Otonari no tenshi sama vol 1 - Capítulos 10, 11 y 12
- yumenosubs39
- 28 feb
- 32 Min. de lectura

Capítulo 10
Mamá a llegado.
Puede que sea algo malo darle a alguien más algo que se te ha regalado. De pronto se escuchó una voz desde el intercomunicador “Amaane” con un tono de voz animado, en el momento en que la escuchó Amane se llevó las manos a la cabeza al comprenderlo todo, Mahiru había dicho que vendría a preparar la cena durante el sábado, eso en sí era para estar agradecido, un regalo de los cielos, el carbonara que preparó la otra vez fue delicioso, salsa un poco espesa y estimulante que le quedaba bastante bien, no es como si Mahiru tuviera alguna culpa, así es, no era la culpa de Mahiru, el de la culpa había sido el mismo al no haberse dado cuenta… a ella le encantaban las sorpresas, la mujer con la que tenía relación de sangre.
—… Este… ¿Fujimiya-san? ¿Será que hay alguna entrega…?
—No es eso… es Mamá… tiene una copia de las llaves…
Ahora que lo pensaba debería de haberse dado cuenta por como se lo dijo, no había manera de que pudiera contra ella.
—… ¿Eh? ¿Mamá?
—Creo que ha de haber venido preguntándose si puedo vivir bien… si no me dijo antes de seguro fue para tomarme por sorpresa y no darme tiempo de preparar nada.
—Ah…
—Es algo complicado que solo con eso la entiendas…
El problema era que Mahiru se encontraba con él, podría hacer que se fuera si tan solo no estuviera bloqueando la única entrada del departamento, y si ahora los viera juntos a solas en el departamento de seguro llegaría a toda clase de malentendidos y no debería ser algo que desease Mahiru. “¿Qué hago?” Amane comenzó a pensar.
(Ah moo…)
—… Lo siento Shiina, entra en mi dormitorio un momento, por favor.
—¿Eh? ¿Qué?
—Usaré cualquier cosa para sacar a mamá del departamento un momento, usa la oportunidad para regresar a casa, en serio lo siento pero por favor.
En serio se sentía mal, pero no quería pasar por más cosas problemáticas, ya habían terminado de recoger la cocina después de cocinar por lo que no había ningún problema, si escondiera sus zapatos de la entrada no debería de haber ningún problema, bastaría con llevar a su cuarto las demás cosas de Mahiru para que no se diera cuenta, mientras que Mahiru estuviera en su habitación su mamá visitaría el departamento y podría invitarla a comer afuera, solo era de evitar que entrara a ver su habitación, tal vez ver el refrigerador medio vacío e invitarla a ir de compras, durante ese tiempo Mahiru escaparía, solo tenían esa oportunidad, le entregó una copa de las llaves a Mahiru y se lo pidió con mucha seriedad, ella confundida solo pudo asentir, si fuera en su habitación tenía las sábanas por lo que no debería de pasar frio, de seguro no pasaría un mal momento sentada en el suelo esperando.
—… Entonces te lo encargo, yo entretendré a mamá…
Antes de que se vieran a la cara Amane ya se dirigía a la entrada, Mahiru entró en el dormitorio de Amane en silencio, tras observarla Amane abrió la puerta de entrada.
—Ara Amane, tardaste, me alegra ver que estás bien, pensé que estarías durmiendo.
Quien vio enseguida era a su mamá que había visto en las vacaciones de verano, a pesar de ser su mamá no parecía tener mucha edad, tenía la misma expresión que tenía cuando estaban en casa, no solo su apariencia no mostraba tener mucha edad, tampoco sus palabras y acciones.
—Si, estoy bien ¿Puedes regresar a casa de una vez?
—Maa, tu mamá se tomó la molestia y el tiempo para venir a verte, ¿No estás siendo muy malo?
—Muchas gracias por pasarte a saludar desde tan lejos, ahora vete.
—Maa, diciendo esas cosas, en serio que en eso te parecer a Shuuto que no es nada lindo.
—Los hombres no necesitamos ser lindos.
“Kee” dejó salir su mamá… Shihoko, pero no parecía de mal humor, sonrió mientras parecía convencida “Parece que estás en tu etapa rebelde.
—Entonces voy a entrar.
—Espera, ¿Quién dijo que podías?
—Este lugar lo pagamos Shuuto-san y yo.
Si lo decía de esa manera no podía negarse, Amane solo pudo abrir más la puerta con una expresión ambigua dejando que su mamá entrara y comenzó a guiarla, por supuesto, no pasó a su dormitorio, fue de largo hasta la sala de estar.
—Oye mamá, si vas a venir cuando menos me gustaría que llamaras antes, ¿Soy un adulto verdad?
—Ara, solo he venido a ver que mi querido hijo no esté llevando una vida insalubre.
—Kgg… ¿Pero no hay ningún problema verdad? Está limpio.
—Es cierto, me sorprendes, no pensé que pudieras hacerlo, esto es algo inesperado.}
Shihoko comenzó a ver a los alrededores de la sala de estar, asintió impresionada, por supuesto que eso era gracias a Mahiru, y gracias a sus sugerencias Amane había logrado mantenerlo limpio, aunque claro que no había manera de que pudiera decirle eso a su mamá.
—Tienes un buen color de piel, parece que te estás nutriendo bien.
—… Si.
Y eso también de seguro era gracias a Mahiru.
—Estás cocinando bien…. ara, parece como si fuera para dos personas.
Comenzó a ver el lugar en donde había dejado las vajillas, debido a que se sacaron platos para Amane y Mahiru por supuesto que había para dos personas, Amane no se había dado cuenta de eso, fue un simple descuido pero Shihoko no dejó pasar eso de lado.
—Vino un amigo.
No estaba mintiendo, de seguro podrían decir que ahora tenían una relación en la que pudieran llamarse amigos, no debería de haber problemas, claro, dejando de lado que estaba ocultando el sexo de su amigo, intentó hablar de manera lo más calmada posible para no alertarla más y ella respondió sin parecer estar muy de acuerdo con un “Fuum” y de nuevo volteó a ver a los alrededores ¿Cómo decirlo? Es como si por poco lograse haber disimulado, pero no evitó sudar frio.
—¿No hay nada de lo que tengas que preocuparte verdad mamá?
—Si, me sorprendes, has crecido, antes no podías hacer nada de la casa.
—… Incluso yo puedo crecer.
¿Con que boca lo estaba diciendo? Se dijo a si mismo para sus adentros, Shihoko respondió “Bueno, te has esforzado” pero después de todo no eran sus propios logros lo que le hizo sentir incomodo, pero a pesar de eso no podía decirle la verdad, solo deseaba que se fuera a casa de esa manera, cuando menos ya debería de haber revisado lo que quería… ¿No le irá a decir que no regresará a casa después de probar su comida…? Amane estaba pensando eso pero…
—Solo queda revisar tu habitación.
