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Savage Fang volumen 2 - Capítulos 3 y 4

Capítulo 03

Destino

 

La primer visita al castillo terminó y continué con mi entrenamiento, como siempre aunque fuera saludable era algo difícil para los músculos, y mi cantidad de magia continuaba aumentando, Después de repetir lo mismo todos los días era un poco aburrido, pero con esto había hecho que el jardín de los Vetore cambiara. Antes las sirvientas que estaban libres venían a verme, pero debido a que me tomé la molestia de espantarlas ya no había nadie... si tuviera que decir por qué lo hice...

— ¿¡Qué pasa con esas lamentables caderas!? ¡Ponle más ganas idiota!

— Ah... ¡Si....!

El príncipe había venido a la casa de los Vetore. Estaba regañando a un chico que parecía una chica, así es, era ese lamentable único príncipe del reino, Albel. Al principio pensé que tendría que ir a ese castillo, pero cuando me di cuenta Albel de pronto ya había aparecido en la casa de los Vetore, aun si es de la familia real debería de crear muchas molestias a donde quiera que se moviera pero parece que con “la palabra del príncipe” logró que fuera posible. Podría ser que usó algún permiso especial para ir a ver a una mujer, de seguro debió de haber estado feliz. Si había alejado a las sirvientas, era porque no podía dejar que vieran como le pateaba el trasero a este príncipe.

— Haa... haa...

Pero aun diciendo eso, este príncipe últimamente tenía más valor, así que las ocasiones que tenía para patearlo disminuían. Se puso en posición tal y como se lo dije mientras blandía la espada de madera, Parecía difícil mantenerse de pie con la respiración entrecortada, pero cada que perdía la postura necesitaba regañarlo.

—... Bien, ya puedes detenerte, descansa.

— Haa....

En cuanto le permití descansar Albel se dejó caer sobre el césped viendo hacia el cielo, pero se había cansado solo de blandir una espada de madera, medio vivo medio muerto.... me da la sensación de que dos terceras partes muerto. Pero llegando hasta aquí comparándolo con antes había avanzado.

— Q... ¿Qué tal...? Mylene-sama...

Honestamente aún no está en una región en la que podría valorarlo, no sirve para pelear, si acaso estaba dentro de la fuerza de un niño, pero lo inusual es lo inusual, no está mal el esfuerzo que está haciendo.

— Más o menos, tu habilidad aun no es como para que sea útil, pero en cuanto a tu cuerpo está mejor.

— Hehe... muchas gracias...

Pero aun diciendo eso su constitución física prácticamente no ha cambiado... “la verdad soy una mujer...” ¿No me dirá eso verdad? En el mundo anterior su apariencia era la de un guerrero... si claro... continuaba pareciendo una “chica”.

Bueno, no es como si buscara hacer que Albel se convierta en un mercenario, habilidad y cuerpo, además de valor, mientras que tenga eso no debería de haber ningún problema. Pero aun diciendo eso... el problema soy yo, con el poder mágico en el cuerpo en apariencia no hay necesidad de cambiar. De apariencia la musculatura no podía compararme para nada con lo que tenía en el mundo anterior.

Había pensado en convertirme en un mercenario también en este mundo, pero con mi apariencia debería de considerarlo bien. Podía blandir la espada a mi gusto, en la batalla de Paul fue algo real. Para usar la habilidad de la espada que podríamos llamar “estilo bestia” este cuerpo pequeño y delgado era bastante bueno, bajo, pequeño, con poco rango para recibir los golpes, con una forma de batalla donde lo esencial era esquivar, para el estilo bestia este cuerpo tiene bastante valor.

— Pero aun así, Mylene-sama, eres sorprendente, la habilidad de batalla, no, la forma de pelear... moviéndose con una postura baja, es algo que nunca antes había visto.

— ¿Te lo dije verdad? Usar lo que pueda usarse, ¿de qué manera pelean los que usan magia...? pensando en eso comencé a pelear de esa manera naturalmente.

Con la habilidad normal de la espada que conocía del mundo pasado apuntaría al torso de Albel deteniendo mis movimientos. Básicamente mi técnica consistía en moverme pensando en contrarrestar los ataques mágicos, los ataques mágicos en base se dan en línea recta, posiblemente de disparo continuó o en un rango circular, hacer el cuerpo pequeño bajando la postura era la mejor opción para manejar esos ataques de larga distancia. También, había quienes tenían habilidades de espada entre los aristócratas, pero no se les enseña cómo enfrentarse a una bestia que se acerca desde el suelo, de manera general se movían buscando crear una “pared” reaccionando a los movimientos, pero en el momento en que lo hacían ya no tenían salvación.

Justo por eso en el mundo anterior era conocido como “Savage Fang” el nombre que me dieron los aristócratas que odiaban perder diciendo que era injusto.

— Bueno aprendí muchas cosas y lo hice por mi cuenta, a diferencia de mi apréndelo por partes.

— ¡Ya veo...! es decir, aprendió sobre la marcha, ¡Un nuevo camino verdad?

— No es la gran cosa.

Los ojos de Albel estaban brillando mientras le respondía, parece que era un tipo que decía cosas vergonzosas como si fueran nada, creo que es un tanto inocente este tipo. Corregí mi respiración y volví a poner en posición la espada, si ahora pensamos con la magia... fue en ese entonces.

— ¡Mylene! ¡Mylene! ¡Esto es malo!

Desde la mansión mi padre llegó corriendo, viendo como estaba falto de aliento parecía que fuera él quien estuviera haciendo ejercicio, pero parecía que tenía sus motivos para estar así.

— ¿Qué pasa viejo? ¿Ocurre algo?

Al responderle la expresión de Balzak estaba pálida.

— O... ¡Oye Mylene...! ¡Estás frente al príncipe...!

— No necesita preocuparse por mi ¿Está bastante bien verdad?

— ¿He...? E... este... si el príncipe así lo dice... entonces está bien pero...

Mi padre intentaba regañarme por mi forma de hablar, pero Albel ya se había acostumbrado, al contrario, cuando le respondió de esa manera en otro sentido Balzak estaba confundido.

—... Ejem... más importante, ¡Es grave!

Como si cambiara de actitud se aclaró la garganta con fuerza y comenzó a apuntar algo, lo que tenía en la mano era una carta, si es este hombre debería de tener a alguien a quien se la diera para la entrega... me le quedé viendo al extraño sobre... y al hacerlo pude ver un tigre negro por emblema.

— ¿... De Koruong?

Ante mi voz Albel quien estaba sentado se puso de pie, de ese modo abrí el sobre con violencia, y tal y como lo había pensado era una carta de Koruong dirigida a mí.

—... ¿Una invitación para ver el entrenamiento de los caballeros de Koruong? ¿Por qué ellos me enviarían algo así?

Lo que estaba escrito en pocas palabras era una invitación para “cabello Silveria” Mylene Vetore de Leelie. Para Koruong que no tenía una iglesia nacional a diferencia de Iltania el tener la que recibió el “cariño de dios” de seguro no sería más que para obtener su gran poder mágico pero... cuando me di cuenta Albel ya me estaba preguntando.

