Sasaki to Pii-chan Volumen 2 - Capítulo 1
- yumenosubs39
- hace 19 horas
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Capítulo 1
La vida diaria de una estudiante de secundaria
◆Punto de vista de la vecina.◆
Últimamente los días en los que no veo al vecino han continuado, ¿Ha habido cambios en sus habitos de vida? ¿Ha cambiado la manera en que trabaja? No sé cual sea el motivo, es solo que el tiempo en que no está en casa ha aumentado, ¿Será que ha comenzado en alguna empresa en la que tiene que trabajar por la noche? No lo sé, no tengo ni idea.
De esa manera mi vida continuó sin saber que es lo que ocurría en su vida. Los días entre semana tenía que ir a la escuela, también para poder comer.
— Bueno, el mínimo común múltiplo de esta ecuación es el 6, así que se multiplican ambos lados por el seis y se elimina el denominador…
Pero si me quedo desde la mañana hasta la noche frente a la puerta de mi casa puede que en algún momento me vea bendecida con poder verlo, pensando en eso no podría ir a la escuela, pensando en esa clase de cosas no podía atención a la clase mientras observaba afuera de la ventana, la dirección, creo que es el lugar en donde se encuentra el departamento de mi vecino. No importa lo que estén enseñando, eso para mi no tiene ningún sentido, lo que es importante para mi es la hora de la comida.
—… señor…
Al terminar de comer ¿finjo estar enferma para regresar temprano frente a mi casa? Estaba pensando en eso con las palabras del profesor entrando por mi oído derecho y saliendo por el izquierdo. El que está de pie al frente es un hombre de unos 40 años de edad, no es feo pero tampoco es apuesto, si tuviera que decir algo es que la mayor impresión que da es que todos los días usa traje, esa persona estaba con una mano en la tiza con la que escribía en el pizarrón y con la otra el libro con las fórmulas.
— Así que a continuación resolveremos un problema, lo importante es entender que es lo que te están pidiendo, lo que se busca en este problema en especifico es el tiempo que se necesita para alcanzar a alguien, un valor constante sería la distancia recorrida por los hermanos…
Tiene el mismo sexo y la misma edad que mi vecino, incluso sus trajes se le parecen pero no siento nada, después de todo volví a confirmar que él es especial. Cuando estaba en eso la campana de la escuela sonó, era la campana que hacía saber del final de la cuarta hora, los estudiantes chicos comenzaron a inquietarse, el estudiante encargado el día de hoy se puso la bata blanca y fue a recoger la comida, los otros estudiantes comenzaron a moverse creando sus pequeñas islas con sus amigos.
Es el mismo paisaje de la hora de comida de todos los días. Junté mi escritorio con el de mis compañeros con los que me he juntado últimamente. El postre son mandarinas frías. Por cierto, en cuanto a la comida los chicos siempre intercambian como si compitieran por la comida y casi siempre se agota, pero por alguna razón siempre sobra pan blanco cuando menos es un fenómeno que ocurría entre nosotros, algunas de las chicas tomaban la mitad del pan dejando las orillas, hay muchos que hacen eso. El principal del día de hoy es pan.
Volteé a ver la comida sobre la bandeja y me sentí un poco mejor, eso es porque las sobras del pan serán mías, después de unos 20 minutos la hora del almuerzo terminó, algunos salieron al pasillo, mientras que otros recogían las cosas dejando las bandejas al frente, en el carrito. Durante la hora del almuerzo la mayoría de mis compañeros se van al patio de la escuela, al gimnasio o platican con sus amigos en sus asientos, matando el tiempo de la forma de su preferencia, incluso había quienes se la pasaban leyendo solos.
—…
Entonces mientras que los estudiantes estaban en lo suyo comencé a moverme, el lugar al que me dirijo es a donde llevan los carritos con las bandejas, en nuestra escuela tienen una habitación para la comida, para llevar las bandejas se tiene un pequeño elevador, durante la hora del descanso cada uno de los salones envía a alguien encargado para dejar las bandejas en el elevador… pero ese trabajo dependiendo de los estudiantes dejan algo de tiempo hasta que lo hagan, para mi ese tiempo es mi apreciado para obtener alimentos.
—…
Me escondí hacia la habitación para la comida a escondidas, corroboré que los carritos se encontraran reunidos y me apresuré, mi objetivo por supuesto, recolectar el pan que han dejado, comencé a buscar encontrando mi objetivo.
—… Bien.
Por lo que podía ver la situación dentro de la habitación no había cambiado. Logré obtener pan completo y en buen estado, hay días en los que el estudiante que viene a dejarlo lanza las cosas haciendo que todo se revuelvan y me dan ganas de maldecir y matarlo, pero por esta ocasión no se veían las cosas sucias, logre juntas bastante, con esto el día de hoy y mañana no me sonará el estómago, sonreí para mis adentros.