Esa fue la ultima bomba, Amane sin querer se quedó con los ojos bien abiertos, revisar su habitación, es decir, su dormitorio… allí se encontraba Mahiru, ya podía imaginar como todo se volvía un gran escandalo si es que Shohoko llegara a verla.
—Oye, no me jodas, como si fuera a dejar que mi mamá entre en mi dormitorio.
—Ara, ¿Acaso tienes algo indecente?
—Si lo piensas con normalidad en la habitación de un chico de preparatoria habría una o dos cosas indecentes.
—Tengo que corroborarlo.
—Como si fuera a dejarte.
Solo podía intentar detenerla con todas sus fuerzas sin importar que tuviera que pasar por algo de pena tenía que esconder la existencia de Mahiru, ahora se encontraba en su dormitorio y si la viera no había dudas de que se imaginaría toda clase de cosas para su propia diversión, y eso era algo que quería evitar, incluso por terquedad u orgullo, si hacía que su mamá se rindiera entonces no debería de haber problemas, pero ella “Ahora les escondes cosas a tus papás” comenzando a presionar, se sentiría mal pero tenía que negarse con todas su fuerzas… cuando se escuchó un sonido dentro del cuarto de Amane.
—Amane.
—¿Si?
—¿Qué estás escondiendo?
—… Eso no tiene nada que ver contigo mamá.
—En serio que dices eso, entendido.
Sonrió, su sonrisa se hizo más profunda, esa sonrisa solo le decía que no permitiría que se negara, la había visto varias veces con esa expresión lo que hizo que Amane se sintiera bastante mal, eso ya se había convertido en una costumbre, en cuanto Amane mostró una ligera apertura Shihoko se apresuró a poner una mano en el pomo de la puerta del dormitorio “Maldición” fue demasiado tarde, Shihoko estaba corroborando la fuente de aquel sonido, y al abrirla lo que se encontraba del otro lado era un espacio grande… una cama y sobre esta una chica hermosa sentada en una esquina abrazando sus piernas cubriéndose con las sábanas, sus ojos cerrados y respirando rítmicamente… parecía estar durmiendo, bueno, la había visto dormir de esa manera, en una habitación con la calefacción encendida, después de comer dándole algo de sueño y con la habitación a oscuras, un ambiente ideal para quedarse dormida.
¿Dormir en la habitación de un hombre con debilidad? Tenía sus dudas pero cuando menos podría decir que si se quedó dormida en su habitación es porque juzgó que no tenía de que preocuparse de Amane, en cuanto a eso no podría culparla, debió de haber estado aburrida al estar procurando no hacer ruido, no podía evitarse, el motivo del que Amane se llevara las manos a la cabeza fue que Shihoko la había visto así, en serio que era para malinterpretarse, Si Amane viera esta situación de otra persona de seguro también lo malinterpretaría “Son tan cercanos como para que se quede dormida en su cama”
Amane volteó a ver a la cara de su mamá, sus ojos estaban brillando mientras veía dormir a Mahiru, “Ara, maa, maa” le dio la sensación de que podía escuchar la voz de su corazón.
—Ara Amane, ¡Te hiciste de una novia tan linda!
“Kyaa” Shihoko estaba dejando salir pequeños gritos de emoción, a Amane le dolió la cabeza.

Lo malinterpretó por completo, gracias a eso estaba completamente emocionada, aunque para empezar aunque fuese su novia no era para que se alegrara así, pero si estaba tan feliz no había dudas de que era porque a Shihoko le encantaban las cosas lindas, es cierto, Mahiru es una chica hermosa no importa quien la vea, al estar dormida parecía bastante indefensa, sobre todo sus facciones se veían bien a pesar de no estar usando maquillaje, no estaba acostumbrada a verla pero después de todo ahora que la veía tranquilamente era una chica bastante atractiva, le dieron ganas de extender su mano hacia ella para acariciarle la cabeza, esa figura abrazando la almohada que suele usar Amane, nació en él un deseo del que no quería hablar, y Shihoko estaba viendo a la chica hermosa novia de su hijo (según ella) de seguro no había manera de que no se emocionara.
—¿Acaso querías que mamá se fuera debido a tu novia? Moo, en serio, en que momento te convertiste en todo un chico.
—¡No es eso! ¡Te equivocas en muchos sentidos! ¡No es mi novia ni nada!
—Ara, no necesitas poner excusas, mamá no tiene la intención de rechazar a la chica que Amane haya elegido.
—¡Que ese no es el problema! ¡No tenemos esa clase de relación! ¡En definitiva no es eso!
—Aunque me digas eso que la tengas escondida en la cama de tu habitación…
—¡Eso es porque llegaste de la nada! ¡Normalmente está en la sala de estar! ¡No lo malinterpretes!
—Dejando de lado el problema principal no dejarías entrar a tu casa a una chica con la que no tienes alguna clase de afecto, y una chica no entraría al departamento de un chico a menos que tenga alguna clase de afecto hacia él.
Al decírselo de esa manera Amane comenzó a buscar algo de material para negarlo, pero es como Shihoko lo estaba diciendo, Amane trataba su espacio como un castillo, no dejaría que cualquier persona entrara, al principio tenía algo de resistencia en dejar que Mahiru entrara a su departamento pero la dejó pasar gracias a que le agradaba la personalidad de Mahiru además de que le estaba ayudando, pero si fuera solo de apariencia no la hubiera dejado entrar, la había visto actuar en la escuela, pero más que eso conocía la contradicción de su fachada en la escuela y su personalidad honesta en privado, buena cuidando de los demás, la forma en que pierde la compostura cuando la tomaba desprevenida, su sonrisa sincera, todo de ella le parecía algo esplendido, es diferente a decir que tenía un sentimiento de amor hacia ella, pero cuando menos era una chica atractiva.
—Hay cierto afecto como amigos pero no hay nada como un sentimiento de amor, para empezar no tengo esa clase de intención.
No era tan ingenuo como para pensar que podría engañar a Shihoko con cualquier cosa así que fue honesto, para empezar de seguro a Mahiru no le agradaría la idea de que pensaran que tenían alguna clase de relación de afecto.
—Ara, ¿No lo entiendes? Deberías de dejar las cosas más claras para que la chica pueda entenderte mucho mejor.
—Sabes bien que esto no tiene nada que ver contigo mamá… Shiina, por favor, ya despierta.
Sin importar lo que le dijera Shihoko continuaría inclinando las cosas hacia el romance, Amane se llevó la mano a la frente, solo quería que Mahiru se despertara pronto.
