;
top of page

Savage Fang Volumen 1 - Capítulos 11 y Epílogo


Capítulo 11:

Demonio de hielo

 

— No puede ser, Pelman-sensei ¿Por qué...?

Al ver el rostro que apareció debajo de la túnica Albel se quedó atónito y preguntó con una voz temblorosa, al escucharlo Pelman mostró una sonrisa fría de satisfacción, honestamente estoy igual que Albel, pero no solo por Pelman y más que eso estaba sorprendido de que el culto de “los dioses de la luna” hubiera infiltrado uno de los suyos en una escuela como un maestro entre chicos de la aristocracia.

Es una escuela en la que los aristócratas de todos los países envían a sus hijos e hijas a aprender, a pesar de que sabrían que podrían haber problemas, los enviaban sabiendo que era un lugar seguro pero allí estaba este hombre, un maestro en la posición de ser el ejemplo, que dejaran a alguien cuyo historial era un tanto desconocido... la escuela debería de haber investigado algo cuando lo contrató... era simplemente inusual que un miembro del culto de los “dioses de la luna” estuviera enseñando en esa escuela.

Lo importante es, ¿era un miembro de los dioses de la luna antes de que lo contrataran? ¿O fue hasta después de que se unió al culto? Por ahora dejemos esos pensamientos extras de lado. De cualquier modo, lo que pensaba que en el futuro era una nueva religión, parece que era más vieja de lo que esperaba además de fuerte, era una realidad que no podía ignorar.

Chasqueé la lengua y fulminé a Pelman con la mirada, mientras que el mostró una sonrisa gentil de maestro.

—... Que hábil, ¿desde cuándo tenías tanto tiempo libre?

— No es como si tuviera tiempo libre, pero desde hace mucho tiempo.

Investigué un poco como si no fuera nada y Pelman hablaba de buen humor.

— Es algo odioso, tu presencia es algo muy importante para nosotros, en esta ocasión mi trabajo fue inusualmente conveniente para mantenerte vigilada desde mi posición como maestro, pero al final pasaron cosas inesperadas, es inusualmente molesto.

Estaba hablando como si no fuera nada... pero más que eso, era un tono de voz como si le estuviera hablando a uno de sus estudiantes.

— Hoo, ¿Así que desde que aparecí fue tu turno de actuar?

— Así es, la poseedora de “cabellos Silveria”... La mujer amada por Iltania es alguien muy importante para nosotros.

Pero también había algo de ira en cuanto mencionaba lo relacionado con el dios Iltania. Me daba a la idea, pero parece que para los “dioses de la luna” “Iltania” era algo para odiar bastante.

— ¿Incluyendo la distribución de las dogas?

— No, eso solo es una parte de nuestras actividades, las personas viven como quieren, todo para crear un mejor mundo.

No estaba tocando lo más importante, pero parece que las drogas no tenían nada que ver conmigo... ¿era eso? Parece que lo distribuían con normalidad. ¿Entonces al final este tipo es el que guía los acontecimientos que se dan en el futuro? Con el flujo de las drogas más personas violentas aparecieron maldiciendo a Mylene ¿ese futuro? Realmente no me importa la valoración de las demás personas, pero en serio que es difícil vivir con este cabello.

— Si, nosotros los “dioses de la luna” continuamos actuando para mejorar este mundo, me gustaría darte una recomendación Mylene-kun ¿no te gustaría colaborar con nosotros?

Después de resoplar con enojo Pelman volvió a tranquilizar su voz mientras me invitaba extendiendo su mano, el primero que reaccionó fue Albel.

— ¡...! ¡Mylene-sama no hará algo como prestar su ayuda en tus actividades!

Su rostro estaba rojo por la ira, “no hables por mi” pensé... pero no se equivocaba en lo que decía, por supuesto, no pensaba en querer ayudarlo.

— Ella es una elegida por “Iltania” una humana sin salvación, pero crearía una grieta en los corazones de Iltania y con su cuerpo que posee gran poder mágico puede servir como “recipiente” que recibirá nuestro dios... ¿Qué dices? ¿No piensas en querer reconstruir el mundo a tu gusto siendo el recipiente de nuestro dios?

Pelman hablaba apasionadamente comenzando a hablar como un loco, me daba la sensación de que era inútil hablar con personas como él. Me encogí de hombros.

— No tengo interés, el dios del que hablas no sirve de nada.

—.... Que irrespetuosa, a pesar de que estoy diciendo que le daremos una salvación a esa alma y cuerpo sucios.

Rápidamente el maestro Pelman de la escuela ya había desaparecido, solo quedaba un loco.

— Quiero salvar esa alma, pero aun así tu cadáver podría ser más que suficiente para nuestro dios, quitaré esa cabeza y cuando se lo dé a mi dios el mundo caerá en un caos.

Parece que es de los tipos que se enojan fácilmente, Pelman comenzó a emanar magia y en ese instante la temperatura del ambiente comenzó a descender rápidamente... es una magia sorprendente, pero no es ni un maestro ni un vendedor de drogas. Desapareció su expresión suave y de nuevo parecía inexpresivo, de seguro para él no soy más que “la perra de dios”

— ¡Mylene...!

Colette llamó mi nombre con dificultad mientras Pelman liberaba la magia. ¿Estará queriendo decir que huya? Es cierto, la magia de este hombre es sorprendente, en la vida de “El mercenario Envil” nunca había visto algo como esto, era una magia inusualmente potente, pero aun así yo hago las cosas a mi modo.

— Esta bien, si crees poder tomar mi cabeza inténtalo, no es una gran cabeza, es un desperdicio para dárselo a un dios desconocido, pero el cambio te saldrá bastante caro.

Eso es porque “la cabeza de Mylene” ya estaba vendida, y eso era un regalo para la futura emperatriz, no hay manera de que la entregue aquí, bueno, si se comen algo como eso les dolería el estómago.

