Otonari no tenshi sama vol 1 - Capítulos 7, 8 y 9
- yumenosubs39
- 28 feb
- 47 Min. de lectura

Capítulo 7
La herida de Tenshi-sama y las gracias.
La primera vez que Amane y Mahiru hablaron fue en el parque de regreso a casa, el departamento en donde vivía Amane era hecho pensando para ocas personas, no para familias por lo que eran pocos los niños que estaban cerca, los edificio departamentales eran algo parecido, el parque que estaba cerca estaba regularmente solo, emanaba un ambiente de soledad, no jugaban los niños, allí fue donde encontró a Mahiru de regreso a casa.
—¿Qué estás haciendo aquí?
—…Nada.
Mahiru estaba sentada de manera correcta en una banca sin moverse, en cuanto vio a Amane entrecerró los ojos, en esta ocasión a diferencia de antes ya no eran unos completos desconocidos por lo que no dudó tanto en hablarle, pero a pesar de eso el tono de voz de Mahiru era duro, no tanto porque estuviera alerta, le dio la sensación de que no estaba mostrando nada y así la aceptó.
—No, si no fuera nada no estarías sentada allí con esa cara.
—… No es nada…
¿Será que se preocupó por la cara de tener problemas? Pero a pesar de eso Mahiru no parecía que fuera a decir algo al respecto, entre ellos había un pacto en silencio en el que no se relacionarían en el exterior, peor solo en esta ocasión parecía estar en problemas por lo que no pudo evitar acercarse para hablarle, para Mahiru era claro que no quería que se relacionaran mucho con ella, bueno, si no quería decirlo realmente no importaba, vio a Mahiru que tenía una expresión tensa, cuando se dio cuenta que tenia algunos pelos en la ropa.
—Tienes pelos en la ropa ¿Estabas jugando con un perro o un gato?
—No, es solo que un gato estaba sobre el árbol y me cayeron algunos pelos.
—Que molesto… ah ¿Es eso?
—¿Eh?
—Espera allí, no te vayas a mover.
Amane entendió por qué estaba sentada allí sin hacer nada y se lajeó del lugar de inmediato sin decir nada más, de seguro Mahiru en verdad no se movería, más que eso no podía moverse, sería la mejor manera de decirlo, ella era inusualmente fuerte, Amane se dirigió solo a la farmacia más cercana, consiguió algo de hielo en una bolsa de compras y regresó con Mahiru.
—Shina, quítate las calcetas.
—¿Ah?
En el instante en que lo dijo le respondió con una voz bastante fría.
—No, aunque me respondas de esa manera… vamos, por ahora lo mejor sería enfriar la parte afectada.
No tenía alguna clase de fetiche como quitarle las calcetas, le mostró la bolsa que había conseguido y Mahiru puso una expresión claramente tensa.
—… ¿Cómo te diste cuenta?
—Te quitaste solo un zapato y este parecía inusualmente inflamado en comparación con el otro pie, además de que no te has parad de allí y hablaste del gato en el árbol, pensé que te habías lastimado intentando salvarlo.
—Cállate.
—Si, si, vamos, quítate la calceta.
Parece que fue inesperado para ella que se dieran cuenta de su situación, tenía una expresión complicada, es solo que hizo lo que le pidieron con honestidad.

Amane de esa manera se dio la espalda y usó las calcetas para cubrir un poco de hielo, entonces lo amarró, creando una compresa fría improvisada, tras terminar se dio la vuelta lentamente, Mahiru tal y como se lo habían pedido se había quitado las calcetas por lo que tenía las piernas desnudas, no tenía nada de grasa innecesaria, se veían suaves y tersas, solo el tobillo lo tenía extrañamente inflamado.
—Bueno, si intentaras poner presión cuando estás lastimada podrías terminar lastimándote más, por ahora enfriemos la parte un poco, cuando se pase un poco el dolor se podría tratar un poco mejor.
—…Muchas gracias.
—A la próxima pídeme ayuda a la primera, no es como si fuera a pedir que me pagaras el favor.
Al contrario, ahora ya le debía a ella demasiado por lo que sería una buena oportunidad para regresarle a algo, quería poder hacer al menos una o dos cosas por ella. Marhiru subió una pierna a la banca para enfriarse, su expresión no cambió pero no era tanto porque estuviera siendo considerada con Amane, era más bien porque así de tranquila era.
—¿Aún te duele?
—Bueno… un poco menos.
—Entonces te secaré con una toalla… no vayas a reportarme como pervertido.
—No haría algo así por la persona que me está ayudando.
—Bueno, es cierto.
Estaba pensando que podrían tratarlo de mala manera pero no era el caso, Amane continuó el tratamiento en el tobillo inflamado y rojo de Mahiru, cuando menos parece que se sentía un poco mejor, pero necesitaría quedarse tranquila hasta curarse, cuando menos estaría bien por ser los primeros tratamientos, tras secar el área y ponerle un pañuelo tibio con cinta que había comprado se dio cuenta que Mahiru se le había quedado viendo todo el tiempo.
—Eres inusualmente hábil.
—Bueno, cuando menos puedo tratar una herida, aunque no sé cocinar.
Se encogió un poco de hombros y ella dejó salir una pequeña risa, antes era muy rígida por lo que de seguro ya se había relajado un poco, estaba más tranquilo al ver que la actitud de Mahiru se había ablandado, entonces sacó sus pants deportivos de su maleta.
—Nn.
—¿Eh?
—No pongas esa cara ¿Estoy viendo tus pies verdad? No podría ponerte las calcetas, tampoco podrías caminar así por la calle, no la estoy usando así que puedes estar tranquila.
Sería una mala idea ponerle las medias cuando poniéndole presión, se sentiría incomoda así que lo mejor sería usar algo más para evitar que se viera su ropa interior, sabía que no tenía segundas intenciones y en verdad se los puso, al corroborar que lo estaba usando tomó la camisa que estaba usando y se la entregó´.
—No, ¿Por qué?
—¿Quieres que te vean mientras te cargo?
No había manera de que la dejara caminar, desde el inicio tenía la intención de llevar a casa cargando, después de todo vivían casi en donde mismo, sería más efectivo de esa manera.
—Ah, lo siento pero ¿Podrías cargar también con mi malea? No podría cargarte en mi espalda mientras llevo la maleta en una mano.
—¿Hay alguna opción en la que no tenga que ser cargada?
—Oye, te has lastimado el tobillo, justo aquí tenemos un par de piernas buenas, has uso de ellas.
—¿O prefieres los brazos? Podría cargarte como princesa.
—¿Tienes la fuerza para cargarme todo el camino hasta mi casa?
—¿Te estás burlando…? Bueno, no tengo mucha confianza.
El hecho de cargar a Mahiru era algo que podía hacer, pero ir todo el camino hasta su departamento de seguro sería dififl, sería malo si alguien llegara a verlos y prefería evitar algo como eso pero no había otra opción, sabía que Mahiru lo estaba dejando como una broma ligera pero no se molestó, simplemente le regresó una respuesta ligera.
—Vamos, cúbrete la cabeza y ponte mi maleta, también usa la tuya, puedo llevar tus cosas pero no podría hacerlo cargándote.
—… Lo siento.
—Está bien, no estoy tan podrido como hombre como para dejarte a un lado sabiendo que estás lastimada.
Amane sintió como lo rodeaban con las manos a un lado del cuello para sostenerse, cuando lo corroboró teniendo a Mahiru ya en su espalda se puso a de pie… lo había pensado pero en verdad que era ligera, era tan esbelta como para preocuparse si ella en verdad comía bien aún cuando es ella quien se preocupa por él, puede que solo sea porque desde antes ya tenía un cuerpo pequeño, sintió un dulce aroma viniendo de ella, pensó en toca clase de cosas en esta situación mientras ella lo abrazaba con inseguridad, de esa manera comenzó a caminar, pudo sentir como algunas personas volteaban a verlos, fue un alivio que hubiera pensado desde antes en hacer que Mahiru cubriera su rostro.
—Entonces hasta aquí.
Bajó a Mahiru en la puerta de su casa, Amane no tenía la intención de interrumpir más así que se alejó, ella estaba apoyándose en la pared, con ello no debería de tener problemas para poder entrar, afortunadamente el día de mañana no tenían que ir a la escuela y si descansaba durante ese tiempo podría ser que se recuperara en cierta medida.
—El día de hoy yo te invito la comida así que puedes estar tranquila, ¿Prefieres algún suplemento alimenticio?¡
—Está bien, ya tengo algo preparado.
—Me alegra escucharlo, bueno, nos vemos.
Era algo bueno que no tuviera que preocuparse por la comida, así no necesitaría moverse demasiado, vio como Mahiru abría la puerta de su casa y él sacó sus llaves para hacer lo mismo.
—…Este.
—¿Nn?
Volteó a Mahiru ya que le habían hablado, se le quedó viendo hacia arriba algo nerviosa, sus ojos estaba ligeramente húmedos, como si estuviera en problemas.
—Mu… muchas gracias por lo de hoy, me ayudaste bastante.
—Está bien, no te preocupes, es algo que hice por mi cuenta, cuídate mucho.
Sería un problema si se preocupaba demasiado por ese asunto, abrió la puerta de su casa mientras veía de reojo como ella bajaba la cabeza, “Ahora que lo pienso le presté mi chaqueta” pensó más tarde, pero ya podía imaginar que después se la regresaría, Amane entró en su departamento de esa manera.
—¿Qué pasa? ¿Eras de los tipos con energía que usan pantaloncillos cortos?
