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Otonari no tenshi sama vol 1 - Capítulos 4, 5 y 6

Capítulo 4

Encuentro por coincidencia.

 

—Ah.

Fue un tono de voz como si cayera una campana, lo escuchó viniendo desde su espalda, era una voz que había estado escuchando últimamente pero no se encontraba en su departamento, más bien en el supermercado cerca de la casa, el lugar en donde solía comprar dulces, cuando menos Amane pensó en no reaccionar en un lugar donde hubieran más personas, pero al voltear allí estaba Mahiru con los ojos bien abiertos por la sorpresa, en sus manos tenía una canasta de compras, adentro tofu y algunos ingredientes que podrían ser la comida de esta noche, también algo de carne, pollo, leche… se había encontrado por casualidad con Amane que se encontraba en el área de los dulces.

—Desde ahora te lo digo pero es casualidad, no es como si te estuviera siguiendo.

—Lo sé, es normal, es el supermercado más cercano.

“Mejor dicho, ¿Por qué creíste qué pensaría eso?” Amane vio las notas en su mano mientras pensaba atónito, allí tenía escritas las cosas que necesitaba, era una libreta escrita con letras lindas y adornado con flores, Mahiru se le quedó viendo al notar que se dirigía al área de los dulces. “Salsa de soya y Mirin” Susurró ella, estaba buscando cosas para el hogar, le pareció linda pero fue un sentimiento extraño.

—Si es el Mirín se encuentra por aquí.

—Ah, ese no, uno de otro sabor, al ser menor de edad no podría comprar ese.

—¿Lo manejan como si fuera alcohol?

—Es dulce pero maneja alcohol después de todo, no es una bebida, es un ingrediente de cocina, el que busco puede ser comprado por menores de edad.

Intentó pasarle el Mirín pero ella movió la cabeza a los lados, parece que buscaba un ingrediente con ese sabor, era la primera vez que Amane escuchaba esa clase de detalles, dejó salir un “Hee” algo impresionado mientras veía su espalda trabajando, se le quedó viendo a las diferentes salsas de soya, susurró algo al darse cuenta de los precios y frunció las cejas.

—… Parece que las ofertas están limitadas a uno por persona…

Parece que tenía pensado comprar más de uno y susurró eso como si le fuera una pena.

—¿Lo compro por ti?

—Es de agradecer que entiendas pronto.

Sonrió con amargura al darse cuenta de lo que quería sugerir y tomó un bote de salsa de soya, ella sonrió satisfecha.

—Eres inusualmente ahorradora.

—Más que ahorradora intento tomar las cosas baratas, no me gusta gastar de manera inútil pero tampoco bajar la calidad por eso.

—¿Cómo decirlo? Tipico japonés… bueno, de seguro así lo harían tus papás.

Amane vivía solo pero fue criado por sus padres, vivió en una casa sin que nada le faltara, además de que le habían conseguido un buen lugar para quedarse, también cubrían todos sus gastos de vida, la tenía fácil por lo que estaba agradecido con sus padres, también le enviaban lo necesario para los gastos de la escuela por lo que para responder a su agradecimiento intentaba evitar gastar más de lo necesario.

—…. Es cierto, es importante ahorrar.

Mahiru respondió de manera ambigua mientras metía las cosas en su canasta de compras, pero fue una voz fría como si le robara la temperatura del cuerpo, cuando menos parecía tranquila típico de Mahiru y al voltear a verla tenía la misma expresión de siempre, por un instante pudo notar una mirada fría.

—…Por cierto ¿Qué estás comprando?

Mahiru volteó a ver las compras de Amane intentando cambiar el tema de conversación, bio una bolsa de arroz y ensalada de papas, por supuesto que la comida de Mahiru era deliciosa pero solo con eso no era suficiente así que buscó alguna ensalada de papas como comida normal.

—Para comer.

—Insalubre.

—Que ruidosa ¿Es una ensalada verdad?

—Solo una ensalada de papas, ¿Cómo es que tu cuerpo aguanta con ese estilo de vida?

—No te importa.

Deberías de comer más verduras, con la comida que le daba le estaba diciendo eso en silencio, Amane solo volteó a otra parte.

Terminaron de hacer las compras con esa clase de conversación, y Mahiru ya tenía las manos ocupadas con todas las cosas que compró, en serio que es Tenshi-sama pero ¿En serio está bien? estaba un poco intranquilo de que llevara tantas cosas que no pudiera con ellas, leche, salsa de soya, saborizante de Mirín, con eso en total eran más de cuatro litros, en comparación con el agua son cosas más espesas por lo que podrían pesar mas pero cuando menos serían cuatro kilos, además de eso llevaba otros ingredientes, claro que sería algo pesado, estaban las bolsas llenas y más tomando en cuenta la distancia hasta el departamento.

