Ore wo suki nano wa omae dake kayo Volumen 1 - Capítulo 1
- yumenosubs39
- 12 feb
- 34 Min. de lectura

Prologo:
No quiero encontrarme contigo
— El día de hoy… ahora…
Es hora del descanso, me quedé observando los tres kanjis de la palabra biblioteca escritas en la puerta frente a mí mientras sostenía mi almuerzo con la mano derecha y cruzaba los dedos con la mano izquierda como si le rezara a dios.
— Oye… ¿Esa persona no es el de segundo año?… del que dicen que no debes involucrarte sin importar que.
— ¡Vámonos rápido! ¡Si te le quedas viendo la comida sabrá mal!
Un par de chicas estudiantes de grados inferiores vertieron esas crueles palabras mientras pasaban por casualidad cerca de mí. Es un derecho que solo tiene aquel que ha saboreado el ser llamado dentro de la escuela “solitario”, bueno, hoy es un buen día, pero ya me acostumbré a ello, no me preocupo por cada una de esas pequeñeces.
— ¡Bien!, ¡Es hora de ir!
¡Motivación completamente cargada! Abrí la puerta lleno de energía fingiendo no haber escuchado lo que dijeron esas estudiantes. ¡BAM! Entré a la biblioteca pisando con fuerza. No me importa que tantas dificultades pase a partir de este punto, ¡No hay manera de que huya! Dirigí la mirada con todas mis fuerzas hacia la recepción cargando con esos sentimientos.
— ¿Eh? No está… que extraño. Pero si siempre…
— Buenos días.
— ¡¡…!!
Todos los vellos de mi piel se pusieron de punta, no esperaba una situación en la que me llamara desde atrás.
¡Tranquilízate! ¡Será como ella quiere si te pones nervioso aquí!
— ¿Te sorprendí?
— …Fuu. Estaba dentro de lo esperado.
Dije levantándome el cabello tranquilamente, o al menos manteniendo la compostura. Tenía las piernas temblando como si fuera un ciervo recién nacido, bueno, dejemos eso de lado.
— Si te me quedas viendo así… harás que me avergüence.
Me di la vuelta para verla con una mirada llena de repugnancia, pero pareció tener el efecto contrario. Sus mejillas se tiñeron de rojo después de interpretar mi mirada a su conveniencia como toda una “positive girl”, escondió su rostro detrás del pequeño libro[1] que sostenía: “Rashōmon de Akitagawa Ryuu Nosuke”[2] Además echó una pequeña mirada hacia arriba bajando un poco el libro, malinterpretándolo como si estuviera esperando algo.
Era una técnica especial que juntaba al mismo tiempo el atractivo de una chica bibliotecaria y una chica avergonzada.
— Ahhhh~~
Después de ver eso dejé escapar un enorme suspiro.
Bueno, sería irresistible si al menos fuese una chica linda, pero… era tan… “no linda” como para sorprenderse. De pecho plano y un rostro pálido inexpresivo, agrégale lentes y trenzas, como si fuera una chida de la época Showa[3]. Estamos en el periodo Heisei[4]. Mi corazón estaba tranquilo, aunque tan emocionado como el porcentaje de supervivencia de las crías de peces luna[5].
— Tú allá y yo aquí.
Dije señalando el lugar donde ella debería dirigirse (la recepción) y a donde yo iría (el espacio para lectores). Por cierto, la razón por la que apunté al espacio para lectores es muy sencillo. No sé por qué pero nuestra escuela permite comer y beber solo en el espacio para lectores cuando se está dentro de la biblioteca.
La luz cálida del sol proyectada desde la ventana se posaba sobre el gran escritorio, se sintió muy bien, es mi lugar favorito. Me senté en ese lugar y abrí el lonche que traje conmigo mientras curaba las heridas de mi corazón.
— ¿Eh?
Al voltear a ver a un costado, ella se había sentado a un lado de mí haciendo caso omiso a mis indicaciones.
— Hoy he preparado un delicioso té rojo, platiquemos juntos.
Dijo moviendo de un lado a otro una pequeña bolsita que parecía contener hojas de té rojo. Tal parece ser que quiere hablar conmigo.
— Lo lamento pero me temo que tendré que rechazar tu oferta.
Soy tan gentil que no importa que tan molesta sea la persona, no me olvido de ser considerado. Incliné un poco la cabeza hacia la chica en modo de cortesía junto con el anuncio de rechazo.
Podría decir que cualquier persona que me viera y conociera la situación, lloraría por mi maravillosa actitud.
— Ya veo… lo entiendo.
Se levantó y se alejó después de dar esa respuesta ambigua, tal parece ser que comprendió mis palabras desbordantes de caridad. Se retiró el día de hoy, aun cuando usualmente es alguien insistente que no se da por vencido.
¡Bien! ¡Let´s Lunch Time! ¡Comenzamos con un bocado de Victoria!, esto es delicioso~
— Fuu, que bien comí.
Recosté la parte superior de mi cuerpo sobre el escritorio después de terminar de comer.
Será incomodo regresar al salón de clases después de todo, así que me limitaré a descansar tranquilamente aquí. Los niños crecen al dormir. Una buena siesta es esencial para el crecimiento del cuerpo y el alma.
La cálida luz del sol se siente muy bien……
…
— ¡ESO DUELE!
Me puse de pie sin pensarlo, la chica de antes había dejado caer una gran cantidad de libros sobre mí.
— ¿¡Qué demonios estás haciendo!?
— Eso fue porque estabas siendo malo conmigo.
Trató de engañarme sacando la lengua y volteando a otro lado con una actitud como diciendo que es mi culpa.
— No quiero hablar contigo.
— Yo quiero hablar contigo.
— No pregunté por lo que tú quieres.
— No pregunté por lo que tú quieres.
Para cuando me di cuenta, había una taza frente a mí con té rojo ¿Es una situación en la que ya estaba decidido que platicáramos? Las tazas están hechas para que al juntarlas se forme un corazón, una tiene escrito cuidadosamente mi nombre y en la otra el de la chica.
Maldición, eres fastidiosa… ¿Al final de cuentas no te habías rendido hoy?
— … Está bien, solo tenemos que hablar ¿verdad? Solo hablar.
— Qué alegría, entonces prepararé todo.
Como para poder corresponder con quien se habla, la chica se sentó a mi lado con innovadora hermosura sosteniendo su falda. Levantó la taza y bebió del té rojo alegremente.
— ¿Y? ¿De qué quieres hablar?
— ¡¡…!!
Después de beber del té, desplazó su mirada de izquierda a derecha.
— Oye… no me digas que… ¿no tienes nada en mente?
— Soy del tipo de personas que mueven su cuerpo antes de pensar.
— ¡Eso es ser demasiado agresiva! ¡Deberías de pensar más antes de actuar, eres parte del comité de la biblioteca!
— Bueno, ahora sabes algo más acerca de mí.
— ¡Aunque no estoy nada feliz por eso!
— Yo estoy feliz, así que está bien.
Su forma de hablar es muy ambigua, en serio ha de estar de buen humor.
¡TON! La chica agresiva del comité de la biblioteca golpeó el escritorio al poner su tasa, y de ese modo acercó su tasa a la mía haciendo un corazón de perspectiva.
— Bueno, pregunta lo que quieras, yo te responderé.
Bebí de mi té después de deshacer la forma de corazón tomando la tasa de inmediato. Es tan delicioso que es frustrante.
— Dime, ¿cómo te ha ido últimamente?