El lunes tocaba clase de gimnasia, Amane no era bueno con los deportes y usualmente usaba sus pants, en esta era para que usara ropa de manga larga, y ahora estaba mostrando sus piernas.
—No es eso, solo se me olvidó.
—Tonto.
—Cállate.
Desde el momento en que no se topó con Mahiru el viernes pensó que algo como esto podría ocurrir pero no había manera de que le dijera lo que ocurrió a Itsuki, si solo fuera una burla estaría bien pero después de todo ahora hasta le estaba dando golpecitos en la espalda, dejó salir un suspiro y movió la mirada, allí estaban las chicas en sus actividades corriendo en el campo, debido a que se reunían dos grupos había una gran cantidad de personas, por ahora eran carreras por lo que estaban esperando.
—¡Kadowaki-kun…! ¡Esfuérzate!
Básicamente los grupos eran de hombres y mujeres separados y cuando podían verse hacían un escándalo… lo que estaban viendo las chicas era un tipo apuesto del grupo de Amane, Kadowaki Yuta. Amane casi no había platicado con él pero era el As del club de atletismo a pesar de ser de primer año, además de bueno con las calificaciones, popular con las chicas, para Amane era como si el cielo le hubiera dado una o dos cosas, habían muchos chicos que esta situación les parecía algo fastidioso.
—Oh, Yuta como siempre es popular.
—Es cierto.
—No pareces tener mucho interés.
—No, la verdad es que es alguien que no tiene nada que ver conmigo, a pesar de ser compañero de clases nunca he platicado con él, da igual.
No es como si fuera alguien que le causara molestias, pero honestamente no es como si tuviera ganas de relacionarse con él, pero después de todo a diferencia de muchos no era como para que tuviera celos de otro chico, cuando mucho era envidia de la buena por sus altas capacidades.
—Que no le celes es típico de ti Amane.
—¿Qué pasa? ¿Sería mejor que dijera que le tengo celos por ser tan popular?
—No parecerías tu.
Sonrió viéndolo de reojo, estaba observando a las chicas que gritaban y le sonreían a Yuta, incluso desde el punto de vista de un hombre tenía un buen cuerpo y buen rostro, casi como si fuera un príncipe, la verdad es que ya lo habían llamado príncipe antes, por más que lo viera no veía en él un punto débil, las chicas se le quedaban viendo mientras dejaban salir gritos, otras sonreían y le saludaban con la mano,
—¿Cómo decirlo? En verdad que es popular.
—¿Verdad? Se lleva los celos de los hombres.
—Pero en serio que las chicas también tienen mucha energía.
Itsuki ya tenía a Chitose así que realmente no tenía interés en las demás chicas, lo veía como si fuera algo que no tenía nada que ver consigo, Chitose por su lado tampoco le tenía interés a Yuta, de seguro no pensaba en nada respecto a él.
(Un príncipe y un ángel, en serio que en esta escuela ponen sobrenombres vergonzosos)
Ahoora que lo pensaba, el nombre de Tenshi-sama para Mahiru era algo bastante tranquilo, no la había visto salir durante sus días de descanso por lo que pensaba que era tranquila, pero ¿Cómo estará su herida? Justo cuando pensaba en eso pudo ver a Mahiru, intentó observarla bien, y como siempre llamaba la atención en medio de tantas personas, no estaba usando su uniforme de gimnasia, tampoco estaba en el circulo de la clase, de seguro solo estaría observando, estaba un poco alejada pero a pesar de eso absorbía mucho las miradas de los chicos.
Amane se le quedó viendo a Mahiru desde la distancia cuando sus ojos se encontraron, fue un poco incomodo y cuando estaba dudando en que hacer ella le mostró una pequeña sonrisa, debido a que Amane estaba entre el grupo de chicos sus compañeros de clases comenzaron a alborotarse “¿¡Me acaba de sonreír!?” “¡No, fue a mí!” comenzando con su escándalo. “Es una buena oportunidad, tengo la oportunidad de mostrarme bien frente a Tenshi-sama” “Como si fuera a dejar que el príncipe se lleve todas las miradas” Solo con una pequeña sonrisa provocó eso ¿Debería decir que ella es sorprendente? ¿O que ellos son los simples?
—… Que simples.
Itsuki susurró eso, parecía estar de acuerdo con él, Amane sonrió.
—Bueno, aunque también vale la pena que nos esforcemos un poco.
—¿Qué pasa? ¿También quieres que Tenshi-sama te vea?
—No es eso ¿Te dije que no me interesa verdad?
—Bueno, es cierto, no te interesa.
Tener novia es algo bueno, comenzó a presumir como un tipo que tiene pareja “Si, si” Amane ya sabía hacia donde iba eso, ignorándolo volteó a ver de nuevo en dirección a Mahiru.
—Muchas gracias por lo del otro día, te regreso los pants y la chaqueta que me prestaste.
Ese día Mahiru llegó como siempre con algo de comida, pero además de las usuales vasijas tenía consigo una bolsa de papel, por lo que podía ver allí estaba la ropa que Amane le había prestado el día anterior, además de que parecían bien dobladas.
—Nn ¿Cómo te sientes?
—Ya casi no me duele, tendré que evitar hacer ejercicio hasta que me recupere por completo.
—Esta bien, pude verte descansando durante la clase de gimnasia.
—Si.
Mahiru solo se quedó observando por si acaso, de seguro eso sería lo mejor, no se veía que le doliera pero por su manera de caminar parece que no se había recuperado por completo, fue una decisión sabia, asintió y sonrió mientras tomaba la ropa.
—Pero bueno, en serio que Tenshi-sama es bastante popular, hiciste que con una sola sonrisa los chicos hicieran un escándalo.
—Te estoy diciendo que no me llames de esa manera… eso también me confundió a mí ¿En serio es para alegrarse tanto?
—Bueno, claro que se sentiría bien que una chica hermosa te sonría, es lo mismo para las chicas ¿Estaban haciendo un escandalo cuando Kadowaki las saludó verdad?
—…Kadowaki… ah, ¿Esa persona popular?
Mahiru no parecía tener mucho interés en eso, más que eso se sentía que ni siquiera sabía su nombre hasta que Amane se lo mencionó, al igual que Tenshi-sama Yuta era algo popular en la escuela, fue algo inusual que no supiera de quien estaba hablando solo con mencionar su nombre.
—¿No te interesa?
—No realmente, estamos en diferentes clases, no me he relacionado con él para nada.
—Fum, las demás chicas estaban haciendo mucho ruido diciendo que es genial.
—Bueno, admito que tiene una cara linda, pero no tiene nada que ver conmigo, da igual.
—En serio que eres bastante ambigua con esas cosas.
—¿Si fuera solo por belleza ya tendrías afecto hacia mí verdad? Eso es extraño
—Ah, estás consciente de que eres linda.
Lo que estaba diciendo tenía sentido, el que sea linda podría ser un motivo para causar afecto, pero es extraño que fuera la única razón, estaba de acuerdo con ello, admitía que Mahiru era hermosa, ella misma estaba consciente de ello, eso último fue lo único inusual.
—Si hacen tanto escandalo me daría cuenta aunque no quisiera, además entiendo que los demás piensan que tengo buenas facciones.
Era algo normal, era fácil que se diera cuenta, pero de seguro ella ha de haber estado invirtiendo mucho tiempo y esfuerzo para mantener esa belleza, su cabello tenía brillo que parecía un halo tal y como su sobrenombre lo sugería, su piel era tersa y hermosa sin una sola cicatriz, tenía buenas habilidades con el que hacer del hogar, sus uñas estaban limpias y bien cuidadas, lo que tenía que salir tenía y lo que no tenía que salir no lo hacía, un cuerpo bien formado, no hay manera de que eso se pudiera mantener sin esfuerzo.
—Ya veo, pero parece que no te alegra o ruboriza que te halaguen por ello.
—Me lo han dicho don mucha facilidad.
—Ha de ser duro ser hermosa.
—Pero en cambio hay cosas que se ganan por lo que no podría decir que todo es malo.
—Lo dices como si no tuviera nada que ver contigo…
—¿Cómo decirlo? ¿Debería de ruborizarme mientras digo “No es eso…”?
—No, ya me dijiste que lo sabes, ponerlo así a estas alturas se sentiría extraño.
—Es cierto, también para mí verte actuar como si eso te importara me parecería raro.
—¿Verdad?
Es a estas alturas pero sería un problema si empezara a importarle esas cosas, solo de pensar que Mahiru interactuara con él como lo hace con los demás en la escuela se le ponía la carne de gallina, de poder le gustaría que las cosas se mantuvieran como hasta ahora. La costumbre da miedo, ahora le parecía algo extraño ver a Tenshi-sama actuando como Tenshi-sama en la escuela, para Amane que la Mahiru de ahora era la verdadera Mahiru, no aquella de la escuela. Como resultado ambos decidieron continuar actuando como hasta ahora, Amane bajó la mirada al tóper que le habían entregado.
—Hoy es una comida elegante.
—Cuidaste de mí así que…
—No necesitabas preocuparte… oh, tiene croquetas.
Pero no menospreciaría a las croquetas, las croquetas las vendían mucho con verduras, pero era una clase de cocina que le daba flojera preparar por su cuenta, aplastar las papas, usar carne molida, cebolla, pan molido, huevo, prepararlo todo y esperar toda la noche para que esté listo para después freírlo… tomaría mucho tiempo, Amane quien casi no cocinaba solo ver a su mamá preparar todo eso le parecía una molestia por lo que llegó a pensar que en definitiva nunca prepararía algo como eso.
—Bueno, aunque lo había dejado preparado en el congelador y solo lo freí
—¿Así que de paso preparaste Karaage?
