su futura novia le dejara acariciar sus pechos.

Eso fue lo que ocurrió a 20 minutos de que se encontrara con ella.

 

◇◆◇◆◇

 

Con el paisaje del atardecer, que una linda chica le dejara acariciar sus pechos puede que sea solo su imaginación, pero...

 

“¡Puedes acariciar mis pechos así que sal conmigo por favor!

 

Esas palabras tenían demasiado poder, al punto de que el oxígeno le regresó a pesar de lo mucho que había corrido, estaba a un nivel como si un jefe de videojuego le dijera “si te vuelves mi aliado te daré la mitad del mundo héroe” No risk High return, era una sensación tan dulce como para que sus ojos brillaran, pero era una decisión correcta ponerse alerta que al igual que todos las personas normales llegar a pensar “¿hay algo detrás de esto...?”

Eso teníamos, así que dejando de lado de salir con ella o no, acariciarla o no acariciarla, lo primero que tenía que hacer era descubrir sus verdaderas intenciones.

Regresó junto a la chica por el camino por el que había venido, moviéndose hacia una cafetería cerca de la estación, ambos se sentaron en una de las mesas de la esquina, y cuando les trajeron las bebidas a la mesa por fin tenían el escenario listo para poder platicar.

Al voltear hacia el frente evidentemente su mirada se topó con la pequeña chica frente a él.  Ahora le parecía tan linda que le nacía su vena protectora, aunque sea algo saludable, Natsuhiko no pudo evitar pensar “en verdad que se volvió linda”. Solo con su pequeño e infantil rostro más sus grandes ojos era atractiva, sus labios también tenían ligero labial haciéndola ver un poco más adulta. Su cabello no era diferente de hace mucho, llegaba cuando mucho un poco a sus hombros amarrado los lados con trenzas.

Que a pesar de tener el mismo peinado su impresión hubiera cambiado de seguro seria por ese cabello color castaño claro que tenía, su cabello claro quedaba con sus trenzas, dando una impresión como la de un pequeño animalito, en resumen, una chica súper linda.

“Te volviste linda” a Natsuhiko le dieron ganas decir eso, pero no es como pensara que fuera algo listo de su parte, para empezar había una montaña de problemas con eso, si pudiera decirlo con facilidad desde hace mucho que hubiera dejado de ser virgen, y no solo eso, al volver a ser consciente de que era una chica súper linda su corazón comenzó  a latir deprisa, “¿En serio una chica tan linda como ella me dejara acariciar sus pechos” Las células de su cerebro comenzaron a destruirse solo de pensarlo.

¿Pero qué tal ella? Se encontraba agachada moviendo ligeramente su flequillo, volteando con sus grandes ojos a ver a Natsuhiko, y dirigiéndose al late de chocolate que había pedido, la chica a su manera se le había confesado y parecía estar nerviosa.

—...

—...

Ambos parecían nerviosos y no enfocaban la mirada en un solo lugar, pero aun diciendo eso, después de ver hacia todos lados hubo un momento en que sus miradas se toparon.

— ¡...!

— ¡...!

¡En cuanto se vieron mutuamente la historia comenzó! Ambos se llenaron de determinación.

— Oye....— E... este...

— Lo, lo siento, ¡adelante!— ¡Tu primero!

¿Fue un buen momento o no? Al punto de que le dio ganas de bromear diciendo “¿Es un Omiai?”

La chica fue la última en agregar el contra ataque “a... adelante” no se cansaba de verla, incluso sintió que podría verla durante toda su vida. Mientras contenía esos sentimientos Natsuhiko le tomó la palabra y fue el primero en hablar.

— Este... ha pasado un tiempo.

— ¡...!

Esas palabras hicieron que la chica abriera los ojos por completo, además de que se le quedó viendo fijamente con temor como si se avergonzara aún más.

— ¿Me recuerdas....?

— Si, ¿Miko-chan verdad? la amiga de Niina.

¿Era la reacción como si una persona con pérdida de memoria la hubiera recordado? La chica asintió con fuerza. Era como tuviera una colita moviéndose de felicidad, el nombre de la chica era Kanzaki Miko, la amiga de su hermana menor llamada Niina. Estaba en la primaria junto con la hermana menor de Natsuhiko, se llevaban bien al estar en la misma clase y de vez en cuando iba a la casa a jugar, Natsuhiko también recordaba jugar con ellas de vez en cuando, pero cuando se graduó para pasar a la secundaria las oportunidades que tuvieron para jugar disminuyeron, y debido a que Miko ingresó a una secundaria diferente no habían tenido la oportunidad de reunirse hasta ahora, cuando mucho escuchaba a su hermana decirle a la familia “voy a jugar con Mii-chan”

Si hubiera que hablarse algo de la relación de Natsuhiko con Miko, cuando mucho seria eso, era evidente, Miko no era la amiga de Natsuhiko, era la amiga de su hermana menor, cuando menos así lo pensaba por eso es que fue bastante impactante para él que se le confesara.