— Se más específica, la pregunta es demasiado imprecisa.
Ella hizo aparecer una extraña y pequeña botella color sepia desde el bolsillo de su pecho.
— Oye, ¿Qué tal unas bacterias?[1]
— ¡Te estás superando! ¡¿Qué tan preparada estabas!?
— Es porque no contestaste ¿verdad? Y eso que dijiste que responderías… mentiroso.
—,,, Um, últimamente es igual que siempre. Los de la escuela me ven con ojos de repulsión.
— Parece que la tienes difícil.
— Es tu culpa que las cosas sean así ¿cierto?
— Eso… puede que tengas razón.
Ella bajó la cabeza con mis palabras pero no parecía mostrar simpatía.
Solo por eso es mi forma de responder, te lo has ocasionado sola. No hay manera de que la perdone aun cuando agache la cabeza y sus ojos se humedezcan por más ligero que sea.
— Además, deberías alegrarme si en realidad estuvieras arrepentida.
Volteé a verla de reojo por impulso con expectativas, su intuición es buena, con esto lo habré dicho todo. Como prueba de eso la vitalidad regresó en un instante en sus ojos que estaban hundidos.
— Entendido.
— ¿¡En serio!?
¡¡¡OOHH!!! ¡Solo tenía que intentar decirlo!
— Es un poco vergonzoso.
La chica se puso de pie a la vez que sus mejillas se teñían de rojo.
Comenzó a levantar poco a poco su pierna mirándome fijamente mientras me acercaba su zapato, la falda se encontraba a penas a 20 centímetros debajo de su entrepierna, aun así no pude ver su ropa interior… ¿Y? ¿Qué se supone que va a hacer?
— Vamos, es tu favorito, lámelo.
— ¡No lo haré! ¡¡Tus zapatos no son mis favoritos!!
— ¿¡QUÉ!?... ¿En serio?... ¡No lo puedo creer!
El delgado hilo que sostenía mi bolsa de la paciencia se rompió con su expresión de sorpresa claramente fingida.
— ¡Lo estás haciendo a proposito! ¡Podrida plana cuatro ojos de lentes!
— Ara, solo te estaba imitando, dices cosas muy crueles a pesar de que solo estaba siendo mala contigo.
— ¡¡Lo que me hiciste es mucho más cruel que eso!!
… Detesto a esta mujer, creo que con esto ya habré podido hacérselos saber lo suficiente. Con esa apariencia Showa, inexpresiva y esa actitud con la que no sé qué estará pensando. Son puras palabras abusivas en el momento en que abre la boca para dirigirme la palabra. Es una mujer de lo peor, de ser posible no quiero tener nada que ver con ella, tampoco quiero venir a la biblioteca. Pero debido a ciertas circunstancias tengo que hacerlo. Si tuviera que hablar de esa razón, en definitiva nadie se sorprendería y estarían convencidos.
Acerca del peor “abuso” de parte de esa mujer hacia mí…
Capítulo 1:
En serio, solo soy un tipo de los que podrías encontrar en cualquier parte
Mi nombre es Kisaragi Amatsuyu. Apodado Joro[1]. Al quitar de mi nombre el kanji “Luna” se convierte en Joro[2], por eso me llaman así. Es algo sencillo ¿verdad?, Tengo una apariencia promedio, calificaciones promedio y habilidad atlética promedio.
Solo soy un chico estudiante de segundo año de preparatoria.
No asisto a ningún club pero desde octubre del año pasado he estado trabajando como secretario del consejo estudiantil. No es como si me hubiera postulado para serlo, solo fui recomendado cuando era de primer año por la persona que era el vicepresidente en ese entonces.
Es decir, fue diciendo “Te quedan muy bien los trabajos simples”. Es como si fuera fácil ponerme a hacer los trabajos molestos… bueno, es algo así.
Todos los días participo en las actividades del consejo estudiantil después de clases. Y los días de descanso en los que no tengo planes simplemente me la paso vagueando. Por cierto, hoy es un día normal así que me encuentro de camino a la escuela.
Estamos en primavera y por fin fui capaz de quitarme ese asfixiante saco, es una sensación refrescante.
— ¡Buenos días Joro!
— ¡¡..!! Bu… Buenos días… Himawari.
— Ehehe, ¡Joro hoy también es Joro!
¿Pero qué cosas tan obvias estas diciendo?…
La chica que me acaba de golpear la espalda con esa gran sonrisa inocente es Hinata Aoi. Apodada Himawari. Su apodo es muy parecido al mío, solo con cambiar la posición de los kanjis de su nombre completo terminó así[3]
Himawari es mi amiga de la infancia, asiste a la misma escuela y es mi compañera de clases. Es la estrella del club de tenis y tiene excepcionales habilidades deportivas. Sus calificaciones son un poco más bajas que la media pero no lo suficiente como para suspender. Sus ojos son tan tiernos como los de un pequeño cachorro, su cabello es tan largo que le llega hasta los hombros y su pecho…no tiene mucho, pero tampoco es como si no tuviera, es copa B. Pero tiene una asombrosa figura.
Es una chica hermosa con una cintura ajustada por hacer deporte. Su forma de ser… bueno, es tal y como lo piensas… es como si fuera un personaje de los que son un poco tontos y enérgicos.
Tiene una forma de ser alegre siendo sin problemas muy popular entre los chicos y las chicas de la escuela a diferencia de mi carácter sombrío, y por supuesto, no solo como amiga, sino también como mujer.
Por rumores he escuchado que se le confiesan al menos una vez al mes. Cuando le pregunté “¿Por qué no sales con nadie?” me respondió con sus mejillas sonrojadas “Es un secreto para Joro”. Bueno, tampoco tengo tanto interés así que está bien.
— ¡Asombroso, hay un muy buen clima! ¡Definitivamente es primavera! ¿¡Verdad Joro!?!
— Tienes razón, es primavera.
— ¡Mmm! ¡Joro! ¡Vamos! ¡Con más ánimo!
— Para mí, es un poco difícil presumir de tanta energía desde tan temprano.
— ¡Que aburrido!... pero así es Joro ¿cierto? ¡Te perdono!
Conozco a Himawari (que se encuentra cambiando rápidamente de expresión) desde hace mucho tiempo, no importa cuánto la vea, nunca me canso. Además, le tengo un poco de envidia, yo no tengo esa habilidad para cambiar de emociones tan rápidamente.
— ¡Bien! ¡Hoy iremos corriendo hasta la escuela! ¡Vamos! ¡Vamos!
— He… ¿Otra vez correremos?
Himawari me tomó de la mano y comenzó estirarme. Eso duele…piensa un poco más, eres más fuerte de lo que aparentas.
— ¡Por supuesto! ¡Es divertido correr junto con Joro por la mañana! ¡Let´s Dash!
Yo no tengo ese tipo de diversión… pero bueno, es mi privilegio especial el poder correr hacia la escuela tomado de la mano de Himawari ¿cierto? Pensándolo así, el correr con todas mis fuerzas en la mañana no es tan agotador… al menos así fue durante el primer minuto.
— ¡Buenos días caballeros!
Himawari saludó con una gran voz apenas entró en el salón de clases.
— Haa… haa… estoy agotado.
Dije eso con ambas manos sobre mis piernas mientras jadeaba, a diferencia de Himawari no lo tengo nada fácil. Volteé a ver el reloj, son las 8:10, aún faltan más de 30 minutos para que inicien las clases, ¿Qué se supone que haga llegando tan temprano?...