—Así es.
Desde que vivía solo no le había puesto una mano encima a las cosas fritas, por lo que era de agradecer que fuera hecho a mano, si tuviera que decir algo ya quería comer algo crujiente.
—… De vez en cuando me dan ganas de salir a probar algo como esto.
Ella pensando en lo saludable esperó a que se enfriara un poco antes de meterlo al tóper, así que era necesario volver a calentarlo, tendía que volver a recuperar su estado crujiente por lo que hacía falta volver a meterlo al aceite, por supuesto, así también sería delicioso pero después de todo hacerlo era un asunto diferente, quería pedírselo pero solo se le quedó viendo a la comida, al verlo Mahiru frunció las cejas.
—¿Me estás pidiendo que entre a tu casa?
—No dije eso, sería pedir demasiado cuando ya me estás invitando.
La rechazó pero Mahiru bajó la mirada, Amane no sabía en que estaría pensando.
—…Dividir.
—¿Eh?
—Dividir los gastos, estaba pensando que podría cocinar en tu casa.
En cuanto abrió la boca las palabras que dijo tenían la fuerza suficiente para dejar a Amane con la boca abierta, pensó sin querer que se trataba de alguna clase de broma pero al notar que estaba siendo seria no pudo evitar parecer atónito. ¿Normalmente no entraría en casa de un hombre a menos de que se llevasen bien hasta cierto punto verdad? Aunque de esa manera sea más efectivo sería con un hombre y no es como si se llevaran demasiado bien, ¿en serio no se sentía intranquila al respecto?
—Si es de dividir los gastos estaría contento de ello, de hecho me gustaría pedírtelo pero… ¿Acaso no tienes sentido del peligro?
—Si intentas hacerme algo te los aplastaré, físicamente no se te volverá a parar.
—Iyaaa que miedo, se me hizo chiquito.
—Para empezar creo que el riesgo es bastante bajo, ¿Sabes cuál es mi posición en la escuela verdad?
—¿Estás sugiriendo que me aplastarías si llegara a hacer algo?
Además de haber una gran diferencia del apoyo que recibiría uno y otro Mahiru es una chica débil, si ella dijera que Amane estaba siendo violento con ella en definitiva terminaría por dejar de ir a la escuela, sería una muerte social en toda regla, Amane no era tonto como para no darse cuenta de ello.
—Además.
—¿Además?
—Creo que no soy de tu tipo.
Mahiru podía asegurarlo y sin querer dejó salir una sonrisa.
—¿Y si fueras mi tipo?
—Para empezar me hablarías insistentemente, entonces no me relacionaría para nada contigo.
—Tienes buen ojo.
—Bueno, al menos ya he corroborado que eres una persona segura.
—Gracias por eso.
¿En serio está bien con eso? Pensó pero a estas alturas Mahiru no parecía querer hecharse para atrás, además de que podría seguir comiendo su comida, no había manera de que pudiera dejar escapar la oportunidad, y sería un beneficio tras Mahiru llegar a la conclusión de que era un hombre inofensivo.
Capítulo 8
La cena compartida inicial
Mahiru comenzó a cocinar en casa de Amane, y Mahiru le puso condiciones.
1.- Los gastos de los ingredientes se repartirán mitad y mitad, además de los gastos de tiempo y esfuerzo serán compensados por Amane.
2.- En caso de no ser capaz de compartir la comida ese día se tiene que avisar con un día de anticipación.
3.- Se repartirán mitad y mitad las actividades de limpieza y compras.
En cuanto a los gastos humanos Amane se sentía mal por robarle tiempo a Mahiru así que por ello se agregó eso al punto 1, se decidió no bajar la guardia ni ser consentido, en cuanto a las demás condiciones era algo evidente así que no tuvieron problemas en contemplarlas, eso tenían así que al día siguiente de haberlo decidido Mahiru ya llegaba a casa de Amane con una bolsa de artículos comenzando a prepararse.
—… En serio que todo esto es nuevo, no tiene marcas de haber sido utilizados antes.
—Cállate.
En su casa había una chica en delantal, era la encarnación de los deseos de un hombre y en medio de eso Amane se sentía un poco incomodo, no estaba acostumbrado a ver algo como esto, pero más que nada se sentía incomodo cuando le señalaron que nunca había usado la cocina.
—A pesar de que tienes muchas cosas buenas, los tesoros se están echando a perder.
—Si tu los usas no se echarán a perder.
—Como resultado, pero de lo contrario los utensilios de cocina llorarían.
—Entonces has que dejen de llorar con comida deliciosa.
Es imposible para mí, al responderle parecía atónita, para empezar era algo que ya sabía por lo que no tenía la intención de quejarse.
—Bueno, cocinaré pero ¿Tienes condimentos?
—Claro ¿Te estás burlando de mí? No hay problemas con los métodos de almacenamiento y las fechas de caducidad.
—Ara, que inusual.
—Ni siquiera los he abierto después de todo.
—No es para estar orgulloso, bueno, si falta algo podría usar lo mío de momento.
—Sería de mucha ayuda.
—Por ahora usaré lo básico, ¿Está bien si decido yo el menú para mañana verdad?
—No sé mucho de cocina por lo que estoy bien con cualquier cosa comestible, no hay cosas que me desagraden.
—¿En serio? Entonces prepararé algo de una vez… dime en donde están los condimentos.
—Están en esa caja.
—En serio está todo sellado…
Mahiru dijo atónita mientras veía los sobres cerrados, pero rápido regreso a actuar como siempre comenzando a lavarse las manos.
—Entonces comenzaré a cocinar, espera en la sala de estar o tu habitación por favor.
—Es cierto, no podría ayudarte.
—En serio entiendes, si te acercaras sin saber cocinar causarías problemas.
—Tu también eres transparente.
—Es la verdad, no sirve adornar las cosas.
Es como Mahiru lo decía, claramente sería un estorbo así que Amane se dirigió a la sala de estar para ver la espalda de Mahiru trabajando. Mahiru al terminar de lavar sus manos rápidamente sacó los ingredientes, no sabía que estaba preparando pero por los ingredientes de seguro era comida oriental, podía cocinar comida deliciosa y casera, eso le hizo sentir extraño, como si estuviera en un sueño, aunque estaba en una realidad en la que Mahiru se amarraba el cabello mientras sus cabellos se balanceaban.
(… ¿Cómo decirlo? Me siento como si esperara a mi esposa)
¿Ambos se sentían de esa manera, al estar en esta situación no pudo evitar imaginárselo., por supuesto que no pensaba en Mahiru como para eso pero que una chica hermosa esté en la cocina de su casa era normal que comenzara a pensar en toda clase de cosas, después de todo no tenía nada que ver con el afecto, una chica linda cocinando para él hacía que el corazón de Amane se acelerara.
—… ¿No estarás pensando en nada extraño verdad?
—Deja de pensar raro de mí.
Mahiru se lo indicó sin siquiera voltear a verlo por lo que no sabía que cara estaba haciendo, era extrañamente atenta, Amane se sintió impresionado a la vez que nervioso, desechó los ligeros pensamientos masculinos que surgían dentro de él mientras veía la espalda de Mahiru.
Pasó alrededor de una hora y la comida comenzó a alinearse en la mesa, la elección de Mahiru el día de hoy era comida saludable estilo japonés, algo que parecía ser típico de ella.
—Tenía otros ingredientes y utensilios de cocina que en casa por lo que no fue necesario traer de los míos, para mañana podría cocinar más.
—No, en serio muchas gracias por cocinar.
No sabía que cosas tenía, ni siquiera de ingredientes, eran muchas cosas sencillas las que tenía pero parece que fue suficiente, Amane no pensaba en poder hacer algo como ella, pescado hervido, verduras, huevo, sopa de miso, todo era estilo oriental, para Amane quien no tenía cosas que le desagradaran podía decir que prefería la comida oriental se arrepintió de no habérselo comentado ya que Mahiru parecía sentirse un poco mal de preparar cualquier cosa.
—… Se ve delicioso.
—Es de agradecer que digas eso, adelante, antes de que se enfríe.
Mahiru dijo eso tomando asiento frente a Amane, debido a que vivía solo la mesa era pequeña así que estaban cerca, cuando menos tenía dos sillas en caso de que tuviera invitados pero una chica hermosa estaba justo frente a sus ojos, tenía un sentimiento que no podía nombrar, es solo que no podía hacer nada con ella enfrente tras haberle preparado comida deliciosa, anunció un “Itadakimasu” y primero se llevó algo de sopa de miso a la boca. En el momento en que acercó la cuchara a su boca pudo sentir un buen aroma viniendo de la comida, incluyendo eso al sabor pudo apreciar por completo la comida, tenía una suavidad completamente distinta a la sopa de miso instantánea, si se sintió un sabor muy ligero a la primera probada es porque estaba pensado para que fuera acompañado con los demás sabores, más que algo insuficiente era un sabor para acompañar.
—Es delicioso.
—Muchas gracias.
Al decir su impresión honestamente la mirada de Mahiru cambió a ser de más tranquilidad, normalmente le decía que estaba delicioso, pero de seguro estaría nerviosa al decírselo frente a ella, Mahiru se le quedaba viendo, tras ver que Amane comenzaba a comer pasó a mover los palillos, Amane lo había pensado al verlo pero después de todo su comida era deliciosa, el pescado hervido tenía un buen sabor sin perder sus jugos, por supuesto que al hervirlo por mucho tiempo el sabor se haría más ligero dejándolo en el agua pero este tenía un buen sabor para la lengua, los huevos tenían un sabor que le gustaba bastante a Amane, el color dorado al entrar a su lengua después de todo era delicioso, eran de esos huevos a los que se les ponen un poco de azúcar, habían de los que tienen sal pero le gustaban más de esta manera, era algo ligero, suave, de seguro no le había puesto mucha cantidad, se notaba su experiencia en los pequeños detalles, es cierto que no le desagradaban los huevos con algo de sal pero así se sentía como si fueran hechos justo para él, incluso podría decir que eran ideales lo que lo dejó impresionado.
