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Eikoku Kanojo wa Love you Janakute, Suki to Iitai Volumen 1 - Capítulos 3, 4 y 5

Capítulo 03:

Cena con la santa.

 

— ~~~♪

Me encontraba mezclando el contenido de la olla mientras cantaba la canción de anime que me gusta y respeto, la cena de esta noche será mi curry favorito. Después de despedirme de Hiiragi me metí a una ducha para después comenzar a preparar la cena de esta noche, si, el Curry es una comida esplendida, no es como si no fuera una molestia, pero gracias a que hago mucho puedo hacerla también para el desayuno, una cocina que no se esperaría de alguien que vive solo.

Mientras pensaba en eso la probé ligeramente, Al tenerlo listo apagué la estufa numero 1 puse algo de curry sobre mi plato y lo deje sobre la mesa. Son las 7 de la noche. Es un poco tarde., pero ¿Leemos nuestra novela favorita mientras comemos?

— Entonces, buen provecho…

(Pin pon ♪)

—… ¿Quién es a estas horas?

Cuando estaba dando gracias por la comida con las manos junas, de pronto se escuchó el intercomunicador de la puerta… era una sensación nueva y sospechosa, de vez en cuando venía Souta a jugar, pero ahora puedo pensar en dos posibilidades… um ¿Cuál será?

— Bueno, no importa.

Dejé de pensar y me dirigí a la entrada.

— Si, si, ¿Quién...

— Bu, bu, buenas noches… Kisaragi-san…

—… es?

Cuando me dirigía a la puerta, allí estaba Hiiragi llegando a mi departamento, con el color rosa ligero de la habitación aumento de lindura con Hiiragi allí… además, parecía acabar de salir de bañarse, olía bien, tenía las mejillas sonrojadas… este… es extrañamente atractiva.

— ¿Que sucede… Hiiragi?

… No puedo, me da la sensación de que me distraje viéndola.

— E. este… me. me gustaría... pedirte un pequeño favor.

— ¿Un favor?

Parecía nerviosa moviendo su cuerpo. Abrió la boca dirigiéndose a mí.

— Este… yo… le tengo miedo a las calles en la noche…

— O… oo….

¿Y no tuviste problemas para venir hasta aquí? ¿Por qué estaba exponiendo por su cuenta sus miedos?

— No puedo ir de compras sola…

— Este….

¿Estará a punto de decir que vaya con ella a comprar algo? Afortunadamente aunque en los alrededores este oscuro hay tiendas departamentales u otras tiendas comunes haciendo posible comprar de todo.

(Pero estaba por comer…)

Estaba con la comida frente a mí, me gustaría comerlo antes de que se enfríe, por lo que de ser posible no me gustaría ir.

— Acerca de eso…

Puede ser un poco doloroso, pero creo que la rechazaré, incluso a mí me gustaría comer… tengo hambre.

— Lo siento, pero no puedo acompañar…

— ¿Me darías de comer?

—…te a… ¿¡haa!?

Terminé dejando salir una voz extraña por lo que dijo… ¿he? ¿Era eso? No era que quería que la acompañara a la tienda ¿quería que le diera de comer? Honestamente terminé sorprendiéndome al ser algo inesperado.

— La… la verdad es que…

 

◆◆◆◆

 

— Ya veo….

Escuché los detalles de Hiiragi en la entrada, ¿le fue vergonzoso decírmelo todo? Desde hace rato estaba agachada con las mejillas sonrojadas.

— Es decir, ya no hay fideos instantáneos en tu casa, la verdad es que tenías planeado ir de compras hoy, pero te quedaste tan concentrada al venir platicando conmigo que se te olvidó y ahora tienes problemas con la cena de esta noche…

—… Si.

Así que era eso, ¿vivía solo con comidas instantáneas? ¿Cómo lo había logrado hasta ahora? Solo de pensar en ese estilo de vida me lleve las manos a la cabeza.

— ¿No tienes nada más que comer? ¿Pan o algo?

—… No, la verdad es que no tengo nada.

—… ¿En serio?

… ¿Esta chica en serio está bien? ¿Cómo es que sus padres permitieron que viviera sola?

(Pero si la dejara sola aquí me dolería el corazón…)

Honestamente no tengo ningún deber, ni siquiera quería relacionarme con ella, pero…

—… Uuu…

Encogió su cuerpo con pena, continuaba agachada con sus mejillas teñidas de rojo, al verla así… terminé sintiendo que quería salvarla.

—…. ¿Qué te parece si entras por ahora?

—… ¿he?

Levantó la cabeza sorprendida al escucharme.

— Tengo algo de Curry ¿Quieres comer?

— M… muchas gracias…

Y tras decirlo me mostró una sonrisa como una flor que recién florecía.

— ¿¡…!?

Mi corazón dio un brinco al ver esa expresión, guié a Hiiragi mientras sentía mis mejillas enrojecerse.

 

◆◆◆◆

 

— ¡Waa! ¡Es delicioso! ¡Es delicioso Kisaragi-san!

Allí estaba Hiiragi llenándose las mejillas con la comida mientras decía eso… al final terminé preparando para una persona más mientras que se lo daba a Hiiragi. Si no comía rápido se me enfriaría la comida, pero… este, hacer que una chica entre en la casa de un hombre…. No creo que sea algo bueno, Así que hagamos que termine de comer y que se vaya a casa.