—Nn…
Allí estaba Mahiru reaccionando ligeramente regresando poco a poco a la realidad, sus parpados pesados comenzaron a moverse dejando salir una voz dulce mientras levantaba la cabeza, sus cabellos color lino se deslizaron sobre sus hombros, sus ojos color caramelo estaban húmedos, se veía bastante indefensa, malo para el corazón al verla de esa manera.
Después de breves segundos Mahiru regresó a la realidad, levantó la mirada para ver a Amane.
—Shiina, realmente no me importa si te quedas dormida pero ayúdame a resolver este malentendido.
—¿Malentendido…?
—Nee, nee novia-san, ¿Como te llamas?
Mahiru aún parecía en las nubes y Shihoko se acercó sin contenerse con una gran sonrisa, al verla de esa manera Mahiru quedó completamente confundida a no seguir lo que ocurría.
—A… este…
—Después de todo es importante presentare cuando nos conocemos por primera vez.
—Ah… soy Shiina Mahiru…
—Ara, Mahiru-chan, ¡Qué nombre tan lindo! Yo soy Shihoko, puedes llamarme por mi nombre sin contenerte.
La presionó a que la llamara sin contenerse y volteó a ver a Amane como si le dijera “Ayúdame Fujimiya-kun” sabía que se trataba de su mamá pero una vez que se emocionaba no había quién la parara, estaba desbordando interés por Mahiru, de seguro intentará comunicarse bastante con ella, mientras que la Mahiru en cuestión parecía confundida y parecía no darse cuenta de eso.
—Este… mamá-sama.
—Ara, ya soy admitida como su mamá.
—¡Fujimiya-san!
—Si es Fujimiya yo también me llamo así ¿Verdad Amane?
—Mamá, le estás causando molestias a Shiina.
—Amane, si es tu novia tienes que llamarla por su nombre.
Shihoko no escuchaba lo que le decían y Amane frunció las cejas, ella solo sonreía.
—Este, Shihoko-san.
—¿Qué pasa?
—Yo… yo y Fujimiya-sa…
—No sé de quien de los dos te refieres.
—A… Amane-kun… no tenemos esa clase de relación.
Shihoko presionó a propósito y Mahiru se veía claramente afectada, terminó diciendolo porque Shihoko la apresuró, y al haber logrado su objetiovo Shihoko mostró una gran sonrisa.
—Ara, ¿En serio?
—Si… este… no es eso…
—Ah, en serio que terminé estorbando en su buen ambiente.
—Este… ¡Me gustaría explicar como se debe! Yo y Amana…kun… no tenemos esa clase de relación, ¿Cómo decirlo? Solo comemos juntos, Amane-kun no sabe cocinar después de todo.
—Serás una muy buena esposa Mahiru-chan, a pesar de que mi Amane-kun no es capaz de hacer nada en la casa que viva solo, me gustaría que continuaras apoyándolo.
—No, este…
Creo que Mahiru ya se está esforzando, pero Shihoko continuaba presionándose, de seguro sería imposible explicarle bien algo, venía de manera frecuente a su departamento, cocinaba para él, comían juntos, en ese punto la mirada de Shihoko ya estaba brillando, cuando menos Amane no podía detenerla, el único que podría hacerlo estando de esa manera cuando mucho sería su esposo Shuuto.
—… Shiina, ríndete, cuando mamá se pone así no escuchará a nadie.
Amane se cansó de negarlo y Mahiru sin saber que hacer guardó silencio, no era porque lo aceptara sino porque no importa lo que le dijeran no se callaría, ella continuaba viendo a Mahiru con mucho interés.
—¿Qué me dices Mahiru? ¿Crees que Amane podría tener una buena vida sin ayuda?
—E… eso es… si es no morirse…
—Aquí es donde tienes que decir que si puedo.
—Es que, al principio el departamento estaba sucio.
—Que ruidosa, ahora lo estoy manteniendo bien.
—Pero es porque yo te estoy ayudando a limpiar.
—Eso es… estoy agradecido, comida, limpieza… en serio muchas gracias.
En cuanto a eso no podía levantar la cabeza frente a Mahiru, es gracias a ella que ahora podía tener una vida comoda, si se lo pidiera se arrodillaría, no quería que Mahiru lo odiara así que había estado esforzándose con toda clase de cosas en la casa, es solo que las cosas no se irían en una buena dirección si lo dijera.
—Bueno, tal parece que no solo en esta ocasión sino que Mahiru-chan ha estado ayudando siempre a Amane, es un niño sin remedio… ¿Decirlo así provoca algo de simpatía?
—¡No es eso! ¡Ella es solo la vecina!
—Ara, ¡Entonces es el encuentro del destino! Que bueno Amane, que pudieras encontrar a una chica tan buena.
—Tengo mis objeciones del que lo digas como si fuera el destino de una pareja.
—Está bien, suena romántico.
—¡Qué no es eso! ¡Estoy diciendo que no tiene nada que ver con una relación!
—Ara, ara.
No habían dudas que Shihoko lo tomaba como un intento de disimular la vergüenza, por coveniencia terminaba imaginando toda clase de cosas, en serio que le causaba problemas a su iijo, Amane dejó salir el suspiro más pesado de las ultimas semanas, estaba presionando demasiado que Mahiru solo se quedaba callada observando la interacción entre los dos.
—Mahiru-chan, Mahiruru-chan, puede que sea del punto de vista de su madre pero Amane no habla bien y no es nada honesto pero es un caballero a su manera, creo que es un buen partido, aunque podrías enseñarle una que otra cosa ya que no tiene mucha experiencia con las chicas.
—¿Qué estás diciendo mamá? Cállate.
En serio que estaba diciendo cosas innecesarias.
—Pero es verdad, nunca has tenido novia, creo que eres bastante bueno desde que te pareces a Shuuto, bueno, aunque un poco barbaro.
—No te metas.
—¿Qué tal si le muestras tu lado genial a Mahiru?
—Estás siendo molesta, no le enseñaré nada.
—Ah, ¿entonces podría preguntarle sus gustos a Mahiru-chan? Entonces podrías arreglarte a su gusto.
Shihoko tenía una gran sonrisa mientras que Mahiru solo mostró una ligera sonrisa estando en problemas, la existencia de Shihoko presionando a esa Tenshi-sama en cierto modo era sorprendente.
—Mamá, en serio le estás causando problemas, mejor dicho, ya vete a casa.
—En serio que te has vuelto la gran cosa para decirle a tu mamá que se vaya.
—En serio por favor, no importa como lo veas solo le causas problemas.
—¿En serio Mahiruc-han?
—No le preguntes a Shiina, será considerada, solo ahora vete, puedes venir después.