— …Fuuu… descansemos… por ahora…
Por ahora me dirigiré (con las piernas temblando) a mi asiento para tomar un respiro, bueno, descansaré tranquilamente.
— ¡Joro, buenas!
— Ah, buenos días…. Sun-chan.
Una voz alegre llegó volando detrás de mí y respondí con mi voz sombría llena de cansancio. El que saludó con una ardiente sonrisa es Ooga Taiyou. Apodado Sun-chan. Por ser Taiyou le decimos “Sun” chan[4].
Todopoderoso en los deportes, sutil con sus calificaciones, tiene un corte que le queda bien siendo el as del equipo de beisbol. Tiene un carácter muy alegre y animado, siempre esforzándose con todo, solo que, detesta perder, es por eso que se apasiona con cualquier reto. Mide unos 180 centímetros, y de complexión musculosa, podríamos decir que saca a relucir su personalidad. Es mi preciado amigo desde la secundaria, su personalidad es completamente opuesta a la mía, pero extrañamente nos llevamos bien.
— Vaya, cansado desde la mañana como siempre.
— … Bueno, sí, a pesar de que soy malo corriendo, Himawari…
— ¡No te preocupes, a Himawari no le importa que seas lento al correr!
… No estoy diciendo que ese sea el problema…
— ¡Ah, ya sé! Si quieres entrenar tu cuerpo, ¿Qué te parece si hacemos ejercicio por las mañanas?
Sun-chan flexionó su brazo para presumir la fuerza de sus músculos haciéndose ver aún más cool.
— ¡Ah! ¡Parece divertido! ¡Yo también lo haré!
— Sun-chan, ¡buenos días!, ¡Joro buenos días también!
Para cuando me di cuenta Himawari ya se había unido a la conversación, además, no hacía falta que me saludaras, ya lo habías hecho antes.
— Pero, vaya que se llevan muy bien ustedes dos, hoy también llegaron juntos ¿cierto?
Dijo Sun-chan con una sonrisa mientras volteaba a verme.
— ¡Pin pon pin pon! ¡Acertaste! ¡Hoy también llegamos juntos!
Dijo poniendo su mano en su pecho, con una actitud coqueta… ah, lo dijo demasiado en alto y todos comenzaron a ponernos atención de una manera extraña, bueno no importa, es la mirada fría de “Ah, son ellos de nuevo”
— ¿Y bien? ¿Desde cuándo comenzaron a salir?
El día de hoy Sun-chan llegó lanzando una bola directa, si fuera como siempre diría algo como “¡fiu fiu, que apasionados!” o “como se esperaba de los amigos de la infancia”.
Quiero dejarles algo en claro, Himawari y yo no estamos saliendo. Se pensaría que los amigos de la infancia terminarían saliendo, pero la verdad no es así. Pienso en Himawari como una amiga y de seguro para ella es igual.
— ¡Espera, espera!, ¡Sun-chan, ya basta!
¿He? ¿Qué le habrá pasado? Su cara está completamente roja… si fuera como siempre lo dejaría pasar de largo y allí terminaría, pero hoy su reacción es muy diferente.
— ¡Haha! ¡No hay porque ser tímida Himawari! ¡Si se trata de Joro es pan comido!
Sun-chan dijo eso con una brillante sonrisa mientras levantaba el dedo pulgar. Eso debió de ser alguna clase de interruptor por que la actitud de Himawari cambió por completo.
— Ha… he… este…
Sus ojos se humedecieron como si fuera una pequeña niña a la que acaban de regañar. Su mirada se perdió entre voltear a ver a Sun-chan y a mí.
Al ver a esa Himawari, Sun-chan y yo inclinamos la cabeza al mismo tiempo. Oh, como se era de esperar de mi mejor amigo… ¿Eh? Himawari se dio la vuelta en dirección contraria.

— ¡¡…!!
— Ah, oye, Himawa….
Y se echó a correr, Sun-chan intentó detenerla pero Himawari no se detuvo. Salió del salón de clases en un instante hacia algún otro lado, esto es malo Himawari, esa acción es mala en muchos sentidos, las miradas concentradas en nosotros cambiaron a una curiosidad diferente… ¿qué se supone que haga con esto?
— Este… ¿lo arruiné?
— Sí, probablemente…
Solo pude asentirle a Sun-chan quien tenía una expresión de incomodidad mientras me miraba. Pero realmente no lo entiendo ¿qué le habrá pasado a Himawari? Solo debió de dejarlo pasar como siempre, pero terminó ruborizándose así. Bueno, de seguro ha de tener sus circunstancias, aunque se vea así ella no suele hacer cosas sin sentido. Por cierto, después de eso Himawari regresó tímidamente y Sun-chan se disculpó con una reverencia a lo que Himawari le respondió con otra reverencia. ¿Acaso están imitando un Shishiodoshi?[1]
— ¡Bien! ¡Estimulemos esta ardiente sangre! ¡Solo espera campo de deportes!
— ¡Actividades del club, “Let´s go”!!
Al terminar las clases, Sun-chan y Himawari desaparecieron en un instante del salón de clases. Como era de esperarse de los ases del club de beisbol y tenis, su motivación está a otro nivel. No, es más bien su personalidad, incluso antes de entrar al club ambos siempre han tenido mucha energía. Bueno, no planeo imitarlos, pero será mejor que pe apresure a ir al consejo estudiantil. Cargando con mi mochila en el hombro me dirigí a mi objetivo. Bueno yo también me divierto después de clases a mi manera. ¡Bien! ¡Hoy también me esforzaré en mis actividades como secretario!
Toqué la puerta al llegar a mi objetivo que es el salón del consejo estudiantil.
— Adelante.
Al entrar a la habitación, después de recibir la respuesta de esa gentil voz, una hermosa mujer me dio la bienvenida con una gran sonrisa.
— Hola Joro, hoy también llegas temprano.
— Es solo que las clases terminaron pronto.
Fuu… hoy también eres hermosa.
Incluso estaría bien decir que el poder verla y platicar con ella es el gran placer del consejo estudiantil, bueno aunque aún no hemos ni empezado.
— Pero bueno, para mi eres una presencia inusualmente importante, tú quien siempre llegas primero al consejo estudiantil.
La chica que me dirigió esas amables palabras se llama Akino Sakura-san, apodada Cosmos. Es tal y como lo piensas, solo basta con quitar el kanji de “llano” de su nombre[2]. Es un año mayor que yo, actualmente cursa tercer grado de preparatoria.
Si lo digo directamente, es una belleza, su cabello largo hasta sus caderas, es demasiado hermosa, no solo tiene un cuerpo “High spect” también es la presidenta del consejo estudiantil.
Por supuesto, al ser la presidenta del consejo estudiantil sus calificaciones también son buenas, en otras palabras, es la numero uno del tercer año.
Y qué me dices de su habilidad deportiva me preguntarás. ¡Es asombrosa! ¡Es súper hábil!
Además, tiene una muy buena figura. Sus pechos son muy diferentes a los de Himawari, están muy bien formados. De acuerdo con la información que logré obtener hace cierto tiempo, parece ser que es copa D.
Su personalidad también es muy buena, da una impresión de ser alguien cool y de mirada fría, pero en realidad es alguien gentil, y les agrada a todos en la escuela. Ella junto con Himawari, son las hermosas chicas que dividen la escuela en dos por su popularidad. Si Himawari fuese del tipo tierna lindura, Cosmos seria hermosa presidenta.