— Mylene-sama, ¿no lo sabía? Desde lo ocurrido en el castillo, el nombre de Mylene no solo es conocido en el país, incluso se expandió en los países vecinos.

— ¿He?... Tch, se volvió algo problemático.

Terminé escupiendo de mal humor ante las palabras de Albel. Si no fuera a convertirme en un mercenario era una molestia escuchar ese nombre, si los rumores se hubieran extendido cuando era un mercenario sería algo para agradecer, pero no podía hacer algo como salir de la casa de un aristócrata siendo una señorita. Así que eso molesto se extendió por todas partes...

— ¿....? ¿¡Qué opinas Mylene-sama!?

Y allí estaba el enano con su mirada brillante, pero en cuanto dijeron eso Albel comenzó a rascarse la cabeza.

— ¡Waaa! ¡No lo haga Mylene-sama!

Mientras decía eso era más que evidente que estaba feliz, era como si fuera un perro que estuviera por ser abandonado.

— Pero entrenamiento de los caballeros... ¿Qué no debería de ser imposible siendo una señorita de la aristocracia de otro país?

Volviendo a analizar las cosas llevé mi conciencia a la carta, Si fuera a un grupo de aventureros sería una cosa, pero a ser los caballeros, si pensamos en la historia anterior, podría pensar que era para mostrar su presión pero...

— ¿En serio? La emperatriz de Koruong es famosa por gustarle las armas, ¿no será que simplemente tiene interés en Mylene-sama que está cerca de su territorio?

— Eso parece.

... Bueno, podríamos decir que son tiempos de paz, tal y como me lo pensaba en la parte inferir de la carta se encontraba el nombre de Colette ¿O será que obtuvo permiso antes del rey? Lo que importa es que estaba firmado por el nombre de Colette. Colette Von Koruong, en el mundo anterior destruyó mi tierra natal, y como resultado es quien me asesinó, no olvidaría su nombre. En cuanto a eso no es como si le tuviera odio, al contrario, me llamaba la atención saber qué clase de persona era en este mundo.

— Se escucha interesante, Viejo, te encargo que les digas que iré.

Moví la carta mientras le decía a mi padre, no hacía falta decir que sus reacciones fueron divertidas.

— A... aa.... claro... Pero Mylene... usa bien tu vocabulario....

— Yo también te lo pido, como actúas ahora eres encantadora, pero te estarías enfrentando a la emperatriz de Koruong.

Mientras que por el otro lado Albel parecía tranquilo, parecía que era alguien que usaba la cabeza, aunque ha de ser por la confianza que me tiene, “Usar lo que sea que pueda usar” fui yo mismo el que le enseñó eso, no tengo la intención de equivocarme.

— Entendido... haré como me lo piden.

Terminé dejando salir una sonrisa, pero me contuve solo con una como la de una señorita. Era claramente diferente a la actitud de Balzak que se sentía más tranquilo y a Albel quien tenía un brillo en sus ojos.

 

 

Varios días después me encontraba sobre una carrosa, era una región cercana del imperio Koruong, había llegado a la capital. La verdad es que no es la primera vez que vengo aquí, cuando era mercenario fui invitado en varias ocasiones en solitario a este lugar. Le dan prioridad al mantenimiento militar, pero además de eso la industria también era buena, en general era un lugar bastante vivido... en lo personal me agradaba. Además de todo la comida es deliciosa, cuando probé por primera vez la carne asada estaba bastante impresionado.

Aunque no sé si debería esperar comida... Cuando estaba olvidándome de las prácticas de caballería pude verlo, el enorme palacio que mostraba el orgullo del gran país armado de Koruong.

La puerta se abrió con un gran sonido recibiendo a la carroza, era como si una gran bestia estuviera abriendo sus fauces, ¿Será por mis recuerdos de la vida pasada? Sirvientes... no, había soldados alineados en los alrededores para recibirnos, y detuvimos la carroza frente al edificio. Sobre las escaleras que formaban un arco en la entrada se encontraba una chica de largos cabellos negros con un brillo en sus ojos, estaba de pie con los brazos cruzados levantando sus pechos.

Una niña.... no sé si tuviera una edad para poder decir eso, pero la chica se le quedaba viendo con una sonrisa traviesa a los invitados, había brillo en sus ojos, y me llegó una imagen a la mente.

— ¡Bienvenida persona poseedora de cabellos hermosos, estoy agradecida por que hayas aceptado mi invitación personal!

Invitación personal... puede que no esté equivocada en ese sentido. Esta persona es “Colette” debido a que en este momento no se había decidido quien de sus hermanos subiría al trono, en esta ocasión no era más que “Solo Colette” pero la conozco.

Esta mujer, en esa posición estaría heredando el apellido de “Von Koruong”... mi enemiga. El imperio de Koruong tomaría al más esplendido entre los hermanos como sucesor, a pesar de tener esa edad su mirada parecía albergar orgullo... no... esa era una mirada filosa como la de un tigre. Según los rumores, parece que tiene hermanas menores y hermanos mayores, ¿pero sus miradas serán iguales?... aunque claramente era diferente a la Colette que conocí en el mundo anterior, bajó de las escaleras con un sirviente dándole la mano.

— Un gusto, es un gran honor haber sido invitada, mi nombre es Mylene Vetore de Liilie...

Tomé las orillas de mi vestido bajando la cabeza... usar todo lo que se pueda usar para mostrar mi forma de vivir, pero solo mostrando en lo profundo de mi mirada el fuego de la enemistad al mencionar mi nombre.

— Así que la “cabellos Silveria”.

— Dentro de lo que escuché me preguntaba qué clase de mujer seria, pero que fuera así de hermosa...

Un hombre que estaba a su lado ¿un aristócrata? Dijo apasionadamente, bueno, puede que así sea mi apariencia, no da paso a que se den una idea de lo que hay en el interior. En esta ocasión y la “anterior” no tenía una personalidad como para que fuera digno de halagos. Pero aun diciendo eso en esta ocasión los aristócratas de Koruong tampoco son la gran cosa.

— ¡...!

O Seria fácil si dijera eso ¿se habrá dado cuenta de la enemistad de mi mirada? Colette estaba temblando mientras mostraba una sonrisa de emoción, no parece que haya caído, según los rumores cuando Colette era pequeña ya era famosa por tener bastante habilidad, aunque no sé si se quedará solo en los rumores.

— Haha... ¡Me agradas! Cuento contigo a partir de ahora, parece que estaremos viéndonos por un tiempo.

— Si, eso digo, nuestra edad parecieran ser las mismas, sería feliz si pudiéramos llevarnos bien.

Al tomar la mano que me extendía los de los alrededores dejaron salir un suspiro, me dio la sensación de que bien podría ser la escena de un cuadro. Mientras es pequeña sentía como tenía lindas facciones siendo una promesa de ser en el futuro una chica hermosa, yo con cabello blanco y Colette con cabello negro, el contraste era bastante bueno, si no supiera nada debería ser un goce para la vista. Aunque la verdad estaban dos bestias viéndose una frente a la otra ¿Cuántas personas podrían darse cuenta de eso?

