Savage Fang Volumen 2 - Capítulos 6, 7 y 8
- yumenosubs39
- hace 23 horas
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Capítulo 6
Oráculo
—... ¿A qué te refieres?
Sentí como si mi sangre se congelara pero mi cuerpo mantenía su temperatura, eran palabras que no había esperado pero a pesar de eso pude responderle manteniendo un poco la compostura... no es como si fuera un gran problema porque se enteren que originalmente no era “Mylene”, para las personas de la mansión soy “Mylene” de seguro para papá le basta con que tenga algo de valor. Colette y Albel no conocen a la anterior Mylene antes de que yo apareciera, si pensamos en la historia ellos me elegirían a mí antes que a la otra Mylene, así es, estoy tomando su lugar, no es como si alguien tuviera problemas con eso, y una chica que solo llevo conociendo como un mes que diga esto... ¿Por qué siento como si mis órganos se congelaran?
— Por lo que he escuchado Mylene Vetore era alguien irremediable.
Melissa me fulminaba con la mirada mientras me veía hacia arriba, normalmente pensaría que es linda pero por algún motivo me sentía desagradable, es como si viera a través de mí.
— La vez pasada que vi a esa mujer no tenía nada de modales, se quejaba por todo, hacía todo lo que quería hacer sin importarle los demás, una completa idiota.
Pero Melissa continuó hablando de “Mylene” recordé hace mucho tiempo antes cuando acababa de llegar a este cuerpo, la valoración que tenía era demasiado baja, me acuerda a cuando fallaba e iba a embriagarme, en esos momentos deambulaba como un idiota... bueno, eso da igual, solo de recordarlo me da vergüenza, pero desde que estoy en este cuerpo esta “Mylene” se ha estado comportando, gracias a eso muchas cosas se han suavizado, pero parece que quedaron algunas cosas pendientes.
—... Así que la tú de ahora no se parece nada a aquella mujer, si se trata de personas que conocieron a la Mylene Vetore de hace tiempo en definitiva tendrán sus dudas.
Pero no podía sentir un escalofrío con más fuerza, para las personas que conocían a la Mylene de antes el yo de ahora no soy más que una sensación extraña.
— ¿Entonces estás diciendo que para las personas que me conocieron hace tiempo solo estoy tomando su lugar?
— No puedo pensar en eso, tu cabello, el desbordante poder mágico, esas son regalos de Iltania, no debería de existir un doble, por eso es que creo que ocurrió algo.
Afirmando todo eso ¿Acaso quería corroborar algo? Aunque no sé que podría ser después de darse cuenta de todo esto...
— En serio que estás diciendo cosas extrañas, ¿Ese es el motivo por el que me has estado vigilando últimamente?
Solo por ser la cabellos silveria debería de ser suficiente motivo para vigilarme, en especial porque siendo “Mylene” si hay algo que no le agradara intentaría cambiarlo a su conveniencia, Melissa me fulminaba con la mirada como si dijera “olvidando todo su pasado y viviendo como si nada”
—... No te diré nada, no confío en ti.
Pero parece que ese no es el único motivo, me quitó la mano de encima alejándose de mí, no pude evitar chasquear la lengua, dejé salir un profundo suspiro para tranquilizarme y después le mostré una sonrisa.
— Ya veo ¿Entonces quieres corroborar con esos ojos si en verdad puedes confiar en mí?
Parece que Melissa odia a cualquiera de las dos Mylene, si tiene enemistad hasta este punto puede que vuelva a hacer lo mismo, por eso es que necesito que lo sepa, quiero que sepa que soy diferente a aquella tipa.
— No hay manera de que pueda confiar en ti, pero... entiendo bien que eres diferente a “esa mujer”
Tras decir eso desvió la mirada, cuando volteó a verme de nuevo su miedo había desaparecido.
—... Continuaré haciéndolo sin contenerme, lo comprobaré con estos ojos.
Comenzó a caminar en dirección a la salida y me fulminó con la mirada, de esa manera salió del vestidor de mujeres... Ya veo, así que me llamaba “esa mujer” al principio sentí un escalofrió, pero pensándolo tranquilamente no es como si fuera un problema para mí, pero para que pueda decirlo con tanta confianza de seguro tendrá sus pruebas, o posiblemente es por ser la oráculo de Iltania, si su poder es verdad entonces ha de querer decir una o dos cosas por esta estúpida situación.
Pero bueno, por ahora... obtuve buena información, terminé usando más tiempo del que pensaba pero ahora sé lo que ocurre, pero me da la sensación de que llegaré tarde, reanudé mi cambio de ropa que había dejado a la mitad.
Bueno, está decidido que llegaré tarde, me da la sensación de que si me apresuro ahora podría pasarlo como si nada con unas simples disculpas, normalmente soy alguien serio con las clases así que está bien, mientras pensaba en eso llevé la mano hacia la puerta del vestidor pero esta se abrió sola antes de que pudiera tocarla.... en lo profundo se encontraba Melissa, bueno, es cierto, desde que somos compañeras de clases tenemos las mismas clases, si no se va a saltar las clases también necesitará cambiarse.
—...
Sus ojos tenían lagrimas y su rostro estaba rojo por la vergüenza.
—... Le diré que llegarás un poco tarde.
— Lo siento.
En serio que soy malo con esta clase de personas miedosas, y esta Melissa tiene el poder extraño de la Sacerdotisa, aunque me dio la sensación de que pude ver a aquella Melissa que se enfrentó a Mylene en el futuro... aunque de vez en cuando se le ve haciendo una que otra cosa tonta, dejé salir un suspiro, cuando desaparecía tras la puerta susurró “Gracias...” Y yo me dirigí hacia el campo.
◇◆
En la tarde la clase de practicas dio inicio, me disculpé con el maestro por llegar tarde e hice unos pequeños estiramientos antes de comenzar, este maestro de espada es alguien famoso y de seguro ha juzgado que me estoy tomando sus clases en serio, solo me dio una pequeña advertencia, me trata un poco diferente a los demás estudiantes, bueno, tal vez sea porque me relaciono mucho con Colette y Albel.
— Melissa Delio de Lulut, ya me contaron ¿Te sientes bien?
Melissa llegó un poco más tarde, le había dicho al maestro que se sentía mal y llegaría un poco tarde, ella sintió extrañas sus palabras y asintió ligeramente.
— Ya veo, no te exijas demasiado, me gustaría que me dijeras si comienzas a sentirte mal.
A ella también solo le dio una ligera advertencia, en serio que cuando las personas son serias también son buenas con los demás, dios siempre observa... bueno, no es algo fantástico como eso, está en una posición en la que quiere conseguir una buena valoración de los demás.
Melissa respiró profundamente, entonces comenzó a vigilarme como siempre, pero ahora era a una distancia más cercana a la línea que había estado manteniendo.
— Mylene-sama.
Al hacerlo de seguro se dio cuenta de esa distancia, Albel se acercó a hablarme al oído, hasta ahora Melissa se encontraba a tal distancia que no podría escuchar de qué estamos hablando, pero ahora podría escucharnos si hablamos con normalidad.
— ¿Qué pasa?
— No, ¿Ocurrió algo con Melissa-san? Claramente está acortando más la distancia.
Volteó a verla de reojo y ella desvió la mirada.
— Bueno, pasaron muchas cosas, aunque para mí también fue algo inesperado.
— Hee, me da un poco de curiosidad, ¿Cómo es que le hiciste para que se acercara más después de tanto tiempo?
Era algo molesto así que respondí con cualquier cosa pero inusualmente Albel intentó continuar con su voluntad, realmente no es la gran cosa pero después de todo vamos a tener que estar soportándola por un tiempo más, bueno, no debería de haber problemas con decirle.
