Savage Fang Volumen 1 - Capítulos 7 y 8
- yumenosubs39
- hace 2 días
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Capítulo 07:
Disturbio
Ha pasado un mes desde que comencé con mi vida estudiantil, para este momento ya me he acostumbrado bastante a mi nueva vida, también mientras ocurrían varios eventos que hacían enojar a Pelman pero parece que últimamente me ha estado cubriendo.
— Ah... buenos días Mylene-san.
— Hehe, ¡hoy también eres hermosa...!
— Fu fu, muchas gracias.
Bueno, es así con la mayoría de los chicos de segundo año, aunque por el lado de los de tercero no es como si se sintiera del todo bien, bueno, como mercenario estaba acostumbrado a las miradas de odio, en cierto sentido se sentía nostálgico, no me hacía sentir que fuera extraño, había estado actuando y hablando como toda una señorita, pero me acostumbré a responder con cualquier cosa.
— Fu fu, parece que los de segundo año ya te tienen cariño Mylene-sama.
— Um, Se siente como si fueras algo sagrado.
— No creo que sea para tanto.
Pero aun diciendo eso, siendo sinceros era un poco vergonzoso, ¿Qué quieren hacer estos? ¿Colette estaba feliz de que una futura vasalla suya sea bien recibida? Albel... ni idea, lo que más da miedo de este tipo en cierto sentido es que adoraba a dios. En cuanto los problemas de Albel... no se sentían que tuviera una mala distancia con Colette, pero bueno, mientras lo sentía algo extraño acompañarme de amigos, últimamente ha sido divertido sin los molestos de tercer año.
... Pero aún hay algo que me incomoda. La campana sonó y levanté la cabeza.
— Hora de clase.
— ¿Ya es esta hora?
Se escuchó la campana que daba inicio a las clases de la tarde, nos apresuramos de camino de regreso desde la cafetería entrando al salón de clases. Al sentarme el maestro encargado de la quinta hora llegó.
— Bueno, comenzamos con las clases de la tarde, los faltistas de hoy... fueron seis, parece que fuera de ellos todos están presentes.
... Seis faltantes, Claramente era un gran número, lo único que me hace sentir incomodo era eso, no es como si hubiera alguna clase de enfermedad en la ciudad, pero aun así habían seis faltas, Colette también comentó que le parecía extraño, para empezar esta escuela cuenta con dormitorios, a su manera la escuela llevaba bien las cosas, si pensamos en que eran estrictos con las faltas entonces deberían de tener un “motivo” para que los dejaran faltar... ¿será justo desde hace una semana? Los estudiantes que comenzaban a faltar habían ido en aumento. Una vez faltando aun pasando una semana nadie había regresado, además los alumnos de primer año eran alrededor de 20 estudiantes... y todos de hijos de aristócratas, claramente no era normal.
“Puede que mañana sea yo” Esa sensación de peligro estaba extendiéndose, si continuaban faltando más personas la propia vida estudiantil desaparecería, según los rumores aquellos que faltaban tenían una extraña enfermedad, pero había muchos rumores al respecto y no necesariamente tenían que ser ciertos.
— Así que hoy es Heloiz....
— No creo que esa chica sea de las que le pusieran una mano encima a la “droga mágica”...
Pero en definitiva las personas terminaban hablando con la verdad, al escuchar me enteré que todos habían desaparecido de sus habitaciones, y cuando se dieron cuenta, se habían estado reuniendo en una habitación vacía de los dormitorios cuando se suponía que estas estaban prohibidas.
Era como si estuvieran sospechando de alguna transmisión de enfermedad... o “droga”... así que por ahora los dejaban descansar por un tiempo. Claro, la escuela ha de estar escondiendo la verdad, pero no había manera de que pudieran detener todas las bocas de los niños, las personas comenzaban a caer en la sombra de la escuela y así es como llegamos a la situación actual.
... Pero aun diciendo eso no tiene nada que ver conmigo, al contrario, creo que ahora es mejor con las cosas más tranquilas, para empezar cosas como drogas solo es algo que usarían los débiles, cuando menos al ver como destruía sus cuerpos no había manera de que pensara en probarlo, ya había visto la tragedia en Iltania y aunque los hijos de los aristócratas caigan eso no tiene nada que ver conmigo, mientras no me estorben pueden hacer todo lo que quieran.
Bueno, que le pusieran una mano encima a algo como eso siendo chiquillos en un ambiente privilegiado es algo inesperado. Mientras pensaba en eso dejaba pasar de largo la clase aburrida y en un instante la clase terminó, Albel y Colette se acercaron a mi asiento, el tema era el rumor más popular actualmente en la escuela.
— Pero aun así, en serio que cada vez somos menos, que falten seis personas al mismo tiempo... ¿ese rumor es cierto?
— Quien sabe, eso me pregunto, aunque es algo que no tiene nada que ver con nosotros.
— Hahaha Mylene dura como siempre.
Así es, no tiene nada que ver con nosotros, pero aun así era un tema un poco desalentador. Desde el momento en que está ocurriendo en nuestra escuela no puedo decir que no tiene absolutamente nada que ver conmigo, no tenía la intención de esconderlo, pero Colette mostró una expresión extraña.
— Pero aun así, que chicas de la aristocracia en un ambiente privilegiado poniéndole las manos encima a drogas mágicas.
— También lo pensé en un principio, pero puede que por ser privilegiados podrían querer algún otro estimulo, aunque es un sentimiento que no comprendo.
¿Será porque se las imaginaba como de las suyas? Colette hablaba con algo de ira en su tono de voz y yo le respondí algo atónito. Tienen dinero, pueden tener lo que quieran, sería mucho más saludable en comparación incluso beber cerveza, y era más que suficiente tabú para hacerlo, pero por algún motivo desearon aquello, es algo inusual, el que está haciendo peor las cosas es el que las distribuye, pero si tuviera que decir algo es que las personas que las tomaban eran por débiles y recibían lo que merecían.
... Bueno, si las cosas se extienden a Colette o Albel no creo que pueda quedarme callado, en pocas palabras, mientras que no se acerquen a la ligera a mí la verdad no me importa.
— Co... ¡Colette-sama!
Pero no fue a mí, la que llegó con la respiración entrecortada era una estudiante de los alrededores que realmente no conocía pero recordaba haber visto, alguien que de vez en cuando estaba con Colette cuando no está conmigo.
— Doris, ¿Qué pasa? ¿Por qué tanta prisa?
Cuando mencionó su nombre la recordé, Colette solía llamarla así, en una escuela donde se reúnen los aristócratas de todos los países no era demasiado extraño encontrarse a alguien más del mismo país, Albel con esa excusa se la pasa pegado a mí, podría decirse que Colette era la excepción, aunque también se comunicaba con otras. Pero aun diciendo eso Colette es de la familia real, desde que otros no pueden saludarla a la ligera su círculo era muy pequeño.
Colette, Doris y una más...
— ¡Hanna no vino! ¡Cuando fui a preguntarle a la encargada del dormitorio dijo que no la había visto...!
Colette se quedó con los ojos bien abiertos y se petrificó, sentí que ya se nos había acercado el problema y chasqueé la lengua, una débil que le puso la mano encima a las drogas... y termina afectando a su alrededor, Colette por algún motivo había terminado dentro de ello.
