Savage Fang Volumen 2 - Capítulos 3, 4 y 5
- yumenosubs39
- hace 23 horas
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Capítulo 3
Causa y efecto
— Mylene-sama, buenos días.
— Ah... nn... buenos días Albel-sama.
Mañana en el salón de clases, salí corriendo como un demonio y recobré mi cordura con la voz de Albel, tenía una expresión de desvelo, al final con lo de Colette casi no pude dormir y como resultado estoy cansado, al verme con esta expresión tonta Albel frunció las cejas.
— Este... ¿Estás bien? Mylene-sama, se ve bastante cansada...
— Si, anoche pasaron algunas pequeñas... grandes cosas.
Creo que podría ponerme mi mascara aún cansada, pero ahora que lo veo bien Albel me estaba viendo con mucha seriedad, la verdad es que estoy cansado pero no tengo la intención de decir los motivos... le mostré una sonrisa sin mucha fuerza. Acercandose cuando está preocupado, me gustaría responder a esos sentimientos además de para evitar que se preocupe de manera innecesaria, de lo contrario es más que claro que terminaría siendo algo molesto.
— Buenos días príncipe Albel.
— Si, buenos días alteza Colette... ¿Qué pasa con esa extraña mirada como si hubiera ganado?
Ah, aunque me calle esta saldrá con el tema, ¿Será que se lo dirá llena de orgullo? Y sin importarle las miradas de las demás personas, me llevé las manos a la cabeza.
— ¿Eh? ¿¡Eh!? A pesar de que Mylene-sama tiene una cara de cansancio ¿qué pasa con esa expresión?
— No es nada, es solo que ayer me pasó algo para estar feliz y aún lo siento un poco.
—... ¿Qué pasó? ¿¡tiene algo que ver con que Mylene-sama esté cansada!?
Tal y como lo pensaba, los dos arden con rivalidad, no hay manera de que Colette pueda quedarse callada.
— My... ¡Mylene-sama!
— Ku, ku, ku... ¿qué te parece si le decimos Mylene-sama? Acerca de nuestra relación.
— ¿¡Qué dijiste!?
Escupió de adrede una frase que fácilmente podría malinterpretarse, continuó hablando con alegría, Albel cambio de expresión.
—... Anoche cambiamos de habitación en el dormitorio de chicas, a partir de ahora estaremos viviendo en la misma habitación.
— ¿¡Qué dijiste!?
De nuevo las mismas palabras, pero la reacción fue diferente, si mirada estaba dando vueltas.
— E... entonces... si está cansada... ¡No me digas que...!
— Fue el primer día en que estuvimos juntas, teníamos que profundizar nuestra relación.. ¿ahora hay una diferencia entre tú y yo príncipe Albel?
— ¿¡Qué dijiste!?
Ya está bien, dejé salir un suspiro y de nuevo me llevé las manos a la cabeza, si me da flojera en explicar las cosas terminaré con cosas mucho más problemáticas, podía sentir ya las miradas de curiosidad a los alrededores, si las cosas siguen así se difundirá el rumor de que “La prometida del príncipe de Iltania le puso los cuernos con la emperatriz de Kourung”... en serio que sería de lo peor... solo espero que aún no sea demasiado tarde.
— No obtendrás nada si se lo explicas de manera en que se vaya a confundir, lo siento mucho pero soy la prometida de Albel-sama, no es como si fuera a hacer lo que piensas con la su alteza Colette.
— Ah, que aburrida, ya diste todo el spoiler.
Se me quedó viendo como aburrida mientras que explicaba la verdad.
— ¿Eh...? Ah... ¿Es en serio?
— No mentiría con algo como esto, sería un problema si lo malinterpretaras.
— Que bueno...
Volteó a ver a Colette y a mí, entonces por fin dejó salir un suspiro de alivio, en sus ojos ya había lágrimas, me dan ganas de darle una patada para mandar a volar toda esa debilidad... pero no hay nada que hacerle, tendré que dejarlo ir por ahora.
—... Ah,, es solo la misma discusión de Colette y el príncipe Albel de siempre.
— En serio que Mylene-sama la tiene difícil.