Pero…

— En verdad eres bueno cocinando.

Me alagaba con una sonrisa de felicidad, al verla sentí como mi corazón se calentaba.

(¿Las personas podían ponerse tan felices solo porque les digan que su comida es deliciosa…?)

Un sentimiento que casi no sentía desde que estaba viviendo solo, siempre comía en soledad, no había comido así desde que Souta o alguien más viniera a mi casa. Además, al verla comiendo tan delicioso, me hizo pensar que me alegraba haberla hecho.

(Pero aun diciendo eso, puede que no esté tan mal de vez en cuando…)

Pensaba en ello mientras veía como comía.

 

◆◆◆◆

— Muchas gracias por la comida.

— De nada.

… Pasó un tiempo después de eso. Hiiragi limpió por completo el plato de curry que le había dejado, y parecía estar satisfecha.

— En serio, muchas gracias por lo de hoy.

Tras decir eso bajó la cabeza.

— La verdad no importa, no te preocupes.

— Este… esto es por lo de la comida…

Hiiragi saco un billete de 10,000 yenes de su cartera.  Satoshi ♪ Satoshi[1] ♪ Mi comida está valorada en 10,000 yenes… ¡Es demasiado! ¡no es una comida con la que puedas gastar 10,000 yenes de un golpe!

— No necesito dinero!... mejor dicho, ¿Cómo es que sacas 10,000 yenes tan fácilmente? ¿¡Qué planeas hacer si te lo roban!?

— Lo siento…

Le advertí ligeramente, pero no creí que se desanimaría tanto… esto es malo, solo le hice una pequeña advertencia, pero de verla ahora me siento culpable.

— E, entonces, ¡Déjame darte las gracias de algún modo!

— Estás exagerando demasiado por solo haberte dado de comer una vez.

— ¡Claro que no!

Se acercó rápidamente a mi… ¡está demasiado cerca! ¡Tu rostro está muy cerca! El lindo rostro de la santa estaba justo frente a mí, sus labios rosados y sus cristalinos ojos azules se posaban directamente sobre mí como si me invitaran. ¡ah! ¡No puedo! ¡Estoy bastante consciente de eso!

— Hi... Hiiragi-san… estás demasiado cerca…

— ¿Hoe?.... ¿¡…?! Lo… ¡Lo siento!

¿Se dio cuenta de lo que estaba haciendo? Se alejó rápidamente con el rostro rojo y entonces volvió a agacharse.

(¿Sabe en qué situación nos encontramos…?)

Dos chicos jóvenes a solas en una habitación, ¿No debería de estar alerta de que no ocurriera ningún extraño malentendido? Pero aun así… tiene demasiadas aperturas. ¿Confía en mí? No ha pasado mucho tiempo desde que hemos comenzado a hablar, pero por algún motivo emanaba ese ambiente.

—E, entonces… cuando menos déjame limpiar este departamento.

Dijo eso con el rostro rojo mientras veía a los alrededores. Mi ropa estaba por todos lados, los libros a medio leer sobre la cama, la basura rebosando con cosas en el suelo, ese es mi departamento… ahora que lo pienso ¿Cómo se me ocurrió dejarla entrar teniendo el lugar en este estado?

— Está bien, después lo haré.

Le respondí mientras movía las manos a los lados… ah, pero aunque lo diga, de seguro solo lo estaré posponiendo cada vez más, soy muy malo limpiando, no puedo evitar terminar pensando que es una molestia y no muevo las manos… además de que no sé cómo hacerle para que todo se quede limpio.

—No, después de todo está decidido que dirás que es molesto y lo dejarás para después, si te quedas en un departamento con este ambiente terminarás enfermando.

… Vaya que lo sabe… ¿Cómo lo sabe? ¿lo que pienso sale en mis expresiones?

— Ha… entendido… entonces cuento contigo.

Hiiragi había tomado una actitud desesperada y yo solo suspiré, terminé doblándome.

— ¡Si!

Cuando asentí ella mostro una sonrisa de felicidad. ¿Quién hubiera pensado que una chica estaría por limpiar mi departamento…? no dejé nada extraño por allí verdad? ¿No tengo nada que sea malo que encuentre cierto? Bueno, no creo que limpie tan a fondo, ha de estar bien.

(Si mal no recuerdo ¿había dicho que no tenía nada en su refrigerador?)

¿Ponemos lo que queda del curry en un contenedor para que se lo lleve mientras que limpia?... sí es así entonces debería de estar bien con su desayuno para mañana. Mientras pensaba en eso me dirigí a la cocina para no estorbarle a Hiiragi quien comenzaba a limpiar.

 

◆◆◆◆

 

— ¿Qué te parece Kisaragi-san?

—… Lo siento, estaba muy desordenado.

30 minutos después, cuando estaba lavando los platos y terminando de guardar la comida para Hiiragi, ella anunció que había terminado de limpiar, y entonces al voltear a ver… me sorprendió lo que veía…


La ropa que había lanzado por allí estaba limpiamente dentro de la cajonera, los libros también acomodados ene el librero, incluso la basura separada y amarrada en sus bolsas, incluso en el suelo no había una mota de polvo, era como la primera vez que vine al departamento.

— Hiiragi… en verdad eres buena limpiando…

— Es una habilidad evidente como humano.

Dijo orgullosa inflando su pecho… fum… su pecho es espléndido.

