Maburaho Volumen 1 - Capítulo 4
- yumenosubs39
- 1 mar
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Capítulo 04
— ¡Achú!
Kuriko estornudó, y se secó la cabeza rápidamente para no enfriarse más, quería usar la secadora, pero Rin la estaba usando, así que tenía que soportarlo solo con una toalla de baño.
— Sensei ¿no tendrá más toallas?
Preguntó mientras tomaba la toalla con su mano derecha ya llena de agua, había una cubeta que parecía llena de trapos para que ellas se secaran y se escuchó la voz de Kaori desde el cuarto de baño.
— Hay una caja de cartón por donde está el refrigerador, creo que debe de haber una adentro.
A un lado del refrigerador color crema se encontraban barias cajas apiladas con la leyenda NEC[1] escritas en ellas. Al abrirlas había tanto guías como consolas de videojuegos, además de que por algún motivo había muchos de puzles, carreras de bicicletas y carreras de caballos… se rindió de seguir buscando. Esperó a que Rin terminara de usar la secadora y la tomó prestada cuando casi al mismo tiempo Kaori salió del cuarto de baño. Parecía que acababa de lavarse a cara en el lavamanos, su ropa no ha cambiado de cuando estaba en Harumi, pero en el caso de Kuriko y Rin terminaron empapadas, se cambiaron de inmediato y pidieron prestadas las ropas de Kaori, lo cual hizo que para Rin le quedaran holgadas y a Kuriko un poco cortas.
Ambas fueron derribadas, mientras que ellas se vieron obligadas nadar por el rio Sumida Kaori fue obligada a hacer un aterrizaje forzoso para después terminar reuniéndose. Luego de aquello tomaron un Taxi, y volvieron a la casa de Kaori. Al conductor le molestó que se subieran empapadas y llenos de aceite, Kuriko tuvo que usar su chip para terminar con ello y gracias a eso pudieron encontrarse en poco tiempo.
Después de haberse terminado de secar el cabello, Rin encendió el televisor y justo estaban pasando las noticias, el anunciante del 73 y medio mencionaba que un área para bañarse en el agua de mar estaba vuelta un caos, continuado por el partido de los equipos locales y sus resultados. No había nada, ni siquiera había tocado el tema del escándalo ocurrido en Harumi. Rin buscó el control remoto de la televisión entre el control de la PlayStation 2 y el Virtualboy para cambiar de canal, pero todos eran parecidos. Programas de variedades, un anime de un joven detective, no había nada de noticias de última hora.
— Con cualquiera es inútil.
Apagó el televisor.
— No lo pasaran por los medios masivos….
Kuriko lo dijo fastidiada, a este ritmo parecía que también sería inútil en los periódicos y era dudoso ir con la policía. Si comenzaban a hacer preguntas torpemente, puede que también los atrapasen a ellos. Rin lanzó el control remoto.
— ¿Quiénes serán?
— Quien sabe…
Se supone que el escándalo que hicieron fue demasiado grande. Y sin importar que fuera un encuentro armado o una batalla área había muchos involucrados, pero aun así no parecía que se informara de ello. A lo mucho se esparcirían rumores, no había manera de que pudiesen callar a tantos espectadores. Parece que dejaran a sus anchas a la organización que secuestraron a Yuna. De seguro pensaran que no tendrían repercusiones, En esta era, aquello que no se reporta en los periódicos o televisión, tienen una inclinación a no haber pasado. Kuriko abrió un té Oolon que había comprado de camino.
—Además, no sabemos por qué querían secuestrar a Yuna, y no tengo ninguna idea de quienes serán ellos.
— Es cierto, se suponía que sería a Shikimori a quien secuestrarían.
— ¿Seria por Camuflaje? O solo se equivocaron… no lo sé.
Ella bebió del té Oolon, estaba tibio y amargo. Rin esperó a que tomara un respiro y luego dijo…
— ¿Todos en el área de exposiciones serian miembros de la organización de los secuestradores?
— Al menos así parecía.
Sería difícil de pensar que toda la exposición de la gran Alemania seria parte de la organización de secuestradores, pero al menos más de 10 eran enemigos. Era comprensible que Rin tuviera sus dudas
— ¿Pudiste ver a una mujer rubia y alta?
— ¿Ah? Si.
Kuriko recordó a la mujer de tez blanca que tenía un arma en la mano.
— Parecía que ella era la que daba las ordenes, ¿esa mujer seria la líder?