¿Será porque normalmente es así? Los que nos observaban solo parecían atónitos pero no dijeron nada más... que bueno que estos dos sean unos tontos, si tan solo se quedaran más tranquilos no correrían los rumores.
— Haa... me gustaría que evitaras hacer esa clase de bromas.
— Lo siento, creo que me emocioné un poco.
Comenzó a reír, en serio que me hizo sudar frio... es algo evidente pero no quiero que estas clase de cosas molestas ocurran.
— Yare, yare...
Fue cuando se me estaba cayendo la máscara... había otros que nos estaban viendo, en medio de esos estudiantes se encontraba alguien que nos ponía especial atención... alguien que nos veía como si tuviera hostilidad, sentí una ligera sensación de magia, y le regresé la misma mirada.
— ¡...!
Al hacerlo claramente frunció las cejas, volteó hacia otro lado, realmente no lo entiendo pero se trata de una chica con cabello rubio suave, de seguro es alguien de nuestra clase, recuerdo haberla visto antes... si mal no recuerdo estaba en la ceremonia de entrada, desde entonces no había mostrado ningún movimiento y se me había olvidado pero aún diciendo eso no es como si pudiera estar tranquilo, ya corroboré con Pelman que no puedo confiar en nadie cercano, no es como si todo el tiempo estuviera alerta pero esa mirada era más que evidente, me da la sensación de que tendré que vigilarla por un tiempo. Cuando comencé a voltear a los alrededores...
— (De los dioses de la luna... no, ¿Alguien contratado por ellos para vigilarme?)
Aunque estuviera vigilando continuaba actuando como una “princesa”
— ¿Qué pasa Mylene?
— ¿Sucede algo?
Pero ellos dos se dieron cuenta que estaba alerta, me hablaron haciendo que regresara en mis sentidos.
—... No, no es nada.
Por fin les mostré una sonrisa mientras respondía, creo que los dos son listos para darse cuenta de estas cosas, de seguro han de haber comenzado a despertar después de lo que ocurrió, se me quedaron viendo con sospechas. Eso estuvo peligroso, me gustaría no hablar demasiado por si se tratase de alguien de los dioses de la luna.
— Maldición, que molestia.
Susurré en voz baja de manera en que solo ellos dos pudieran escucharme.
◇◆
.. ¿Por qué? El yo de hace mucho pensaría eso, el reloj dio su vuelta y llegó la hora del almuerzo.
— Nee Mylene.
—... ¿Qué pasa?
Esa “Colette” dijo mi nombre conteniéndose, me jaló de la orilla de la blusa mientras parecía extrañamente confundida, no pensé que fuera capaz de poner esa expresión ¿Por qué será? ¿Debería de decir que se ve más gentil de lo que aparenta ser?
— Jiii.....
Lo que estaba viendo de reojo... era a una pequeña chica que nos observaba escondiéndose desde el muro del pasillo y solo mostrando media cara, no hace falta decirlo, es la chica rubia con aquella mirada apasionada, puede que se sienta algo extraño viniendo de una chica de la misma edad pero inconscientemente solo puedo tomarla como una mocosa, además de que con sus escazas habilidades para vigilar la siento como si fuera un pequeño animalito.
— ¿Qué podría ser eso...?
— Aunque me preguntes a mí...
Justo porque es una mujer que Colette estaba confundida, es demasiado sospechosa en su intento de esconderse, incluso las miradas de los demás se reunían en esa “observadora”... en serio que me siento tonto por sospechar de los fanáticos religiosos por esto.
— ¿Qué hacemos? ¿Quieres que le hable?
Después de todo parecía contenerse... pero ahora era Albel.... Un sujeto capaz de controlar el hielo, si fuera alguien tan habilidosa como ese Pelman quien eligió entrar con los dioses de la luna con su deseo de destruir el mundo... cuando menos escondida allí no lo parece, y no creo que los enemigos intenten darle tantas vueltas a las cosas como para fingirlo.
— Ah... no, No hace falta Albel-sama, tal parece que necesita algo de mí así que seré yo quien le hable, hablaré con ella en la siguiente esquina.
Si ella está vigilándome entonces podría haberme hablado siempre que quisiera, caminando di la vuelta a la esquina y de inmediato me giré hacia atrás, al hacerlo y después de esperar un poco la pequeña niña apareció enseguida.