Todos tienen una imagen de ella “como sueños inalcanzables”[3]
Es por eso que se vuelve un precedente al anhelo, de acuerdo con la información que logré obtener hace cierto tiempo, parece ser que no ha recibido muchas confesiones. Pero a pesar de eso son muchas si lo comparamos con una persona normal… y aun así parece ser que no tiene novio. De acuerdo con la información que logré obtener hace cierto tiempo, se habla de que tiene una persona que le gusta… ¿De dónde y que clase de tipo? Qué envidia. Tengo expectativas de acuerdo con la nueva información.
— Pero, ¿los otros miembros aun no llegan?
— Cierto, ¿será porque sus clases aún no han terminado?
— Umm… Quién sabe, a pesar de que estoy en la misma clase que Yamada…
Por cierto Yamada es quien apoya como tesorero. No es de gran importancia, así que dejemos su presentación hasta aquí. Yamada-san, personaje secundario, fin.
— Bueno pero eso está bien ¿no? Solo esperemos tranquilamente.
— Jajaja. Joro-kun Me gusta esa parte de ti, siempre avanzas a tu propio ritmo.
— Muchas gracias.
Mi corazón de pronto comenzó a latir rápido después de que Cosmos dijera “me gusta”. Una persona como tu…espera… justo ahora… ¿no estamos los dos a solas? Al pensar en eso me emocioné un poco… no, me emocioné bastante.
— Ah, cierto, Joro, ¿puedo pedirte un pequeño favor?
— ¡Si! ¡Lo que quieras!
— ¿Eh?
¡Maldición! Estaba tan nervioso que me mordí la lengua. Qué vergüenza…
— … ah… y… ¿y bien? ¿Qué es lo que querías pedirme?
— Ah, cierto.
Pude engañarla bien al regresar a la conversación. ¿Resultó todo bien verdad? ¿No pensó nada raro de mí cierto?
— Me gustaría que fueras a la biblioteca y me trajeras un libro. Tenemos el festival tradicional de las 100 flores ¿cierto? Me gustaría usar algunos documentos de los años pasados como referencia, hay tiempo para poder ir y venir ¿verdad? ¿Te lo puedo pedir de favor?
— Ah, ah, ¡Sí!, ¡Entendido!
— Sí, entendido.
Me estremecí cuando esbozo una tranquila sonrisa junto con su cálido timbre de voz. ¡Ya no! ¡No sigas alborotando más mi corazón así! ¿Qué será esta sensación?, es como si mi corazón fuera estrujado.
Tomé cuidadosamente la nota que la presidenta me pasó, abrí rápidamente la puerta y me dirigí ferozmente a la biblioteca. Ah, pero por supuesto no corrí, como no se debe correr por los pasillos, fue algo más como caminar muy deprisa. Avancé hacia la biblioteca mientras balanceaba los brazos.
— Fuu.
Primero tomé un respiro y me tranquilicé mientras caminaba hacia la biblioteca, ahora estoy mucho más tranquilo, al igual que la melodía salvaje del ritmo de mi corazón, aunque pensándolo bien… ¿con que la biblioteca eh?... de ser posible no me gustaría ir mucho a ese lugar.
Realmente no es como si la biblioteca de nuestra escuela fuera un lugar especial, bueno, si lo pienso bien, por algún motivo tiene un lugar en donde se puede comer, fuera de eso todo es normal, el problema es la persona que se encuentra allí.
Después de tragar saliva, abrí lentamente la puerta de la biblioteca. Asomé la cabeza por la puerta entreabierta, y con miedo dirigí la mirada en dirección a la recepción
¡Ojalá que no esté!
— Ara, Joro-kun.
¡Lo sabía!, ¡allí está! Está en la recepción después de todo. Por eso no quería venir a la biblioteca.
Esa mujer que llenó por completo en un instante mi tanque de disgusto, se llama Sanshokuin Sumireko. Apodada Pansy[4]. Si seguimos como hasta ahora, puede que pienses que esta chica es hermosa al igual que Himawari y Cosmos, pero tengo que hacértelo saber. Ella no tiene ni una pizca de belleza.
Bueno, estaré muy feliz si entendieras el porqué de lo que digo con la explicación que viene a continuación.
Ella es del mismo año que yo, pero es estudiante de un grupo diferente. A pesar de que se podría pensar que el nombre de Sanshokuin Sumireko proviene de una familia refinada, fue criada en una familia normal, por lo que puede que no sea una estafa, además, ¿Usa peinado de trenzas junto con unos lentes? Con su apariencia hasta dan ganas de hacer alguna broma por verse así en estos tiempos.
¿Eres una de esas no? No servirá si no enrollas tu cabello. Con tu nombre deberías tener un peinado tipo “Roll hair”
Su rostro es bastante normal, su pecho es plano… bueno, no puedo decir eso.
Es un poco frustrante, pero tal y como lo sugiere su apariencia, tiene de las mejores calificaciones. En especial en japonés moderno y clásico, también es buenísima con la escritura china. Desde que entró a la escuela, no ha habido nadie que la haya superado en la materia de japonés.
En pocas palabras “eso” todos los años ha sido y es la número uno. Tal y como se esperaría de alguien de trenzas y lentes.
Su personalidad… si lo digo directamente… es de lo peor. Casi nunca sé qué estará pensando, además de que tiene una lengua viperina… y por algún motivo solo habla así conmigo… no me termina de convencer, ¿porque no haces lo mismo con los demás?
Cada vez que ve mi rostro comienza a vomitar palabras abusivas, solamente me está hostigando. Me gustaría que supiera que es justo por esa forma de ser que no tiene buenos amigos… Bien, habiendo dicho esto ¿habrás entendido lo suficiente? en pocas palabras, la detesto.
— Ya, Ya.
Aun esí siempre me sonríe, Pansy me saludó sentada desde la recepción.
Aunque sea alguien a quien odie, mis principios son de paz, no hay necesidad de encender las llamas de la guerra.
— ¿Que viniste[5] a hacer?
¿He? Eso fue extraño. Se supone que es solo una pregunta, pero de algún modo siento que le está dando la vuelta con una muy mala intención… no, no debe molestarme.
Puede que haya sido solo un desliz de Pansy y si contrataco de inmediato podría ser problemático. Solamente con lanzar unas pocas palabras me molesta completamente, muchas veces le basta con citar una frase de alguna novela.
No tiene presencia, de piernas cortas, muy delgada... ya no sé cuántas veces me ha vomitado ese veneno hasta ahora, además, parece divertirse apenas dudo un poco, su carácter es de lo peor.
No tengo el tiempo ni las energías para malgastar con ella, aún tengo que estar en el consejo estudiantil. Pero… es eso... no puedo ignorarla, Pansy es la encargada de la biblioteca después de todo.
En el comité de la biblioteca de la escuela hay varias personas que se encargan de la biblioteca después de clases, pero por alguna razón desde que Pansy ingresó a la escuela siempre ha estado sola.
Es justo como su apariencia lo indica, le encanta leer libros, tanto como para no tener el dinero suficiente para comprarlos así que reina como encargada de la biblioteca. Al preguntarle esto solo por la más leve curiosidad, terminé con enormes heridas psicológicas de las que no hay necesidad de mencionar.
“La curiosidad mató al gato” en eso instante experimenté ese dicho.
Bueno, enterremos ese recuerdo, tan profundo como para que nunca más vuelva a salir a la luz.
— Solo estoy buscando unos documentos ¿sabrás dónde están los documentos del festival Hyakka hasta el año pasado?