—... Es una emergencia, me iré más temprano de la escuela Mylene, ¿puedes avisarles a los maestros?
No podía ver más que la espalda de Colette, pero al ver la expresión de Doris podía darme una idea de que cara estaba poniendo, sentí una fuerte ira de su espalda, posiblemente frente a la debilidad de su amiga, además de hacia el lejano vendedor de las drogas.
— ¿Quieres que te ayude?
— Muchas gracias, pero este es un problema mío y de Koruong, como alguien que curará el país es algo que tengo que resolver por mi propia cuenta.
Se cruzó de brazos mientras rechazaba mi ayuda.
— Además, si no puedo inflar mi pecho no podría estar a tu lado, así que lo haré por mi cuenta.
En cambio la despedí con la mano, hizo una sonrisa y después se alejó, Maldición, que apasionada, aunque esté en la posición de alguien de un país extranjero de seguro no podría imitarla.
Después de que Colette se alejó el lugar se quedó en silencio, ahora tendría que decirle a Pelman acerca de la ausencia de Colette...
— Tch.
Después de chasquear la lengua me dirigí a Doris.
— Nee Doris... ¿era Hanna?
— Ah... ¡si! ¡Así es Mylene-sama!
No creo que haya necesidad de que esté temblando, pero eso da igual.
— ¿Puedo pedirte de favor que le digas algo a Pelman-sensei? Dile que Colette y Mylene no estarán presentes en la clase.
— ¡...! ¡Mylene-sama!
Había algo más importante que hacer en este momento, a pesar de que no tiene nada que ver conmigo soy libre de hacer lo que quiera, después de todo eventualmente el problema volará hacia mí y lo eliminaré sin piedad alguna. Colette es una guerrera con una habilidad esplendida que eventualmente se convertirá en la “tigre negro” la más fuerte del gran imperio de Koruong. Algo como un vendedor de drogas mágicas... ella sola podría terminar con todo pero...
¿Por qué será? Mi corazón estaba haciendo un escándalo y no me podía quedar tranquilo, era una sensación como si me estuviera diciendo algo, intentaba negarlo con la cabeza pero... no sé porque pero me sentiría mal si los niños fueran devorados por la oscuridad, es solo eso de seguro.
Bien, una vez decidido me prepararé para salir a la ciudad, puede que las cosas se pongan un poco violentas, ¿vamos por las armas al dormitorio? El viejo de mi padre me dio una espada, es hermosa y elegante, pero mejor que no tener ninguna.
— E... ¡Espera por favor! ¡Yo también voy!
Albel me detuvo a mis espaldas. Fue algo molesto y chasqueé la lengua intentando que no me escuchara... no creo que haya problemas con que me siga una persona, pero sería involucrar a un príncipe de un país en un gran problema, así que por ahora me acerqué a su rostro y se puso completamente rojo.
—... No tengo el tiempo para discutir contigo, si quieres seguirme has lo que quieras.
Necesitaba moverme rápido, comencé a alejarme y allí se quedó Albel con una expresión alegre para después asentir.
— Dori-san, lo siento mucho pero agrega también el nombre de Albel, creo que usar su nombre podría serte de arma de muchas maneras, así que de momento úsalo como creas necesario.
— ¡Si! ¡Se lo agradezco Mylene-sama!
Era una vida con muchas molestias y de nuevo dejé salir un suspiro.
◆
— Es bastante alegre, aunque parece un poco sospechoso...
Llegamos a la ciudad y Albel susurró eso mientras suspiraba, es tal y como lo dijo, hay muchos caminos en la ciudad así como los lugares entre las sombras, tiendas de frutas y de artículos diversos, puestos de dulces, había toda clase de pequeñas tiendas vendiendo toda clase de cosas, era una ciudad próspera en parte gracias a la escuela en donde se reunían chicos de la aristocracia de todo el mundo, ahora que lo pienso podríamos decir que es el lugar en donde se reúne el dinero del mundo, es tal y como lo dijo Albel, podía verse que había oscuridad.
— No hay manera de que lo vendan a la luz del día así que iremos a ver por allí.
Parece que habían logrado mantenerse y expandirse de alguna manera, debería de ser un lugar que no esté a la vista a la vez disponible para llegar a las chicas de la escuela. Por ejemplo, un callejón que conecte con la avenida principal, en una taberna, algo así, habían hecho lo que querían en Iltania en su momento, pero aquí venden la droga más ampliamente, no era como si no hubiera tontos en todas partes.
Al avanzar preguntando si en los alrededores habían visto a alguien de la escuela le señalaba eso a Albel.
— E... es cierto, disculpa.
— No, normalmente no tenemos la oportunidad de ver la parte oculta, no es de extrañar que no supieras de ello.
De seguro Albel normalmente no tendría la oportunidad de ver más allá de las puertas del castillo, pero diciendo eso su trabajo al final sería mantener la política de su país, bueno, no soy muy consciente de los detalles de su profesión, pero es un poco inusual tener que cuidar de él ahora que lo pienso.
— Bien, podríamos reunir información por aquel bar en el callejón...
Sabía que había esta manera de preguntar, en un pequeño bar se escuchan toda clase de cosas, es un lugar donde se reúnen los borrachos a hablar.
— ¿Un bar? Creo que sería malo si entrara...
— Lo sé, por eso es que en esta ocasión no lo haremos.
Pero no puedo usar ese método, es tal y como lo dice Albel, somos estudiantes, sería malo si faltáramos a la escuela para ir a un bar, si lo escuchaban en la escuela ni siquiera Albel podría evitar un castigo, entonces lo que queda por hacer...
— Albel, ¿tienes dinero?
— ¿He? si, no es mucho pero... ya veo, ¿Así que comprar información?
— No es mala idea, eres bueno viniendo de un niño de aristócratas, pero bueno, sígueme.
Llevando a Albel conmigo me acerqué a una tienda, se trataba de una tienda de ropa, no era ni a un bar ni a comprar información, algo antes de eso. Llevé a Albel hacia la tienda e hice que se probara alguna ropa, cuando salió del probador...
— Po... ¿¡Por qué tengo que vestirme de chica!?
No importa cómo se vea Albel parecía una linda chica.
— Pensé en hacer que vistieras algo más varonil pero eso es más difícil, si deseas maldecir a alguien maldice a tu apariencia.
Era una falda larga... el traje de una sirvienta...

— Puede que sirva... pero para empezar ¿Para que hace falta que me disfrace?
Por cierto, yo tengo una peluca de cabello castaño, No había nada que hacer tomando en cuenta la apariencia que teníamos antes, hay un motivo valido para esto.
— Recuerda que eres un príncipe, puede que haya tipos que reconozcan tu cara, yo por mi parte es el cabello, si nos acercáramos como estábamos puede que se dieran cuenta de nosotros a leguas.
Lo primero era dejar de resaltar tanto, era el rey de un país y una chica que es tratada como alguien importante para ese país, la cabellos Silveria, no me quedaba mucho esa apariencia para buscar en las sombras.
— Es cierto... ¿Entonces que haremos con estos disfraces?
La respuesta a eso es fácil.
— Caminar, esos tipos les venden drogas a los estudiantes de nuestra escuela, entonces caminaremos por cualquier parte de la ciudad y ellos nos hablarán.
