Maburaho Volumen 1 - Capítulo 1
- yumenosubs39
- 1 mar
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Capítulo 01
Es cierto, ese día había llovido, recordó la luz del sol siendo reflejada en el agua estancada. Para sus ojos, la luz azul del cielo por la mañana era deslumbrante, un ligero viento cálido hacia recordar el inicio del verano invitando la tranquilidad en el corazón de las personas, perecía que solo faltaba un pequeño descanso antes de que llegara el verano a Tokio.
El joven aún era un niño y ella una niña, sus cuerpos eran mucho más pequeños que los de ahora y en cambio su uniforme era grande, la hierba prosperaba después de la lluvia. Dentro del área residencial, en un pequeño terreno vacío rodeado de bloques y asfalto se dio su primer encuentro, este era un lugar importante de juegos, un lugar especial para los niños, una tierra sagrada donde todos se reunían, pero aun así ambos no se habían visto antes.
El chico fue el primero en llegar a jugar ese día, era temprano en la mañana por lo que los niños de siempre no estaban, solo una niña que se encontraba llorando. El chico se encontraba confundido, ¿Quién era esa chica? ¿Por qué estaba llorando? No lo sabía, la tomó como una pequeña visitante, pero sus pequeñas mejillas estaban húmedas. Tenía un gran collar en su mano izquierda que brillaba sutilmente. A pesar de estar desconcertado le comenzó a hablar.
La chica no le respondía, solo se le podía escuchar llorando, le preguntó varias sin resultados, el chico era muy activo y a la vez gentil, no podía hacer algo como ignorar a una pequeña niña que llora. Con una tenue voz, realmente baja, la chica dejó escapar unas palabras, Al parecer su familia estaba a punto de mudarse, ambos padres trabajaban y siempre estaban ocupados, incluso habían llegado a este lugar hace poco y ni siquiera habían terminado de desempacar todo, pero aun así se irían a vivir lejos. Ese era el motivo por el que la chica estaba triste, siempre, siempre terminaba mudándose antes de poder hacer algún amigo, solo tenía recuerdos tristes, ya no quería ir a ninguna parte.
Al final comprendió el motivo, pero el desconcierto del chico no desapareció, ella era una niña al igual que él, la acababa de conocer y no había mucho que pudiese hacer por ella, pero aun así el chico se llenó de determinación.
Y entonces, él la salvó.
No había manera de que cumpliera sus deseos, solo la consoló, dejó de llorar, y por primera vez le mostro una sonrisa.
El encuentro entre ambos terminó, ella se fue a algún lugar lejano, y nunca la volvió a ver, Esto era lo que el chico había experimentado, un suceso de muy atrás en el pasado.
Ese recuerdo agridulce, se perdió en los límites galaxia.
El estudiante Shikimori Kazuki de la Academia privada Aoi, segundo año grupo B, se estaba escondiendo, sin embargo no era por el juego de las escondidas, acababa de llover al igual que en aquel entonces, acababa de terminar la temporada de lluvias y el sol era bastante fuerte, pero gracias al viento era fácil de sobrellevarlo, pero su expresión era diferente a clima.
Lo único bueno de la mañana era cielo despejado. En el instante en que despertó la jarra para el agua caliente se rompió, pasaron dos gatos negros avanzando mientras cantaban “el tango del gato negro[1]”y para agregar, el Toori[2] del templo cercano colapsó. Parecía que con solo con despertarse sus alrededores cayeron en el infortunio, aun cuando el día parecía alegre, y los arboles escondidos en el parque se sentían más verdes que de costumbre, en especial porque eran rodeados por una luz cálida, parecía como si estuvieran brillando por completo, sin embargo, no tenía la libertad de tomarse el tiempo de admirar el paisaje, justo ahora estaba escondido en las hojas de un Tsubaki tratando de esconder su presencia con todas sus fuerzas.
En una de las esquinas de su campo de visión los estudiantes de preparatoria se encontraban de camino a la escuela, pasando tranquilamente, debido a que la escuela está cerca no corrían, los grupos de chicos y chicas caminaban alegremente mientras reían, sus cuerpos estaban rodeados por uniformes del color del cielo. Ellos eran estudiantes de la academia Aoi al igual que Kazuki.