Y Kuriko respondió inclinando la lata.
— Posiblemente.
— Estaba hablando con palabras desconocidas.
— Eso era alemán.
Respondió como si nada, y Rin sorprendida preguntó.
— ¿Que estaban diciendo? ¿le entendiste?
— La mayoría eran solo indicaciones a modo de órdenes, pero hablaba algo diferente por lo que no le entendía Eso era el dialecto de Lituania al noreste de Europa puede que provenga de Kaliningrado[2]
Kuriko ayudaba en el trabajo de sus padres, así que había ido al extranjero, había visitado en varias ocasiones el este de Europa a los tres países Bálticos[3] también había ocasiones en las que había tenido que hablar alemán. Los habitantes de estas ciudades envolvían la lengua al pronunciar la R como los habitantes de la era edo. La mujer rubia hablaba de un modo parecido. Rin parecía impresionada.
— ¿Y su identidad?
— Eso e seria mucho… pero puede que conozca a una persona que lo sepa.
Kuriko volteó para buscar con la mirada a Kaori. Ella estaba al teléfono, estaría contactándose con algún lugar. Esperaron u tiempo, hasta que ella dejo el articular y regreso a donde estaban ellos.
— ¿Con quien hablabas?
— Con el que me contrato.
— Hee ¿y cómo te fue?
— Es secreto.
Kaori abrió el refrigerador, y sacó un paquete de jugo de tomate. Abrió el sobre y tomo de él directamente.
— … Bueno, les diré lo que escuché. Desde el baño de la estación Shinbashi hasta el presidente del comité ejecutivo de la exposición de la gran Alemania fueron encontrados. Parece ser que les hicieron lamer LSD[4] y los demás del staff están desaparecidos.
Ella chasqueó la lengua luego de beber del líquido rojo.
— Además de que ya llevan una semana desaparecidos. Lograron encontrar a la anciana de la limpieza del baño por mera coincidencia, pero la verdad es que no se espera que puedan encontrar a los otros miembros del Staff.
Kuriko no estaba muy sorprendida. Pese a haber hecho tanto escandalo no estaba en las noticias, es decir que sería mejor pensar habían considerado de antemano toda clase de cosas.
— La organización que raptó a Yuna tiene poder.
— Es cierto.
— ¿Quiénes son?
Kuriko se le quedo viendo fijamente a Kaori. Ella dejo de beber su jugo de tomate, y le regreso la mirada. Se mantuvo en silencio por un momento.
— … ¿Quieres saber?
— Si
— … No me gustaría decir algo cliché, pero… creo que sería mejor si no lo supieras.
Cerró el paquete que tenía dibujado en él una fruta roja, y lo regresó al refrigerador.
— Decimos fácilmente secuestrar, pero tal y como lo viste pueden organizar encuentros armados y peleas aéreas. La organización es mucho más grande de lo que ustedes podrían pensar, lo de hace poco solo fue que tuvimos mucha suerte, pero su vida podría estar en riesgo.
— ¿Estás diciendo que moriremos?
— Así es.
Kaori tenía una expresión seria. Kuriko y Rin tampoco dijeron nada más, y solo quedo un silencio entre las tres. Había un ambiente pesado en la habitación, una presión como si envolviera sus cuerpos, no era al grado de decir que fuese miedo, pero se podía percibir una sensación fría.
— Pero aun así…
Kuriko abrió la boca.
— Tenemos el derecho a saberlo, nosotros ya experimentamos eso. Experimentamos un encuentro armado y una batalla aérea, es imposible que lo lleguemos a olvidar. Me dices algo tonto como para no querer involucrarnos, pero Yuna fue secuestrada frente a nuestros ojos.
—… pero hay algo que aún no has experimentado. Eso es el infierno.
— No me importa.
Rin la interrumpió, no planeaba agregar nada, pero tampoco negar al “nosotros” de Kuriko. Su silencio dignificaba estaba de acuerdo con ella y Kaori tenía una expresión de complicada entre ser de confianza entre estar fastidiada.
— … ¿Entonces, podrían prometérmelo? Lo que ocurrirá a partir de ahora será la fría realidad del mundo. Personas morirán, perderán cosas importantes, pero aun así lo saborearán hasta el fin. Será amargo, sabrá mal. tendrán ganas de vomitar, pero tienen que beberlo, ¿Está bien?
Las dos asintieron en silencio.