—Bueno, bueno, si insistes tanto entiendo, es verdad que interrumpí el momento dulce con tu novia… no me gustaría continuar interrumpiendo su momento a solas.
—Ya piensa lo que quieras pero vete rápido.
Estaba cansado de negarlo con fuerza, Mahiru de seguro también estaba cansada de intentar seguir su energía, era un esfuerzo, acompañó a Shihoko con una expresión un poco de insatisfacción, no lo diría pero parece que en verdad era considerada al dejarlos solos, aunque claramente en un sentido diferente.
—Ah, ¿Intercambiamos números de contacto Mahiru-chan? Después déjame escuchar como le está yendo a Amane con su vida viviendo solo.
—¿Eh? A… ¿si?
Al final Amane terminó empujando a su madre por la espalda, Mahiru estaba cansada sin saber que hacer y dejandose llevar por el ritmo de Shihoko terminó pasándole su numero de contacto, no habían dudas de que Mahiru también estaba confundida por eso, Shihoko la tomó de las manos diciéndole en voz baja “Te encargo a Amane” y Amane se decidió a enviarle a Shuuto un mensaje “Por favor, no le sueltes la correa”
—Estoy cansada….
—Lo siento, apareció una tormenta.
No se quedó demasiado tiempo pero fue suficiente para que ambos se cansaran, al final estaban los dos sentados en el sofá, Amane dejó salir un profundo suspiro mientras que Mahiru parecía contenerse en una orilla, tenía la espalda un poco más doblada hacia delante de lo usual, ¿Cómo se suponía que debería de enfrentarla? ¿Cómo debería de interpretar eso?
—En serio, siento mucho por hacer que se fuera llevándose un malentendido.
—No, bueno, no es como si causara problemas…
—No, en serio causa problemas… de esa manera parece que le agradarás bastante… creo que continuará buscándote…
En cuanto a eso en serio se sentía mal por causarle molestias a MAhiru, la novia de su hijo (así lo interpretó) además de que le gustan las cosas lindas, de seguro le ha de haber gustado bastante e intentará cuidar de ella.
—Parece que Shihoko-san en verdad quiere con aprecio a Fujimiya-san.
—Si te escuchara se volvería bastante insistente.
Era diferente a decir padres tontos, pero lo cuidaba con cariño, de seguro Amane no podría quejarse al respecto pero a pesar de eso pensaba que lo cuidaban demasiado, en cuantos a sus papás es cierto que los quería, les tenía mucho aprecio y sentían una gran deuda hacia ellos, pero Amane es de las personas que prefieren dejar algo de distancia.
—… Que envidia.
Susurró Mahiru en voz baja, Amane volteó a verla.
—¿Qué cosa?
—Mamá-sama, parece gentil y alegre.
—Eso puede interpretarse como ruidosa y molesta.
—… A pesar de eso… que envidia.
No fue solo cordialidad, parecía que en verdad le tenía envidia, fue una voz pequeña que parecía a punto de desaparecer, no importa como la viera, parecía una expresión algo melancólica y de añoranza, cual si se le tocara fuera a desmoronarse, parecía débil, en definitiva no era solo el cansancio, parecía frágil, pero en cuanto sintió la mirada de Amane levantó la cabeza mostrando una ligera sonrisa, es como si dijera que no era nada, inusualmente se recargó por completo en el sofá.
—Así que Mahiru-chan.
—… ¿Qué pasa tan de pronto?
—No… ha pasado mucho tiempo desde que alguien me llamó por mi nombre, siempre es por mi apellido.
Siendo tan popular no la llaman por su nombre, eso fue algo inesperado pero por el contrario le de seguro no le agradaría si muchas personas le llamaran por su primer nombre, en la escuela es la ángel perfecto sin mostrar una sola apertura, habla con los demás a la ligera.
—Bueno, si no tienes amigos cercanos de seguro tus papás te llamarían así.
—Mis papás en definitiva no me llamarían así.
Respondió enseguida con un tono de voz frio, sin querer volteó a verla a la cara, tenía una expresión diferente, vacía, como si le hubieran quitado todo, inexpresiva, ¿Será debido a su belleza? Más bien parecía una muñeca, pero eso solo duró un instante, al darse cuenta de la mirada de Amane bajó las cejas como si se encontrara en problemas.
—… Como sea, es algo in usual.
Susurró eso dejando salir un suspiro, de alguna manera Amane ya se había dado cuenta que la relación de Mahiru con sus papás no era del todo buena, siempre que tocaba el tema de los padres ponía una expresión fría, no ha salido a comer con sus papás, detesta su cumpleaños, con esas palabras podría imaginar con facilidad que había alguna clase de problema con su ambiente familiar… pero que sus papás no la llaman por su nombre, era algo que no podía imaginar.
“… Que envidia”
Esas palabras ¿Con que sentimientos las dijo?
—Mahiru.
De manera natural dijo su nombre, ella solo alcanzó a parpadear, ¿Será que la tomaron desprevenida? Es como si estuviera atónita, pero había logrado hacer un cambio en sus expresiones.
—¿Cualquiera podría llamarte por tu nombre verdad?
—… Es cierto.
Un poco más tarde dejó salir una sonrisa, fue una sonrisa de tranquilidad.
—… Amane-kun.
Susurró su nombre en voz baja e hizo que el corazón de Amane se acelerara, ¿Fue por la insistencia de su mamá hace poco? No le había preocupado cuando lo llamó así antes pero… que se lo dijera a solas frente a frente hizo que sintiera alguna clase de cosquilleo, se creó un torbellino dentro de su cabeza.
—Solo no me llames así afuera por favor.
—… Ya sé algo como eso, para empezar casi no hablamos afuera.
—Entendido… es un secreto.
Mahiru sonrió pero Amane no pudo voltear a verla, solo respondió con un “Si…” de manera un tanto agria, cambió la postura de su cuerpo como si quisiera escapar de su sonrisa.
Desde el sábado en que llegó la mamá de Amane con un ataque sorpresa ambos comenzaron a llamarse de manera diferente, además de eso no hubo ningún cambio en especial, no es como si de pronto hubieran comenzado a llevarse mejor, simplemente se llamaban de manera diferente, si acaso Mahiru parecía ser un poco más suave.
—… Este, Amane-kun.
Atardecer del domingo, un poco más temprano de lo usual parecía un poco incomoda, con una expresión como si estuviera en problemas, está bien que haya ido a visitarlo pero su actitud era un poco extraña, pensó que era porque tenía algo de resistencia a llamarlo por su nombre pero parecía ser otra cosa, por ahora ambos tomaron asiento en el sofá, vio como se encontraba Mahiru cuando ella sacó un pañuelo del bolsillo de su falda, cuando pensaba que pasa tan de pronto comenzó a desdoblar el pañuelo, allí se encontraba una llave envuelta, recordaba haberla visto antes, era la llave que le había entregado el día anterior.