— Aún hay algo de tiempo antes de que comiencen los entrenamientos de los caballeros, sería bueno para poder tomar un descanso del viaje.

 

 

Después de un tiempo nos encontrábamos en un lugar alejado de la capital de Koruong, Visbelk, era un prado espacioso, en el prado nos encontrábamos viendo el entrenamiento de los soldados hacia abajo desde unas instalaciones preparadas para nosotras.  Había bandos de los dos colores usados en la bandera nacional de Koruong, los pelotones de rojo y blanco estaban enfrentándose.

Según lo que escuché, los dos generales tenían su propia manera de hacer las cosas, al mismo tiempo que era un entrenamiento para los caballeros, también era un lugar de trabajo duro. Pero bueno,... honestamente es un poco aburrido. Tenía su presión, pero honestamente ya conocía las habilidades actuales de batalla de Koruong. No era inusual que un enfrentamiento fuera decidido por la magia de un héroe, por eso es que en las batallas había quienes ayudaban a los guerreros lanzando magia, esa manera de hacer las cosas era de sentido común.

En el futuro su forma de pelea era diferente, pero actualmente no diferenciaba del estilo de Iltania. Bueno, aunque había una gran diferencia entre sus caballeros...

— ¿Qué te parece Mylene-sama?

Al estar intentando contener un bostezo Colette me preguntó eso desde un lado, se suponía que no había mostrado como estaba con mi actitud, mientras pensaba en eso volví a ver su rostro que me parecía inusualmente hermoso.

— Es bastante impresionante, en especial los dos generales.

— Hahaha ¿En serio?

Colette me respondió con una gran sonrisa, por eso es que le respondí de la misma manera alegre, aunque no lo sentía demasiado placentero.

— Ciertamente es algo genial para ver, ¿Pero no crees que es como si fuera un espectáculo?

Algo para apreciar, parece que así era como lo veía Colette al ver a los soldados enfrentarse. Es como lo dice, veía hacia la “batalla” de abajo sin cambiar sus expresiones, los soldados alineados lanzaban hechizos, haciendo que fuera una danza de todos colores por toda la clase diferente de magia lanzada... puede que habían bajado el poder por ser un entrenamiento sin intenciones de asesinar, pero las “batallas” de estas épocas son así, podría no ser más que un espectáculo para Colette.

— El orgullo de la magia, una victoria esplendida, algo como eso es estúpido, ¿no crees que solo debería de aparecer como un espectáculo solo en los libros?

Cuando de pronto escuché algo que debería difícil de ser dicho en su posición, pero estaba de acuerdo en lo que decía... algo como eso no servía, deberían de haber muchas otras maneras además de la magia y espadas, al final, si una persona era perforada por una flecha moriría, no podía ignorar las ventajas que ofrecían la magia, pero habían muchas otras maneras de hacerlo, era el sentido que tenía frente a las batallas que había combatido.

— Haré que eso sea más entretenido, Colette se volverá más fuerte, obteniendo el orgullo, transmitiéndoselo a los vivos, ¿no lo crees así?

Las palabras de Colette comenzaron a apasionarse cada vez más... la verdad era difícil de negarlo siendo que sé que los ideales de Colette se cumplirán en un futuro. Al final no desechó la presión que da la magia, pero aun así también tomó las armas que no usaban magia, pero quién diría que sería así aun ahora. “Tigre negro” escuché que era una loca por las batallas, pero parece que no fue una exageración.

Pero sobre todo esas palabras tenían un extraño poder de convencimiento... Sentí que tenía carisma, de seguro que estaba apasionada con su sueño. Solo rezaba que los colmillos del tigre negro no se dirigieran a mi tierra natal.

— Realmente no lo entiendo pero se escucha muy apasionante.

— ¿Verdad? bueno, aunque es bastante difícil romper con lo que ya está fijo.

Pero aun diciendo eso yo también la estaba teniendo difícil, era pesado, a diferencia del yo del pasado que era llamado “incompetente con la magia” ahora que era “cabellos Silveria” las personas al ver mi cabello ya no bajaban la guardia. En un mundo en el que la magia tenía bastante peso ahora no podía hacer las cosas a las que estaba acostumbrado, sería de agradecer que no vinieran. Me encontraba observando la batalla mientras pensaba en ello y eventualmente llegaron a un final, Ante la victoria un general levantó su espada.

— Esplendido.

— Dejémoslo así.

Posiblemente ambos entendíamos que no era la gran cosa. Los alrededores les mostraron grandes aplausos, y nosotros desde las gradas vip solo respondimos de manera fría, era un silencio dentro del escándalo.

— Mylene-sama.

— ¿Qué sucede princesa Colette?

La primera que rompió con el silencio fue Colette.

— Había escuchado que últimamente había obtenido algo de poder con sus entrenamientos, el nombre de “valkiria hermosa” se expandió también por estos lugares.

— No creo que sea digna de ese nombre, aunque en cierto sentido tengo que decir que es cierto que me he estado entrenando...

— Jaja, que humilde, bueno, está bien, solo el hecho de que Mylene-sama entrene puede que en un futuro podamos pensar en una posición como guerrera... si no le desagrada... ¿podría decirme como le ganaría a este ejercito?

¿Buscando mi conocimiento? Se me quedó viendo con brillo en sus ojos llena de curiosidad. Era algo molesto esta condición, pero la respuesta era sencilla, fingí estar dudando un poco y después contesté.

— Es cierto... si fuera yo les daría ballestas a todos.

— Ballestas... ¿podría preguntar por qué?

Colette no había levantado la voz, pero su mirada era de la misma seriedad. Esa forma de decirlo parecía como si me estuviera tomando por tonta, pero en un futuro la misma Colette en su ejército... cuando llegó al área de ejecución de Mylene había tenido cierta habilidad para derrotar al ejército de la rebelión.

— Al enfrentarse con magia de esa manera terminarían bastante cansados por la cantidad de magia lanzada, así que en el momento de abrir la batalla al menos podrían usar ballestas, creo que provocaría suficientes bajas sin necesidad de causar desgaste en las tropas por el uso innecesario de magia, ¿Y no necesitan estar suficientemente cerca verdad? Entonces con simples flechas también podrían reducir el poder del enemigo eso aunque no terminaran por liquidarlos a todos.

¿Era algo extraño? Podría hacer que alguien encorvara su espalda como un gato ante un escalofrió, pero Colette no parecía atónita y no era porque se pusiera una máscara... su expresión mostraba una sonrisa de interés.

En sus ojos había un brillo de gusto por la batalla que hacía pensar en ella como un tigre... maldición, me hizo dar muchas vueltas. Solo porque las regiones están cerca se tomó la molestia de llamar a la hija de un aristócrata de un país vecino, aunque hablemos de esto, no debería de ser solo para ver el entrenamiento de sus soldados. Para Iltania la “cabellos Silveria” era alguien importante, pero para los demás países fuera de que era un poderoso usuario de magia no tenía ningún otro significado.