— ¡...!
Tres personas la esperaban y la estaban observando, la chica se petrificó quedándose sin aire, era como un pequeño animalito sorprendido.
— Este, parece que has estado siguiéndome desde hace rato ¿Necesitabas algo?
Cambié de hablar con un tono de voz suave a uno frio, fue como si fuese un regaño gentil, al voltear a ver no solo Albel, incluso Colette estaban haciendo una sonrisa amarga, parece que incluso esta emperatriz sin consideración por la vida humana también puede hacer una mirada cálida.
— N... no sé nada...
Su mirada comenzó a divagar, después de vernos varias veces dijo eso como si quisiera escaparse, claramente era una forma de evadirse pero ni siquiera podía verme a los ojos... ¿contra qué se suponía que estaba en guardia? Bueno, si esta chica fuera parte de los dioses de la luna o algún subordinado.... no, no hay posibilidades.
— Este ¿Qué hacemos? Si hay algo que te llame la atención podría responderte.
Intenté ser lo más considerando que pude diciendo que no hacía falta esconder nada, pero honestamente no sé si estará bien, claramente parece estar temiendo y no tenía mucha experiencia tratando con chicas como ella. ¿Servirá presionarla? Estaba pensando en eso y me sentí tonto por preocuparme tanto... es solo que no tenía dudas solo con la primera presencia que sentí de ella.
La chica de nuevo volvió a divagar con la mirada, entonces su mirada fue afilada... claramente mostraba hostilidad.
— Mylene Vetore... ¡No me engañarás...!
—... ¿...?
Solo dijo eso y se dio la vuelta, se fue huyendo seguramente con todas sus fuerzas, me quedé atónito sin entender que significaba eso que me acababa de decir.
— Mylene ¿Le hiciste algo?
— No que recuerde... bueno, no puedo decir eso, cuando menos hice que se cayera en la ceremonia de entrada.
Colette estaba atónita y le respondí de esa manera por reacción, honestamente lo que me acuerdo fueron cosas normales, últimamente también los estudiantes de grados superiores se han comportado muy tranquilos, ha pasado un tiempo desde la entrada a la academia y mi nombre ya se ha dispersado bastante.
Pero aún diciendo eso no creo que tenga algún motivo para buscarme, no pienso que ese pequeño animalito sea de “aquel” lado, me da la sensación de que podría ser odio por algo o algún malentendido, dijo “No me engañarás” ¿algo de lo que dije o hice no funcionará en ella?
— Fum... pero a pesar de eso parece tenerte mucha enemistad.
Es cierto, es como lo dice Colette, esa frase es como si fuera alguna clase de historia, no puedo imaginar que cosa es la que le pegó... estaba confundido con mi alta alerta.
— Um... además de que ella se te quedaba viendo de esa manera Mylene-sama.
Justo por eso es que Albel también tenía sus preguntas, por esa manera en que habla parece que la conocía.
— ¿...? ¿La conoces?
— ¿Eh...? Bueno, claro que ha de saber de ella, es nuestra compañera de clases.
Colette tenía las mismas dudas.
— Bueno, yo no sé nada.
— ¿¡Tampoco sabes de ella Mylene-sama!? ¡Es Melissa-san! ¡La sacerdotisa de iltania! ¿qué no la conoció antes?
¿Será que fue malo que no conociera el nombre de una compañera de clases?... solo en esta ocasión estaba arrepentida pero... por la respuesta de Albel sentí como un cubetaso de hielo, ya veo... si conoce a la Mylene que era antes de mi llegada entonces comprendo esa actitud, debería de sentir que la Mylene de ahora está comportándose extraño a lo habitual y tendría sus dudas haciendo que estuviera alerta, pero lo que más me causó un sudor frio fue su nombre. “Melissa de Iltania” recuerdo ese nombre, no, no hay manera de que pueda olvidarlo.
— Si hablamos de Melissa-san, ¿Es Melissa Delio de Lulut?
Si me equivoco de persona y solo tuviera el mismo nombre...
— Si, así es, ¿Así que después de todo ya la conocías?
— Es cierto... la recuerdo un poco.