— ¿Estabas en la misma escuela que nosotros? Maldición... Niina-chan me pudo haber dicho.

— No... Niina-chan no tiene la culpa, yo le pedí que lo guardara en secreto.

— ¿..? ¿Por qué?

Natsuhiko inclinó la cabeza, y Miko volvió a agacharse. Se movió ligeramente con nerviosismo, ¿aunque más que nerviosa parecía vergüenza? Abrió la boca temerosamente, sus mejillas estaban rojas mientras lo veía hacia arriba.

— Este... Pensaba que estaría feliz si estábamos como ahora.

— ¿...? ¿Cómo ahora?

— Si... estoy realmente feliz de que me hallas recordado.

— ¡...!

— Estoy feliz de que me llames por mi primer nombre como lo hacías hace mucho.

—... Ohh....

Natsuhiko pensó “¿Qué le pasa a esta chica? Es demasiado linda como para morirse” ¿Tan feliz estaba por que la llamara por su primer nombre?

— Ehehe.... ♪.

Miko continuaba sonriendo con las mejillas enrojecidas, al ver su adorable expresión Natsuhiko terminó sintiendo ganas de sonreír también. Fue igual a la primera vez que jugaron, era como si fuera un gatito prestado, pero después de un tiempo comenzó a agarrarle cariño como si fuera su pequeña hermana, aun recordaba cómo es que cambió de decirle de Onii-san a Natsu-kun. Entre más se encariñaba en su corazón nació algo, cuando por fin se dio cuenta que tenía la garganta seca, no era de extrañarse, después de haber corrido tan deprisa y haber gritado con todas sus fuerzas que quería acariciar unos pechos. Pero entonces...

— Uwoooo.... amargo.

Terminó saliendo de la boca de Natsuhiko, fue un comentario un tanto extraño, bueno, era malo con el café negro, al punto de que era malo tomando café de lata que ya tenía azúcar.

Café = bebida de adultos = Genial.

Con una lógica tonta como esa pidió el café para intentar mostrarse más genial ante la chica que acababa de confesársele, bueno, siendo un chico de preparatoria era normal que quisiera verse genial frente a las chicas.

— ¿Eres malo con el café?

Miko le preguntó eso, parece que ya no había necesidad de esconderlo.

— U... um... lo pedí intentando verme más genial pero parece que aún es demasiado pronto para mí, hahaha...

A pesar de que no podía más que sacar una risa seca, extrañamente le dieron ganas de llorar, se sintió lamentable. Puede que un amor de 100 años no se fuera a enfriar por algo como eso, pero un amor de como 3 años entonces podría ser que lo enfriara ¿Qué pensará Miko? ¿Patético? Pero parece que no fue así.

— Espera un poco.

— ¿...?

Miko se puso de pie y a paso rápido se dirigió al mostrador, recogió algo de miel, leche y un agitador para después regresar, parece que planeaba hacerle el café más dulce, no esperó y se acercó diciéndole “yo lo mezclaré” comenzando a preparar la bebida para Natsuhiko.

— Lo... lo siento.

— Está bien, quiero hacerlo por ti Natsu-kun.

—... Entonces te tomaré la palabra.

— Si

Al ver su sonrisa terminó pensando en su corazón “¿Cómo puede ser una chica tan buena?” además de que aún lo llamaba Natsu-kun. Se sintió un poco feliz, y al final Miko puso algo de la crema batida del late de chocolate que tenía ella terminando con la preparación.

— Natsu-kun ¿Qué tal esto?

— Um, gracias, déjame probarlo.

Natsuhiko tomó el café de Miko e intentó beberlo.

— ¡Oh...!

El sabor había cambiado tanto como para sorprenderse.

— ¡Es delicioso! ¡Puedo beberlo!

— ¿En serio?

— ¡En serio! Se siente el sabor dulce de la crema y la miel, aún tiene algo de amargo pero se siente bien.

“Me alegro que te gustara” Le mostró una sonrisa a su manera, al verla más que la impresión de “delicioso” la impresión de “que linda” se volvió más fuerte. Además, se sentía cómodo como si se tratara de un sueño, había dicho que le gustaba, una chica que era gentil con él y una bebida dulce, ¿había una combinación tan lujosa en el mundo? Mientras se llenaba de felicidad, Miko le preguntó.

— Nee Natsu-kun.

— ¿Um?

 

— Natsu-kun este... ¿quieres acariciar... pe.... pechos?

 

— ¿¡Pfff...!?

— ¿¡Natsu-kun!?

Natsuhiko terminó escupiendo su bebida.

— ¡Coff, coff...! ¡Me entró café por la nariz....!