Pero un diciendo eso, el objetivo de Colette era...

— Que piense de esa manera... puede que este haya sido un escenario bastante aburrido.

Se dirigió a la misma “Mylene Vetore de Leelie” y tenía que contestarle como tal.

— No, fue bastante interesante.

Le respondí sin apresurarme, es cierto que la escena fue aburrida, pero no estaba mintiendo del todo, eso era porque los caballeros fuertes estaban enfrentándose, podríamos pensar en ello.

— Fufu, bueno, no digas eso, nosotras somos diferentes, ¿es cansado estar todo el tiempo sentada verdad? ¿No piensas en querer mover el cuerpo un poco?

Se puso de pie lentamente y Colette me mostró una sonrisa, no escondía sus intenciones, continuaba con sus acciones sin darme paso a negarme.

— Honestamente me gustaría ver el gran poder mágico de la “cabellos Silveria”

Maldición, ¿Qué pasa con mi nombre? ¿De qué manera se lo dijeron afuera del país?

— Si es el deseo de la princesa Colette, podría hacerle compañía.

Ya que me invitó podría acompañarla a bailar.

— ¡Así tiene que ser!... ¿hay alguien allí?

En cuanto le respondí Colette le habló a alguien que la esperaba, ciertamente estaba aburriéndome de estar sentado, no sería nada malo hacer un poco de ejercicio. Un soldado llegó y después de recibir indicaciones de Colette de ese mismo modo se retiró. Colette se quedó en silencio por un tiempo, y después volteó a ver en alguna dirección con brillo en sus ojos.

— Bien, movámonos, justo acaban de dejar libre el área de entrenamiento.

—... Bueno, es conveniente.

Tras decir eso comenzamos a movernos hacia el campo que estaba viendo hacia abajo.

 

... Eso tenemos.

Cuando me di cuenta me encontraba bajo la mirada de las personas haciéndole frente a Colette, después de todo este debió de haber sido su objetivo desde un principio. El invitarme a ver el entrenamiento fue solo una fachada, en cuanto escuchó que una chica era hábil de seguro solo quería enfrentarse con ella. Era algo que sabía desde el inicio, aunque parezca una broma que llamara así a alguien de un país vecino, sin duda alguna “esta” Colette seguía siendo Colette, terminé pensando en eso.

— Desde que escuché de Mylene siempre había querido verla, eres como lo imaginaba, estoy un poco emocionada.

— Bueno.

Le mostré una sonrisa mientras corroboraba la sensación de la espada de madera. En verdad parecía que portaba una máscara frente a las demás personas, y de seguro era “tal y como lo pensaba” Pero aun diciendo eso, era igual para mí, en definitiva había diferencia de edad con “aquella” Colette, pero podía entender bastante que la edad solo había hecho que se tranquilizara un poco, bueno aunque no sabía si fuera la expresión correcta. Por ahora era claro que estaba viendo hacia el frente, cuando escuchó que era hábil decidió querer probarse, he visto entre los mercenarios a varios como ella.

— Bien, en guardia, muéstrame tu poder.

Varonil y elegante, Colette levantó la espada, habló con una voz fuerte cual si fuera a cruzar el mar, parece que los ciudadanos le pusieron atención, aunque no podría haber un enemigo más molesto en el futuro.

Hice cual me dijo y me puse en guardia, ella una postura alta como en las bases... de seguro la pequeña Colette podría caer rápidamente ante la técnica de “bestia”, pero dependiendo del rival cambio la técnica, es algo que aprendí después de pasar décadas peleando.

Bien, ¿Qué debería de hacer? Terminé siendo invitado, pero me estoy enfrentando a la princesa de este país, tengo que pensar en una manera tranquila para hacerlo...

— Desde ahora te lo digo pero no te contengas, lo que más detesto es que me menosprecien.

Pero la misma princesa así lo decía. Ah de ser verdad que podía ser que la menosprecian, de no ser así no hubiera ido hasta el país vecino solo por una descortesía. Pero aun diciendo eso no era de adultos darlo todo contra una niña, no tanto por ella, sino que estimularía a los alrededores. Si ella me pide que no me contenga entonces...

Afilé la mirada mientras la veía, y ella mostró una sonrisa.

— ¡Aquí voy!

Colette comenzó a correr sin señal de inicio, parece que tenía suficiente poder mágico para estar orgullosa de ello. De ser posible me gustaría continuar como la señorita débil, pero no podía contener un ataque mágico con una espada de madera. Bueno, no sé qué decir a estas alturas cuando entendí que quería desde que me llamó.

Blandí la espada de madera con fuerza, sus habilidades con magia ahora eran más frenéticas, en movimientos aún era algo inflexible... pero no había tenido la oportunidad de cruzar espadas con la emperatriz, por lo que puedo decir ahora es que no solo es hábil, ha de haber recibido un buen entrenamiento.

Estuve un poco más tranquilo, por fin había logrado enfrentarme a mi enemiga del pasado, me alegra que no sea una torpe del todo.

— Esplendido, pero...

Tras defender con la espada de madera, resonó un fuerte sonido metálico, no era por la madera, era por el poder mágico chocando, después de todo si lo recibía sin usar magia hubiera sido cortado la espada de madera como si fuera una espada normal, pensándolo así después de todo entendía por qué me llamaban “incompetente con la magia” Aunque hasta ahora no me había enfrentado con el acero de una espada entrenada directamente. Aun diciendo eso me estaba conteniendo con Colette....

— Fuu...

Nuestras espadas estaban unidas, dejé por un instante que con su fuerza se acercara, después presioné, y de ese modo envié la espada de Colette hacia arriba, entonces de ese modo moví la espada de madera... pero saltó hacia atrás usando la parte inferior libre de su cuerpo, alejándose, sentía como sus esfuerzos con la espada daban resultado, tiene buen ritmo, además de que sus reflejos no eran poca cosa, y por sobre todo...

— Es como en los rumores, no, aun mejor que en los rumores, como se esperaba de Mylene.

Esa personalidad de sonreír al mostrarle la diferencia de nuestros poderes, para empezar parece ser buena en notar esa diferencia, o puede que no lo note pero le gusta mucho las batallas... honestamente no es como si odiara a esta mujer, después de todo tenía más que claro que el país estaba acabado, si había regresado fue porque así lo quise, pero aun así no creo que hubiera habido alguien capaz de detener lo inevitable. Para empezar, aunque conozca su futuro, la chica que tengo frente a mí no ha hecho nada malo, es una persona diferente a aquella emperatriz.

Al darme cuenta que comenzaba a agradarme esta chica terminé sonriendo.

— Al contrario, creo que usted Colette-sama es esplendida, posiblemente son pocos las personas que pueden hacerle frente.

— Jajaja es como lo dices, es algo patético al punto de que me duelen los oídos.

Colette de nuevo volvió a correr dirigiéndose hacia mí de frente, después de blandir la espada de madera dos o tres veces, el sonido de las espadas con magia resonaron por todo el lugar.