Sobre la cabeza de algunos de ellos se encontraba flotando un punto de luz, de seguro habrían invocado seres espirituales o algo por el estilo, parecían ser nuevos candidatos para la academia de magia Aoi, con el Japón actual siendo una sociedad mágica ese era un paisaje de lo más común.
Kazuki comenzó a moverse después de un tiempo, estaba esperando a de que se retiraran, haciendo ruido, aparto los arbustos y sacó la cabeza. Comenzó a mover sus ojos de derecha a izquierda para verificar que los estudiantes ya se habían ido y salió de entre los arbustos, comenzó a levantarse lentamente mientras se quitaba las hojas que se le habían quedado encima, poniendo atención a sus alrededores como si fuese un pequeño animalito cuidándose de los depredadores.
Kazuki salió al camino temeroso, los estudiantes que se dirigían a la escuela se veían a lo lejos, justo ahora no habia nadie, puso su maleta bajo el brazo, parecía que saldría corriendo en cualquier momento, planeando estar al cuidado de los alrededores, pero realmente no era bueno con las actividades físicas aunque fuese atacado aquí, no tendría la confianza de poder escapar. Realmente podría desaparecer si figura usando magia, huyendo volando e incluso los que tienen gran poder mágico deberían poder usar la teletransportación, pero Kazuki era un estudiante corriente de la academia de magia, llevar esas cosas a la práctica se le daba mal, no es como si no pudiera usar la magia, pero debido a ciertas circunstancias la selló por sí mismo, en el Japón actual eso era realmente de vital.
Además, no era momento para preocuparse por cosas como esa, no podía dejar que lo encontraran, temeroso como si fuese un conejo y astuto como una serpiente, como una gallina que cayó en una trampa, Tenia que sobrevivir aunque fuese como un recibo de compras tirado sobre la calle.
No habia ninguna presencia a la izquierda o derecha, como si no hubiese nadie, creyó que no hacía falta seguir tan alerta. Se liberó de la sensación de nerviosismo, nada ocurría. Se sintió aliviado, Estaba quejándose del por qué un estudiante de preparatoria tenía que estar tan nervioso como si imitara a un oficial de inteligencia, pero aun así tenía sus motivos, para las demás personas podría ser algo para envidiar, pero para él era algo grave.
Kazuki se relajó y comenzó a caminar.
— Kazuki-san.
— ¡Uwaa!
De pronto le hablaron y Kazuki saltó. Al darse la vuelta se encontraba una chica de pie de largo cabello, de estatura un poco más baja que la de él, una chica bastante atractiva. Su cabello con una sensación de limpieza colgaba hasta sus hombros, sus ojos grandes eran hermosos y su sonrisa muy acorde a sus lindas facciones, estaba sonriendo.
— ¿Que estás haciendo?
Por su voz parecía estar de mal humor.
— No, este, voy para la escuela.
Kazuki respondió temeroso.
— Hee, ¿en serio?
Parecía que la chica no estaba convencida y continuó con una voz de insatisfacción.
— ¿Entonces por qué no quieres que vayamos juntos?
— Ah…. No, este…. Parecía que Yuna estaba dormida…
— Me desperté a las 6:30, también me lave la cara, comí y lavé los dientes incluso te esperé en la puerta de los dormitorios.
Su expresión parecía molesta, y continuó.
— Nunca saliste, aun así continúe esperándote, pero saliste por una ventana lejana, lanzando tu maleta, y saltando la valla a escondidas, además evitaste el camino normal hacia la escuela, pasando por un camino angosto por el que nadie pasa y te escondiste en el parque ¿Por qué? Yo siempre, ¡siempre estuve esperándote! ¿¡Qué ayer no prometimos que iríamos juntos a la escuela!?
El nombre de la chica era Miyama Yuna, al igual que Kazuki estudiante de segundo año, grupo B, pero ella misma no se consideraba solo una compañera de clases.
— No… es que… es eso…
Kazuki dijo eso de momento, intentando evitar su ira, no podía decir nada más que eso, pero solo término haciendo crecer su desconfianza.
— ¿Por qué te escondías?
Claramente comenzaba a interrogarlo.
— Este, creí que alguien estaba vigilandome.
— ¿Estás diciendo que alguien te está siguiendo? ¿Dónde está?
“Esta justo frente a mi” pero no había manera de que dijera eso, estaba buscando que palabras decir y el mal humor de Yuna aumentó.