Solo caminar, solo eso.
— Ya veo... así que por eso era necesario que escondiéramos nuestras identidades.
Albel parece que por fin entendió lo que estábamos haciendo, para empezar nuestros estudiantes son las víctimas, no sé qué tanto se hayan filtrado las drogas en la población en general, puede que ni siquiera tendrían la escuela como objetivo pero se llegó hasta allá. Si caminamos de cualquier modo puede que ellos se nos acerquen.
— Si entendiste entonces sígueme, el día de hoy eres... mi sirvienta “Lulu”
— ¡Si...! ¡Es un honor...!
Y allí estaba Albel aceptando alegremente ser mi sirvienta. Estoy algo preocupado por el futuro del país, pero más que eso estaba preocupado por lo bien que le quedaba vestirse de mujer. Salimos de la tienda de ropa y comenzamos a caminar por la ciudad, usando peluca no deberían de percatarse que soy “cabellos Silveria” pero me dio la sensación de que las miradas de los demás aún se dirigían a mí ¿Por qué será?
Bueno ¿Qué estoy diciendo? mi rostro ahora era para poder verse, si viera a alguien como “Mylene” en la ciudad de seguro yo también voltearía a verla. Además, Ahora estoy con Albel, honestamente su apariencia de sirvienta era inusualmente buena, no sé qué decir de sus facciones incluso antes de ponerse el vestido...
— Uu... estamos llamando la atención... ¿En serio está bien?
— Es conveniente que atraigamos las miradas.
Pero podíamos decir que era algo afortunado, las personas que buscábamos fácilmente podrían vernos... no debería de haber algo mejor para ellos que dos jóvenes lindas caminando solas.
— Camina lo más naturalmente posible, como las chicas de los alrededores, incluso podríamos comer cualquier dulce o hacer cosas así.
— ¡Entendido! ¡En estos momentos soy Lulu!
Albel de nuevo volvía a emocionarse, en serio que parece tonto... ¿o es que desde antes estaba divirtiéndose con la situación? En verdad es que podría disfrutarlo sin fingir, bueno, era lo mismo para mí.
— Lulu, prueba esto, es un dulce frio, sabe un tanto extraño.
— Ah... si...
Era un dulce extraño de leche fría... al parecer una paleta de helado... al tomarla y llevársela a la boca Albel puso una expresión cual si se estuviera derritiendo,.. En serio, ¿Iltania estará bien con este? Me da la sensación de que dejaría salir un suspiro pero logré soportarlo de alguna manera.
De seguro para los alrededores solo seremos una señorita con su sirvienta, podía entender como dejaban salir suspiros con un significado extraño. Tanto este como yo nos veíamos así, no era como si no los entendiera... pero en serio, puede que mis habilidades de actuación sean superiores a lo que imaginaba.
Al continuar caminando así por la ciudad Albel parecía satisfecho, aunque no era como si hubiéramos venido a jugar... y después de estar así caminando por un tiempo...
— Señorita, ¿puedo hablar un poco con usted?
De pronto un hombre nos habló.
—... Lo siento, nos dijeron que no habláramos con extraños, vamos Lulu.
— ¿¡He!?... ah... ¡Si!
Pero no era bueno que cayéramos con tanta facilidad, en estos lugares habían insistido con las estudiantes de la escuela hasta aburrirse, no sería de extrañar que insistiera en caso de ser la persona que buscamos, de lo contrario se iría.
— Bueno, bueno, espera por favor, ¿no estas cansada de estudiar? Hay algo que me gustaría presentarles a las estudiantes que se olvidan del amor por tener que estudiar.
—... ¿He? ¿No será acerca de la medicina peligrosa de la que hablan últimamente?
Este tipo tenía la cara de ser un vendedor, pero aun así necesitaba jalar del hilo y corroborarlo.
— No, no, No es nada peligroso. Es cierto que lo que quiero enseñarte es una medicina, pero es legal y no hay ningún problema, es para curar, una medicina que quita el cansancio, es cierto que podría ser peligroso que se tome en grandes cantidades, pero es igual con todas las medicinas, se siente bastante bien y te quita el cansancio, ¡no le provoca ningún mal al cuerpo! ¡No solo eso! ¡Solo por beberla tu cantidad de magia aumenta! ¡Podrás crecer a la vez que te quita el cansancio! Bastante bueno para poder pasar un momento de diversión.
Tal y como lo pensaba, este tipo es un vendedor y afortunadamente había caído, no podía ser más desagradable pero... creo que podré sacarle algo de información. Aumenta el poder mágico, en cuanto escuché eso me vino algo a la mente. Cuando enfrenté a William después de tomarse algo de pronto obtuvo una gran cantidad de poder mágico, si es el caso entonces... puede ser, pero me gustaría un poco más de información.
—... Fum, seria esplendido si fuera de verdad, pero no creo que exista algo tan conveniente.
— ¿Entonces qué tal esto? Te daré una muestra gratis, entonces eres libre de probarla, si crees que es muy sospechoso simplemente puedes tirarlo, inténtalo como usted guste, incluso podrías pedirle a alguien más que las pruebe por ti, ¿Qué tal? aquí esta una de prueba.
Pero el solo buscaba clientes, no importa como lo veas, esa forma de actuar era sospechosa.
— Si dice todo eso.... creo que tomaré solo un sobre.
— Si, ¡Muchas gracias! Si llegas a desear más pasa por aquí por favor, ¡Estaré a la espera!
Me entregó una bolsa de papel como si deseara deshacerse de ella y el hombre se retiró.
— ¿El plan fue un éxito verdad?
— Si, y nunca volverá a vernos.
Cuando menos no a una sirvienta rubia siguiendo a una hija de la aristocracia. Volví a caminar con la bolsa con la droga.
— Vamos de una vez.
— ¿A la escuela?
— Tonto, a cambiarnos, ¿planeas regresar vestido así a la escuela?
— ¡Ah...! es cierto.
... Usando una ropa de mujer que normalmente no usaría, ¿en serio no se sentía incomodo? Me dio la sensación de que me dolía la cabeza y lo contuve llevándome una mano a la frente.
◆
Después de hacer que Albel se cambiara nos dirigimos a una cafetería solitaria. Había pocos clientes, era un lugar en que no podía verse desde afuera, el encargado no parecía demasiado apasionado con las ventas, por lo que no parecía que tuviera intenciones de relacionarse con nosotros. Este lugar era bastante conveniente al hablar de cosas que sería malo que los demás escucharan.
Mientras bebíamos de un té que difícilmente podría llamarse delicioso saqué la droga que me acababa de dar aquel hombre.
— Así que esta es la droga en cuestión.
— Creo que tiene un 80 o 90 por ciento de posibilidades de serlo, no es como si hubieran muchas otras cosas tan sospechosas por los alrededores.
Albel hablaba en voz baja mientras dejaba sobre la mesa la bolsa sospechosa, se trataba de un pequeño paquete de papel, parecía ser de polvo. Intenté ver la parte de atrás del paquete, posiblemente lo que estaba allí escrito era el nombre de la droga.
— Ludous...
Fue Albel el primero en decirlo en voz alta, por mi cuenta sentí ese nombre de manera extraña y no pude decirlo.