En mi día al día de venir a la escuela es obtener el pan para comer, llevé mi mano hacia la bolsa de plástico que se encontraba en el bolsillo de mi falda, al hacerlo al mismo tiempo se escuchó el sonido de la puerta abriéndose.
— ¡…!
En ese instante volví a meter la mano en la bolsa, incliné mi cadera para recargarme en uno de los carritos y me volteé hacia el sonido de la puerta… será demasiado problemático si se dan cuenta que estoy tomando las sobras, la verdad no me importa que mis compañeros de clases me vean de manera rara, pero no quiero que terminen cerrando este cuarto con llave, podría ser molesto hasta el día de mi graduación.
— Kurosu-san, ¿Qué estás haciendo en este lugar?
—…
Se trataba de un chico de mi clase Sato-kun. Es alguien que sobresale bastante en el salón de clases, es decir, uno de los que están en el centro, todos los días parece estar rodeado por los demás compañeros de clases, debido a eso es muy popular entre las chicas, por supuesto, es alguien con quien no tengo ninguna clase de relación. ¿Qué hace una persona como él en este lugar?
— No me digas que… ¿Estás buscando algo?
—… Si, algo como eso.
— ¡Entonces déjame ayudarte! ¿Qué estamos buscando?
—…
Ah, salió con algo molesto, estoy buscando las sobras de pan, además de que lo hago todos los días, aunque mi posición en la clase es baja me ha ayudado a que no se den cuenta, no tengo amigos con los que me lleve bien, eso es porque no tengo el tiempo o la libertad como para algo como eso, me es difícil hablar con mis compañeros que se la pasan divirtiéndose, cosas como moda, televisión, cine, son cosas que no tengo, si puedo tocar algún entretenimiento cuando mucho son los libros de la biblioteca, por supuesto, no hay nadie que quiera acompañar a una persona tan aburrida como yo, además de que después de clases me quedo fuera de casa esperando a ver al vecino.
— Un pasador de cabello quedó en la bandeja…
— ¡Ya veo!
El final puse esa excusa, creo que no estuvo mal, por supuesto, es mentira. Al decirlo comenzó a buscar en el carrito frente a mí, observaba entre la comida y el espacio entre las bandejas, parece que creyó en mis palabras de manera natural.
—…
Tengo que hacer que se vaya para conseguir el pan, no tengo demasiado tiempo, de lo contrario vendrán a llevarse los carritos, serán hasta dentro de varios días cuando vuelvan a dar pan, no es como si pudiera depender del vecino, tengo que conseguir como mínimo tres… no, para cinco comidas, ya puedo ver lo que podría tomar pero por allí había una caja de leche que se cayó, será mejor que no me acerque mucho a eso.
— Por cierto, ¿Siempre estás sola Kurosu-san?
—… ¿No se puede?
— Ah, no, no, ¡No me refería a eso!
Las señoras que vienen a recoger los carritos tomarán unos cuantos minutos antes de aparecer, tengo que hacer que se vaya del lugar antes de eso.
— De ser posible me gustaría que nos lleváramos bien Kurosu-san.
— No te preocupes por mi ¿Tienes muchos amigos verdad Sato-kun?
— ¿Qué es lo que sueles hacer en casa? ¿Tienes pasatiempos?
—……
Sato-kun intentaba sacarme conversación, es popular entre las chicas del salón, si me vieran platicando con él a solas para empezar el ambiente hacia mi empeoraría, en ese sentido es peligroso que me quede platicando con él, en definitiva no quiero algo como esto. Ah… cuando estábamos en eso la puerta del aula de nuevo volvió a abrirse, se trataba de una mujer de mediana edad con bata y una mascarilla, sé quien es, si, es la persona que vino por los carritos, la he visto varias veces venir por los carritos después de que tome mi comida, por supuesto, de seguro para ella no soy más que uno de los muchos estudiantes de la escuela, no ha de reconocerme de manera personal.
— ¿Ara? ¿Qué están haciendo aquí?
— Lo siento, parece que a ella se le quedó un pasador de cabello entre las bandejas.
— Ara, maa, ¿En serio?
— ¿Podría darnos permiso de buscarlo un momento?
— Bueno, si es mientras que me llevo los demás carritos entonces…
— Muchas gracias.
Sato-kun respondió en mi lugar, la verdad es de agradecer ya que tiene más poder de convencimiento que yo, es solo que con el no tengo la libertad para tomar el pan, llegados a esto no queda de otra.
— Sato-kun, ¿Podrías revisar si está en el mi pupitre en el salón de clases?
— ¿Eh?
— Podría ser que lo dejara adentro.