Ante lo ocurrido Miko se apresuró a tomar las servilletas acercándose a su lado mientras le preguntaba “¿Te encuentras bien?” además de que comenzó a limpiar alrededor de su boca con gentileza, no solo eso, lo llevo hasta su nariz de ese modo.

— Vamos, sopla.

— Ah... gracias...

¿A que estaba jugando Miko? Natsuhiko mientras se sentía avergonzado se limpió la nariz, era la primera vez que terminaban haciendo “algo juntos” si fuera una persona normal de seguro hubiera pensado algo como “apenas nos conocimos y terminé escupiendo el café” pero las primeras palabras de Miko “¿quieres acariciar pechos?” se repetían en bucle dentro de la cabeza de Natsuhiko. No solo eso, lo que se encontraba en su mirada era...

YES, los pechos de Miko.

—... ¡...!

No era de extrañar que Natsuhiko se quedara con los ojos bien abiertos, de seguro ella ya se había dado cuenta pero más que ser vergonzoso fingía no darse cuenta, Miko tenía unos grandes pechos, ¿sería E o D? incluso podrían ser F. Eran High Spect como cierta chica que hablaba con dialecto de Kansai, además de que era una chica pequeña un año menor, al estar cerca poda notar el poder destructivo de su elasticidad, un cumulo de sueños y deseos. Natsuhiko no pudo evitar pensar “se ha vuelto muy grande en el tiempo en que no nos veíamos...”

Natsuhiko por fin regresó en sí. Se dio cuenta que había estado pensando en lo mismo una y otra vez... ¿ella se había dado cuenta?

—...

Natsuhiko levantó la mirada lentamente, un gran pecho, finos hombros, los músculos de su cuello, sus pequeños labios y nariz, además de los grandes ojos que se le quedadan viendo... si... se había dado cuenta que se le quedó viendo fijamente, Si fuera una chica cualquiera terminaría regresándole una mirada llena de ira, pero se trataba de Miko, lo que ella respondió fue...

—... Na.... Natsu-kun, ¿Quieres acariciarlas?

—.............. ¿He?

¿Llegó el derecho de acariciar unos pechos? Natsuhiko se puso a pensar.

 

“¿Quieres acariciarlas?”

 

Era claro que quería acariciarlas, si un alpinista ve una montaña claramente quisiera escalarla, entonces si le pones a un hombre unos pechos en frente, quería acariciarlos... cualquier hombre... no... Cualquier macho.

Pero Natsuhiko lo sabía, no había manera de que fuera algo que pudiera acariciar con tal facilidad, además de que no entendía lo que Miko le había dicho en un principio “¡Puedes acariciar mis pechos así que sal conmigo por favor!” Estaba alerta de la posibilidad de que hubiera intenciones escondidas.... Al menos hasta entrar al café. Al menos hasta enterarse que Miko lo quería desde el fondo de su corazón. Natsuhiko tenía poca experiencia en el amor por lo que no sabía el motivo por el que pudiera gustarle, pero entendía que tenía un afecto sincero por él que no podía negar, la gentileza de Miko lo hacía sentir así, y justo porque lo sentía...

— Me... me gustaría acariciarlas.

No le importó su imagen pública, y Natsuhiko le dijo lo que pensaba a Miko. Viéndolo desde un tercer punto de vista esa frase sería acoso sexual, desde el punto de vista de Miko sería una frase que la haría ver como una fácil, Miko había escuchado por primera vez de la boca de Natsuhiko claramente que quería acariciarla, y mientras se ponía roja respiró profundamente. Era como si quisiera decirle “adelante, cuando quieras... “llevando las manos a su pecho levantándolas lentamente, pero a la mitad.

— Pero...

— ¿..? ¿Pero?

— ¡No quiero hacer nada para lastimarte Miko-chan!

— ¡...!

Si, Natsuhiko era un animal inofensivo, un hombre puro y directo.

— Una acción como esta no creo que deba hacerse tan de pronto... le... lentamente entendiendo nuestros sentimientos.... ¿Cómo decirlo...?

¿Eran los pensamientos y deseos de un virgen? Pero así estaba bien, no había nada de malo con soñar con un mundo que aún no veía.

— Además, Miko-chan no quiero que pienses que solamente me volví tu novio por tus pechos.

—.... ¿Novios?.... ¡....! E... eso es....

Se le quedó viendo a Miko dejando salir una sonrisa vergonzosa, volvió a corregir su postura para ver bien a Miko frente a él para después bajar la cabeza pronunciadamente.

— Si conmigo está bien... ¡por favor déjame salir contigo!

Natsuhiko le regresó la confesión a Miko, no entendía los motivos para amar, pero sabía más que suficiente que era amado, con eso solo bastaba que fuera encontrando un motivo, desde que ella sentía cariño por él era para tratarla con cariño y que los sentimientos fueran creciendo.