— Si van a hacerlo entonces seremos compañeras, como lo ven, el enemigo ya se movió, casi no tendremos ayuda. Y solo por ser estudiantes no tendrán piedad de ustedes, confíen en sus compañeros y den todo de sí.
— Por supuesto.
— Entendido.
Respondieron, y Kaori por fin puso una expresión más tranquila.
— Bueno, entonces les diré, el líder enemigo, ¿recuerdan a esa rubia?
— Si, parece que la conoces desde hace tiempo.
— Si, es cierto, la conozco, esa mujer se llama Distel.
— ¿Distel[5]? Que nombre tan lindo.
— No es su nombre verdadero, es su nombre código, su nombre real es Marlene Brominohoff, es de Lübeck en la parte norte de Alemania, su abuelo fue un refugiado de guerra en Lübeckrad, fue contratada por alguna agencia de gobierno debido a sus excelentes capacidades mágicas y de pronto vendió información confidencial. Y llegamos a estos días…
Kaori dijo todo de memoria.
— ¿Son terroristas?
— ¿Terror? Puede ser, pero es algo diferente, antes estaba en el este de Alemania, Operadora de la División 18 de la Oficina de Administración Central de Reconocimiento del Ministerio de Seguridad Nacional (Stasi), aunque desconozco sus motivos, pero es una organización adjunta al gobierno. Parece que se salió de Stasi al mismo tiempo que la parte este y oeste de Alemania se unificaron. Cuando la encontré formaba parte de otra organización.
— ¿De dónde?
— Oye, ¿conoces “El grupo de sabios”?
— ¿He?
Al ver su extraña respuesta, Kuriko la vio con extrañeza. Una reunión de sabios, seria alguna reunión de economistas y personas de negocios, o algo así estaba escrito en algún periódico.
— Las personas que se preocupan por el paradero de la economía mundial ¿secuestran personas?
— Bueno, lo normal sería pensar eso, pero esta es otra organización. Se desconoce por completo cuando aparecieron y cuando comenzaron a realizar sus actividades. Según los rumores usan a propósito el mismo nombre que la reunión de estudiados para poder esconderse, lo molesto es que tienen colmillos más grandes que esos estudiados.
Kaori humedeció sus labios con la lengua.
— Les dicen “Wise men Group” o “Wise men mafia” pero, realmente no se sabe nada de ellos, es una extraña organización que hace uso de una enorme cantidad de recursos… diciendo eso pareciera que fueran los malos, pero no es como si manejaran todos los conflictos tras bambalinas, a lo mucho usan los bancos como camuflaje, y no hacen nada como dedicarse al cambio de monedas o algo por el estilo.
— Entonces, menos sé por qué fue que secuestrarían a Yuna.
— Desde hace como tes años, el “Wise men group” comenzó a reunir a magos con gran habilidad en todos los países, legal e ilegalmente, sin importarles cómo y no sé el motivo, aunque podríamos pensar que es porque cambiaron de líder.
Interrumpió lo que estaba diciendo.
— Y en eso fue cuando me encontré con Distel, no es nada como un “Cardo” en ese entonces su sobrenombre era “Distel la impregnada de sangre”
— Y así que esta Distel secuestró a Yuna y no a Shikimori.
Ante la pregunta de Rin, Kaori asintió ligeramente.
— Eso tenemos.
— Sensei, ¿por qué estas relacionada con todo esto?
— Desde cierto momento me pidieron que fuese la guardiana de Miyama y Shikimori y eso de nuevo es sospechoso.
Frunció el cejo.
— Percatarme de sus tendencias y evitar que “Wise men group” les pusiera una mano encima, pero exponiéndolos al peligro.
— ¿Exponiéndolos al peligro?
— Así es, es algo que nunca antes había escuchado, y el que me contrato tampoco me dijo el motivo, no había remedio así que pensé en llevarlos con esa multitud.
— Entonces… Sensei, ¿al final llevó a los dos a Harami? ¿A pesar de que sabía del peligro inminente de ser raptados?
El silencio volvió a rodear el lugar, no lo negó. Con eso incluso la expresión de Kuriko cambio de color, y Rin comenzó ponerse nerviosa. La voz de endureció más.
— ¿Se los dije verdad? Es una realidad fría la que controla al mundo. Esa fue la promesa que tuve con mi empleador así que solo actúe acorde. No me importa si me odian, yo tampoco es como si hubiese vivido limpiamente.