Blandí ligeramente la espada y después de corroborar la sensación de mi cuerpo comencé a emanar magia. Una fuerte magia de luz envolvió mi cuerpo.

— ¡...! Mylene... ¿¡Todo ese poder...!?

— Con técnicas normales no podría hacer casi nada después de todo, posiblemente nadie me ha visto ponerme seria.

Al ver con confianza a Albel hice una sonrisa, el tiempo ahora es preciado, pero esto no se siente nada mal.

— Aquí vamos.

Tras decir eso ligeramente bajé mi centro de gravedad. Me moví de manera como si me deslizara cerca del suelo y Pelman abrió los ojos en grande, era la postura de “bestia”.

 

Pelman movió en grande las manos mientras manejaba su gran poder mágico, en el siguiente instante pude entender como un gran poder emergía frente a mis ojos, casi al mismo tiempo apareció una columna de hielo... pero había predicho que aparecería, patee el suelo cambiando violentamente mi dirección de avance.

— Tch.

Chasqueó la lengua ligeramente, Pelman creó un muro de hielo para protegerse de mí, parecía magia que estaba acostumbrado a usar, creándola desde el suelo hacía que la postura baja de bestia fuera poco eficaz pero está bien para empezar, la velocidad es buena, después de todo toca esta técnica.

— ¡Terminemos con esto!

La espada que descendía ahora la hice ascender dirigiéndola hacia Pelman, pero aparecieron tres flechas de hielo, no había espacio de tiempo entre magia y magia, no podía avanzar directamente, entonces bajé la mano y sobre mi cabeza apareció una bola de hielo que bajó de impulso, salté hacia atrás evitándolo. En esta ocasión el hielo que calló era del tamaño de un adulto, que al caer se hizo añicos, con eso fácilmente podría destrozar a una persona.

Es cierto, es un rival molesto, tenía una cantidad de magia casi antinatural, lanzó tres magias consecutivas, además de que tenía una buena habilidad para enfrentar a otras personas. Así que con esto fue que capturó a Colette, podría decir que fue una fortuna que sea tan hábil como para capturarla sin asesinarla.

— Vaya que tienes poder.

— Esto también es un regalo como creyente, un poder otorgado por Dya Mirus.

Pelman respondió con un brillo rojo en sus ojos.

— Hee, así que un regalo.

Al responder de manera ligera le respondí como si tuviera mucho interés en eso, un regalo de dios, no sé hasta dónde debería de creer en un fanático religioso, pero sí pudo obtener una manera de volverse tan fuerte es bastante peligroso.

— ¿Eso no es todo verdad? muéstrame la protección de tu dios, comienza a llamarme la atención.

—.... Hablando sin saber nada, sellaré esa boca por toda la eternidad.

Comenzó a molestarse aunque parece que no tiene demasiado efecto, parece que se enoja pronto pero no se pierde en la ira, es de las personas que se enojan tranquilamente.

Bueno, ¿Ahora que hacemos? es un poco molesto que las habilidades del mundo anterior tengan poco efecto, eso quiere decir que tendré que hacer algo con el poder de esta vida, en pocas palabras, magia, un poder que pulí para poder golpearlo de frente.

— ¡...! Con esa edad y ese poder, después de todo recibiste la protección de Iltania...

— Bueno, no puedo negar que nací como una prodigio.

Al liberar mi poder mágico Albel se enfureció más, de seguro para este tipo mi poder mágico es “la protección de Iltania” Es algo triste que este negando el esfuerzo de las personas... este tipo no tiene corazón, es normal que los que tienen habilidad es porque se esforzaron. Pero aun así es como mi vida anterior, cuando no tenga un camino simplemente buscaré un camino diferente.

Usaré todo lo que pueda usar, pero lo que no pueda usar lo desecharé, esa es mi manera de hacer las cosas. Junté magia en mi mano y bajé las caderas, entonces pateé el suelo, el suelo de piedra tembló y mi pierna frontal se hundió, cambié todo el poder mágico en fuerza dirigiéndome hacia el “enemigo”

Honestamente no hace nada más que hablar de dios, simplemente quitaré de en medio a Pelman y cualquier otro idiota que se meta en mi camino. No odio la violencia, pero en esta ocasión la paz es más divertida, no dejaré que la interrumpan.

— ¡¿Kgg...!?

¿La velocidad en la que me moví fue inesperada? Escuché un sonido extraño de la garganta de Pelman, Se apresuró a extender su mano hacia mí que me dirigía directamente hacia él, que buena mirada, parece que no tiene la libertad como antes de intentar leer mis movimientos.

Mientras corría liberó la magia que tenía en la mano, se trataba de la misma magia defensiva de antes, un muro de hielo, por supuesto que no me golpearía pero.

— No te dejaré.

Así está bien, ese era mi objetivo, Lancé un golpe hacia la parte derecha del muro de hielo con magia... parece que aún no puedo hacer algo como lograr que la magia cambie de dirección.

— ¿¡Allí...!?

Pero así está bien. Basta con que “controle su atención” no solo las personas, todos los seres vivos tienen por instinto voltear a ver todo objeto en movimiento, aun mas en medio del combate, pero fue solo un instante y fue difícil de verlo pero aproveché y Patee el suelo saltando el muro de hielo.

— ¿¡Naa....!?

La expresión tranquila de Pelman cambió a ser de sorpresa, la velocidad de sus reacciones es asombrosa, pero era demasiado para responder en acciones.

— ¡Kgg!

Hombro derecho, en cuanto bajé rompí los huesos de su hombro derecho con el impulso, Aterricé un poco atrás y tomé su hombro izquierdo.

— ¡Hooraaaaa!

Entonces de ese modo lo jalé golpeándolo contra el suelo. Del hombro derecho podía verse el hueso, y en cuanto chocó contra el suelo rasgó su carne, había destruido el movimiento de su brazo por completo, debería ser bastante doloroso. Tomé mi distancia rápidamente, estaría bien si con esto termináramos... pero no parecía que fuera a terminar tan pronto.