Delicioso, susurró y continuó comiendo, la temperatura del fuego fue perfecta, continuó saboreando poco a poco disfrutando del sabor, era incluso más delicioso que la comida de su mamá, puede que sea algo grosero pero su lengua no mentía, fue cuando pensaba en eso que se dio cuenta que Mahiru se le había quedado viendo.
—…Comes como si fuera delicioso.
—Porque en verdad es delicioso, ¿Hay que mostrarle respeto a las cosas buenas verdad?
—Si, bueno.
—Además, ¿Se siente mejor que la misma expresión diga que es delicioso verdad?
A pesar de que dijera que es delicioso si su expresión no decía eso sería normal que estuviera intranquila, si dijera que es delicioso mientras permanece inexpresivo de seguro se preguntaría si en verdad sabe bien, más importante eran la comunicación no verbal que solo decírselo, tenía que combinarse ambas para poder transmitirle lo que sentía.
—… Es cierto.
Mahiru parecía estar de acuerdo con las palabras de Amane y sonrió ligeramente, como si bajara la guardia, una sonrisa suave más tranquila, por un instante Amane se quedó quieto ante su lindura.
—¿Fujimiya-san?
—Ah… no es nada.
Solo la vio, no había manera de que le dijera lo que pensaba, y continuó comiendo en un intento de disimular la vergüenza.
—… Gracias por la comida.
—De nada.
La comida se acabó por completo y Amane le dio las gracias satisfecho, Mahiru le respondió de manera ambigua, pero su expresión era tranquila, parecía feliz porque Amane se haya comido todo sin dejar un solo grano de arroz.
—Estuvo delicioso.
—Lo sé solo de verte.
—Más que la comida de mamá.
—Parece que es un tabú comparar la comida de una chica con la de tu mamá.
—¿No es esa situación verdad? Mejor dicho ¿Te preocupa?
—Claro que no.
—Entonces está bien, no cambia el hecho de que es delicioso.
Mahiru tenía mucha habilidad al momento de cocinar, de seguro la mamá de Amane tenía muchos más años de experiencia, pero en muchas ocasiones no cuidaba mucho las medidas por lo que no podría ganarle a Mahiru que cuidaba cada detalle, para empezar el papá de Amane era mucho mejor cocinando por lo que no servía de nada compararla con su mamá.
—… No, en serio que tengo demasiada felicidad, ¿comeré así todos los días?
—Mientras que ninguno de los dos esté ocupado.
—… ¿En serio está bien que coma así todos los días?
—Si no me gustara la idea no lo hubiera sugerido.
—Bueno, eso es cierto.
Sabía bastante bien que Mahiru no sugeriría hacer algo que detestaría, pero para empezar dudaba si estaba bien que le cocinara, es cierto que acordaron ir a mitades en los gastos para la comida, pero no podía evitar pensar que el peso sobre Mahiru era mucho mayor.
—… ¿Normalmente cocinarías para un hombre que ni siquiera te gusta?
—Eso es porque tienes un estilo de vida demasiado poco saludable, además me gusta cocinar, y no me desagrada verte comer de manera deliciosa.
—Pero…
—Si te preocupa tanto entonces no te cocinaré nada.
—No, cocina para mí, por favor, te lo pido.
Terminó respondiendo de inmediato, tanto así Amane quería seguir comiendo la comida de Mahiru, a este punto perder la comida de Mahiru ya era un asunto de vida o muerte, estaba consciente que ya lo habían atrapado por el estomago, pero la comida de Mahiru era demasiado deliciosa, ese era el verdadero problema, daba miedo solo de pensar el momento en que regresaría solo a comer comidas de la tienda. Mahiru estaba atónita por la clara respuesta de Amane y no pudo evitar reír.
—Entonces sé honesto y acéptalo.
—…Si.
Parece que los días de recibir la gracias de Tenshi-sama continuarían, Amane dejó salir un suspiro sintiéndose feliz a la vez que lo embriagaba un sentimiento de culpa.
Capítulo 9
El cumpleaños de Tenshi-sama
—Amane ¿Cómo te fue?
Los exámenes infernales por fin terminaron y ahora estaban libres, el salón de clases por fin había recuperado su energía, Amane e Itsuki también se sentían más tranquilos después de haber pasado por los exámenes.
—¿Nn? Normal, creo que ni bien ni mal.
En cuanto le preguntaron respondió, pero en verdad no era la gran cosa, los problemas que salieron estaban dentro del rango de los esperado, si se practicase con normalidad no debería de haber ningún problema, hasta ahora la dificultad se había mantenido por lo que Amane no lo imaginaba, mientras que le parecía una molestia básicamente no le faltaba practicar, lo que aprendía en clases en su mayoría se le quedaban en la cabeza, claro que no obtendría una puntuación perfecta pero cuando menos un 80 o 90.
—Ahora que lo pienso siempre entras entre los primeros 30… maldito listo.
—Es el resultado del día al día.
—¿¡Estudias todos los días!?
—Cuando menos no te quejes conmigo cuando todo el tiempo te la pasas hablando mal de los estudios.
La diferencia entre Itsuki y Amane más que la inteligencia en sí es que Itsuki tenía a su novia Chitose lo que le invertía bastante tiempo, de seguro la disponibilidad sería la principal diferencia, si Itsuki se pusiera serio debería de ser capaz de sacar buenas calificaciones, pero priorizaba su tiempo con Chitose por lo que su puntuación bajaba aún más.
—Es bueno tener novia.
—Si, si.
—Amane, también consíguete una novia.
—Si solo con quererlo se pudiera conseguir novia no habrían tantos hombres en el mundo llorando lagrimas de sangre.
Hay una montaña de personas que por más que quisieran tener pareja no lo consiguen, las palabras descuidadas de Itsuki solo lo molestaron aún mas, no es como si Amane se hubiera sacado una mala lotería, pero debido a que hasta ahora no había deseado tener una novia de manera activa solo dejaba pasar las cosas.
—Para empezar ¿De qué me servirá tenerla?
—Podríamos tener una cita doble.
—Solo terminaría con agruras para mí y mi novia imaginaria.
—¡Podrías presumírmela!
—¿Crees que haría algo como eso con mi personalidad?
—… Imposible.
—¿Verdad?
Amane estaba consciente pero tenía una personalidad un tanto ambigua, dependiendo de la persona podrían tomarlo como frio o con una personalidad molesta, no era bien recibido por las demás personas, para empezar sería un problema de su personalidad el que no pudiera tener novia hasta ahora, incluso aunque terminara teniendo novia de seguro sería una relación bastante superficial, cuando menos no había manera de que pudiera tener una relación con la de Itsuki y Chitose.
—No, pero encuentra a alguien que te guste Amane, inusualmente si te arreglaras el cabello de seguro las chicas te verían de manera diferente.
Para Amane que su baja autovaloración era la correcta, no tenía facciones tan apuestas como las de Yuta y terminar siendo alguien bastante popular pero tampoco es como si fuera alguien feo, tenía buena constitución física, si se tomara la molestia de arreglarse de seguro podría estar por arriba de la media de un estudiante de preparatoria, pero Amane no era tan hábil como para saber que es lo que le podrían gustar las demás personas de él.
—No creo que sea buena idea encontrar a alguien que solo se interesa por el físico.
—Eso dices pero ¿No podrían tocar a una persona de quien no tienen nada de interés verdad?
—…Aunque así sea no es como si quisiera tener novia.
Incluso aunque tuviera novia si se mostrara como realmente es de seguro rompería sus iluciones.
—En serio que no eres nada divertido… si quieres podría hacer que Chii-chan te presentara a alguna de sus amigas.
—No hagas cosas innecesarias, para empezar todas las amigas de Chitose tienen mucha energía, será difícil seguirles el ritmo incluso como amigos.
—Maldito introvertido.
—Cállate
—Bueno, si no quieres que le diga no le diré nada pero ¿No te parece doloroso pasar toda tu vida escolar solo?
—No la necesito, que molestia.
¿Qué piensas que es la vida de preparatoria? Estaba pensando en eso de manera seria, pero después de todo no pensaba en forzarse a hacerse de una novia cuando en realidad no lo veía necesario, para empezar no es como si se encontrara con tanta facilidad a una persona que le gustase, es algo que no podría cumplir.
—… Que desperdicio.
—Si, si.
—Pero bueno, cambiarás cuando encuentres a alguien que te guste.
—¿Cómo es que puedes asegurarlo?
—Los tipos como tu terminan consintiendo bastante a sus parejas.
—No digas lo que te da la gana.
No podía imaginar que fuera tan dulce, dejó pasar las palabras de Itsuki como si nada, Itsuki se le quedó viendo atónito pero… terminó desviando la mirada e hizo una sonrisa.
—Ii-kun ¿Nos vamos a casa?
—Oh, Chii.
Justo parece que Chitose había llegado, parece que prometieron regresar juntos a casa, Amane no podía decir nada, al darse la vuelta allí estaba una chica de cabello largo hasta los hombros de un color castaño casi rojizo haciendo una gran sonrisa, entonces tomó la mano de itsuki, fue un ambiente que no dejaba que nadie entrara, solo de verlos parecían estar brillando, actuaba siempre alegre frente a todos, para bien o para mal una chica con mucha energía, Chitose tenía una belleza diferente a la de Mahiru, se había acercado corriendo con una sonrisa, pensó que querían que se quedara callado de esa manera pero Chitose no podía quedarse sin abrir la boca.