En las batallas es importante la cantidad de soldados, pero a pesar de que en las batallas los números muchas veces eran lo que decidía el final, también habían ocasiones en las que una sola persona definía la victoria, el poder enfrentarme así a Colette me hacía pensar que tenía el poder y la habilidad para poder ser llamada una persona de esa clase

Si fuera el yo del mundo anterior de seguro sería difícil enfrentarme a ella, después de chocar mi espada con ella de manera frenética podía saber que solo con habilidad sería difícil.... pero ahora aquí me encuentro yo que tenía el poder mágico para hacerle frente sin tomar en cuenta la habilidad. En serio, es algo a odiar, “¿cómo debería pelear?” era algo irónico que llegara a pensar en eso, pero gracias a eso... entendía bien su capacidad, tanto sus puntos fuertes como sus puntos débiles.

La magia cambia el poder del corazón... había escuchado algo como eso aunque en ese momento al no tener magia no lo entendía para nada, pero ahora si dejo salir algo de magia, por ejemplo...

— ¡....!

De pronto lancé algo de luz a los ojos de Colette y con esto tenía asegurada la victoria, ahora que lo pienso dejé salir un suspiro dentro de mi corazón...

Dentro de las batallas, la “energía” se movía antes que la magia, y solía moverme prediciendo eso, pero siendo de un inexperto con la magia lo que sentía era más que un viento ligero difícil de percibir, en un enfrentamiento rápido de dos poderosas magias lo sentía como un pequeño toque eléctrico.

Parece que Colette sitió la energía que lancé previo a la luz, se cubrió con la espada tomando una posición de guardia... como se esperaba de sus sentidos, era rápida reaccionando. Después envié esa “energía” en dirección a su hombro izquierdo.

— ¿¡Ga!? ¿¡Qué...!?

Pero la verdad es que mis movimientos se dirigían en dirección opuesta, a su costado derecho, si tuviera que decirlo en pocas palabras, en dirección contraria en la que había hecho que sintiera mi magia. Si quisiera podría cortar su costado, pero es un encuentro, lo dejé con poca fuerza para que no rompiera ni sus huesos... no creo que con esto vaya a enojarse diciéndome que me estaba conteniendo.

Colette retrocedió mientras tenía las manos en el costado conteniendo el dolor, su expresión era claramente de confusión. Lo que había sentido estaba en región de alguien desarrollado, para empezar no debería de afectar a los jóvenes ante su falta de percepción de esa energía, incluso había quienes no podrían llegar a ello en toda su vida. Solo con esto en mente podría destruir el mundo que conocía... con ese ataque simple podría golpear fuera de su conciencia.

— Lo... lo de ahora....

— No podría decir nada, si pudiera comprender lo que ocurrió estaría sorprendida.

Una habilidad en donde solo hacia correr mi “instinto asesino” con eso pude engañarla, pero es una finta que no funciona más que con los que tienen un nivel muy alto de sensación de magia, normalmente debería ser algo que usaría con la mujer en la que se convertiría dentro de 40 años pero... es una técnica que no tiene mucho sentido.

— ¡No puede ser...!

— ¡No puedo creerlo...!

Escuché voces atónitas desde los espectadores, se trataba de los comandantes. Siendo espectadores el punto de vista era diferente al de Colette, ¿de qué manera lo habían visto? Parece que entendían algo de lo que acababa de ocurrir. Aunque hubiera atacado a su sentido común parece que sus habilidades eran verdaderas, siendo ellos podría ver que el imperio de Koruong era brillante, aunque para mí era algo irónico.

— ¿Aun deseas continuar?

— ¡...!

Al decirle eso de manera fría era como si le quisiera decir “¿aun quieres seguir siendo egoísta? Aunque sea una herida superficial, le había sacado el aire, si fuera una batalla real no hacía falta pensar siquiera cual hubiera sido el resultado.  En pocas palabras, hubiera muerto o estaría fuera de combate, lo que le pregunté se refería a eso.

Aquellos que veían entendían la descortesía pero no la situación y comenzaron a hacer un escándalo, cual si fuera una pelea en las gradas, parece que era famosa con las personas de su pueblo, por más que me haya invitado no era más que una chiquilla extranjera, tenían su orgullo por la princesa que había golpeado en un costado ¿sería algo así?

— ¡Deténganse!

Pero la que más entendía que los ciudadanos estaban equivocados era Colette., no pudo soportarlo, tenía una expresión llena de ira mientras les gritaba.

— ¿¡Qué demonios hacen avergonzándome!? ¡Si fuera una lucha real hubiera muerto! ¡Pero aun así se contuvo para evitar herirme innecesariamente...!

Esa ira.... era evidente que reaccionara así, era ira contra los ciudadanos que estaban haciendo un escándalo, de seguro lo que más le afectó eran las voces del pueblo que no aceptaban la derrota de Colette.

— ¡Ustedes no tienen ni idea de las altas habilidades que ha usado Mylene en esta batalla...! ¡Soy objetivo de burla si reaccionan así al no entenderlo! ¿¡O es que acaso me están diciendo que soy una estúpida!?

El fuego que ardía en los que observaban se apagó en un instante haciendo que guardaran silencio, su hermosa princesa estaba molesta, entendía que incluso era por una gentileza que superaba su odio. No era un berrinche, era un regaño, justo porque sabían eso que los demás no dijeron nada... que tipa tan interesante, de nuevo volví a pensar que no la quería como enemiga.

—... Lo siento Mylene, disculpe la descortesía de mis ciudadanos, no podía haber sido más patético a pesar de que fui yo la que la invitó a venir.

Entonces bajó pronunciadamente la cabeza, era la princesa de un país, no debería de bajar la cabeza tan a la ligera... pero posiblemente sabía algo como eso.

Al ver a los espectadores reaccionar así debería de ser por lo mucho que la querían, entendía como era que aceptaba bajar la cabeza por personas como ellos...

... En serio, es un país molesto.

Carisma para obtener la confianza de su pueblo, y respondiendo a su gentileza, no había nada más molesto como enemigo que alguien con el apoyo del pueblo.

— Levanta la cabeza por favor, Entiendo cómo se sienten para hacer eso.

— Mylene...

Bueno, era de agradecer que en este momento no sea mi enemiga Tengo que tener cuidado de que no lleguemos a la guerra contra este país, Colette levantó su cabeza y estaba en silencio como si le hubieran echado un balde de agua fría, intercambiamos miradas tranquilamente y por fin hizo una sonrisa.

—... ¡Perdí! ¡Y espléndidamente! ¡Eres fuerte y hermosa! Aunque seas alguien de otro país tengo que admitir que eres admirable, tu figura se grabó a fuego en mis ojos, ¡No hay vergüenza en el nombre de Koruong!

Lanzó la espada de madera y en cambio me tendió la mano, levantó mi brazo en victoria y todas las voces comenzaron a alzarse con alegría.

— ¡Viva!

— ¡Viva la Princesa Colette!

— ¡Viva a Mylene-sama!

