Kanojo ga senpai ni NTR Volumen 1 - Capitulo 2
- Anibal Bello
- 9 mar
- 11 Min. de lectura

Capítulo 02:
Entre los sentimientos de querer creer y la duda
La noche del día en que me reuní con Touko-senpai llamé a Karen. Desde el primer día en que comenzamos a salir ella me dijo “es evidente que el novio llame a la novia todos los días” por ello es que todas las noches la llamaba, pero aun así ayer no tenía ganas para eso.
Karen al principio estaba interesada porque “regresé a casa solo” y “no la llamé ayer como siempre lo hacía” pero después de que le expliqué que un viejo amigo se había accidentado y por ello pase toda la noche ocupado parecía convencida, solo continué disculpándome con Karen, y prometimos vernos al día siguiente. Y entonces hoy, de camino de regreso a casa Karen y yo nos encontramos en un restaurante familiar. Por supuesto, es doloroso verla a la cara, de ser posible ni siquiera me gustaría verla, pero recordé la advertencia de Touko-senpai “por ahora no debes cambiar ningún patrón, por ahora finge que no sabes nada”
Por ello es que terminé pasando el tiempo con Karen apenas terminaron las clases, si cambiara de actitud de pronto, puede que Karen comience a sospechar de algo, tengo que evitar eso, así que soportando mi dolor terminé encontrándome con ella. Pero este día Karen parecía insatisfecha.
Saliendo de la escuela fuimos al centro de juegos, y después de eso entramos en el restaurante en el que estamos, pero siempre ha sido de este modo, parecía de mal humor y casi no hablamos, se la pasa jugando con el celular, tenía una clara actitud de que “estar contigo no es divertido”
… ¿Después de todo está insatisfecha conmigo…?
Mientras pensaba en eso volví a intentar matar mis sentimientos, y le hablé a Karen.
— Karen ¿Qué sucede?
— Nada…
Solo me respondió eso y volteó a ver hacia la ventana, pero la misma respuesta de Karen expresaba su mal humor.
— Dices que no es nada, pero pareces estar insatisfecha todo el día ¿ocurrió algo? ¿Puedes decírmelo?
Y al preguntarle Karen comenzó a mover la pajilla de su té helado que estaba frente a ella, y comenzó a susurrar sin verme a los ojos.
— Son pecadores los hombres que no son de mente hábil…
— ¿He?
Sin pensarlo le pregunté de vuelta, y Karen comenzó a fulminarme con la mirada.
— Últimamente estás siendo demasiado flojo.
— ¿flojo?
No entendía lo que quería decir así que repetí sus palabras.
— Si, cuando salimos a citas es repetitivo, casi siempre nos vemos en una tienda o café, después vamos al centro de juegos o al Karaoke y al final siempre terminamos en un restaurante familiar, siempre es lo mismo, eres ambiguo, quiero algo que haga que mi corazón se acelere.
— Pero solo somos universitarios normales, no es como si tuviéramos demasiado dinero para ir a muchos lugares.
Parece que mi respuesta molestó a Karen, continuó fulminándome con la mirada.
— ¡Claro que no! ¡Otras personas tienen citas más elegantes y divertidas! Y aunque no sea así, ¡los novios pensarían en maneras para hacer que la novia este feliz!
“… ¿Con quién me estás comparando…?” Quería decírselo pero me contuve de hacerlo, parece que Karen tomó mi silencio con otro significado.
— ¡Así no me estas tratando con aprecio! ¡Solo con vernos no puede decirse que sea una cita!
Ella lo escupió insatisfecha… estaba cansado, cuando comenzamos a salir Karen no era así, aunque fuera un restaurant familiar o una tienda de comida rápida, ambos hablábamos de manera divertida, pero estamos hablando de algo de hace 3 meses.
— ¿Pero aun así estabas feliz por ello verdad? dijiste que era apreciado el tiempo que pasábamos juntos.
Y al decírselo Karen continuó medio enojada.
— ¿Eso fue cuando comenzamos a salir verdad? Pero te la pasas haciendo lo mismo, no hay un novio que haga las citas sin siquiera planearlas, además, si en verdad apreciaras mi tiempo, deberías de pensar mucho más la manera en que la pasaremos.
Karen me decía eso con ira mientras me fulminaba con la mirada, y dejé salir un pequeño suspiro.
— Entendido, si así lo sientes entonces me disculpo, es mi culpa, a la próxima reservaré lugares en un delicioso restaurante, ¿tienes alguna petición?
Karen seguía con la misma expresión pero me vio de reojo.