Lo que dio inicio a aquella guerra, la persona que se oponía a Mylene... “La Sacerdotisa de Iltania” Tenía con ella la confianza del pueblo de Iltania, en serio que apareció en este momento, en la historia pasada Mylene y Melissa eran rivales, si pensamos en eso no puedo evitar la posibilidad de que Melissa haya comenzado a pensar contra ella desde una etapa temprana.
— Me gustaría escuchar más de ella.
Podría ser que haya algo que necesite saber, intenté disimular la seriedad mostrándoles una sonrisa.
—... De esa manera parece que será difícil que podamos hablar con ella tranquilamente.
Inmediatamente después Colette se encogió de hombros, es cierto... soy realmente malo con las mujeres que parecen pequeños animalitos, si está del lado del pueblo de Iltania solo espero poder usar bien a Albel...
— Bueno ¿Qué hacemos?
Soy bueno haciendo que me teman, pero hacerle eso a alguien que ya es miedoso desde el principio no funcionaría, sería una molestia si terminara llorando y me pusiera en una mala posición, necesito pensar en eso, sin querer dejé salir un profundo suspiro.
Capítulo 4
Sacerdotisa.
Perdimos de vista a Melissa y nos sentamos en una mesa de cuatro en el comedor de la escuela, corté con un cuchillo pequeño y fino la carne y le hablé a Colette.
— Nee, ¿Qué significa ser la “Sacerdotisa de Iltania”? por su nombre me imagino que es aquella que tiene conexión con los dioses.
El tema del que quería conversar por supuesto que era de “Melissa” Ahora no se veía para nada, hasta hace poco nos estaba... no, me estaba vigilando, y Albel la llamó la Sacerdotisa de iltania... Iltania mientras que es el nombre del país en el que vivimos apunta al dios de ese país, si hablamos de una “Sacerdotisa” ese nombre creo que está apuntando más bien al dios del reino.
— Si, exactamente, nosotros el reino de Iltania creemos en la palabra de la sacerdotisa, se piensa que en el futuro tendrá la capacidad de ser el oráculo del dios.
Al final de cuentas parece que era como lo pensaba, pero que reciba las palabras de dios... no pensé que en verdad dijeran que es eso, sin querer hice una mueca con los labios, apestaba a falso y mi expresión ya estaba mostrándolo, Albel continuó con una expresión como si se encontrara en problemas.
— ¿Mylene-sama no creé en el dios iltania verdad? Pero ella la “Sacerdotisa de Iltania” a predicho muchos desastres y dificultades antes de que pasaran, como “Inundaciones” la erupción del monte Zevent” también el “incidente de la cuchara de plata”
Albel aún creé en Iltania, de seguro ha de pensar en algo triste que la persona en la que confíe no crea lo mismo que él, pero hasta ahora entiendo bien que no intenta forzarme o hablar mucho de ello, el nombre de esa sacerdotisa resonó con más fuerza cuando ocurrió la mayor desgracia del reino, es decir que así fue el suceso.
... Ah, ahora que comencé a pensarlo los recuerdos comienzan a fluir de lo más profundo, es cierto, justo porque sabe de las desgracias que se aproximan que desde antes e ha de estar preparando y me da la sensación de que la desgracia mayor sería yo.. ya veo, pensé que el dios no existía hasta ahora pero parece que tendré que admitir que existe al menos algo similar, es cierto que no creo en el dios de Iltania, pero aún diciendo eso... ¿Cómo decirlo? Hay muchas personas que actúan con el dios como premisa, ¿Por qué le había dado tanto talento a una mujer como “Mylene”? si le hubieran dado este poder a una mejor persona de seguro la historia pasada hubiera tomado un mejor rumbo.
— Ella... Melissa-san, ¿Entonces es la “sacerdotisa de Iltania” que prevé catástrofes?
— Si, aunque creo que es complicado que nosotros lo entendamos, parece que es la única familia que recibe la palabra de dios.
Dejando eso de lado... si Melissa-san en verdad tiene ese poder ¿Si comenzó a vigilarme en este momento es debido a eso?
— Fum... en serio que no tengo ni idea acerca de las costumbres y religión de Iltania.
— Desde el punto de vista de Kuroung que son libres en cuanto la religión y tienen varias en todo el país podría ser así, ¿No te enseñaron alguna religión en específico Colette?