— ¡Maldita Perra de dios...!

Pelman se puso de pie con el brazo colgando, gemía como si fuera un espíritu maldito, su expresión era de ira y sus ojos estaban inyectados en sangre. Solo de verlo entendía que era inusual, era como un monstruo. Al caer de espaldas no podía respirar bien, para empezar le había roto un brazo, por el desgarro del brazo no debería de poder hablar por el dolor. Pero aun diciendo eso estaba de pie escupiendo maldiciones.

— ¿No sientes dolor? Que conveniente.

No parecía que sintiera dolor, no podía pensar en nada más, si no hay dolor entonces podría continuar peleando hasta la muerte, si ese es el poder de dios que menciona entonces trata de manera muy grotesca a las personas, de cualquier manera no parecía que las cosas fueran a terminar.

Se suponía que no podía mover el brazo, pero Pelman extendió ambos brazos al cielo...

— ¡Gran dios Dya Mirus! ¡Te ofrezco estos ojos! ¡Otórgame poder de tu martillo de hierro para matar a esta perra!

Y Pelman encajó los dedos gordos en sus ojos. Como si respondiera a su grito, los ojos de su medallón de serpiente comenzaron a brillar de un color rojo.

— ¡¡Na....!?

Albel y Colette dejaron salir sus voces por la sorpresa, yo también sentí desagradable esas acciones incomprensibles... pero en el siguiente instante... el cuerpo de Pelman fue rodeado de poder mágico rojo como si fuera sangre. Sin saber qué es lo que haría le lancé una pequeña bola de magia para probarlo... pero Pelman sin preocuparse por los alrededores levantó una pared de hielo roja que  parecía sangre.

En esta ocasión el hielo no se rompió, era una prueba clara de que tenía más poder mágico.

— ¿¡Qué pasa con ese poder....!?

— Que poder tan temible...

Albel y Colette estaban sorprendidos por el poder, no era de extrañar, nunca había peleado contra alguien que tuviera esa cantidad de poder mágico, para empezar cuando juzgaba que no podía ganar huía en ese momento, era la manera más inteligente para poder sobrevivir... pero... no hay manera en que huya dejando atrás a amigos e incluso a príncipes.

Solo quedaba pelear.

Al resoplar el hielo rojo se fragmentó dispersándose y desapareció. Pelman quien apareció en el fondo tenía los ojos teñidos de rojo, entonces los ojos de la serpiente parecían brillar con instinto asesino.

— ¡Te mataré perra de dios...! ¡Entregaré tu cabeza a la gente y encenderé las llamas del caos....!

No escondió su ira y Pelman aulló. Tenía un sorprendente poder mágico... ya no tenía rasgos de lo que era antes, no era el poder de un humano. ¿Entonces quiere decir que en verdad “dios descendió”? ¿Si algo como eso existe quiere decir que también no lo hace “Iltania”? preferiría que fuera un sueño, pero si en verdad existía eligiendo a la perra de Mylene dejando que hiciera todo lo que quería para después lanzarme dentro de ella, entonces me gustaría decirle un par de palabras. Pero dejemos eso para después, ahora necesito aplastar al hombre frente a mí. Me fulminó con la mirada y alzó la voz como si saliera entre sus dientes apretados... al mismo tiempo comenzó a correr de forma frenética.

Esos movimientos eran parecidos a los míos, una “bestia” mientras rugía... perdiendo la razón y dejándoselo todo a su tonta fuerza... Soy bueno contra este tipo de rivales... pero...

— Tch...

Pelman que se dirigía a mi blandió su brazo, en sus uñas había hielo rojo cual si fueran hojas afiladas... como si fueran garras... Logré esquivar las garras y pasaron justo frente a mis ojos cortando mi cabello, de ese modo creé un muro de piedra.... pero fue atravesado con facilidad, Desde las grietas que dejaron las garras liberé luz, y el muro quedó como si fuera un queso agujerado.

— No hagas esa mueca... aunque no te vea lo sé.

Se suponía que era más sencillo acabar a los que le dejaban todo a la fuerza, pero la diferencia de poder era demasiada, aunque pueda predecir con facilidad sus ataques directos, era como si estuviera enfrentándome a un dragón. Un poder para destruir un muro de piedra como si fuera papel, además de que algo delgado como un estoque no podría hacerle nada.

— Vamos, ¿¡Qué pasa perra de dios!? ¡Intenta correr dando vueltas por todas partes!

¿Estaba de buen humor? Pelman extendió los brazos mientras gritaba emocionado. Creó pilares de hielo rojo que se dirigieron hacia mí con una asombrosa velocidad, Salí de su trayectoria y tras esquivarlos de inmediato se acercó otro, pude escuchar como detrás de mí la piedra era destruida, aunque parecía que tenía un poder era más bajo que el de sus ataques directos.

— ¡La piedra... se rompió...! ¡Mylene-sama!

Pelman creó varias decenas de esas estacas, en comparación era un ataque de poco poder, pero parecía querer compensarlo con velocidad y cantidad... maldición, haciendo cosas molestas.

— ¡Muere!

Pelman bajó las manos, al hacerlo los pilares se pusieron puntiagudos.

— ¡Maldita!

En ese instante comencé a correr, solo un instante después una estaca de hielo había caído en donde me encontraba, y comenzaron a clavarse detrás de mí cual si persiguieran mi sombra, era como una lluvia de artillería, fragmentos de hielo y piedra salieron volando hiriéndome en las mejillas, brazos y piernas mientras corría....

El dolor no es la gran cosa, pero de este modo causará desgaste, en cambio la magia de Pelman no parecía acabar, aun puedo moverme por un buen tiempo, pero eventualmente los fragmentos de piedra harán que deje de poder moverme, entre más continúe eso más desventajoso es para mí, así que tengo que atacar antes de que eso ocurra... pero ya sea para dirigirme a Pelman o esquivar los ataques tengo que bajar la velocidad un instante, desde que soy humano necesito bajar la velocidad para cambiar de dirección de lo contrario sería imposible. Si dudo un poco aunque sea un instante las estacas de hielo podrían atravesarme volviéndome un alfiletero.