— Entonces no tiene sentido que vivamos juntos.
— ¡No estamos viviendo juntos!
Kazuki se alborotó, podría fácilmente mal interpretarse, se apresuró volteando a los alrededores para verificar que nadie la hubiera escuchado.
— ¿Por qué dices eso? Vivimos bajo el mismo techo.
— ¡Tu habitación solo está al lado de la mía!
— Estamos juntos en mi corazón.
— Aun somos estudiantes de preparatoria. ¡Estudiantes!
—No tiene nada que ver.
— Si lo tiene y mucho.
— ¡No somos amigos normales!
— Por eso, te digo que pares con eso.
— No, pero yo… ¿Que haré con estos sentimientos?
Los ojos de Yuna comenzaron a llenarse de lágrimas, esa mirada sincera era aplastante.
— Mi papá ya aprobó nuestra relación.
—… Aunque lo haya aprobado, solo es unilateral…
Kazuki susurró, pero ya estaba perdido.
La chica que lloraba en aquel parque cuando eran pequeños… era Yuna, se habían vuelto a reunir no hace mucho tiempo, además de que se acababa de transferir a la academia Aoi. Su encuentro fue repentino, un día al regresar a la habitación, Yuna lo recibió de rodillas con tres dedos en el suelo y mientras pensaba que “es una clase de sueño”, ella dijo que eran una pareja casada.
Kazuki se sorprendió tanto que perdió la fuerza de sus caderas, por supuesto, no la recordaba, a pesar de que el nombre de Miyama es famosa en Japón. ¿Qué clase de relación podría tener con él? Intentó preguntarle y al parecer sus padres y abuelos la enviaron diciéndole “ve a casarte con Shikimori Kazuki”.
Diciéndolo directamente, Kazuki solo es un chico cualquiera, reamente no tenía nada en especial como para que lo pudieran señalar para casarse, incluso él lo sabía muy bien, así que pensó que debería de haber alguna clase de equivocación. Pero ella insistía en que no era ninguna clase de equivocación, diciendo “Tiene que ser contigo”. Según lo que ella dijo, en su cuerpo se encontraba alguna clase de secreto y parece que su familia le ordenó obtenerlo... Es decir que “buscaba solo el cuerpo de Kazuki”. Él se molestó ese día, quería que no lo decidieran tan egoístamente. Pero parece que le motivo que tenía Yuna no se limitaba solo a ese, sino que fue como resultado de la promesa que se hicieron cundo la salvó diciendo “Cuando sea mayor me convertiré en tu esposa”
Kazuki se tambaleó ante esa confesión, él lo había olvidado, pero Yuna era seria, lo decía en serio. Aunque diga eso sería malo que fuesen esposos aun estando en la preparatoria, también estaban las miradas de los demás, estaban los problemas éticos, además eso llegaría a la oficina gubernamental. Después de eso comenzó a dar vueltas haciendo escándalo, sin importar que llegase a tener más de 100 años algo como eso sería malo, por ello es que la relación de Yuna y Kazuki era entre “casados pero no son casados” y esa relación ambigua no le agradaba nada a Yuna.
— El Kazuki de antes era mucho más amable.
— ¿Antes? ¿Cuando?
— Cuando eras pequeño.
— No lo recuerdo…
— ¡Lo ves! ¡Eres realmente frio!
— ¿Pero se supone que solo éramos estudiantes de primaria verdad?
— ¡Estábamos en el jardín de niños! ¿Por qué eres así?...
Lo dijo entre sollozos.
— Eres muy cruel…
Se le podía escuchar llorar. Pero el que quería llorar era Kazuki Aun ni siquiera habia llegado a la escuela pero aun asi…¿Por qué tenía que esconderse desde tan temprano? ¿Por qué tenía que ser cuestionado por esa chica?
Kazuki Volteo a ver al cielo, ¿Qué acaso no existe un dios en este mundo? De seguro no lo habrá, o podría ser que trabajara como demonio a tiempo parcial y justo ahora estaba trabajando. Por favor, deja ese trabajo de inmediato, de seguro te pagan poco.