— Me estaba cambiando en el vestidor y esa Melissa me espiaba, Sensei estaba por regañarla así que intercedí por ella.
Por supuesto que solo le diría eso, es un gran problema que me estuviera espiando en los vestidores, desde el punto de vista del maestro era un crimen que no podría dejar pasar, pero Colette y Albel ya saben que no tendría segundas intensiones además de estarme vigilando.
— ¿¡Qué dijiste!?
— ¿¡Uwaa!? ¡No me grites al oído!
O eso pensaba, de pronto me gritó al oído y dejé salir mi verdadera personalidad, Albel dejó salir una voz tonta y parecía estar temblando.
— Que... que estuviera espiando a Mylene-sama... ¡Algo tan grosero como eso...!
Estaba completamente rojo ¿Vergüenza o enojo? No, creo que las dos cosas, la expresión de Albel es muy fácil de leer.
— Tranquilízate por favor, ambas somos mujeres, ¿Es lo de siempre verdad? es solo que el lugar en que me vio fue un poco diferente.
— Pe... pero... ¡es diferente que te esté espiando en los vestidores...!
— Si su objetivo fuera ver mi piel entonces lo mejor hubiera sido que se acercara a cambiarse conmigo, Melissa-san no tenía esas intenciones.
— Kgg.... lo entiendo con la cabeza pero...
No pensé que Albel fuera a ponerse así, sentí la cabeza pesada más que teniendo un dolor de cabeza, pensé que últimamente se había calmado pero me da la sensación de que tendré alguna enfermedad extraña, bueno, aunque es verdad que lo he sentido extrañamente vergonzoso que me esté espiando todo el tiempo.
— Así es príncipe Albel, al ser del mismo sexo no tiene nada de malo.
— E... ¿En serio?
Allí es donde Colette agregó su tiro de gracia, es inusual que sea ella quien está tranquila antes que Albel, estaba con los ojos abiertos por la impresión.
— Además de que yo todos los días veo a Mylene-sama cambiándose.
— ¿¡Kgggg! ¡En serio que eres...!
No hay manera de que solo Colette sea así, me sentí tonto por tener algo de expectativas en ella, esta tipa en serio que es alguien fuerte como para realizar cualquier cosa que deseé.
— Tranquilízate por favor, todos nos están viendo, también tú Colette.
— A pesar de que apenas venía lo divertido, no tienes remedio Mylene.
— Kgg.... que sea la misma Mylene quien lo pide...
Mientras decían eso entiendo que están de acuerdo ¿Qué debería de hacer para enfriar mi cabeza?
— Ya debería de ser suficiente como calentamiento, el día de hoy practicaremos en parejas.
Cuando estábamos tranquilizándonos con el tema el maestro habló con fuerza de manera en que todos los estudiantes pudiéramos escucharle, que bueno, por ahora estos dos también tendrán que obedecer las indicaciones del maestro, así que el día de hoy serán por parejas.
— Mylene, hagamos equipo como siempre.
— Si, encantada.
En estas ocasiones hago equipo con Colette quien tiene una fuerza más cercana a la mía, después de todo la única que podría tener una pelea decente conmigo es ella, es común que Albel se sienta frustrado por su falta de fuerza debido a esto.
— Melissa-sama, si no tienes a nadie ¿Te gustaría formar equipo conmigo?
Pero el día de hoy fue un poco diferente, le habló a Melissa que nos observaba de cerca... es como si le hablara para retarla.
— ¿Conmigo...?... ¿Albel-sama? E... entendido...
Mientras que por el otro lado parece que Melissa puede guardar sus modales frente a Albel, tenía que responderle con el mínimo de respeto necesario al ser el príncipe de su país, pero estaba confundida, se podía ver a distancia que le gustaría decir algo como “¿Qué le pasa a este tipo?” De seguro para Albel Melissa es alguien quien me vio cambiándome, puede que intente enfrentarla para desquitarse.
— Me da la sensación de que esto será divertido.
Colette se llevó la mano a la barbilla mientras que los observaba, maldición, de nuevo haciendo de las suyas, yo también observé atónito... pero la verdad es que tengo algo de interés, el día de hoy es una practica pensando en entrenamiento de combate real, ¿Qué tanto a crecido? Además...
—...
Melissa tomó la espada de madera al hacerlo comenzó a ser envuelta en poder mágico que se extendió hasta su arma.
— ¡...!
— Hoo.
Albel se quedó con los ojos abiertos y Colette dejó salir una voz impresionada, pero aún diciendo eso no es como si hubiéramos recibido alguna clase de entrenamiento especial, solo con tomar esa posición y prepararse eso quiere decir que está algo preparada para el combate, se necesita una gran cantidad de habilidad para manipular el poder mágico de esa manera.
— De seguro está acostumbrada a usar una gran cantidad de poder mágico, todos los días ha usado pode mágico ¿Verdad?
De seguro ha de haber usado una gran cantidad de poder mágico desde que era pequeña, por ello es que lo hacía de manera tan natural.
— Eso quiere decir... ¿Cómo lo llevará Albel con sus últimos entrenamientos?
— No, ella de seguro no ha practicado pensando en la batalla, creo que en lugar de practicar el poder mágico en sí es buscando una defensa usando ese poder mágico.
En cuanto a las habilidades de combate Colette es excepcional, parece que se dio cuenta de algo extraño en Melissa.
— Entonces ¿Cómo la vez tú Melissa?
— ¿Eh? ¿Qué quieres decir?
— ¿Quién crees que ganará entre Melissa y el príncipe Albel?
Tenía los brazos cruzados mientras me mostraba una sonrisa, de seguro ella misma conoce la respuesta, respondí pensando que era algo tonto.
— 90% a que será Albel, en cuanto al poder mágico y su control sobre este Melissa es superior pero en esta ocasión se tienen prohibidos los ataques con magia, siendo el caso las habilidades de espada de Albel tomarán la ventaja, no puedo decir que ganará pero casi no tendrían oportunidad contra él.
— Que respuesta tan esplendida, ¿Pero que me dices en combate real?
— Sería más difícil pero creo que seguiría siendo Albel sama, a diferencia de nosotras él es más del tipo de uno contra uno.
Respuesta inmediata, es cierto que es sorprendente la capacidad de Melissa con la magia, creo que son habilidades que se desarrollaron con esfuerzo a lo largo del tiempo, en cuanto al poder mágico tengo más que ella, pero en cuanto a la manera de utilizarlo creo que Melissa es mejor, pero solo es eso, en un combate uno contra uno lo más importante es la experiencia usando el cuerpo lo que hace la diferencia, justo por eso que yo un mercenario sin poder mágico pudo hacer tanto, de seguro no hay muchas personas en este tiempo que se hayan dado cuenta de eso.
— ¿Comenzamos? Ven sin contenerte.
—... Estaré a tu cuidado.
Bueno, ahora por fin se han comenzado a mover, aunque le ceda el primer movimiento Melissa fue con cuidado, si tiene la capacidad de controlar bien su magia ha de estar consciente de la magia del otro, Albel por el otro lado de seguro se ha de haber dado cuenta de la habilidad de Melissa con la magia, por eso es que ha de estar tomando sus precauciones, mientras que por el otro lado se preparaba con su espada en posición, estaba apuntando a contraatacar, completamente en un estado receptivo, me da la sensación de que es lo que dicen entre los mejores soldados “llevar al enemigo a tu propia zona”
Así está bien, susurré para mis adentros, esto no es más que un simple juego pero en la guerra puedes perder la vida, usar todo lo que pueda ser usado, al ver a Albel siendo un aristócrata pero aún así mostrarse receptivo a otras cosas me hizo sentir satisfecho, bueno, puede que solo sea que vea como lindo a mi aprendiz, no se siente nada mal sosteniendo la espada de la manera en que le enseñé.