Por eso es que no tengo espacio para dudar.

— ¡No te emociones!

Junté magia en la palma de mi mano, la cambié a una esfera de luz y la liberé, no era más que una magia sencilla, estaría bien si le golpeara, tenía el poder suficiente para cortar con su conciencia pero...

— ¡Es inútil!

Una estaca de hielo se clavó a un lado de Pelman y al tomarla la transformo en una espada rechazando la esfera de luz, bueno, es cierto, no pensaba que con un simple ataque las cosas terminaran, y durante ese tiempo el hielo no descansó y continuaban siendo disparado hacia mí. ¡Si se descuida un instante será suficiente! Bajé mi postura y pateé el suelo con fuerza.

— ¡Que molesto!

Entonces puse mi mano en una viga de acero que sostenía el techo del almacén para poder dar un giro. Si detenía mis pies las estacas de hielo me golpearían, por eso debía continuar corriendo... no quedaba más que dar la vuelta sin detenerme.

— ¿¡Pero que...!?

Ante mis movimientos inesperados las estacas de hielo continuaron en dirección a la que corría, así que necesitaba corregir la dirección... ¡Aun puedo hacerlo!

Al mismo tiempo que tomé distancia de sus ataques agregué velocidad, y dando una vuelta más usando esas vigas de acero.

— ¿¡...!?... ¿¡no puedo apuntar...!?

Tras dar varias vueltas Pelman dejó de poder seguirme, mi campo de visión era algo molesta... pero parece que logré quitarme de encima la tormenta de hielo que se venía sobre mí, y tengo confianza en mis ojos.

— ¡Ya basta...!

Al ver la mano de Pelman que apuntaba a alguna parte terminó fallando su puntería, seguía con impulso y cambiando de dirección con los giros y puse en posición mi estoque imbuido en magia.

— ¡No me jodas...!

Entonces al imprimir fuerza...

— ¿¡Pfhaaa....!?

Golpeé con fuerza el cuerpo de Pelman y salió volando por el impacto, no pude cortarlo, era una prueba del enorme poder mágico que poseía. Pero a pesar de que su defensa fuera alta no podría decir que saliera ileso de un ataque directo.

— ¡Haa...!

Su espalda chocó contra la piedra sacándole el aire, al mismo tiempo en que cayó podría decir que un humano normal no sobreviviría a eso pero...

— ¡Maldita...! ¡Después de todo no puedes seguir con vida teniendo ese poder...!

No podía decir que saliera completamente ileso, pero Pelman se puso de pie cual si no tuviera ningún problema, aunque se suponía que el impacto fue tan fuerte como para que no pudiera respirar.

No pensé que pudiera llegar a ser tan molesto, “ese poder”... sí, creo que lo que acaba de decir es lo que debería de decirle, con ese poder de 10 hombres podría destruir un pequeño país por su cuenta.

— ¿Aun quieres continuar?... terminemos con esto de una vez.

— ¡Maldita “perra de dios”! ¡Terminaré con esto entregándole tu cabeza a mi dios...!

Me limpié la herida de la mejilla y dejé salir un suspiro, al hacerlo... Pelman mostró una sonrisa... Parece que se había perdido por completo, pero aun así... perra de dios, de seguro a su manera pensarán algo de mí e Iltania, de cualquier manera no es como si fuera religioso, aunque no tenga que ver con dios es cierto que soy solo un perro callejero. Pero aun así, había estado pensando en toda clase de cosas como perro callejero, lo necesario para poder vivir,

Pelman extendió sus brazos y creó espadas de hielo, las blandió con fuerza, Me deslicé por debajo de esas espadas y lo golpeé con fuerza en el estómago.

— ¡Khaaa...!

Pero los movimientos de Pelman no se detuvieron, cortó en diagonal con una sonrisa, ¿No pensaría que solo cortaría el aire verdad? Ya me había dado cuenta que podía continuar moviéndose tras recibir golpes ya que parecía que no era receptivo al dolor. Después de golpear la pared se movía sin problema, por lo que ya había terminado de corroborar que continuaría moviéndose. Mientras cambiaba la dirección esquivando sus ataques le di una ligera patada en la espalda para tomar impulso y alejarme. Puede que no sienta dolor, pero con algo de fuerza podía romper su postura, bueno, es cierto, aunque diga que el poder de dios está albergando su cuerpo lo único que sostiene su cuerpo son dos piernas humanas.

— ¡Maldita!

Ha de pensar que solo estaba jugando con él al hacerle un toque en la espalda de esa manera, las venas de Pelman en su frente ya eran visibles, Puse en posición mi estoque, pero a estas alturas realmente no pienso que con esto pueda hacerle algo. Si fuera en mi época de Mercenario... había algo que me llamaba la atención en la manera de usar la espada y siempre quise intentarlo

Eso era... lanzar la espada.

La hoja de acero voló mientras giraba, era difícil de esquivar.

— ¡Kggg! ¿¡desechar la espada lanzándola....!?

En esta ocasión apunté a su rostro, es un monstruo que continúa peleando a pesar de tener un brazo roto pero no creo que destruyéndole la cabeza continué peleando. Así es, lanzar mi espada será difícil de esquivar, además al ser algo inesperado... era fácil pensar que eso crearía una apertura, las personas que pelean en guerras ven a sus armas con orgullo, si tuviera que decir algo incluso podría decirse que se usan como emblemas de sus casas, cuando peleaba sin magia era “algo de lo que dependía mi vida” aun lo sentía algo así, pero justo por eso es que lanzaba el arma del que estaba orgulloso.

.. Maldición, no había nada más estúpido que eso.