—Chii ¿También lo piensas verdad? Alguien como Amane terminaría consintiendo bastante a su novia.
—No la metas.
—¿Eh? ¿¡Amane quiere una novia?
—Claro que no
—¿Eh? ¿Por qué? Si tuvieras hubiera sido un tema genial.
Tch, hizo una mueca con los labios como si en verdad le fuera una lastima.
—Oigan, si se llevan tan bien harán que yo y mi novia imaginaria nos pongamos tristes.
—Eh, ¿Ahora tienes amigos imaginarios?
—¿¡Si lo tuviera crees que te lo diría!?
—Que solitario.
—Me canso solo de hablar contigo.
—¿Eso solo es por tu resistencia física verdad?
Más que lo físico era cansancio mental, de por sí Amane no hablaba mucho con los pocas amistades que tenía, con alguien tan enérgica como Chitose solo hablar lo cansaba, era algo duro, Chitose no se preocupaba para nada por ser tratada como una molestia, solo sonreía con placer “En serio que flojo” Itsuki rio de la misma manera “Acostúmbrate de una vez” le dio una recomendación y Amane dejó salir un suspiro cansado.
—… ¿Qué estas haciendo?
Al regresar a casa y terminar de comer la comida preparada por Mahiru ella extendió un papel sobre la mesa. Al dividir las labores Amane le tocaba lavar las vajillas, terminó con lo molesto rápido y en medio de eso Mahiru se encontraba en la sala de estar, se sintió mal hacer que se fuera a casa apenas terminó de comer así que dejó que se pusiera cómoda.
—Revisando la puntuación.
—Bueno, solo de verte lo entiendo pero…
No había dudas de que estaba sacando sus libros de texto.
—Por cierto ¿Cómo te fue?
—Si la calificación que me dio el profesor no está equivocado en comparación a los libros de texto entonces una puntuación perfecta.
—Como se esperaba.
Anunció con mucha facilidad que sacó una calificación perfecta que Amane no pudo exagerar en su reacción, si no le sorprendió es porque usualmente su nombre aparecía en la lista de los primeros lugares, de hecho no podía imaginar que sacara una calificación diferente.
—No detesto estudiar, para empezar, ya he leído toda la información de los de primero por lo que basta con un pequeño repaso.
—Uwaa, que miedo, vaya que lo has hecho.
—¿Tu también has estudiado a tu manera verdad Fujimiya-san?
—¿Sabías de mis calificaciones?
—Estaba publicado así que lo recuerdo.
Tal parece que ya sabía un poco de su existencia antes de que comenzaran a hablar, pensó que al estar en primer lugar no se molestaría en ver a nadie más, si Amane estudiaba… no era tanto por iniciativa propia, más bien era porque formaba parte de las condiciones que le habían impuesto su familia.
—Bueno, tengo que mantener mis calificaciones como condición para poder vivir solo.
Mantener unas buenas calificaciones para poder vivir solo, era algo que ya tenía decidido, también habían otras condiciones, como ir a verlos al menos una vez a la semana, tal vez en vacaciones largas, así como buenas calificaciones.
—Estudio cuando menos al punto de no tener problemas, pero no es tanto a tu nivel, vaya que te has esforzado.
—… Tengo que hacerlo.
Susurró en voz baja mientras permanecía agachada, no podía leer su expresión ya que su rostro estaba siendo cubierto por su cabello pero en cuanto levantó la cabeza su expresión había regresado a la normalidad, no pudo señalárselo, incluso aunque pudiera de seguro no lo haría, era un ambiente como si estuviera soportando el dolor, de vez en cuando Mahiru ponía esa expresión, en definitiva no diría que odiaría algo o que algo del doliera pero se sentía como si estuviera encerrada por algo, esa impresión es la que daba, de alguna manera no era difícil imaginar que se trataba de su situación familiar, pero no podía mencionarlo, sabía que no podía meterse como si nada en los problemas personales de los demás, además de que su distancia no era tan cercana como para atreverse a eso, incluso Amane tenía temas que no quería que tocaran, sería grosero tocar un tema delicado cuando no quería que hicieran lo mismo con él, lo mejor era actuar como si no supiera nada.
Mahiru estaba ocultando el ambiente que tenía hace poco “Creo que tengo que irme” dijo con un tono de voz fresco, comenzó a guardar las cosas en su maleta incluyendo la hora del examen, Amane sin la intención de detenerla solo respondió “Ya veo” observando a Mahiru preparándose.
Mahiru se puso de pie una vez que terminó de prepararse y se retiró, fue cuando Amane se dio cuenta que en la sombra de una tasa vacía había algo que no era de Amane, intentó tomarlo y resultó ser una identificación de estudiante que no era de él, de seguro lo había dejado Mahiru cuando sacó sus cosas y olvidó volver a guardarlo, tenía su fotografía y nombre, el número de matrícula, su fecha de cumpleaños, tipo de sangre, información personal sencilla, al observarlo le habló a Mahiru que aún se encontraba en la entrada poniéndose los zapatos.
—Se te cayó esto.
—Ah, lo siento, gracias por traérmelo, que descanses.
—Que descanses.
Mahiru hizo una cordial reverencia antes de dejar el departamento, Amane dejó salir un suspiro al verla, la fecha de nacimiento que venía anotado… en especial el mes y el día, al recordarlo se llevó la mano a la frente.
—… Pero si es pasado mañana.
Si no hubiera sido por ese pequeño desliz se hubiera quedado sin saberlo y el cumpleaños de Mahiru hubiera pasado como si nada, Amane dejó salir un suspiro pensando en que hubiera preferido saberlo antes.
—Ahora que lo pienso ¿Hay algo que quieras?
Al día siguiente en la hora de la cena Amane le preguntó eso, no es como si tuviera alguna segunda intención al pensar darle un regalo de cumpleaños, más bien era para celebrarla y darle las gracias por cuidar de él día tras día, de esa manera fue que se decidió a darle un regalo, es solo que podría haber sido una mala manera de preguntarle, no tenía la intención de esconderlo, podría llegar a ser algo malo y ella se le quedó viendo con una mirada sospechosa.
—¿Qué pasa tan de pronto?
—Solo intenté preguntar por curiosidad si habría algo que quisieras.
—Eso es repentino…
Pensó que podría disimularlo un poco pero desde que ya lo había puesto en palabras no podía retirarlo, ¿Podría decirse que fue una suerte? Parecía no haberse dado que eso tuviera que ver con su cumpleaños cercano, para ella que no había manera de que Amane supiera cuando cumplía años por lo que puede que no estuviera siendo conciente de eso.
—Es cierto… lo que necesito ahora, lo que quiero…
—¿Lo que quieres?
—Una piedra para afilar.
—… ¿Una piedra para afilar?
Amane terminó preguntándole sin querer, eso fue una respuesta completamente inesperada, más que eso de seguro nadie imaginaría que esa sería la respuesta de una chica de preparatoria, normalmente pedirían algo como cosméticos o accesorios, tal vez algún bolso, pero que pidiera un articulo para afilar fue completamente inesperado para Amane.
—Si, una piedra para afilar, tengo varias pero me gustaría uno para trabajos más precisos.
—Oye, chica de preparatoria real.
—No lo digas como si no fuera una chica de preparatoria por favor.
Si le decía eso Amane no podía decir nada, ni siquiera por cordialidad podía decir que esa petición era de una chica de preparatoria normal, tiene el nombre de ángel por lo que con eso ya era normal, una chica genio, buena con la cocina perfecta, en la manera en que lo cuidaba incluso podría decir que sería una buena esposa.
—Pero eso fue inesperado.
Le dio la sensación que sin contar a Mahiru no habría ninguna chica de preparatoria que desearía una piedra de afilar.
—¿No lo puedes comprar tu?
—No es como si no pudiera pero no he tenido la oportunidad, sobre eso es algo caro, simplemente estoy esperando un poco para poder conseguirlo, creo que no debería de haber problema.
Lo dijo como si nada, de seguro si la dejaba eventualmente lo conseguiría.
—… ¿En serio hay tantas chicas de preparatoria que quieren afilar cuchillos.
—Creo que las hay.
—Incluso si lo hubiera no las conozco, creo que eres la única que quisiera algo como eso.
—¿Es bueno decir que soy única verdad?
—¿Qué tiene de bueno eso?
Si es demasiado única… realmente no lo sabía, cuando menos Mahiru desconocía la confusión de Amane y solo se le quedó viendo inclinando la cabeza.
—Nee Itsuki.
Realmente no sabía que fue eso de los deseos de Mahiru así que intentó preguntar para obtener alguna referencia, tenía a su novia Chitose y la comprendía por lo que podría i maginar que es lo que quería una chica normal, no sabía si eso dejaría satisfecha a Mahiru pero cuando menos quería que estuviera feliz con el gesto.
—¿Qué pasa?
—¿Qué le has regalado a Chitose de cumpleaños?
De seguro estaría bien preguntarlo de esa manera al menos una vez, le preguntó pero él se le quedó viendo con una expresión de sorpresa.
—¿Eh? ¿En serio hay una chica a la que le quieres regalar algo?
—¿Crees que haría algo como eso?
—No.
—¿Verdad?
—¿Entonces por qué me preguntas?
—… Una conocida cumple años, solo eso.
Lo eligió pensando que podría servirle de referencia pero no planeaba decir tanto.