Regresó su mirada y Yuna aún continuaba llorando, dios no había terminado de trabajar como demonio, al final tenía que intentar hacer algo por su cuenta… En el mundo hay injusticias… en especial para Kazuki. Intentó hacer algo para consolarla cuando alguien le puso una mano en el hombro, sintió un ambiente inusual proviniendo de detrás de él. Alguien estaba allí, pero no podía darse la vuelta. Se le puso la carne de gallina. Era como si un animal salvaje lo tuviera en la mira, posiblemente un animal carnívoro, sentía que lo observaban con ojos brillantes. La verdad es que él conocía muy bien esa presencia y lo jalaron hacia atrás.
— ¡Ah! ¡Kazuki! ¡Con que aquí estabas!
Era la voz de una mujer quien lo jaló con fuerza, su campo visual dio una vuelta completa, y cuando se percato estaba derribado en el suelo, y frente a él se encontraba el rostro de una chica. Cabello abundante, labios pequeños, tenía rasgos de una actriz, a primera vista pareciera ser de mayor edad, pero vestía el uniforme de la academia Aoi.
— Ku… Kuriko-san…
Kazetsubaki Kuriko, sonreía como una anfitriona que encontró un cliente.
— Moo, te estaba esperando en la puerta de la escuela, pero como nunca llegabas vine a buscarte.
— ¿Po, por qué me esperabas?
— Es obvio, estamos unidos por el destino, ni siquiera es momento como para ir a la escuela, así que planeaba secuestrarte a la fuerza en cuanto llegaras a la escuela, te llevaría a un lugar donde no hubiera nadie y aunque lloraras y gritaras…
— Waa, ¿¡por qué harías algo como eso!?
Gritó. Kuriko al igual que Yuna buscaba su cuerpo, pero había una gran diferencia en la manera en que lo hacían, sin importar el momento, de día o de noche, si se descuidaba terminaba siendo derribando por Kuriko, su forma de actuar parecía a la de algún criminal, además su familia era adinerada, hacía uso de muchas clases de autoridad. Ella se acercaba al punto de sentir su respiración.
— Aw, Kazuki, que lindo.
Ella tiene su atractivo, y tiene bien establecido que es hermosa, al participar en el concurso de belleza del festival cultural término ganando, incluso está el rumor de que a partir de entonces se le prohibió volver a participar por toda la eternidad.
— Nn eres el mejor, me gustaría comerte, mejor dicho, te comeré.
Para evitar que su atractivo lo sedujera gritó con dificultad.
— ¿Por qué de pronto las vulgaridades?
— Que grosero, ¿cómo que vulgaridades? Mejor di que soy fiel a mis deseos
— ¡¡No necesitas ser fiel!!
— Ara, desde la antigüedad se ha hecho así y no ha habido problemas, los humanos así somos, ir en contra de los tres deseos más grandes es un acto de pecado que va en contra de la evolución.
— ¡Eso solo es una lógica retorcida!
Y ella respondió “Ah, me descubriste”
— Bueno, tú también te divertirás.
— ¡Noo! ¡No quiero divertirme!!
Intentaba huir aun estado en el suelo boca arriba, pero ella encima de él no se movió a pesar de que estaban en medio de la vía pública.
— Ríndete, después de todo en algún momento ocurrirá.
— ¡No puedes, estamos al aire libre! ¡En medio de la calle!

Además en plena mañana, ahora no hay personas pero eventualmente alguien pasara por allí y de seguro llamará a la policía, estaba la posibilidad que se lo llevaran por exponerse en público o algo por el estilo. Pero Kuriko parecía no percatarse de ello.
Además en plena mañana, ahora no hay personas pero eventualmente alguien pasara por allí y de seguro llamará a la policía, estaba la posibilidad que se lo llevaran por exponerse en público o algo por el estilo. Pero Kuriko parecía no percatarse de ello.
— ¿No te enciende estar afuera?
— ¡Uwaa!
Estaba completamente desesperado, tenía la sensación de que perdería la inocencia o algo importante en su corazón. En ese momento, la figura de Kuriko desapareció, la presión se había ido y Kazuki levantó la cabeza, para después ponerse de pie temeroso. Justo a su lado Yuna y Kuriko estaban de pie una frente a la otra.
—…. ¿Por qué siempre, siempre, intentas ponerle una mano encima a Kazuki-san?
¿Ella obligo a Kuriko a ponerse de pie? Estaba sosteniendo su muñeca, las lágrimas que tenía hace poco desaparecieron como si hubiesen sido mentira. Kuriko se levantó el flequillo.