¿Ludous...? me da la sensación de que recordaba ese nombre, rompí la bolsa y el polvo se dispersó en una pequeña cantidad, se trataba de polvo rojizo... en ese instante entendí por qué lo sentía tan extraño.
— No puede ser... ¿Por qué está en este lugar...?
Sin pensarlo respondí de esa manera de manera amarga, no pude esconder mi malestar.
— ¿Mylene-sama? ¿Qué sucede?
— No es nada, solo estaba sorprendida.
Albel me veía con sorpresa pero al responderle parece que se tranquilizado un poco Ludous, si mal no recuerdo significa “placer” escuché que se obtiene tras pulverizar una flor roja. Se trataba de la misma droga de los últimos tiempos de Iltania. Sobre la posición, siendo mercenario las cosas ocultas de la sociedad fluían con más rapidez... habían muchos mercenarios en esa etapa final que la usaban, igualmente era fácil de conseguir, los mercenarios hablaban de la droga como si se tratara de tabaco o cerveza, por eso es que me di cuenta fácilmente cuando comenzó a esparcirse, cuando mucho estaría hablando de 10 años antes, el “polvo rojo” era algo inusual, no debería de estar equivocado... esto apesta.
— Tenía planeado regresar, pero busquemos un poco más.
— Entendido, te acompañaré.
Esta droga “Ludous” daba vueltas más que una medicina para el resfriado, habían oportunidades más que suficientes para su adicción... pero era extraño que hubieran personas que la usaran que continuaran con buena salud.
Una droga que generaba placer y le creaba mal al cuerpo, por lo que he visto de los que la usaron terminaron hechos añicos, la piel y cuerpo de los que usaban la droga era inusual, ese era característico en ellos, por eso es que estoy consciente que esta droga no es inofensiva. Tomar “Ludous” afectaba el “corazón” desconozco los detalles, pero hacía que se volvieran violentos, casi todos los días en las últimas etapas de Iltania la droga provocaba peleas e incluso asesinatos prácticamente todos los días, las personas que hablaban con violencia aumentaron, el efecto es muy grande.
Sobre el papel decían que no ocasionaba daños, barato y fácil de conseguir, Ludous se volvió popular rápidamente, de seguro podría decir que fue uno de los motivos que hizo que el país cayera. Se supone que esa droga del demonio aparecería en el futuro, pero ahora se encontraba distribuyéndose en Zelfoa, sentí que tenía algo que ver. Pero no es momento de pensar en detalles, usaré lo que sea que tenga que usar, tengo que saber cuál es la situación.
— Esta decidido, pediremos prestado el baño de la tienda de ropa.
— ¿He...? ¿A cambiarse de nuevo? Hehe, es cierto, ¿Tenemos que disfrazarnos verdad?
¿Es mi imaginación que Albel parezca feliz por eso? Bueno, da igual, no tengo tiempo para eso, tomé el polvo y el papel, los metí en la bolsa y lo aplasté para después ponerme de pie. Espero que Colette se encuentre bien...
Mientras sentía que debía de apresurarme pagué rápidamente y salimos de la cafetería.
◆
—... Es un poco diferente a lo que imaginaba.
Después de un tiempo de reanudar nuestra investigación de la droga en la ciudad, Albel dejó salir esa opinión con la información que habíamos reunido. Estábamos disfrazados, al no poder elegir estábamos recolectando información en los alrededores de una taberna... pero aun si no supiera nada de Iltania hubiera llegado a la misma conclusión. Las personas de la ciudad le habían agarrado el gusto al Ludous.
En la escuela los rumores de la droga mágica ya estaban dando vueltas, pero dentro de la información de la ciudad, las personas la están aceptando como “medicina” Es un momento previo de distribución a los que recordaba, pero la manera en que se distribuyo era exactamente igual al de Iltania. Como resultado afectaba a la moral de las personas volviéndolas locas.
— Ah, pero solo una cosa no entiendo.
— ¿Algo que no entiendes?
Albel me preguntó.
—... La manera de venderla, no veo el objetivo, ¿vender es para poder obtener dinero verdad? Al principio la venden barato, y al aumentar la demanda entonces se las venden más caras, pero esta droga es diferente, no he escuchado que hayan comenzado a elevarse sus precios, aunque desde antes no es como si fuera realmente cara, incluso regalan muestras gratis.
Las drogas por lo general las dan gratis como muestras, solo eso lo entiendo, pero lo que viene después no, incluso después de tener enganchado al cliente lo venden a un precio que no diferencia de cualquier otra medicina de recuperación. ¿Por qué nadie se ha dado cuenta de la aparición de personas con repentino aumento de poder mágico? deberían de poder deducir la existencia de la droga por eso.
— Es como si el mismo objetivo fuera que la droga fuera popular... ¿algo como eso?
— Si.
— El objetivo que veía... después de todo era lo que estaba diciendo Albel. A pesar de que estaban ganando solo lo mínimo, si aumentaran demasiado los precios la droga no se dispersaría tanto. Eso quiere decir... ¿Cuál es su verdadero objetivo? La vez anterior la droga apareció... justo antes de la guerra. En la guerra la droga estaba de moda, ¿pero si la cosa fuera al revés?
— ¿Planean ocasionar una guerra...?
— ¿¡Guerra!?
—... No, creo que eso es saltar demasiado, olvídalo.
— Ah... si...
Negué lo que yo mismo había pensado, pero no había nada malo con considerarlo, ¿Pero entonces para qué simplemente distribuir la droga? ¿Por qué su objetivo era solo distribuirla? ¿Si es el caso entonces por qué aquí? Si tuviera que pensar en Zelfoa lo primero que se me vino a la mente fue “la escuela de aristócratas” ¿Será que aunque no provoquen una guerra volverían locas las relaciones entre los chicos de la aristocracia?
— Tch... Solo pensando no llegaremos a nada... ¿nn?
Tras chistar la lengua escuché una voz por un callejón que pasábamos, era de ira, puede que esté relacionado con la droga.
— Lulu.
—... ¿...? ah, ¡sí!
Después de llamar a Albel por su nombre falso apunté hacia el callejón con la barbilla, era la señal para decirle que me siguiera, cuando comencé a caminar solo pude escuchar sus pasos apresurados detrás de mí. Ese angosto pasillo oscuro parecía como si fuera de otro mundo. Cuando caminaba por ese lugar pestilente...
— Que inusual que una niña de la aristocracia pase por aquí ¿quieres drogas?
Allí se encontraba un hombre sospechoso con el rostro cubierto, en sus pies había otro hombre derribado.
—... ¿Y esta persona?
— Ah, vino insistiendo que no vendiera drogas y al ponerse violento solo hice que se callara.
“No vendas drogas” repetí dentro de mí lo que había dicho aquel hombre. ¿Eso quiere decir que el hombre en el suelo se había dado cuenta de lo que son las drogas?
— ¿Qué harás? Te las dejo baratas.
— ¿En serio? entonces aprovecharé este encuentro.
Después de intercambiar dos o tres palabras el hombre de la capucha se dirigió hacia la avenida, en ese momento me di cuenta de un collar extraño en su cuello, estaba oscuro y no podía verlo muy bien pero... ¿una serpiente con cuernos? En sus ojos había gemas rojas. Me da la sensación de que he visto eso antes en alguna parte. Pero no tuve tiempo de corroborarlo, el hombre se había alejado, en esta ocasión lo primero es recolectar información.