— Ya veo, documentos[6], justo enfrente de mi hay uno.
Si, ya lo veía venir. ¿Escucharon? ¿No creen que es cruel? ¿Qué fue lo que dije? Solo con llegar a la biblioteca y hacer una sencilla pregunta esta es su respuesta.
Me gustaría dejarles esto en claro, en el pasado nunca le hice absolutamente nada.
Hasta el año pasado alrededor del segundo periodo, en ese tiempo no me había relacionado para nada con ella, pero aun así de pronto apareció y desde entonces es así.
Ah, tranquilízate… puedo sentir mi sien temblando, tranquilízate. Seguiré con una actitud como hasta ahora para no decir nada más de lo necesario…
— Hoy al igual que siempre tienes una expresión de cáscara de naranja en mal estado.
Parece ser que mi actitud de siempre está fuera de cuestión…
¡Eh! Si seguimos platicando como hasta ahora, no importa cuánto pase nunca conseguiré los documentos, mejor ignoraré a Pansy y los buscaré por mi cuenta.
Además, si sigo platicando aún más con esta, mi estómago explotará.
— Bue… bueno, iré a buscar los documentos, con permiso.
Le mostré una sonrisa sin enemistad a Pansy y comencé a buscar los documentos alejándome de allí como si huyera. Bueno, aunque realmente hui.
Este… hum… ¿Dónde será?
No los encuentro en ningún lado aun buscando por todos lados. ¿Ya se los habrá llevado alguien?
— Oye ¿Joro?
— ¡¡GYAAAA!!
¿¡En qué momento se puso detrás de mí!?
¿Eh? ¿Un fantasma detrás de mí? ¿Piensas poseerme y maldecirme hasta la muerte?
— No me conviertas en fantasma solo porque quieras estar las 48 horas conmigo, eres una persona problemática.
Si, ¿podrías no responder a la voz de mi corazón tan naturalmente por favor? Haaa… ¿porque Pansy tiene que hacerme esto solo a mí? Aunque le pregunte a alguien más, me dicen que no les hace nada… es extraño.
¡No! No es momento para perder el tiempo quejándome por dentro. ¡Si no respondo rápido esto se volverá peor!
— ¿Que… que pasa?
Girando la cabeza hacia atrás logre hacer una sonrisa de algún modo, ¡Me he esforzado muy bien!
— Los documentos que estás buscando no están aquí.
— ¿Eh? ¿Por qué?
— Hay una gran posibilidad de que los haya escondido en mi maletín.
— ¿Eh?
Pansy sonrió ligeramente y solo me quedé estupefacto. Este… ¿qué es lo que acaba de decir?
— Mientras estabas buscando torpemente en los lugares erróneos, mi nombre fue puesto en cierto libro para ser pedido prestado y de ese modo fue metido en mi maletín, ¿Podría ser por eso que no está aquí?
Maldita, ¿¡qué cosas innecesarias estás haciendo!?
— Este… Sanshokuin-san…
— Puedes decirme Sumireko.
— Entonces Sumireko-san.
— ¿Qué pasa? Ah, acaba de aparecer en mi mente una carta de renuncia, creo que tengo que ir a la enfermería.
Tú fuiste quien me pidió que te dijera así ¿cierto?... ¡no es mi culpa!
— Ah, ¡espera! Este... Sumi… Sanshokuin-san.
Pansy se estaba alejando y yo la llamé algo apurado.
— ¿Qué pasa Joro-kun?
Se volvió hacia mí con una expresión de diversión por algún motivo. No tengo más que un asombroso mal presentimiento de esto.
… Ha, este… ese libro ¿Podrías prestármelo por hoy?
— Está bien.
Ah, sorprendentemente me lo permitirá fácilmente, solo era de intentar decirlo, tal parece que todo fue un malenten…
— Da tres vueltas, ladra como perro y después di “Battle dome Dispara el balón contra tu adversario, ¡Súper excitante!”[7]” sí gritas eso te lo prestaré.
Retiro lo que dije antes, La dificultad ha subido de golpe. ¿Cómo es que sabe el contenido de un comercial tan viejo?
— ¿Qué harás? A mí no me importa lo que elijas.
Volteé a ver el reloj de reojo, solo para comprobar que ha pasado mucho tiempo, mientras que Pansy, se me quedó viendo inexpresiva y con unos ojos como de muñeca. Lo más probable es que si no digo lo que me pidió, no me de los documentos
— …
Comencé a dar vueltas sin decir palabra.
— ¡Guau!
Y…
— Battle dome Dispara el balón contra tu adversario, ¡Súper excitante!
— Sí, lo has hecho bien.
Pansy sacó de su maletín una bolsa donde tenía los documentos y me los entregó, tal parece ser que valió la pena el haber gritado con todas mis fuerzas.
— Ah, si… gracias.
— De nada, hoy estoy satisfecha.
Tras decir esas palabras, se dirigió a paso ligero a la recepción. De ser posible me gustaría entregar mi cuerpo a la ira y regresárselo… pero no lo haré. Digo, no creo poder ganarle, y las retiradas estratégicas son importantes ¿cierto?, bueno, será mejor que huya rápido.
En serio, Pansy es de lo peor, por culpa de ella es seguro que llegaré tarde en las actividades del consejo estudiantil, apenas llegaré, pero sin tomar en cuenta a la presidenta Cosmos todos llegarán tarde, es muy dura con ellos. En cuanto regrese de seguro se enojará. Haaa.
— Joro-kun.
— ¿Eh? ¿presidenta Cosmos?
Cosmos vino directamente hacia mi cuando caminaba por el pasillo con los hombros abajo. Pero esa expresión... Estaba extrañamente apresurada, su forma de caminar era rápida. ¿Podría ser que se preocupara porque me tardé? Si es así estoy un poco feliz.
— ¡Lo siento!
— ¿He?
Pero ella solo dijo eso, unas inesperadas palabras de disculpa. Que la presidenta del consejo estudiantil me haga una reverencia así de pronunciada a mí que soy su kouhai… ¿Qué habrá pasado?
— Este… acerca de los documentos que te pedí, parece ser que Yamada fue a pedirlos prestados a la biblioteca durante el descanso, quería decírtelo, pero no sé tú número de contacto… por eso vine a recogerte, pero… este… ¡Lo siento mucho!
— ¿Eh?... este… está bien, no te preocupes por favor.
— Ah, enserio… menos mal.
Yo seré el confundido si me responde así, digo, obtuve los documentos de Pansy… entonces… ¿qué es esto?
— Además, ¡no tienes que preocuparte por el tiempo! Les explicare la situación a todos así que está bien.
— Ah, muchas… gracias.
Fui bastante torpe, tomar los documentos de Pansy sin siquiera corroborar el contenido, y al intentar comprobar con miedo el contenido de la bolsa…『Fábulas de insectos』
¡¡PANSYYYYY!!
¡Tranquilízate! Aquí no está Pansy, no pienses en venganza, lo único que nacería de allí será mi desgracia, comprendo más que suficiente la importancia de una retirada estratégica.
— Ah, sí nos quedamos de pie platicando aquí podremos ser una molestia para los demás, entonces Joro, ¿volvemos al salón del consejo estudiantil?
Bueno, me aguantaré, pude ver la hermosa sonrisa de la presidenta Cosmos de cerca, la he pasado muy mal, está bien si al menos tengo esta recompensa ¿cierto?