Bueno ¿Qué pasará? Albel parecía alerta de Melissa pero... por la manera en que estaba siendo consciente no parece ser tan inexperta.
— ¡Yaaa!
Al final de cuenta Melissa se acercó a atacar, en un instante usó un poder explosivo moviéndose a una velocidad sorprendente, pensé que era buena, todo por usar la magia en si misma pero....
— Ya veo, como se esperaba de la sacerdotisa-dono, es un poder esplendido... ¡Pero!
— ¿¡...!?
Su espada de madera fue rechazada, si es de habilidades con la espalda Albel está muy por encima de ella, si hablamos de la experiencia en batalla sus posición frente a ella es aplastante, en cierto sentido esto es lo más cercano a una batalla real, es cierto que muchas veces el poder mágico termina decidiendo la batalla, pero sabiendo cuando y como viene el ataque es sencillo de esquivar, es lo mismo con el poder mágico, y se necesita una “mirada” acostumbrada a la batalla.
Melissa perdió su postura, tomó un suspiro, de seguro para corregir su postura, y de nuevo volvió a usar poder mágico en sus piernas, una batalla dura poco tiempo y poder usar el poder mágico en su propio cuerpo es algo bastante bueno.
— ¡...!
Pero Albel pudo leerla esquivándola, Melissa le ganaba en velocidad gracias a su magia pero Albel quien leía sus movimientos tenía tiempo para mover su cuerpo en respuesta.
— Ah, Kggg...
Debido a que tenía una postura inestable en cuanto Albel atacó, ella a pesar de detenerlo con su espada de madera terminó cayendo sobre su trasero.
— Parece que ha terminado.
—... Me rindo, como se esperaba del príncipe Albel.

Albel anunció su victoria, Melissa parecía atónita, tomó la mano que Albel le ofrecía y los estudiantes que vieron la pelea alzaron la voz emocionados, no es de extrañar, a pesar de que hayan muchas otras parejas peleando por mucho ellos estaban en un nivel más elevado, de seguro ellos que aprenden habilidades de combate fueron capaces de seguirlos con la mirada.
— Eso fue esplendido príncipe Albel, tienes buen ojo.
— Muchas gracias.
Fue donde el maestro que veía la batalla dio sus impresiones, Albel dio las gracias tranquilamente... pensé que no era más que un pequeño polluelo, pero ahora que lo veo así ya está más o menos, desde mi punto de vista no cambia el hecho de que se ve como un inexperto, pero creo que está al nivel de un soldado adulto, aunque sea lo mínimo necesario ya tiene una de las habilidades necesarias para un príncipe.
— Melissa delio, tu forma de usar la magia es esplendida, fue estupendo la manera en que lo controlaste.
Mientras que por el otro lado, había alguien que había logrado sostener una batalla de alto nivel, Melissa pudo estar al nivel de Albel por lo que también tiene su mérito.
— Pero en cuanto a las habilidades con la espada el príncipe está a uno o dos niveles por encima... chicos, al verlo creo que lo comprendieron pero en una batalla real no solo es la magia, las habilidades con la espada también son importantes, me gustaría que continuaran con sus entrenamientos teniendo esto en cuenta.
Los dos son esplendidos, pero como resultado las habilidades con la espada marcaron la diferencia... el maestro dio esas indicaciones y continuamos con el entrenamiento, es un buen material, de seguro les sirvió mucho a los demás estudiantes haber visto ese combate, Cuando entré en la escuela han cambiado mucho y tengo una idea aproximada de la habilidad de las personas de esta edad, en otras palabras ninguno podría hacerme frente ni siquiera los de tercer año, entiendo la sensación de querer intentar lucirse cuando uno sobresale y así hacer que los demás le sigan aumentando la media pero... yo les daría 40 puntos, es cierto que la habilidad con la espada es necesaria incluso antes que la magia ya que puede decidir un combate, pero lo más importante, lo que mostró Albel ahora fue “Experiencia” además de “Flexibilidad” cosas que no siempre tienen que ver con la espada.
Las palabras de este maestro no están equivocadas, pero continua teniendo la premisa del uso de la magia y la espada, la verdad es que no es algo que cualquiera sabría, solo los que han regresado con vida de batalla, Albel tampoco tiene mucha experiencia, la verdad es que son habilidades que le metí a la fuerza, pero no es para menospreciar el hacer algo todos los días, inusualmente no se siente mal ser admitido por los demás.
— Pero las habilidades de espada del príncipe Albel fueron esplendidas, ¿En dónde aprendiste eso?
¿Qué pasa? Cuando me estaba sintiendo bien de pronto sacaron eso y me quedé petrificado... decir eso es malo sensei.
— ¡Muchas gracias por preguntar!
No había manera de que Alebel se quedara callado si le preguntaran eso, se llevó la mano al pecho y al comenzar a hablar ya no pudo detenerse.
— Las bases con la espada me los enseñaron los guardias en el castillo real, pero con lo que respecta a lo demás... ¡Fue Mylene-sama a quien tanto respeto! Sensei, acabas de alagar mis habilidades pero no soy nada en comparación con Mylene-sama.
Con esas palabras en un instante todos los de la clase estaban viéndome.
— Hoo... sabía que ella era buena pero así que era de verdad.
— ¡Exactamente! Es fuerte, hermosa, una flexibilidad capaz de responder a cualquier clase de situaciones, ¡No importa que tanto se busque en el mundo no se encontrará a nadie como ella! Estoy enamorado de su belleza, me estoy esforzando para poder alcanzarla pero aún no le llego ni a los talones.
Albel estaba realmente emocionado ablando, de no ser porque estoy fingiendo mi personalidad me hubiera acercado a grandes pasos y le hubiera dado un buen golpe en la cabeza, pero... ya es inútil, no podría hacer algo como eso actuando como una princesa.
— Es cierto, cuando los de grados superiores comenzaron a molestarla les puso una paliza con la espada...
— ¡Como se esperaba de Mylene-sama!
Como se esperaba, todos saben de eso, pensando en el futuro no estaría nada mal llamar un poco la atención, pero ahora sería molesto resaltar más de lo necesario.
—... Ya veo, así que es mejor de lo que pensaba.
Melissa parecía impresionada, ah, muerda, es mi culpa por no decirle que no hablara de más.
— Ku, ku, ku, parece que eres famosa Mylene.
— Dame un respiro.
En medio del escandalo Colette me habló y me quejé con ella, esto también, normalmente sería algo bueno haciendo que los demás sepan de mis habilidades pero... me da cierta sensación de comezón, intentando manejarlo puse mi espada de madera en posición.
— Vamos, empecemos nosotros también su alteza Colette.
— ¿Um? Realmente no me importa.
Lo mejor es mover el cuerpo, Colette puso su espada en posición y respondió con una gran sonrisa... no pasó mucho tiempo hasta darme cuenta que estaba equivocado, las practicas de la tarde terminaron con un gran escandalo y gritos de emoción.
Capítulo 7
Infiltración
—... Bueno, eso tenemos, se dice que aquel pueblo sin nombre fue capaz de superar el predicamento de ser destruido y con esa victoria alzó la bandera fundamental de la nación, ese fue el inicio del país llamado Iltania.
Por la noche, me encuentro frente a un grupo de chicas que se reunieron y escuchan de las clases de historia, en la noche es hora libre en los dormitorios, también para repasar les estaba ayudando a unas estudiantes en la sala de uso compartido, no es una exageración que mi tiempo libre lo suelo usar para enseñarles de uno en uno pero a diferencia de lo normal ahora hay una gran cantidad de personas reunidas.