—Te regreso la llave, al final de cuentas no la usé, este… se me había olvidado regresártela antes, lo siento mucho.
—Ya veo.
Tal parece que se sentía un poco incomoda por haberse llevado la llave sin querer, Amane ahora entendía el por qué de su actitud extraña, observó la llave sobre el pañuelo, ahora que lo pensaba bien ella había estado viniendo casi todos los días para hacer la cena, Amane siempre salía a recibirla a la entrada pero en alguna ocasión cuando tardaba terminaba haciéndola esperar afuera, en esta época con el frio de seguro sería difícil para una chica estar de pie afuera, había escuchado que el frio es el gran enemigo de las mujeres y aún si no fuera el caso Amane no se sentiría bien dejándola esperando afuera, casi todos los días venia, entonces debería de ser más sencillo si ella tuviera una copia de las llaves.
—Puedes quedártela.
—¿Eh?
—Puedes regresármela cuando ya no quieras relacionarte conmigo.
Bueno, dársela sería lo mismo que pedirle que cuidara de él por más tiempo, pero Mahiru al escucharlo continuó con esa expresión de inseguridad.
—Pe… Pero…
—Es una molestia tener que salir a la entrada cada vez.
—Tus verdaderos pensamientos se desbordaron.
—¿No la usarás de mala manera verdad?
—Claro que no pero…
Cuando menos ha pasado más de un mes desde que viene casi todos los días, se suponía que la misma Mahiru entendía a qué se refería, ella es buena con el sentido común, una personalidad con la que no se permitiría hacer mal uso de la llave, no haría algo como dejar entrar a un tercero o entregarle la llave a alguien más, podía confiar en ella.
—¿Para ti también es cansado tener que llamar a la puerta y esperar todos los días verdad?
—Aunque así sea me da la sensación de que no tienes suficiente sentido de alerta.
—Creo que te la estoy dando solo porque confío en ti.
En cuanto dijo eso Mahiru se quedó con los ojos bien abiertos, como si quisiera decir algo, estaba confundida, con una expresión como si no lo entendiera bien, bueno, realmente no pensaba que fuera algo malo que tuviera su propia llave, pero si a ella no le gustaba la idea no había nada que hacerle. Mahiru se le quedó viendo un rato a la llave y a Amane.
—… Entendido, la tomaré prestada.
—Nn.
—Amane-kun, en serio que ocaciones eres bastante torpe y no te entiendo.
“Maldición” dijo un poco atónita con una voz que lo apuñaló, Amane solo pudo sonreir con amargura.
—¿Típico de mí verdad?
—No es algo para que lo digas tu,
“Fum” Lo regañó volteando a otra parte, Amane profundizó su sonrisa.
Amane se acostumbró a las conversaciones sin importancia, para empezar se permitieron llamarse por sus nombres, sería extraño que no se acostumbraran, en muchas ocasiones Mahiru se le quedaba viendo medio atónita como si quisiera decirle “No tienes remedio” pero esa mirada más que ser fría era algo cálida, ahora Amane entendía que era un poco en broma.
—Usaré la llave como quiera, no sé nada si le pasa algo a la casa.
—¿Cómo qué?
—¿Sorprenderte porque de la nada limpié algo?
—Eso sería de agradecer.
—Que haya mucha comida en el refrigerador ya preparada.
—La felicidad de la cena se extenderá hasta el desayuno.
Mahiru era demasiado pacifica con sus bromas, al contrario, todo eso era para agradecer y más que bien recibido, Mahiru al ver que no le importaba parecía insatisfecha, aunque quisiera no lograba amenazarlo, solo lograba hacerlo sonreír.
—¿No te estás burlando de mí?
—Claro que no.
Si se burlara se enojaría así, no quería verla de mal humor así que Amane intentó dejar de sonreír.
Capítulo 11
La recompensa para Tenshi-sama.
En el pasillo de la escuela se encontraban muchos anuncios pegados en la paredes, y al verlos Amane susurró “Bueno, algo como eso” los resultados de los exámenes de la semana pasada fueron publicados, además de Amane otros compañeros de clases se acercaron para ver, como resultado Amane terminó como siempre, posición 21, una posición relativamente buena, pensó que le iría un poco peor en esta ocasión y al ver que era como siempre se sintió más aliviado, por cierto, Mahiru como siempre ocupaba el primer lugar, en serio era una chica genio, pero más que eso sabía bien que era gracias al esfuerzo que estaba invirtiendo en ello, aunque claro que no podía hablar al respecto, la había visto mucho estudiar todas las noches después de la cena, desde antes era alguien lista, pero su esfuerzo era la que la ponía en primer lugar.
—Shiina-san de nuevo en primero…
—Como se esperaba de Tenshi-sama, su inteligencia está en un nivel diferente.
Escuché esas voces en medio del escándalo, Amane hizo una mueca con los labios.
—… ¿Qué pasa Amane? Haciendo esa cara, ¿Estás en una mala posición?
Itsuki a su lado le preguntó eso al ver como se encontraba. Por cierto, debido a que solo se mostraban los primeros 50 lugares Itsuki cuando menos venía acompañando a Amane.
—No es nada, terminé en 21.
—Oh, ahora te fue mejor que antes.
—Un poco, ¿Dentro de los limites normales verdad?
—Oh, si una persona sorprendente lo dice no hay dudas de eso.
Mostró una sonrisa maliciosa “Si, si” Dejandolo pasar como si nada, y Amane regresó la mirada a la tabla de posiciones, en serio que se esforzaba, no se veía mucho pero ella se esforzaba cuando nadie la veía, y de seguro ahora continúa haciéndolo como si ya fuera de lo más normal, las personas en los alrededores la alagaban diciendo que es sorprendente pero nadie hablaba acerca del esfuerzo que necesitó, ¿Será que eso era doloroso para ella?
—… Cuando menos yo.
—¿Nn? ¿Dijiste algo?
—Nada, regresemos al salón.
—Si.
—¿Are? ¿Qué es eso Amane-kun?
Regresaron a cambiarse, fueron al supermercado y Mahiru estaba guardando las cosas en el refrigerador, tal parece que le llamó la atención una caja blanca inusual.
—¿Nn? Ah, es un pastel.
El contenido de la caja blanca era un pastel, de seguro ella también se habría dado a la idea al ver la forma de la caja pero preguntó por si acaso, por cierto, lo compró en la tienda que Chitose sugería mucho por las redes sociales.
—… ¿Te gustan los pasteles?
—No realmente, lo compré para ti.
—¿Por qué?
—Cuando menos pensé que podríamos celebrar el que hayas obtenido el primer lugar en la escuela.