— No, pero, ver dentro del escritorio de una chica sería…
Adentro no tiene la gran cosa, si acaso los libros de texto, los útiles escolares y una libreta que me dio el vecino, para empezar no tengo cosas personales ni en casa, si le dijera que ni siquiera he tenido una cartera ¿De que manera me vería? Por supuesto, no tengo problemas si cualquiera me viera extraño, si tuviera que decir algo el problema sería la figura de Sato-kun buscando entre mis cosas, si una chica que está detrás de él lo viera me podrían llegar a decir algo como “oye maldita ¿Por qué le pediste eso a Sato-kun?” pero en muchas ocasiones eso se solucionaría bajando la cabeza, si muestro mi pansa honestamente retrocederán, en el peor de los casos podría arrodillarme, pero más importante es el pan, a partir de ahora comenzará a hacer frio, tengo que tener algo de grasa.
—… ¿Podría pedírtelo?
— E… Entendido.
Sato-kun asintió un poco incomodo y salió de la habitación. Después de ver que se había ido me dirigí a los carritos, al recoger los carritos la señora tiene que esperar a que el elevador suba y baje para poner las cosas de cada uno así que tomará algunos minutos con cada carrito, esta es la mayor oportunidad que tengo.
Me agaché en la sombra de los carritos escondiendo mis manos de su campo de visión, saqué la bolsa del bolsillo de mi falda y tal y como lo había planeado rápidamente lancé adentro cinco piezas de pan, la bolsa es aquella que en el pasado me dio el vecino con varias piezas de pan dulce, es de color por lo que es conveniente ya que no se ve el interior, si aplano la bolsa baja bastante su volumen por lo que no hay que preocuparse.
—….
Su, hasta ahora las cosas son sencillas, algo con lo que normalmente tardaría un par de minutos, de esa manera regresaría con la bolsa llena y la guardaría en mi maleta, y cuando me veían con la bolsa nadie me preguntaba que era, incluso aunque las bolsas de la falda estuvieran llenas nadie me hacía preguntas, para bajar esas posibilidades es que me la he pasado sola en la escuela, pero el día de hoy está Sato-kun, es del tipo de persona que es insistente, para empezar no hay dudas de que me preguntará, antes no tenía la bolsa en la mano y ahora sí lo que se notará bastante, intenté meterlo en mi bolsa pero aunque estén aplastados aun se nota el bulto de los cinco panes, y de seguro se notaría si intentara esconderlo dentro del aula.
—…
Comencé a pensar desesperadamente, al mismo tiempo la señora del carrico comenzó a moverse, se acerca a donde me escondía, presionó los botones del elevador, creo que el paquete de leche cerrada que dejaron de la clase de al lado será imposible, cuando menos quiero irme con este pan, cuando pude ver la ventana, al otro lado se encontraba un barandal que conectaba con el salón de al lado, los estudiantes pueden ir y venir con libertad, por ahora escondí la bolsa en la parte de afuera y después lo recogeré.
—… Puedo hacerlo.
Me apresuré hacia la ventana, cuando le quité el seguro se escuchó un “gacha” y la persona que recogía las cosas volteó a ver pero no me dijo nada, si se tratara de un hombre de seguro le daría seguimiento. Por ahora estoy escondiendo la bolsa con mi cuerpo por lo que está bien. Asomé la cabeza fuera de la ventana y corroboré rápidamente lo que había afuera, bien, no hay nadie, de seguro es porque ha estado haciendo frio últimamente, de esa manera salí con las cosas en mano, y de esa manera dejé la bolsa con el pan en una esquina, por como se podía ver era como si la bolsa hubiera sido movida por el viento como si fuera basura, no es algo que alguien quisiera tomar, es esplendido, da la sensación de que podría quedarse allí por meses, de esa manera no debería de haber problemas aunque los demás lo vieran.
— ¿Qué estas haciendo? Saliendo de pronto para ver el paisaje.
— Ah, si…
— ¿Ya no necesitas buscar nada? Estoy vaciando los carritos.
— Muchas gracias, lo encontré sin problemas.
— ¿En serio? Me alegra.
Intenté mostrarle una sonrisa con todo lo que tenía y de esa manera dejé la sala.
◆◆
El mismo día logré recoger el pan sin ningún problema y me dirigí a casa satisfecha, pude evitar las clases al fingir estar enferma pro la tarde, no me fui a ninguna otra parte, me fui directamente a mi casa, caminé rápido mientras me dirigía allá, debido a que hay mucha distancia las primeras veces sufrí bastante, pero al pasar los meses ya me he ido acostumbrando, no sé los nombres de los lugares, solo avancé en silencio por los caminos en los que pasaban menos autos. El sol está en lo alto por lo que los transeúntes volteaban a verme de manera extraña al llevar el uniforme, ayuda que sea un área residencial, la mayoría solo eran personas de edad.