— Hee... así que el gran país de Iltania desde un inicio comenzó como un pequeño pueblo.
— ¡Como se esperaba de Mylene-sama!
Eso tenemos, el día de hoy estoy hablando de la historia de cada uno de los países, no es como si hubiera aprendido toda la historia de cada uno de los países grandes y pequeños, sin embargo en clases se enseña acerca de la historia de los países más importantes, así que existe cinco llamados grandes países, uno de ellos es Iltania, país del que vengo, normal que me preguntaran al respecto, honestamente en lo personal no me gusta este tema.
— Una teoría dice que la abrumadora diferencia en la fuerza militar fue acumulada gracias a la ayuda de dios, el nombre de este dios era Iltania y el país tomó este nombre como propio como un símbolo hacia dios.
— ¿Es la leyenda de la religió de Iltania verdad?
— Si, vaya que lo sabes.
Las chicas sonreían satisfechas... es lo que odio de hablar del país del Iltania, el “dios de Iltania” mejor dicho, en el momento en que tiene el nombre del país ya no se pueden separar, pero si se busca aprender acerca de la historia del país es algo que se tiene que saber, parece que las peleas en las que se encontraban Iltanía los dejaban en una situación desesperante, pero no creo que pudiera hacer algo solo pidiéndoselo a dios, una historia como esa... en serio que son solo leyendas, no sé hasta que punto sea algo creíble.
— Hoo, ya veo, en serio que es una historia fascinante como es que se creó la principal religión del país.
— Si, así es, si pensamos en la larga historia de Iltania creo que es algo entretenido.
— En verdad que el dios de Iltania es alguien muy importante para el país.
— Si.
También tiene cierto grado de diversión que hablen de ello en voz baja, Colette asintió impresionada, había venido con las chicas a escuchar lo que digo, al principio no le interesaba más que por mi presencia pero a la mitad comenzó a llamarle la atención.
— Fu, fu, en serio que se llevan bastante bien Mylene-sama y su alteza Colette.
Bueno, es cierto que nos llevamos, no es inusual que las chicas hablen de “esas cosas” si lo malentendiera y comenzar a ser un problema podría alejar un poco a Colette, pero ella me abrazó con fuerza... en serio que es asfixiante, me gustaría quitármela a la fuerza, pero no podría hacer eso frente a tantos ya que destruiría mi imagen.
— ¿Así lo vez? En serio que tienes un buen ojo... este...
— Me llamo Sara.
— Así que Sara, lo recordaré.
La chica a la que puedo decir mi amiga estaba de muy buen humor, no es como si me causara problemas por dejarla así, pero sería un problema si dudaran de nuestra relación.
—... Ejem, bueno, creo que es hora de las preguntas ¿Tienen alguna duda? Si es algo de lo que sé les responderé sin problemas.
Emané un ambiente serio y Colette se alejó de mí como si le fuera una pena.
—... Tengo una pregunta.
Pero sentí que había algo extraño, debido a que casi todos los días les ayudo a las chicas del dormitorio soy un tanto conocido y de la misma manera conozco a muchas personas, pero la chica que dijo eso no la reconocí... no, me da la sensación de que la e visto antes pero... cuando menos no debería de ser una chica de mi clase, no estoy del todo seguro ya que no es como si los recordara a todos pero ¿Había alguien como ella?
— En la leyenda de Iltania hay algo de lo que no nos has hablado ¿Podría preguntar acerca de “los cabellos silveria”?
Estaba escondiendo su rostro detrás de unos cabellos dorados largos por lo que no podía ver bien su cara lo que hizo que mis sensación de que había algo mal aumentara. “Cabellos silveria” pero es cierto, es una existencia que no está fuera de la leyenda de Iltania, se encontraba en la batalla del país realizando miles de hazañas... no hace falta decirlo, “Cabellos silveria” señalan mi propio cabello, me gustaría evitar hablar como si estuviera orgulloso de ello.
— Si, “Cabello silveria” es aquella que tiene el cabello del mismo color que una flor, blando y rojo, es nombrada dentro de la leyenda de Iltania.
— Ah, sé de eso, aquella persona de cabellos silveria tiene capacidades especiales, bendecida por dios, “La hija favorita de dios”
— ¡Si se trata de Mylene-sama entonces estoy de acuerdo! Tiene una belleza inigualable, es gentil, y sobre todo tiene un poder mágico sorprendente, de seguro has de ser amada por dios.
Tal y como lo pensaba las chicas comenzaron a hacer un escándalo, no dije nada porque no quería que hubiera un ambiente como este, pero me da algo de comezón que me alaguen, es de lo peor siendo que soy yo la cabellos Silverio, la persona que señaló esto no hay dudas de que quería profundizar en el tema, pero que intente molestarme... ¿Será que al igual que Melissa me conseguí su odio sin darme cuenta? Hablando de ella... continúa viéndome desde cerca, volteé a verla y ella inclinó la cabeza, cuando menos no es algo que haya planeado ella.
— Es cierto Mylene-sama... es el tesoro del país de Iltania.
... y como no me agradaba continuaba molestando, es como si estuviera intentando hacerme enojar, la chica de cabellos rubios se puso de pie apuntando a Colette.
— ¡Es completamente inaceptable que te atrevas a tocarla de esa manera!
Su voz era agitada, llevó su hostilidad hacia Colette, el ambiente de pronto se hizo pesado, todos los estudiantes comenzaron a hablar entre dientes, eran palabras retadoras, pero Colette solo sonrió con más fuerza, se sentía como si le regresara el reto, es esa clase de persona, a mi no me desagradó, al contrario, lo único que sentía es que era bastante molesto.
— ¿¡...!?
— ¿¡Na...!?
Colette hizo una mueca al mismo tiempo que yo, estaba viendo fijamente a Colette, gracias a eso y a sus movimientos bruscos pudo verse su rostro que estaba escondiendo, un rostro un tanto más infantil de los presentes reunidos, grandes ojos lindos, debería de decir que es más lindo que una chica.
— ¿¡A...!? ¡Alb....!? ¿¡Mmm!?
Así es, más lindo que una chica, es decir, la estudiante misteriosa no era una chica, Colette estaba por decir su nombre pero yo tapé su boca.
— ¡Ohoho!... en serio que ya había visto esa cara antes, de ser posible me gustaría que pudiéramos hablar un momento.
— ¡Sería un honor Mylene-sama!
Debido a su largo cabello se veía bastante como una chica, así es, no es una chica... dentro de lo que sé, él es el único hombre de nuestra edad que podría fingir de manera perfecta ser una mujer, Colette me fulminó con la mirada, pero con la mirada parecía entender lo que quería decirle.
“¿Qué piensas que pasará si lo dices?”
Colette asintió un poco confundida, confié en que no haría nada extraño y la liberé, sentó un escalofrío mientras me dirigía a “lulu”
— Vamos, aún queda tiempo hasta la hora de apagar las luces, ¿Hablamos en mi habitación? Lulu.
— A... si.
Me respondió con muchas energías pero de seguro entendía que estaba molesto, su voz tembló un poco.
— Entonces es un poco repentino pero dejemos esto hasta aquí, que tengan bonita noche chicas.
Terminé con la reunión acerca de “Iltania” de manera unilateral y de esa manera las chicas dejaron el lugar.
◇◆
— Oye, maldito... ¿¡Qué demonios pretendes!?
Regresamos a mi habitación y la chica de cabellos largos dorados... le hablé al el maldito príncipe del reino con un tono de voz claramente molesto, solo con esas palabras sus hombros comenzaron a temblar.
— E... esto es... Mylene-sama...
— En la familia real de Iltania se les enseña a usar un sombrero peludo cuando se llevan a cabo conversaciones importantes.