Ambas no dijeron nada, así es, esa era la realidad, la realidad que tocaron, la realidad que persiguen. Y nadie más intervendrá, esa es simplemente la verdad.
— … Yo también fui ingenua, no creí que fuese Distel. Simplemente cuidaría de Miyama y Shikimori frente a esa presencia peligrosa… pero no corrobore quienes estaban en esa colina…
Su expresión era sincera.
— El que la hayan secuestrado fue por mis errores. Haré todo lo posible por rescatarla.
— ¿Y como lo harás?
— La posibilidad de que quieran huir al extranjero es alta. Estaré pidiendo su ayuda. Kazetsubaki, ¿tu familia trabaja para el ministerio?
— Así es
La familia de Kuriko era fuerte además de estar relacionada con las finanzas, tenía en su poder varias empresas con personas por todas partes.
— No creí que puedan irse usando directamente esa avioneta, deberían de bajar en alguna parte y dirigirse al aeropuerto de Narita después de eso, investiguemos en las embajadas y retengámoslos por ahora. Hace poco se lo pedí a mi empleador, pero ¿podrías intentarlo por tu parte?
— Esta bien, ¿investigamos también en los aeropuertos de Haneda y Osaka?
— Te lo encargo.
— Entonces pediré prestado tu teléfono, pero si Yuna usa un nombre falso será complicado.
— Es mejor que no hacer nada, por cierto, ¿no tenían teléfonos celulares?
Normalmente se usaría el contacto mental para mensajes de largas distancias, pero como disminuía la cantidad de magia total y era controlada psicológicamente, últimamente se usaban los teléfonos celulares.
— No lo tengo ahora. Se habrá hundido en alguna parte del rio Sumida.
Tras decir eso Kuriko levantó el articular y Kaori se dirigió a Rin.
Kamishiro, también prepárate para partir, sería mejor que tuvieras una espada japonesa para la cual eres buena ¿verdad?
— Entendido, eso sería lo mejor, pero…
Rin volteó a ver a la habitación.
— ¿Donde esta Shikimori?
— Por halla.
Kaori apunto a una de las esquinas de la habitación.
● ● ●
Kazuki se encontraba sentado en una esquina, no se movía, estaba cansado, pero no era solo por eso. Estaba arrepentido, no había podido salvar a Yuna y estaba sentado en la habitación de otra persona, no podía hacer nada. Él no era 007, su habilidad atlética y calificaciones eran inferiores a la media, un estudiante de preparatoria sin remedio, así que no podía hacer algo de super humanos como salvar a Yuna. Pero ese momento, Cuando Kaori apuntaba a Distel con el arma tuvo una oportunidad, pero no pudo huir en ese momento, su cuerpo petrificado no se movió solo observó como la raptaban y cuando se dio cuenta Yuna ya se encontraba muy lejos. Estará pasando por miedo, justo ahora estaría aterrorizada, terminaron enfrascados en una persecución siguiendo su avión junto a Kaori, pero incluso en el momento en que la atraparon no pudo hacer nada. Como si dentro de corazón estuviera congelado, solo en ese momento, el miedo se apodero de él, sabía que no tenía valor, sabía que no tenía fuerza, a pesar de tener magia no la podía usar, pero parece que incluso una persona así podría haber sido de ayuda en el último momento, en in incendio o en lo que sea, pero la realidad terminó así.
… ¿Entonces que debería hacer? ¿Solamente quedarse sentado allí? ¿Solo esperar a que pase el tiempo sin hacer nada? ¿Qué debería hacer? Vamos, ve. Ponte de pie, lo único que necesitas es algo de valor, abre la puerta y díselo a Kaori. dile que irán a salvarla, que la salvaras, que pelearas, que la justicia esta de tu lado. ¡Como Superman, derrotando a los malos!
Espera un poco... ¿Superman? ¿Acaso sabes quién eres? Shikimori Kazuki-kun solo puede discriminar y entender el por que de las cosas, pero eso es todo. Era una respuesta sencilla de comprender. ¿Qué haría para salvarla? Solo regresa a tu habitación y vete a dormir, no fuiste tu al que secuestraron, hagamos eso, lo primero es la propia vida. Ya tuviste suficiente de involucrarte en batallas armadas.
Puede que no la vuelvas a ver, pero que importa, si piensas que si no hubiera estado desde el principio puede que Rin y Kuriko te escucharan. Tú, ¿en serio hablaste tanto con ella hasta ahora? Pero puede que quieras volver a ver su sonrisa, basta con que veas a algunos sonreír en la televisión, con dinero los talentos jóvenes reirán todo lo que quieras. ¿No basta con eso?