Que importa el orgullo, pensar en el orgullo es un error, lo que debería de priorizar no ha cambiado, y eso es terminar con la vida de este maldito. Usaré lo que sea para cumplir con mis objetivos, si lo que no necesito solo es una carga entonces no tiene valor y ha de desecharse para poder continuar avanzando.

... ¡Esa es la manera de vivir del mercenario Envil!

No hay manera de que deseche mi vida con tanta facilidad... puede que sea la forma de vida codiciosa de “Mylene” De cualquier manera, el ataque al lanzar la espada le fue algo inesperado, en ese instante me metí en su rango.

— ¿¡Khaaa...!?

En el estómago, en esta ocasión con un poder en el que bien podría haberlo asesinado. Puede que no sienta dolor, pero de seguro le sería difícil respirar al sacar todo el aire que tenía adentro, agregando a eso con el golpe su cuerpo se dobló. Y en la punta de la nariz que bajó... le clave mi rodilla. Pude sentir como los huesos de su nariz se rompieron, y usé sus hombros para elevarme en el aire. Los ojos de Pelman que había perdido el balance cayendo hacia atrás de pronto se posaron sobre mí, pero al caer por la fuerza de gravedad ya no había nada que hacer.

— ¡Duérmete de una vez!

Puse todo el peso de mi cuerpo y pateé su rostro con ambas piernas usando toda mi fuerza La parte de atrás de la cabeza de Pelman golpeó la piedra con un sonido seco... era su fin.

Me encontraba sobre el silencioso Pelman manteniendo el equilibrio y alejé mis pies lentamente. Al levantar los pies se extendió un hilo rojo, se escuchó un sonido pegajoso, su nariz había sido destruida, y parecía salir mucha sangre de su cabeza... de seguro más que el impacto lo que hizo que perdiera el conocimiento fue el daño en el cerebro. La magia carmesí que emanaba se había disipado.

— ¿Está muerto....?

Albel se acercó a ver temerosamente.

— No, parece que está respirando, honestamente fui al punto de que no me importaría haberlo matado.

Era una situación peligrosa... pero parece que aun así Pelman se encontraba con vida, aunque no tuviera la intención de asesinarlo era verdad que no tenía la libertad como para hacer algo como contenerme. Hubiera sido más rápido matarlo, pero este tipo aprisionó a alguien de la realeza, una persona peligrosa si se le deja con vida, creo que aunque lo hubiera asesinado seguramente no me hubieran puesto ningún castigo.

 Bien, ¿ahora que hacemos?

La pelea había terminado y la adrenalina comenzó a disminuir, era una situación bastante problemática.  Allí estaba la princesa Colette con sus ropas rasgadas, el grupo de hombres que la mantenía aprisionada en el suelo, el príncipe de Iltania que por algún motivo extraño estaba aquí así como su prometida... además de que el que la había secuestrado era un maestro de su escuela, y la prometida lo había dejado medio muerto... Desde que está medio muerto no había manera de que no lo reportáramos, solo de pensar los regaños comenzó a dolerme la cabeza, podría lanzarle todo a Albel, pero no sabía que era lo que podría llegar a decir.

— Ugg....

Cuando estaba pensando, el tipo que había provocado mis problemas dejó salir un gemido, me tomó algo de tiempo para dormir a Sensei, pero ahora que despertó hay cosas que me gustaría preguntarle.

— Hola ¿dormiste bien?

— Maldita...

Pelman levantó la cabeza al reaccionar a mi voz, pero no parecía que pudiera hacerlo, volvió a bajar la cabeza y el charco de sangre sobre el que estaba hizo un sonido. Después de todo parece que se ha quedado sin el poder que tenía, si pensamos en que se fortalecía de manera momentánea puede que en verdad no sea algo otorgado por un supuesto dios... no, de cualquier manera no podría explicar ese poder, si no hubiera sido una batalla bajo techo me hubiera llevado más tiempo.

Después de caminar un poco me senté sobre Pelman y lo tomé del cuello de la camisa.

— ¿Con que objetivo estabas actuando? Puede que la captura de Colette les fuera inesperada pero... ¿Qué obtienen de distribuir las drogas?

Le pregunté con violencia... pero Pelman con una actitud fría resopló con ironía. Era un poco diferente, para empezar un poco más y podría matarlo, no tiene sentido una tortura cuando no le importa morir y ni siquiera siente dolor.

— Así que la protección de Iltania es así... maldito dios podrido...

Pero mostró de pronto una expresión fría mientras hablaba. Sus palabras eran articuladas con dificultad, podía sentir algo de odio en sus palabras, por supuesto, no estaba hablando de su dios, sino en el de Iltania.

— ¿Qué tiene Iltania que no te agrada?

— No tengo nada de qué hablar contigo.

No estaba hablando conmigo.

— Nuestro dios Dya Mirus, a Rezvelk y los dioses de la luna que vendrán a la tierra... ¡Bendícenos con el caos....!

Al escuchar sus palabras literalmente dejé salir un “uwaa” sobre Pelman había aparecido una bola de hielo azul y la mordió con fuerza, en ese instante en los alrededores del rostro de Pelman aparecieron picos de hielo que atravesaron su piel.

— ¿¡Na...!?

Fue Albel quien dejó salir una voz de sorpresa. El hombre que se supone debería de estar a cargo de nosotros se lastimó a sí mismo, era normal que se sorprendiera... no podíamos hacer nada más que ver atónitos.

— Maldición, de nuevo me cuestas más tiempo y esfuerzo...

Entonces me puse de pie, parece que los tipos del culto de “los dioses de la luna” eran una “Religión” más fuerte de lo que pensaba. Estamos hablando de locos que harían lo que sea por sus creencias. Al ver como estaban las cosas en la época actual, puede que la impresión que tenía acerca de este culto cuando era un mercenario estuviera equivocada.

— Que molesto.

Era malo pensando en cosas complicadas, después de dejar salir un pronunciado suspiro me llevé la mano a la cabeza.