Albel dudó antes de abrir la boca, pero hablaba entre dientes, se hizo más pequeño mientras se quitaba su cabellera rubia, el que apareció fue Albel con su cabello rubio corto usando un uniforme de chica, después de todo se ve bastante como una chica.
— Haa...
Dejé salir un gran suspiro pensando en sus intenciones.
Quien podría haber dicho que el príncipe de un país se disfrazaría de mujer y se colaría en el dormitorio de las chicas... honestamente no tengo resistencia en usar ropa de mujer pero no pensé que él llegaría a hacerlo por gusto, en serio que no puedo creer que un hombre en condiciones de liderar un país fuera a hacer eso ¿Es en serio? ¿En qué estaba pensando? Hubiera sido mucho mejor que se metiera en secreto por la noche, no tengo la intención de verlo de manera rara si es que tuviera ciertas tendencias sexuales, pero me gustaría que comprendiera su posición.
— Bueno, bueno... si sigues tan enojada será difícil que puedan conversar ¿Qué tal si respiras un poco?
¿Por qué esa Colette tenía las manos en los hombros de Albel? De seguro lo dice más por enojo que por amabilidad, aunque me ayudó a darme cuenta de lo molesto que estaba gracias a sus palabras, aplicar presión para buscar una respuesta de un subordinado, de esa manera solo podría hacer que diga excusas en un intento de protegerse. En esta ocasión esperé a que fuera él quien hablara mientras dejaba ir la fuerza de mi cuerpo.
— E... este...
Me volví a sentir irritado al verlo dudar en que decir, estaba perdiendo la calma pero me dije a mi mismo que no debería de perder el control. Después de un tiempo por fin habló.
— E... ¡Estaba preocupado! ¡A este paso Colette estará dos pasos por delante de mí!
— ¿Haa?
Por lo que está diciendo es como si temiera que Colette pudiera llevarme a alguna parte, me quedé atónito en esta ocasión y las fuerzas abandonaron mi cuerpo, ¿Solo por eso se vistió de mujer y se apresuró a ir al dormitorio de chicas? En serio no lo entiendo, Es tan idiota, sabía que era un tonto pero no sabía que pudiera llegar a ser tan tonto.
— Hoo... así que ¿Estás intentando tener una competencia conmigo? En serio que tienes huevos.
Colette también es una clase de persona que haría lo que sea con tal de cumplir sus objetivos, y sobre todo le parecía divertido, tiene su lado de hedonista, su mirada de satisfacción era como si hubiera encontrado a un oponente digno. Los hombros de Albel temblaron ante las palabras provocativas de su nemesis.
—... No puedo retirarme.
Me miraba hacia arriba con determinación en sus ojos, al verlo no pude evitar preguntarle de nuevo.
— ¡Tengo un motivo por el que no puedo retroceder! ¡Fue la misma Mylene-sama quien dijo que usara todos los medios a mi alcance!
Me arrepiento de haberle preguntado.
— ¡Um! La verdad no sé si soy quien para decirlo pero ¿En serio esto está bien?
— ¿Se supone que este es el futuro de Iltania? ¿O el problema es la cabeza de este príncipe?
Al ver a Albel Colette parecía feliz, no es nada para reírse, con algo de resentimiento le pregunté con lenguaje de respeto.
— ¡Las dos!
Colette respondió con autoridad, funcí las cejas y respondí.
— Estoy de acuerdo.
Siento la cabeza pesada después de hace mucho tiempo, en cierto sentido podría decir que es fiel a mis enseñanzas, y tiene una “carta” para vestirse en mujer de manera perfecta.... por eso es que pudimos llegar a mi habitación sin levantar sospechas, pero es demasiado tonto.
— ¡Pero ese es el espíritu! Tienes el valor para hacer lo que sea para cumplir tu objetivo.
No solo con Albel, también con Colette.
— Haa...
Dejé salir un gran suspiro, honestamente estaba atónito... pero en serio que tengo que arreglarlo a golpes, Colette todavía está mejor pero quiero que este piense en su posición, así que primero...
— Escucha Albel.
— Ah.. ¡Si!
Le hablé mirándolo con una mirada afilada como espada y tomé la cabeza de Albel.
— A partir de mañana te castigaré al punto de que pensarás que lo mejor sería estar muerto.
— ¿¡Eeeh!? ¿¡Qué no me estabas alagando por ser fuerte!?
... Comencemos corrigiendo a Albel.
Tal parece que él a su manera a crecido, pero sería un problema si se queda sin el mínimo de moral necesaria, no, está en una posición de gobernar un país, el que use todo lo que esté a su alcance se puede valorar de buena manera, pero tengo que hacerle saber que no puede menospreciar a los demás, por ejemplo... como cierta emperatriz perdió su país en un ataque sorpresa cuando estaban con la guardia baja, bueno, exigirle demasiado sería muy cruel... ahora que lo pienso hay que hacer que no mueva la cola por la mujer que le gusta y termine haciendo todo lo que le pidan, por eso es que de seguro solo con eso aún no sirve, necesito corregirlo cuando menos para que mi ciudad natal siga de pie.
— ¿Pero quieres que Mylene-sama te brinde ayuda especial verdad...?
Pero aún diciendo eso ahora es solo un pervertido, está bien que le guste vestirse de mujer en su tiempo personal pero, está fuera de lugar que lo use para infiltrarse en otros lugares, es el príncipe, su posición social es algo bastante importante.
— Será mejor que lo esperes con ansias.
— ¡Si!
A partir de ahora me gustaría que se preparara para lo que viene, se supone que no es alguien tonto pero estando a mi alrededor se vuelve estúpido... el amor es ciego, incluso pensándolo yo lo siento como algo tonto, aunque me da la sensación de que el amor para este tipo es un poco diferente.
— Tch... bueno, está bien, será mejor que te pongas esa peluca y te vayas antes de que alguien te vea.
— ¡Entendido! ¡nos vemos mañana!
De nuevo volvió a ponerse la peluca viéndose como una chica por completo, ahora que lo veo bien parece que tiene un poco de maquillaje... me di cuenta de eso cuando se dio la vuelta, Albel abrió la puerta sin contenerse, un hombre que no parecía hombre se metió en el dormitorio de las chicas, de seguro entrará de esa manera al dormitorio de los chicos... me llama un poco la atención en dónde fue que se disfrazó de mujer, no, mejor dicho ¿De donde consiguió el uniforme? En el mundo hay muchas cosas de lo que sería mejor no darse cuenta, será mejor que no piense más al respecto.
— Fum.
— ¿Qué pasa?
La puerta se cerró y el silencio regresó, Colette se me quedó viendo y habló.
— No, solo pensaba que también tienes tu lado gentil, aunque creo que es porque el príncipe tiene una belleza extraña...
La mitad era una simple pregunta, la otra era porque parecía no estar conforme, su expresión lo decía y resopló con la nariz, “Entró muy a la ligera al dormitorio de chicas...” No parece que vaya a decir algo como eso, más importante ¿Qué castigo es el que le voy a poner? ¿O será que al contrario se pregunta que clase de “delicioso recuerdo” le haré pasar? Era una expresión como esa.
— ¿Tienes celos?
Y al contrario de lo que habría esperado le mostré una sonrisa mientras le preguntaba eso, ella se quedó con una extraña sonrisa pegada al rostro.
—... Ah, no, solo pensaba que fui ingenua.
Está bien con que lo entienda, comencé a prepararme para dormir, ya basta, es la hora de que apaguen las luces, tengo que terminar de prepararme para dormir antes de que vengan a revisar. Maldición, en serio que cada uno de estos me hacen pensar en cosas innecesarias, gracias a eso estos últimos días he dormido poco.
— Ya vamonos a dormir, apaga las luces cuando te acabes de dormir.