— Bueno, aunque te faltan algunas habilidades como chica.

— Uu… no digas eso…

Pero aun así, sus habilidades de limpieza son sorprendentes, apenas habían pasado 30 minutos, no creí que pudiera dejar todo tan limpio.

—… Muchas gracias.

— Está bien... Es el agradecimiento por hoy.

— Ya veo.

Terminé hablando sin pensarlo al ver su pequeña sonrisa.

— Ah, cierto… aquí está…

Le entregué la vasija en la que estaba el curry.

— ¿Dijiste que no tenías nada en casa verdad? Úsalo para desayunar mañana.

— C... ¡Claro que no! Ya me invitaste la cena, no podría hacerte algo como eso.

Ella movió las manos a los lados sin aceptarla, pero no me importó y se lo deje en las manos a la fuerza.

— Honestamente no pensé que fueras a poder dejarlo tan limpio, déjame hacer al menos esto.

— Pe, pero…

— No importa, vamos.

Le dije con fuerza y terminó aceptándolo de alguna manera.

— Muchas gracias Kisaragi-san.

— ¿¡…!?

Mi corazón salto al ver a Hiiragi sonriendo mientras me daba las gracias… ¿por qué siempre mi rostro se pone caliente cuando la veo hacer eso?

— Ya es tarde, ve a casa, no deberías de estar mucho tiempo en el departamento de un hombre.

— Fu fu, es cierto, pero fui yo la que vino.

Desvié la mirada mientras sentía calor en el rostro, y entonces nos dirigimos a la entrada para despedirla.

— Kisaragi-san, si de nuevo vuelve a ensuciarse tu habitación puedo volver a limpiar.

—… Me esforzaré para que no sea el caso.

Y entonces, después de que Hiiragi hiciera una pequeña reverencia abrió la puerta.

— Ah, y…

¿Recordó algo? Volteó a verme con la mano en la puerta.

— Muchas gracias por lo de hoy… después de todo eres alguien gentil.

— ¿En serio?

— Si,…

Solo dijo eso y en esta ocasión dejó la entrada. Pero… por algún motivo me apresuré a seguirla.

— Oye, ¡Hiiragi!

Abrí la puerta y la detuve.

— ¿Qué sucede?

Inclinó la cabeza ante mi inusual acción.

— Este… si… si vuelves a tener problemas con la comida… puedes venir a comer… te daré algo…

—... ¡Si!

Cuando me escuchó mostró una sonrisa como si fuera una flor que recién florecía y en esta ocasión se alejó de mi departamento. Al verla me quedé atónito de pie frente a la entrada.

¿Por qué la había seguido? ¿Por qué la invité a que regresara a comer? El día había comenzado sin querer relacionarme con ella, ¿entonces por qué hice eso?

—… ¿Qué estoy haciendo…?

¿Qué hago relacionándome yo cuando no quería hacerlo? No me entendía del todo.

Su sonrisa de felicidad.

Solo de recordarlo mi cuerpo y mi boca se movieron por si solos.

—… Hoy pasaron muchas cosas.

Regresé a mi casa mientras me sentía un poco cansado.

¿Cuáles serán sus sentimientos? No lo sabía aun pasando la noche en el departamento limpio.

 

 

Capítulo 04

Dos personas acercándose

 

Al día siguiente después de cenar con la santa.

Pasé el tiempo sin cambio alguno, abrí la puerta de la entrada para dirigirme a la escuela, afuera había un joven oni-san corriendo, una pareja de casados que se llevaban bien paseando, y estudiantes de primaria que iban juntos a la escuela. Era un día con un viento fresco anunciando el inicio del día, era un día como cualquier otro, pero…

— Buenos días Kisaragi-san.

Ya comenzó.

— ¿Por qué estás aquí?

Cuando abrí la puerta, apareció frente a mis ojos una rubia, era la santa de mi salón de clases, era muy temprano, pero parece que venía como siempre.

— Vine a regresarte esto.

Tras decir eso Hiiragi sacó de su maleta la vasija que le había dado ayer con el curry.

— Pudiste entregármelo después de clases.

— Creí que debería de dártelo antes de que se me olvidara.

— Ya veo.

¿Era tan seria? Si fuera yo lo hubiera dejado hasta la noche. Recibí el contenedor, me quité los zapatos y la deje en la cocina.

— Y Kisaragi-san.

— ¿Nn? ¿Qué pasa?

— Vamos juntos a la escu…

— Me rehúso.

—… ela…. ¿¡Hee!?

¿Estaba insatisfecha porque la había interrumpido? ¿O estaba insatisfecha porque la rechacé? Infló sus mejillas de manera linda.

… Aunque sea una vez, déjame pinchar esos pequeños globos de aire.

— ¿¡Por qué me rechazas de inmediato?!

— Aunque me preguntes eso…

Asentí cuando me decía eso.

— Bien, entonces intenta imaginar que vamos juntos a la escuela.

—… ¿Imaginar?

— Si… vamos a la escuela mientras platicamos de cualquier cosa, ¿los de alrededor pensaran que estamos saliendo cierto?

— Sa… ¿¡Saliendo!?

¿Se avergonzó solo de imaginarlo? Se puso completamente roja.