Honestamente no me lo esperaba, no había muchas personas que conociera que pudieran cambiar rápidamente de actitud. Para mí que solo me trataban como un bárbaro injusto era.... una sensación no tan mala.

Enterré la espada de madera en el suelo y volví a ponerme mi máscara, no tenía libre la mano derecha que me estaba levantando, así que saludé con la izquierda a los espectadores, aunque me dio la sensación de que era un poco diferente a un rey que al tener una mano en el barandal saluda a su gente solo con una mano.

— Mylene-sama.

— Colette a mi lado me habló con una voz fría que no le quedaba a la situación.

— ¿Qué sucede?

Mientras sentía como si me hubieran echado un balde de agua fría intenté responderle, ¿estaría enojada? Tenía mis dudas, pero terminé negándolo, la princesa no era esa clase de persona, pero más que eso recordaba haber visto esa expresión antes...

— Me agradas, y más que nada me agrada tu habilidad.

En ese entonces sentí su mirada.

— Bueno, eso fue algo apasionado.

— No necesitas actuar conmigo, entiendo que en el fondo de tu mirada había un tigre... no... Un lobo orgulloso.

—... Creí que lo estaba disimulando bien...

— Me di cuenta al enfrentarme a ti, además de que no te queda esa manera de hablar, eres más atractiva como antes.

— Ya veo.

Sin cambiar mi expresión solo cambie mi tono de voz regresando a ser el de siempre, creo que también con mi ambiente, pero ya dependerá de ella si lo ve así. Pero es una experiencia importante en cuanto a mí actuar como mujer, había ocasiones en las que vi a una mujer venderse, pero era una sensación diferente.

— Mylene, ¿no te interesa venir a Koruong? No tengo interés en eso de que eres quien recibió el “cariño de dios” pero entiendo que el país de Koruong necesita personas hábiles como tú, si está en mi alcance podría concederte lo que desees.

— Hee, se escucha bastante atractivo.

Era como si el rey lo estuviera diciendo, pero no podía romper la imagen que daba al ser el receptor, una cosa es el niño del príncipe, pero que una chica me lo pidiera tenía su atractivo... bueno, ahora no soy un hombre, por lo que dejemos eso de lado.

— De echo escuché algo parecido “hace poco”, pero lo rechacé, aunque no pienso que sea malo, de cualquier modo, tengo planeado desechar mi casa para convertirme en mercenario.

— Hoo, eso es pesado.

Eventualmente dejaré la casa para vivir por mi cuenta, si podía usar a Colette quien se encuentra en un ambiente en el que puede hacer lo que quiera entonces no creo que haya motivos para rechazarla. La expresión de Colette era más que evidente... pero continué.

— Antes era como un perro callejero, pero aun diciendo eso no he visto a mi dueño, si lo encuentro en ti no me importaría seguirte.

Fue una manera de decirlo con algo de sarcasmo. Había una Colette que no entendía lo que decía, pero la de ahora estaba con la boca abierta sorprendida.

—... ¡Haaa! Que divertido, me convertiré en la dueña digna de tener un lobo, lo diré de nuevo, me agradas sin importar lo que pase.

Pero al mostrarme esa sonrisa pude notar fuerza en su mano, Así que “sin importar lo que pase” pensaba que era como si le lanzara leña al juego, pero no sentí malas intenciones, en esta vida viviré a mi manera, no dejaré que nadie me lo impida, mientras que no rompa con eso no está mal estar debajo de quien sea. Si llegara el momento en que “quisiera” estar bajo las órdenes de Colette, entonces movería la cola alegremente.

— Ha, lo esperaré con ansias.

— Lo has dicho

Ambas sonreíamos como si fuéramos bestias, y bajamos las manos que levantábamos, entonces de nuevo me saludó sin ninguna duda.

— ¡Con esto eres mi mejor amiga! Eres la primera que admito como a una amiga por igual.

— Es un honor, ¿Pero no es como si estuvieras pidiendo nada verdad? en ese momento cuento contigo.

— Mm, así que es eso.

En medio de los mayores gritos de alegría del día estábamos estrechando nuestras manos, y de esa manera Colette sonrió.

— Bueno... cuento contigo en un futuro.

— Si, es un placer, me esforzaré princesa-sama.

Así me hice amiga de la emperatriz que destruyó mi país natal en el mundo anterior. Cuando menos, “el encuentro de Mylene y Colette” fue mucho mejor que antes. Aunque sea como un mercenario perro a los pies de Colette. Pero no sabía si era algo tan tranquilo como eso.

Si tuviera que decir algo, es que por fin había tenido a una amiga de este lado,. No esta tan mal venir de vez en cuando al país vecino tanto para Colette como para mí.

— Bueno, regresemos a la mansión, prepararemos algo de la comida nacional de la que estoy orgullosa.

Al escuchar las palabras de Colette de nuevo volví a alegrarme.... me pregunto si podré pedir algo de cerveza....

 

 


Capítulo 04

Ventana profunda


Un día de lluvia, cuando menos así lo sentía. Al escuchar desvié la mirada del libro y afuera había un paisaje gris, aunque era cierto que no era un paisaje normal. Normalmente era un mercenario que daba vueltas afuera, una vez aceptada una misión matar a alguien o hacerla de escolta, tenía que caminar afuera, pero la conveniencia no tenía nada que ver, cuando llovía solo pensaba “no tengo suerte” o “que flojera” pero solo eso.

No es como si estuviera afuera durante todo el año, cuando los mercenarios nos encontramos bajo techo por lo regular es cuando tenemos libertad con una gran cantidad de dinero, en esos momentos me la pasaba bebiendo el tabernas, durmiendo en la posada, pero podríamos decir que casi no tenía interés en el clima externo. ¿Hace cuantos años que no he visto el clima desde afuera de una casa? Toqué por gusto la ventana y mis dedos se humedecieron, el vidrio se sentía cómodo y a gusto haciéndome sentir el frio que hacia afuera.

De seguro si alguien me viera desde afuera solo sería una “señorita de la ventana” terminé haciendo una sonrisa y alejé mi mano de la ventana para de nuevo leer el libro, me limpié la mano con un pañuelo.

La lluvia no es tan mala, creo que si decía eso era debido a que si no hubiera llovido no hubiera descansado mi cuerpo, normalmente no pensaría en algo como eso, pero vaya que es un lujo ahora, de seguro era uno de los gustos de la lluvia.

Además, no había manera de que Albel viniera aun debajo de esta lluvia, al estar leyendo así las sirvientas no hacían un escándalo, por lo que era un momento de silencio del que últimamente no tenia, creo que se sienten especiales los días de lluvia...

... Pero, que el mercenario Envil se ponga a leer, podría pensar que los que me conocían se pondrían a reír si escucharan de esto, creo que no hay otra cosa que me quedaría tan poco, pero aun así abrí el libro mientras que las sirvientas estaban siendo consideradas guardando silencio.