Pero Yuna… esa sonrisa que te dirigía solo a ti.
Entonces Kazuki sintió que por fin había atrapado algo.
— Después de todo parece que Kazuki está en Shock.
Kuriko quien había terminado su llamada, lo observaba por la puerta sin abrir por completo.
— Eso no es algo que un chico de 17 años experimentaría
— Cierto, pasar por eso no es algo normal.
Rin asintió.
— Pero al contrario, Rin ¿no estas demasiado acostumbrada a esta clase de cosas?
— No hasta este punto, pero tuve una experiencia parecida…
Dijo vacilando.
— Creo que ya lo sabias, pero nuestra casa principal se encuentra en Kyuushu, es una familia muy vieja. Tiene una relación muy profunda con el templo y esa relación fue catalogada como un misterio y hubo ocasión en la que tuve que ayudarles. Nos entrenaron bastante y mi hermano mayor falleció…no me gustó eso y vine a Tokio.
La pequeña chica cerró los ojos. Kuriko estaba impresionada.
— Es asombroso que hallas tenido una experiencia así siendo solo un año más chica que Kazuki.
— Kuriko-san, y tú también lo eres, siendo apenas un año mayor a Shikimori.
— Bueno sí, pero si hubiera dicho que no tengo experiencia pudiera haber hecho una buena combinación con Kazuki.
Ella suspiró.
— Yo, como decirlo, mi familia es de comerciantes, así que he ido mucho al extranjero.
Lo dijo mientras se mordía los labios.
— Cuando fui al extranjero me pasaron toda clase de cosas. Habiendo personas tan ricas también hay personas pobres, además, también hay lugares donde desprecian a los asiáticos.
Se encogió de hombros, su tono de voz también era profunda.
— Todo ese país era extraño, podríamos pensar que mi padre puede apostar dinero. Y a pesar de eso iba a a la escuela, he visto toda clase de cosas, envidia, ambición, desprecio… pero pude hacer amigos, y pensé que me llevaba bien con ellos, pero…
Rin escuchaba en silencio, y Kuriko continuaba.
— Cierto día, me secuestraron. A mi y a mis amigos. Cuando estábamos caminando nos apuntaron con armas. Afortunadamente el asunto se soluciono rápidamente… mejor dicho, el lugar se convirtió en un conflicto armado. Yo pude salvarme, pero mis amigos… fueron golpeados por balas perdidas y murieron en ese lugar.
Ella hizo una pistola con sus dedos, e imitó un disparo.
— Lo peor vino después de eso, cuando iba a la escuela, o a donde fuera siempre lo recordaba, no eran personas de este país. En ese entonces no pude hacer nada, pero eso no importa, lo que mas odié fue que mi padre me pidió regresara a mi país. Eso paso cuando tenía 11 años.
—…
— Lo hizo para que lo olvidara, pero lo decidí en ese momento “Si algo les pasa a mis amigos, esta vez haré algo” y creo que ahora es el momento.
Sonrió sonrojada, y de inmediato regresó a una expresión seria.
— Pero creo que lo mejor hubiera sino no tener esa experiencia, en ese momento no pude hacer nada. Así que no es extraño que Kazuki no pudiera haber echo nada en esta ocasión, lo mejor sería no culparlo si se quedara aquí o regresara a casa.
— Entonces…
Rin se forzó a callarse. Ella también había pasado por un duro entrenamiento y pensó en huir, pero pensó que lo mejor sería no hacerlo. Se escuchó un sonido, y la puerta de la esquina se abrió.
— Kazuki…
— Kuriko-san
Kazuki respondió lentamente.
— ¿No hay mucho que pueda hacer verdad?
— Bueno…
— Pero, quiero volver a ver una vez más la sonrisa de Yuna.
Abrió su mano derecha y un medallón conectado a una cadena plateada brillo.
— Le entregaré esto una vez más. Haré lo que sea si puedo volver a ver su sonrisa.
Como muestra de su resolución apretó el collar con fuerza. No albergaba ninguna duda. Kuriko y Rin se vieron a la cara.
— Es un hombre después de todo.
En la sala Kaori estaba haciendo otra llamada, hace poco había sonado el timbre. Cuando Kazuki se acercó, levantó la cabeza aun sosteniendo el articular.