— No me preguntes eso, sería feliz si me sorprendieras, son puntos negativos si le preguntas a la novia.
No pude terminar con este tema, además de que ahora me era difícil y doloroso enfrentarla y entre más la veía al rostro, mas profunda se hacían mis “dudas de engaño” En ese entonces algo llegó a mi cabeza.
— Es cierto, es como lo dices, lo pensaré, pero tengo que decidir el día y la hora, ¿Qué tal el próximo jueves? ¿Después de clases?
En cuanto dije “jueves” la mirada de Karen comenzó a vagar, no había manera de que dejara pasar ese detalle.
— Puede que el jueves no pueda, entré a trabajar, que sea otro día…
Karen desvió la mirada mientras me rechazaba, pero por la manera en que actuaba parecía intentar escondérmelo… ¿Después de todo se ve con Kamokura el lunes o el jueves…? Las dudas en mi interior continuaron creciendo aún más.
El siguiente lunes me dirigí a un restaurante familiar en una ciudad alejada de la universidad, todo para verme con Touko-senpai, según su mensaje parece que ella ya había llegado. Al ver dentro de la tienda, encontré el lugar en el que se encontraba sentada.
Hoy Touko-senpai tenía una chaqueta blanca con una blusa con detallados estampados de flores, además de unas medias largas, con su falda, podían verse ligeramente sus piernas entre el vestido y las medias. Tenía sus largas piernas cruzadas, estaba leyendo en silencio un libro. Mientras daba una sensación de pureza emanaba un ambiente seductor. Pero al mismo tiempo daba la impresión de ser una belleza intocable. Recordé en mi pecho como en la preparatoria la añoraba como alguien a quien no podría alcanzar.
Touko-senpai levantó la mirada del libro, en cuanto nuestras miradas se toparon me mostró una sonrisa. Parece que Touko-senpai no se había dado cuenta de que estaba enamorado de ella, y me dirigí rápidamente a donde se encontraba.
— Siento hacerte esperar.
Fue lo primero que le dije, y ella respondió con una sonrisa tranquila.
— Está bien, solo fue que mis clases terminaron pronto hoy, ¿tienes hambre verdad? ¿Te parece si pedimos algo?
Tras decir eso me entregó el menú, Pedí un bistec y una bebida, mientras que ella pidió un doria[1]. Después de que la camarera tomara nuestros pedidos, comencé a hablar.
— Karen me dijo que el día de hoy tenía algo que hacer, ¿Qué tal Kamokura-senpai?
Y al decirle Touko-senpai respondió con la mirada en blanco.
— Si, Tetsuya me dijo que tenía algo que hacer esta noche, por eso es que pude verme contigo.
— Después de todo….
Susurré eso, a pesar de que ya lo hubiera esperado, después de todo había dolor en mi corazón, ambos estábamos siendo engañados, por lo que terminamos reuniéndonos nosotros dos veces seguidas, un lunes y un jueves. Las veces que me veo con Karen también son dos o tres veces a la semana.
— Pero aún no está decidido que ellos dos se fueran a ver…
Cuando Touko-senpai lo dijo mis nervios se detuvieron, parecía que estuviera consolándome, puede que se lo esté diciendo a sí misma, pero lo escuché como si fuera para ambos. Decidí cambiar el tema.
— Parece que ahora Karen no tiene interés en mí.
— ¿Sucedió algo?
Dijo Touko-senpai un poco preocupada.
— No es como si hubiera ocurrido algo en especial… pero me dijo algo como que la forma en que salimos es aburrida.
Touko-senpai frunció las cejas, y abrió la boca para hacerme unas preguntas.
— Aunque no hablemos de la posibilidad de un engaño… si están saliendo puede que eso pase, no necesitas preocuparte demasiado por eso.
— ¿En serio? Pero Karen también dijo “otras personas tienen mejores citas”
La expresión de Touko-senpai se nubló aún más.
— Terminé pensando ¿Con quién me está comparando?
—…
— Es doloroso solo de ver a Karen al rostro, quiero creer en ella, pero no puedo evitar que esos mensajes aparezcan en mi mente.
Mi cabeza comenzó a calentarse al igual que mis ojos, pero lo soporte desesperadamente, ella dejó salir un suspiro.
— Parece que decir solo “no te preocupes” no sirve, aunque en esta situación es difícil “solo creer” en ellos.
Touko-senpai puso ambos codos sobre la mesa y unió las manos poniendo su barbilla sobre ellas.