Mahiru se quedó parpadeando, de seguro en verdad le fue inesperado.
—Siempre saco el primer lugar, no creo que sea tanto como para celebrar.
—Siempre te estás esforzando, ¿Estaría bien que tuvieras una recompensa de vez en cuando verdad? ¿No te desagradan los pastelillos verdad?
—¿Eh? No me desagradan pero…
—Entonces que bueno, cómelo después.
Por el ambiente parecía atónita, Amane dejó la conversación, parecía en problemas sin saber que hacer pero esa actitud era la mejor, es de la clase de personas que lo dan todo por las demás personas, de seguro sería de las que no suelen ser muy consentidas en cambio, cualquiera debería de ser recompensado por sus esfuerzos, pero Mahiru ni siquiera se tomaba un respiro, no es como si hubieran pasado mucho tiempo juntos pero de alguna manera entendía su personalidad, pensaba en querer regresarle un poco de lo mucho que había echo por él. Amane sonrió con amargura desde la cocina y volvió a verla después de dejar un ligero suspiro, después de comer, al notar su reacción Amane no pudo evitar reír.
—¿De qué te ríes?
—Ah, no, no es nada.
—Me da la sensación de que es algo.
—No te preocupes.
Es solo que le parecía divertido lo tensa que estaba siendo, pero si se reía de ella demasiado podría hacer que estuviera de mal humor y ese no era su objetivo, lo dejó limpiándose, cuando menos trajo algo de café para acompañar al pastel, tras dejarlos en la mesa tomó asiento a un lado de Mahiru, ella parecía extrañamente incomoda lo que le hizo querer reír, pero teniéndola a un lado se contuvo, Mahiru levantó la mirada para verlo de manera contenida.
—Nn, felicidades.
—… Muchas gracias… pero…
—Está bien, solo se honesta y acéptalo, déjate ser consentida de vez en cuando.
Ya lo compré, agregó y Mahiru asintió ligeramente sintiéndose un poco mal, tomó el tenedor que estaba en el plato con el pastel.
—Muchas gracias.
—Adelante.
Mahiru tomó un pequeño pedazo de pastel con movimientos cuidadosos y se llevó un poco a la boca, tenía la imagen de que a las chicas les gustaban las cosas dulces, no debería de haber problemas tomando en cuenta que Chitose suele comer mucho esto, Mahiru casi no tenía cambios en sus expresiones ero poco a poco había comenzado a ver a través de sus pequeños cambios, una expresión suave mientras comía lentamente, solo por comer podría hacer de la imagen un cuadro.
—… ¿…? ¿Pasa algo?
—Ah, no es nada.
Mahiru se dio cuenta que se le quedaban viendo e inclinó la cabeza pareciéndole extraño, esa expresión era más infantil de lo usual que Amane se le quedó viendo sin querer, Mahiru volteó a verlo y como si recordara algo tomó otro pedazo de pastel y lo llevó en dirección a Amane, es decir, le estaba dando de comer a la boca.
—¿Eh? Ah, no, no es porque quisiera…
—¿Me equivoco?
—… No, bueno, este… si me das entonces lo aceptaré, pero…
Era algo que no había imaginado que pasaría, quería quejarse pero no podía, terminó aceptando, a esta edad, con una chica, una chica hermosa que le daba de comer a la boca, en cierto sentido podría decir que era muy afortunado pero… no podía desechar la vergüenza como para sentir esa felicidad.
—Es algo que Amane-kun compró desde antes, tienes el derecho de comerlo.
Mahiru quien era la de la sugerencia no parecía ser consciente de lo que estaba haciendo, tenía una expresión normal mientras le ofrecía del pastel, lo normal sería que fuera consciente de lo que estaba haciendo, pero más que eso le parecía extraña la reacción de Amane, era amabilidad inocente, no había manera de que pudiera rechazar eso, Amane se acercó tomando el pastel, lo que se extendió en su boca fue un sabor dulce.
—… Que dulce.
—Claro, es un pastel.
En definitiva no era solo por eso pero Mahiru no se había dado cuenta, Amane masticaba sintiendo la dulzura, pero más que eso el efecto psicológico era mayor.
—… No parece que esté pensando en nada.
A pesar de que él sentía vergüenza, un cosquilleo y la dulzura del pastel Mahiru estaba actuando como si nada, eso le hizo sentir extrañamente frustrado y entonces le robó el tenedor de la mano a Mahiru “Préstamelo un momento” entonces tomó algo de pastel, claro, planeaba regresársela.
—Nn.
—… Este…
—Come.
¿Será que se lo dijo con un tono de voz un poco fuerte? Mahiru parecía confundida, ¿Pero fue porque ella también lo hizo? No parecía negarse, comenzó a acercarse temerosamente como si fuera una pequeña ave siendo alimentada, entonces comió, se le quedó viendo fijamente y pudo notar un cambio en Mahiru, al principio la confusión se apoderaba casi por completo de ella, pero conforme iba masticando se ponía cada vez más roja, para cuando tragó el pastel ya tenía una expresión de vergüenza que no podía esconder, su piel blanca como la leche ahora parecía una manzana, sus ojos estaban húmedos por la vergüenza.
—¿Y? ¿Qué tal?
—E… Es delicioso…
—No me refiero a eso ¿Qué se siente que te den de comer?
Le preguntó con la intención de que supiera lo que sintió hace poco y el cuerpo de Mahiru tembló ligeramente.
—…. Es bastante incomodo.
—¿Verdad? Las personas podrían llegar a malinterpretar eso, si lo vas a hacer que sea solo entre chicas.
“¿Ahora entiendes como me sentí?” agregó volteando a otra parte, Mahiru respondió con una voz a punto de desaparecer “Si” de seguro hizo eso porque sabe que es una persona con la que puede estar segura que no se diera cuenta era un problema a su manera pero bueno, no podía decirle nada ya que no es como si tuviera malas intenciones, es solo que en su boca permanecía el sabor dulce.
(Esto pasa por bajar la guardia)
Estaba feliz porque creyera en el, pero no era poca cosa que actuara inconsciente e indefensa de esa manera, con eso como conclusión dejó salir un suspiro y volteó a ver a una Mahiru que se encogía.
Capítulo 12
Reunio de cocina guiado por Tenshi-sama.
En los días entre semana podía hacer algo con la comida de la escuela pero solo en los días de descanso no podía hacer nada, cuando ambos tenían cosas que hacer era imposible que comieran juntos, para empezar sería demasiado extraño que fuera con ella diciendo que quiere comer, ya se estaba tomando la molestia de hacerle la cena, cuando menos en los días de descanso tenía que hacerse de comer, pero si usaba demasiado la tienda “Tienes que comer balanceadamente como se debe” terminaba regañándolo, además de que no le gustaba la idea que el dinero para la comida se gastara en otra cosa que no fuera la comida de Mahiru, asi que el principal problema era la comida de los días de descanso.