— ¿Te encuentras bien?
Me dirigí al hombre en el suelo, Si sabe que son las drogas, entonces puede que logre sacarle algo de información. Pero el hombre no respondió, me pareció algo sospechoso y me acerqué.
—...
Y al hacerlo me di cuenta.
—... Está muerto.
— ¿¡He...!?
Este hombre había sido acabado, de seguro habría tocado algo sensible del vendedor de drogas, al voltearlo para verlo bien, tenía un agujero de quemadura en su ojo, parece que fue un ataque relámpago. De seguro fue para callarlo, era el principal motivo para matar en estas situaciones, parece que la organización que distribuye las drogas no están cuerdos.
— ¿¡Que hacemos Mylene-sama..!?
— No podemos llamar a los guardias ahora mismo, sería un problema si nos detienen.
Esto solo hacía que me preocupara por Colette quien también estaba reuniendo información... solo me la paso orando por que sea muy hábil.
El hombre regresó al callejón en donde estábamos, al final le avisamos a un guardia que había alguien derribado en un callejón y huimos a cambiarnos, deberíamos haber podido evitar los problemas sin que nadie sospechase que el príncipe Albel estaba en la escena.
Y así dejamos la ciudad y regresamos a la escuela. En medio del camino Albel tenía una expresión sombría, pero de seguro sería porque no está acostumbrado a los cadáveres, tomando como referencia el futuro del que vengo la forma que se encontraba el cadáver estaba bastante bien, comparado con los pedazos de humanos que se podían encontrar en todas partes en la guerra, bueno, eso sería demasiado cruel para él.
— Por hoy lo dejaremos así, no le digas a nadie lo que viste o escuchaste.
— Ha... Haré lo que pides...
Parece que es difícil para él, ¿Cómo fue la primera vez que yo vi un cadáver? En este mundo nada de aquello ha pasado aun por lo que no había nada que hacerle, pero ahora lo primero era analizar la información obtenida y verificar la seguridad de Colette. Afortunadamente las clases ya habían terminado, así que podremos entrar a los dormitorios sin problemas.
Al regresar a los dormitorios de chicas, las estudiantes ya habían regresado de la escuela... pero no encontraba a la persona en cuestión, las posibilidades de que Colette aun no hubiera regresado eran altas...
Pero al final, ese día Colette no regresó.
Capítulo 08:
Culto Malvado
Al final, a pesar de que esperé toda la noche Colette no regresó. Un estudiante de primero no regresó, si fuera algo como eso realmente no sería algo de extrañar, pero en este momento la princesa Colette no había regresado, lo que provocó que hubiera un gran escándalo en la escuela desde temprano.
— ¡Mylene-sama!
Pensé que podría haberse asomado en los edificios de la escuela... pero al llegar Albel me gritó, parecía estar esperándome.
— Albel... sama... por si acaso déjame preguntar pero, ¿no ha visto a Colette-sama?
—... No...
Con su respuesta chasqueé la lengua, de seguro Albel ya sabía lo que ocurría, no se sorprendía por cada cosa, pero que no regrese en toda la noche, las posibilidades de que la situación sea inusualmente malas son muy altas, después de todo eran tipos que no dudaban en matar, por más que sea la princesa Colette no había ningún seguro de que la mantendrían con vida... o puede que su objetivo sea como lo había pensado ayer llegando a usar de “sacrificio” a la princesa del gran país del Koruong.
Habían extendido sus manos a mis alrededores, eso temíamos... en serio.... estoy enojado. Al estar enojado no podía concentrarme, en esta situación no hay manera de que me quede a tomar clases, aunque parece que el maldito de Pelman será bástate ruidoso por faltar dos días seguidos...
— Tch...
No tenía tiempo que estar perdiendo.
— Albel-sama, ¿podría decirle algo a Pelman-sensei de mi parte? Iré a buscar a Colette-sama.
Parece que esta situación se puso seria, así que le pedí ese favor por ahora.
— E... ¡Espera por favor!... ¡Yo también!
Al darme una idea de lo que quería decir Albel me acerqué a su rostro.
— ¿No entiendes lo que estoy diciendo verdad mocoso? date cuenta.
Significaba “quédate aquí” No se lo estaba pidiendo a nadie más, era una orden hacia Albel.
— No puedo hacer eso, mi lealtad esta con Mylene-sama, pero aun así no hay manera de que pueda hacer eso...
Pero Albel no retrocedía, estoy feliz por ese sentimiento, más que seguir las ordenes ciegamente exponía lo que en verdad deseaba, normalmente eso sería para alagar.
— ¿Necesitas que te diga el motivo? Serás un estorbo.
Pero no podía perdonar eso en esta situación, son tipos que no dudan en matar, tengo que moverme con más libertad. Estoy acostumbrado a moverme solo, y si Albel así no podía retroceder entonces solo estaría siendo egoísta, si está conmigo mi capacidad de actuar decaerá, seria de lo peor que lo tomaran como rehén.
— ¡Aun así...! ¡Mylene-sama me enseñó a usar la espada! ¡Soy un guerrero...! ¡No te seré un estorbo...! ¡Por favor!
— ¿Estás diciendo que no te importa causarme molestias? Ya ríndete, aun no tienes el poder para algo como esto.
Terminé respondiéndole con molestia ante ese Albel que no retrocedía, no odiaba que fuera insistente, pero en su posición y fuerza no era más que un molesto mocoso.
— N... ¡No me rendiré! Entiendo mis debilidades, ¡Pero Colette es mi amiga! ¡Aunque se trate de Mylene-sama como el hombre que tiene el país a sus espaldas no podría dejarle las cosas a una mujer...!
Aun así Albel no retrocedía, seguía siendo un niño egoísta, pero sería por su personalidad, no odiaba esa peste a juventud.
— ¿Eres tonto? Un hombre con el país a sus espaldas le pediría a sus vasallos que pelearan por él, no saltaría hacia el frente solo por impulso.
— Uu...
Estaba consiente, Albel terminó perdiendo el habla, desde que lo entendía no podía negar lo que estaba diciendo, como rey tonto era una acción tonta, pero como hombre no estaba nada mal. Alejé mi rostro y dejé salir un gran suspiro, volteé a ver a los alrededores y pude ver un estudiante con una mirada sospechosa.
— Este... ¿Klive-san verdad?
— Ah ¿¡Sí!?
Me dirigí al chico que se sentaba a un lado.
Claramente parecía algo nervioso, y estiró por completo su espalda en cuanto le hablé.
— Me gustaría que le dijeras algo a Pelman-sensei por mí, Albel-sama y Mylene estarán faltando.
— ¡Entendido!
Cuando mucho este tipo es un compañero de clases, pero terminé sintiendo algo extraño que se dirigiera a mí con sumo respeto a pesar de que soy de otro país. Me puse de pie.
— ¿No vienes? Ya me voy.
Me dirigí con un tono de voz cansado a Albel.
— ¡...! ¡Muchas gracias!
Y así dejamos el edificio de la escuela para regresar a los dormitorios. Creo que en esta ocasión si necesitaré usar ese estoque que me regaló el viejo.