— Nn, Después de todo estabas llorando, esa era la señal de que te habías rendido.
— No lo interpretes a tu conveniencia por favor, no importa lo que pase, nunca me separaré de Kazuki-san.
Yuna dijo con firmeza.
— Pero Kazuki se alejará de ti.
— Por supuesto que no, no soy como Kuriko-san que trata de seducirlo a la fuerza.
— Tú también eres bastante conveniente.
Kuriko parecía estar fastidiada.
— Pero yo tampoco lo dejaré tan fácilmente, hay negocios involucrados después de todo.
La familia de Kuriko tenía un negocio emergente, pese a ser parte de la familia se aventuró en una nueva administración relacionándose con los cambios.
— Es necesaria la sangre de Kazuki.
— Esta mal pensar eso.
La expresión de Yuna estaba roja.
— Yo siempre, desde hace mucho, mucho antes había decidido en convertirme en la esposa de Kazuki.
Kuriko se rio entre dientes.
— Pero bueno esto también podría servirme a mí, ¿tenemos un duelo?
Kuriko levantó levemente su mano derecha, y algo brillante apareció en la punta de sus dedos como si se tratara de una gota y comenzó a darle vueltas lentamente. Se trataba de magia espiritual, comenzaba a hacer el conjuro en voz baja a modo de juramento, después de todo Kuriko desde antes era hábil usando magia de sellos espirituales, pero no es como si no supiera usar otra clase de habilidades, Además, la academia Aoi es una escuela que reúne a los mejores estudiantes, es una escuela de elite. Y ella era la orgullosa de estar en el top de mejores calificaciones.
La gota dorada se movía por su cuenta como si tuviera voluntad propia, parece que había reunido los espíritus sin nombre que estaban en el lugar, así si recibiera ese ataque no saldría ilesa.
— ¿Qué piensas hacer Yuna-chan? ¿Quieres hacerlo aquí? A mí no me importa.
— ¡No perderé!
Yuna había caído, y levanto la mano contraria.
— ¡”Viento”!
Los espíritus aparecieron en forma de tornado y el viendo comenzó a dar vueltas, la presión del viento no solo golpeó a Kuriko, sino que también a la cara de Kazuki. Contrario a Kuriko, Yuna es especialista en magia espiritual, y al igual que ella, Yuna es una estudiante de la academia Aoi, dueña de un gran poder mágico. Las dos se veían mientras fortecian su poder mágico, podría sentirse que incluso la temperatura bajaba. Cuando se percataron, Kazuki se había interpuesto entre ellas.
— Ah, espera.
El sudor frio corrió por su espala, Yuna continuaba controlando el tornado ignorando a Kazuki.
— ¡Prepárate!
— ¡Vamos!
Kuriko levantó un dedo indicándole que atacara, y al mismo tiempo el espíritu dorado se expando formando una pared protectora, y Yuna furiosa libero el tornado. Las magias chocaron entre las dos creando una explosión.
— Hyee.
Kazuki se recostó, pese a no tener una buena habilidad atlética, sus movimientos fueron rápidos, pero no pudo evitarlo por completo, recibió el impacto residual de ese choque, levantando su cuerpo y mandándolo a volar.
— Uwaaa.
Comenzó a dar vueltas, y como una pelota mal hecha chocando contra varias cosas hasta que se detuvo.
—… ¿Eh?
No chocó contra un muro de concreto, era una sensación suave, pensó que era un colchón, pero estaba cálido. Algo había bloqueado su caída, y levanto la cabeza para verificarlo. Alguien lo veía con una mirada fría. Era una chica con un peinado igual al de las muñecas japonesas, su piel era blanca y suave, viéndola bien realmente no era muy alta. Kazuki perdió el balance, y de entre cualquiera tenía que terminar poniendo la cara en su pecho.
—… Ho.
Claramente esa voz contenía ira.
— ¿Peleando desde tan temprano? ¿Y qué pasa con esto? ¿Es alguna clase de acoso contra mí?
— Ri… Rin-chan…no es….eso…
Kazuki respondió mientras alejaba la cara de ella. Se trataba de Kamishiro Rin, estudiante de primer año, ella, al igual que Kuriko y Yuna, su familia le había ordenado casarse con Kazuki pero era completamente diferente a ellas.