—... Natsu-kun.

—  ¿Um?

— ¡Me gustas mucho!

—... ... ¿¡...!? ¿¡Mi mi mi mi Miko-chan!?

Natsuhiko había levantado la cabeza, pero no era de extrañar esa reacción, Miko de pronto había abrazado su cabeza presionándolo contra sus pechos, su cuerpo era cálido, y el aroma de su piel blanca como la leche le llegó a sus fosas nasales.

Sobre todo.

Sus pechos.

Sus pechos lo estaban tocando, ¿sería una recompensa por decirle que quería acariciarla? Miko era tan suave, era como si esa elasticidad y suavidad como malvaviscos lo estuviera invitando al cielo haciendo que todos sus sentidos se concentraran en la sensación de su pecho.

Y allí estaba Natsuhiko pensando que no le importaría morir después de haber pasado unos segundos de haber comenzado a salir.

Felicidades, Natsuhiko había conseguido una novia.

 

◇◆◇◆◇

 

El sol ya se había puesto, 19 horas. Los novios Natsuhiko y Miko se encontraban caminando por la noche a sus casas, ahora que se habían confesado estaban a una distancia de cero, no solo eso, estaban tomados de la mano como toda una pareja y además entrelazando sus dedos. Natsuhiko quien hace poco veía con envidia los momentos de felicidad de los demás nunca pensaría que estaría de este lado. Si fuera un sueño entonces no le gustaría que lo despertaran. Aún estaba nervioso ante esa acción a la que no estaba acostumbrado y Miko le preguntó.

— N... ¿No te gusta que sea demasiado empalagosa?

— N... ¡No es eso!... este... no... No tengo experiencia tomando de la mano... estoy un poco nervioso.

Mientras que Natsuhiko se abría lo que hizo Miko fue...

— ¡Hey!

— Mi... ¿¡Miko-chan!?

Su respuesta fue pegársele aún más.

No era solamente tocar sus manos, acercó su pecho a Natsuhiko. El pecho de Miko contra el pecho de Natsuhiko, incluso sus mejillas y cabello, el cuerpo de la pequeña chica estaba tocándolo dejándolo en un estado de confusión, puede que sea más cercano decir que estuvo a punto de huir.

— ¿¡¡¡¡¡...!!!!!?

Natsuhiko enderezó por completo su espalda, pero aun así “bienvenidos pechos-sama” Si, estaba concentrado en la sensación de sus pechos, Miko lo había rodeado con sus brazos, era como si estuviera diciéndole que quería escuchar el sonido de su corazón, y de echo así era.

— Yo también estoy nerviosa, pero...

— Pe ¿Pero?

— Más que eso estoy realmente feliz.

Los pensamientos de Natsuhiko salieron volando por un instante, era a ese punto la felicidad que desbordaba al escuchar eso, se lo dijo fácilmente ¿amor? ¿Aprecio? Por supuesto que Natsuhiko no estaría simplemente nervioso.

— ¿Verdad? yo también estoy muy feliz.

— Um

Solo dijo esa palabra y le mostró una gran sonrisa, solo con verla terminó sonriendo también, ya eran una parejita tonta, una situación en la que le pedirían que explotara.

Mientras caminaban juntos a casa Miko le preguntó.

— Natsu-kun, ¿siempre llevas almuerzo en la hora del descanso?

— ¿La hora del descanso? Este... creo que sí, básicamente con almuerzo, aunque de vez en cuando uso la cafetería de la escuela.

— E... este...

— ¿...?

— ¿Po... podría hacerte el almuerzo mañana?

— ¿He?

Natsuhiko terminó quedándose quieto ante sus palabras, era un evento al 120% de un vida plena y se había quedado congelado.

—.. ¿No?

— ¡¡¡,,,!!! No, no, no, no hay manera de que pueda decir que no a eso, al contrario, ¡Es más que bien recibido!

No había manera de que pudiera rechazarla, al punto de querer mandarle un mensaje a su madre de inmediato diciéndole que no necesitaría almuerzo mañana.

— Mejor dicho ¿Está bien que te tomes la molestia?

— Um Estaría feliz si me dejaras cocinarte.

A pesar de que se supone que sería a Natsuhiko a quien le cocinarían era Miko  la que parecía más feliz. Era como un juego galge en la vida real, Si Natsuhiko fuera un chico apuesto y listo de seguro levantaría dos dedos como cierto príncipe Sayajin y solo eso, pero Natsuhiko criado en la tierra no tenía ese orgullo[1].

— ¡¡Cuanto contigo!!

Estaba emocionado por el almuerzo de mañana, solo eso, bastaba con que Natsuhiko fuera honesto.

— Natsu-kun ¿hay algo que no puedas comer o que no te guste?

— Está bien, está bien, Si es algo cocinado por Miko-chan me da la sensación de que cualquier cosa seria delicioso, ¡incluso si tuviera una alergia podría comerlo!