— Y cuando entramos en el salón de clases como si no ocurriera nada, los que están locos de celos comenzarán a decir cosas como “¿he?” “¿Por qué está con la santa?” comenzaran a verme con ojos inyectados en sangre…

Ah… solo de imaginarlo me dio miedo, sentí un escalofrió corriendo por mi espalda.

—… Eso tenemos, por eso es que no puedo ir conti…

— ¡Vayamos juntos!

—… go a la escue…. ¿¡Me estás escuchando!?

Por algún motivo ella estaba haciendo un gesto cerrando su puño.

— Nee, basta con que les expliquemos.

— Aun así.

A pesar de que le estaba diciendo que pasaría un momento fatal si las miradas de los demás se centraban en mí, ¿Por qué lo tomó como si fuera algo tan simple?

—… Hiiragi ¿me odias?

— ¡No! Claro que no te odio, si tuviera que decir algo…

— ¿Nn?

— ¡No es nada! ¡Vamos rápido!

Parecía haber perdido la compostura por algún motivo mientras comenzaba a jalar de mi mano dirigiéndonos a la escuela.

… ¿He?... ¿en serio iremos a la escuela así? Las miradas de los alrededores dolerán, solo de pensarlo…

— Uu… me duele el estómago…

 

◆◆◆◆

 

— Oye, Hiiragi-san

— ¿Que pasa Kisaragi-san?

— ¿Siempre te ven de esta manera?

— No sé porque de pronto te pones a hablar tan formalmente, pero… es cierto, siempre es así.

— ¿En serio…?

Dije mientras contenía por poco el dolor en mi estómago, Caminamos un poco hasta que llegamos a un camino en donde ya comenzaban a haber más personas, por supuesto, entre más nos acercáramos a la escuela más personas habrían, pero…

— Nee, ¿Esa es la santa-sama verdad?

— Es cierto, es “santa-sama”

— Pero ¿quién es ese hombre a su lado?

— Quien sabe… ¿¡no me digas que su novio!?

Interés, celos, dudas, toda clase de miradas recorrían mi cuerpo entero, desagrado… es desagradable.

—… Eres sorprendente, “santa-sama”

— Te dije que no me llamaras así.

A mi lado estaba la “santa-sama” inflando las mejillas insatisfecha de manera linda… no, perdón, no tengo tanta facilidad de tratar con esto como lo haces tú, las miradas y lo que dicen alrededor me llama la atención, están haciendo que mi resistencia vaya disminuyendo… en serio que la santa-sama es sorprendente por resistir esto siempre. Si me van a ver que mejor sea onee-san en bikini con una mirada ardiente.

— Pe, pero… esta atención no es mala…

— ¿Qué dijiste?

— Nada…

Avanzó adelante luego de mover las manos estando roja… ¿Cómo decirlo? Si quiere hablar me gustaría que lo hiciera en voz alta, mejor dicho ¿estábamos hablando?

— ¡Vamos rápido o se nos hará tarde!

Avancé más rápido cuando me dijo aquello con una linda sonrisa… si estamos llegando tarde me da la sensación de que es por culpa de ella.

—… Haa… en cuanto pisemos la escuela me le alejaré.

Pensé en lo que haría en adelante mientras dejaba salir un suspiro… cuando menos deja que nuestros compañeros de clases no se enteren. Mientras rezaba eso la seguí en dirección a la escuela.

 

◆◆◆◆

— Buenos días.

— Ah, buenos días Manaka.

— Buenos días.

Saludé a mis amigos de siempre, parece que logramos llegar a tiempo antes del inicio de las clases, al final Hiiragi me obligó a estar con ella hasta la escuela, y entramos al salón de clases con algo de tiempo de separación, al principio ella estaba insatisfecha, pero podía ser algo peligroso y logré convencerla de algún mofo.

Voltee a ver a la orilla del salón de clases y al hacerlo… ¿se dio cuenta de mi mirada? Ella movió ligeramente la mano.

— Tu… ¿ahora te llevas bien con la Santa-sama?

Toudou al ver nuestra interacción terminó diciéndome eso mientras me miraba con interés.

— ¿Nn?... ¿En serio?

— Eso parece, ¿acaba de saludarte con la mano verdad?

— Creo.

— Como se esperaba de Manaka, que en solo un día te llevaras bien con ella.

Bueno, pasaron muchas cosas ¿Cómo decirlo…? Ella es inusualmente directa, puede que ese sea el motivo por el que pareciera que nos vemos bien.

—…. ¿Habías dicho apenas ayer que no te agradaba?

— Es cierto… pero cuando terminé acercándome resultó que la imagen que tengo es inusualmente diferente, aunque una onee-chan ardiente se vea bien en bikini, puede que en verdad se vea mejor con un traje de baño escolar… algo como eso.

— Ese ejemplo da asco.

Toudou da asco mientras abraza a ese… que extraño ¿mi ejemplo fue difícil de entender? Parece que no entiendo los sentimientos de las mujeres.

— Bueno, dejando de lado ese ejemplo, estoy feliz que Manaka se lleve bien con alguien más.

— Que no soy alguien solitario.

En definitiva me están tomando por tonto, ¿planean reventar mi bolsa de la paciencia?

— Buenos días chicos.

Mientras estábamos hablando, la santa-sama que estaba rodeada de estudiantes llegó hasta aquí.

— Buenos días santa-sama.

— Buenos días.

Souta le regresó el saludo, yo también, a pesar de que había estado con ella hasta hace unos omentos.