(Aunque como resultado de darme de comer sus ingredientes se están acabando más rápido…)

De seguro llevaba tantas cosas para poder preparar más de lo normal, ella decía que no era muy diferente a preparar para una sola persona pero últimamente había estado preparando mucha comida para él, como resultado estaba a su cuidado por lo que como hombre no se sentía bien dejar que las cosas siguieran así. Amane tomó una de las bolsas quitándosela de sus manos, para Amane no era algo tan pesado pero debería de ser cansado para una chica llevándolo por mucho tiempo, Mahiru es buena con los deportes pero la resistencia de sus brazos son algo diferente, podía ver a través de sus ropas como sus músculos se tensaban por el esfuerzo. Amane se quedó con sus ojos bien abiertos ante las acciones de Amane, aunque más que sorpresa era impresión.

—…No es como si fuera a robártelo.

—No estoy preocupada por eso… puedo llevar algo como esto.

—Serías más linda si fueras honesta en esta clase de momentos.

—Esa forma de decirlo es como si no fuera linda.

—Dilo después de que compares tu actitud en la escuela y tu actitud conmigo.

¿Era consciente de eso? Mahiru no dijo nada, no importa con quien, Mahiru era amable en la escuela, una expresión siempre cálida pero no era así con Amane, si tuviera que decirlo de otra manera es cierto que era amable con Amane, pero sus palabras eran más frías y directas, cual si solo estuviera diciendo lo que en verdad piensa, era mucho mejor que a que se la pasara mintiéndole aunque a Amane no le preocupaba demasiado, tomó por su cuenta la comida y se dirigió a la entrada del departamento, sintió como ella se apresuró a seguirle pero a Amane eso no le importó, avanzó sin importarle que eso abriera un espacio entre ellos, el supermercado ya estaba a un lado, si alguien los viera regresando juntos de seguro las cosas se volverían molestas, lo mejor sería mantener una distancia conveniente para ambos, Amane se apresuró con las grandes bolsas y le dio la sensación de que escuchó a su espalda un pequeño “Muchas gracias”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Capítulo 5

Tenshi-sama y la gran estrategia de limpieza.

 

Amane es realmente malo con las labores del hogar, pero de entre ellas con lo que más es malo es con la limpieza, si es de cocinasi era de no lastimarse y que tuviera algo de sabor no es como si no pudiera hacerlo, ¿Basta con tener algo caliente en el estomago verdad? Bajo esos pensamientos a pesar de que la comida tibiera una mala apariencia y un sabor que dejaba que desear no era como si no pudiera cocinar, para empezar si no pudiera lavar tendría muchos problemas así que sabía hacerlo, en el peor de los casos podría apoyarse de esas lavadoras de monedas, solo era de poner agua, jabón la ropa y encenderlo, no tenía problemas con eso, pero solo con la limpieza no podía hacer nada.

—… ¿Qué hacemos?

Día de descanso, Mahiru e Itsuki continuaron insistiendo que tenía que limpiar y Amane levantando sus pesadas caderas se dio cuenta que no sabía por donde comenzar, sabía que era su culpa pero por ahora no sabía que debería de hacer para empezar con tanto, ¿Cómo comenzar? Cosas como ropa y revistas estaban dispersos por todas partes, no había donde pisar, la fortuna entre la desgracia es que toda la basura relacionada con la comida podría llegar a oler así que estas las guardaba en bolsas, pero estas simplemente estaban por todas partes, era tan cruel que era un problema, cuando estaba dejando salir un suspiro alguien llamó a su puerta, “Ah” dejó salir una voz, era una invitada a la que comenzaba a acostumbrarse, ella era como una bendición del cielo que había bajado a ayudarlo y en esta vez pensó que era el mesías, se apresuró a la entrada pero al no haber donde pisar estuvo por caerse, se sostuvo con una mano en la pared y así abrió la puerta.

—Disculpa, vine un poco temprano a recoger la vasija…. ¿Qué estás haciendo?

—… Pensaba en limpiar.

Se le quedó viendo con una postura casi viniéndose abajo y ella se le quedó viendo con una mirada atónita.

—Se escuchó un gran sonido.

—…Casi me caigo.

—Me lo imaginaba, ¿No has comenzado a limpiar verdad?

—No sabía cómo pensar.

—Me lo imaginaba.