— Entendido, que descanses Mylene.
Le di la espalda a Colette y me cubrí con las sábanas. No tenía algo como esto cuando era un mercenario, no pude evitar sonreír un poco.
Capítulo 8
Festival
— Mo... moriré... voy a morir...
Hora del descanso antes de las clases de la tarde, Albel estaba medio muerto mientras decía eso muy a penas, podría decir que se ve patético, no tenía ni la libertad de balancear los brazos solo los dejaba caer a los lados como si fuera un zombi.
— Jajaja, el pago por tu gran compra ha sido ligero príncipe Albel.
El motivo de su cansancio es debido a su infiltración en el dormitorio de chicas de aquella vez, además de practicar después de clases cuando tenemos el tiempo también hacemos un ligero calentamiento durante la hora del descanso, pero le preparé un menú especial por lo que hizo y rápidamente le di seguimiento a su entrenamiento. Todos los días ya está emanando poder mágico cubriendo su cuerpo, además de eso se le agregó un entrenamiento de correr largas distancias y se le agregó uno de distancias cortas, Albel estaba intentando desesperadamente seguir el entrenamiento todos los días.
— A... algo como esto... pensando en que el tiempo que paso con Mylene-sama ha aumentado... algo como esto...
Pero valió la pena, ha estado creciendo a una gran velocidad estos días, es alguien bastante terco, de seguro es su verdadera personalidad, en una situación medio muerto continua aunque sea arrastrando los pies, es un divertido error de cálculos de mi parte, pero puedo decir que es un lujo esta clase de sufrimiento, estoy consciente de lo mucho que está creciendo y honestamente estoy impresionado, pero aún diciendo eso el príncipe no debería de ponerse en la línea del frente en la guerra, no sé que pensar de que quiera pulir tanto sus habilidades de pelea... pero allí estaba yo divirtiéndome con su compañía, por eso es que puede que me esté sobrepasando un poco... en el mundo anterior cuando era un mercenario había quien quería aprender mis habilidades, pero cada uno de ellos no tenía huevos, lo básico del estilo de batalla de “bestia” es la buena constitución física y la postura, pero en medio del entrenamiento decían “Al final de cuentas no tiene la intención de enseñarme sus habilidades” y lo dejaban... ah, bueno, esas quejas dan igual
Como sea, tenía esa clase de experiencia, y aquí estaba Albel sin siquiera quejarse, no pude evitar tenerle algo de afecto.
— Albel-sama... ¿Mylene te está molestando...?
Cuando Melissa se nos quedó viendo con una mirada sospechosa, de seguro de esa manera nos estaba viendo, puede que las demás personas que se acercaron a vernos estén pensando en lo mismo, ella ya estaba a una lejanía que ya no podía llamar como tal, parece que ahora confía un poco más en mí aunque aún no me habla directamente.
— No lo malinterpretes por favor, Mylene-sama solo escuchó mis deseos y está usando de su preciado tiempo para hacerme compañía.
Pero parece que no le gustó que Melissa me viera con hostilidad, Albel con una mirada fuerte negó lo que estaba diciendo, es un poco vergonzoso y me siento feliz pero entiendo un poco como se siente.
— Bueno, bueno... no te preocupes.
—... Lo siento.. fui un poco desagradable.
Además de que ahora Melissa se siente como si ya no tuviera ese odio desde el fondo de su corazón, es cierto que aún actúa y habla con la premisa como si fuera el enemigo, pero últimamente se siente más ligero, por eso es que se disculpa como lo está haciendo ahora, puede conversar en el mínimo necesario.
— Ya que estamos estaría feliz si pudiéramos conversar un poco.
—.... Eso... necesito un poco más... aún no puedo...
Aún hay una línea en el final de los finales que no termina de superar, de nuevo volvió a parecer algo extraña, de seguro tiene muy presente el querer saber “qué” soy, puedo sentirlo ligeramente.
— No te preocupes, puedes acercarte a hablar cuando quieras.
—... Nn.
Además de que eso de “un poco más” que dice Melissa no perece ser falso, le está dando muchas vueltas se acerca y huye después de todo, no queda de otra más que esperar a que sea ella quien se acerque, en serio que creo que es como si fuera un pequeño animalito esforzándose, aunque aún no hemos llegado a la meta se siente el progreso.
— Chicos, tomen asiento por favor.
Cuando estaba recordando cuando conocí a Melissa el maestro encargado llegó, el día de hoy si mal no recuerdo tenemos matemáticas en las clases de la tarde, para los aristócratas necesitan saber de esto al momento en que están administrando dinero y es algo de su trabajo, es una de las materias más importantes en la escuela, pero aún diciendo eso no creo que yo vaya a usar mucho algo como eso.
— A partir de ahora comenzaremos con las clases de matemáticas pero antes de eso hay algo que quiero decirles a todos.
Tan pronto como vio a todos los estudiantes tomando asiento el maestro encargado asintió satisfecho y comenzaría con las clases, eso era lo de siempre, pero en esta ocasión parecía un poco diferente, los estudiantes comenzaron a susurrar con sus palabras.
— Creo que ya habrán personas que lo saben pero... dentro de un mes en la academia de magia Zelfoa se llevará a cabo el festival Shinken, así que estaba pensando que deberíamos de comenzar con los preparativos desde el día de hoy.
Parecía hablar con un tono de voz serio pero su expresión... de seguro estaba seguro que los estudiantes se alegrarían, el festival Shinken, había escuchado antes de él pero ¿Cómo será? De seguro comenzará a explicarlo a partir de ahora, los demás estudiantes al igual que yo estaban esperando las siguientes palabras del profesor.
— El festival Shinken es una tradición en nuestra escuela en donde principalmente les enseñamos a los estudiantes a ser activos como señores de regiones y dueños de negocios, me gustaría que comenzaran entendiendo de actividades comerciales para su propio futuro, veremos en clase que es lo que quieren hacer y luego discutiremos sus opiniones, los esfuerzos en la planeación, los resultados de tales esfuerzos, ¡Ese es el festival Shinken!
El maestro encargado hablaba del festival Shinken, los estudiantes administrarían sus propias tiendas mientras atendían a los clientes, me parece una prueba un tanto interesante, es decir, el dinero se mueve, es una clase de juego en la que los jóvenes van practicando, además de que es una clase de competencia en creatividad, una competencia de comercios mientras se juega.
Si vine a la escuela de aristócratas no fue para esto pero también hay personas que se aburrirían de estar estudiando lo mismo todos los días, de seguro también se toma como un desestresarte.
— ¡Oh! ¡Suena divertido!
— ¡Suena esplendido administrar una tienda de verdad!
— ¡Silencio!... ejem, esto cuando mucho lo digo dentro del ambiente de la clase de matemáticas, procuren no olvidar eso.
Bueno, claro que se alegrarían, el maestro encargado tranquilizó a la clase pero no hay manera de que dejaran de hablar por completo, ya había logrado que los estudiantes se alegraran, y parecía divertirse con las reacciones de los estudiantes.
— La clase de matemáticas del día de hoy la usaremos para decidir que es lo que se hará durante el festival, vayan pensando de una vez que es lo que les gustaría hacer.
En serio que la aburrida clase cambió a ser los preparativos para el festival, no hay manera de que pudieran quedarse tranquilos.
— ¿¡Qué tal si hacemos ropa!? ¡Puedo conseguir unas buenas telas!
— ¿No serían mejores las joyas, puedo llamar a grandes artesanos para el trabajo! ¡Haremos grandes obras!
Con la chispa ya en el aire las llamas comenzaron a arder, el maestro había dejado de hablar mientras comenzaba a anotar cada una de las sugerencias en el pizarrón, en serio que es la gran cosa, es capaz de capturar la información más importante en medio de todo el escándalo.