Y entonces, después de que regresáramos al consejo estudiantil la presidenta Cosmos y yo, comenzamos con las actividades, el trabajo de hoy es “el presupuesto de los clubs”. Cada año el consejo estudiantil se encarga de designar los fondos a cada club. El año pasado el presupuesto fue mayor para los clubs que tenían a los estudiantes de mejores calificaciones así como las condiciones de cada club. Normalmente se deberían escuchar las opiniones de todos, pero ese es el monopolio de la presidenta.
Con una mano sostenía una libreta rosada (muy femenina) apodada la “cosmos Note” mientras que con la otra mano escribía los problemas y logros de los clubs en un pizarrón blanco. Según los rumores, toda la información de la escuela está contenida en la Cosmos note, incluso las preguntas de los exámenes, de los que se dice que están bajo el control de la presidenta Cosmos, pero a lo mucho son rumores.
— Pero hoy, pensaba que deberíamos ir a inspeccionar cada club en equipos de dos.
— Entendido.
— Entendido.
— Entendido.
— Entendido.
Con la voz de Cosmos cada uno de nosotros asintió, y así escribió en el pizarrón los segmentos repartidos.
¿Eh? ¿El que irá conmigo es... la presidenta Cosmos?
— Joro-kun vendrá conmigo a dar una vuelta para ver a los clubs deportivos, ¿te llevas bien con Ooga-kun y Hinata-san verdad?
— Ah, sí.
— Ellos son las súper estrellas de los que nuestra escuela está orgullosa, eres de mucha ayuda ya que eres amistoso con ellos.
Sun-chan Himawari, ¡Good Job! ¡En serio agradezco el que nos llevemos bien!
— Bueno, ¿nos vamos? Si no nos vamos lo más temprano que podamos, la hora de los clubs se terminará… pero antes…
Pensaba partir con ánimos, pero Cosmos sacó de pronto su celular de la mochila.
— Por culpa de lo de hoy me di cuenta dolorosamente de lo inconveniente que es no saber tu número de contacto ¿Qué opinas? ¿Te gustaría que intercambiemos números?
— ¡Eh! ¿! En serio!?
— ¿Es para sorprenderse tanto? … este... Pero si no te agrada, realmente no me importa.
Por solo un instante Cosmos hizo una expresión de preocupación, así que me apresuré para abrir la boca.
— ¡Para nada! ¡No me molesta para nada!
— Qué bueno, entonces, ¿podrías enseñarme tu número?
— ¡Si!
¡Qué alegría!, ¡estoy realmente feliz! ¡Pude obtener el número de la presidenta Cosmos! Pansy, hasta hace poco te tenía tanto odio que quería vengarme hasta de tus padres, pero te perdono, Eres una maldad vistiendo como un rey demonio, pero solo por este instante has ascendido a cupido.
Saqué mi Smartphone e intercambié números con cosmos. Hoy quedará recordado en la historia de Joro como un día maravilloso.
— Primero iremos a inspeccionar al club de tenis, después al de futbol y por último al club de béisbol.
Cosmos dijo eso al salir del viejo edificio.
— El más lejano es el club de tenis, ¿te parece bien?
Creí que lo mejor sería ir al campo del club de béisbol que es el más cercano, pero parece ser que fue solo una equivocación mía. Esta escuela es bastante grande, creí que sería más sencillo si fuéramos desde el más cercano.
— Bueno, si lo comparamos con el club de Basquetbol o el de futbol, el tiempo para el club de tenis es menor, estoy tomando eso en cuenta.
— Ya veo, entendido.
Como era de esperarse de la presidenta Cosmos, en serio es asombrosa, incluso pensó en el tiempo.
— Bueno, ¿nos vamos? Joro-kun estaré a tu cuidado el día de hoy.
- Sí, yo también estaré a tu cuidado.
Ah, ¡¡mi tanque de energía estará completamente lleno si me haces ese guiño así!! Bien, esforcémonos en la inspección de hoy!
Llegamos a la cancha de tenis donde estaba entrenando el club de tenis. Bueno, es obvio, ¿Qué cosas tan obvias son las que estoy diciendo? Nuestra escuela tiene dos canchas de Tenis.
La primera es para que los miembros del club tengan encuentros entre ellos, y la otra para hacer entrenamientos individuales. La cancha a la que cosmos está observando es en la que los miembros entrenan individualmente.
Los chicos nuevos mezclándose con los senpai, todos se encontraban esforzándose haciendo swings. Como era de esperarse de alguien con buenas calificaciones, también está emocionada por las prácticas. Cuando volteé a ver a Cosmos de perfil, se encontraba escribiendo algo en su libreta, traté de ver a escondidas, ¿Estará anotando algo relacionado con el entrenamiento de tenis?
En serio, elogio a Cosmos es tan seria, estoy impresionado.
— Bueno, ¿vamos a la siguiente cancha?
— Entendido.
Al responderle, Cosmos cerró su libreta, deseando no ser una molestia para los integrantes del club. Nos dirigimos a la siguiente cancha siguiendo la orilla en la que nos encontrábamos.
— ¡Haa! ¡Tea!
— Ah, es Himawari.
Himawari vistiendo el uniforme de tenis Regresando la pelota con un feroz grito. Como se esperaba de la as del club de tenis. Le va muy bien, incluso esas asombrosas piernas… (¡¡No es eso!! Terminé emocionándome porque está vistiendo una ropa diferente a la usual) Incluso esa forma de mover la raqueta, (Bien, corrección completa).
— ¡Yaaa! … ¡bien!
Si, esto es juventud, Himawari lanzó una pelota con mucha más fuerza que su adversario, ni siquiera pudo moverse, volviéndose un punto, mientras ella hacía una pose de victoria. Siempre está dando vueltas bromeando pero entiendo sea seria con lo relacionado con el tenis.
— ¿Are? ¡Es Joro!
Parece ser que Himawari se percató de nuestra existencia, así que pausó el encuentro, dirigiéndose a paso ligero hacia acá.
— ¿Qué pasa? ¿El consejo estudiantil necesita algo?
— Sí, venimos a inspeccionar un poco.
— Oh, ya veo. ¡Ah! ¡presidenta Cosmos! ¡Buenos días!
— Hola, buenos días, Himawari-san.
— Hoy están inspeccionando el club de tenis ¿verdad?
— Ah, cierto, también tenemos planeado darnos una vuelta por el club de futbol y el de béisbol.
— ¿Eh…?
Himawari movió ligeramente la sien de la sorpresa ¿Qué le pasará?
— Heeee… ¿Irás a solas con Joro… a inspeccionar al club de futbol y béisbol?
¡Gee! Esta Himawari… no sé por qué, pero parece de mal humor. El que hable con ese tono de voz bajo, es un presagio de que se convertirá en alguien molesto… puede que esto sea malo…
— Es decir, ¿hoy están en una cita solos?
— ¡Naaa!
Himawari, ¿¡Qué demonios estás diciendo!? A mí no me importa pero… ¿Podrías no hacer que Cosmos ponga una mala expresión?
— Bueno, es algo así, estaré tomando prestado a tu amigo de la infancia.
Asombroso, ¡es una sonrisa de hierro! La sonrisa de cosmos no tiene ninguna abertura, como si fuera una persona en calma.
— ¡Muu!
Himawari infló las mejillas y regresó a la cancha para reanudar la partida ¿Fue tan divertida la reacción de Cosmos?
— No me digas que… ¿ella me odia?
— ¿He? No creo que sea así.
— Está bien si es el caso… no… pero….