◆
Fuimos a la ciudad y como siempre estaba bastante alegre, era tan alegre que no parecía que estaba ocurriendo algo grande en las sombras, la verdad es que si yo estuviera viviendo en esta ciudad también pensaría que no era más que un día normal. Incluso aunque escuchara acerca de las drogas, de seguro pensaría que no es la gran cosa... cual si fuera una clase de sueño que estuviera ocurriendo una guerra de drogas en mi propia ciudad.
— Mylene-sama ¿Qué haremos el día de hoy? ¿De nuevo nos disfrazaremos?
— Hoy no venimos a buscar, no hace falta que nos escondamos, si encontramos a un vendedor solo le preguntaremos.
Era un duelo de velocidad, para empezar estaba la posibilidad de que todo ya hubiera terminado... puede que lo peor ya haya ocurrido, pero no pienso rendirme. Llevé a Albel conmigo y comenzamos a caminar por la ciudad, después de todo no parece nadie en guardia por los callejones... ¿Intentamos con el tipo que nos dio la “muestra” el día de ayer? Claramente parecía alguien inferior, pero no tenía muchas opciones, es común que los debiluchos terminen hablando. En este caso comencé a caminar en dirección a aquel lugar, pasábamos a los lados de muchas personas... después de todo se me quedaban viendo.
Cuando llegamos a nuestro objetivo no se encontraba aquel vendedor, pero lo encontré en un callejón cercano. El hombre de la túnica de ayer también, pero después de todo parecía que les gustaban lucir con mala pinta, sin dudar avancé hasta el fondo y al hacerlo...
— ¿Oya? que una chica aristócrata este en este lugar ¿Necesitas algo?
En el fondo del callejón se encontraba el vendedor que nos dio la muestra el día de ayer, pero ayer solo era una chica con su sirvienta, nos habló con un tono de voz alegre. Apestaba a alcohol, me acerqué al maldito resonando mis pasos y...
— ¿Quieres algo de Ludous? Entonces... ¿¡Hee!?
Lo golpeé en la mejilla, el cuerpo del hombre se balanceó y cayó al suelo con un agradable sonido, no me preocupé y solo levanté al confundido hombre del cuello.
— ¡Maldita! ¿¡Qué crees que...!?
Entonces lo golpeé en la mejilla contraría, comenzó a salir sangre de la boca del hombre, al mismo tiempo las lágrimas le comenzaron a brotar...
— ¿¡Hiiii!!? ¿¡Qué pasa....!?
Al ver su reacción parece que podría sacarle algo de información.
— Hay algo que quiero preguntar acerca de las drogas.
— ¿Cuál es tu objetivo...? ¿¡Pfhaa!?
En esta ocasión lo golpeé en la nariz, y comenzó a salir bastante sangre.
— Me... me la rompiste....
Era lamentable y el hombre escondió su rostro con ambas manos, con esto no creo que vaya a batallar demasiado.
— Si vuelves a decir algo innecesario te volveré a golpear, no puedes negarte, ¿lo entiendes?
— E.. entendí....
Su resistencia duró tres golpes, pensando que en el segundo golpe se dobló, puede que no haya necesidad de más.
— Maldito, ¿con que objetivo están extendiendo las drogas? ¿Su objetivo no es el dinero cierto?
— No... ¡No lo sé! ¡Detente! ¡En serio no lo sé...! ¡Los de arriba están locos! ¡Alguien de abajo como yo no sabría...!
Cuando levanté la mano de nuevo el hombre movió la cabeza a los lados desesperadamente, parece que en serio no sabe nada, podía ver como un pequeño animal como este solo era usado.
— S... soy de los que están hasta abajo, ¡Los de arriba nos dan dinero para que distribuyamos la droga...! ¡Solo eso! ¡Soy un simple vendedor...!
Esto tampoco parecía mentira, parece que en verdad es de los que están hasta abajo, hay un límite en lo que podría sacarle.
— ¿Sabes qué clase de droga es esta? No mientas.
— No lo sé muy bien... solo sé que cambia a las personas, escuché que lo mejor sería ni probarlas...
— ¿También te lo dijeron los de arriba?
— Ah...si... guardar silencio, venderlas y ganar dinero, no le dicen demasiado a los vendedores...
Si creo en lo que está diciendo este hombre, entonces podría pensar que el objetivo era solo hacer que la droga se extendiera, no sé qué motivación tengan, pero hay un límite en los vendedores que pueden tener, si pensamos en que les dan dinero a los vendedores entonces no lo venden al punto de quedarse en números rojos.
— Entonces siguiente pregunta, ¿de dónde obtienes la droga?
— Hay varios puntos en la ciudad, allí aparece un tipo con la misma ropa...
Entonces también estaba la posibilidad de que fueron ellos mismos quienes creaban las drogas.... me da la sensación de que es algo más grande de lo que pensaba... maldición.
— Por último, ¿hay quienes te dicen que distribuyas la droga verdad? Guíame a donde se encuentran.
— E... entendido... pero de ser posible déjame huir justo antes de que llegues a ellos.... ¡...!
— Rechazado, puede que me guíes a cualquier parte solo para huir.
— ¡Por favor! ¡Me asesinarán!
Al ver que el hombre perdía la compostura parece que en verdad eran tipos peligrosos, pero no hay ningún problema, no tenía por qué tener piedad por unos tipos que distribuyen las drogas por dinero a sabiendas que estaban haciéndoles mal a los demás.
— Entonces no hay problema, tengo planeado demolerlos hoy.
No sé nada de la organización, pero tengo planeado aplastarlos el día de hoy, si lo hago así de seguro terminarán de actuar por la ciudad.
— Ya no me golpees....
Cuando le volví a dar en la nariz pareció que me apoyaría sin oponer resistencia.
◆
— E... es aquí... no sé nada acerca de los demás puntos...
Después de un tiempo llegamos a un lugar guiados por el hombre, era el lugar en donde obtenía la droga para vender. De apariencia era una casa completamente normal... pero las ventanas estaban cerradas por las cortinas por lo que no se podía ver nada hacia adentro.
— Aquí nos dan las drogas... he visto a hombres con esas túnicas moviéndolas...
Hombres de túnicas... eso quiere decir como el tipo que asesinó al otro en el callejón, dijo “hombres” lo que quiere decir que cuando menos hay dos que portan las mismas ropas, pensamos en la manera en que se mueve la organización no parecía que ocasionarán demasiados problemas, siendo el caso ya está decidido. Atacaremos este lugar, si Colette está aquí entonces bien, si no está entonces podremos ir hacia el siguiente punto y de ese modo continuar erradicándolos.
— Bien, has hecho un buen trabajo, una vez que terminemos aquí serás liberado.
— ¿¡En serio!?
El hombre que nos guio hasta aquí hizo una sonrisa de felicidad, incluso aunque no recuperemos a Colette, las personas con aquellas ropas se convertirán en mi objetivo, no son de los que se encuentran hasta abajo, por lo que un enclenque como este ya no me es de utilidad... aunque planeo usarlo un poco más.
— ¿Conoces el lugar...?
— Si es el primer piso un poco.
... Le pregunté al hombre acerca de la casa... me explicó más o menos de manera general.
— ¿C... con esto está bien?
— Si, es más que suficiente.
En cuanto respondí dejó salir un suspiro de alivio, con esto es más que suficiente.
— Oye, Albel, entraremos de frente, ¿estás listo?