— Shikimori…
— ¿Sí?
— ¿Estas bien?
— Si, estoy bien.
— Fum.
Kaori se le quedaba viendo.
— Aunque no parece que estés bien. Es algo bueno.
Después de eso volvió a decir dos o tres cosas y le pasó el articular a Rin.
— Kamishiro, son compañeros de tu club, parece que te traerán una espada japonesa.
— Gracias.
La pequeña chica lo tomó y comenzó a hablar de algo, después de un tiempo colgó la llamada y se dirigió a él.
— Shikimori, esto es algo extraño, pero ¿conoces a una chica llamada Sumire Junko?
— ¿He? Es de mi salón.
— Había solicitado unirse al club de animales, pero parece que llegó un aviso de que pasara mucho tiempo sin asistir.
— ¿¡Qué pasa con eso!? Apenas se acaba de transferir.
— No conozco el motivo, pero se corre el rumor de que iría al extranjero.
— Al extranjero…
Kuriko estaba escuchando y levanto la voz.
— Espera un momento… ¿acabas de decir Sumire?
— Si.
— En ese lugar, Distel le dio órdenes a alguien llamado Fialka. En ruso significa Sumire[6], podría ser que…
Humedeció sus labios con la lengua.
— Nuestros movimientos los sabía otra persona ¿verdad? también el que iríamos a Harumi. Pensé que tal vez nos estaban vigilando. Como sea, ¿no sera una compañera de los enemigos? Además, era compañera de clases de Kazuki.
— ¡Es eso!
Kaori gritó.
— Kazetsubaki, investiga en los aeropuertos si Sumire Junko a tiene un boleto, también si uso su pasaporte.
— ¡Entendido!
Kuriko se apresuró al teléfono y Kaori veía eso mientras se mecía inconscientemente.
— Debieron de haber cambiado de automóvil a medio camino, aún tenemos una oportunidad para detenerlos.
— Eso parece.
Kazuki respondió, pero eso es en caso de saber los movimientos del otro. Pero podría ser que no fuese a Narita, estaba Haneda, incluso pudieron haber ido al aeropuerto de Kansai.
— Estaría bien si solo supiéramos en donde se encuentra Miyama.
Kaori veía al techo mientras se molestaba.
● ● ●
— (Tengo que escapar…)
Las vibraciones hicieron que su conciencia regresara desde las profundidades y lo primero que Yuna pensó fue eso, no es como si hubiera estado dormida, es cierto, su conciencia se desvaneció cuando estaba en Harumi, pero la mantenía por muy poco. Así que se percató ligeramente que la habían subido a un avión. Sin embargo, su cuerpo no respondía como lo quería, incluso encontraba resistencia para hablar. Solo podía comprender claramente que había sido atrapada, y el pensamiento de escapar se encontraba en una de las esquinas de su mente, nadie lo sabia pero los secuestradores no eran poca cosa, no pedirían por ella dinero por eso fue que cometieron el asalto, tenia miedo de solo pensarlo.
No sabía por qué era que la habían secuestrado, no sabía dónde se encontraba, sintió que de seguro Kazuki también se encontraría en peligro, podría ser incluso que también lo hubieran secuestrado. ¿Por qué a ella? Solo había preguntas, pero no había remedio en quedarse solo preguntándoselo, pensaría después en ello, tenia que hacer lo que pudiera hacer ahora para huir.
Abrió los ojos y todo estaba oscuro. No era una oscuridad completa, se podía ver algo de luz desde la esquina de la habitación. Habían hecho dormir a Yuna sobre una dura placa de metal, fue por ello que pudo sentir directamente las vibraciones del suelo, que continuaba vibrando ligeramente. Como no sabia donde se encontraba por ahora se despertaría. No se encontraba atada. Al voltear a ver a los alrededores parecía haber sido encerrada en una pequeña habitación. No, se dio cuenta que no era simplemente una habitación pequeña, no solo podía sentir las vibraciones, sino que también un leve sonido de motor, y el olor del tubo de escape. Se encontraba sobre el área de carga de un camión, dentro de un contenedor. Se puso de pie y corroboro los alrededores, el contenedor no era demasiado grande, pudo ver la puerta por la parte de atrás y se acercó. No se encontraba completamente cerrada, emitía un sonido cada que se movían. Movió la barra de metal arriba y abajo y se escuchó como si estuviera cerrada con candado. Sin embargo, no parecía ser algo demasiado complicado. Se habría hecho para que en caso de algún error y alguien fuese encerrado adentro pudiese salir. Era bastante conveniente para Yuna ahora.