—Fum, bueno, lo mejor sería que le dieras algo que ella quisiera, mejor dicho, ¿Lo que tiene mejor resultado sería investigar de ese lado verdad?
—No es como si fuera mi novia.
Le dio la sensación de que si intentaba ir por ese lado terminaría en peligro, ciertamente estando con ella las cosas eran más sencillas, ambos son personas ambiguas en sus relaciones pero no había ningún sentimiento de amor, normal que pensara en ella como alguien linda pero solo eso.
—Algo que quiera… ¿Y si no lo sé?
—Dependerá de que tan bien se lleven, podría ser un accesorio si son cercanos, si no lo son entonces lo más sencillo serían artículos que se gasten y acaben, como flores, hay muchos que usan eso.
—… Sabes mucho.
—Bueno, he estudiado un poco.
No es como si la relación entre Itsuki y Chitose fuera avanzando rápido y necesitara consejos, al contrario, se conocían desde la secundaria y su relación fue avanzando poco a poco, Amane realmente no sabía como eran en la secundaria pero parece que superaron muchas cosas juntos llegando a estar juntos al día de hoy. Parece que Itsuki ya tuvo problemas para elegir su regalo, sabía que tenía muchas opciones.
—Creo que tampoco le desagradaría una crema para las manos.
—¿Crema para las manos?
Fue una elección inesperada, Amane frunció las cejas, Itsuki habló con orgullo.
—Se usa sin importar la edad, las libretas y los libros de textos están secos, incluso las personas de sociedad usan documentos de vez en cuando, no está de más para una ama de casa con sus labores del hogar, tampoco es como si se echara a perder por lo que podría usarse hasta que se acabe.
—Fum, sabes tanto al respecto que es desagradable.
—Pero si fuiste tú el que me lo preguntó.
Le dio un golpecito en la espalda, al no ser de verdad ambos sonrieron.
(Así que crema para las manos).
Es cierto, si fuera el caso entonces no tendría problemas, Amane suele ser quien lava las vajillas después de la cena, y nadie dice que Mahiru no se lava las manos al regresar a casa, más que eso normalmente se cuida contando sus manos por lo que no se siente nada mal como un regalo.
—Bueno, me sirve de referencia.
—Si quieres después le preguntas a Chii, te serviría la opinión de una chica.
—… ¿Eh?
—Ya acostúmbrate de una buena vez.
Por supuesto no es como si le desagradara pero a Amane le parecía pesado tratar con personas con tanta energía como ella, Itsuki rio con placer y ahora le dio un golpe en la espalda más gentil.
—¿Eh? ¿Amane quiere hacerle un regalo de cumpleaños a una chica?
“Que inusual” comenzó a reír, era una risa traviesa, Amane solo puso soportar las ganas de fruncir las cejas molesto. Después de clases Chitose había llegado a su salón, había pesado hablarle pero tal y como lo había pensado le respondió con mucha energía, por cierto, Itsuki pensó que si se trataba de Amane no había de que preocuparse así que le mandó un mensaje a Chitose regresando primero a casa. Chitose parecía estar de muy buen humor, Amane solo dejó salir un suspiro.
(Por eso no quería pedirle nada a Chitose).
Ya sabía que se burlaría de él, no es como si quisiera pedirle consejo desde un inicio pero no si le desagradara ella pero después de todo le era difícil convivir con ella.
—Así que Ii-kun me dijo que querías pedirme un favor, me sorprendí cuando me llegó su mensaje, así que necesitas de mi fuerza.
—No tengo a ninguna chica a quien pedirle ayuda más que a ti Chitose.
—No sé que pensar de que puedas asegurar eso.
Chitose parecía atónita, mejor dicho, era una mirada de lastima, Amane dejó pasar eso, la verdad es que Amane no tenía a ninguna amiga más que a ella, las chicas del salón de clases cuando mucho eran conocidas de cara, no se llevaba tan bien con ellas como para pedirles algún consejo, a pesar de eso si Amane les hablara de seguro solo quedarían confundidas al ser alguien bastante tranquilo que no les había hablado antes.
—Bueno, no creo que entiendas el corazón de las mujeres Amane, está bien, esta Chitose te ayudará.
—… Cuando menos cuento contigo.
—¿Cómo que cuando menos? ¡Deberías de estar completamente agradecido!
—Bueno, cuando menos eres mujer.
—¡Que no digas cuando menos! ¿¡Estás diciendo que me veo como hombre!?
Chitose se pegó en el pecho, es algo triste pero al ver todos los días a Mahiru sus pechos se veían pequeños, pero a pesar de eso era bastante popular entre los chicos, una personalidad alegre, cariñosa y amable, puede acercarse a cualquiera para hablar, tenía una popularidad diferente a la de Mahiru, se llevaba bien tanto con hombres como con mujeres, parece que cuando estaba en la secundaria formaba parte del club de atletismo tenía un cuerpo esbelto, buenas y hermosas piernas, en más de una ocasión Itsuki respondió “Si te le quedas viendo mucho las piernas de la novia de otra persona el novio se enojará”
—Ah, si, si, eres una linda,, linda chica.
Si no fuera por su personalidad, demasiado amistosa pero es cierto que es linda, normal que fuera popular.
—… Justo por esa actitud que no tienes amigos moo.
—Eso no te importa.
—Si, si ¿Y? ¿Le darás algo a una chica verdad? ¿Qué clase de persona es?
No comenzaría nada sin preguntar eso primero, es como si estuviera diciendo eso, Amane dudó un poco preguntándose que podría decir, y al saber que se burlaría de él comenzó a hablar con cuidado.
—Es una chica que conozco, joven… todo lo demás es secreto.
—Oye… no hay manera de que pueda darte una sugerencia sin saber como es la persona.
—Dijiste que estarías feliz con saber de que persona viene, así que elige una de las cosas que te gustarían.
—Entiendo que no te guste que sepa… moo, no tienes remedio.
Chitose no dijo nada más, una chica joven con la que se llevaba bien, solo con eso le preocupaba que no llevara las cosas en una dirección extraña, Amane quería evitar decir cualquier cosa innecesaria y Chitose al saber que no diría mucho al respecto retrocedió tranquilamente.
—Nn, ¿En serio?... no sé que persona sea pero… bueno, dejémoslo que se llevan bien como Amane-kun y yo, creo que podría ser algo del uso del día al día.
—Itsuki también dijo algo como eso.
—Como se esperaba de Ii-kun, entiende el corazón de las mujeres, también podrían ser pequeñas cosas como dulces o animalitos de peluche, pero si fuera algo más caro como un accesorio me quedaría de “¿¡A este que le pasa!? ¿¡Qué quiere de mí!?
—No sirve de nada regalarte esa clase de cosas.
Pero dejó salir una sonrisa, regalar algo muy caro podría conllevar a que pensara que tenia segundas intenciones.
—Así que lo más sencillo sería algo pequeño.
—… Ya veo.
—¿Insatisfecho con eso?
—Claro que no.
Por supuesto que no estaba insatisfecho pero estaba preocupado si en verdad podría hacer que se alegrara, entregarle algo pequeño, de seguro necesitaría saber sus gustos, de seguro tratándose de Mahiru cualquier cosa le quedaría bien, es de las que prefieren usar cosas practicas y de calidad, aunque no sabría los ojos de Amane podrían pasar por sus buenos gustos, Amane estaba un poco preocupado y al verlo Chitose dejó salir un “Um” después de un tempo abrió la boca.
—… Veamos… ¿Tal vez algo lindo?
—¿Aldo lindo?
—Dependerá de los gustos de la persona pero algo lindo… por ejemplo, un peluche, un llavero de alguna mascota, creo que también podría pasar regalarle cosas como esas.
Desde el punto de vista de Amane esas fueron sugerencias inesperadas, Chitose sonrió como si hubiera un significado oculto detrás de su sonrisa.
—A la mayoría de las chicas nos gustan las cosas lindas, si el peluche es popular habrán personas que los colecciones, creo que hay muchas chicas con uno o dos peluches cuando menos.
—… Peluches.
No sabía de los gustos de Mahiru, pero había momentos en que usaba ropas femeninas y con volantes así que cuando menos no pareciera que odiara las cosas lindas, si Amane le regalara un peluche ¿Se alegraría?
—Ah ¿No crees que pasaría?
Chitose notó el cambio en la expresión de Amane y dijo eso con una sonrisa, Amane asintió siendo consciente de sus sentimientos complicados y dejó salir un ligero suspiro.
—… ¿Pero sería demasiado irreal tenerme a mí comprando peluches verdad?
—¿Estás dudando a pesar de ser un regalo?
—Que un hombre a esta edad vaya a la caja registradora abrazando un peluche, eso será bastante vergonzoso.
—Que orgulloso.
—Uu…
Es como lo estaba diciendo, pero ahora que se lo dijeran le dolió más, ¿Debería desechar la vergüenza? El simple hecho de tener que ir solo a una tienda de peluches ya era algo que le daba vergüenza, aunque afortunadamente tenía a Chitose, si se lo pidiera incluso podrían acercarse a una tienda de camino a casa, claro, podría ser posible.
—… Chitose… juntos…
—¿Juntos…?
—… ¿Me acompañarías a ir de compras?
—¿Qué hago?
Es una chica que se burlaría de esa manera, por supuesto que ya lo sabía, lo estaba haciendo a propósito pero no habían dudas de que ya se había decidido desde el momento en que escuchó la pregunta.
—Por favor, en serio te lo pido.
—Nn… podría ir pero… por cierto Amane-kun, me gustaría comer algo dulce, frente a la estación h ay una tienda de crepas que venden algunas cosas por tiempo limitado y son bastante deliciosos ¿Lo sabías?