— Incluso la palabra débil es un desperdicio contigo.
Estaba completamente enojada a pesar de hablar con tranquilidad, ella detestaba a Kazuki.
— Fue coincidencia, si, casualidada.
— ¿Chocaste conmigo por casualidad?
— Si piensas desde el punto de vista probabilístico creo que eso es algo imposible…
— No puedo pensar más que en que fue a propósito.
— ¡No! ¡No tengo ningún interés en el pecho de Rin!
Esto es malo, estaban diciendo cosas innecesarias. Cuando pensaba en eso la expresión de Rin cambio.
— Pensaba que eras al menos un poco hombre, pero parece fue inútil esperar algo.
Bajó el maletín de su espalda, sacó fue una espada japonesa y la desenvaino lentamente. Parecía bastante seria, desequilibraba con su pequeña figura, pero su fuerza era completamente diferente. Rin pertenece al club de animales en la escuela, no tenía ninguna relación con la espada, pero su habilidad era de primera clase, había ocasiones en los que el club de Kendo le pedía ayuda.
— Corregiré esa naturaleza a golpes.
— No, espera espera, es un malentendido.
— Con algunos huesos rotos debería bastar.
— Uwaa.
¿Cuantas veces habría gritado y huido en lo que va del día? Detrás de él Rin lo perseguía blandiendo la espada.
— ¡Preparate!
— ¡Rin-san!
¿Por fin se habrá dado cuenta? Yuna se acercó.
— ¿Qué planeas hacerle a Kazuki-san?
— Como si supiera, derrotaré a Shikimori.
— No puedes hacer eso, no puedo dejar que lastimen a persona que más aprecio.
—… Parece que estas de su lado.
— Primero derrótame a mí.
— ¡En ese caso!
La hoja blanca corrió formando una media luna atacando a Kazuki y Yuna. Los espíritus de Yuna se aferraron a la hoja creando resistencia haciendo que su velocidad y presión disminuyeran, pero creando un colchón de aire, revotándolo.
— ¡Haa!
Yuna estaba dispuesta a continuar, y apuntó un pequeño tornado hacia debajo de Rin. Ella en cambio puso fuerza en su espada japonesa, y libero la magia, brillando de un color carmesí, al chocar contra el tornado, emitió un fuerte sonido y el viendo se disipo. Los espíritus frente a Yuna se convirtieron en escudo protegiéndola de la explosión resultante, pero no fue así con Kazuki y volvió a salir volando.
— Ah, Kazuki, regresaste a mi lado.
Llegó rodando con Kuriko, y Yuna se le quedó viendo.
— ¡Que no puedes!
Peleaba con una mano contra Rin y mandó a volar a los espíritus contra Kuriko con la otra.
— Kyaa Kazuki, sálvame.
Kuriko tomo a Kazuki por el cuello de la camisa usándolo de escudo quien choco con los espíritus y junto con un estruendo volvió a salir volando.
— ¡No te me acerques!
Cuando se acercaba a Rin, ella lo mando a volar de una patada.
— ¡Que cruel! ¿¡Qué le hiciste!?
Diciendo eso Yuna acercó Kazuki a ella, pero no salió bien debido a que estaba en plena batalla y falló, volvió a salir volando en dirección a Rin.
— ¡Que eres un estorbo!
Lo pateó.
— Ah, se mi escudo.
Fue lanzado.
— ¿Estas bien?
Falló mientras decía eso.
Kazuki daba vueltas entre las tres, como si se tratara de una pelota de ping pong, sentía que su cerebro se derretiría. Las tres no pararan de pelear, mientras que Kazuki usaba lo poco que le quedaba de conciencia para pensar, Dios, ¿me puedes escuchar? Siento haber dicho que trabajabas a medio tiempo como demonio, de seguro era tu empleo principal. No está bien hacer esto…
Hasta que alguien lanzó una magia explosiva que terminó todo.
● ● ●
En una pequeña colina alejada de donde estaban Kazuki y los demás.
— Fum…
La mujer bajo los binoculares con un grabado de Carl Zeizz[1] Ella era alta, tenía el cabello dorado, observaba al frente con sus grandes ojos, podríamos decir que bien podría pasar por modelo, a pesar de que estaba por entrar el verano vestía una gabardina larga. Un día entre semana y antes del mediodía, la figura de la mujer sostenía los binoculares en una de sus manos, el lugar en el que se encontraba estaba rodeado por árboles, por lo que no había temor de que pudiese ser vista desde fuera, debido a eso la mujer podía concentrarse en observar a Kazuki y las chicas.