“Si tienes alergia a una comida no deberías comerlo...” Miko se le quedó viendo un poco preocupada, pero él tenía la intención de acabarse todo sin importarle lo que le diera, incluso si se tratara de café negro.

Después de caminar un poco llegaron al lugar en el que tenían que separarse, ya podían ver el supermercado que se encontraba del otro lado del camino al que se dirigían.

— Entonces iré a casa después de comprar los ingredientes para el almuerzo.

— Ah, entonces déjame acompañarte, podría cargar las cosas.

“Pagaré por las cosas como se debe” agregó, pero Miko movió la cabeza a los lados.

— No necesitas preocuparte, además, si vinieras conmigo te darías cuenta de los ingredientes en el menú.

Estaban prohibidos los Spoilers, cando mucho parecía ser algo que Miko tenía para Natsuhiko, siendo el caso no tenía más remedio que morderse los labios y solo verla alejarse.

— Entendido, entonces nos separamos por ahora.

— Si.

El cielo estaba oscureciendo, y cuando Miko le mostró una clara sonrisa Natsuhiko volvió a pensar que era realmente linda, al mismo tiempo dándose cuenta también de “una chica tan linda como ella es mi novia” Haciendo que se sintiera agradecido.

— Miko-chan, de nuevo, es un placer.

Miko se quedó con los ojos bien abiertos por un instante, pero como si no quisiera perder bajó la cabeza.

— Al contrario, no es la gran cosa pero, es un placer.

Era como si estuvieran proponiéndose matrimonio. Después de que levantó la cabeza le mostró una gran sonrisa, y entonces...

— Natsu-kun, eres la persona que añoro.

— ¿Yo?... ¿de Miko-chan?

De una persona añorada a alguien que le gustaba, si le decía algo como eso la entendía, ¿entonces ese fue el motivo? Intentó recordar más acerca de Miko, pero no recordaba que hubiera hecho algo para eso, pero más importante, estaba hablando con una expresión alegre como para hacer que se enamorara.

— Estaba realmente feliz cuando me dijiste eso en la cafetería.

— ¿En la cafetería?.... ah...

 

“¡No quiero hacer nada para lastimar a Miko-chan!”

 

Sin duda alguna era eso a lo que se refería.

— Después de todo eres el Natsu-kun que tanto me gusta.

Natsuhiko no estaba acostumbrado que le dijeran que lo querían, no había manera de que pudiera mantenerse sin avergonzarse, ante ese Natsuhiko, Miko quien se suponía que se alejaría se le acercó, se estiro un poco y le susurró al oído.

— Así que Natsu-kun.

— ¿...?

— Si eres tú, no me importa lo que me hagas.

— ¿¡.....!? Mi, mi, mi, mi, ¿¡Miko-chan!?

Un calor explosivo con sus latidos subieron a su cabeza ante las palabras dulces. Por supuesto, Miko sabía muy bien que era lo que le estaba diciendo, justo porque lo sabía que la misma Miko estaba roja.

— Natsu-kun, nos vemos mañana en la escuela ¡bye bye!

— Ba, ba, ba, ba, ba, ba, Bay bay, bay bay......

Miko comenzó a caminar en dirección al supermercado y Natsuhiko se quedó allí de pie moviendo la mano, no fue hasta que su figura desapareció que susurró.

— Mi novia es demasiado linda...

 

◇◆◇◆◇

 

Natsuhiko pensaba al llegar a su casa mientras se quitaba los zapatos.

¿Cómo debería de explicárselo a su hermana? De seguro sería bastante impactante que su hermano mayor comenzara a salir con una de sus mejores amigas, ¿debería de decírselo o no? Pero como resultado de pensar en ello por un tiempo.

— Um... creo que por hoy así está bien...

Natsuhiko decidió guardárselo, no era solo un problema de él, era un problema que también involucraba a Miko, terminó llegando a la conclusión de que no era algo que debiera decidirlo por su cuenta, al verlo de manera lógica entonces solo le quedó aplazar un poco el asunto, después de todo era bastante vergonzoso decírselo a su hermana.

“Por ahora guardemos la felicidad para nosotros solos, me desquitaré sobre la cama” mientras se juraba dentro de sí abrió a puerta de su habitación que se encontraba en el segundo piso.

— Ah, Natsu-nii bienvenido.

—... Oh.

Al abrir la puerta, la hermana de Natsuhiko, Niina se encontraba recostada sobre su cama, era como si estuviera en su propia habitación, había dulces en la mesa mientras veía películas en una Tablet, por cierto, era la Tablet de Natsuhiko. Pero él no se sorprendió, era algo de todos los días, su hermanita menor venía a su habitación a jugar, la misma Niina no tenía maldad, y le preguntó con una gran sonrisa.