— Nee… santa-sama.

— ¿Qué pasa Toudou-san?

— ¿Podríamos hablar un poco?

Toudou se le quedó fulminándola con la mirada ¿Por qué esta tan a la ofensiva? Normalmente solo la saludaría.

— O, oye, Toudou…

Terminé hablándole al pensar que el ambiente era extraño.

— Bueno, si es algo que Miyuki quiere hacer dejémoslo que lo haga.

— ¿Por qué?

— También esta preocupada por ti.

¿Qué demonios está diciendo Souta? ¿Toudou está preocupada por mí? Eso es inusual.

— No me importa.

No parecía que le afectara la mirada afilada de Toudou, Hiiragi le respondió tranquilamente.

— ¿Entonces nos vamos?

— Si.

Tras decir eso Toudou y Hiiragi salieron del salón de clases.

—… ¿Qué fue eso?

— No importa, no importa.

— ¿Ha?

Solo inclinaba la cabeza sin comprender la situación.

 

◆◆◆◆

(Punto de vista de Miyuki)

— Nadie vendrá aquí.

Salimos del salón de clases, subimos las escaleras llegando a un pasillo en donde no había nadie más.

— Si, las clases ya van iniciar, terminemos rápido.

La santa-sama sonrió con naturalidad… después de todo me irrita, como sea, dejemos esa sonrisa de lado, esta mujer también es igual a “esa mujer”

— Entonces lo diré directamente… ¿con que objetivo te le estás acercando?

— ¿…?... ¿Te refieres a Kisaragi-san?

— Si.

— Es cierto… si tuviera que decir algo…

Se puso a pensar mientras susurraba eso.

—… ¿Por qué me salvo?

— ¿Te salvó?

— Si, Ayer después de la escuela unos estudiantes de cursos superiores me acorralaron y Kisaragi-san me salvó.

Me lleve las manos a la cabeza pensando en Kisaragi quien no puede dejar a las personas en problemas por su cuenta, de seguro solo le dijo después “no me agradas” yéndose por su cuenta, no sabría para nada los sentimientos de la otra persona, que mala forma de hacer las cosas.

(Bueno, es igual que conmigo)

— ¿Entonces estás hablando de regresarle una deuda?

Hay varias personas que han sido salvadas por Kisaragi hasta ahora, y algunos se le acercan diciendo querer agradecerle… ese hecho por sí mismo no es un problema, creo que si quieren hacerlo pueden hacerlo… pero…

(Como si fuera a dejar que alguien cono “ella” fuera a acercársele)

Esa mujer que le robó el primer amor a Kisaragi, una actriz, una chía popular que sonreía de frente a todos se le había acercado. Al principio se parecía a ella… pero a la mitad cambió, ¿Qué tanto la hirió Kisaragi? Ni el mismo se dio cuenta de ello….

(No quiero ver a más como ella…)

Por eso es que tengo que ser firme, veré a todas las que se le acerquen.

—… Es cierto, al principio quería regresarle la deuda que tenía con él, pero…

— ¿Pero?

La santa-sama abrió la boca un poco avergonzada.

— ¿Cómo decirlo? Terminó llamándome aún más la atención… como si quisiera levarme mejor con el…

Entonces se llevó ambas manos a las mejillas nerviosa con el rostro enrojecido… ¿he?... ¿Qué pasa con esa reacción? Es un poco diferente a lo que pensaba.

— E… es cierto… pensaba en regresarle una deuda al inicio, pero…

¿Qué está pasando? Esa expresión es completamente diferente a la que le muestra a los demás.

— A… ahora que intento decirlo es un poco vergonzoso…

Seguía moviéndose con nerviosismo con el rostro rojo de vergüenza.

—…. Cuando me salvó, Kisaragi-san me dijo “no me agradas” eran palabras sin ningún adorno y me lo dijo de frente.

Ese tipo suele soltar las cosas así…. ¿Cómo decirlo? ¿Un poco varonil?

— Pensaba que solo quería regresarle lo que le debía, pero… ¡terminó molestándome! ¿¡Por qué diría cosas como esas!?

— Lamento eso.

Cualquiera se enojaría por que le dijeran eso de frente tan de pronto, incluso no le importó que fuera esa famosa santa-sama.

— Pero… era la primera vez que una persona me decía algo como eso, todos son gentiles conmigo, pero fuera de eso era todo…

… Me lo imagino, las personas a su alrededor nunca le dirían algo como que la odian, por ahora solo digamos que son personas a las que no les gustaría ser desagradados por ella. ¿La veían como una mascota? ¿O simplemente quiere llevarse bien con ella?.... estando en un ambiente como ese que le dijeran aquello debió de ser nuevo.

— Por eso es que terminó llamando mi atención… pensaba que quería relacionarme con él…

— Ya veo… así que con ese motivo te le estas acercando.

Entonces…. ¿Es seguro? Cuando menos dentro de su actitud y lo que está diciendo, no parece que fuera a hacer lo mismo que aquella mujer.

— Si… así es… pero… ahora es un poco diferente.

— ¿Diferente?

Y de nuevo comenzó a hablar con vergüenza.

— Ayer que regresamos juntos a casa pensé que quería llevarme mucho mejor con él… como decirlo…. Quería estar con él…

Estaba atónita al verla así…

(… ¿Qué pasa con esa actitud?)