— ¿Qué tal?
El hombre a su lado preguntó, tenía una barba descuidada, parecía ser un joven sombrío, en comparación con ella, él era de baja estatura.
— Están haciendo estupideces, pese a que son estudiantes de preparatoria parecen niños, incluso podría observar eso a dos kilómetros de distancia, ¿en serio es necesario vigilarlos?
— Déjame ver.
El hombre observó a través de los binoculares. Se podría utilizar magia de seguimiento a larga distancia, pero era necesario utilizar una gran cantidad de poder espiritual, además de que si se descuidada la posibilidad de que el nivel espiritual disminuiría era alto, así que con lo que respecta a seguir a alguien día tras día, los binoculares seguían siendo efectivos.
—Hoho.
Dejo salir una risa.
— Un chico dando vueltas por tres gatitas, ¿quiénes son ellas?
— Freundin[2].
— Hee, ¿todas? No importa como lo veas eso es Sadomasoquismo, ha de estar disfrutándolo.
Ella ignoró lo que dijo y uso los binoculares, del otro lado se encontraba Kazuki dando vueltas por las tres chicas, de vez en cuando usaban magia haciendo pequeñas explosiones.
— ¿Cómo pueden usar magia en esa situación? que desperdicio.
— Son niños, aún no saben cuándo usarla.
El poder mágico es diferente para cada persona, abusa del cuerpo y de la mente, debido a eso se usa en pocas ocasiones.
—… Pero aun así, la forma del trasero de las chicas japonesas es bastante buena.
La mujer sin pensarlo frunció el ceño, a media conversación la voz del hombre se sintió como si resonara con maldad.
— Los japoneses comparados con su edad parecen más niños, bueno a mí no me importa, así son de mi gusto.
—…
— Distel, solo observa, esa mujer de en medio, ¿cómo era? ¿Yuna? Que buen trasero tiene, hasta se me saldrá la saliva, las mujeres antes de madurar tienen un aroma irresistible.
La mujer rubia, Distel no respondió, solo lo despreciaba sin decir palabra. ¿Sería que el hombre percibió ese ambiente? Curvo las comisuras de sus labios.
— No me detengas, no podría hacer un trabajo de observación sin al menos divertirme así.
— Se supone que no es un trabajo solo de vigilancia Vipel.
— Hablo de lo que sigue, ¿cuantos días no hemos observado a esas tres mujeres? Hasta me dan ganas de tener un niño.
Vipel volvió a ver a Yuna a través de los binoculares, lamiendo en varias ocasiones sus labios.
— Mierda, no puedo soportarlo, me recuerda a hace medio año en Estambul, eso fue genial.
Hace medio año Distel aún no estaba haciendo equipo con Vipel, pero escuchó rumores, se supone que tenía la misión de “hacer dormir” a dos turistas mujeres en Estambul, era algo sencillo, pero ambas recibieron un gran trauma psicológico y fueron inservibles, tenían heridas por todo el cuerpo, cualquiera podría adivinar qué fue lo que les hizo, pero el solo respondio de mala gana “ocurrió un accidente”
Cuando se percató de que se uniría a la misiónm Distel mostró un claro descontento, sin importar que fuese alguien excelente, existía la posibilidad de que destruyera el equipo, pero tuvo que aceptarlo a la fuerza.
— La parte buena es que están indefensas, podemos hacerlo aquí, no tenemos por qué esperar.
— No.
Distel habló con una voz sin emociones.
— Aun no hemos terminado con el trabajo, si actuamos ahora terminaría siendo un escándalo.
— Tch, solo es lidiar con la policía y los medios de comunicación, hagámoslo de una vez.
— Eventualmente terminaremos, basta con que te quedes quieto hasta encantes.
Ella guardó los binoculares, Parecía que el escándalo por el lado de Kazuki y las demás se había calmado y se dirigieron a la academia Aoi.
— Vamos.
— ¿Por qué? ¿Ya terminó la diversión?
Vipel hizo sonar su nariz.
— Los extranjeros sobresalen en este país.
— Tendré cuidado.