—… Te invitaré uno.
—¡Waay!
Chitose estaba haciendo un escandalo, pero ese era un pago pequeño por el favor, de esa manera sería más sencillo acercarse a las tiendas que por lo general solo las mujeres suelen usar, Chitose estaba de muy buen humor con una gran sonrisa, al verla dejó salir un suspiro, Por ahora Amane revisó dentro de su cabeza el presupuesto dentro de su cartera.
Con el consejo de Chitose e Itsuki Amane decidió el regalo de cumpleaños, ahora se encontraba viendo la espalda de Mahiru nervioso el mismo día en cuestión, terminó comprando las crepas frente a la estación “Berry Special edición especial de invierno) y en cambio Chitose le ayudó a comprar el regalo… ahora no sabía cuando debería de entregárselo a Mahiru, ella a pesar de cumplir años estaba actuando como en un día común y corriente haciendo la cena, desconocía cual era el menú pero parecía ser comida oriental, después de todo se sentía como su especialidad, cuando mucho la pasaba de manera natural, no parecía que fuera su cumpleaños, ¿Será que ni siquiera pensaba en eso?
Mahiru preparó la cena como siempre, también hablaba con normalidad, Amane pensaba seriamente en que momento sería bueno entregarle el regalo, este se encontraba escondido en la sombra del sofá, por ahora al terminar de limpiar y regresara a la sala de estar ambos se sentarían en el sofá y podría ser el momento, podría ver como comenzaría a leer, como se esperaba de Tenshi-sama.
De alguna manera Amane sentado a su lado estaba dudando, no podía evitar contenerse un poco, entonces tomó la bolsa de papel dejada a un lado. Mahiru levantó la cabeza, de seguro fue porque notó los sonidos de la bolsa, sus ojos color caramelo se dirigieron a Amane y a la bolsa que tenía en la mano, tenía una expresión como si le fuera inusual, como si no se hubiera percatado que se trataba de su cumpleaños.
—Nn, ten.
Puso la bolsa sobre las piernas de Mahiru y ella pareció más sorprendida.
—¿Qué es esto?
—¿Es tú cumpleaños verdad?
—Es cierto pero… ¿Cómo lo sabes? No recuerdo habérselo dicho a nadie.
Comenzó a ponerse alerta “¿Recuerda que una vez olvidaste tu identificación de estudiante en mi casa?” en cuanto lo dijo regresó a tener la expresión de siempre.
—No necesitabas preocuparte, no suelo celebrar mi cumpleaños.
Dijo algo sorprendente con un tono de voz casual, de seguro no estaba escuchando mal, tenía una mirada como si el simple hecho de mencionar el evento fuera alguna clase de tabú “Ya veo” pensó, por algún motivo no parecía cambiar su actitud ante su cumpleaños, era simplemente porque lo había olvidado, de lo contrario no hablaría de esa manera.
—Ya veo, entonces puedes tomarlo como agradecimiento por lo que haces por mí día con día, por mi cuenta siento que te debía algo y quería darte algo, solo eso.
Pero a pesar de que no celebre su cumpleaños es cierto que quería darle las gracias de alguna manera, de esa forma fue que la forzó a tomar el regalo, todos los días le cocinaba comida deliciosa, también le había ayudado con la limpieza, estaba cuidando de él de manera ambigua pero quería regresarle la deuda de alguna manera, Amane parecía un poco confundida ante el regalo, hizo una mueca como si estuviera en problemas sin saber que hacer, su mirada bajó a la bolsa de papel.
—… ¿Puedo abrirlo?
—Nn.
Asintió y Mahiru abrió la bolsa temerosamente, quitó el listón con mucho cuidado ¿Cómo decirlo? Que abrieran su regalo frente a él y de manera tan cuidadosa le hizo sentir nervioso, lo que se encontraba adentro era la recomendación de Itsuki, una crema para las manos, también una gran caja con algunos dulces, por cierto, emanaba un buen aroma y no es como si fueran muy populares, más bien eran unos con un aroma suave, había corroborado la valoración del articulo por internet así que seguramente no habría de que preocuparse.
—Siento que no sea la gran cosa pero sueles hacer las labores del lugar ¿En ocasiones se te secan las manos verdad? Pensé que podría ayudarte.
—Algo practico.
—Si tuviera que decir algo de ti pensé que de esa manera te gustaría más.
—Es cierto, muchas gracias.
“En serio que me conoces” sonrió en voz baja, Amane hizo una ligera sonrisa al escucharla, parece que no ha dejado una mala impresión en ella, lo otro… ¿Cómo decirlo? Era un poco vergonzoso que lo abriera frente a él, de ser posible le gustaría que lo abriera en casa, pero cuando Mahiru se dio cuenta que había algo más en la bolsa se le quedó viendo.
—… ¿Por qué hay dos cosas?
—Ah, no… este… simplemente como un extra.
—¿Un extra?
—Si, un extra.
Le respondió mientras desviaba la mirada, Mahiru no entendía por qué actuaba así e inclinó la cabeza, sacó el paquete para abrirlo de una vez. Amane lo había dejado en el fondo de la bolsa con el mismo color de la bolsa para que lo dejara allí por un tiempo pero después de todo era grande como para llamar la atención, no había manera de que no se diera cuenta, no era una caja, era una bolsa con un gran volumen, justo como para caber en la palma de la mano de Mahiru, estaba amarrado con un listón azul, Mahiru se lo quitó con la mano teniendo cuidado “¿Puedo irme de aquí?” se preguntó Amane… justo cuando Mahiru sacaba el contenido de la bolsa, levantó lo que estaba allí y se quedó con los ojos bien abiertos como si en verdad le hubiera sido inesperado.
—… ¿Oso?
Susurró Mahiru, se trataba de aquello que le había regalado, no era demasiado grande, cuando mucho como para que un niño de primaria pudiera abrazarlo, se trataba de un peluche. El peluche tenía un color claro casi como del cabello de Mahiru, en su cuello un listón azul color azul marino amarrado a modo de collar, los botones de sus ojos brillaban de un color negro en donde Mahiru se veía reflejada, ¿Un oso de peluche para una chica de preparatoria? No podía evitar pensar eso, pero parece que a las chicas les gustan las cosas lindas, ese fue el consejo de Chitose así que esta fue la elección que tomó, sería vergonzoso para un hombre solitario comprar algo como eso así que Chitose lo acompañó a comprarlo como pago por la crepa frente a la estación, al final de cuenta tardaron algo de tiempo para elegir, y Chitose lo observaba con una sonrisa mientras tanto, Amane no pudo evitar sentirse avergonzado mientras estaba en eso pero ya no servía de nada preocuparse por algo que ya había pasado.
—… Pensé que le gustaría a una chica.
Susurró como si se excusara y se rascó la cabeza, era malo para esa clase de cosas, para empezar fuera de su mamá no había tenido la oportunidad de regalarle algo a una chica, no sabía que llegaría a ser tan complicado, ¿No le es desagradable que un hombre le regale un peluche?... volteó a ver a Mahiru de reojo y ella se le quedaba viendo fijamente a la cara del oso, en su expresión no había ni felicidad ni molestia, no podía leerla, solo se le quedaba viendo a ese osito de peluche.
—Bu… bueno, si no te gusta puedes tirarlo.
No había nada que hacerle si no le agradara, podría dejarlo pasar como que se lo regaló como broma pero Mahiru frunció las cejas en cuento se lo dijo.
—¡No haría algo como eso!
—Ah… bueno, pensando en tu personalidad eso pensé.
Lo negó con más fuerza de lo que hbiera pensado, asintió y Mahiru volvió a ver el osito de peluche en sus manos.
—… No haría algo tan cruel como eso… lo cuidaré con cariño.
Acercó el osito de peluche a su pecho envolviéndolo en un abrazo, más que gesto como el de una niña pequeña que no quería que le quitaran su peluche parecía como una madre envolviéndolo con cariño tal y como lo acababa de anunciar. La expresión de Mahiru no era tan inexpresiva, tampoco era aquella cuando le soltaba veneno, era mucho más suave, adorable, se sentía de esa manera, una sonrisa pura, sin querer Amane tragó saliva, se veía bastante linda.
(… No debí de haber visto eso).
Si ponía esa expresión era consciente de ella aunque no quisiera, aunque no es como si le gustase de manera romántica era la expresión de una chica hermosa, su corazón latió deprisa pensando que vio algo que no debería de haber visto, abrazando el peluche como si le fuera realmente apreciado mientras sonreía, de seguro no importa quien la viera terminaría enamorándose. ¿Qué tanto calor se había acumulado en su cara? En cuento tocó su rostro estaba claramente caliente, estaba tan claramente ruborizado que dejó salir un pequeño “mierda…” procurando que Mahiru no lo escuchara, afortunadamente Mahiru no pareció darse cuenta, seguía enterrando la cara en el osito de peluche mientras lo abrazaba con aprecio, de esa manera se veía realmente adorable, Amane dejó salir una voz extraña sin querer.
—… Me alegra que te gustara tanto.
De alguna manera logró decir eso volteando a verla de reojo.
—Es la primera vez que hacen algo como esto por mí.
—Eres popular así que pensé que sería algo normal…
—Para alguien como yo…
Dejó salir un susurro un poco atónita, si eso lo hizo sentir tranquilo fue porque no lo estaba viendo a la cara.
—… No suelo decirle a las personas cuando es mi fecha de cumpleaños, no me gusta mi cumpleaños así que no lo digo.