—… Creo que debería cocinar.
No es como si tuviera que salir a alguna parte, solo estaba en casa, fue cuando comenzó a pensar en que debería de hacer para comer por la tarde, si fuera Mahiru podría hacer algo de arroz blanco sin dudar pero no era así con Amane, no es como si sus capacidades para la cocina fueran destructivas, no es como si creara cosas oscuras como en los mangas, si es de sacrificar la apariencia por el sabor entonces podría hacer algo comestible, es cierto que podría cocinar aunque no pareciera una comida muy complicada, pero si es solo para comer no debería de haber problemas, es solo que ahora estaba acostumbrado a la buena comida de Mahiru por lo que estaría bajando mucho el nivel, de seguro no hay nadie que a propósito decida comer algo de poca calidad teniendo una mejor opción.
(Ah… en serio que Mahiru me está haciendo un inútil)
Ya lo había atrapado por completo por el estomago, pero no le agradaba la idea de ir a comer afuera, también se había cansado de los almuerzos de la tienda, no le gustaba la idea de depender demasiado de Mahiru por lo que ya era hora de que lo intentara, no podría depender de ella, ahora se llevaban bien pero solo quedaban dos años de preparatoria, necesitaba hacer algo durante ese tiempo, también no es como si su relación estuviera asegurada todo este tiempo, cuando vayan a la universidad lo más seguro sería que terminarían separándose y la relación que tienen ahora de seguro sería difícil de mantener.
(Lo mejor sería aprovechar el momento y esforzarse un poco).
Amane comenzó a pensar en el futuro y pensó que lo mejor sería esforzarse ahora que podía, se levantó del sofá y tomó su cartera.
—¿Are? ¿Fuiste al supermercado?
Regresó del supermercado, para bien o para mal se encontró con Mahiru en la entrada, parece que ella también iba regresando, tenía una bolsa de una tienda cercana, no había necesidad de ocultarlo así que respondió con un “Si” mostrándole la bolsa del super, Mahiru puso una expresión como si le pareciera extraño.
—¿Are? Creo que ayer ya teníamos todas las compras, ¿Acaso faltó algo? Compré lo que decía en la nota.
–Ah, no, no es eso… este… estaba pensando en prepararme algo para comer por la tarde.
—… ¿Amane-kun?
Cuando menos le explicó lo que estaba pensando y Mahiru se le quedó viendo con una mirada sospechosa, era lo normal, después de todo desde que lo conoció había estado dependiendo de ella y si comía sin ella era algo ya preparado de la tienda, algo como Amane preparando comida por su cuenta, de seguro era algo que no alcanzaba a creer.
—No diré nada malo pero creo que lo mejor sería que te detuvieras, podrías terminar cortándote o con quemaduras.
—… No es como si no pudiera cocinar.
—Sin heridas, con un sabor a medias pero sacrificando por completo la apariencia ¿Verdad?
No podía decir nada ya que había sido precisa, no pensó que vería así a través de él, no pudo objetar.
—Si vas a hacerlo no te detendré pero creo que lo mejor sería que te apegaras a la realidad en lugar de seguir de manera torpe el ideal.
—… Es como lo dices.
Ideal, de seguro esa sería la comida de Mahiru, tiene confianza en sus habilidades con la cocina, todos los días Amane le dice que cocina delicioso, sabía lo mucho que le gustaba la comida que le preparaba.
—Pero… siempre dices que coma saludable, y si llegara a en verdad estar solo no podría depender por siempre de ti.
Si dependía demasiado de ella entonces sería demasiado impactante cuando no pudiera estar a su lado, de por sí ya lo estaba haciendo un inútil, cuando menos quería poder hacer el mínimo necesario por su cuenta. Mahiru se quedó con los ojos bien abiertos con sus palabras, pero a la vez un poco impresionada mientras dejaba salir un suspiro.
—Creo que es algo bueno que estés actuando pensando en el futuro pero ¿Justo por eso no deberías de contar conmigo?
—¿Eh?
—Sería más fácil evitar accidentes si tienes a alguien que te vigile durante los procesos peligrosos, Amane-kun, ¿Tienes confianza de que podrás manejarlo todo bien en la cocina?
—Para nada.
A diferencia de alguien que sabe no podría decir que sabe usar bien todo lo de la cocina, le dio la sensación de que terminaría haciendo un desastre, después de todo no pudo negarlo. Amane asintió de manera contenida “Lo suponía” y Mahiru dejó salir un suspiro.
—Así que ¿Lo mejor sería que estuviera presente verdad?
—¿Podría pedírtelo?
—Si me desagradara la idea no lo sugeriría.
Respondió con un tono de voz suave, parece que en verdad no le importaba, cuando Amane bajó la cabeza “No necesitas reaccionar así” pareció perder un poco la compostura y le mostró una ligera sonrisa, ambos subieron al elevador dirigiéndose al departamento.
—… Por cierto ¿Tienes un delantal?
—En cuanto a eso no fallo, lo compré para usar cuando practicara cocina.
—¿Lo has usado antes?
—No tenía sentido, lo único que hago es medir las cantidades y lavar los platos.
—Lo imaginaba.
Dejó salir un suspiro como si ya se lo hubiera imaginado y entraron en casa de Amane, ella había dejado su delantal en casa de Amane, parece que también tenía uno en casa por lo que este lo usaba solo en casa de Amane, se puso el delantal y se amarró el cabello, Aamen sacó un delantal nuevo desde un cajón en el fondo y se lo puso, al ver como se lo ponía Mahiru entrecerró los ojos.
—Se siente extraño verte usando uno cuando normalmente no los usas.
—Cállate, lo siento..
—No te estoy culpando… ¿Y? ¿Ya sabes lo que vas a preparar verdad? Con aquello de que ya compraste los ingredientes.
Amane asintió mientras que Mahiru veía la bolsa que había dejado en la mesa a un lado.
—Omurice con verduras hervidas.
—… Así que verduras tomando en cuenta mi sugerencia de comida saludable y huevo al ser tu favorito.
—En serio que lo entendiste.
—Es fácil solo de pensarlo un poco, ¿Cómo le pondrás sabor a las verduras hervidas?
—Saborizante para carne asada.
—Elección normal para un hombre… aunque es cierto que es delicioso.
—¿Está bien solo por el hecho de cocinar verdad?
Tenía la intención de hacer algo con ese saborizante para carne, tal vez con algo de salsa de soya, pensó que sería bueno para saciar su corazón, tenía la intención de usar lo que pudiera usar, estaba agradecido con esa salta mientras que Mahiru comenzaba a lavarse las manos, después comenzó a preparar algunos utensilios fáciles de usar.