Parece ser que la presidenta Cosmos se preocupa un poco al respecto, pero creo que está pensando demasiado. Himawari no tiene ninguna razón para odiar a Cosmos, como decirlo… más que odio, parecía una cara de enojo. Desde hace rato está volteando hacia acá (por alguna razón hacia mi) con unos ojos llenos de enemistad.
Sería mejor que nos retiremos lo más pronto posible.
— Bueno, creo que ya va siendo hora de ir al siguiente.
— Sí, tienes razón.
Cosmos parecía un poco más tranquila al decir eso, y fue en el momento en que nos retirábamos de la cancha de tenis… ¡PAM!, junto con ese sonido sentí un golpe detrás de mi cabeza.
— Ah, ¡eso duele!
Volteé a ver en dirección de donde vino el ataque mientras me acariciaba la parte de atrás de la cabeza y Himawari estaba sacando la lengua. Enserio, ¿Qué le pasa?
Una vez terminada la inspección del club de fútbol, después de haber terminado con el club de tenis, nos dirigimos al campo del equipo de béisbol.
El club de béisbol monopoliza el campo, los demás clubes suelen ir a otros lugares como el gimnasio. Nuestro equipo de béisbol es tratado bastante bien, además de que ningún otro club se queja al respecto. Y es porque la pancarta colgada en la escuela funciona como una forma de obstruir las quejas: “Este año ganaremos el Koshien!”.
Así es, el año pasado nuestra escuela estuvo a un paso ir al Koshien. Durante la final del torneo de distrito, toda la escuela se reunió para apoyarlos. Aunque desafortunadamente como resultado perdimos, pero parece ser que ha sido la mayor proeza realizada desde que se fundó la escuela.
Por supuesto, ¡yo también fui! Era un partido en el que participó Sun-chan después de todo. ¡En serio, cuando Sun-chan juega béisbol es asombroso!
Sin importar que aún es de primer año se convirtió en el as, debido a las bolas rápidas que lanza Sun-chan Eliminando uno por uno a los bateadores robándoles tres swings, en serio que fue cool. Al mismo tiempo que lo animaba, me sentía orgulloso de ser su mejor amigo.
— Oh ¡Pero si es Joro!
Justo ese protagonista vino corriendo hacia acá con su sonrisa en cuanto se percató de mí. Su uniforme lleno de tierra es la viva prueba del esfuerzo de Sun-chan.
— Yahoo Sun-chan, hoy también te estás esforzando.
— ¡Si! Este año si… ah, ¡Mi error! ¡Buenos días presidenta Akino! ¿Hoy vienen a inspeccionar?
A diferencia de Himawari, Sun-chan se quitó su gorra e hizo una reverencia educadamente.
— Buenos días Ooga-kun, así es.
— Parece mucho trabajo, ¡esfuérzate junto con Joro por favor! Él es bastante confiable.
— Ti… tienes razón, Joro en verdad que es confiable, también esfuérzate en tu entrenamiento.
— ¡Sii!
Sun-chan regresó al campo después de decir solo eso… que diga, ¡justo ahora la presidenta Cosmos no se cortó un poco en su manera de hablar? ¿Es mi imaginación?
— ¿Pasa algo presidenta Cosmos?
— No, no es nada.
— Ah, ya veo…
Si, puede que haya sido imaginación mía después de todo. Al hablarle era la Cosmos de siempre, aunque creo que sus mejillas se tiñeron un poco de rojo y para engañarme se pone a escribir en su libreta… no tengo idea de que pudo haber sido. Es mi imaginación ¿verdad?
Y pasó cuando estaba pensando en ello. Una pelota recién golpeada salió volando en nuestra dirección al igual que un miembro del equipo de béisbol que la perseguía.
Al voltear a ver a Cosmos, estaba tan concentrada escribiendo que no lo notó… si sigue así, ¡chocará con ella!
— ¡Cuidado!
— ¡Kyaa!
Abrasé torpemente a la presidenta Cosmos tratando de cubrirla evitando que el miembro del club de béisbol chocara contra ella. Resonó una voz muy linda como para creer que viniera de la presidenta Cosmos.
— ¡Lo… lo siento! ¿Están bien!?
Dijo el integrante del club con una expresión de preocupación. Afortunadamente parece ser que logró esquivarnos.
— Presidenta Cosmos… ¿¡estás bien!?
Al ver la situación quedé petrificado, bueno, después de todo estoy sobre Cosmos. Al verla me pregunté si la tranquila Cosmos tendría la cara roja.
— Lo… ¡Lo siento!
— Ah… no… ¡está bien! Al contrario, gracias, eso fue peligroso.
Me quité de encima de Cosmos rápidamente… lo he arruinado.
— Perdón, Joro, ¿estás bien?
Sun-chan llegó corriendo con prisa, también parecía preocupado.
— Sí estoy bien.
— Que bueno… ah… Oye… ¡eso es!
— ¿Eh? ¡Ah!
Al voltear a un lado, pude ver mi Smartphone que se me acababa de caer, y trágicamente, la pantalla estaba completamente estrellada como si se tratara de un nido de araña.
— ¡¡Waaa!!
No respondió en lo absoluto al levantarlo e intentar manipularlo. Ahh, apenas había obtenido el número de la presidenta Cosmos…
— Esto es… muy malo.
— Uuuu, mi celular…
— Ani… anímate Joro no pasa nada, no pasa nada.
Hoy no es mi día después de todo.
Salí junto con Cosmos dejando atrás el campo de entrenamiento de béisbol.
Regresamos a la sala del consejo estudiantil, mi Smartphone se rompió pero, veamos las cosas desde otro ángulo. ¡Sí! ¡Se supone que algo bueno ocurre después de que algo malo pasa!
— Entonces creo que con esto tenemos el presupuesto de los clubs, ¿hay alguna persona con una objeción?
Como era de esperarse de la presidenta Cosmos, el presupuesto que sugirió es perfecto, nadie mostró ninguna objeción. Como resultado, el club de béisbol fue el que obtuvo el mayor presupuesto. Los demás clubs quedaron casi igual que el año pasado, pero de entre ellos, los que más se les rebajó fue al club de tenis y el club de Shodo[8].
Según la información anotada en la Cosmos Note, cada uno de esos dos clubs ha tenido cada vez menos integrantes cada año y tal parece que si muestran poca seriedad, su presupuesto se vería reducido. Incluso comprende a los clubs a los que no hemos ido a inspeccionar, es una libreta con un poder asombroso. No, parece ser que es la información proveniente de otras personas, como era de esperarse.
— Entonces, con esto terminamos el día del consejo estudiantil. Buen trabajo.
— Buen trabajo.
— Buen trabajo.
— Buen trabajo.
— Buen trabajo.
Todos respondieron al unísono a Cosmos-Kaichou, recogieron sus cosas y salieron del salón. Yo también tomé mi maletín, y me dirigí a la salida.... bien regresaré a casa y veré algo de televisión.
— Ah, Joro-kun, ¿tienes algo de tiempo?
¿Oya? Cosmos-Kaichou me detuvo de pronto.
— Sí, ¿Qué pasa?
— Este… ¿El próximo fin de semana estarás libre?
— Bueno, sí, estoy libre, pero… mi celular se rompió, pensaba ir a comprar uno nuevo.
— Entonces ¡está bien! ¿Podría ir contigo?
¿¡Eh!?
— ¿Fue por estar distraída que tu celular terminó rompiéndose, así que como disculpa… es una molestia?