Albel sonrió con amargura.
— No, nada, soy yo misma la que se abre el camino, no tengo la intención de negar ninguna religión pero en lo personal no puedo creer en algo que no puedo ver.
Imaginé que respondería algo como eso, yo también pienso lo mismo pero...
— Pero es verdad que existen personas como Pelman.
— Mm.. es cierto.
Ahora su existencia no puede ser negada, es algo irónico pero es cierto que existe una religión que le tiene un gran odio a Iltania, es cierto que Pelman obtuvo un poder extraño, si lo pienso de esa manera lo más seguro sería actuar pensando que existe alguna existencia superior a los humanos.
— Pero estoy de acuerdo con que seas tú misma quien se abre el camino.
Pero también es verdad que cuando Iltania cayó en llamas desmoronándose no hubo ningún dios que les ayudara, ni siquiera salgó a aquella “Sacerdotisa” con quien se supone estaba más en contacto- fingí dejar salir una sonrisa solitaria y tomé algo del té.
Pero esa niña como un pequeño animalito, si es cierto que posé tal poder no podría pedir nada más.
— El camino tiene que ser abierto por uno mismo... pero tengo interés en Melissa-san.
No sé que tan cierto sea el poder de la Sacerdotisa, para empezar si no fuera por un dios puede que sea el mismo poder de ella... también está la posibilidad de que sea algo que provocan ellos mismos, pero si ese poder es de verdad puede que logre obtener información nueva acerca de “la caída de Iltania” es decir, acerca de quienes amenazan el país... “Los dioses de la luna”
— Me gustaría poder hablar un poco con ella.
— Por como reaccionó parece que será un poco complicado.
Colette volteó la mirada mientras se llevaba la mano a la barbilla, ¿En qué momento habrá regresado? Allí se encontraba Melissa, usaba a los demás estudiantes, estaba debajo de una mesa mientras nos veía, desde hace rato me di cuenta que alguien me observaba pero no sabía desde donde...
— ¡...!
Cuando nuestras miradas se toparon Melissa volvió a apresurarse para escapar.
— En serio que será difícil.
— ¿¡Kghaa...!?
Melissa intentó apresurarse a escapar pero se pegó en la cabeza, sus ojos se llenaron de lagrimas mientras se iba, al verla dejé salir un gran suspiro.
◇◆
Ha pasado una semana desde el asunto de la “vigilante Melissa” como siempre sigue espiándome, ya toda la escuela comenzaba a hablar acerca de aquella chica que se la pasaba vigilando al “grupo de la cabellos Silveria” pero cuando la veía... es decir, cuando “la encontraba” salía huyendo, de seguro desde su punto de vista ha estado observándome sin que me diera cuenta.
— El día de hoy también vino, maldición, en serio que no se aburre.
— Es bastante apasionada, creo que lo mejor sería que se acercara a verte ya que está en eso.
De seguro el nivel de alerta que tenemos hacia ella ha disminuido bastante, el día de hoy no alcanzaba a esconderse detrás de un árbol, Albel al verla dejó salir una sonrisa amarga, mientras que por el otro lado blandí mi espada de madera, si se diera cuenta que la veo se iría huyendo, dejé salir un suspiro.
— ¿No podría confiar en nosotros de una buena vez? Más importante me llama la atención el poder mágico de ustedes dos.
— Oh.
— Si, tendré cuidado.
Les indiqué acerca de su poder mágico y los dos se apresuraron a mantener el nivel, al poner poder mágico sobre su cuerpo se es capaz de soportar más daño hasta cierto punto, si pudieran hacer algo como mantenerlo durante todo el día de manera inconsciente entonces sería una contramedida ante un ataque sorpresa... Desconozco los objetivos del grupo de los dioses de la luna pero es cierto que buscan destrucción en el mundo, no sé que es lo que harán esos tipos que piensan que alguien de la familia real no es más que un peón.
Si son capaces de usar magia todo el tiempo a excepción de cuando se duerme entonces la cantidad de magia total aumentará, al mismo tiempo de que serán capaces de usar la magia por largos periodos de tiempo consecutivo, ese es el objetivo del entrenamiento.
— Pero... en serio que solo con esto es cansado.