—...Por ahora llamemos a los guardias.

Había una montaña de problemas, una cosa tras otra, por ahora habrá que avisarles a los guardias de lo sucedido. Pero aun diciendo eso estaba la posibilidad que comenzaran a buscar entre todos los que estábamos presentes, aunque podrían haber más tipos en la organización no son tipos que tengan dentro de sus “planes” asesinar a alguien de la realeza, cuando menos me gustaría mantener a Albel y a Colette a mi lado por si acaso.

¿Buscamos a alguien cercano...?

Me encogí de hombros después de suspirar, pero antes de eso tenía que corroborar que Colette no se encontrara herida, sabía que podía moverse y hablar, pero es alguien que puede soportar mucho, puede que lo estuviera soportando por la situación.

—... ¿No estas herida?

— ¿He? Ah... um... sin problemas.

Estaba un poco más aliviada, y por lo que veo no parece haber ningún problema.

— Ya veo... me alegro que te encuentras bien.

— ¿¡He!? Ah... ya veo...

Después de hacer un pequeño suspiro de alivio Colette por algún motivo comenzó a temblar, su reacción parecía algo sospechosa... pero aunque parecía verse bien....

—..... Oye ¿Enserio te encuentras bien verdad?

Me llamó la atención la actitud tranquila de Colette e intenté preguntarle, la habían atrapado por una noche entera, no sería de extrañar que hubiera pasado algo, si fuera el caso se convertiría en un problema nacional rápidamente. Podría ser demasiado tarde en el momento en que la atraparon, pero si pasó eso estamos hablando de un punto sin retorno.

— Ah... no... Estaba un poco sorprendida... um...

Y Colette de pronto se puso roja, después de todo incliné la cabeza al ver que era más anormal de lo que pensaba.

—... Estoy bien, nunca decidieron que hacer conmigo, en especial Pelman, no permitía que me pusieran una mano encima, regañaba duramente a cualquiera que lo intentara.

Pero por lo que escuchaba de ella parecía que no había ningún problema en especial, no está herida, al ver la reacción de encogerse de hombros de Colette me parecía algo extraña pero... si no le hicieron nada extraño entonces no hay problemas.

Por fin tenía un peso menos.

Volteé a ver a Pelman que tenía estacas hielo clavadas en la cara, un loco suicida, la que lo hizo.... ¿sería ese dios Dya Mirus de su collar? Además de que ese otro dios “Rezvelk” me llamaba la atención. Aunque no era de extrañar que hubieran mas de esos, Me agaché hacia el cadáver de Pelman y tomé su medallón, cuando Pelman aumento su poder mágico este collar había brillado, en este momento no siento ningún poder mágico en especial, pero parece que hará falta investigar al respecto.

—... Bien, llamemos a los guardias.

— Entendido.

Dejé el almacén junto a Albel... y Colette que parecía en las nubes. Voltee a ver a Pelman por última vez... y me despedí de él para mis adentros.

Incluso aunque haya sido con una máscara puesta, es una pena al saber que era un buen maestro. No tenía la intención de tener lastima por las elecciones que había decidido tomar... ¿pero podrá tomar otras elecciones en otra vida? intenté pensar un poco a mi manera.

... Al final todo depende de cómo las personas vivan su vida, incluso un maestro con mascara me sirvió de referencia. Desvié la mirada y de nuevo me dirigí afuera del almacén. La luz entraba por la puerta entreabierta, y mientras le susurraba “idiota” abrí la pesada puerta de metal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Epilogo:

Segunda vida, segunda historia

 

 

Han pasado tres días desde “el escándalo del secuestro de la princesa Colette”. Pero aun diciendo eso fue hasta el día siguiente cuando comenzó a haber rumores al respecto, también estaba aquello de que no había regresado en una noche. En esta ocasión fue la culpa de Colette por desaparecer sin decir nada... aunque parece que lo dejaba pasar con una sonrisa cual si fuera una broma. Bueno, más que un secuestro Colette fue atrapada, esa pequeña diferencia hacia que pudiera evitar un problema nacional aunque pudo provocar una guerra, pero eran pocos los estudiantes que lo sabían.

— He... Eso tenemos, así que en lugar de Pelman-sensei que tuvo que retirarse formalmente a partir de hoy yo, Ibrahim será el encargado de todos ustedes.

El nuevo maestro encargado había llegado al salón de clases a saludar y comenzaron a escucharse susurros acerca del retiro de Pelman-sensei. En serio que era la felicidad no saber nada, no, puede que sea la desgracia haber sido involucrados sin saber nada, aunque en mi caso sería el saber que el imperio de Colette, Kuroung podría terminar invadiendo Iltania.

De cualquier modo, la misma Colette no quería que las cosas fueran públicas, por lo que este asunto podría darse por terminado, como resultado del escándalo cuando mucho se cerró el telón con un maestro desaparecido y nadie más que algunas personas de la escuela y altos mandos de la guardia se enteraron del suceso, y ahora los rumores cambiaron a hablar de una fuerte gripa que dejaba a varios enfermos.

— ¿Entonces comenzamos con la clase de hoy? Los faltantes... tenemos a tres personas.

Pero aun así solo han pasado tres días desde que solucionamos todo, la escuela regresaba a la normalidad poco a poco. Los grandes cambios fueron dos, la primera era que una parte de los estudiantes que estaban descansando comenzaban a regresar, se aclaró que era aquella droga mágica “Ludous” así como que era parte de un culto que actuaba en las sombras haciendo que los estudiantes tuvieran mas cuidado, una vez que se ponía las manos encima a la droga sus efectos eran de temer, por lo que abrían menos quienes lo intentaran.... pero creo que ha de ser para incitar a algunos que la probaran, los efectos que mencionaron del Ludous eran mucho menores de los que yo conocía.