En verdad que era una situación cruel, Amane se rascó la mejilla al no saber como comenzar a pedirle consejos, no servía de nada negar la situación, tomando en cuenta lo mucho que le debía hasta ahora no podía hacer algo como pedirle más ayuda, pero ¿Cómo debería de preguntarle? Para empezar ¿En verdad debería de pedirle consejos con algo como eso?... se le quedó viendo a Mahiru mientras dudaba y ella siguió la mirada al pasillo a espaldas de Amane, más especifico a todo el mugrero en el suelo, su mirada hablaba por si sola “Uwaa” al ver todo eso, desde el punto de vista de Mahiru era un chiquero.

—Maldición… déjame limpiar tu departamento por favor.

—¿Eh?

Amane solo quería pedirle algún consejo pero al no saber como pedirlo solo se le quedó viendo con una mirada como si quisiera ayuda, pero no pensó que ella intentaría limpiarlo por ella misma.

—No me agrada la idea de saber que del otro lado de la pared de mi departamento hay mucha suciedad.

A pesar de que la manera de decirlo pareciera menospreciarlo no lo molestó, para empezar estaba diciendo al verdad por lo que no podía responderle.

—Estás menospreciado el vivir solo cuando ni siquiera puedes hacer nada de los quehaceres del hogar, creo que tus papás pensarían que te acostumbrarías con el tiempo, pero estaría arrepentidos al ver este resultado.

No pudo decir ni pio, gracias a sus papás que respetaban su libertad resultó como si lo hubieran dejado a su suerte, pero esto no tenía nada que ver con esto, simplemente estaba recibiendo lo que sembró por sus propias malas costumbres.

—Para empezar si limpiaras con regularidad no llegarías a este nivel, esta es la muestra de tu pereza del día al día.

—… Es como lo dices

Si después de todo lo que le ha dicho no se ha enojado es porque desde Mahiru lo estaba viendo desde el punto de vista de alguien que cuida de él, se notaba en sus palabras y acciones que más que solo regañarlo estaba actuando por su propio bien.

—¿Puedo limpiar este departamento?

—… ¿Podría pedírtelo de favor?

—Soy yo la que te lo está pidiendo así que está bien, tendré que prepararme así que durante ese tiempo esconde lo que no quieras que vea así como las cosas de valor y guárdalas en algún lugar con llave.

—No me preocupo por eso.

Eran palabras afiladas y amables de alguien que buscaba ayudarle, no pensaba que baría que preocuparse de que le robara, para empezar ¿Qué no debería de ser Mahiru quien debería de estar alerta del peligro al entrar al departamento de alguien más?

—… ¿Cómo que no te preocupas?

—¿No harías algo como eso verdad?

—Si pero… ¿No te preocupas de algo de hombres que no quieras que vea?

—Desafortunadamente no tengo esa clase de cosas.

—Bueno, está bien, entonces iré a cambiarme y a traer algunas cosas para la limpieza… limpiaré lo mínimo necesario.

Se encogió de hombros y regresó a su casa, Amane sonrió con amargura mientras veía su espalda alejándose.

 

Mahiru regresó a la casa de Amane, se había cambiado de ropa, estaba usando una camisa blanca de mangas largas, una cesta color café con algunas cosas, esa camisa blanca estaba pegada a su cuerpo lo que dejaba ver bien su figura, cabellos largos amarrados hábilmente en forma de cebolla, al ser tan blanca se sentía bastante cómodo, hasta ahora solo la había visto con faldas largas o vestidos de una pieza por lo que era una sensación refrescante, pensó que esa clase de ropas sencillas no se le verían bien pero estaba equivocado, dicen que a las mujeres hermosas se les ve bien cualquier cosa y ahora lo sentía al dolor, es solo que era cierto, con esas ropas será más fácil moverse, una apariencia para salir a caminar al exterior, aunque no sabía si fuera ropa que estuviera bien ensuciar.

—¿Está bien que se ensucie eso?

—Al final de cuentas tenía pensado tirarlo dentro de poco, no me importa si se ensucia.

Mientras decía eso volvía a ver la situación en el departamento de Amane, entonces dejó salir un suspiro.

—Desde ahora te lo digo pero será solo lo mínimo necesario.

—… Lo sé.

—Si lo sabes entonces comencemos rápido, no seré nada fácil, no esperes que te lo regale todo.

¿Escuchaste? Lo dijo con una voz como si fuera una pregunta directa y Amane solo pudo responder con un “Si” de esa manera la gran estrategia de limpieza del ángel dio inicio.

—Por ahora pongamos toda la ropa sucia el en cesto de la ropa sucia, básicamente comenzaremos desde arriba hacia abajo, podrían haber cosas escondidas bajo la ropa, sería un problema para pasar la aspiradora, la ropa se separará después para lavar, pero es demasiado, podrías separar por cosas que usas y no usas, ¿O prefieres que se lave todo de una vez?