— Fum, pero después de todo tiene mucho efecto, ¡Y todos los días al llegar a la cama me quedó dormido de inmediato!
Usando su magia todo el día, solo de escucharse parecería ser un entrenamiento sencillo pero en serio que es difícil, teniendo en cuenta el nivel de magia de cada uno, continuar expulsándola evitando llegar al límite... en la antigüedad se usaba para poder moverse por largas distancias y en competencias, se podría llegar a hacer por tres días consecutivos... pero ahora solo con llegar a la noche es como si estuvieran muertos... pero en serio que tienen buena sangre viniendo de la familia real, en serio que es injusto que sean unos prodigios, bueno, aunque ahora yo también soy uno de esos prodigios, aunque me gustaría vivir buscando no tener enemigos.
— Pero... es cierto, se siente que ha habido avances.
Bueno, dejando eso de lado... tenía la intención de hacer que se cansaran solo con eso, pero después de varios días sus capacidades mágicas han aumentado, de seguro no debería de haber muchos enemigos al nivel de Pelman, y si fuera contra alguien como un general de seguro no lo tendrían tan fácil.
— fu, fu, ¿A quién te estás refiriendo?
Pero la conversación no terminó solo con haberles dicho eso.
— Los dos.
Colette mostró una gran sonrisa, es cierto, los dos han estado creciendo, yo quien los estoy entrenando puedo sentirlo, pero no solo ellos han estado avanzando.
— Jii....
Melissa nos ha estado vigilando todo el tiempo, ese es uno de los avances que he sentido.
— Claramente ahora se está acercando mucho más que antes.
— Si.
Es como lo dijo Albel, la distancia de observación ha disminuido, o se está confiando o nos me tiene menos miedo, es más que claro que su nivel de alerta ha bajado. Melissa llenó su boca con su sándwich, de seguro tenía algo de tiempo libre... no, puede que más que no estar preparada ha de estar descuidándose.
— ¿Qué hacemos? A esta distancia creo que podríamos atraparla fácilmente antes de que huya.
Colette se acercó a mi oído diciéndome eso haciendo una sonrisa tranquila, ¿Será que sintió que planeábamos algo? Melissa pareció perder la compostura, ya basta, me gustaría terminar con este juego de una buena vez.
—... No, déjala, ya que estamos me gustaría aprovechar la oportunidad para eliminar sus malentendidos.
Pero sería una desperdicio si regresáramos al principio, quiero que sienta la tranquilidad para que se acerque, es cierto que sería más rápido simplemente atraparla pero sería un problema si tuerce las cosas, no podría hacer algo como forzarla.
— Entendido... está bien, creo que será dentro de poco.
— Es cierto.
Bueno, aunque no sé cuanto tiempo sea ese dentro de poco, por lo que puedo ver me ve con bastante hostilidad, ¿Será porque le dijo algo “Iltania”? ¿Es porque soy Mylene? De cualquier manera ese pequeño animalito comienza a tener la determinación para acercarse, por eso es que ha de tener sus sentimientos.
— En serio que es algo molesta...
Tengo muchas cosas que no me agradan pero entiendo que esto necesita algo de tiempo para ser resuelto, por ahora no queda otra más que esperar. Blandí mi espada, me puse en posición mientras a distancia me fulminaban con la mirada.
Capítulo 5
Contacto
— ¿Qué no debería de mostrar avances solo con esperar?
En la tarde, hora del almuerzo, Colette se encogía de hombros mientras terminaba de comer su comida, habló con lo que estaba pensando, después de todo estamos llegando a nuestro limite, aquella persona es nuestro tema de conversación.
— Jii...
La observadora, Melissa Delio de Lulut, es cierto que había estado acortando su distancia pero en estos últimos días se a detenido, aunque me mueva no deja de vigilarnos, y últimamente ha dejado de esconderse, pero no se ha acercado más, no parece que vaya a hacer contacto con nosotros.
— ¿Tienes algo de qué hablar con ella verdad? Si las cosas siguen así quien sabe cuánto te tome.
— Lo sé pero...