Parece que los estudiantes que estaban descansando estaban curándose del Ludous. Y claro, los únicos estudiantes que supimos de lo sucedido fuimos Colette, Albel y yo. Lo más sorprendente es que las drogas no se convirtieron en un gran problema, para empezar era el país quien debería de decidir que uso darle a este Ludous, agregando a eso habían pocos niños que les decían acerca de esa droga a sus padres.

Pero de seguro no se hizo un gran escándalo de esto para mantener el estatus de la escuela de magia de Zelfoa. Creo que es algo asombroso para mantener la paz en el mundo, para empezar es un lugar donde los aristócratas encomiendan a sus hijos, si se supiera que hubieron problemas sería fácil pensar que le pasaría a la escuela.

Ahora que todo terminó realmente no parecía que algo hubiera cambiado, solo regresamos al día a día en la escuela. En lugar de Pelman había llegado un maestro nuevo que no era tan estricto.

En el ambiente tranquilo los estudiantes hablaban en voz baja.

— Nee, nee, ¿Por qué habrá desaparecido de pronto Pelman-sensei?

— Quien sabe... escuché que había regresado a su tierra natal a cuidar de sus padres...

... Un maestro de confianza había desaparecido, los estudiantes confiaban en Pelman, pero no lo conocíamos más que por un escaso mes, creo que lo olvidaremos rápidamente.

Bueno, eso tenemos, regresamos a la tranquila vida escolar.

¿Será porque comenzaba desde primer año? Las clases eran aburridas, pero cuando lo pienso podría ser por como trabajaba en la vida anterior, Ahora que soy “Mylene” casi todos los días me la paso entrenando, y ahora leía superficialmente el libro, era la primera vez que sentía que la pasaba con tranquilidad, no era del todo malo.

Cuando salió el nuevo maestro llegó el siguiente de la clase que nos tocaba.

— Buenos días, comenzaremos con la clase de historia del continente.

Habían cambiado tres maestros y ahora estábamos en la cuarta hora. Se trataba de clase de “historia” realmente no me agrada demasiado esto. Esta historia y en pasada posiblemente serán diferentes, el esta ocasión ya había comenzado a rondar la droga que no apareció hasta dentro de 10 años, además de que “Mylene” no destruirá su país... creo. Cuando menos las cosas no se mueven de esa manera. Estaba intentando estudiar con seriedad... pero terminaba sintiéndolo como algo estúpido. Estaba en una situación en la que todo lo que me entraba por la oreja derecha me salía por la oreja izquierda... y comencé a pensar en otra cosa.

Después de todo lo que se me vino a la mente fueron “los dioses de la luna”

Pelman estaba afiliado a estos dioses de la luna, para empezar se trataba de un culto religioso de locos creyentes que no aparecía hasta dentro de 10 años... o eso pensaba, Gritan maldiciones en contra del dios de Iltania, ¿Qué tanto daño le hicieron en ese entonces al país de Iltania? En definitiva no perdonaron a la “Cabellos Silveria”... Mylene, incluso alborotaron a los ciudadanos. Terminé recordando mi pasado mientras movía mi cabello plateado... no, ¿Recordando mi futuro?

En ese entonces las palabras que hablaban siempre eran de dios, pensé que eran solo de odio por Mylene e Iltania, pero en esta época el culto de “los dioses de la luna” tenían ya un gran poder, y parece que pensaban en derrotar al país de Iltania que adoran al dios con el mismo nombre.

Su objetivo es hacerme (Mylene) el contenedor para su dios, dando mi cabeza como ofrenda... ¿Qué tan serios pueden ser? En serio no lo sé. Pero si hipotéticamente todas sus palabras fueran ciertas, estamos hablando bajo la hipótesis de que Iltania y sus dioses pudieran existir.

—.... Así que en ese entonces en el reino de Zelfoa bajo el mando del rey Loretz Zelfoa fue fundada esta escuela.

Mientras dejaba pasar la clase saqué mi libreta y comencé a escribir lo que sabía de “los dioses de la una” Pelman decía que sus dioses regresarían al mundo, posiblemente necesitaban el cuerpo de Mylene para su resurrección. También hablaba de Caos, dispersar las drogas en una escuela en la que hay hijos de aristócratas además la duda hacia la importancia de Colette.  Mi hipótesis es que esos tipos planean ocasionar una guerra, no, posiblemente también sea algo más para sus objetivos, si necesitan el cuerpo de “Mylene” para sus dioses, ¿La guerra era solo para poder obtener a Mylene?

Si es el caso ¿En el mundo anterior fueron ellos quienes provocaron la guerra...? ¿No será que terminé tomando el hilo previo al acontecimiento de la guerra en la historia anterior? Apareció la droga mágica que aún no había aparecido, y ahora derroté desde antes a esos tipos, ¿Pero por qué?? Si lo pienso bien lo que más se diferenciaba de la historia anterior era... ¿la misma Mylene?...

.... En la historia anterior Mylene tenía una personalidad de lo peor y había provocado su autodestrucción, por eso es que los tipos de “los dioses de la luna” habían echo poco, y solo tuvieron que dar un pequeño empujon, pero en esta historia no sé cómo ocurrirán las cosas, pero es casi seguro que las cosas no saldrán igual, justo por eso es necesario actuar rápido...

... Honestamente creo que las cosas se volverán demasiado grandes, para empezar estamos basándonos en lo que dijo un tipo que decidió suicidarse por sus creencias.  Pero por el otro lado soy un mercenario que terminó convirtiéndose en la mujer que fue el gatillo de la guerra en la que murió y eso era impensable, es cierto que no sabría decir que es mentira. En cualquier caso, en el mundo anterior parece que los tipos de “dioses de la luna” habían empeorado las cosas, y continuaban tras mi vida.

A pesar de que estaba en medio de la clase me dieron ganas de chasquear la lengua. Aun así lo mejor sería darle prioridad a mis calificaciones, eventualmente serán de utilidad, por eso es que me gustaría tomar las clases con seriedad. En cambio dejé salir un suspiro cuando se escuchó la campana que anunciaba el final de las clases.