— Puede que lo mejor sea recordar cuando comenzaban a salir.
— ¿Cuándo comenzábamos a salir?
— Si, ¿Podrías hablarme un poco de como eras cuando comenzaste a salir con Karen-san? Si lo haces puede que regresen un poco tus sentimientos.
— Haa.
Terminé dejando salir una respuesta ambigua con algo de dudas.
— ¿Hace cuánto que comenzaron a salir?
— Cuando terminaban los exámenes de inicios de Julio, ¿hicieron eso en los clubs verdad?
— Cuando los exámenes terminaron los clubs comenzaron a hacer reuniones para beber y así poder juntar más personas a sus clubs. ¿En esas reuniones?
— Si, en ese momento no te encontrabas.
— Es cierto, aún tenía exámenes, ya veo, ¿así que comenzaron a salir entonces?
— Si.
— ¿Pero eso fue suficiente para que comenzaran a llevarse bien? Desde cuando comenzaste a ser consiente de Karen-san?
— Creo que por Golden Week, vamos, estaba en la reunión para beber de bienvenida a los nuevos ingresos.
Tras decir eso volteé a ver a Touko-senpai. Ella solo me observaba con una sonrisa gentil, pero esa sonrisa solo era dirigida a un Kouhai. Suspiré dentro de mi corazón, posiblemente ella no se ha dado cuenta de nada, la verdad es que Touko-senpai influenció en ello.
Ishida y yo añorábamos a Touko-senpai desde preparatoria, y entonces cuando entramos a la universidad Joutou habíamos dicho “¡Nos confesaremos a Touko-senpai ya sea que nos rechace o no!” Ese era el plan secreto que teníamos. Y el día en que fuimos por primera vez a la universidad, nos encontrábamos dentro de los alumnos que atravesarían en la puerta, pasábamos entre los clubs mientras buscábamos la figura de Touko-senpai.
Eventualmente, al verla, entramos a su club sin dudarlo siquiera. El nombre era “Waki ai ai”[2] para empezar parecía un club creado de las personas que habían salido de nuestra preparatoria, al principio hacían cosas como campamentos, pero ahora era un club que hacia prácticamente cualquier clase de evento, por lo que casi todos los que venían de nuestra preparatoria entraban en ese club.
Allí es donde se encontraba un senpai dos años mayor que nosotros Kamokura Tetsuya. Ese día en la noche, nosotros escuchamos una realidad impactante “Touko-senpai y Kamokura-senpai habían comenzado a salir”
Ese Kamokura Tetsuya desde que estaba en la preparatoria parecía ser del tipo guapo y alegre que hacía que las chicas hicieran un escándalo por él, bueno con los estudios y los deportes, cuando estaba en la preparatoria era el capitán del club de soccer, de 180 centímetros de estatura, tenía buenas calificaciones, pero daba la sensación de que era una mala elección, tanto entre su club como entre los compañeros de clase era el centro de atención.
No había manera de que no fuera popular, y no había manera de que pudiéramos ganarle. Parecía altanero cuando el mismo senpai nos dijo que Touko-senpai había comenzado a salir con Kamokura-senpai, pero aun no terminábamos de caer, esa noche Ishida y yo tomamos mucho sake (aunque era sin alcohol) El primero en frustrarse fue Ishida.
— Nos olvidaremos de Touko-senpai, ¡Encontremos nuestras propias novias rápido y vivamos nuestra vida de universitarios!
Me le quedé viendo atónito a Ishida quien estaba de pie diciendo eso con una copa en la mano.
— Como si fuéramos a encontrar una novia tan rápido, para empezar ¿tienes una idea de con quién?
Y al decirlo Ishida se me quedó viendo como si le fuera algo inusual.
— Yuu, ¿tienes a alguien verdad? una chica con la que parece que podrías ligar de inmediato.
— ¿Ha? ¿Hablas de mí? como si tuviera a alguien así.
— ¿No te has dado cuenta?
Ishida volvió a sentarse.
— Mitsumoto Karen-chan del departamento de literatura, una chica alegre que sonríe mucho, se te queda viendo mucho, solo comprueba si se puede.
… ¿Esa chica de cabello semi largo?...Recordé la figura de Karen quien parecía divertirse hablando con toda clase de chicos.
— Esa chica parece fácil, y parece bastante popular, si no te apresuras alguien te la va a ganar.
Ishida dijo eso, pero no es como si pudiera presionar, al día siguiente de algún modo Karen comenzó a llamarme la atención, ciertamente es con Ishida lo había dicho, nuestras miradas se topaban mucho, cada que ocurría ella me regresaba una sonrisa… al recordar eso abrí la boca.