Parecía haber un tono malhumorado en las palabras de Colette, la verdad es que creo que esto no es muy típico de mí, creo que está bien atraparla y hacerla hablar a la fuerza pero... intenté voltear a verla de reojo, a pesar de que parecía temer continúa fulminándome con la mirada... ¿Podría decir que está ardiendo? Siento que es fuerte en un sentido extraño, al ser compañeras de clases se supone que deberíamos de poder conversar con normalidad, y creo que no es buena idea hacer las cosas a la fuerza.
... Melissa, en la historia pasada no la conocí directamente, pero parece que se enfrentó a Mylene viendo por el pueblo, había muchos en Iltania que la tomaban como alguien fuerte pero... ¿Cómo se supone que ese pequeño animalito se convertirá en alguien fuerte? Al verla ahora no sé si creer que sean la misma persona.
— Albel-sama, lo siento mucho pero ¿Crees que podrías hacernos una oportunidad para poder conversar?
— Es un honor poder serle de ayuda Mylene-sama pero... la verdad es que ya lo intenté y se negó.
Que no quiera escuchar al príncipe de su país, puede que después de todo sea alguien con mucha fuerza ¿Cómo debería abordarla?
— Muchas gracias por la comida, iré a regresar la vajilla.
Es algo evidente pero da hambre con tanto que pensar, el día de hoy agradecí por la deliciosa comida y tomé mi vajilla vacía para llevarla hacia el lugar en donde lo recogen.
— Eres rápida pero ya que venimos juntos ¿No sería mejor que lo recogiéramos igual?
Normalmente en el momento en que terminaría de comer me esperaría hasta que todos terminemos, por lo que al ver que actuaba extraño Colette inclinó la cabeza.
— La verdad es que se me olvidó mi ropa interior para hacer deporte en mi habitación así que me gustaría retirarme antes para ir por él, ¿Nos vemos después en clases?
No es como si estuviera haciendo esto por simple gusto, en cuanto dije que se me había olvidado algo Colette pareció estar convencida, entonces me moví llevando la vajilla conmigo, después de dejar las cosas suspiré, sentí como la presencia del animalito seguía a mi espalda, pero aún así me moví en dirección de los dormitorios, de vez en cuando sentía esa presencia moviéndose detrás de mí y volví a suspirar.
◇◆
Debido a que avancé al ritmo de Melissa llegué bastante tarde, para cuando regrese al edificio de la escuela las clases ya habrán comenzado pero continué caminando por el pasillo tranquilamente, a donde me dirigí es a los vestidores, aun si tomara la ropa no serviría nada si no la usara para la clase de gimnasia.
— ¡...!
En cuanto estaba por perderla Melissa aceleró el paso, no se que pensar de alguien que sigue a otra persona sin disimular el sonido de sus pisadas, puede que a estas alturas haya llegado a la conclusión de que ya no sirve de nada esconderse. Llegué a los vestidores y debido a que faltaba poco para las clases de la tarde no había nadie, esta tipa si no se apresura la tendrá mal con el tiempo. Llevé la mano a mi blusa y me desabroché uno de los botones, hay muchas ocasiones en las que termino pensando que durante las prisas la ropa de mujer es más molesta que la ropa de hombre, pero ya me he acostumbrado bastante, no, pero más importante, al voltear a ver hacia la puerta allí estaba la mirada de Melissa.
—...
Aunque seamos del mismo sexo no sé qué pensar de que me vea cambiándome, lo sentí inusualmente vergonzoso, bueno, algo como esto lo paso con Colette todas las noches por lo que no debería de ser la gran cosa pero ¿Cómo decirlo? No es tan sencillo.
—... Tch.
... No ¿En qué estoy pensando? Desvié la mirada de Melissa al sentirlo vergonzoso, me quité el resto de los botones de la blusa y chasqueé la lengua sin preocuparme por la mirada de Melissa, pero.,. ¿Qué es esta sensación fría como si hubiera peligro cerca?... fue cuando me di cuenta de que había algo extraño... ¿Por qué Melissa no entra en los vestidores? Estamos en la misma clase por eso es que puede vigilarme todo el tiempo, tenemos las mismas clases, es lo mismo con esto, si no se cambia ahora no lo logrará a tiempo para las clases de la tarde... no, no debería de haber problemas por saltarse una de las clases ¿Será que esa es su intención? Volteé a verla de reojo y seguía espiándome, ¿No sabe que hora es o no quiere ir a las clases? Y no solo eso.