Era como si fuera una chica enamorada… y esa santa-sama estaba reaccionando así.

— E… ¿En serio?

— Si! cuando estábamos de regreso a casa caminaba más lento para estar a mi velocidad, se ponía del lado del camino naturalmente, hablar fue divertido, era feliz con la gentileza que me mostraba en su mirada, su comida es deliciosa, a pesar que estaba en problemas me ayudó…

¿Qué demonios estoy escuchando? ¿Cómo debería reaccionar cuando me hablan así con ese brillo en su mirada? Eso quiere decir que… ¿está enamorada de él? Terminé intentando preguntarle a esa Santa-sama que no paraba de hablar.

— Nee, santa-sama.

— ¿Qué pasa Toudou-san?

—… ¿Te gusta Kisaragi-san?

Pero cuando se lo pregunté directamente se quedó petrificada.

— ¿¡Heeeeee!?

No hace falta decirlo, estaba roja.

— N… ¡no realmente! No es como si me gustaran. ¡no! Aunque no es como si lo odiara, es… es como a… amigo… además, puede que ni siquiera seamos amigos aun…. U…. uuu….

¿Llegó al límite de la vergüenza que podía soportar? Terminó agachándose con las manos cubriendo su rostro.

—… Haa.

Parece que me preocupé demasiado, volteé a verla. No hay manera de que esta chica sea igual a aquella mujer…. Parece como si en verdad quisiera llevarse bien con Kisaragi, pero más que eso, no hay duda que le gusta, además… es una buena chica, puede que lo haga olvidarse de su primer amor.

Cuando estaba organizando los pensamientos dentro de mí le extendí una mano.

— Entiendo cómo te sientes… siento haberte preguntado cosas extrañas.

Al darle la mano puso una expresión de sorpresa, pero término tomando la mano que le ofrecía. Entonces me sonrió con la expresión gentil de siempre.

— Esta bien, entiendo que estés preocupada por Kisaragi-san.

— ¿En serio? Gracias.

Entonces se levantó y se acomodó un poco la falda.

— ¿Entonces que te parece si te llevas bien con él de ahora en adelante? Creo que el también jugara contigo.

— Si, es lo que más me gustaría, ¿pero podrías dejar de llamarme “santa-sama”? también me gustaría llevarme bien contigo…

Parecía avergonzada mientras lo decía…. ¿Qué pasa con este ser viviente tan lindo? En verdad parece algo sagrado.

— Está bien, entonces te diré Stella, también puedes decirme Miyuki.

— ¡Si! Muchas gracias Miyuki-san!

Parecía muy feliz con una gran sonrisa.

— ¿Entonces regresamos al salón?

— Es cierto.

Nos dirigimos al salón de clases después de que ambas comenzáramos a llamarnos por nuestros nombres… ¿está bien esto? Cuando menos Stella no parece ser una mala chica, puede que él sea el primer amor para ella… además…

(Bueno, es más linda que yo así que la perdono)

Me da la sensación de que comenzamos a llevarnos bien en ese momento, ¿Stella logrará decirle sus sentimientos…?

(De cualquier modo, es cierto que ella me llama un poco la atención)

Así que dejémoslo así, llegué a una conclusión dentro de mí y abrí la puerta del salón de clases.

 

 

 

Capítulo 5

Añoranza y Miserable

 

 

— Manaka, almorcemos.

— Oh, está bien.

Cuando llegamos a la escuela juntos una parte de la escuela ya nos vio, mis amigos me bañaban con una mirada sorprendente, pero logramos terminar a salvo la primera parte de la escuela y ahora nos encontramos en la hora del almuerzo.

—… Ah, Manaka, ¿Hoy trajiste almuerzo?

— ¿Y tú iras a la cafetería?

Oh, parece que mi almuerzo y el de Souta son de tipos diferentes… ¿Qué hacemos? La verdad no me importaría ir a la cafetería.

— Ara, Kisaragi, hoy trajiste tu almuerzo.

Seguido de él, Toudou me vio hacia abajo.

— Si… casi siempre lo traigo.

— Jaja, es cierto.

¿Le era divertido a Souta? Dejó salir una pequeña risa… En serio me dan ganas de vomitar con la risa de un chico guapo. ¿Solo está presumiendo?

—… Deberías morirte…

— ¿¡Por qué!?

Cállate, los chicos guapos como tu tienen la culpa, Juez, su sentencia por favor.

— Kisaragi-san, no deberías decir cosas como esa.

Cuando de pronto llegó Hiiragi a mi lado diciendo eso.

—… ¿Cómo decirlo…? No tenía remedio.

— ¿En serio?

— Odio a los chicos guapos.

Tras decir eso Toudou se encogió de hombros atónita, ¿ya había dicho lo mismo antes verdad? ¿Pero aun así no les importó cierto?

— ¿Y? ¿Qué es lo que quiere Stella de nosotros?

— Si, pensaba que podríamos almorzar juntos.

— Ya veo, realmente no me importaría.

— Muchas gracias Miyuki-san.

Hiiragi parecía feliz uniendo las manos… oye ¿Qué demonios haces decidiéndolo por tu cuenta? Incluso aunque lo odiara no lo diría, pero no sé qué decir porque lo decidas por tu cuenta.

— ¿En qué momento comenzaron a llamarse por su nombre?

— Bueno, cuando hablamos en la mañana comenzamos a llevarnos bien.