— Natsu-nii ¿quieres dulces? ¿Jugo? ¿O vemos la película juntos?

— No lo digas como si fuéramos recién casados. [2]

Si tuviera que decirse la personalidad de Niina en pocas palabras era que avanzaba a su propio ritmo. No le gustaba competir, y por más que pensara no podía recordar un momento en que Niina se hubiera enojado, era alguien cálida, como se esperaba de alguien de la casa Kasai, la hermana menor de Natsuhiko.

Esa calidez, tanto en la primaria como en la secundaria tenía una buena valoración de los demás, Natsuhiko lo había escuchado más de una ocasión al ser un año más grande que ella. ¿Sería popular como una mascota? Se encariñaba casi con cualquiera, sus ojos grandes y redondos eran lindos, si sonreía no importaba la edad o el sexo, emanaba una sensación curativa. Podría ser algo torpe a la vez que un poco egoísta, pero con esa sonrisa casi, casi se le perdonaba todo.

A excepción de Natsuhiko, claro.

Después de todo era su hermana menor, no tenía intenciones de consentirla, justo por eso es que dijo lo que más le llamaba la atención.

— No uses mis pantalones de gimnasia como si fueran piyamas.

Puso atención en la parte baja de Niina quien estaba recostada sobre su cama, llevaba puestos los pantalones de gimnasia de Natsuhiko.

— Dame un respiro, mañana tengo gimnasia.

“¿He?” Niina hizo una mueca con los labios.

— Es que los pantaloncillos de Niina no se han secado.

— No deberías de ponerte mis pantalones de gimnasia solo porque no se ha secado tu ropa.

— ¿No te importa que Niina tenga el trasero de fuera y pesque un resfriado? ¡Que cruel Natsu-nii!

— ¡La cruel eres tú! ¿¡Planeas que juegue béisbol con el trasero al aire!?

Tomando el bate... sería un completo pervertido.

— Está bien, mañana te prestaré los pantalones de gimnasia de Niina.

“Si tienes los tuyos entonces ponte esos...” Solo se entristecería si le respondiera así.

— Vamos, te prestaré otros.

Natsuhiko sacó otros pantaloncillos cortos del armario y se los mostró a Niina, pero...

—  Oye...

No tenía la intención de tomarlos.

— Waa ♪ Kawauso-chan es súper lindo ♪

Niina se encontraba concentrada viendo a Kawauso, sus ojos estaban brillando, pataleaba sobre la cama, ya ni siquiera sabía de quien era esa cama, estaba monopolizándola, viéndolo desde un lado de seguro sería una linda imagen, pero su hermano solo la veía de manera seca.

— Natsu-nii, por favor, ponle a Niina los nuevos pantaloncillos.

—... ¿Ha?

Niina estaba diciéndole que la desnudara, comenzando a mover los pies como si lo estuviera invitando, su mirada como siempre se mantenía en la Tablet.

— Tú... ¿Qué le estás pidiendo a tu hermano que haga?

— Es que Kawauso-chan es súper lindo, que envidia, Niina también quisiera tener un lindo Kawauso-chan.

— Para mí tú pareces un Kawauso...

— Gracias ♪

— ¡No te estoy alagando!

El grito de Natsuhiko fue en vano, Niina solo se dio la vuelta quedando boca arriba, entonces yendo a su ritmo como siempre lo hacía levantó ambas rodillas abriendo las piernas en una posición en la que le sería más fácil a Natsuhiko desnudarla. Esa postura era como la de un bebe a la que le estuvieran a punto de cambiarle los pañales. Natsuhiko no pudo evitar pensar “¿Jugar a los bebes con su hermana....?”

— Natsu-nii ¿Aún no? ¿No quieres desnudar a Niina?

— N... ¡No trates a las demás personas como si fueran pervertidos! ¡Solamente quiero que te cambies!

— Si, si, vamos, cámbiame rápido.

—... No te confundas he....

Niina avanzaba a su paso al punto de pensar que el ciudadano común de Natsuhiko tuviera su sentido común equivocado. Se sentía tonto solo de pensarlo. Pero...

— ¡Entendido! ¡Te quitaré la ropa! ¿¡Basta con que te la quite verdad!?

Se llenó de determinación y se acercó a Niina quien tenía una postura como la de un bebé.

— Maldición... ¿Por qué tengo que...?

Mientras se quejaba Natsuhiko extendió las manos a los pantalones que tenía puestos Niina, era su verdadera hermana, no tenía sentimientos pervertidos, corrección, no podría tener sentimientos pervertidos.

—... Te quitaré la ropa.

— Sí, sí.

Pero en el momento se sentía incómodo, se movió intentando no tocar el cuerpo de Niina a pesar de que fuera sobre la tela y comenzó a bajarle los pantalones lentamente, deslizándolo por sus piernas gentilmente cual si estuviera procurando no lastimarla, el problema venía a partir de ahora.