—Hazlo como quieras…

Estaba diciendo cosas que eran evidentes pero cuando menos comenzaron recogiendo algunas cosas que estaban en el suelo.

—… ¿No tienes ropa interior tirada por aquí verdad?

—Eso si lo guardé en su lugar.

—Entonces está bien, por ahora recogemos la ropa, se lavará después de que limpiemos todo el polvo de lo contrario se volverán a ensuciar y nunca terminaremos, no hay prisa así que lavar la ropa puede esperar hasta después de limpiar.

—Si.

—… Y acerca de las revistas, podríamos clasificarlas, no me importaría juntarlas todas pero podrían haber los que ya no quieres y las que aún podrías utilizar, si vas a usarlas podrías separarlas una vez que los tengamos en una pila, los restantes se desecharán.

Tan rápido como empezaron ya estaba dándole indicaciones a Amane, este recogía la ropa y la lanzaba al cesto de basura, también ayudaba a recoger las revistas, si iba a salvar algo era el momento, estaba limpiando como si se lo advirtiera, Mahiru estaba apilando cosas dentro de una bolsa de vinilo.

—Después de recoger la ropa tocarían los demás artículos útiles, lo que permanezca en el suelo se tomará como algo que no necesitas y terminará en el bote de basura.

—… Si.

—Si hay algo con lo que no estés satisfecho será mejor que lo digas mientras puedas.

—Ah, no ¿Cómo decirlo?... solo pensaba que planeas esto de manera muy ordenada.

—¿Si no se hace así tomará más tiempo verdad? Esto es un desastre.

—Es como lo dices.

Aunque sea un día de descanso el tiempo era limitado, si iban a usar la aspiradora el ruido podría molestar a los vecinos así que tenía que hacerse mientras el sol continuaba en lo alto. Amane se sentía mal por hacer que hiciera todo esto, pero Mahiru a su manera estaba impresionada de que esto hubiera llegado al punto de que no hubiera por donde caminar.

—General Shiina…

—Deja eso de general, no puedo hacer algo como separar tus artículos personales así que tienes que separar lo que en verdad necesitas.

—¡Yes Sr!

—No me hagas hombre por favor.

Tenshi-sama respondió como si nada, Mahiru estaba separando las cosas que podría decidir dentro del sentido común, Amane que tenía la costumbre de no ser organizado estaba agradecido con la pureza de Mahiru, incluso le dio algo de envidia, estaba limpiando el departamento de otra persona como si nada, se movía como si estuviera acostumbrada a esta clase de labores cotidianas, se movía con tanta precisión que parecía que ella sola pudiese limpiar todo el departamento. El problema vino después, no había mucho espacio para caminar, había dejado ropa tirada y Mahiru al pisar una de estas prendas terminó por perder el balance, en el instante en que Mahiru dejó salir un “Ah” Amane se dirigió hacia Mahiru por mera reacción, entonces sintió un dulce aroma mezclado con algo de olor a polvo, de seguro por los repentinos movimientos algo de polvo se había levantado, debido a que cayó sobre su trasero el dolor fue tolerable, pero sin importar eso al sentir el peso de Mahiru dejó salir un ligero gemido, de seguro fue una fortuna el haber detenido su caída.

—… Fujimiya-san.

Mahiru levantó la cabeza, su mirada era ligeramente atónita, no parecía molesta pero parecía querer decirle toda clase de cosas.

—Admito que es mi culpa el haberme caído pero deberías de limpiar esto antes de que ocurra un accidente.

—Lo siento mucho, estoy arrepentido… ¿No te lastimaste?

—Estoy bien, muchas gracias por tomarte la molestia de detener mi caída, al contrario, yo lo siento.

—No, para empezar fue mi culpa…

De por sí ya le estaba compartiendo de comer, ahora estaba haciendo que le ayudara a limpiar y si por culpa de eso terminara lastimándose no podría con la culpa, no había manera de que no pusiera una expresión de lamentarlo, si ella lo pidiera se arrodillaría pidiendo disculpas pero Mahiru parecía no tener la in tención de culparlo por haber estado a punto de caer.

—¿Qué tal si limpiamos para que no ocurran esta clase de cosas?

—Lo siento, de veras lo siento.

—No hace falta que te pongas así, te estoy ayudando porque quiero.

Levantó la mirada un poco apresurado, debido a su postura la distancia entre ellos era muy poca, ella tenía una mirada de intranquilidad y Amane no podía tranquilizarse, de por sí Amane era malo con la distancia hacia las personas con las que no tenía una relación, y ahora estaba una chica hermosa muy cerca de él, le dio la sensación de que estaba haciendo algo malo ya que no es como si tuviera algún sentimiento hacia ella, parecía que Mahiru no estaba siendo consiente de la postura que tenían, así que Amane puso sus manos en los hombros de Mahiru alejándola lentamente, se levantó antes de que su rostro comenzara a mostrar vergüenza.