El nombre del libro es “Cabello Silveria”

No tengo interés en algo como la religión, pero era necesario para entender más de “mi misma” Estaba conteniendo las ganas de reír diciendo que era una tontería, no soy ni el “cabellos Silveria” ni hay un dios “Iltania”... pero eventualmente tendré que seguir la leyenda por lo que era necesario que investigara.

¿Debería de decir que fue afortunado? En el momento en que Mylene nació se enteraron que se trataba de la poseedora de los cabellos Silveria, y parece que Balzak se apresuró a reunir toda clase de información, así que la casa desbordaba de estos libros.

“Se dice que la cabellos Silveria, es amada por nuestro dios salvador Iltania,  cabellos que poseen el mismo color que la flor Silveria, o posiblemente llamada así por su portador, aquel que tiene los cabellos Silveria recibe el amor del dios de Iltania obteniendo grandes habilidades y poder mágico, se dice que ha adquirido el cariño de dios, para nosotros el país de Iltania es una presencia importante.”

Pero bueno, parecía una historia absurda, solo de leerlo me daban ganas de reír. Pero aun diciendo eso era como si no entendiera esa lógica, la amada por dios con el cabello del color de una flor, aunque ya había escuchado que era amada por dios otorgándole habilidad y poder mágico. Pero eso de “el cariño de dios” después de todo no creo en esa existencia a la que llaman dios.

... Si tuviera que decir algo desde mi punto de vista era que desde el inicio no había nada de eso, simplemente el tener el cabello blanco con algo de rojo era prueba de que se nació con un gran poder mágico, y le pusieron ese nombre al parecerse a una flor....

Casi no había tocado la vieja historia, por lo que al final no podía responder, pero me da la sensación de que era una historia absurda, ¿Será que no es muy bueno ser la poseedora de los “Cabellos Silveria”? Nuestro país le puso su nombre directamente del dios, si tuviera que decir algo es que era estúpido.

... Pero, inusualmente es algo divertido ir aprendiendo de este modo, ¿será que son cosas que no tienen nada que ver con mi vida pasada? Solo de leer y pensar sobre ello era inusualmente nuevo, puede que lo esté direccionando hacia donde yo quiero pero... es un descubrimiento nuevo.

Estudiar, algo como eso era un lujo, todos los días me la pasaba trabajando y al igual que yo no hay muchas personas corrientes que lo hagan, aunque entiendan la lógica del aprendizaje, para empezar las escuelas en su mayoría solo están para los aristócratas...

... Si, pensaba en ir a una escuela.

En anterior yo no hubiera pensado en estudiar, pero el anterior yo por más que lo deseara no podría conseguirlo, el solo hecho de pensarlo era solo una molestia, pero en esta ocasión puedo conseguirlo y me da la sensación de que podría darme más oportunidades, desde un inicio el mercenario Envil tenía como política usar todo lo que pudiera usarse.

Al preguntar parece que había escuelas solo de aristócratas, allí viven en dormitorios, no estaría mal asistir para salirme de la casa Vetore.

—... Ha.

Estaba pensando en eso, Pero cerré el libro y regresé mi mirada afuera de la ventana. Terminé dejando salir un suspiro que no era típico de una doncella, pero después de todo nadie me estaba viendo, tenía un problema y eso era que había alguien que se oponía a que asistiera a la escuela.

... Se trataba de Balzak.

No es como si todos los aristócratas fueran así, pero para mi edad había una escuela de magia solo para aristócratas que se encontraba en Zelfoa, Zelfoa es un país neutral que se encuentra en el centro del continente. Al encontrase en el centro muchos bienes pasaban a través de él, parece que es un buen lugar para conseguir dinero. Ponerle una mano encima llevaría a una escalada de las tensiones con las otras naciones, así que el país no se involucraba en guerras, prácticamente era una tierra sagrada.

¿Será que el dinero mantiene la paz? La escuela para aristócratas también ayudaba a mantener el mundo en paz... ese era el país de Zelfoa. Bueno, al final las guerras ocurren en todas partes, aunque no creo que termine siendo destruida como Iltania, pero dejemos eso de lado. Por supuesto, estaba pensando en ir a esa escuela pero...

— ¿Escuela? Ah, Mylene, no puedes ir, ¿si hablas de escuela es a la escuela de aristócratas de Zelfoa verdad? ¿Estás insinuando que iras sola a un lugar tan alejado?

... Esas fueron todas las palabras de Balzak.

Balzak pensaba bien de su hija “Cabellos Silveria” pero parece que no le gustaba la idea de que fuera a un lugar en el que sus ojos no llegaban, de seguro no le gustaría que su “poder” se fuera de sus manos. Podría ser una idea de “Mylene” pero creo que por dentro mi padre no parecía cambiar, lo entendí solo de pensar un poco. Era un poco difícil con esta sensación de distancia, pero en esta ocasión ese viejo estaba siéndole un estorbo a Mylene, yo también a mí manera no es como si me pusiera extrañamente insistente en querer ir a la escuela, creo que es un lujo, además de que me era un poco vergonzoso decirle a mis padres “quiero ir a la escuela” cuando tengo mi edad.

Eso teníamos, así que ahora estaba actuando como una princesa viendo la ventana, por favor que en este lugar este solo yo, no tenía ninguna intención de emanar un ambiente endeble.

Pero aun así allí estaba pensando que si no podía ir entonces no iría, ese fue el motivo por el que comencé a estudiar usando los libros, no podía hacer algo como mover mi cuerpo debajo de la lluvia, entonces cuando menos comencé a estudiar acerca de este cabello... eso tenemos.

En el mundo pasado Mylene daba la impresión de que estaba usando lo más que podía los derechos que le daban ser “cabellos Silveria” ¿ella también había estudiado al respecto? Tenía interés en pulir mis habilidades fuera de las armas, pero ahora creo que debería de aprender lo mínimo cuando menos para evitar que el país sea destruido.

... Al final, todo era para poder vivir a mi gusto haciendo lo que quiera sin depender de nadie. Bueno, también es de ayuda tener más opciones usando esto, ¿Investigamos un poco de ese “dios Iltania” de paso?....

— My... Mylene-sama... ¿¡Se encuentra aquí!?

Cuando pensaba en eso apareció una sirvienta en la biblioteca, ¿pensó que estaba siendo descortés? La verdad no me importa mucho.

— ¿Lisa? Pareces alborotada, cálmate.

— Ah.... siiiiiii.....

La mujer que llegó corriendo fue Lisa, es una de las que solía venir a ver mis entrenamientos pero... mi sirvienta personal es Rea, ¿Era tan urgente que usaron a cualquier sirvienta y no a Rea? Le dije que se calmara y Lisa respiró profundamente, se veía cansada, ¿habrá corrido? Esperé en silencio a que continuara hablando. Eventualmente se calmó y me habló viéndome directamente.

— E... ¡El señor la llama! Parecía bastante alborotado, ¡Dijo que llamara a Mylene-sama de inmediato!

— ¿El viejo?... ah, entendido, iré enseguida ¿Dónde está?

— En su oficina.