Puso el oído en la puerta, y pudo escuchar mejor el sonido del motor, avanzaban por un camino. Seria peligroso bajar, pero de seguro abría algún semáforo, siendo el momento bastaría con que use magia. Intentó manipular la barra de metal, y abrió la puerta hacia afuera… y se detuvo.
Frente a ella se encontraba el asfalto, a su izquierda pudo ver la zona de separación central, tal y como lo imaginaba se encontraba dentro de un camión que corría sobre el camino, pero se trataba de una autopista. Avanzaban a una velocidad aproximada de 100 kilómetros, al no haber semáforos no se detendrían y bajar así al duro asfalto seria un suicidio. Sentía algo de desesperanza, pero volvió a considerarlo, aun podía huir, solo debía usar magia de vuelo o de teletransportación. Pero justo cuando pensó en eso, la tomaron por el brazo.
No tubo tiempo siquiera de oponer resistencia, la tiraron por detrás y la derribaron al suelo, la tomaron por los hombros y por la cadera.
— ¿Ya intentando huir? Eres buena.
Eran dos hombres quienes la veían hacia abajo, había una puerta abierta que daba al asiento de conductor, estaba allí para poder vigilarla. Uno de los hombres era joven mientras que al otro no se le podía apreciar su edad, se trataba de un extranjero latino. No recordaba para nada al joven, pero el otro parecía ser el hombre que estaba con Junko… No le dieron tiempo para recordarlo, el hombre latino sonrió y se acercó a su rostro.
— Pero no puedes hacer eso, quédate tranquila.
Era una expresión con intención asesina, Yuna se hizo pequeña como si se hiciera bolita.
— Si, si, será mejor que te quedes así, aunque no tiene suficiente atractivo.
El hombre levanto la orilla de su falda con el dedo.
— Kyaa…
Yuna gritó levemente, golpeando la mano del hombre, quien apretó con fuerza la ropa. El hombre movía su ropa mientras sonreía.
— Si, si, así me gusta, a pesar de que te dije que te estuvieras tranquila, seria aburrido si fueses solo como un maniquí.
Pensó en oponer resistencia, pero fue tomada por ambos brazos, y el hombre comenzó a acercarse como si intentase lamerla.
— Kyaa….
— Puedes poner resistencia “Él así lo desea”
Yuna movió desesperadamente la cabeza, tenia que huir de aquel hombre, ¿pero como hacerlo? No podía hacerlo con la fuerza de sus brazos, solo le quedaba usar magia, pero ese hombre también de seguro seria un mago, al menos podría usar algo de magia para contraatacar… solo le quedaba apostar. El interior de su cuerpo comenzó a calentarse, y comenzó a acumular energía en la punta de sus dedos, concentrándose en ello. Y su cuerpo comenzó a temblar inconscientemente.
— (… ¿He?)
El ritmo de su corazón era extraño, la sensación de malestar se incrementó. Independientemente de que se encontrara en peligro Yuna estaba confundida, era una sensación que nunca antes había sentido, era algo que nunca había ocurrido antes cuando usaba magia. Comenzó a sentirse mal, y su cuerpo comenzó a calentarse cada vez más, y algo diferente a lo que pensaba Yuna intentaba salir. Gritó, pero su voz no salió, gritó desde el fondo de su mente.
— (Espera, no salgas, no sé qué es lo que está pasando, pero no debes salir, por favor quédate tranquila…)
Comenzó a sentir dolor en lo profundo de su garganta.
— Detente.
Se escuchó una voz desde otra parte. Yuna no pudo voltear, pero el hombre latino se levantó. El joven hombre volvió a decir.
— Detente Vibel.
— Esta bien, solo déjalo pasar.
— No, tenemos la orden de no ponerle una mano encima.
El hombre se alejó, y al mismo tiempo Yuna pudo controlar su cuerpo, se retiró apresuradamente.
— Oguro, ¿Quién fue el que dijo esa estupidez?
— La teniente.
Vibel tragó saliva.
— Que estricto, no necesitas hacer lo que ella te pide al pie de la letra.
— Las ordenes de la teniente son definitivas.
— Que es definitivo, que importa, yo realmente no…
Trataba de decir algo, pero Vibel guardó silencio, volteó a ver hacia el asiento del conductor y entrecerró los ojos.