—… ¿Continuamos?

—Es cierto.

La suerte entre la desgracia es que Mahiru no parecía haberse visto afectada, tomó con honestidad la mano que Amane le extendió, parece que no se dio cuenta que prácticamente estaba pegada a Amane, tenía la misma expresión de siempre, para Amane no se veía afectado como muchos hombres que ven a la chica que le gusta acercarse, pero a pesar de eso no había manera que no pensara nada al respecto, Mahiru tranquila hizo una sonrisa amarga, Amane tampoco podía dejárselo todo a Mahiru así que de esa manera reanudaron las labores de limpieza.

—… Me asustó.

Amane tampoco estaba acostumbrado a limpiar, dejó salir ese susurro, el pequeño gran detalle es que no se dio cuenta que entre los cabellos largos color lino se escondían unas orejas sonrojadas.

 

—Fuu… ahora está limpio.

Al final de cuentas terminó gastando todo un día en la limpieza del departamento, a pesar de que tomaron varias horas para levantar las cosas del suelo, después de eso lavar la ropa, quitar el polvo acumulado sobre los muebles, limpiar las ventanas, pasar la aspiradora, cuando se dieron cuenta el sol ya se había puesto, cuando Mahiru había llegado el solo apenas estaba ascendiendo, lo que demostraba que se habían metido en ello mucho tiempo, es solo que gracias a ello no habían dudas de que ahora el departamento de Amane estaba mucho más limpio, no había nada innecesario tirado en el suelo, no había ningún punto de suciedad en las ventanas, debido a la falta de polvo todo se veía más brillante, Amane al ver el departamento limpio Amane observó el suelo sin una cosa tirada.

—Que tomara todo un día.

—Bueno, después de ese desastre…

—Fue algo que hiciste tú solo.

—Es como lo dices.

No podría levantar la cabeza frente a su salvadora Tenshi-sama así que se mantuvo agachado, Mahiru se había tomado la molestia de regalarle todo uno de sus días de descanso, pensó mientras amarraba una bolsa de basura, por la manera en que hablaba no parecía estar para nada molesta, al contrario, se veía tener alguna clase de sentimiento de logro, es solo que también se notaba algo cansada, había estado trabajando todo el día, es lo más normal. A pesar de eso ahora hacerle la cena, le desagradó pensar en eso, estaba cansada por lo que no podría hacerla trabajar más.

—No hay ganas de ir a comprar las cosas para la cena ¿Pedimos una pizza o algo? Déjame invitarte el día de hoy, después de todo normalmente eres tú la que me ofrece algo.

—¿Eh? Pero…

—Si no quieres comer conmigo entonces podrías tomar unas rebanadas y llevártelas a casa.

Comer juntos, si le desagradaba la idea no iba a forzarla así que bastaba con que se llevara algo de comida, el sentido de la sugerencia más que pasar el tiempo juntos era para pagarle de alguna manera y que al menos descansara, así que realmente no le importaba si terminaba comiendo solo.

—No es eso pero… ¿Pizza? Nunca he pedido una así que estaba sorprendida, solo eso.

—¿Eh? ¿En serio?

—Es que no he pedido pizza a pesar de vivir sola… aunque si la he hecho.

—Eres sorprendente al poder preparar pizza.

Una persona normal que piensa en tener ganas de Pizza iría a comprar alguna ya preparada, o incluso comer fuera, pero que se tomara la molestia de prepararla tomándole tiempo y esfuerzo, cuando menos a Amane no se le hubiera ocurrido.

—Realmente no es extraño pedir la comida a domicilio, suelo pedir para mi solo, ¿O es eso? ¿No puedes ir sola a los restaurantes familiares?

—Para empezar nunca he ido a uno.

—Que inusual, voy con normalidad solo, cuando vivía con mis papás y ellos tenían la disponibilidad íbamos a comer a un restaurante familiar, ¿Tus papás no te sacaron a comer alguna vez?

—En mi casa… una ayudante preparaba la comida.

—¿Una ayudante? ¿Al final de cuentas eras rica?

Si le dijera que es una persona con familia adinerada le creería, no por nada sus acciones eran tan limpias, también sus cosas y prendas, emanaba un ambiente de elegancia, y por la manera en que parecía ser criada no sería de extrañar, pero ella solo le mostró una ligera sonrisa.

—Es cierto, en comparación con los demás podría ser que mi familia tenga más dinero.