Ante las palabras de Lisa fruncí las cejas, no era como si no me agradara, sino que el viejo era de los individualistas. No decía nada cuando regañaba a Albel siempre que el mismo estuviera satisfecho... hasta ahora no me había regañado por nada.

No me terminaba de tranquilizar que el viejo me llamara tan de pronto, se suponía que no hacía nada que pudiera molestarme, pero aun diciendo eso... bueno, ya después haré conjeturas, si me retraso podrían terminar regañando a la sirvienta.

Cerré el libro, lo dejé sobre la mesa y salí de la habitación, entendía como Lisa me seguía detrás, así que caminé a su velocidad. Por más que sea una mansión grande llegamos al objetivo rápidamente.

— Oh, ¡Mylene! Siento llamarte tan de pronto, hiciste un buen trajo sirvienta, ya puedes retirarte.

Al abrir una de las puertas más esplendidas de la mansión allí estaba Balzak que con sus palabras hizo que la sirvienta se retirara. ¿Siquiera se acuerda de sus nombres? Estaba pensando en eso pero por ahora eso da igual.

— ¿Y? ¿Qué necesitas?

— Fum, acerca de eso... llegó una carta de cierta persona.

Cuando me preguntaba qué era lo que quería ¿Resultó ser una carta? No pensaba que algo como eso fuera para llamarme de emergencia, pero cuando recibí la carta del viejo vi que tenía escrito el nombre de Colette.

Ya veo, bueno, es cierto que estaría apresurado, ¿Qué clase de significado tendría que llegara la carta de una princesa del país vecino? Parece que cuando menos tenía el efecto de hacer que el viejo se apresurara. Por fin mostró una sonrisa de satisfacción, aumentaron las posibilidades, puede que pensara en algo como eso.

Bueno, tener una conexión como Colette de un gran país vecino podría no ser poca cosa, abrí la carta con violencia, y allí estaba un mensaje que no se le parecía a Colette, era una letra hermosa. En cuanto lo vi... se escuchó el sonido al tragar saliva.

—Q... ¿Qué pasa...? ¿Po... podrías decirme aunque sea un poco que es lo que dice?

¿Estaba preparado para lo que viniera? Tenía las fosas nasales abiertas, no odiaba a los humanos codiciosos, pero no creo que Balzak se convierta en alguien grande. Resoplé y le entregué la carta, Balzak la tomó como si se tratara de un objeto peligroso, lo que estaba escrito era...

— ¿¡Espero con ansias poder ir a la escuela contigo...!?

Así es, tenemos la misma edad, parece que tuvo la misma idea de querer ir a la escuela, En la carta de Colette mostraba respetos al viejo... además del deseo de un reencuentro dentro de varios meses en la escuela.

Balzak no me había dado el permiso de ir a la escuela hace poco, no había manera de que Colette supiera algo como eso, lo que por supuesto hacía que ella también estuviera pensando en la escuela.

Bien, ¿Cómo reaccionará el viejo de Balzak ahora que leyó esto? Parecía estar temblando y levantó lentamente la cabeza.

— ¡E... es espléndido!... que te hicieras amiga de la princesa Colette del gran país vecino... ¡como se esperaba de mi hija Mylene!

Tenía una gran sonrisa, era una expresión que ponían los adultos cuando pedían algo que deseaban, esa expresión fue inesperada... bueno, es un tipo que se pone la piel de cordero cuando desea comida, no sé si decir si fue algo inesperado.

—... ¿Y? ¿Qué se supone que debería responderle “Padre-sama”?

Pero solo con eso nada comenzaría, así que le lancé la pregunta con sarcasmo, estábamos hablando de la “escuela” a la cual me había cerrado las puertas, con la respuesta que me había dado hasta ahora entonces debería de responderle a Colette “no me dejaron ir a la escuela” Pero con esto el viejo perdería las conexiones con la familia real de Koruong.

— Por supuesto, Estaba pensando en eso, ¿hay que responderle verdad? ¡no podemos ser groseros con Colette-sama!

Esa era la manera de evitar las cosas, desvió el tema fácilmente dando prioridad a no ponerme de mal humor. No me he enojado realmente, pero ha de ser por culpa de aquella Mylene... solo de pensarlo me molesta.

— Hee, ¿Está bien que me dejes ir a la escuela?

— Um, creo que dije algo como eso hace poco, pero el papel del padre es ayudar al crecimiento de sus hijos, creo que también tengo que pasar por el hecho de que los hijos salgan de la casa algún día.

Como siempre solo se la pasa hablando, ¿podría decir que tiene espesa la piel de la cara? No parecía tener nerviosismo... puede que debería de aprender de él, realmente no lo sé... Desafortunadamente era torpe, no podía hacer algo como lamer los zapatos de los demás.

— Bueno, no importa... ¿y? ¿Eso era todo?

— Si, después de todo se trataba de una carta de Colette-sama, tener algo como esto es una situación de emergencia.

Pero aun diciendo eso no es nada malo poder ir a la escuela. No creo que sea completamente libre en una escuela de niños y niñas de la aristocracia, pero me parecía divertido el poder vivir lejos de “casa” cuando menos ha de ser más tranquilo que hasta ahora.

— Bueno, ¿Entonces es todo verdad? ¿Tengo que escribirle una respuesta cierto?

— Um, intenta no ser grosera.

— Es una carta entre chicas... pero aun así es alguien de la realeza de otro país, tendré cuidado.

El viejo me regresó la carta y de nuevo la tomé, no tenía interés en cosas como enviar cartitas pero tenía que agradecerle, ahora puedo ir a la escuela, solo por enviarle un agradecimiento no debería de haber problemas.

El viejo regresó a su oficina y de nuevo me dirigí a la biblioteca, mis pasos eran más ligeros que cuando vine, pero bueno, a pesar de que en el mundo pasado Colette me asesinó y a Mylene, ahora estaremos asistiendo a la misma escuela, que relación tan extraña.

... Ahora que lo pienso bien, ¿Ya me llevo tan bien con Colette como para poder enviar esta carta? No creo que tenga que preocuparme más por el país. Incluso con lo de Mylene, en el momento en que soy ella no puedo pensar que sea un peligro para el país... sorprendentemente puede que este país tenga un futuro brillante. Pero aun así no ha cambiado el hecho de que tengo que conseguir la mayor cantidad posible de capacidades para poder vivir a mi manera, planeo absorber todo lo posible de esa escuela de niños aristócratas.

Era algo inusual para mí el tener este poder, pero ahora que intento obtener todo a mí alcance, al contrario siento como si aún no me fuera suficiente.

Si no hago nada no serán más que palabras vacías, no pude evitar pensar que “cabellos Silveria” era alguien codiciosa. ¿Qué clase de personas eran los otros que poseían este cabello? No me vendría mal investigarlo... pero de cualquier modo aun no tengo suficiente poder, continuaré devorando el conocimiento y poder hasta que esté satisfecho.

La chica reflejada en el espejo sonreía mostrando sus caninos. Ah, lo espero con ansias. Mientras sonreía continué hacia la biblioteca para poder agradecerle a mi “salvadora”

 

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