— ¡Es cierto! ¡Ahora soy amiga de Miyuki-san!

— Ya veo…

¿De que estaban hablando?.... no sé qué decir de meterme, pero me llamaba la atención.

—… Haa… ¿entonces vamos a la cafetería?

Comencé a levantarme mientras suspiraba.

— ¿Está bien en la cafetería? Parece que todos tienen sus almuerzos…

— Está bien, Hiiragi tampoco sabe cocinar, no le hice el almuerzo por lo que de seguro no trajo nada de almorzar.

— Espera un segundo Kisaragi-san! ¿¡Que estás diciendo!?

Cuando expuse en lo que era mala frente a los dos comenzó a golpearme en el pecho con el rostro rojo… um… no duele para nada, además debido a que me estaba golpeando con todas sus fuerzas se veía linda.

— Es verdad ¿cierto?

— Pe, pero…

La verdad no es algo que sea tan malo porque los demás lo sepan, ¿Por qué lo estas escondiendo linda santa-sama?

— (Nee, Miyuki, la imagen de la santa-sama que tenía es muy diferente)

— (Es cierto, yo también me sorprendí, pero parece que así es de verdad)

— (Así es más fácil relacionarse con ella, ¿Manaka tuvo algo que ver?)

— (Eso creo)

Mientras Hiiragi me golpeaba los otros dos hablaban en susurros, ¡Esperen! ¡Me llama la atención que lo digan como si fuera un secreto! ¿No están hablando mal de mi verdad?

— Así que Hiiragi-san es mala cocinando.

— Uu… si…

Cuando Souta le pregunto Hiiragi se encogió admitiéndolo.

— Bueno, ¿basta con que aprendas un poco verdad? no es como si vivieras sola

— No, ella vive sola.

— ¿He? ¿En serio?

— No me veas por favor…

Hiiragi se escondió a mis espaldas, al verla así Toudou tenía los ojos en blanco y negro.

— Parece que lo que le falta a Hiiragi aun viviendo sola es cocinar, tanto como para que me quedara también de “¿he? ¿En serio? ¿Y aun así vive sola?”

En serio no podía verla, en apariencia es una santa, ¿ero es mala con la cocina, ¿como es que ha estado viviendo sola hasta ahora?

— Pe… ¡Pero Kisaragi-san no puede limpiar! ¿¡Cómo puedes vivir solo así!?

— Puedo vivir aunque sea sin limpiar, ¡saber cocinar es más que suficiente para poder vivir solo!

— ¡Claro que no! ¡Si no limpias como se debe terminaras enfermando! ¡Más que la cocina la limpieza es importante!

— No, ¿Necesitas comer para vivir cierto? Basta con que llames a la señora de la limpieza para lo demás.

— ¿Entonces yo también puedo conseguir la comida afuera fácilmente!

— Solo con comida de afuera no conseguirás los nutrientes necesarios.

— Pu… puede ser cierto, pero, como sea, ¡la limpieza es importante!

— Cocinar.

— Limpiar.

— ¡Cocinar!

— ¡Limpiar!

¿¡Por qué no lo entiende!? ¡Está claro que es la cocina! ¡Comer afuera cuesta dinero, lo mejor es cocinar por uno mismo! Y entonces ambos nos fulminamos con la mirada de cerca, como intentando forzar nuestra propia verdad en el otro. Hiiragi infló sus mejillas insatisfecha estando cerca de mí.

(Me gustaría tocarla…)

¿Está bien solo un poco verdad? mientras pensaba en eso terminé moviéndome presionando mi dedo contra su mejilla.

— ¿¡Hyaa!? ¿¡Que estás haciendo!?

Hiiragi se puso completamente roja alejándose de impulso.

— Ah, no… solo quería hacerlo un poco.

— ¡Moo! Deja de hacer eso de pronto[1]

— Si dices “de pronto” ¿estás diciendo que puedo tocarte si te aviso?

— ¡…! ¡No es eso!

Hiiragi lo negó con su rostro rojo. um, después de todo si era suave, era una sensación realmente esplendida, gracias por la comida.

—… ¿Qué es lo que acabamos de ver?

— Quien sabe, pero que bueno que se lleven bien.

— Es verdad, y como se atreve a quejarse de que nosotros estamos de melosos.

Mientras estábamos en eso los otros dos dejaron de hablar entre susurros… ¿Qué pasa? Dejen de hablar en secreto, en serio que esa pareja es un problema, Pensé en eso mientras Hiiragi continuaba pegándome en el pecho Al final, terminé dejando mi almuerzo para la cena de hoy y decidí comer lo de la cafetería. es que… tres contra uno, era claro que perdería

 

◆◆◆◆

De alguna manera terminó la discusión que tenía con Hiiragi y nos dirigimos a la cafetería. La cafetería de nuestra escuela es más amplia que el de las demás escuelas, puede albergar fácilmente a quinientas personas. Pero aun así es bastante gentil para las carteras de los estudiantes, eran muchas las ocasiones en las que llenaban los quinientos espacios.

— Waa, hoy también hay mucha gente.

— Pero parece que hay algunos asientos vacíos, creo que si podremos sentarnos.

Parece que por culpa de estar discutiendo con Hiiragi, se nos hizo demasiado tarde, había muchas personas dentro de la cafetería, casi no había lugares donde sentarse, pero si buscábamos asientos después de ordenar puede que sea demasiado tarde, así que primero nos dirigimos a los asientos.