Acababa de decir algo innecesario, se arrepintió, la sonrisa de Mahiru no era de felicidad, al contrario, podría decirse que era una sonrisa vacía, la vez pasada cuando habló de sus papás le había respondido con un tono de voz frio, de seguro no sería buena idea tocar el tema de sus papás, parecía ser algo de lo que no le gustaba hablar y sobre todo Amane no pensaba tener el derecho de preguntar. Las personas tenemos una o dos cosas de las que queremos que las demás personas no se enteren, además de tocar el tema de la familia de otras personas sería algo irrespetuoso.

—Bueno, me has ayudado mucho, vamos, puedes pedir lo que quieras de comer.

Intentó no tocar el tema de sus padres y le mostró a Mahiru un anuncio con las pizzas, era una tienda a la que Amane pedía de manera frecuente, dentro de las pizzerías que conocía era la más barata, claro que no le ganaba a los restaurantes de renombre pero cuando menos tenía un menú amplio que abarcaba también a sabores ligeros para niños, podría ser que entre la variedad hubiera algo que le gustara a Mahiru.

Mahiru intentando cambiar de aires abrió el menú pasándole una mirada rápida, sus ojos color caramelo se le quedaron viendo a las fotografías de toda clase de pizzas, normalmente esos ojos no mostraban muchos sentimientos pero ahora brillaban con mucha vida.

(… ¿Será que está emocionada por la experiencia?)

Parecía emocionada sin contenerse, después de ver un poco el menú “¿Entonces está bien este?” preguntó de manera un poco contenida mientras apuntaba a una pizza con cuatro ingredientes, ella había inclinado el menú para que pudiera verlo, su expresión tenía una ligera felicidad, Amane sonrió con amargura y comenzó a marcar el numero en su celular.

Una hora después aproximadamente la pizza llegó y Mahiru comió con avidez, ¿Será que disfrutaba de los diferentes ingredientes o del hecho de comer pizza a domicilio? Al principio fue con la pizza de tocino. Amane inesperadamente había descubierto un lado tipo princesa en Mahiru mientras que esta daba pequeñas mordiditas a la pizza, si incluso comiendo pizza se veía elegante de seguro fue debido a la educación que recibió se veía adorable como un pequeño animalito, entrecerró los ojos mientras disfrutaba del queso, se veía extrañamente linda al verla comer así mientras sonreía, normalmente se veía tranquila y madura, pero ahora emanaba un ambiente como una chica de su edad, su pequeña boca disfrutaba de la pizza y cuando se dio cuenta a Amane le dieron ganas de acariciarle la cabeza.

—… ¿Qué pasa?

—No, solo pensaba que comes de manera deliciosa.

—No te me quedes viendo tanto por favor.

Es solo que ella frunció las cejas con desagrado.

—…. ¿Cómo decirlo? No eres nada linda.

—Estoy bien con no serlo, al contrario, al ver como actúas con normalidad en la escuela tú eres alguien sombrío.

—Bueno, es cierto, pero me da la sensación de que tu eres más visible que yo.

No tenían casi ningún punto en común en la escuela, tampoco habían hablado antes, es solo que ella le sonreía gentilmente a todos, si acaso la había visto antes de esa manera, en cambio el día de hoy se había mostrado mal hacia ella, de seguro a partir de ahora en la escuela y en la calle seguirían actuando como si nada.

—Aunque desde mi punto de vista eso se ve bastante cansado.

—¿Aunque creo que dijiste que no era linda?

—¿Eres de las que se enojan fácil?... ¿Cómo decirlo? No sé en qué estás pensando cuando estas en la escuela.

—¿Lecciones morales como menú principal?

—¿Eras de las que hablaban con sarcasmo?

“A mi me dolería el estomago” lo dijo con ese sentido pero parece que Mahiru no entendía como se lo decía, parece que no tenía la intención de hablar con sarcasmo, parecía extrañamente insatisfecha.

—No es eso, me refiero a que no se ve nada de tu verdadero yo, por eso es que más que no saber en que piensas aunque sea un poco de amabilidad se muestra en tus expresiones.

—… ¿No debería de actuar como lo hago en la escuela?

—No podría decir que no deberías, solo pensaba que debería de ser cansado.

—No realmente, l he estado haciendo desde que era una niña.

—¿Es en serio?

Que actuara así desde niña sería algo que se volvería costumbre, “una buena niña ideal” como si intentara serlo, es solo que no podía darle seguimiento desde el momento en que no podía meterse en temas de su familia.

—Bueno, ¿No sería bueno tener un lugar en donde poder relajarse? Al final de cuentas has sido tú con quien me he estado relajando.

—… Tengo que cuidar de ti de muchas maneras así que no es un respiro.

—… Lo siento.