Vipel bajaba la colina mientras decía eso… sería que tenía placas de acero en las suelas, se podía escuchar el sonido cada vez que pisaba alguna pequeña piedra.
— ¿Por qué no regresas?
Distel se había detenido mientras observaba el lugar en el que estaban antes, al otro lado de la colina, al barrio residencial escondido entre los árboles.
— ¿Quien?
— ¿He?
— ¿Alguien estuvo en el lugar donde hacíamos la misión?
— Que estás diciendo, aquí solo estamos tú y yo, Fialka ya se ha infiltrado, Oguro, está en otro lugar, ahora ha de estar trabajando.
Vipel estaba extrañado.
— ¿Viste algo?
— No, sentí una presencia pero…alguien nos observaba.
— Hee, eso es nuevo.. “Distel bañada en sangre” es de las que se preocupan.
Lo ignoró, fue solo por un instante pero sintió una presencia, había lanzado una barrera anti espionaje, pero podría haber aparecido alguien por algún lugar escondido. Se concentró, pero no pudo percibir nada, no sentía que nadie los estuviera observando, ¿tal vez podría ser solo su imaginación?
Parecía que Vipel se había molestado, comenzó a hablar.
— ¿No nos íbamos a ir? Es mucho peor solo quedarse allí de pie.
—… Tienes razón.
Ella comenzó a caminar, bajó de la colina y un auto se encontraba detenido en el lugar, cuanto intentaron subir, en esta ocasión fueron los dos quienes se detuvieron, un policía en automóvil se acercaba, no parecía tener prisa, parecía que estaba dando rondas por el vecindario o podría ser que le hubieran informado acerca de unos estudiantes que peleaban usando magia. Frenó su vehículo y un policía algo gordo bajó de él, observando el auto.
— ¿Este auto es de ustedes?
Preguntó con un tono de voz arrogante y Distel respondió mientras sonreía.
— Si, es mío.
Contesto en japonés, tenía confianza en su pronunciación debido a un entrenamiento especial, el policía sorprendido abrió grande los ojos.
— Ah a, ya veo.
Sería que estaba intentando esconder su sorpresa, que comenzó a observar bien el auto.
— Últimamente ha habido muchos casos de vehículos robados.
Ella guardó silencio, el número de las placas era real, incluso tenía la licencia y registro, no había nada sospechoso.
— No deberían detenerse en un lugar como este, muéstrame tu licencia. Por aquí hay muchas escuelas, y hay muchos tipos extraños, además de que los crímenes han aumentado mucho últimamente, acompáñame un poco a…
El policía no pudo decir nada más. Su expresión había cambiado de pronto a una de agonía, comenzando a rascarse con fuerza el pecho. Sus ojos parecían a punto de salirse, sacó su lengua y de su garganta solo se pudo escuchar algo como un silbido. Cayó al suelo hacia adelante. No había necesidad de comprobarlo, el policía había perdido la vida. Detrás de él se encontraba Vipel de pie.
— Lo vez, si usas “vacío” eso es lo que pasa.
Parecía divertirse, y Distel frunció el cejo.
— ¿Por qué lo mataste?
— ¿Como que por qué?
Reía alegremente.
— Si seguíamos así nos hubiera llevado a la estación de policía y se convertiría en algo problemático.
— Nuestra fachada es perfecta, no tenías que haber hecho nada innecesario.
— No seas tan confiada, actuaremos pronto, no estamos para que nos atrape la policía. Olvida eso, mejor limpiemos esto.
Distel contuvo la respiración y volteo a ver al policía en el suelo.
— ¿Planeas quitarme más tiempo y darme más trabajo?
— ¿Quieres dejarlo aquí? Hacer esto es tu especialidad, no es como si lo fueras a odiar a estas alturas, asesinatos y eliminación de pruebas, deberías de haber hecho cosas como esta antes.
Él puso una expresión de extrañado.
— ¿Tienes miedo? ¿Quieres dejarlo? es una mala broma.
Detrás de sus palabras su mirada no estaba riendo, era como si la estuviera probando, cavaba sus ojos en Distel.
— Vamos, hazlo, quémalo.
No se había rendido, no tenía la intención de incluso tener que limpiar el trasero de un pervertido, pero tampoco había manera de que dejaran el cadáver del policía.
Ella comenzó a hacer un pequeño conjuro.


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