— Entonces creo que iré a ordenar.

— Es cierto.

Nos dirigimos a la máquina para comprar los boletos de la comida, esta cafetería tiene un sistema en el cual primero se compran los boletos en una máquina y después se entrega para recibir el pedido.

— Ah, oye, ¿esa es la santa-sama?

— ¡Es cierto! ¡La santa está en la cafetería!

— ¿¡He!? ¡Mentira! ¿¡Donde!?

En cuanto Hiiragi entro en el campo de visión de algunos comenzaron a hacer un escándalo ¿Qué tan famosa es Hiiragi en esta escuela? Hiiragi ¿Solo han pasado unos meses desde que entraste a la escuela cierto?

— Ah… ¿también aquí?

Bueno, es cierto, aunque ella este acostumbrada a estas cosas no es como si le gustara que la llamaran así, es natural que le desagrade un poco que la llamen así aquí, aun cuando no estamos en el salón de clases. De seguro Hiiragi también la está pasando mal…

— Tch.

— Espera un poco ¿Quién fue el que chasqueó la lengua?

¡Lo escuche! ¿Quién fue la que chasqueó la lengua tras celar la popularidad de Hiiragi? ¿¡Donde esta esa persona grosera que no le importa que la esté pasando mal por eso!? Ejem…

— A pesar de que yo también estoy aquí… esta enorme diferencia… quiero darles su merecido una vez.

… La persona que lo dijo… lo dejaremos para después, voltee a ver hacia ese lado y parecía meter la mano en su bolcillo donde tenía la pistola aturdidora.

— Está bien Miyuki, a mis ojos eres tan atractiva como Hiiragi-san.

—… Souta.

—… Miyuki.

Ambos unieron sus manos, viéndose directamente a los ojos mientras estaban acercándose, aquello… era como si estuvieran a escasos segundos de besarse. Malditos idiotas, dejen de ponerse tan dulces frente a la comida.

— ¿Sabías que este comedor tiene un platillo especial de los cuales no hay boletos?

— ¿En serio? No lo sabía.

— Es un platillo bastante picante.

— Hee, ¿así que había algo como eso?

— Exactamente, dicen que pica tanto que el resto de las clases no podrán tomarse bien.

—... Lo siento, pero ¿Por qué dicen esa frase mientras ves a Miyuki-san?

No había ningún significado profundo, pero por ahora terminaron haciendo que fuera yo el que invitara. Bueno, para eso estos dos también tienen que elegir... dentro de los boletos que nadie quiere del menú.

— Pero en verdad que se llevan bien.

Hiiragi le entregó el boleto a la señora que le serviría la comida, parece que nos vio platicando mientras comprábamos.

— Bueno, cuando estaban en la secundaria esos dos eran así, creo que su apasionado ambiente se enfriará dentro de poco.

Por ahora le entregué mi boleto de huevo con arroz, y pedí mi comida junto con el del aquellos dos, en serio, ¿Cómo pueden estar tan acaramelados después de más de un año? ¿No deberían de haberse calmado más?

— Fu fu, pero está bien, me alegro que se lleven tan bien, dentro de lo que ven las chicas es para ponerse celosas.

— ¿Nn? ¿Eso quiere decir que les tienes envidia?

— Si, me gustaría estar de ese modo con la persona que me gusta.

Hiiragi lo dijo claramente mientras los observaba... ¿en serio? No es como si yo quisiera ponerme así de apasionado...no, creo que en verdad quería estar así frente a los demás con mi primer amor... ¿Cómo será ahora? ¿Aun quiero tener esa clase de relación con ella? Me puse una mano en el corazón para pensar... Lo que recordé fue su sonrisa, y me imaginé a su lado... es cierto... creo que aún me gustaría tener esa clase de relación. Es que, solo de imaginarlo... mi corazón comenzó a latir con fuerza.

— Es cierto, da un poco de envidia.

— ¿También lo crees?

— Ah... pero, ¿si eres tú puedes hacerlo cuando quieras no? Se te han confesado toda clase de chicos hasta ahora.

— Bueno, es cierto, pero.... después de todo creo que debería de ser con la persona que me gusta...

Hiiragi por algún motivo comenzó a ponerse roja mientras volteaba a verme de reojo.

—... ¿Nn? ¿Tengo algo en la cara?

— ¡No es nada! ¡Vamos, sentémonos pronto y comamos!

Tras decir eso se apresuró a sentarse en los lugares...

— Aquí tienes, un platillo de carne y un huevo con arroz, además de dos recetas secretas picantes.

— Muchas gracias.

En el instante en el que estaba por irse Hiiragi la señora llego con la comida, no había nada que hacerle así que me dirigí a sentarme con ella, ¿Por qué había perdido la comportara? La verdad es que no recuerdo haber dicho algo como para que se pusiera así... pero aun así...

— No poder desechar mi primer amor.... es como si también fuera una chica.

Me susurre eso a mí mismo, para después alinear la comida en la mesa en la que se había sentado Hiiragi y sentarme a su lado. Dejamos de lado a aquellos dos que seguían borrachos de amor, y comencé a comer. Pero, aun así, este platillo picante parece realmente malo, la sopa está completamente roja, ¿podrán comérselos esos dos?

 


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