— Durante esa reunión me dio la sensación de que nuestras miradas se topaban mucho, y comenzamos a hablar.
— ¿Quien fue el primero que comenzó a hablarle al otro?
— Creo que fue ella la que comenzó, en medio de la reunión me dijo “nos quedamos viendo mucho” y después de eso comenzamos a frecuentarnos, hablando con naturalidad.
— ¿Así que fue Karen-san la que hizo el primer acercamiento?
Touko-senpai lo dijo como si fuera extraño.
— La verdad es que no lo sé pero… en ese momento pensé que era una chica linda y alegre.
Cuando dije eso me dio la sensación de que la expresión de Touko-senpai cambió un poco.
— Es cierto, Karen-san es linda, para una chica es importante ser linda.
Al ver la mirada de Touko-senpai, lo sentí como… mi “soledad”
— To…
“Tokou-senpai, incluso tu…” intenté decirlo, pero como si me interrumpiera ella cambió el tema de conversación.
— Desde mi punto de vista, ciertamente Tetsuya tiene ciertos puntos de los cuales sospechar, no puedo asegurar que me esté engañando, pero las posibilidades de que me esté escondiendo algo son altas.
Sus palabras se detuvieron un instante después de haber cambiado el tema de conversación.
— ¿Sera mejor que dejemos los puntos importantes en claro verdad?
Asentí, es cierto, necesitamos llegar a los puntos importantes.
— ¿Específicamente que haremos? ¿Seguirlos?
Los días en que ellos dos se ven son los lunes o los jueves, al saber eso la posibilidad de seguirlos estaba abierta.
— No podemos seguirlos, es bastante difícil y peligroso.
— ¿En serio?
Creo que solo es de estar suficientemente detrás de ellos como para que no puedan notarnos.
— Si son personas que están por engañar a alguien, en definitiva pondrán mucha atención en los alrededores, ¿tienes confianza de mantenerte escondido cuando están tan alerta? Además, con cualquier movimiento extraño ellos se darían cuenta.
Es cierto, puede que tenga razón, si me escondiera en la sombra de algo puede que me descubran.
— No es algo que unos novatos como nosotros podamos lograr, incluso los policías y detectives tienen que formar equipos para poder realizar un buen seguimiento, además de que las mujeres son más sensibles a los alrededores que los hombres, si la sigues las posibilidades de que se dé cuenta son altas, no sería de extrañar decir que es casi del 100%.
— ¿En serio? La verdad pienso que no queda de otra más que seguirlos, pero ¿es imposible?
Me encogí de hombros, y de ese modo deje las manos sobre la mesa.
— Si las cosas siguen así aunque llegue el cumpleaños de Karen en definitiva no será nada divertido, puede que ella se dé cuenta de mi actitud, y yo me quedaría con mis propias preguntas…
— ¿Dentro de poco es el cumpleaños de Karen-san? ¿Cuándo?
— El sábado de esta semana, ya compré su regalo pero, como Karen dijo que quería mejores citas, pensaba en hacer una reservación en un restaurant italiano.
— ¿¡Este sábado!?
Senpai dejó salir una voz alta por extraño que fuera, estaba sorprendido y levanté la cabeza, parecía tener una idea mientras se cruzaba de brazos y tenía la mano derecha en su barbilla.
— ¿Qué sucede?
Cuando le pregunté eso Touko-senpai abrió la boca.
— Puede que consigamos algo ese día…
— ¿He?
Levanté la cabeza esperando sus siguientes palabras.
— Isshiki-kun, ¿en verdad ya prometiste verte con Karen-san ese día verdad?
— Sí, así es
— ¿Ya decidieron a qué hora se verían?
— Aun no, pero creo que entre el medio día y el atardecer.
Touko-senpai Asintió al escucharme.
— Ese día el hermano mayor de Tetsuya saldrá de viaje y no estará en su departamento, estaba muy insistente que fuera a quedarme con él.
Tras decirlo se me quedó viendo fijamente.
— Si lo rechazara… si en verdad nos está engañando, puede que Tetsuya llame a Karen para que lo acompañe.
Sentí un escalofrío recorrer por toda mi espalda, Ya veo, si ellos dos nos están engañando, entonces no había manera de que dejaran escapar esa oportunidad. Esa mirada estaba llena de determinación, y le respondí con la misma determinación.
— Lo apostaremos todo Durante la noche del siguiente sábado.
Ambos asentimos decididos.




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