— ¡Jajaja! ¡En verdad que se oye interesante experimentar administrar una tienda!
— Es cierto, casi no se tiene una oportunidad tan valiosa como esta.
Colette y Albel también parecían impresionados, debido al escandalo de seguro solo pocas personas incluyéndome pudimos oírlos, pensando en ellos dos que son parte de la realiza de seguro casi no tendrían esta clase de oportunidades, por eso es que han de pensar en esforzarse.
— ¡Parece divertido! ¿¡Verdad Mylene-sama!?
Pero bueno... las opiniones que están dando todas son típicas de aristócratas, no está nada mal pero, desde mi punto de vista ropas, tesoros, creo que es demasiado, no sé mucho de comercios por lo que no podría decir mucho pero creo que no creo que todo lo que vendan en este festival tengan que ser cosas tan buenas, después de todo los compradores sabrán que estamos hablando de niños de la aristocracia, es decir, son pocas las cosas que se esperarían de ellos, por más que sean buenas sus cosas difícilmente las comprarían, aun diciendo que son niños de la aristocracia no hay manera de que puedan usar todo el poder de sus padres, para empezar no todos los aristócratas lo tienen tan fácil.
El ambiente de un festival, no hay dudas de habrán puestos a los que uno quisiera ir pero es difícil pensar que a alguno se le vayan a vender todos los artículos. Ahora lo que están teniendo es un debate acerca del “mejor producto” pero en mi opinión aquí ganará quien tenga la mejor sabiduría.
— ¡Mylene-sama!
— ¡Mylene!
— ¿Eh?
Cuando me di cuenta estaba completamente sumergido en mis pensamientos, Albel y Colette me llamaron por mi nombre con fuerzas.
— ¿Ya regresaste?
Albel tenía una sonrisa como si estuviera en problemas, Colette parecía atónita dejando salir un suspiro, de seguro me estuvieron llamando varias veces, fue completamente mi descuido.
— Maldición... Qué inusual que te quedes distraída en tus pensamientos.
— ¡De ser posible me gustaría escuchar esos pensamientos!
¿Será que me hablaron al ver que estaba pensando? Cuando me di cuenta las miradas de todos estaban concentradas en esos dos de la familia real, nos observaban conteniendo la razón... que problema, ¿Será que guardaron silencio pensando en que diría alguna buena sugerencia para el festival? En serio que estas situaciones son molestas.
— No estaba pensando en nada que pueda corresponder a sus expectativas...
— ¡No me importa! ¡De entre cualquier otro me gustaría escuchar lo que Mylene-sama tiene en mente!
En cuanto intenté negarme Colette presionó emocionada, de seguro me está mostrando que no tengo ninguna escapatoria, no se quedará tranquila a menos que obtenga lo que quiera, es esa clase de persona. Albel también estaba asintiendo, parecía estar muy interesado... no, de seguro ha de estar pensando en subirme a un gran escenario, aunque no tengo nada para la diversión de estos niños.
—... Entonces me gustaría decir esto sin ser presuntuoso.
Bueno, llegados a esto no hay nada que hacerle, incluso yo tengo un poco de interés en esto, intenté decirlo sin que pareciera ser la gran cosa, mi idea fue...
— Creo que para obtener un buen resultado en el festival Shiken...
La manera de ganar en este festival... no pelearse por el pastel, aunque sean niños de la aristocracia los niños continúan siendo niños y sus carteras tienen un fondo, entonces si tomemos en cuenta las ideas que tienen de “el mejor articulo” terminarán metiéndose los pies el uno al otro, aquellos que puedan proporcionar sus objetos a bajo precio tendrán una ventaja, pero si hablamos de fabricarlo uno mismo sería más barato ¿Entonces qué podríamos hacer?
— Mi sugerencia es que más que ofrecer un articulo podríamos ofrecer una “experiencia”
— ¡Hoo! ¡Qué venda una experiencia y no solo un artículo! ¿¡Específicamente como sería!?
Colette lo dijo como si me probara, además de que esa sonrisa era como si estuviera interesada ante lo desconocido.
— Un puesto que ofrezca una experiencia que solo se pueda vivir ese día, así que lo más importante sería la “forma” lo que sugiero es un “Café”.
—... ¿Un café? ¿Qué es eso?
— Una tienda que ofrece té y bocadillos su alteza Colette.
— Es decir, ¿Una cafetería? Es cierto que la comida no tiene puntos ciegos pero... ¿No es demasiado corriente?
Colette inusualmente se me quedó viendo con una expresión de desanimo al escuchar mi sugerencia, bueno, en pocas palabras es una cafetería, no hay nada que hacerle porque lo tome de esa manera.
— ¿Algo como un té cualquiera aquí podría hacerlo verdad? no es inusual que en los días de descanso haya personas que les pidan a sus cocineros les traigan algo de té y galletas, aun diciendo que son expertos no es como si fuera una experiencia única.
— Fu, fu, estás en lo correcto con eso su alteza Colette.
Así es, casi todas las chicas de la aristocracia tienen su hora del té, no es más que una parte de sus días incluso tras venir al dormitorio de la escuela, además de que tienen cocineros especiales que les preparan eso, para ellos esto no sería la gran cosa, pero el motivo sería que lo que ofrecemos estará limitado, están acostumbrados a comer buenas cosas, a menos que no fuera algo que les trajera una experiencia única y especial no tendrían interés en algo como eso, pensando en las cosas que daremos en el festival claramente serán de una menor calidad que de cocineros profesionales, por eso los artículos que podemos dar estarán en desventaja, justo por eso lo que venderemos será una “experiencia”
— Lo que estoy sugiriendo no es solo una tienda que ofrezca comida y bebida, más bien darles un “servicio” con ropas lindas y trajes geniales mientras se atiende a los clientes.
Así es, no es solo una tienda de té, por eso se le llama “café”
— ¿¡Darles un servicio...!?
— Así es, puede que la comida no sea tan delicioso pero si chicos y chicas hermosas son quienes les sirven no se sentiría del todo mal, serán capaces de ver algo que normalmente no podrían ver, de seguro será una experiencia especial para ellos.
Intenté hablar bien... por supuesto que no es como si estuviera pensando solo en jugar, tal y como los malos pensamientos lo sugieren, esta clase de tiendas comenzaron a surgir cuando la moral de Iltania se fue al garete, es decir, puedo pensar que una tienda de chicas lindas con lindas ropas sirviendo a los clientes podría llegar a ser muy popular, recuerdo que una vez fue a esos lugares siendo llevado por adán... estaba impresionado, a pesar de que el té y la comida era un poco extraño era tan popular como para estar lleno, puede que solo de casualidad me hubiera llevado a la hora pico pero a pesar de eso parecía ser que todos los días se llenaba. Entonces me di cuenta, no había ni uno que viniera realmente por el té o la comida, incluyendo a mis amigos a quienes se les alargaba la nariz, todos se la pasaban viendo sus atuendos, si tuviera que ponerlo de alguna manera era cercano a ser una actuación, en lugar de los boletos de entrada tenían que pedir té y bocadillos. Las señoritas que servían usaban trajes de sirvienta y sus faldas... eran inusualmente cortas, trataban a los clientes como si fueran amos así que terminó llamándosele “Maid café” pero bueno, dejemos eso de lado.
— Así que en esta ocasión el té y los bocadillos quedarían en segundo plano, una experiencia que ahora no existe, esa sería la verdadera naturaleza del café.