— ¡...!

Niina se encontraba con las piernas abiertas en Pantis. Entre más bajaba los pantalones, sus pantis comenzaban a aparecer, eran de un color azul celeste los que se quedaron grabados en los ojos de Natsuhiko.

Por supuesto, eran las pantis de su hermana menor pero aun así seguían siendo unas pantis, para bien o para mal Natsuhiko estaba desesperado por quitarse la imagen de la cabeza.

(Estás son las pantis de mi hermana menor, son las pantis de mi hermana menor, son las pantis de mi hermana menor, son las pantis de mi hermana menor....)

En este punto ya había sido derrotado, mientras que su mentalidad se iba rompiendo por fin había logrado recuperar sus pantalones de gimnasia de su hermana, mientras que por el otro lado.

— Kyaa... ♪ qué lindo... ♪

Niina se encontraba disfrutando la imagen de Kawauso moviéndose desesperadamente. Movió sus piernas que ahora se encontraban desnudas.

— ¡No te muevas! Ni siquiera tienes idea de cómo me siento.

— ¿Cómo te sientes? Natsu-nii, ¿Te excitaste por ver las pantis de Niina?

— ¿¡...!? C, c, c, ¡claro que no!

Muestra clara de un virgen, no había manera de que pudiera perder más la compostura al ver sus pantis. Natsuhiko tomó los pantaloncillos cortos que iba a ponerle pero...

 

— Ah, espera Natsu-nii.

— ¿Qué pasa?

— Se me bajó un poco, levántalas.

— ¿...? ¿Bajó? ¿Qué co....? ¿¡....!?

Natsuhiko no lo entendía pero de inmediato lo hizo poniéndose completamente rojo, puso atención en las pantis de Niina. Así es, sus pantis se estaban bajando, podía verse ligeramente la línea donde comenzaba el lindo trasero de Niina, era igual que cuando se muestra algo el escote de manera erótica. Por más que fuera su hermana menor, un estímulo seguía siendo un estímulo, no había manera de que Natsuhiko pudiera resistirlo.

— ¡.....! ¡Súbelos tu misma!

— ¿Hee?  Pero Kawauso es muy lind...

— ¡Detén el video! ¡¡YouTube tiene botón de pausa!!

 

Personalidad de ir a su ritmo.

Inocente hacia lo erótico.

Sabe de la personalidad de pervertido inofensivo de su hermano mayor.

 

“Natsu-nii en verdad que es puro” sin nada más que hacerle Niina detuvo el video y se levantó las pantis que estaban bajándosele. “También esto” dijo Natsuhiko mientras le mostraba los pantaloncillos cortos, y aun acostada se los puso con facilidad.

— Cámbiate sola desde el principio...

— Lo tomaré en cuenta... ♪

Al mismo tiempo en que le respondió estaba sonriendo, por lo que parecía que ni siquiera lo pensaría.

— Ah, pero más importante Natsu-nii.

— ¿Qué te pasa dejando fluir las cosas como si no fuera nada...?

— ¿Comenzaste a salir con Mii-chan?

—........................ ¿¡¡¡...!!!?

Allí estaba Natsuhiko queriendo regresar a lo que estaban antes, no podía esconder que fue afectado por su pregunta.

— C... ¿Cómo sabes que comencé a salir con Miko-chan?

— Oh, felicidades por ambos, se volvieron novios ♪

—  ¿¡Como si nada!? ¡Pero gracias por la felicitación!

Niina siendo Niina y Natsuhiko siendo Natsuhiko. Al ver su reacción terminó relajándose un poco.

—.... ¿Es eso? ¿Ya sabias de antemano que Miko-chan se me iba a confesar hoy?

— Bueno, sabía que se te confesaría pronto, pero fue inesperado que lo hiciera hoy.

— ¿Qué lo hiciera hoy?

— Si, Te vi después de clases cuándo regresaba a casa con Mii-chan.

— ¿Viste? ¿Qué cosa?

— Kohaku-chan hizo llorar a Natsu-nii.

—......... ¿¡Viste eso!?

Eso fue algo inesperado, y terminó teniendo un Flashback del momento en que estaba frente a la tienda con Kohaku.

— Los vi, Kohaku mostrándote su sostén acercando sus pechos, y tú saliste corriendo llorando mientras gritabas “¡En definitiva conseguiré una linda novia!” o algo así.

— ¡Todo lo que no quería que vieras! Mejor dicho ¡No estaba llorando! ¡Lo soporté bastante!

En el momento en que pensó que lo estaba soportando perdió dejando salir una lágrima.

— Solo de recordar esa escena......... da vergüenza.

— ¿Fue vergonzoso verdad?

— ¡Consuélame tonta!