— ¿¡Entrar de frente!?... si... entendido, ¿has de estar pensando en algo verdad?
Albel me preguntó mientras asentía al estar listo. Ya había decidido la estrategia.
— Oye, maldito, terminamos contigo, tal y como te lo prometí puedes largarte a donde quieras... pero tienes un último trabajo.
— He... ¿¡Hee...!?
El hombre pareció confundido, comenzó a perder la compostura.
— ¡Vamos Albel!
Hacía mucho que no me ponía violento, puede que me esté emocionando. Mientras le mostraba una media sonrisa al hombre lo tomé y lo lancé adentro por la ventana.
— ¿¡Haaaaaaa!?
El hombre gritó en pánico mientras rompía el vidrio de la ventana con el impacto, el sonido del vidrio resonó entrando a la casa. Al mismo tiempo rompí la puerta de una patada.
— ¡Hola! ¡Vine a buscarles pelea!
— ¿¡Naa!?
— ¿¡Una mocosa de la aristocracia!? No... Ese cabello ¡Tu....!
Inmediatamente después de entrar me topé con tres hombres que estaban cubiertos por esa túnica, tal y como lo había dicho el hombre, parece que todos tenían la misma ropa cuando distribuían las drogas.
Pero ahora eso no es lo importante. Solo necesito tomar a uno. Entré en la habitación y me lancé sobre el hombre que se encontraba más a la izquierda, el hombre se apresuró a tomar las armas... pero en la confusión no podía encontrarlas al no mantener la compostura, junté magia y golpeé al hombre en el mentón, pude sentir como sus huesos se rompían y varios dientes salieron volando de su boca junto con sangre.
— ¡Maldita!
Los otros dos hombres... el hombre del centro desde la entrada subió la espada... pero no pudo bajarla.
— ¿¡El techo...!?
Este lugar era pequeño, no había espacio suficiente como para blandir una espada larga, Esta era una de las cosas que buscaba, de seguro por la situación apresurada no se habían percatado de la situación, por eso es que había decidido ir desarmada sin usar el estoque que traía conmigo.
— Eres lento idiota.
Mientras estaba confundido me puse en el rango y lo golpeé con el puño en el estómago, su cuerpo se dobló y en cuanto bajó el rostro le metí una patada, su conciencia se fue volando a la lejanía.
Bien, queda uno, por lo que puedo ver Albel lo enfrentaba... pero aun diciendo eso no es como si pudiera dejar que lo controlara. Albel ya tenía su estoque en posición, dentro de una habitación el estoque es bastante molesto, en mi caso mis puños fueron más rápidos, pero es difícil moverse a la izquierda o derecha para esquivarlo, Albel es un príncipe con una buena educación, además de que yo ya lo había estado corrigiendo, tiene cierta habilidad, si le dejara solo podría tener la misma capacidad que este hombre, incluso ganarle pero...
... No hacía falta dejar que se enfrentara a él en un 1 a 1. Me puse a las espaldas del hombre, tomé su brazo y lo doblé hacia su espalda en una llave derribándolo en el suelo.
— ¿¡Kggg!?
El hombre dejó salir una voz extraña y me le monté.
— Buen trabajo Albel, hiciste mi trabajo más sencillo.
— Es un honor Mylene-sama.
Aunque Albel no peleara me servía para planificar, logré contenerme haciendo que el hombre mantuviera su conciencia.
— E... ese cabello... maldita... ¿¡Eres Mylene Vetore!?
— Que honor, vaya que conoces el nombre de una mocosa de un país extranjero.
— ¡Kg...! ¿¡Qué manera de hablar es esa...!? ¡Después de todo los de Iltania son unos barbaros!
Le mostré una sonrisa sádica y el hombre se tragó sus palabras. La “cabellos Silveria” es una persona importante para los tipos que veneran al dios de Iltania, fuera de saber que era una persona con habilidad no se debería de conocer mucho de mí. Pero aun así el hombre de inmediato llegó a mi nombre solo con mi cabello... creí que las cosas solo quedaban cercas, pero parece que habían llegado más lejos de lo que me imaginaba.
— Bueno, eso da igual, tengo varias preguntas para ti.
—...Ha ¿Quién mierda va a hablar?
Pero parece que la determinación del maldito era diferente, me vio hacia arriba con el rostro de perfil, parecía que estaba preparándose para lo que viniera...ah... reconozco esa expresión terca... que molesto.
— Ya veo.
Pero no hay ningún problema si puede hablar, por ahora le arranqué una de las uñas de la mano.
— ¡Haaa!
— Parece que eres resistente, aunque por tu expresión diría que dolió mucho.
Lancé la uña e hizo un ruido seco al caer sobre la madera. No había nada que hacerle porque no pudiera hablar.
— Creo que el cuerpo te dolerá más, prepárate.
— ¡Mierda! Maldita perra de dios, ¡No menosprecies mi fe!
¿Sería para darse más coraje? El hombre estaba gritando pero con eso pude obtener algo de información, así que “perra de dios” la organización malvada... no, creo que sería mejor llamarla culto, entre ellos posiblemente la “cabellos Silveria” era tratada como si fuera el mal, bueno, ¿Entonces si dispersaron las drogas por la escuela fue teniéndome como objetivo? Basta con que le pregunte después.
— Por ahora parece que conoces quien soy así que te preguntaré directamente ¿Dónde está Colette?
—...
¿Guarda silencio? ¿Aun a pesar de que le arranqué una uña responde así? un creyente.... no hay nada que hacerle, no me agrada pero continuemos con la tortura. Es una experiencia que me hace vomitar, pero he visto varias ocasiones como torturaban en mi tiempo de mercenario, recuerdo que fue una vez donde buscábamos al líder de una banda de ladrones, me habían agregado como miembro de la brigada de caballeros... bueno, el tipo encargado de las torturas del país era un tipo desagradable, no quiero imitarlo, pero en una situación en la que tengo prisa no hay de otra
— Vamos por la segunda uña.
— Kg... ¡¡Haaaaa!!
Mientras lo decía le arranqué la segunda uña, en esta ocasión por su voz parecía que no lo soportó del todo, bien, ¿Qué tanto escupirá esta vez?
— ¿Qué hay de Colette?
—... Como si fuera a hablar... ¡Khaaaa!
Continuaba arrendándole una tras otra avanzando poco a poco, al final después de arrancarle las cinco uñas el hombre no habló.
— Eres fuerte, ahora no tienes uñas en la mano.
Intenté hablarle con ligereza, pero el hombre solo me fulminaba con la mirada mostrando algo de intranquilidad. No tengo tiempo para estar tirándolo con este tipo, puede que tarde un poco.
Dejé salir un suspiro exagerado y el hombre hizo una sonrisa, desde donde lo veía parecía como si sintiera que ya había ganado.
— No hay nada que hacerle, vamos con la segunda ronda.
— ¿Ha...? ¿¡...!? ¡¡Khaaaaaa!!
No es como si fuera a terminar solo con esto, la segunda ronda para mí era romperle los huesos de los dedos, doblárselos hasta que se pusieran de forma extraña con un sonido desagradable... lo importante en una tortura era el que “no tuviera fin” No dejaría que muriera, después de terminar una parte el infierno continuará con la que sigue y la que sigue....