— No hace falta que te disculpes, ¡no fue la gran cosa!
— No, entonces no podré estar a gusto, déjame acompañarte.
Wau, el rostro de la presidenta estaba demasiado cerca. Tenía una expresión un poco más infantil de lo acostumbrada, también es linda así… ¡no es eso!
No me digas que esto es… ¿una… cita!? ¿Se volverá una cita? Solo el salir a solas con Cosmos-Kaichou, se convertiría en algo para enorgullecerse por toda la vida, además, ¡Es una invitación de la presidenta Cosmos! Si me lo pide así, no hay ningún tipo, ¡ningún hombre que la rechace!
— E… entiendo! E… entonces nos vemos el próximo sábado, juntos… este… ¡salgamos!
— ¿Enserio? ¡Gracias!
Waaaaa, mi mano… ¡Está tomando mi mano! ¡Está envolviendo gentilmente mi mano con las suyas!
— Oh, lo siento.
Cosmos-Kaichou alejó sus manos rápidamente, parece que se dio cuenta que tenía la cara roja.
— Bueno, en, entonces, hasta el sábado.
— S… Siii…
Solo dijo eso y avergonzada se fue de la habitación dejándome solo y emanando calor. Después de eso, me encontré por casualidad con Pansy antes de salir de la escuela diciéndome “Vaya, tienes una cara de excitación”, pero solo tres segundos después ya se había borrado de mi memoria.
¡Espero con bastantes ansias el sábado! ¡No puedo creer que yo vaya a salir a solas con la presidenta Cosmos! ¿Es una cita verdad? ¿¡Es en definitiva una cita!?
Fue un shock el que se me descompusiera el celular, pero fue porque pasó algo feliz, que en general terminó siendo positivo. Súper positivo, ¡El valor de Joro súper aumentó!
A pesar de que es el mismo camino de regreso de siempre, hoy lo veía todo brillante.
— ¡Jooooorooooooo!
— DOPIFUUUuu.
Cuando me sumergía en la felicidad, un asombroso estremecimiento corrió por la parte de atrás de mi cabeza. ¡Aaah!… ya veo, es eso… me golpeó con todas sus fuerzas con la mochila. Pero ella me veía sonriendo, como si no hubiera hecho nada malo.
— Himawari…
— Ehehe ¿Te sorprendí?
— ¡No solo me sorprendiste, pude ver ligeramente otro mundo!
— Wao, has descubierto un nuevo mundo ¿cierto? Joronbus[9] ¿verdad?
— Me voy a enojar.
— Ahahaha, perdón, perdón, ya no lo haré.
— Tú... Definitivamente no estás arrepentida ¿verdad?
— Ah, ¿Me descubriste?
Himawari sonrió mientras sacaba la lengua como una chica traviesa. Muu… ese gesto es lindo, creo que te perdonaré la violencia.
— Por cierto, Joro, ¿pasó algo? Pareces estar de súper buen humor.
— Ah, sí, algo.
Con solo recordarlo volví a sonreír. Que salga a solas con Cosmos-Kaichou… Fuhihihi
— ¡Qué asco!
Que grosera. Pero con solo ver esa expresión, puede que sí haya puesto una mala cara, bueno, aunque en realidad no fue mi intención.
— ¿Y? ¿Qué pasó?
Himawari me vio sacando toda su curiosidad. Sí, es un problema cuando Himawari pone esa cara. Además de que seguirá preguntando hasta que este convencida, aunque mienta podrá ver a través de ello. No es por ningún motivo, pero no quiero que Himawari sepa del sábado, tengo que engañarla de algún modo.
— Bueno, algo…
Desvié la mirada… mi fallo. Himawari se puso de mal humor descaradamente, inflando sus mejillas como un pequeño hámster.
— Ah, ¡lo estás escondiendo! ¡Dime, dime!
Me agarró por los hombros fuertemente agitándome hacia atrás y hacia adelante. Sus frases y acciones son lindas, pero para mí que estoy siendo agitado por su fuerza de agarre entrenado en el club de tenis, no es algo que pueda soportar.
Detente, se me va a salir, ¡se me saldrán muchas cosas!
— Te diré, ¡Te lo diré, pero detente!
Al decir eso dejó de agitarme y se me quedó viendo fijamente a la cara.
— ¿En serio?
— En serio.
— Ya veo, ¡entonces dime!
Sonriendo rodeó su brazo con el mío. Se me quedó viendo con esos ojos de chica inocente, sin pensarlo quisiera acariciar su cabeza, pero hacerlo es completamente intimidante.
— Saldré con Cosmos-Kaichou este sábado.
En el momento en que se lo dije su sonrisa se congeló, además su expresión presumía perplejidad. Esto es malo… creo que esto es inusualmente malo.
— Por… ¿Por qué…?
Con una voz como si hubiera caído en una situación desconocida. ¿Estará intranquila por algo? Estaba abrazando mi brazo mucho más fuerte que antes. Hace deportes así que creí que no sería nada cómodo, pero era una sensación más suave de lo que pensaba.
— N... No, durante la inspección de hoy mi celular se descompuso así que tengo que cambiarlo por otro, y Cosmos-Kaichou dijo que vendría conmigo, en serio, solo es eso.
¿Por qué lo estaré diciendo como si fuera una excusa? Es como si fuera el marido a quien descubrieron que está engañando a su pareja. Al voltear con miedo a ver a Himawari, estaba volteando hacia abajo sin moverse. Esto es malo, sin duda alguna está enojada, no sé por qué pero está enojada. Además, este es el patrón en el que se enoja irrazonablemente aun cuando no he hecho nada. Cuando pasa esto, Himawari es molesta hasta los extremos. Tratando de darme vueltas con su lógica para al final de sus quejas terminar haciendo que la obedezca a base de violencia.
¡Pero, esta vez, no importa lo que me haga, no cederé! ¡Saldré con la presidenta Cosmos!
— … El domingo.
Dijo Himawari mientras estaba de pie mirando hacia el suelo.
— ¿Eh?
— ¡El domingo!
Esta vez lo dijo levantando la cabeza y gritando, acercó mucho su rostro al mío mientras resoplaba ¡Estás Cerca! Himawari-san ¡Estás muy cerca!
— ¡Es injusto que solo Cosmos-Kaichou salga con Joro! ¡También quiero salir con Joro! ¡Así que saldré con Joro el domingo! ¡Así estamos a mano!
Este… ¿Qué es lo que estará diciendo esta chica? ¿Por qué es que tenemos que salir tú y yo el domingo? Iré a comprar un celular el sábado, para después ir a comer en una buena tienda con Cosmos, habiendo pensado en ese fabuloso gasto… no tengo dinero de sobra.
— No… pero…
— ¡Ningún pero! ¡Ya lo decidí!
¡Ya salió! ¡La lógica de Himawari! Sin importarle lo que pueda decir, lo rechazará como si nada, imponiéndome su propio egoísmo. Es inútil, no importa lo que diga, es inútil.
Ha… El dinero de este mes se me acabará con el almuerzo de la presidenta Cosmos… tendré que acabar con lo que me quedaba de mi Otoshi-dama[10]… En verdad, quería ahorrarlo y usarlo en un futuro…
— ¡Como sea, esto ya es algo que está decidido! ¿¡Entendiste!?
— Sí…
Así quedó, terminé saliendo con Cosmos-Kaichou el sábado y el domingo con Himawari. Mis gastos de este mes, ya han sido decididos.



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