“¿Quieres que te haga cariñitos en la cabeza?” dijo eso inclinando la cabeza, no tenía nada de malicia. Natsuhiko se sentía avergonzado pero al resolverse el misterio se sintió más relajado. El motivo por el que Miko dijera esas palabras fue porque se tomó la molestia de seguirlo después de eso, además, en el momento en que escuchó que dijo que quería una novia sacó valor pensando que si se iba a confesar solo podía ser en ese momento, haciendo que Natsuhiko se pusiera rojo pero ahora con otro sentido.

El hermano mayor en plena lucha y la hermana menor a su ritmo “ya va siendo hora de la novela, iré a la sala” y Niina bajó de la cama. Y cuando se retiraba...

— Desde hace mucho le has gustado a Mii-chan, así que cuídala con aprecio.

— O... oh.... si, la cuidaré con aprecio...

— Um ♪ 

Tras salir de la habitación con una sonrisa, Natsuhiko ahora fue él quien se dejó caer sobre la cama sin detener su conciencia en el aroma o calidez que su hermana menor había dejado.

— Miko-chan es demasiado linda.

Su cabeza estaba llena de Miko, tomó el celular que había dejado sobre la cama y se le quedo viendo a los mensajes de LINE. Se trataba de Kohaku.

Kohaku – Natsu juguemos Monster Hunter.

Normalmente le respondería algo como “¿Acaso eres Nakashima?[1]” o “no soy Katsuo” encendiendo la PS4 mientras le decía eso dirigiéndose a cazar con Kohaku, pero el día de hoy no tenía ganas de jugar al Monster hunter. Eso era porque su pecho estaba lleno de felicidad, aunque más que eso, de Miko, levantó la almohada a un acostado e imaginó el rostro de Miko en ella, sin pensarlo terminó abrazándola con fuerza.

— ¡Uwoooooo! ¡¡Mi Miko-chan es súper lindaaaaaa!!

Cuando de pronto se abrió la puerta de su habitación.

— Natsu-nii, el celular de Niina se quedó en tu habita...

— ¡¡Wuuaaa!! ¡Mi Miko-chan es súper lin....! ...... ¿Nn?... ..... ¡¡...! Ni, ni, ni, ¡¿Niina!?

Bueno, claro que se sorprendería, era impactante la imagen que le estaba mostrando a su hermana menor, además tomando en cuenta lo de en frente de la tienda, ya iban dos veces.

— Natsu-nii.

— Hi... ¡Hyaa!

— Abraza con más gentileza a mii-chan.

El rostro de Natsuhiko parecía estar en llamas.

— ¡¡¡.............!!! ¡Seré gentil aunque no me lo digas!

 

◇◆◇◆◇

 

— ¿Qué le gustará a Natsu-kun...?

Entré en el supermercado me encontraba viendo las cosas en el área de carnes, después de todo lo principal en el almuerzo debería de ser carne, ¿Si es carne de pollo algo de Karaage? ¿Si es carne de cerdo entonces Shôgayaki? ¿Si es carne de res Shigure hervido? Me gustaría cocinar lo que haga más feliz a Natsuhiko.

— ♪♪♪.

Mientras estaba emocionada sin querer terminé sonriendo, me gusta hacer las compras, pero parece que solo el hecho de pensar en que hacerle a la persona que más aprecio me gustaba, La felicidad de “ser la novia de la persona que siempre he querido” se expandía por todo mi corazón. Cuando recuerdo el momento en que confesé incluso ahora no puedo dejar de sonreír, planeaba solo decirle simplemente “siempre me has gustado” pero se lo dejé todo al impulso y....

“Puedes acariciar mis pechos, así que sal conmigo por favor”

Ahora que lo pienso fue una confesión increíble, al verme en el vidrio terminé viéndome como una chica pervertida, no había manera de que eso no me avergonzara, ¿Qué pensará Natsu-kun? Bajó la mirada a mis pechos, gritó que quería acariciar unos pechos, ¿así que después de todo quería una chica pervertida? Bueno, es un chico, después de todo le gustarían esas cosas, pero Natsu-kun lo dijo, es cierto que quería acariciar unos pechos, pero más que eso no quería lastimarme. En ese momento estaba realmente feliz al punto de que casi terminaba llorando.

Justo porque es ese gentil Natsu-kun, que los sentimientos de aceptar todo de él se fortalecieron, incluso aunque quiera acariciar mis pechos, y si así lo desea, incluso si quiere ir más allá...

— ¡...!  E... es como si fuera yo quien lo deseara...

En cuanto me preparé e imaginé lo que vendría terminé poniéndome roja.

Respiré tranquilamente una, dos veces, regresando a tomar la compostura, lo más importante ahora es hacer un almuerzo que alegre mucho a Natsu-kun. Me golpeé las mejillas y me llené de determinación.

— ¡Si...! ¡Esforcémonos por hacer un almuerzo delicioso!



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