—… Dentro de poco llegaremos, te tomaré la palabra, pero déjame decirte esto, no se te ocurra interrumpirme a la próxima.
— No te interrumpire, siempre y que no hagas nada contra las órdenes.
— Tch.
Fue lo ultimo que dijo y se dirigió al asiento del conductor. Oguro le extendió la mano a Yuna para ayudarla a levantarse.
— ¿No estás herida?
— Ah… no…
— Ya veo, eso es bueno.
El hombre frente a ella era mas amable de lo que pensó.
— Si no intentas huir no pasaras por miedo, así que quédate tranquila, no tenemos baño, pero si te da hambre házmelo saber, al menos podré ofrecerte algo de pan
— Ah. sí… muchas gracias…
Sin pensarlo dio las gracias, y se llevó la mano a la boca. Oguro sonrió tristemente.
— No necesitas agradecer, te secuestré después de todo.
— Pero me salvaste…
— Solo fue coincidencia, Solo seguía mis órdenes.
— Esas órdenes…
En ese momento el camión se detuvo, balanceándose a la vez que frenaba. Volteó a ver hacia afuera por la puerta medio abierta, en algún momento se habían detenido en un estacionamiento. En el espacioso lugar había varios vehículos detenidos, y del otro lado había un edificio. Por algún motivo sentía que lo reconocía. Eso podría ser… El escenario afuera robó la atención de Yuna y no se percató cuando Oguro sacó una inyección. De pronto un dolor recorrido por su cuello.
— A…
Y entonces ella quedo realmente dormida en esta ocasión.
● ● ●
Era una pelea contra el tiempo, todo se decidiría si pudieran detenerlos antes de que dejaran el país. Kuriko dejo el articular del teléfono y gritó.
— ¡Es en Narita! Esta el nombre de Sumire Junko en un vuelo a las 6 a América, aunque no compró un boleto junto a alguien con el nombre de Yuna-chan…
— Habrán usado un nombre falso, solo dejando a Sumire como está. Puede que América halla sido un error de ellos, pero es una suerte para nosotros.
— Y otra cosa, parece que su vuelo se ha retrasado por mal funcionamiento en su avión.
— ¡Bien, los tenemos!
Viendo el reloj aun llegarían a tiempo.
— ¡Hagamos que mi empleador los detenga en el área de salida, vamos tras ellos!
Tal parece que el empleador de Kaori tenía también cierto poder.
— Pero por poco…
Kazuki preguntó, si fueran usando magia para volar o magia de teletransportación terminarían cansados para cuando llegaran, no sabían si llegarían antes que ellos, así que Kaori dijo sin responder su pregunta.
— Kazetsubaki, ¿¡tu casa tiene un helicóptero verdad!?
— Vaya, ¿lo sabías? Hace poco avise para que viniera aquí, es uno enorme hecho en Francia. Debería llegar dentro de poco.
— ¡Genial! Te daré un juego inusual de la Famicon “Idol Hakkenden”
— No lo necesito.
Afuera de la ventana pudo escucharse el sonido de las hélices, se trataba de un AS332 Super Puma, el vidrio de las ventanas vibraba con la presión del aire.
— ¿Podrá terrizar en el techo?
— Esta bien, es grande, que baje, aunque le sea imposible.
Kuriko daba indicaciones de aterrizaje por teléfono Los cuatro se dirigieron corriendo a la azotea, el helicóptero estaba prácticamente flotando, y avanzaron en dirección a Chiba.
El helicóptero llegó al aeropuerto de Narita acercándose por la primera terminal, y los cuatro al mismo tiempo comenzaron a correr. Comenzaron a subir las escaleras, dirigiéndose al lobby de salida cuatro. Allí los esperaba un hombre alto.
— Por allí
Kaori hizo una indicación con la barbilla sin responder, y se dirigió a una habitación que tenia escrito “Staff only” Kazuki y los demás la siguieron. Abrió la puerta de impulso. Dentro de la habitación había una mesa y sillas plegables, allí se encontraban una mujer de tez blanca y dos chicas japonesas sentadas. El movimiento de los cuatro se detuvo, estaban viendo algo que no podían creer, estaba aturdidos. Se quedaron de pie por un momento.
— ¿Pero que… es esto?
Kaori fue la que dejo salir aquello. Las que estaban sentadas eran Distel y Sumire Además de Yuna, pero su cara no se le parecía.


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