No me gusta, Mahiru lo dijo con mucha seriedad, la mirada y palabras de Mahiru eran dirigidas hacia el osito de peluche pero aún así Amane se sintió incomodo.
—Además de que normalmente no aceptaría regalos de personas con las que no me relaciono, me daría miedo.
—¿Pero aceptarás esto?
—… No eres un extraño Fujimiya-san.
Lo dijo en voz baja mientras enterraba la cabeza en el peluche, volteó a verlo de reojo y Amane se arrepintió de voltear a verla, Mahiru sin pensarlo lo estaba viendo hacia arriba, había bajado la guardia, era una expresión dulce, inusualmente adorable, sin querer le dieron ganas de acariciarle la cabeza, por poco estuvo por extender la mano hacia ella pero se apresuró a retirarla.
(… Eso fue peligroso).
Si no fuera porque reaccionó de seguro le hubiera acariciado la cabeza, a pesar de que por fin se había alegrado estaría arruinando las cosas.
—… ¿Qué pasa?
—No es nada.
¿Será que se dio cuenta que había movido la mano? ¿Se dio cuenta que Amane había explotado solo? Mahiru solo inclinó la cabeza, justo porque robaba la mirada de esa manera que las chicas hermosas dan miedo, estaba viendo de frente a la misma lindura, pero era vergonzoso decírselo de manera directa, tenía la confianza de que le respondería con algo como “¿Ha? ¿Qué te pasa?” Además en muchos sentidos Amane parecía muerto, se decidió a esconder algo como eso.
—… Muchas gracias Fujimiya-san.
Amane estaba volteando hacia otro lado cuando volvió a escuchar la voz de Mahiru.
—Nee, nee Amane ¿Te fue bien con el regalo?
Era algo normal preguntar al ser quien le ayudó a escoger el regalo, al día siguiente Chitose llegó con una gran sonrisa a preguntarle, al terminar las clases Chitose llegó cuando aún habían otros estudiantes, le dieron ganas de irse en ese instante cuando la vio acercarse con una gran sonrisa burlona.
—En definitiva no ocurrieron la clase de eventos que estás imaginando.
Cuando menos no es como si sintiera amor hacia ella, no tenía segundas intenciones al entregarle el regalo, logró hacerla feliz, no habían dudas de eso, pero no es como si hubiera ocurrido el evento que Chitose esperaba.
—No, pero en serio que el simple hecho de que te importe alguien es inusual, cuando mucho tus relaciones son de conocidos, normal que nos interese esa mujer.
—No es como si tuviéramos una relación extraña.
Chitose e Itsuki le estaban dando muchas vueltas a las cosas, Amane no terminada de acabar con el tema, está bien que Mahiru se alegrara pero de saber que terminaría así se arrepintió de haberles pedido consejo, ellos solo indagaban con mucha curiosidad cuando Itsuki dijo lo que estaba pensando.
—… Nee Amane.
—¿Qué pasa?
—¿A quien le diste ese regalo fue a tu vecina?
En serio que Itsuki tenía una muy buena intuición, pero solo en estos momentos eso era bastante malo.
—… ¿Por qué lo piensas así?
—De entre las personas que conoces y dijiste que era alguien que cuidaba de ti no se me ocurre a alguien más, antes no vivías aquí, no te relacionas con muchas mujeres, así que pensé que podría ser debido a eso que sientes cierta deuda con la vecina.
—Quien sabe.
—Fum… ultimamente Amane se ve mucho mejor.
—Ah, yo también lo pensaba.
—Eso tenemos, ¿Es gracias a ella verdad? ¿Por eso querías darle las gracias con un regalo de cumpleaños?
En serio que estaban dando en el clavo y Amane estaba desesperado para no mostrarlo en su expresión, es como si lo hubieran visto todo, por ello es que Itsuki daba miedo, cuando menos le gustaría que dejara esa capacidad de ver a través de las personas con su pareja.
—En serio que dicen todo lo que quieren para una simple hipótesis.
—No sabemos la realidad así que solo queda imaginárselo, ¿Y? ¿Cuál es la verdad?
—Quien sabe.
—Tacaño.
—Cállate.
Por más que les dijera no se callaban, al final de seguir insistirían hasta que soltara todo, dejando de lado a Itsuki que fuera a una chica de preparatoria a la que le encantan las historias de amor…. En cuanto escucha algo aunque no tenga nada que ver con el amor de seguro lo relacionará, son seres extraños, y ahora inusualmente molestos. “Maldición” dejó salir un suspiro, y dejando las cosas así se llevó la maleta a la espalda, una estrategia de guerra es la retirada estratégica, también para evitar ataques al corazón.
—Nos vemos, ustedes dejen de molestar a las demás personas y pónganse de acaramelados.
—Lo haremos aunque no lo digas.
—… Ii-kun, sigámoslo a escondidas para ver como es esa mujer….
—No deberías de decirlo frente al objetivo, no es lo que piensas y si los encuentro me detendré en la entrada.
—Tch.
Hizo una mueca con los labios de manera nada linda, pero parecía ir en serio, Chitose parecía ir a hacerlo sin bromas, Amane los dejó atrás saliendo del salón de clases a paso rápido.
—… Eso fue peligroso.
—¿Qué cosa?
Dejó salir eso sin querer al regresar a casa y Mahiru le pareció pareciéndole extraño, aún era una hora temprana par hacer la cena pero había llegado al departamento para hacer las compras y por ahora estaban pasando el tiempo tranquilamente pero parece que escuchó lo que susurró, por cierto, el día de hoy ella continuaba como siempre, no se veía una pizca de la sonrisa del día de ayer, tanto como para preguntarse si aquello había sido alguna clase de sueño, tenía la misma expresión de siempre, actuaban normal, al contrario, quería que fuera así, si estuviera con aquella expresión de seguro le llegaría a doler el corazón.
—No, bueno, Itsuki tiene una muy buena intuición con respecto a lo del regalo.
Les pidió consejo, dejó salir un suspiro y Mahiru parecía haber recordado el nombre de Itsuki “Ah, ya veo” dejando salir un suspiro.
—Bueno, después de todo no parece que Fijimiya-san fuera a comprar eso solo.
—No me refiero a eso.
Amane le había hecho un regalo a una chica, eso en sí era un fenómeno imposible viniendo de él, normal que dudaran bastante de lo que le estaba pasando, la verdad es que era algo agridulce típico de la juventud, aunque no sentía nada de amor en esto.
—Hablo solo, maldición, haciendo hipótesis extrañas.
Es cierto, Mahiru es linda y en ocasiones le dan ganas de tocar su cabeza, no podía negarlo, pero a pesar de eso que lo tomaran como a un joven que la deseara, no pensaba que fuera así, para empezar volvió a sentir de nuevo que Mahiru era una belleza inalcanzable, no había manera que hubiera una relación de amor con ella, es cierto que le agradaba pero no es como si deseara hacer algo con ella, al voltear a verla se veía hermosa como siempre, pero no es como si tuviera alguna intención como ayer, solo estaba corroborando de nuevo que no le gustaba y entonces dejó salir un suspiro, si se diera cuenta que la estaba viendo no sabía lo que le diría así que disimuló comenzando a jugar con su celular, cuando se dio cuenta que habían varias notificaciones de la aplicación del Chat, de seguro sería Itsuki, lo abrió pensando en eso y le había llegado un mensaje de una persona que Amane no hubiera imaginado, al ver el nombre de “Shihoko” los hombros de Amane temblaron.
Una de las pocas tres mujeres con las que Amane se relacionaba, una de ellas era Chitose, la otra Mahiru y por último……… su mamá.
¿Qué pasa? Abrió la conversación privada con ella, Amane es malo con las personas con mucha energía pero cuando menos eso no le había causado problemas con la vida diaria, más por no poder seguirles el ritmo en el caso especifico de Chitose era porque se le parecía… de seguro sería igual a esa persona una vez que juntara más años de edad, no es como si la odiara pero en serio que era malo con la personalidad de su mamá.
“Papá me envió unas frutas así que las comparto contigo, te las envié así que asegúrate de estar en casa el sábado, no te perdonaré que no los acepten porque no estabas”
—Decidiendo mis planes por su cuenta…
Realmente no importaba ya que no tenía planes para el sábado, pero le gustaría que le avisaran con un poco más de tiempo.
—¿Pasa algo?
Después de haberle preguntado Mahiru se acercó un poco.
—Mamá me envía unas frutas para el sábado pasado el mediodía.
—¿De las que tienen cascara?
—… Me pregunto si el pelador aún servirá.
—Bueno, podría pelarlas… pero lo mejor sería aprovecharlas lo antes posible antes de que vayan perdiendo sus nutrientes.
“Es lo mismo que dijo mamá” Amane se tragó lo que acababa de pensar.
—En el peor de los casos podría comerlos así.
—Que salvaje.
—Es que es una molestia.
—Que flojo.
Como siempre Mahiru dejaba salir sus opiniones de manera directa lo que hizo que Amane sonriera con amargura, Mahiru parecía atónita “Bueno, no cambia el hecho de que terminará en el estómago” mostrándose convencida.
—Es cierto, no sé si podré comerlo todo antes de que se pongas malos ¿Quieres un poco Mahiru?
—Entonces lo tomaré, las frutas son caras.
Fue una respuesta típica de Mahiru.
—Es sábado, entonces podría hacer algo de cena también para dar las gracias.
—En serio que siempre me estás cuidando.
—No es como si me desagradara así que no me importa.
Mahiru mostró una ligera sonrisa verdadera, le recordó lo de ayer y se sintió un poco incomodo, Amane desvió la mirada “… Entonces te lo encargo” respondiendo de manera cruda.




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