—Lo primero será hervir las verduras después de cortarlas… ¿Puedes cortar las verduras?
—¿Me tomas por tonto?
Cuando menos sabía hacer algo como eso, es malo pero cuando menos podía usar el cuchillo, después de declarar con decisión procedió a cortar el repollo mientras Mahiru observaba, pero no fue hasta que Amane se cortó con el cuchillo que se dio cuenta que estaba haciendo un espectáculo, Mahiru le dio consejos pero lo dejaba libre bajo su vigía, siempre que parecía peligroso lo corregía suavemente dejando que se acostumbrara poco a poco, ocurrió casi en el momento en que Mahiru lo dejó solo.
—… Auch.
Susurró y volteó a ver su dedo, ciertamente estaba saliendo algo de sangre tras cortarse con el cuchillo, por ahora se lavó con agua, pero ciertamente seguía ardiendo.
—… Eso es por tomarte las cosas a la ligera, vamos, préstamelo.
Mahiru sacó algunas banditas de la bolsa del delantal, estaba medio impresionado medio agradecido.
—Así que ya estabas preparada.
—Es inusual que una persona no acostumbrada a cocinar no se lastime.
—No confías en mí.
Bueno, habiéndose cortado no tenía cara de decir nada, estaba consciente de eso así que solo rio.
—Pero bueno, admito que te estás esforzando, eres sorprendente.
—Gracias.
—Bueno, me gustaría que me llamaras antes.
—Me sentiría mal pidiéndote que vinieras incluso en un día de descanso.
—Admito que se requiere algo de esfuerzo preparar de comer pero si al final de cuentas causarás problemas y terminas llamándome me gustaría que me buscaras desde el principio.
—Si.
En esta ocasión terminó con una herida ligera lo que realmente no importaba, pero podría haber sido peor, tal vez usar algún electrodoméstico de mala manera haciendo que dejase de funcionar, en ese caso no habría como arreglarlo, lo que decía Mahiru tenía sentido, no pudo responderle.
—… En definitiva, no vayas a freír algo en aceite, podrías ocasionar un incendio.
—No creo que sea tan complicado.
—En sí no es difícil, pero… en serio que has logrado vivir solo todo este tiempo.
—Lo siento.
“Después de todo solo puedo vivir comprando cosas de la tienda” Respondió a propósito, Mahiru se le quedó viendo, no es como si estuviera molesta, estaba preocupada por él pero con esa respuesta se sintió un poco mal.
—… Este, me da algo de miedo que te pongas a freir algo, si quieres comer algo frito me gustaría que me lo dijeras rápido.
—Entonces me gustaría comer algo de cerdo frito para mañana.
Respondió de muy buen humor rápido y Mahiru dejó salir un pequeño suspiro de alivio.
—Pero comerás b bastantes calabazas como acompañamiento, podría hacer una sopa de miso con verduras.
—Si, si… muchas gracias.
—¿Qué cosa?
—Por muchas cosas.
Casi todos los días está a su cuidado, y ella a su manera se preocupaba por él, no podía hablarle mal, estaba agradecido, de no ser por ella de seguro no podría tener una buena vida escolar, se sintió extrañamente ruborizado y habló con un ligero “Siempre me estás ayudando” y de nuevo se dirigió a las verduras.
—Itadakimasu.
—Oh.
Pasó alrededor de una hora desde que comenzó el enfrentamiento contra las verduras y ya estaban cortadas de manera rara sobre la mesa, en el omurice… bueno, terminó como huevo revuelto con arroz, por supuesto, Mahiru creó un ejemplo de omurice bastante bien hecho, pero el que hizo Amane no quedó tan bien, terminó como huevos revueltos, por cierto, en cuanto al sabor había usado a Mahiru como referencia, y aunque no le quedó igual cuando menos podía decir que era el mejor que había hecho. Juntó las manos agradeciendo por los ingredientes y movió los palillos llevándose la comida a la boca.
—… Huevos revueltos sin mucho sabor, ¿No le pusiste sal verdad?
—Se me olvidó, y se supone que es un omurice.
—Lo revolviste todo, a pesar de que te advertí que no menearas demasiado los palillos.
—Lo siento.
Se olvidó ponerle sabor, Mahiru se ocupó un momento y Amane terminó con huevos revueltos, en cuanto a lo demás siguió bien las instrucciones, si acaso era la falla del sabor y la forma, por cierto, del lado de Mahiru tenía un omurice bastante suavecito con un buen sabor, se notaba claramente la diferencia de habilidades.
—Pero creo que te has esforzado Amane-kun, es importante tomar la iniciativa de querer cocinar algo, es solo que desde mi punto de vista será mucho problema limpiar después de cocinar así que deberías de practicar más.
—… ¿Me la paso contando contigo demasiado verdad?
—¿Qué dices a estas alturas?
—Uu…
—Bueno, es una broma… no tanto pero me gusta preparar de comer, tampoco me desagrada la idea de enseñarte a cocinar así que está bien.
—…. Muchas gracias por todo.
Estaba siendo consentido por su amabilidad por lo que en serio no podía levantar la cabeza, pero Mahiru hizo una expresión triste, de soledad.
—Si Amane-kun llegara a aprender a cocinar entonces perderé mi utilidad.
Si Amane aprendiera a cocinar entonces no sería necesario que Mahiru le preparase de comer, en cuanto a eso Amane movió la cabeza a los lados.
—No, eso es… ¿Cómo decirlo? Me gustaría continuar probando tu comida Mahiru… tu comida es la más deliciosa, de ser posible me gustaría que continuáramos así… siento ser tan lamentable.
Estaba consciente de que desde su posición en que solo consume estaba hablando de manera egoísta, pero es cierto que quería seguir probando la comida preparada por Mahjiru, ya lo había atrapado por completo, mentalmente ya era un problema de vida o muerte, en cuanto se lo pidió de manera contenida Mahiru se quedó con los ojos bien abiertos, entonces dejó salir una pequeña sonrisa, esa sensación de soledad desapareció de su expresión.
—Fu, fu, no tienes remedio, no tengo la intención de detenerme así que puedes estar tranquilo.
—… Gracias.
Amane le volvió a dar las gracias después de ver que estaba mucho más tranquila, Mahiru continuó con una sonrisa ligera.
—Si es algo como ayudarme podrías hacerlo de vez en cuando, como usar el pelador.
—Me tratas como si fuera un niño.
—¿Si es Amane-kun tiene que iniciar desde ese punto verdad?
Es cierto que tenía habilidades que podrían estar al nivel de niños pequeños por lo que no dijo nada, Mahiru se río con diversión.




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