— ¿¡Qué demonios estás haciendo!?
Cuando de pronto resonó una voz y Melissa tembló, es el evento que había imaginado que pasaría, dejé salir un suspiro, Melissa estaba viendo dentro del vestuario desde afuera de la puerta que era entreabierta por ella y pude ver la sombra de alguien acercándose, bueno, si ve a alguien espiando en el vestidor de chicas por supuesto que lo regañarían, no me importaría dejarla sola pero...
— Por aquí.
— ¡...!
Sujeté su mano desprevenida y la jalé adentro de los vestidores, ella se quedó con los ojos bien abiertos por la sorpresa mientras la tenía contra la pared.

— Shhh.
Puse un dedo en sus labios para que guardara silencio.
— ¿¡Hay alguien allí!?
Un poco más tarde se escuchó la voz de un profesor.
— Soy Mylene de primer año, del grupo de Ootori.
— ¿Mylene? Creo que alguien que estaba espiando en los vestidores escapó ¿No sabes nada?
Afortunadamente parece ser un maestro hombre, de lo contrario hubiera podido entrar a la fuerza en el vestidor. Sentía los labios suaves de Melissa mientras que ella cerraba sus ojos húmedos.
—... No, estoy sola, está bien, ¿Podría retirarse?
Melissa abrió los ojos con sorpresa, de seguro no pensaba que fuera a cubrirla, me observa con enemistad pero parece en esta situación su cabeza no piensa bien.
— Um... si dices eso...
De seguro vio a Melissa fuera en el pasillo, pero no hará algo como abrirse paso a la fuerza dentro del vestidor de chicas, un profesor hombre no podría hacer eso.
— Dentro de poco comenzarán las clases de la tarde, ten cuidado de no llegar tarde.
— Si, entendido.
Al final de cuentas se retiró, pude escuchar sus pasos alejándose, dejé salir un pequeño suspiro y alejé el dedo de Melissa que usaba para callarla, ella estaba petrificada, es que parece que tiene toda clase de cosas dentro de ella, tenía el rostro rojo, tenía la boca cerrada y desvió la mirada, por lo que puedo ver... no puede hacer mucho ruido y oponer resistencia por el maestro, sonreí con amargura al verla así.
— Sé que me estás vigilando pero me gustaría que dejaras de espiarme en los vestidores.
— Uu...
A estas alturas parece comprender que era lo que estaba haciendo, estaba frustrada y a pesar de que eran las palabras de alguien a quien odiaba no podía responder, el silencio llenó el lugar pero no parecía escapar, eventualmente volteo a verme.
— Po... ¿Por qué me salvaste?
Por más que seamos del mismo sexo espiar en una escuela de aristócratas llevaría un castigo pesado, pero parecía estar aún alerta, parecía estar más relajada.
— Últimamente me has estado viendo mucho, realmente eso no me es un problema ¿Y en esta ocasión no tenías malas intenciones verdad? entonces no creo que sea algo como para dejar que un maestro te regañe.
Le dije lo que pensaba tranquilamente intentando no alterarla, se quedó callada por un momento pero...
— Además una persona que conozco parece deberte algo, así que no es como si te odiara o algo por el estilo.
Un amigo cuando era mercenario... era un tipo cualquiera, le dije eso tras pensar un poco en Kami-san, de seguro no ha de saber de qué estoy hablando, no recordará haber salvado a alguien, pero es alguien que dio su vida por la venganza, a pesar de que no nos vimos en la vida pasada no es como si la odiara, Melissa inclinó la cabeza... pero entrecerró los ojos, como siempre tiene una expresión como si me fulminara con la mirada, por eso es que lo sentí difícil la primera vez que nos vimos.
— Después de todo no es así...
Dijo en voz baja, pero en el vestidor silencioso resonó como para darme un escalofrío.
— Mylene Vetore, esa mujer nunca sonreiría así.
Era como si mi corazón fuera envuelto por hielo, una presión como si me apretaran el corazón al punto de aplastarlo.
— Tú... ¿Quién eres?
La mirada de Melissa que siempre divagaba se me quedó viendo fijamente.


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