Se encogió de hombros y Mahiru sonrió como si le fuera divertido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Capítulo 6

La visita de los amigos

 

Después de ese día de la gran limpieza parecía que el muro entre Amane y Mahiru era más delgada, en especial por su distancia, en la escuela no se relacionaban para nada, y cuando mucho le ayudaba con las cenas por la noche, el día anterior le comentó que tuviera cuidado de mantener su departamento limpio haciéndole sentir que después de todo estaban cuidando de él, sintió como si le dieran con un clavo así que tomó en serio la sugerencia, de momento Amane continuaba manteniendo su departamento limpio.

—Oh, ahora está limpio.

Está limpio, Itsuki llegó durante un día de descanso y al ver como su departamento había cambiado de buena manera dejó salir una voz de impresión.

—No pensé que estuviera tan limpio, la vez pasada intenté ayudarte pero no duró nada.

—Que ruidoso.

—No, es que se siente extraño que no haya nada en el suelo.

—Puedes estar tranquilo, esto ha seguido así durante dos semanas seguidas.

—Dos semanas… ¿Eso es para estar orgulloso?

No estaban las cosas que solían estar en el suelo, lo sentía extraño, no había sensación de distancia entre ellos como para poder decirlo sin problemas, para empezar Itsuki lo había ayudado antes, por lo que no podía decir mucho, si acaso dejó salir un “Kgg” entre dientes haciendo que Itsuki riera.

—Pero bueno, estando tan limpio ahora si podría traer a Chii.

—Dejalo, no quiero ver que estén de acaramelados en mi casa.

—No te contengas.

—No conviertas mi casa un centro de reuniones.

De alguna manera se sentía triste al verlos tan felices como pareja, los llamaban una parejita tonta, quería que supieran contenerse y ponerse así donde nadie los viera, sabía que Itsuki lo estaba diciendo a manera de broma pero ya al haberlos visto muchas veces no era algo para reírse.

—Bueno, dejando de lados las bromas, ¿vas a volver a ensuciar después de haberlo dejado tan limpio verdad?

—¿En dónde están las pruebas?

—En serio que eres… bueno, da igual, tienes la costumbre de dejar salir lo que tiene que salir, con esto está bien.

—Serás…

—Moo Amane, ¿No sueles limpiar mucho verdad?

—Deja de decirlo con un tono siniestro intentando imitar a una madre.

Itsuki dejó salir una voz rara a propósito y a Amane le dio un escalofrío, se suponía que Itsuki y su mamá no se habían visto pero a pesar de eso había hecho una buena imitación de ella, para empezar es desagradable que un hombre intente imitar a una mujer así que quería que evitara volver a hacerlo “Uwe” dejó salir una voz pero parecía que a Itsuki le divertía.

—¿En serio tu mamá es así? Uwa.

—Te envidio, mi mamá cuida cada cosa.

—Es una buena mamá para un hijo con muchos sentimientos.

—Si fuera así no creo pudiera haberme alejado tanto…

—No, ¿No será justo porque ve por ti que te dejó alejarse?

—Que ruidoso.

¿Será porque es hijo único? La mamá de Amane lo cuidaba mucho, era diferente a consentirlo pero lo trataba con mucho cariño cuidándolo siempre que podía, no era algo que desagradara pero era extraño que se lo mencionaran, se alejó de su casa para poder asistir a la preparatoria y ahora que vivía solo le decían muchas cosas, de vez en cuando aparecían para revisarlo lo que era bastante difícil.

—Bueno, eso solo quiere decir lo mucho que te aprecian.

—El amor es pesado.

—Mejor ríndete, después de todo han sido ellos los que te han guiado.

—Lo dices como si ya lo has experimentado pero ¿Estás en la misma situación verdad?

—Jajaja, no le digas eso a Chii.

Itsuki le había comentado que sus papás pensaban muchas cosas acerca de Chitose por lo que tenía poder de convencimiento y al tener algo de razón en sus palabras prefirió guardar silencio. Itsuki a su manera tenía sus problemas, dejó salir un suspiro pero no más que impresionado parecía tener una expresión de cansancio, “Si alguien se interpone en mi relación con Chii lo patearé como caballo”

—Como sea, haré algo con mis padres, pero ¿Ahora ya puedes tener una vida diaria mejor?

Sonrió “Lo sabes aunque no te lo diga” con una expresión extraña, alguien más le había dicho algo como eso y sonrió con amargura.

El motivo por el que Itsuki visitaba el departamento de Amane… al menos no para ver como vivía, más bien para jugar un poco, hablar de toda clase de cosas y jugar videojuegos, durante las primeras semanas habían evitado jugar debido a los exámenes y los estudios, pero ahora ya era momento de salir a jugar.