Por supuesto que alguien cuerdo y bien de la cabeza no aceptaría una sugerencia como esta, afortunadamente estamos hablando de niños encerrados en una caja, no debería de haber ningún problema, también hay algunos que podrían aprender de las sirvientas de sus casas... no sería nada inusual, algunos han crecido en lugares que les llevan a presumir abiertamente de eso... de seguro ellos no habrían nunca servido a alguna persona lo que lo convierte en una experiencia única a su manera.
—... Así que a eso te referías con vender una experiencia.
Fue Colette quien dejó salir esas palabras y pareció comenzar a pensar, bueno, lo que había pensado era algo como esto, pero ¿Podrá pasar por la ultima prueba? Eso es los alimentos, no sé si podrá superar a los clientes que los toman como si fueran algo normal, entre los aristócratas son muchos los que son demasiado orgullosos, no sé si podrán soportar servir a otras personas, pero tengo un modo de superar eso.
— Ya veo, mientras que se sirve a los clientes con la apariencia de una tienda de alimentos es como si fuera una actuación, es cierto, ¡Es una experiencia única!
Se escuchó una voz, aquella que es parte de uno de los grandes países del continente, no es otra más que Colette a quien la idea le parecía divertida, nuestra relación desde que entramos en la escuela ha sido muy directa pero ella es de las que hacen lo que quieren, es un poco lista, no creo que vea en esto algún daño, si aquí Colette reacciona entonces Albel...
— ¡Como se esperaba de Mylene-sama...! No solo los productos, que le ponga un valor agregado, estoy impresionado...
Me da la sensación de que lo está diciendo de otra manera, pero no hay manera de que Albel se pusiera en mi contra, si pensamos en el futuro es un problema pero... bueno, no es como si no hubiera pensado acerca de la propuesta.
— Con esto entonces me llama la atención los costos para la comida pero no sería necesario contratar a un cocinero, es cierto que sería necesario ponerle algo de esfuerzo en las vestimentas pero será una cantidad menor en comparación que la joyería.
Solo es de presionarlo un poco, ganar es la prueba de que somos mejores, de seguro hay muchos que si lo van a hacer será para ganar.
— Que hayas pensado en todo eso...
— Que persona tan inteligente...
Valió la pena que Colette y Albel se hayan emocionado, no había nadie en el salón de clases que estuviera en contra de mi sugerencia, pensando en que es un juego de niños me da la sensación de que no está mal.
— Entonces ¿Están de acuerdo con mi sugerencia?
— ¡Por supuesto!
— ¡Por favor!
Pensé que algún orgulloso se negaría pero lo aceptaron con suma facilidad, le sonreí al maestro encargado y él cerró la boca aclarándose la garganta.
— E... entonces parece que tienen decidido que será un “Café”... es la primera vez que se deciden tan pronto por lo que harán.
Es una escuela en donde se reúnen los aristócratas fuertes, de seguro normalmente tomaría algo más de tiempo para poder llegar a un consenso, creo que es como resultado de hablar bien, no se siente nada mal.
— Uum... ¿Qué hacemos con el tiempo que queda? Creo que no es tiempo suficiente para un auto estudio...
— ¿Entonces que tal decidir los roles?
— Ah, buena idea, entonces continuemos hablando chicos.
El maestro estaba confundido viendo el reloj y siguió mi sugerencia, después de esto es de decidir cuales serían las posiciones y estaría listo.
— ¿Tienen un momento? La verdad es que tengo algo de experiencia en la cocina, si es algo sencillo creo que podría estar encargada de hacer los bocadillos.
La creación de la comida, si hablamos de ello es la persona que está detrás de escena, podría hacer incluso un pan sencillo, incluso si no es la gran cosa se le podría poner algo de jalea y así ya sería un bocadillo para la hora del té, podríamos hacer la jalea pero tomando en cuenta la conservación creo que lo mejor sería comprarla, además de que en la cocina con trabajar un buen rato el resto no necesitaría hacer nada. No hay manera de que los niños y niñas de la aristocracia sepan cocinar, podrían interactuar con los clientes usando a las personas de sus casas como referencia, no debería de haber muchos quienes se acercaran a la cocina a ver cómo trabajan.
Y de esta manera se tomó la sugerencia que hice y tomé el mejor papel... o eso se suponía.
— ¿...? ¿Qué estás diciendo Mylene? Lo importante en el café son las apariencias... ¿No importa mucho lo delicioso verdad? en ese caso tu papel ya está decidido.
Fue solo un error de cálculos, eso era el poder de convencimiento de Colette.
— ¿¡Na...!?
Me congelé cuando escuché eso que no esperaba, para cuando me preguntaba de qué estaba hablando ya era demasiado tarde, todos los que la escucharon ya parecían de acuerdo con ella.
— ¿Cualquiera puede hacer dulces verdad? sería un desperdicio darle ese papel a la persona más esplendida... ¡Además de que me gustaría verte usando ropas lindas!
En cuanto a esto el problema son los gustos de Colette, si un cocinero la escuchara de seguro se molestaría, para ser cocinero se requieren habilidades únicas, es un buen trabajo, pero Colette no tenía interés en algo como eso... y junto a ella...
— Es cierto, no podríamos dejara afuera la belleza de Mylene-sama.
— En serio que estoy celosa de una tienda tan revolucionaria, pero si es con Mylene entonces estoy de acuerdo.
— ¡Creo que es un trabajo adecuado para Mylene-sama!
Apreté los dientes, Colette inició y las cosas ya no tenían marcha atrás, la única salvación que me quedaba era...
— Príncipe Albel...
Si es el debería de ser capaz de entender cual es mi intención... si se trata de él a quien le he enseñado por un buen tiempo debería de entenderme, ya no me quedaba de otra, le lancé una mirada fuerte.
— ¡...! Mylene-sama... n... no... yo también creo que ese papel es adecuado para Mylene-sama...
Me traicionó a pesar de que me entendía, en el final de los finales fueron Colette y Albel quien tenían la ultima palabra... ¿Es una broma verdad? Aunque esté acostumbrado a usar ropa de mujer no es como si no sintiera resistencia por esto, ¿Y me estás diciendo que ahora tengo que ponerme una ropa para actuar en un “Café”?
— Kggg....

Si es ahora podría exigir una ropa tranquila, el único que sabe hasta donde se tienen que contener las cosas soy yo, es algo para menores de edad por lo que podrían ser diseños de ropa tranquilos, pero no está decidido que vaya a tener éxito, si fallo en esto tendré que pasar por una enorme vergüenza.
—... Entendido, si lo dicen así no hay manera de que pueda negarme.
No es como si perdiera algo, basta con usar mi has bajo la manga para sentirme más tranquilo.
—... Entonces ya que estamos, su alteza Colette, príncipe Albel, ¿Me acompañarían en este papel?
¡No moriré solo! ¡me los llevaré conmigo! Normalmente el príncipe que será rey debería de estar del lado de la administración, pero con esto ha de ser como si un amigo le pidiera que lo acompañara a jugar.
— ¡Fum! ¡Por supuesto que yo también lo haré!
— E... ¡Es un honor poder ayudarle a Mylene-sama...!
Colette no tenía remedio, ella confiada de si misma de seguro no recibió ningún daño, tiene ese lado, al contrario, es algo que podría desear, pero no podría perdonar que Albel se escape, te llevaré conmigo al infierno maldito, de seguro él no tenía manera de saber lo que pensaba, solo podía sonreír con un sudor frio, bajo la sonrisa de una princesa escondí mi malestar, pero a pesar de eso mantuve mi mascara falsa, esperarlo con ansias...
— ¿Su... sucede algo Mylene-sama?
— No, nada, muchas gracias por esforzarte en esta ocasión Albel-sama, en serio me siento más segura estando a su lado.
Dije algo que normalmente no diría y Albel frunció las cejas... no dejaré que escapes, solo contigo no esconderé mis colmillos.


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