— ¿Oya? ¿Ya es esta hora? Entonces terminemos con las clases, ¡De pie!

Seguí las ordenes y me puse de pie para después dar las gracias, con esto las clases de la mañana habían terminado, solo quedaba almorzar y las clases de la tarde pero...

Había olvidado mencionar otro de los grandes cambios en mi vida escolar.

— ¡Mylene-sama! ¡Es hora del almuerzo! ¡Vamos a comer!

Albel llegó como siempre, no había cambiado nada de cómo era hasta ahora, ya debería de acostumbrarme a que le llamara de esta manera, pero en cuanto a eso podríamos decir que seguía sin cambios.

— Mylene, vamos a comer, escuché que hoy servirán el cerdo ahumado que tanto te gusta.

Allí se encontraba Colette con la expresión de siempre, podríamos decir que eso no cambiaba... pero su mirada parecía extrañamente apasionada e incluso se notaba en su voz.

— Ah... si...

La chica que supone que sería de una mujer elegante y con un tono de voz firme ahora parecía la voz de una chica en su edad con una voz dulce. Si tuviera que agregar algo.... ah, no, mejor dejemos de pensar en eso...

— Este... ¿Colette-sama? ¿Por qué te encuentras detrás de mí? ¿Qué no siempre caminabas a mi lado?

— ¿Um? Eso es evidente, en nuestro país es normal que me ponga detrás de la persona que admito como mi ama, ¿Es igual con Mylene-sama y el príncipe Albel verdad?

Al responderme de esa manera con el rostro sonrojado ya no podía evadir la realidad, ya decía que desde que la salvé había estado actuando extraña.

— ¿Qué no habías dicho que me harías tuya? ¿Por qué ahora de pronto te pones a hablar de que soy tu ama...?

— Ah... ¡siendo tan directa...!

Cuando me acerqué a su rostro para hablarle en voz baja Colette se puso aún más roja.

—... Cuando me salvaste de esos tipos me di cuenta, estaba equivocada al pensar que quería hacerte mía.

Desvió la mirada con su expresión roja cual si tuviera la temperatura alta y mostró una sonrisa. Una sonrisa que no podía esconder su vergüenza y afecto....

— En el instante en que me salvaste me volví tuya... me di cuenta de eso.

No era más que una chica enamorada.... comenzó a dolerme la cabeza, y Albel se nos quedaba viendo, bueno da igual, no es bueno pero basta con que no pase vergüenza frente a su país. Cuando mucho somos del mismo sexo, y las cosas cambiaban si hablamos de la emperatriz que es gobernante del país más poderoso del mundo. ¿Qué demonios me pasa? Desde que comencé a venir a la escuela terminaba con problemas a cada rato, no pude evitar pensar que posiblemente lo mejor hubiera sido quedarme en casa.

— Ya veo...

— ¡Si!

No sabía que debería de responderle y cuando lo hice de manera ambigua ella asintió con fuerza, Me llevé las manos a la cabeza al ver ahora a esta princesa que andaba detrás de mí además de Albel que ya lo tenía pegado. Para empezar no soy bueno pensando, solo que había muchas cosas en las que tenía que pensar, por ahora deje de hacerlo.

Cuando me di cuenta llegamos al comedor y sin importarme las miradas de alrededor tomé asiento en donde siempre lo hacía.

— ¡Ha! ¡No te sientes a un lado de Mylene-sama por favor! ¡Siempre lo hacías en frente de ella!

— Siempre lo hacía, entonces ahora tengo el derecho de sentarme a su lado, aprende tu posición príncipe Albel.

Y al hacerlo Albel y Colette comenzaron a discutir de quien se sentaría a mi lado, maldición... por algo como eso...

Pero bueno, se siente mejor que me vean con afecto en lugar de odio, y también era algo inesperado para mí que pensara así. Cuando estaba viendo al lugar que no cedían... terminé sonriendo,

Al verme Albel y Colette terminaron con su pelea y parece que se me quedaron viendo fijamente.

— ¿Ha?

Sin pensar respondí honestamente al ver ese cambio repentino.

—... Ejem, ¿Qué sucede?

Pero recordé que estábamos en la cafetería donde las miradas nos rodeaban y al intentar preguntarles...

— A... ahora Mylene-sama mostró una gran sonrisa así que...

—.... Me quedé fascinada, fuiste hermosa... no, ¡Creo que fuiste 10 veces más hermosa de lo normal!

—... No digan cosas vergonzosas por favor.

Intenté desesperadamente contener a estos dos que me decían directamente cosas vergonzosas y me volteé a otra parte, al hacerlo se olvidaron por completo de pelear y comenzaron a alagarme a la ligera. Después de todo estaban iguales... por eso es que estos príncipes... volví a sonreír mientras pensaba.

Estar pensando en ellos dos me pareció algo tonto, aunque creo que no está mal para mi segunda vida... así es, soy un mercenario sin educación, no puedo pensar en cosas complicadas. ¿Justo por eso es que intento conseguir poder verdad? apreté el puño mientras me contestaba a mi misma.

Bueno parece un poco difícil que obtenga un gran poder por ahora... incluso golpee alguien de dios, no es algo que no pueda hacer. Sin importar que sea el dios de Iltania o los dioses de la luna, si se ponen en medio de mi camino los mandaré a volar a golpes.

Voltee a ver a Colette y a Albel, al verlos me sentí un poco más tranquila...

Las princesas también la tienen difícil.

Comentarios


Pagina dedicada a la traducción de novelas ligeras del japonés al español. Todas las novelas aqui publicadas estarán en eventualmente en descarga libre sin excepción, las donaciones son solo aportaciones voluntarias como agradecimiento al traductor

Por ningun motivo traduciremos o compartiremos novelas ya licenciadas al español, si encuentras alguna novela de estas en nuestra pagina por favor haznoslo saber para tomas las medidas necesarias. 


 
bottom of page