—Si te la pasas usando las pociones de recuperación por cualquier cosa te quedarás con nada.

—Lo haré de alguna manera.

—No, justo por eso es que no estás subiendo de nivel, no hay manera de que esté bien…

Parece que a Itsuki le gustaban los retos mientras que Amane no sabía que hacer con él, fue en ese momento que llamaron a la puerta, un problema nuevo apareció de inmediato dentro de la cabeza de Amane.

—¿Nn? ¿Tienes un invitado?

Itsuki levantó la mirada después de ponerle pausa al juego, sabía que no podía decir nada al ser la casa de otra persona, pero no parecía tener a muchos amigos a quienes invitar a casa.

—No lo sé ¿Algún vecino?

—Ya veo.

—Iré a ver quién es.

Intentó dicimular con Itsuki para después dirigirse a la puerta de entrada, la suerte fue que no se escuchara su voz después de haber llamado a la puerta, Amane abrió la puerta rápido pero fue solo un pequeño espacio procurando que Itsuki no viera hacia afuera, tal y como lo pensaba allí estaba Mahiru, apenas se dio cuenta de que había algo diferente a lo usual Amane levantó un dedo frente a sus labios con un “Shii”

—…En voz baja por favor, Itsuki está aquí.

—¿Itsuki?

—Un amigo, vino a jugar.

—Ah, ya veo.

Asintió al ver que Amane estaba actuando disimuladamente, no le dio más seguimiento y le entregó un contenedor con comida a Amane, él lo recibió agradecido y dejó salir un suspiro.

—No, en serio, estoy muy agradecido por todo lo que has hecho por mí y a pesar de eso te trato de esta manera, no tengo tiempo suficiente para agradecerte, en verdad lo lamento.

—No es como si hubiera pedido que me agradezcas… que bueno, ahora está tan limpio como para que puedas jugar con tus amigos.

—¿Sería mejor que te diera las gracias de rodillas?

—No gracias y en definitiva no lo hagas.

No me trates como a alguien desagradable, tenía una mirada atónita así que Amane sonrió con amargura, lo decía con algo de seriedad pero de seguro ella no se creía superior a pesar de estar siendo cuidado al punto de que en verdad debería de hacerlo. Sería malo en muchos sentidos entretenerse de muchas maneras así que el día de hoy solo hablaron un poco de la comida.

—Entonces no debería de quedarme mucho tiempo platicando cuando vino tu amigo a jugar, si me disculpas.

—… Muchas gracias por todo, no le diré nada de esto a Itsuki.

—Que así sea por favor.

—Bueno, incluso si se lo dijera no creo que me vaya a creer.

—Me lo imagino.

Afirmó de manera honesta lo que fue un sentimiento complicado, si Amane estuviera en la posición de Itsuki de seguro no creería si le dijera que esa Shiina le estaba haciendo de comer todos los días, dudaría de que fuera alguna clase de fantasía, tanto así el ángel-sama era una flor inalcanzable, no se trataba de un tipo apuesto y aún así que se tomara la molestia para hacerle de comer, eso sería normalmente imposible.

—… ¿Puedo preguntarte algo?

—¿Qué cosa?

—Acerca de que siempre estés compartiendo comida conmigo.

Normalmente eso costaría esfuerzo y dinero, pero no le pedía nada al momento de darle comida, si Amane estuviera en su posición de seguro tampoco lo haría y no tenía la intención de esperar mucho desde que no tenían sentimientos de afecto pero era un trato silencioso extraño, Amane tenía sus preguntas y Mahiru levantó la mirada después de pensarlo un poco “Es por simple autosatisfacción” fue su respuesta.

—No necesitas agradecerme, para mí es más divertido cocinar para dos personas que solo para una, podrías decirlo que es simplemente un pasatiempo.

—¿Te gusta cocinar?

—Bueno, un poco, lo comes de manera deliciosa y e dices que es delicioso, eso es divertido para mí, además de que me siento intranquila al ver tus costumbres alimenticias por lo que es simple autosatisfacción.

—¿…En serio?

—Eso tenemos así que no necesitas preocuparte por ello y solo piensa que has tenido buena suerte.

—Si, si.

Parece que Mahiru no tenía la intención de hablar más al respecto, dobló un poco las caderas diciendo “Con permiso” regresando a su propio departamento.

(… ¿En serio es eso?)

Pensó que no estaba bien dejarlo sin pagárselo de alguna manera, pensando eso Amane también regresó adentro.

—¿Quién era?

—LKa vecina, me dio algo de comida, lo guardaré en el refri y sigamos jugando.

—Ah, perdón, ya maté al jefe.

—¡Oye! ¡No me jodas!


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