— Ghaa... haa.....
El hombre comenzó a gemir rápidamente, bueno, es cierto, incluso yo terminaría gritando con esto. El problema era que sacara información, no me agrada hacer estas cosas desagradables.
— Es un poco tarde pero te lo diré de una vez, esto es una tortura, si no hablas te haré lo mismo con la mano izquierda, y no terminaré con las manos, después continuaré abajo al principio las uñas y al final los ojos, no quedará de ti ninguna parte sana, si contigo no es suficiente continuaré con los otros dos que están desmayados.
Continué hablando cual si susurrara, el hombre ya no tenía esa expresión de victoria, lo único que su expresión mostraba era miedo.
Dejé salir un suspiro y después continué con un tono de voz gentil.
— Pero soy gentil, así que antes de que continúe te daré una oportunidad, igual si no hablas alguno de los otros dos lo hará, si hablas podrías terminar bien solo yendo a que te sanen ¿Qué me dices?
Agregué que si continuaba no había manera de que pudieran curarlo y el tipo se puso azul. Lo más importante es hacerle saber mis intenciones, puede que la única salida que tenga este hombre sea hablar, después de un golpe pasar a darle algo dulce, puede que me vea como si fuera “la perra de dios” así que continuemos como un demonio si no habla.
— Bien, entonces preguntemos de nuevo, la princesa Colette, ¿Dónde se encuentra?
De seguro había flaqueado si impresión de “si resisto gano”... aunque el mantenga el secreto no sabía si los otros dos fueran a hablar y oponerse a esta clase de tortura era algo difícil. Si cerraba la boca aquí puede que no sea capaz de volver a abrirla, así que... tomé el dedo medio del hombre...
— ¡Entendido, entendido! Hablaré...
Se había doblado por completo, aunque no el dedo, sino el corazón del hombre.
— E... es cierto... escuché que ayer capturaron a la princesa Colette y se la llevaron directamente hacia nuestro “almacén”... debería de estar cautiva en ese lugar.
No hacía falta preguntar almacén de “que” de seguro el lugar donde guardaban las drogas, parece que este no es alguien del todo cercano. Mierda, que problema, maldecí dentro de mí.
— Cual es la situación actual ¿se encuentra bien?
Llegando a estas alturas no debería de negarse a hablar, regresé a mi tono de voz y le pregunté brevemente.
— No debería de estar ilesa... pero con su posición han de estar decidiendo el uso que le darán, fuera de eso... no tengo idea.
Lo más importante es que Colette se encontraba con vida, cuando menos por ahora parece que está bien, pero por lo que decía el hombre no podría mantenerse así... ¿al final incluso veían a Koruong como sus enemigos? Si es eso entonces son inusualmente molestos.
— Tch... Bueno, no importa, por último, ¿Dónde está su almacén?
Había una montaña de cosas que me gustaría preguntarle, pero no es momento para preguntarle lentamente, En cuanto me dé el lugar en donde se encuentra terminaré con él.
— En el oeste de la ciudad hay un almacén de piedra... el distintivo es una serpiente con cuernos...
Al preguntarle el hombre me respondió sin oponer resistencia, con esto es más que suficiente, pero en cuanto supe del símbolo me regresé al hombre. ¿Si hablamos de una serpiente con cuernos era el mismo collar que tenía el hombre de ayer?
— ¿Qué?
Me le quedé viendo al hombre para corroborarlo, tal y como lo pensaba tenía uno de esos collares. Si pensamos que estos tipos son parte de un culto de seguro sería su dios.
— Dya Mirus...
— ¿¡Que...!? ¿¡Cómo sabes el nombre de nuestro dios...!?
Si pensarlo susurré un nombre, y el hombre reaccionó de manera violenta, al ver su reacción no pude esconder la mueca que estaba haciendo, parece que es peor de lo que había pensado.
— Terminé contigo, vete a dormir.
— E... ¡Espera! ¿¡Por qué tu...!?
Lo golpeé en la barbilla callándolo.
— ¿Mylene-sama...?
Tomé el collar del hombre jalando con fuerza y me puse de pie cuando Albel llamó mi nombre confundido... ahora que lo pienso este también estaba aquí.
— ¿Te desagradó?
— No, creo que fue una gran manera de preguntarle, como se esperaba de Mylene-sama... pero más importante, lo que me llamó la atención fue la reacción del hombre.
Pregunté para intentar ver que tanto le había afectado la escena, pero al contrario, terminó preguntándome a mí, era un poco difícil responder a eso, aunque era sencillo, ya conocía acerca de ese culto.... si no podía contestar era porque ese culto había aparecido en esta época y de esa manera, Si las cosas se fueran a repetir eventualmente tendría que topármelos, Albel tampoco terminaría sin ser involucrado.
— “Dioses de la luna” ¿has escuchado acerca de eso?
— Dioses de la luna... lamento decirlo pero no...
— Lo escuché hace poco por lo que no es de extrañar que no los conozcas. Para empezar no necesariamente está limitada a ellos.
Era un nombre que había aparecido en los últimos momentos del país de Iltania. Se supone que aparecen hasta después, pero viendo su reacción puede que sean los mismos.
— El nombre que mencioné, “Dya Mirus” es un dios con forma de serpiente y cuernos... por lo que he escuchado tiene un culto, parece que es un culto que odia al país de Iltania.
Veían al país de Iltania con especial rencor, yo quien soy la poseedora de los cabellos Silveria fui llamada como “perra de dios” como si fuera un objeto sucio, así que las posibilidades de que sean de “los dioses de la luna” son bastante altas.
— En pocas palabras, un culto malvado, no creo que aun estén actuando a la luz, pero cuando mucho están dispersando las drogas, ciertamente no son tipos cuerdos.
Era lo que en verdad pensaba. ¿Que tengan a Iltania como enemiga fue por conveniencia? ¿O es que tienen sus razones? Ahora sé que el culto está relacionado, no conozco los detalles pero era cierto que se filtraron en un instante entre los ciudadanos, había muchos de estos tipos en los últimos momentos de Iltania.
— ¿Ven como enemigos a Iltania?... ¿entonces su objetivo es distribuir la droga en la escuela?
— No sé tanto, para empezar no es como si estos tipos decidieran eso... mierda, le hubiera preguntado más.
Le pude haber hecho dos o tres preguntas más... pero para empezar mi objetivo es Colette, no es momento para quedarse platicando aquí.
— Vamos, independientemente de quienes sean estos tipos no podemos llegar tarde con Colette.
— Si, entendido.
Pero se sentía de manera siniestra que a diferencia del futuro las drogas y su culto ya hubiera comenzado a moverse... bueno, es algo que da igual, basta con que no me preocupe de los detalles y continué derrotándolos, en esta ocasión el objetivo es la vida de una persona, después de todo no ha de ser algo agradable, cuando menos usaré este asunto para probar mi fuerza actual.
Sujeté en silencio y con fuerza el collar de la serpiente con cuernos. Parecía hecho de oro con muchos detalles, mi próximo objetivo será obtener un poder al grado de que ni siquiera dios pueda detenerme. Relajé mis dedos soltando el collar, solo espero que Colette se encuentre bien. No tengo la intención de rezarle a dios, pero dejé el lugar mientras pedía que mi amiga se encontrara bien.



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