—…
Normalmente estoy en la escuela en estas horas por lo que esto es algo nuevo, me siento liberada, me emocioné pensando en que a partir de ahora solo quedaba esperar al vecino fuera de casa, entonces cuando una persona extraña apareció a unos metros del camino, ¿apareció desde la sombra del edificio? No es como si hubiera caído del cielo, literalmente apareció en un lugar en donde no había nada, no se sintió como si antes se estuviera moviendo, era como si se hubiera teletransportado, además de que estaba en el suelo viendo hacia arriba, por supuesto, pensé que tal vez había visto mal, pero mis preguntas se resolvieron en el siguiente instante, el motivo era la figura de la persona que estaba tirada.
Tenía una gran abertura en su estómago, podían verse sus costillas, no podía ver órganos, no, posiblemente estaban allí pero por la gran herida debió de haber sido alguna bestia y sacó todo lo que había, su ropa estaba completamente rasgada, no se movía para nada, del suelo para arriba estaba bastante cruel, como si lo hubieran cortado con una motosierra, había perdido su forma por completo, en pocas palabras, era un desastre, por su estado solo pude diferir que se trataba de una mujer por su falda.
— ¡…!
Estaba caminando con impulso pero me quedé completamente quieta al ver eso, me dieron ganas de gritar pero lo soporté desesperadamente sintiendo el ardor subiendo de mi estomago, a pesar de que ya he comido, no hay manera de que lo escupa, inmediatamente después se escucharon gritos de un hombre y una mujer, era del otro lado del camino, personas que caminaban en esta dirección, tenían bolsas en sus manos por lo que podía decir que venían de regreso de las compras.
¿Alguien lo reportó? De inmediato llegaron los policías, durante ese tiempo lo mejor sería alejarme del lugar, si era una situación como que una bestia escapó del zoológico entonces era peligroso quedarse en el lugar, por lo que podía verse ya había un cadáver, pero la mujer que gritó se dirigió a mí y dejé escapar la oportunidad.
En una esquina de un área residencial normal, una enorme cantidad de patrullas comenzaron a acumularse y los curiosos se acercaban, el cuerpo fue cubierto con una bolsa, pusieron una cinta de policía en los alrededores, los policías me hicieron muchas preguntas, no solo acerca de como fue que encontré el cuerpo, sino que por qué estaba caminando en la calle a mediodía cuando debería de estar en la escuela, cuando les dije que me encontraba de camino a casa por sentirme mal no le dieron mayor seguimiento, afortunadamente me liberaron mucho antes que a la mujer que había gritado, ella fue la primera que encontró el cuerpo por lo que los policías comenzaron con su gran investigación, al ser liberada regresé a casa de inmediato.
Debido a que apenas comenzaban con la investigación cabía la posibilidad de que el causante de ello aún se encontrara cerca así que lo mejor sería alejarme del lugar, los policías también me dijeron que me fuera directo a casa… cuando me di cuenta de que entre los policías había personas con ropas normales.
— De nuevo esta clase de muerte instantánea….
— ¿Es el mismo usuario de habilidad de la otra vez?
— Si, no hay dudas de eso…
Ha de ser alguien grande, desconozco los detalles pero parece que son alguna clase de policía especial que trabaja con ropas normales en el día al día, recuerdo que leí algo como eso en algún libro de la biblioteca, esas personas estaban a un lado del cuerpo mientras hablaban, los dos serían hombres de entre 20 o 30 años, en comparación con las personas alrededor que parecían ocupados ellos parecían frescos, pero aun así nadie de los policías los molestaba, al contrario, parecían mostrarles respeto, de seguro han de ser personas sorprendentes.
— Me da la sensación de que terminará topándose con Hoshizaki-san.
— Esa persona es bastante atrevida a pesar de su edad.
— ¿Se ha estado relacionando mucho con ese Sasaki-san verdad?
— Ya lo usa por completo como un grifo de agua, me da un poco de lastima.
— ¿Eh? ¿Grifo de agua?
— Esa persona llamada Sasaki es capaz de sacar grandes pilares de hielo.
— Ah, es cierto que da un poco de lastima…
¿De qué es lo que están hablando? No tenía ni idea, pero reaccioné ante ese nombre, ahora que lo pienso el nombre del vecino era Sasaki, no, de seguro estoy pensando demasiado, para empezar el apellido de Sasaki se escribe con tres kanjis, y es un apellido común en japón, un sensei que vi la otra vez en la escuela dijo algo como eso, así que la persona de la que los policías hablan no creo que sea él.
—…
Sería una molestia si me dijeran algo por haberme quedado de pie escuchando, así que continué con mi camino tranquilamente, es algo evidente pero esto no tiene nada que ver conmigo.
En ese momento no me preocupó, pero eventualmente me di cuenta de que si tenía que ver con él.



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